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"Víctima de Batalla" Lee en la carta justo antes de la breve descripción de los hechos que le provocan nauseas con solo imaginar a su mujer en esas circunstancias. En esa muerte.
"Esto no puede ser cierto" se niega con una sonrisa temblorosa, sintiendo como sus ojos comienzan a empañarse. Debe ser una broma; una muy mala, pero así el humor de su amada, aunque el hecho de que Luxanna se preste a algo como eso es lo que lo sigue haciendo dudar. "...Es Jinx. Ella no pudo..." se niega, esperando que Lux le pida perdón por hacerle eso y que ella irrumpa en la habitación para reclamarle que lo ha arruinado, pero solo recibe una mirada triste antes de hablar.
"Lo siento, Ekko. Ella de verdad quería volver contigo" le dice cuando sus propias lágrimas comienzan a caer, pero el se niega a aceptarlo. Si no es una broma, debe ser un malentendido.
"Debe haber un error" su voz se endurece y ya no sonríe a favor de mantener la cordura "Estoy seguro que ella sigue viva, tuvo que haber escapado" sus palabras solo provocan en la chica una mirada lastimosa que le hacen enfadar de inmediato.
"Yo estuve ahí. La vi morir" admite con dolor, haciendo que el mundo de Ekko deje de girar. Un millón de preguntas invaden su mente ¿Por qué no la ayudaste? ¿Por qué la dejaste sacrificarse? ¿Por qué lo permitiste? ¿Por qué? aunque él mismo sabe que Luxanna no tuvo nada que ver con los hechos como lo hizo él. Ella continua, con un tono neutral que trata de coordinar con su rostro. "Me pidió que te dijera que nada de esto había sido tu culpa" dice, como si acabara de leerle la mente.
"Que no fue mi culpa..." murmura él con una risa sardónica y debe morderse los labios para no comenzar a llorar ante la atenta mirada de la maga.
"Somos Crownguards, Ekko. Aún si Jinx no era de sangre, seguía siendo parte de nuestra familia y nuestro deber es proteger nuestro reino" le recuerda enderezando su postura, como si acabase de recordar que toda la situación era por esa estupidez. Sabe que ella piensa lo mismo que él, pero ambos habían sido educados por la nobleza con un solo propósito en la vida. "Y el que tu padre haya decidido comenzar una guerra contra Demacia no era algo que pudieras evitar. Todos lo sabíamos" le duele cómo habla en plural y en pasado, porque trata de meter la postura de Jinx en sus palabras, aún cuando ella ya no está.
"Ya no importa" se lamenta, porque en realidad no lo hace. Su padre, el rey de Noxus, decidió comenzar una inesperada guerra, avaricioso por ganar más territorio, sabiendo que eso solo podría terminar en muertes de inocentes. Ekko no tuvo el poder suficiente para detener esa orden.
"Sí lo hace, no dejes que la muerte de Jinx sea en vano" le da una mirada cruda ante ello y aunque él sabe que debe estar sufriendo lo mismo que él por perder a su hermana, no puede importarle en lo más mínimo.
"Pudo haberse quedado" maldice dándole la espalda, sintiéndose furioso con su pareja por abandonarle después de que ella le había prometido que estarían juntos. Que a pesar de las diferencias entre los reinos, ellos podrían lograrlo de alguna manera. Jinx lo había abandonado después de hacerlo prometer que la esperaría a que terminara el conflicto y ella regresara con él. Lo dejó solo y ahora su único recuerdo de ella eran las cartas que solía escribirle, agregándole el horrible comunicado de su muerte como la última de su parte.
"No la culpes por haber cumplido su deber" farfulla Luxanna con rabia antes de que pueda escuchar los pasos pesados cruzar su habitación, azotando la puerta de roble antes de alejarse.
Fue egoísta. Estaba siendo egoísta con ella, que tomó el peligro de entrar al territorio enemigo, el cual tomó la vida de sus habitantes, un ejercito completo y de su familia solo para hacerle llegar en persona la noticia. Estaba siendo egoísta con la memoria de Jinx, odiándola por entregar su vida a favor de proteger su nación y dejarlo de lado.
Estaba siendo egoísta con ambos reinos. No pensó ni un segundo en las víctimas de Demacia, cuyas vidas habían sido arrebatas por su gente, ni pensó en lo mucho que peleó Noxus para poder ser un país mejor.
"Ya no importa. Nada lo hace si no estás tú" murmuró en su soledad, sintiéndose muerto en vida antes dejándose caer sobre la pared, resbalando lentamente hasta caer en el suelo bajo su ventana abierta que deja entrar la luz de la luna.
"¿...Entonces por que no vienes conmigo?" La voz de Jinx vibra en su habitación antes de que un cuchillo caiga a sus pies, brillando tentadoramente ante su mente nublada.
Luxanna se mantuvo lejos del evento, sentada bajo la sombra de un frondoso árbol, mirando el cambio en su país con una sonrisa nostálgica en su rostro, lamentando que la paz se diera después de las muertes de personas tan importantes para ella. No había tenido tiempo de procesar el luto de su hermana adoptiva antes de que llegara a ella la noticia de Ekko. Él había desaparecido la misma noche que ella le dio la noticia y poco después encontraron algunas de sus prendas ensangrentadas acompañadas de un arma punzocortante y su corona a la orilla del mar. El cuerpo jamás había sido encontrado, aún cuando el rey de Noxus había puesto todo su empeño en buscar los restos de su hijo.
El acontecimiento hizo que el rey abriera los ojos ante las consecuencias de la guerra y aunque el proceso para llegar a un acuerdo entre ambos reinos en alcanzar la paz tomó un par de años después de ello, se había terminado finalmente, para alivio de los habitantes que vivían con miedo.
"Ojalá las cosas no se hubieran dado de esta manera" dice con una sonrisa nostálgica mirando la celebración en Demacia antes de dirigir su vista al cielo azul sobre ella. "Ustedes habrían podido estar juntos finalmente, pero supongo que nada de esto hubiera sido posible sin sus sacrificios" no deja caer su sonrisa adolorida antes de continuar "Se siente tan mal..." admite riendo para sí con los ojos vidriosos en su soledad antes de continuar "...pero, ¿debería decir gracias aunque me hayan dejado sola?" pregunta, sintiendo una corriente de aire que le onda el cabello levemente.
"¿Y por qué no vienes con nosotros?" escucha su voz juguetona en un susurro, después de tantos años. Su espada que descansaba en el suelo junto a ella, de pronto le golpea la cadera, haciéndola sobresaltar con temor antes de paralizarse.
"Dioses, Jinx. Acabo de tener un déjà vu horrible, no vuelvas a hacer eso, por favor" Reconoce la voz de inmediato y todavía no reacciona cuando un hombre toma asiento a su lado, alejando la espada de ella.
"¡Eres un aburrido!" exclama de nuevo esa voz, pero acompañada de una risa sobre ella. Luxanna se pone de pie de un salto, volviendo la vista al lugar donde antes se resguardaba del sol para ver a Ekko sentado en el pasto y Jinx columpiando sus piernas sobre la rama del árbol. Ambos con las típicas capas blancas de Demacia, escondiendo por poco su verdadera identidad que la hacen dudar de sus ojos. "Síp, es real" le aclara ella con una sonrisa engreída "Te extrañé mucho hermanita" dice antes de saltar para quedar de pie frente a ella.
"Me debo estar volviendo loca, pero no voy a perder la oportunidad de darte un abrazo aunque todo esto no sea real" dice lanzándose hacia ella para aprisionarla en sus brazos, sorprendida de que no haya despertado aún y Jinx rie con alegría, envolviéndola con fuerza antes de alzarla en el aire.
"¿Feliz de verme?" pregunta cuando la pone de nuevo en el suelo. "¿Como ha estado mi niña..." empieza antes de que Lux la golpee con un hechizo de luz que la hace caer hacia atrás, provocando una mueca en Ekko ante el golpe.
