Chapter Text
-Neige... Perdóname.
Neige lo miró confuso y ladeó un poco la cabeza.
-¿Eh? ¿Por qué?
-Yo... Yo no soy bueno. -Dijo bajando la cabeza con una expresión decaída, suspirando, ansioso, nervioso por cómo fuera a desarrollarse todo.
-¿Por qué dices eso? No somos muy cercanos, pero, sé que fuiste muy amable la última vez que nos vimos, Vii-kun, me ofreciste de tomar aquella vez. -Neige sonrió tiernamente, se sentía feliz de poder por lo menos llevarse mejor con Vil, ya que, como el mismo Neige decía: no eran muy cercanos y a Neige le emocionaba la idea de serlo.
La dulzura con la que el pelinegro lo miraba, le hacía sentir peor, cuando alzó los ojos y vio esa mirada llena de inocencia, simplemente no pudo evitar empezar a llorar.
-N-no... Yo... No lo hice con esas intenciones. Yo quería deshacerme de ti. E-estaba cansado de que siempre me ganaras, desde que somos pequeños siempre has tenido la simpatía de la gente por encima mío... No pude más cuando vi tu presentación, así que... -Pausó para seguir hablando, sentía cómo su pecho le dolía más cuando le hablaba, estaba sintiendo el verdadero arrepentimiento.- Envenené el jugo que te ofrecí, debiste haber muerto, si no hubiera sido porque Rook apareció y te gritó que te fueras...
Neige lo miró horrorizado, sin poder creerlo, sentía un dolor innexplicable ¿Acaso la vida lo había preparado para eso? No... ¿Cómo se reaccionaba frente a esto? Era como si una espada atravesara su corazón, no, dos, quizás tres, o quizás muchas más de tres.
-¿... P-por qué...? ¿E-estás siendo sincero conmigo...? Vii-kun, ¿...Hice algo para merecer eso...? ¿Algo así... Fue la causa de esto...? -Neige quiso levantarse de dónde estaba sentado pero su cuerpo no respondía, le pesaban los ojos y sentía la cara caliente, se acercaba un dolor de cabeza, lo sabía, y tenía la cara empapada ya.
-No, por supuesto que no, no e-eres culpable de nada, estos actos solo son culpa mía. No te culpes... -Vil sintió que había herido al que menos lo merecía, y así era, Neige solo lo miraba temblando.
-... ¿E-estás seguro de que es solo así...? Ah... Vii-kun, ¿Hay otra cosa... Que quieras contarme? -Neige se refería a que sospechaba que Vil no le estaba diciendo todo, como si sospechara ciertamente que estuviera bajo los efectos de algo.
Vil pensó que se había enterado del Overblot, así que le habló naturalmente de él.
-Mi Overblot fue detenido por mis amigos, si no hubiera sido por ellos, lo más probable es que... Hubiera muerto y ellos conmigo.
-¿¡O-overblot!? -Neige preguntó exaltado, era muchísima información de golpe, sentía que su cabeza iba a explotar.- ¿Estás bien? ¿Te hiciste daño?
Vil lo miró extrañado mientras limpiaba sus lágrimas de arrepentimiento, baño del alma, que la sana y demuestra cambio.
-Sí, me hice algo de daño... Pero nada grave, aún así... Salí a dar lo mejor que tenía de mí, al escenario, porque habíamos entrenado tanto para esto, quería vencerte con nuestra perfección, obligué a todos a que cambiaran su dieta, sus horarios y sus costumbres, todo el tiempo que estuvieron conmigo, todo... Cuando Mira Mira me decía que eras mejor yo... Eso acrecentaba en mí el dolor y la envidia, nunca lo hablé con nadie, cuando por fin pensé que tendría oportunidad me demostraste que no era así, cuando hice lo que hice, estaba bajo los efectos negativos antes del Overblot, creo que era casi imposible que saliera de eso... De verdad lo lamento, quiero que me perdones, por favor...
Neige no sabía cómo reaccionar, su corazón lo obligaba a tenerle compasión, por otro lado, pensaba también alejarse de Vil para siempre, porque todo era un engaño, todo lo que había pensado que era bueno... En realidad era malo, el corazón de Neige se rompió, lloraba con dolor y el llanto se hizo más estridente.
El rubio no sabía cómo actuar, abrazaría a Neige, pero no se sentía digno, le consolaría, pero ¿podría acaso hacerlo en su posión?, se arrodillaría, ¿pero eso bastaría para remediar sus errores?
-V-vii-kun...
Lo primero que se le vino a la mente, fue lo primero que hizo, lo abofeteó, molestísimo, y con muchísimo dolor.
Vil no se enojó, al contrario, pensó que era más que justo aunque fuera por parte de Neige, de quién no se lo esperaba, y por una parte se sentía bien de que hubiera sido así, el recibir esto, su mejilla le ardia, la pequeña y delicada mano del que siempre tomaba la suya, o lo abrazaba cuando se dejaba, ahora estaba marcada en su mejilla, tan bien cuidada, la bonita expresión de Neige mostró tanto enojo, aún así, era lindo, como un puchero.
-Está bien, lo merezco.
Neige lo miró borrosamente y empezó a llorar más, bajó la cabeza y vio sus propias lágrimas mojar sus pantalones.
-Estuviste tanto tiempo guardándote todo para ti, ¿No es así? Tuviste que lidiar todo el tiempo con este dolor... Desde mucho antes...
Vil se mostró confundido de nuevo, pensó y bien justificado que Neige debería estarlo odiando por lo abominable de su acto, pero pese al llanto y la cachetada que le había dado, se mostraba comprensivo, amable... Dulce.
-Sí, pero eso no importa, no justifica lo que quise hacer, cuando tuve la oportunidad de evitarlo, no me di cuenta, hubo un momento en el que era irreversible. -Vil secaba constantemente sus lágrimas.- Merezco que me odies. Entiendo que no quieras verme más ni trabajar conmigo.
Neige negó con la cabeza y miró su mano temblorosa.
-N-no quiero verte por el momento, y no te odio... Puedo comprender el por qué de tus actos, p-pero no puedo aceptarlo así como así... Me duele el pecho, estoy herido... S-siento como si me hubieras apuñalado. Vii-kun... No eres malo, si fueses malo no te hubieras dignado en llamarme para disculparte conmigo... S-solo... Vii-kun, eres talentoso... Maravillosamente hermoso, tienes seguramente amigos que te quieren, personas que se preocupan por ti... Cuando te sientas así... ¡Solo dilo!
Vil sintió otra bofetada, pero no porque Neige se la hubiera dado, era la bofetada que le daba la verdad de lo que le estaba diciendo, pese a que Neige era naturalmente sensible y amable y por lo tanto, estaba en el borde de un colapso, se preocupaba por su bienestar, apesar de estar viéndolo todo borroso y diciéndole cosas entre sollozos desgarradores... Neige sentía compasión, bondad... Era algo que Vil no entendía, pero ahora caía en cuenta de que tenía mucho que aprenderle a la persona destrozada que tenía en frente suyo.
Vil no dijo más nada y Neige se paró débilmente de su asiento.
-V-vii-kun... Dentro mío, yo sigo queriéndote y sabiendo que eres capas de cambiar, aunque me duela todo lo que hiciste, no te odio y no te odiaré, sé bueno y demuestra que no eres igual que antes, pero... Quiero que lo hagas por tí, m-más que por mí, quiero que Vii-kun sienta la dicha de ser bueno y amarse a sí mismo, ¿¡E-está bien!?
Se fue a toda prisa de allí, a su escuela, dejando a Vil, cambiado, más cambiado que antes.
Vil... Se sentía tan raro. No era lo que esperaba, se llevó una grata sorpresa, no era que esperara algo malo de Neige, solo que pensó que naturalmente él se querría alejar de él por precisamente no lo intento hacerle.
Permaneció en su dormitorio todo el día, no salió, simplemente se quedó como pensando en lo que había pasado, decidió hacerle una visita al jardín de su alma, hace tiempo no lo visitaba con dedicación, estaba oscuro, no había mucha luz, estaba rodeado de flores oscuras que apenas podía ir ver algo, en una parte, había una flor pequeña y medio marchita, la relación con su padre, lo demás representaba su vanidad, su prepotencia, su soberbia...
Había una parte más iluminada que otra, caminó hacia ella y había un jardín, no era pequeño ni grande, mediano, estaba lleno de flores coloridas, eran las flores que habían florecido con las amistades que había desarrollado, los lazos que había forjado con su grupo de entrenamiento, ellos habían hecho su alma más hermosa, aunque se pensara que no era así, lo veía, pero, había una parte del jardín más grande, allí estaban las flores que Epel y Rook habían hecho florecer, sus lazos de amistad eran más grandes, era obvio, eran sus amigos más cercanos.
Su pésima relación con Epel no lo eximía de apreciarlo más que a otros, con Rook... Rook era quien había hecho germinar más flores, su mano derecha, quién más se preocupaba por él de sus amigos, era él, nunca parecía molestarse, todo en él eran flores, aunque Vil fuera grosero o con poco tacto, siempre estaba Rook para él.
El cariño que sentía por todos, era alegría para él en medio de la tormenta, pensó que era feliz con sólo eso y el perdón de Neige, y lo era, pero algo pronto lo hizo más feliz, sin buscarlo y sin darse cuenta.
Dio la vuelta al jardín y ya no encontró nada interesante como lo que acababa de ver, hasta que caminó hasta la salida, vio, una flor que nunca antes había visto. Oh, qué sorpresa mostraba Vil, sorpresa... Confusión nuevamente, duda...
-¿Un lirio...? -Preguntó Vil, no había razón para que hubiera allí una flor de ese tipo, era muy diferente a él y a las demás, se sentía tan ajeno al significado de esa flor que realmente se preguntaba desde el fondo de su ser, la posible causa.
Sus tacones pisaban el pasto acercándose más a la flor y vio que era hermosa, blanca, inmaculada, fuerte, segura de sí... Pura.
Diferente al jardín casi deprimente y oscuro donde estaba, esto le molestaría los siguientes días y con el paso del tiempo, esto se intencificaría.
-Volveré a visitar este jardín y cuando regrese, ya no estarás aquí, supongo. -Sonrió irónicamente, pensando en que la situación era muy extraña.
Vil dejó el jardín de su alma para irse a estudiar, la belleza de ser el mejor siempre es la recompensa, el ver el buen trabajo hecho.
Pero la herida reciente le dolía como alguna herida física en su corazón, por mucho que fuese así, quería olvidarla, pues Neige había sido claro, aunque, el tiempo estaba siendo misericordioso con él, no lo olvidaría, la sanaría, y ya empezaba con eso.
No estaba seguro, pero antes de salir del jardín, tuvo la sensación de que esa flor sería más importante que el montón de flores del mediano jardín que estaba tan lejos de ella.
