Chapter Text
–¿¡Como es que no intentaste detener esto!?
–¿¡Crees que no lo intenté!? ¡Ya sabes cómo es cuando decide algo!
–Qué será de nosotros ahora...
–¡Deja de quejarte y haz algo!
Nami y Ussop discutían mientras Chopper le daba tratamiento a su propio cuerpo. Franky seguía balbuceando medio consciente y Robin observaba entretenida toda la situación.
Luffy había vuelto con Nami, Franky (en el cuerpo de Chopper) y Law. La noticia sobre su nueva Alianza había provocado conmoción entre todos los presentes. Se había formado un pequeño alboroto alrededor del capitán.
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Con cada segundo que pasaba se sentía más lejos. Ya no podía oír o vislumbrar a Luffy o a Franky (Chopper). Todo se volvía blanco y difuso.
Se la habían llevado lejos y no tenía cómo defenderse. A penas sí podía forcejear con su captor.
»No entiendo cómo Franky no se cansa.« se quejaba en su mente. Se sentía pesada, no era consciente de su cuerpo.
–¡Ya basta! ¡Bájame!¡Suéltame! ¡Déjame ir!
No sabía cuánto tiempo había transcurrido, pero cada vez se sentía más perdida e indefensa. Todo parecía darle vueltas. El paisaje albino y la tormenta no la ayudaban a orientarse y eso la desesperaba.
»Todavía puedo calcular a qué altitud estamos, pero no será suficiente para ubicarme si tengo que escapar...« pensaba mientras seguía gritando.
Aún así tenía la esperanza de que Luffy los alcanzaría y terminaría con todo aquello de una buena vez. Pero con cada seguindo que transcurría empezaba a perder la calma.
De pronto divisó algo.
Alguien.
Entrecerró sus ojos, enfocando la silueta a lo lejos.
»¿Quién es?« se preguntó. »... Franky tiene muy buena vista...« elogió. Podía distinguirlo claramente. »¡Es él!« pensó molesta al sentir el peso de sus hombros... y de todo su cuerpo.
–Law-san, qué oportuno. Los Mugiwara están aquí, me vendría bien algo de ayuda.
»Lo sabía, están trabajando juntos.« pensó entrando en pánico.
De pronto se acercaba hacia la nieve.
Estaba cayendo.
No supo qué ocurrió exactamente, pero de un momento a otro se encontraba en la nieve, junto al gran yeti que la había capturado.
»¿Qué ocurrió? ¿Estoy a salvo..?.« pensó observando a su alrededor.
–¡Bien! ¡Muchas gracias! – exclamó feliz y gentil, observándolo. Trafalgar Law le parecía muy imponente en ese momento, pero a pesar de eso se atrevió a hablar una vez más. –¡No! ¡Antes que todo, devuélveme mi cuerpo! – exigió, cambiando de inmediato de actitud.
–¡Nami! – oyó a lo lejos, antes de obtener cualquier tipo de respuesta.
–¡Luffy! – exclamó sintiéndose, al fin, a salvo. Luffy le quitaría las molestas cadenas que rodeaban su (gran) cuerpo.
El aludido llegó hasta ella no sin antes regalarle una hermosa y sincera sonrisa a Law.
–¿Estás bien? Torao te salvó ¿verdad? –preguntó sonriendo mientras deshacía las cadenas que la rodeaban (como si nada). –Sabía que podía confiar en él.– agregó riendo levemente.
–Espera, Luffy, aún no sabemos por qué lo hizo. – advirtió con desconfianza.
–¡Gracias por salvar a Nami! –gritó volteando hacia él, que estaba unos metros más allá.
–¡Luffy! –alegó tras él en voz baja – Deberíamos tener cuidado. –susurró.
Nami estaba siendo más precavida de lo normal. Era inevitable considerando su situación actual: habían terminado en una isla perdida en el Nuevo Mundo, donde no había ningún pueblo ni habitantes; el clima era engorroso y extremo; habían descubierto que estaban experimentando con unos pobres e inocentes niños, y como si todo eso fuese poco, ni siquiera estaba en su propio cuerpo.
Nami, definitivamente, no quería más complicaciones.
Pero eso era algo casi imposible cuando estaba con Luffy...
...y lo sabía.
–He estado pensando un poco.– a pesar de la nieve y la distancia tanto ella como su capitán pudieron oír claramente esas palabras.–Es por eso que vine.– agregó.
Law observaba fijamente a Luffy, que le correspondía con interés.
–Ven. Vamos a hablar.
Oh, no.
Había algo que no le agradaba del todo. Además, la forma ansiosa y emocionada con que Luffy reaccionaba a sus palabras la inquietaba.
Finalmente se había reunido con Luffy, luego de todo el embrollo con los niños y los Cool Brothers.
»Ahora qué...« se preguntó con temor.
Quiso decir algo, pero solo ver el perfil de su capitán, totalmente absorto en lo que tenía delante de él, la detuvo.
–... En el nuevo mundo solo hay dos formas de sobrevivir.– Law había dado unos pasos más que ellos, guardando distancia. Luffy seguía junto a ella. –... o le sirves a uno de los Cuatro Emperadores, o te opones a ellos. –declaró con seriedad, sin embargo había algo en su voz que trataba de ocultar la emoción que sentía.
»... Me recuerda a...« pensó sin querer completar la oración en su mente.
Nami observaba a Law y a Luffy cada tanto, sólo para confirmar las pequeñas micro reacciones de su capitán.
Luffy normalmente era muy abierto con sus emociones, pero ella podía notar que estaba conteniéndose hasta que el otro terminara de hablar.
–Tengo un plan para derrotar a uno de los Cuatro Emperadores.
( ̶O̶h̶ ̶n̶o̶)
Sintió temor. No le gustaba el rumbo que había tomado la conversación.
–Creo que si tú y yo unimos fuerzas tal vez podamos lograrlo.
Luffy había puesto todo de sí para mantenerse serio, pero cada vez se sentía más interesado. Nami podía sentirlo en la piel.
–Te propongo que formemos una Alianza.
Quiso gritar. Saltar sobre Luffy y darle una lista de las razones que había para rechazar esa propuesta.
»¡Es muy peligroso!« fue lo primero que pasó por su mente.
Tenía miedo. No quería mirar a su capitán, pues solo le confirmaría lo inevitable.
Una vez que Law terminó de hablar fue testigo de aquel brillo en los ojos negros, que sólo indicaban que el menor ya había tomado una decisión, y que le agradaba demasiado.
–Luffy...– susurró con temor... »Piénsalo solo un segundo, por favor.« pensó, sin ser capaz de pronunciarlo.
Pero, como desafortunadamente esperaba, no fue así. Luffy aceptó casi de inmediato.
Nami podía ver algo diferente en él esta vez.
Algo... que no sabía qué era.
Regresaron con calma, recogiendo el cuerpo de Chopper en el camino
“Te daré un par de horas para que lo decidas.”
“No hace falta. Estoy contigo.”
»...no puedo creerlo...« pensaba frustrada cargando el cuerpo de Chopper, caminando a paso lento tras Luffy y Law. Franky (en el cuerpo de Chopper) estaba medio conscciente, balbuceaba despacio. »Este idiota...tampoco puedo contar con él ahora...« se dijo.
Nami había sido testigo de todo en cuestión.
Law había hecho una propuesta, y Luffy, como si lo estuviese deseando, la aceptó.
...lo que más la preocupaba era lo que veía en Luffy.
No recordaba haberle viso así antes. Había algo distinto en sus ojos esta vez...eso no le agradaba nada.
Nunca se imaginó que al llegar a una de las islas del nuevo mundo se encontrarían con alguien tan... peligroso, y mucho menos que Luffy se sentiría tan “atraído” por una persona así..
“¡Él me salvo! Igual que Jimbei, le debo mi vida.”
Era lo que había dicho, pero...ella seguía teniendo sus dudas.
Todo era muy sospechoso.
¿Qué tan probable era que se encontraran en el Nuevo Mundo? Bien podría ser un trampa...
»Además parece ser muy fuerte...« pensaba preocupada mientras caminaba tras ellos. »Qué pretende con Luffy...« se reguntaba sin bajar la guardia. »¡...y por qué a él le gusta tanto!« se decía exasperada.
–Me alegra mucho volver a verte.– dijo de pronto, sorprendiendo a todos.
Luffy se oía realmente feliz. Soltó una ligera risa sin dejar de avanzar.
Caminaban a paso lento.
»...estamos tardando mucho… ¿será por mí?« se preguntó sin estar muy convencida.
–No esperaba que nos encontráramos tan pronto.– agregó.
–Lo dices como si no hubiesen pasado estos dos años.– respondió el más alto, dirigiéndole la mirada.
–El mar es muy grande.– respondió sin dejar de sonreír, correspondiéndole la mirada.–Y realmente quería volver a verte.–agregó feliz. Sin embargo, había algo más. Algo que Nami no podía distinguir.–Que solo hayan pasado dos años me parece bien.– concluyó sonriendo.
Law se detuvo, así como todos a su alrededor.
Luffy y Law se observaban frente a frente con Nami (en el cuerpo de Franky) tras ellos. Franky (en el maltratado cuerpo de Chopper) yacía en sus brazos, a penas consciente.
–Gracias.–pronunció despacio y firme.
De pronto el ambiente había cambiando.
–No tienes que aceptar esta Alianza solo por eso– respondió Law, sin dejar su semblante serio, pero ablandando un poco la mirada.–Lo que haya ocurrido entre nosotros antes me tiene sin cuidado.– agregó intentando oírse hostil.
–Eres una buena persona, me gustas.
Nami llevó sus grandes manos hasta su rostro hasta que lo cubrió por completo, dejando caer a Franky (en el cuerpo de Chopper).
–No lo pienses demás, estamos juntos desde ahora.– agregó sonriendo antes de que el otro pudiera responder.
Había algo en “todo aquello” que no terminaba de convencerla....pero no sabía qué (o por qué).
Law dio un efímero suspiro antes de retomar su camino, siendo seguido por Luffy, que reía levemente, de forma más traviesa que de costumbre, mientras se acercaba a Law,
Nami se había quedado contemplándolos por un momento, perdida por la micro atmósfera que se había creado.
No estaba segura de qué estaba pasando, pero comprendía que era algo que se le escapaba por completo.
Luffy no había actuado de esa forma con ninguna otra persona antes, era como sí...como sí....
»...como sí de verdad le “gustara”..« pensó con algo de miedo.
No solo porque la persona que estaba directamente implicada en ello era Trafalgar Law, un tipo siniestro y peligroso, sino....porque nunca se habría imaginado a Luffy en ese tipo de situación si no lo hubiese visto (casi) con sus propios ojos.
Había quedado perdida en sus pensamientos. De pronto notó que ambos estaban lejos. Sus siluetas se fundían en una sola.
–¡...O-oigan! ¡Esperen!– alegó, notando la ausencia del cuerpo de Chopper.–Ay no... ¿dónde...?
–¡Nami! ¿Qué haces? ¡Ven!– oyó a lo lejos. Luffy le observaba sin dejar de caminar.
–¡Pero no encuentro el cuerpo de Chopper...!
–¡Solo ven! ¡Está aquí con nosotros!– respondió riendo.
Nami volvió a enfocar, y pudo corroborar aquello.
Law llevaba a Chopper en su brazo izquierdo, y Luffy se aferraba a él por el derecho.
»¿..eh?«
–¡No te quedes atrás!
Fue lo último que oyó.
Le tomó un par de segundos volver a moverse. No sabía cómo reaccionar o qué pensar.
Sentía un temor...”diferente”.
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–¡No tienen por qué preocuparse!– expresó el capitán, llamando la atención de todos los presentes. Todos le vieron sin convencerse, para nada.–Torao no es una mala persona.– afirmó convencido, ante la incredulidad de todos.
» ¿¡Qué te hace pensar eso!?« pensó más de alguno.
–Y aunque así fuera, confío en ustedes para protegernos si es necesario.– agregó sonriendo ampliamente, con lo que terminó ganándose la aceptación de su tripulación.–No son los mismos que hace dos años.
Luego de una pequeña pusa donde reinó el silencio, todos reían algo avergonzados por el elogio del capitán.
“Vas a hacer que me sonroje...”
“¡Bien! Yo, Usopp, el valiente guerrero del mar, los protegeré a toda costa!”
“Puedes suuuuperr dejarlo en mis manos.”
“Claro que no me hace feliz que me elogies, idiota.”
Robin reía tras ellos. Era una situación bastante interesante.
Luffy y Law se habían apartado de la conmoción, y platicaban tranquilamente.
“¿Lo ves? No hay problema, va a ser muy divertido.”
“Concentrémonos en los pasos a seguir de ahora en adelante.”
“Sí, sí, no tienes que ser tan estricto.”
Robin volvió a reír. La curiosidad era una de sus cualidades innatas.
»Luffy tiene razón. Esto va a ser interesante.« pensó mientras lo veía (y oía) a lo lejos. Comprendía la preocupación y el temor de sus compañeros, pero también era capaz de ver algo que, probablemente, ellos no.
“¡Estoy muy feliz por esta Alianza! Vamos a llevarnos bien, Torao.” le oyó decir a Luffy mientras le tendía la mano al otro. Law la observó sin decir nada y correspondió asintiendo y viéndole a los ojos.
»Creo que esto resultará algo diferente para todos.«
