Actions

Work Header

Head in the clouds but my gravity centered (Español)

Summary:

Una noche en un bar cualquiera, Narancia Ghirga busca a quien será su ligue de esa noche, pero las cosas darán un giro cuando se encuentre con un atractivo extraño que no puede dejar de meterse en su cabeza.

Fruity lovers 🍊 🍓 Día 10: Una mesa de pool, una apuesta, y un bartender enojado.

Notes:

Perdón la publicación tarde pero realmente necesitaba tomarme el día para distraerme ;v; ♥
Espero les guste este otro pequeño one shot

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Día 11:

Prompt: Una mesa de pool, una apuesta, y un bartender enojado.


Bien, sabía que se lo merecía, sabía que no debió jugar con fuego… pero es que aquel extraño era tan atractivo. 

Narancia Ghirga era alguien sencillo. Sabía bien que quería y en esos instantes, necesitaba a un lindo rubio para dar por completada su noche. 

No solo había logrado sacarle dinero a muchos idiotas que creyendo en su mentira de que "era malo jugando al billar" y "principiante" apostaron sus pertenencias, sino que también, había logrado captar a un chico encantador en la barra. Tras un leve análisis, Narancia supo que estaba solo, y a juzgar por su rostro fastidiado, alguien lo había plantado. Era perfecto. 

"¿Puedo sentarme aquí?" Dijo Narancia con una típica sonrisa encantadora que esperaba que fuera suficiente para convencer al otro con rapidez.

"Vete." Gruñó el guapo rubio mientras seguía bebiendo de su martini. 

"Solo quería ser amable, veo que andas muy solo y quería hacerte compañía." Sentándose a su lado, se sorprendió del perfume que emanaba el chico, era casi hipnotizante pero a la vez ligeramente abrumador. 

"Estoy bien solo, largo." Se veía que era difícil, con ese exterior tan duro cualquiera se hubiera asustado, pero él no era cualquiera, Ghirga pensaba seriamente que le iría a costar más de lo que hubiera deseado, sin embargo, esa cara preciosa estaba gritando por salir a divertirse, no tenía dudas. 

"Que genio…" Suspiró y pidió un trago al amargado bartender, quien también había sido víctima de sus estafas. "¿Y piensas estar toda la noche con esa cara?"

"Con esa nací." Si pudiera compararlo con alguien, Narancia diría con toda seguridad de que ese chico parecía un gato huraño, no podía creer que tal encanto podía tener una personalidad completamente repelente, pero eso solo se le hacía más atractivo, no iba ni pretendía rendirse. 

"Mira, no es mi culpa que te dejaran plantado, solo quiero ser amable." Suspirando, el pelinegro intentó sentirse amargo, pero le era imposible, ¿que tenía ese tipo que lo hacía insistir? No tenía ni idea, pero ahí seguía. 

"Entonces empieza a estrenar tu amabilidad, dejando de hablarme." Levantándose de su lugar, el encantador rubio dejó un par de billetes en la barra y parecía dispuesto a irse cuando Narancia detuvo su salida poniéndose en su camino. 

"¿Sabes qué? Tienes razón, no sé por qué pensé que podría salir contigo." 

"Porque buscas perras fáciles de seguro…" Narancia odiaba parecer insistente, pero había algo en ese muchacho que lo estaba enloqueciendo, causándole una necesidad de seguir tras él, discutir y si era suficientemente digno, tener algo. 

"Hagamos algo, te reto a un juego de pool, si tú ganas, te dejo en paz, si yo gano… sales conmigo y te unes a la lista de perras fáciles." 

"Hecho." Una sonrisa casi maliciosa se vio en los labios del rubio, había algo que le generaba cierta sospecha a Narancia, pero no se iba a tirar para atrás, no cuando había logrado desesperarlo tanto. 

"Imbécil."

"Tarado..." 

Una vez en la mesa de billar, ambos chicos decidieron comenzar con su apuesta, cosa que llamó la atención de más de uno, no solo por lo atractivo que se veía Fugo al jugar (era extraño que una sola persona llamara tantas miradas), sino por Narancia quien seguía asegurando tan solo tener una racha de suerte. 

"¿Sabes? Estoy pensando a donde llevarte cuando pierdas, podría ser a un hotel barato, o a mi casa si te rindes." Confianza, Narancia no iba a dudar en emanar confianza, no pensaba en cometer ni un solo error en su juego, ahora más que nunca, aún si ese encanto de chico lo miraba con sus ojos ensoñadores, tan misteriosos… ¡Concentración, el juego ya había empezado!

"En tus sueños." Rió Fugo mientras se preparaba para su primer tiro. Mechones de cabello cubrieron ese precioso rostro, y Narancia no podía evitar pensar en lo suave que era su cabello, en cómo deseaba ganar a toda costa. "Y empieza a tomar más en serio tu juego, idiota."

Decir que no había luchado por ganar esa partida de pool era mentira, realmente lo estuvo intentando, estuvo toda esa ronda intentando pensar en sus jugadas, en no ver a los preciosos ojos de su contrincante, en no ahogarse con el olor tan afrodisiaco que lo envolvía, en no perderse en las curvas que poseía y lo tentaban a agarrar. Sin embargo, cuando menos lo esperaba aquel desafío había acabado y había acabado sin anotar ni un solo punto. 

"¿Qué? ¡No es posible, hiciste trampa!"

" No, tú te distrajiste viéndome el culo y no notaste lo mal que jugabas." 

"¡Mentira!"

"A ver dime por qué, yo lo vi con mis propios ojos." Fugo sonrió con maldad y el otro podría haber jurado que sus ojos violetas cambiaron a rojo por un instante. 

"¡Porque soy bueno jugando esto!" Gritó Narancia llamando la atención de más de uno de los espectadores y algunas personas a las que había estafado esa noche. "Mierda…"

"Hasta la próxima, cara linda." Sonrió Fugo dejando que algunos de los clientes se le fueran encima a Narancia, quien pego carrera a la puerta con una velocidad casi inhumana. 

Sí, el estúpido y precioso de Pannacotta Fugo le había arruinado la noche… pero ¿quien lo mandaba a ser tan condenadamente ardiente? Había usado esa belleza en su contra, y tal vez Narancia se arrepentía un poco mientras huía de los hombres que lo perseguían. 


La noche ya estaba acabando. Aquel bar se encontraba semi vacío exceptuando por dos taburetes que se veían ocupados por el bartender y un cliente, un extraño cliente con cola y un par de cuernos saliendo de su cabeza. 

“Debo decir que no esperaba encontrar un nuevo juguete.” El bello rubio jugueteaba con uno de los vasos mientras terminaba de revisar lo que podría reconocer como una identificación. “Narancia Ghirga…”

"¿Es enserio Fugo? ¿Planeas salir con ese?" Dijo Abbacchio incrédulo mientras limpiaba los vasos que quedaban en la barra. “Debería prohibirte la entrada, comerte a mis clientes no es muy rentable para el negocio.”

"Es adorable, algo tonto… pero creo que mi tipo." Rió Fugo pasando un mechón de pelo tras su oreja y sonriendo con cierta coquetería. "Además, tengo su billetera, va a volver, lo dejé loco por mi." 

Sí, Pannacotta también tenía unos trucos bajo la manga.

Notes:

Nos vemos mañana ♥ uwu

Series this work belongs to: