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Baño.

Summary:

Después de un largo día rescatando dragones, hace falta un baño. Los baños de Berk son comunales, así que Astrid tiene que, como siempre, aguantar a Ruffnut. Aunque, no siempre es malo pasar tiempo con ella.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Lanzó un suspiro bastante largo cuando se vio frente al baño de Berk. Algo bueno de que fuera media tarde, es que nadie más estaba ahí; eso era bastante alentador, Astrid odiaba tener que compartir el baño con tanta gente, tenía algo de pudor de que las mujeres mayores la vieran como si analizarán cada parte de su cuerpo. Ha sido así desde que ella y Hiccup anunciaron su compromiso, las mujeres de la aldea no paran de evaluar si Astrid calificaba como una buena esposa.

O si su cuerpo calificaba para crear bebés fuertes.

¡Pero hoy el baño estaba vacío! Sin mujeres fisgonas que calculaban el tamaño de su cadera o de sus pechos. Todo bien, entonces.

Entro a la cabaña, dejando a Stormfly fuera, no sin antes tomar de la silla de montar su neceser y la ropa limpia. Le pidió a la dragón que se fuera de paseo, ella ya hallaría la forma de volver a su casa andando, necesitaba estirar las piernas, el Nadder obedeció y se fue, tal vez yendo por algo para almorzar.

En Berk se mejoraron muchas cosas. Entre ellas, el baño comunal. Verán, cualquiera en Berk puede tener una tina, puede conseguir agua limpia y calentarla al fuego, pero, ¿Cuánto tiempo te tardarás en eso? Con solo llenar la tina te demorarías un buen rato, así que Hiccup ideó una forma de tener agua caliente siempre: con los Escaldarones. Tienes una enorme tina con agua fría, y luego, con una orden de Toothless, uno de los Escaldarones le lanza un chorro de agua caliente y listo, agua caliente para por lo menos veinte personas, ¿Y cómo pueden bañarse tanta gente al mismo tiempo? En los baños comunales, una ligera desventaja, pero los vikingos no se caracterizaban por ser pudorosos. Eso sí, había uno para hombres y otro para mujeres (aunque, se estaba pensando en uno mixto, para las familias que quisieran bañarse juntas... Es que en Berk cada vez hay más niños, tanto vikingos como dragones), y, ¿Cómo llevas toda el agua recién calentada? Con tuberías. No son como las tuberías de la actualidad, nah, estas son más toscas, con solo jalar una cuerda, cae agua de uno de los tubos de arriba. Aunque cuidado, porque a veces cae a mucha presión y te puede pasar como a Gobber, que el potente chorro de agua lo hizo caer al suelo y casi ahogarse.

Hiccup lo arreglaría después.

Los baños era una solución rápida para los jinetes de dragones y la armada. Ya no se tendría que esperar tanto tiempo para darse una ducha, pero no solo ellos se veían beneficiados, ahora los vikingos se bañaban más a menudo, lo que mejoraba un poco el aspecto de todos. Vaya, hasta los gemelos estaban duchándose cada vez más.

Astrid entró al lugar. Buscó dónde poner sus cosas (lejos del suelo, claro) y empezó a retirarse la armadura, después la ropa de abajo, que eran sus medias y su túnica azul sin mangas. Quedó así, en ropa interior, con las bandas que sostenían su pecho y unos pantaloncillos cortos, empezó a buscar el jabón, de loas tranquila, hasta que escuchó la puerta abrirse.

— ¡Al fin! ¡Por Thor! ¡De verdad necesito una ducha!

Al principio, Astrid se sobresaltó. Luego negó con la cabeza, ¿Que Ruffnut no podía hacer menos ruido? Casi la mata del susto; Ruffnut empezó a desnudarse de una forma más desorganizada, deshaciéndose de su peto primero y con él la túnica y las vendas, por todas partes volaban partes de su armadura con picos. Sí, ahí iba su tarde de baño tranquila.

— ¡Hola, Astrid!— saludó la gemela, reparando por primera vez en Astrid.— No te vi antes.

— ¿No?— preguntó Astrid de forma sarcástica, volviendo a su tarea de encontrar su jabón. Lo encontró dónde debía estar.

— Nope.— respondió Ruffnut, negando con la cabeza, sin detectar el sarcasmo.— ¿Tienes jabón que me prestes? Creo que no traje el mío.

Está no era la primera vez en la que ellas dos tenían que compartir el baño. Y tampoco la primera vez en la que Ruffnut olvida traer su jabón, por eso Astrid siempre lleva uno extra, el cual, como siempre, le extendió a la gemela, quien agradeció con creces.

