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Gruñido |ThorxTony|

Summary:

Cuando un Alpha siente una furia incontenible, emite gruñidos de total enfado, sobre todo cuando este se entera que el Omega que ama ha sido abandonado y traicionado por otro Alpha y su manada.

Chapter Text

Por Odín que era su padre y el creador de todo, podía jurar que él jamás había tenido la necesidad de gruñir, ni en todas las batallas que había librado, ni cuando peleaba con su hermano, él no podía recordar un solo momento de su vida cuando hubiese gruñido con verdadera furia como ahora.

Heimdall le había informado que el Omega al que permanentemente debía cuidar, había sido no solo traicionado por su equipo, sino golpeado hasta dejarle casi muerto por el Capitán América y otro súper soldado. El rugido que salió de su boca, había emanado desde lo más profundo de su pecho, había salido con tal furia que había provocado un trueno caer sobre Asgard.

De inmediato, levantó el Mjölnir y con un nuevo rugido hizo que un puente se abriera en donde Tony Stark se encontraba abandonado, entre las crudas montañas invernales de Siberia.

Thor sintió que su sangre hirvió al ver al hombre de metal desmayado, con la armadura rota y con heridas en su precioso rostro.

Con un movimiento sencillo, terminó por abrir la armadura y lo sacó con sumo cuidado, olfateando su rostro, notando que por suerte seguía con vida.

Sin pensarlo más, volvió a levantar el martillo y en cuestión de segundos estuvieron en Asgard nuevamente, en el antiguo puente entre ambos mundos. Odín y Frigga, incluso Loki se habían acercado a su encuentro, intrigados al notar el cuerpo de un midgardiano entre los brazos de su hijo.

-No me digas que es ese Omega. -Susurró por lo bajo el hechicero, dándose cuenta de sus deplorables condiciones, para después mirar a Thor confundido.

Frigga cubrió su boca con una mano, hematomas violáceos y verdosos comenzaban a formarse en su piel, mientras que de varias cortadas en su rostro y otras partes de su cuerpo, escurrían hilos de sangre.

Odín miró con desaprobación a su hijo, sin embargo no le impidió el paso. No estaba del todo seguro de la decisión de traer a un mortal a Asgard, sin embargo lo respetaría, Thor había demostrado la madurez suficiente como para saber lo que hacía.

Fue así que Frigga siguió los pasos de su hijo hacia su habitación, mientras que Loki los seguía de cerca, recordaba a Tony Stark como un Omega valiente, irrespetuoso, fuerte para ser un midgardiano, pero sobre todo inteligente, con un equipo que lo respaldaba. Se preguntó de inmediato qué es lo que había sucedido para que terminara en estas condiciones, incluso se preguntó si el Capitán América o Hulk estarían muertos, una débil sonrisa cruzó sus labios al imaginarlo.

¿Qué enemigo sería tan poderoso como para lograr eso? Se preguntó.

De cualquier forma, no era el momento, más adelante investigaría, por el momento se limitó a ayudar a su hermano y madre con la curación del Omega, sanando sus costillas rotas y otros huesos astillados.

Cuando Tony estuvo curado, Frigga y Loki dejaron a Thor solo con el Omega, quien seguía dormido o tal vez desmayado. El Dios del trueno se preguntó si Tony había recibido algún daño que le impidiera despertar y consideró el ir tras Rogers, luchar contra él sin piedad alguna y asesinarlo, cuando estaba por ir, Tony emitió un débil quejido.

-Anthony. -Susurró, Thor, acercándose con cuidado a la cama y tomando su mano con delicadeza. -¿Te encuentras bien? ¿Hay algo que te duela? -Preguntó con preocupación, sus ojos azules ahora parecían oscuros, producto del enfado y la angustia.

-Estoy bien… estoy bien, Thor, ¿Dónde estamos? -Cuestionó, tomando su mano, se sentía seguro solamente porque se encontraba con el Dios, rodeado con su protector aroma.

-Te he traído a Asgard, Omega Tony, supe lo que Rogers y el otro soldado te han hecho. -Admitió, mientras el cielo se llenaba de fuertes nubes y pequeños relámpagos caían en las cercanías.

Al mismo tiempo de su garganta salió un gruñido lleno de furia, su lobo aullaba de cólera y clamaba por venganza, por justicia para el pobre Omega, que de no haber sido por él, podría haber muerto.

-Thor… -Tony frunció el ceño, sintiéndose realmente mal, la traición, las caras de las personas que tanto quiso y que por el contrario lo engañaron pasaron por su rostro y Tony se sintió tan mal consigo mismo, ¿Cómo pudo considerar que eran sus amigos? ¿Cómo es que pudo creer que merecía un poco de esa amistad después de todo el daño que le había causado al mundo? Él había sido una persona repudiable, había provocado tantas muertes, tantos heridos, por supuesto que nadie iba a quererlo después de ello, claro que iban a dejarlo.

-Está bien, Thor… -Hizo un enorme esfuerzo por no quebrarse y prefirió concentrarse en el Dios del trueno.

-No. No está bien. Rogers te masacró junto a otro guerrero que poseía su misma fuerza, fue una batalla desigual contra ti y el resto, te abandonó, ellos estuvieron de su lado y todos son unos ingratos desleales. -Gruñó con un severo enojo, sus manos hechas puños se llenaban de pequeños truenos a su alrededor, mientras que sus ojos se llenaban con un resplandor.

-No importa. -Tony no estaba asustado ni intimidado por Thor, de hecho en este momento no sentía nada más que dolor y abandono, de su antigua manada y de aquel que consideró su pareja, su gran amor.

-¿Cómo puedes estar tan calmo ante esta situación, Anthony? ¡Pudiste fallecer gracias a ellos! -Tony suspiró, lo sabía, pero no era algo que le agobiara en realidad.

-Porque tuvieron sus motivos, Thor. -Explicó brevemente y el Dios se sintió frustrado, se obligó a serenarse y se acercó a él, envolviendo sus manos entre las propias.

-¿Qué motivo tan grande puede existir como para traicionarte de esta forma? ¿Cómo para que el Alpha que juró amarte te abandonase? -Preguntó sin poder creer lo que escuchaba, mientras que Tony sintió un nudo en su garganta.

-Supongo que Steve amaba a otro Omega más de lo que me amaba a mí… y para protegerlo es que tuvo que pelear contra mí. -Thor sintió la ira embargarlo con fuerza nuevamente y contuvo los truenos, más no pudo detener el gruñido que salió de su boca.

Thor se limitó a envolver el cuerpo de Tony entre sus brazos, prometiéndose poner a Tony como su prioridad, jurándose en silencio que iba a amarlo con todas sus fuerzas, que sanaría cada parte de él y se aseguraría de que nadie más volviera a herirlo, iba a amarlo más de lo que nadie lo hubiese amado antes e iba a hacer que lo amara también.