Work Text:
Querido Toya (agárrame la p- perdón, ya intento tomarlo con seriedad),
he decidido hacerte esta carta porque hoy hacemos cuatro años juntes. Sé que podría decirte cara a cara todo lo que voy a escribir aquí, pero ya sabes lo mucho que me cuesta a veces expresar mis sentimientos. De todos modos, tú eres consciente de que sí que siento cosas y de que si no te digo que te quiero de forma verbal no significa que no lo haga. Tal vez debería aprender a externalizarlo de viva voz.
O tal vez no.
Solamente quiero que tengas en cuenta que cada vez que te beso hay un “Te quiero” escondido. O cada vez que te abrazo. O cada vez que te muerdo de broma. O cada vez que te muerdo y no es de broma. O cada vez que te pido ayuda para molestar a Atsumu. O cada vez que montamos una escena para poder irnos de un restaurante sin pagar. O cada vez que nos colamos en una boda. O cada segundo que paso a tu lado.
El hecho de estar junto a ti, disfrutando, hace que todo mi cuerpo quiera gritar lo mucho que te quiero. Sé que no dejo de repetir la frase, pero qué le hago si es así. Qué le hago si te quiero tanto.
Es increíble que despiertes en mí un cosquilleo tan placentero. Podría decirse que eres como un rayo de luz que aparece para cegarme, pero que luego deja una calidez la mar de agradable. No hay nada que te describa mejor, ahora que lo pienso. Me acuerdo de que la primera vez que te vi me hicieron mucha gracia tus cejas —para algo eres mi choricillo criollo—, y que decidí centrarme en ellas porque si no iba a hacer el ridículo por estar embobade mirando esa cara tan preciosa que tienes. Desde el primer momento me quedé prendade de ti. Era y es como mirar al mismísimo sol. Y lo peor de todo es que no eres solamente guapísimo por fuera, sino que también por dentro. ¿Cómo no ibas a gustarme?
Me estoy poniendo demasiado moñas, ¿no? Pues ahora te aguantas y sigues leyendo.
Se podría decir que me he ido enamorando —sé qué vas a pensar nada más leer esto, así que prefiero adelantarme: el que tengo aquí colgando— poco a poco de ti. Espero que se haya notado. También espero que tú lo estés. Vaya bajón si no, aunque podría llegar a entenderlo. A veces me pregunto qué hace una persona como tú con alguien como yo. Pero las otras veces suelo contestarme a mí misme que estamos heches le une para el otro (o el uno para le otre, dependiendo si prefieres ser el uno o el otro; a mí personalmente me gusta más ser le une). Genuinamente considero que eres la única persona que puede llegar a comprenderme al completo y que, además, va a estar ahí para apoyarme en todo.
¿Tú crees que las almas gemelas existen? Porque yo, desde que te conozco, sí.
No haría con cualquiera bizcochos quemados. No contestaría con cualquiera llamadas de publicidad fingiendo que estamos muertes. No me liaría con cualquiera delante de tu primo para molestarle. No haría nada con nadie que no fueses tú, Komorin. Porque solamente tú apareces en mi cabeza cuando pienso en mi compañero de vida.
Podría haber hecho una carta llena de coñas y de bromas internas, pero prefería reservar esto para que fuese un espacio mucho más íntimo. En mi día a día ya soy lo suficiente quirky bitch como para desperdiciar esta carta en la que estoy intentando abrirme en canal. Espero que haya funcionado. Espero que no te comas mis órganos. Espero que sientas lo mismo.
Te quiere,
Rin
P.D.: ¿Quieres casarte conmigo? Se me había olvidado que la carta también era para eso y ya había firmado lmao xd