— ¿No es genial llegar siempre a esta hora?— preguntó Ruffnut tomando su lugar frente a una de las tuberías que liberan agua. Astrid la miró inquisitiva mientras se deshacía de sus muñequeras de gasa, Ruffnut ya estaba completamente desnuda y lista para tirar de la cadena.— Ya sabes, ya no hay gente, tenemos el baño para nosotras solas, y no esta la molesta señora Pickle, que siempre está parloteando sobre su extraño lunar en el...— ¡Cascada de agua! Astrid terminó de deshacerse de lo poco que le quedaba en el cuerpo. Estaba sucia, podía sentirlo, incluso verlo un poco cuando bajaba la cabeza: su cuello y parte de los brazos estaba repleto de hollín y ceniza, eso pasa cuando quemas un barco de cazadores.

Respecto a la pregunta de Ruffnut, sí, era un alivio.

— Sí, supongo que está bien.— Astrid se encogió de hombros una vez el agua dejó de caer. Ruffnut escupió agua.

El truco es, jalar la cuerda despacio. Así no te ahogas y no te das de cara contra el suelo, pero a Ruffnut le encantaba sentir el agua golpearle la cabeza y espalda. Astrid se aseguró de estar completamente mojada y tomó su jabón, lo frotó con ambas palmas para hacer espuma. Con ella, empezó a lavarse el cabello, Ruffnut hizo algo similar, deshaciendo sus trenzas en el proceso.

— Oye, Astrid...

— ¿Mm?

— Si estuvieras en una isla desierta...— ah, ¿Ahora qué? Astrid siguió lavando su cabello, procurando enjabonarlo por completo.—... Y fueras la única mujer en el grupo...

— A Hiccup, ya me lo preguntaste hace años.— la interrumpió, recordando que Ruffnut ya había hecho esa pregunta cuando eran más pequeñas. Y la respuesta siempre es "me quedaría con Hiccup, fin".

— ¡No, espera a que termine!— protestó Ruffnut, Astrid pasó las manos de su cabello, deshaciéndose del exceso de jabón. La gemela hacia lo mismo, pero formando picos de cabello enjabonado que desafiaban la gravedad.— Mira, estás en una isla desierta, HICCUP está muy herido...

— Sigue siendo Hiccup.

— ¡No, no! Vale, vale, Hiccup está muerto...

— Auch.

— ¡No es real! O sea, no pasó, y tú tienes que escoger a...

— Moriré sola.— la interrumpió Astrid con dramatismo, pero sonriendo. Le hacía gracia burlarse de Ruffnut.

— ¡No! ¡Ya! Supongamos que Hiccup NO EXISTE, ¿Bien?— aclaró Ruffnut, Astrid asintió, todavía divertida.— Y tú caes en una isla desierta con...

— Eret.— atajó Astrid.

— ¡No! Eret tampoco existe en esta situación hipotética.— saltó Ruffnut, Astrid volvió a reírse.— Estás en una isla desierta, y tienes que casarte con alguien, pero solo están disponibles Fishlegs y Snotlout, ¿Con quién te casas?

Astrid hizo una mueca, ninguno de los dos sonaba bien. Fishlegs no era su tipo y Snotlout... Era Snotlout, ya con eso es un gran "no".

Suspiró antes de pensarlo un poco mejor.— No lo sé, tal vez... ¿Fishlegs?— terminó respondiendo escuchó el grito de desesperación de Ruffnut antes de jalar la cuerda y sentir el agua caerle en la cabeza, empezó a tallar para retirarse el jabón tanto del cabello como de la cara. Cuando terminó, Astrid pudo escuchar como Ruffnut se quejaba.

— ... Y yo no sé porque. O sea, sí, Fishlegs sería más útil porque me puede alimentar por más tiempo y su cadáver me serviría de mucho, pero Snotlout no moriría tan pronto, ¿No crees?— preguntó, Astrid negó con la cabeza.

— Snotlout esperaría a que tú murieras para comerte.— respondió, antes de volver a repetir el proceso con su cabello.— Además, no le veo lo malo a Fishlegs, es un buen partido.

— Pero siempre lleva a ese bebé a todos lados. Desde que nació no ha parado de hablar y hablar de él... ¡Eso es aburrido!

— Te acostumbras.— se encogió de hombros. En realidad, a ella nunca le habían molestado las pláticas de dragones, de hecho, le parecía lindo que Hiccup hablara de ellos, porque sus ojos se iluminaban y sonreía de una forma tan linda...

Ruffnut se enjuagó y cuando terminó, miró a Astrid, frunciendo el ceño.— No puedes quejarte. Ya apartaste al único hombre bueno que hay en la isla.— acusó, con una pizca de celos. Astrid volvió a reír, ¿Ah, de verdad?

— Hiccup no puede ser el único hombre bueno que hay en la isla.— negó, Ruffnut chilló.

— ¡Claro que sí! Es guapo, sabe hacer cosas, tiene un furia nocturna y es el jefe de la isla, ¡Es el hombre perfecto!

— No.— se rió Astrid.— Es muy distraído, puede sostener a un bebé ni diez segundos, porque se distraerá con algo y lo soltará.— continuó, no era la primera vez en la que alguien le decía que Hiccup era el hombre perfecto. Tal vez a simple vista, pero en la realidad...— Además, ¿Has visto alguna vez cuántas cicatrices tiene? Ayer casi se mata, y hoy igual. No le importa para nada su salud, a veces tengo que recordarle que debe comer porque hasta eso olvida...

— Y a veces parece adorar más a Toothless que a ti.— señaló Ruffnut. Astrid rodó los ojos.

— ¿Ves?

— ¡Pero no quita que es mejor que Fishlegs y Snotlout!— rezongó Ruffnut.

— Rechaza a Snotlout, no creo que le duela, después de todo, está tras la madre de Hiccup.— resolvió Astrid, volvió a jalar la cadena para enjuagar su pelo.— Y no quieres competir con ella, supongo.

— ¿A ti no te cae bien, verdad?

— ¿Se nota mucho?— preguntó entre dientes, empezó a enjabonar su cuerpo. No, la verdad es que todavía no le caía muy bien Valka Haddock.

— ¿Por qué no? Es muy genial.— Ruffnut puso ambas manos en sus caderas.— Sabe mucho de casi todos los dragones, y nos dice como atacar y todo...

— Se fue por veinte años. Dejó a Hiccup siendo un bebé.

— Pero volvió, no cualquiera hace eso.— Ruffnut no lo veía como la gran cosa, Astrid resopló, negando con la cabeza.— Tal vez si se hubiera ido de nuevo, tal vez si podríamos odiarla.

— Exacto, ¿Cómo sabemos que no se irá de nuevo?— se soltó Astrid con desconfianza. No le gustaba la idea de ver a Hiccup triste por esa mujer, sabía que estaba siendo muy sobreprotectora con su novio, pero vamos, Hiccup no era el ser más prudente de la tierra.

— Pues no se ha ido.— se encogió de hombros Ruffnut. Hubo un breve silencio después de eso, hasta que Ruffnut volvió a asaltar a Astrid con otra pregunta.— ¿Cómo es estar comprometida? Ya sabes, un día tu y Hiccup van a hacer la palabra con C, ¿Cómo se siente?

— Molesto. — fue lo primero que se le vino a la cabeza, la gemela le miró confundida, no era la respuesta que esperaba. Vaya, Astrid era fría, pero no esperaba que tanto.— Quiero decir, todo el mundo está molestando con el tema... Al principio fue, no sé, lindo, y después, fue demasiado hostigante.— confesó. No le molestaba sincerarse con Ruffnut, después de todo, era la única amiga que tenía, además de Stormfly.— Hiccup y yo nos casaremos cuando sea el momento.

— ¿Y no te ilusiona para nada la idea de la boda?

Astrid sonrió de lado antes de contestar.— Tal vez un poco.— mintió. La verdad es que la idea le encantaba, a veces, no siempre, la emoción siempre se iba cuando pensaba en todo lo que tenía que planear y hacer, en todas las preguntas y en todas las miradas que recibiría. Lo estresante que sería para ambos planear una boda, dónde todo el pueblo estaba involucrado, en una isla llena de dragones, en la mira de cientos de cazadores.

¿Y si atacaban la isla el día de su boda? Vale, sería divertido, pero era riesgoso.

— A mi me encantaría, en serio, ya hasta planee como quiero que sea mi vestido.— la gemela empezó a ilusionarse, Astrid escuchando.— No quiero que sea blanco, porque, es muy cliché, es más, quiero que sea verde. Verde Cremallerus, con tonos amarillos... ¡Sin mangas! Aunque no sé, me gustaría que fuera muy ceñido...

Astrid volvió a tirar de la cuerda, ¿Que de malo tenía el color blanco?

—... Y con el cabello al aire, ¡Aw! ¡Sería tan lindo!

— Sí, solo te falta el novio.

— Ah sí.— exclamó la gemela, desencantada. Astrid soltó una carcajada.— Lo único malo de casarse, son los hijos, ¿Te imaginas? Dicen que te hinchas como globo. — comentó. Astrid dejó de sonreír. Oh no, el tema de los hijos no. Siempre era tortuoso escuchar ese tema, porque siempre eran cosas malas o incómodas.— ¡Y es que imagínate! ¡Crecerá dentro de tu barriga un bebé del tamaño de un melón!— Ruffnut colocó sus manos de tal forma en la que ejemplificó el tamaño de la fruta que había mencionado. Astrid trató de no verse asustada, los melones son grandes.— Y hacen que comas sin parar, porque, ya sabes, son dos personas en un cuerpo, entonces, empiezas a engordar...