"¡¿Cómo he estado?!" exclama molesta ante su hermana casi inconsciente en el suelo y Ekko pone un dedo sobre sus labios, pidiendo silencio mientras mira a su alrededor, pero ella no puede encontrar nada en sí para preocuparse. "¡Te vi morir! ¡Te fuiste en mis brazos, me dijiste tus últimas palabras antes de...!"
"¡Felicidades!" le interrumpe su hermana sentándose en flor de loto junto a Ekko. "Todos tus esfuerzos de que aprendiera magia de ilusión trajeron la paz a ambos reinos" finaliza con una sonrisa suave que la hace derramar lágrimas.
"¿Sabes cuanto sufrí por ti? ¿Por ambos? Por sus muertes" les reclama con los dientes apretados y Ekko se ve verdaderamente tocado por sus palabras mientras Jinx la mira avergonzada. "Si todo fue falso ¿por qué me hiciste prometer que iría con Ekko?" él también la mira, pareciendo que es la primera vez que lo piensa cuando ella se encoge de hombros.
"No quería que todo el plan terminara en una mala comedia de Romeo y Julieta" se defiende, haciendo que su compañero frunza el ceño. "Cuando te lo dije lo pensaste" le recuerda apuntándolo divertida con su dedo índice haciendo que él gire los ojos y Lux solo niega con incredulidad, sin entender realmente el significado detrás de sus palabras.
"Pudiste habérmelo dicho" le recriminó, haciendo que ella bajara la cabeza ante su mirada.
"Era la idea, créeme" le dijo jugando con la punta de una de sus trenzas, ansiosa "Mi plan era que formaras parte de esto, si es que lo aceptabas como lo hizo Ekko, pero todo se movió como lo predije solo con nuestras "muertes", y el que hayas seguido nuestros pasos significaba alejarte de la familia, porque nosotros ya no podremos volver" dice sin dejarle lugar para responder antes de continuar "Comenzaste a ser parte de las decisiones en Demacia y eso te hizo una voz importante para llegar a esto" le recuerda, haciendo que Lux se paralice de nuevo. "Abandonamos nuestras vidas a favor de una posible paz y aunque debí habértelo dicho o pudo haberte propuesto lo mismo, no pude hacerlo. Lo siento, Lux" se disculpa encogiéndose un poco ante la espera de su reacción.
Luxanna niega con la cabeza antes de unirlos en un abrazo a ambos, tomando por sorpresa a la pareja. "Son unos verdaderos idiotas" les maldice, llorando entre los dos antes de sentir que la cubren con sus brazos.
"Lo sabemos" acepta Ekko, mostrándose avergonzado por formar parte de las locuras en la retorcida mente de su amante. "Pero puedes ser madrina de nuestro primer hijo" Luxanna rompe el abrazo con Jinx a favor de rodear el cuello del hombre con sus brazos en un agarre mortal que lo hace jadear por aire.
"¿Ustedes dos estaban haciendo bebés mientras yo lloraba en sus tumbas?" Ekko trata de apartarse de ella, pero Lux le gana gracias a la fuerza de su enojo.
"...si es niña se va a llamar Luxanna" le propone Jinx con una sonrisa nerviosa ante el posible homicidio frente a ella, antes de que su hermana la mire con molestia.
"Sabes que odio mi nombre" le recuerda en un susurro furioso que solo la hacer reír.
Pasan un par de minutos hasta que Ekko deja de forcejear, dejando sus extremidades caer sobre ella y Lux finalmente lo deja ir a favor de continuar regañando a su hermana, quien sostiene la cabeza de su pareja inconsciente sobre sus piernas, mientras la escucha con una sonrisa nostálgica.
"Oye, te extrañé demasiado" le dice con los ojos vidriosos, y Luxanna debe detener sus palabras a favor de abrazarla nuevamente. Tiene a su hermana en vida después de todo, ¿cómo negárselo?