— No engordas tanto.— contradijo Astrid, tratando de no pensar en su madre, quien era, de hecho, un poco fibrosa.— Solo es hasta que el bebé nace y ya.

— ¡Claro que no! Mi prima Vee se embarazo hace un año, y sus caderas se ensancharon al doble, ¡Al doble! Tuvieron que hacerle ropa nueva...

Astrid trató de visualizar eso. Verse a si misma con una barriga del tamaño de un melón, sintiéndose enorme, muy enorme... Por los dioses.

— Creo que estás exagerando.— disimuló la rubia, tratando de no tocar su vientre que hasta el momento estaba plano. Le gustaba así...

— En serio, los bebés traen ese tipo de problemas. Estar casada también, ¿Nunca has visto que los recién casados comen...?

Sí, sabía que los recién casados ganaban algo de peso. Era normal.

— Ruffnut...

— Aunque no es tan malo, mira, no solo creces por la barriga, también te crecen estás.— señaló sus pechos, Astrid trató de no sonrojarse. Por esto odiaba el tema de las bodas.— Y eso no está nada mal, de hecho es bueno.

— ¿Por qué?— preguntó Astrid con desagrado.— Es incómodo que sean tan grandes, cuando saltas o cuando corres...

— Para eso son las vendas Astrid, duh...

— Aún así molestan.— insistió la rubia, su pecho no era tan grande, y aún así le molestaba a veces, aunque llevara bien puestas las vendas. Ruffnut chasqueó la lengua.— Además, están bien como están, Ruff, no necesitas más.

— Nah, sería genial, ¡A los chicos los vuelven locos! ¿A Hiccup no le gustan tus...?

— ¡Ruffnut!— la regañó. A decir verdad, a Hiccup le gustaba más su... ¡Tampoco importa! La gemela dió una sonora carcajada.— Eso es privado...

— ¿Eso es un no?

— Ruffnut...— advirtió Astrid. Ruffnut negó con la cabeza.

Hubo otro silencio breve, Astrid empezó a secarse con la manta que había traído. Ruffnut pensaba en otras cosas, mientras en la estancia se empezaba a disipar el vapor.

— Oye, Astrid.

— ¿Qué?— preguntó la aludida, buscando su ropa.

— Si fueras un dragón, cualquiera, y digamos que estás volando...

— Azul. Escogería el color azul.

— ¡Pero no he terminado! Bueno, sí, se acerca a lo que iba a preguntar. Eh, ¿Qué crees que hay para cenar? ¡Espero no sean vegetales! En especial esa cosa verde...

— ¿Brócoli?

— ¡No! Esos me gustan, son como árboles pequeños... No, no yo hablo de la otra cosa verde que parecen hojas...

— ¿Repollo?

— ¡Sí! ¡Eso! Es un asco.

— Sabe bien, Ruff.

— ¡Es asqueroso!

— Como digas...

Bañarse con Ruffnut no era tan malo. De verdad. Ruffnut la hacía reír, y eso era bastante bueno después de un largo día combatiendo cazadores.

Notes:

Aquí hay tres headcanons que debo aclarar.

El primero es el del baño, sí, en este universo que manejo, Hiccup logró crear baños comunitarios gracias a los escaldarones jaj. Mas o menos traté de que se entendiera la idea del baño, pero no quise clvarme mucho con eso xd

El segundo es el de Astrid y Valka. Puede que este fic entre a mi serie de "Dragones: Equipo de Rescate" ya que vuelvo a manejar esta situación donde Astrid no está muy de acuerdo con que Valka haya regresado a Berk. Pero como dice Ruffnut, por lo menos volvió xd

Y el tercero, que es de la comida. Leí en tumblr (siganme en tumblr) un hilo donde examinaban una foto de RTTE, donde preguntaban que tipo de vegetales comían los vikingos o algo así. Y pues, ¿sabían que los vikingos comían mas vegetales que carne? Bueno, aparte de eso, leí que ellos solían comer repollo.

Hola.

Bueno, este fic se me ocurrió mientras me bañaba jaj xd

Siempre he creído que Astrid y Ruffnut no son mejores amigas, pero que en general, se llevan bien. Además de eso, son las dos unicas jovenes en el equipo (tomando en cuenta que Valka no es de su edad) y que debieron pasar mucho tiempo juntas antes. Por eso hice este fic todo chiquito y panzón.

Tengan una buena semana, cuidense, les quiero uwu