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Max y Checo eran la pareja del momento.
Todo el mundo hablaba de ellos.
Que si estaban en Monaco, o a cuantos partidos Max asistía, el que Checo viajará en su avión privado para algunas carreras, que si Max iba mucho de viaje, donde pasaban sus vacaciones.
Todo de ellos era una noticia, todos los amaban, y ellos también se amaba, eso incluía ser incondicionales con el otro en sus trabajos.
Max iba a ver a Checo cada que podía, y Checo hacían lo mismo.
Y ahora que la temporada inglesa había terminado, Max pudo disfrutar a su novio por más de dos meses, desde finales de Octubre hasta poquito menos de mediados de Diciembre, Checo vivía muy personalmente las acaloradas batallas entre Hamilton y su novio.
Era una batalla mano a mano, Max estaba a solo una victoria de convertirse en campeón del mundo, el primero en diez años para su escudería, y eso llenaba de orgullo a Checo, siempre que podía se lo recordaba.
Como justo ahora.
Checo cayó junto con Max a la cama, ambos reían y se besaban.
"No sabes cuánto... Me enorgullece verte en el podio" aseguró mientras besaba su cuello, Max jadeó unos segundos antes de hablar, "Me... Me alegra que puedas estar aquí conmigo" aseguró.
Checo fue hasta su rostro y peinó su cabello delicadamente quitando los cabellos dorados que caían sobre su rostro, sus ojos turquesa ahora estaban conectados con los castaños del mexicano, ninguno decía nada, solo se miraban, Checo acariciaba sus cabellos y Max su espalda.
"Eres realmente precioso" aseguró Checo, "Eres un verdadero trofeo" besó su mejilla prolongadamente "Mi novio trofeo... Solo para mí" le susurró sobre su piel
"Checo..." Se quejó, "Vamos... Solo soy un chico normal..." Checo se separó y empezó a reír "Eso quisieras, ¿Sabes cuántas personas te admiran ahora? Oh, no puedo esperar a que le quites el campeonato a Hamilton" Max abrazo su cuello y empezó a reír, "No me hables de eso ahora... Solo quiero que me pongas atención a mí un momento" se quejó, "No espero a salir de vacaciones y poder ir a la playa... Poder conocer a tus padres..." Dijo ilusionado.
Checo besó otra vez su cuello, "Les encantarás.... Ya te aman sin siquiera conocerte" admitió, Max lo separó y miró desconfiado "El único que odia a su yerno aquí es tu padre" le dijo.
Max se cubrió la cara avergonzado, "¡No me lo recuerdes!" Se quejó entre sus palmas "No puedo creer que te dijera cosas tan horribles" lamento, Checo quitó sus manos "No me importa, mientras tú me ames, ese tipo me da igual" Max soltó una risa "¿Lo ves? Ni siquiera te importa como me dirija a él" volvieron a besarse.
Max solo podía pensar en lo nervioso que estaba por aquel fin de semana.
Sería una pelea a muerte, un todo o nada, ahora o nunca... Sería el que se llevaría la gloria o regresaría al hotel sin nada, no había otra opción.
Todos esperaban algo excepcional de él.
Horner lo trataba ya como campeón.
Marko lo adulaba constantemente.
Su padre lo llamaba constantemente para saber su estado físico.
Pero Checo era diferente.
Checo hablaba de cuan orgulloso se sentía de él en ese momento, en el presente, claro hablaba del futuro, pero no le hacía sentirse obligado a nada, sabía que si llegara a fallar, Checo estaría ahí ahora él.
"Checo..." Jadeó separandose, el mexicano afirmó con un sonido gutural, "... ¿Que pasaría si... Pierdo el campeonato?" Dudó temeroso.
Checo sonrió ladino, "Pasaría que te pondrías triste... Y tendría que darte aún más amor y cariños como a ti te gustan" aseguró, sus manos se encontraron y sus dedos se entrelazaron, Checo miraba sus ojos mientras hablaba "Te llevaría al hotel... Y te pediría una rica cena... Y como siempre, estaré ahí para ti, mi corazón precioso" besó su mandíbula, atrayendo carcajadas de Max, era muy cosquilludo, "¡Checo!" Exclamó removiendose, "¿No te sentirías... Decepcionado?" Checo lo miró de inmediato.
"Amor... Todos perdemos y ganamos en esta vida, y de eso yo sé bien, no fue fácil ser campeón, nunca lo es" su mano libre acaricio la mejilla de Max, "Hay que perder para aprender y ganar para continuar... Pero si una llega antes de la otra, siempre tienes que sonreír y saber que lo hiciste con el corazón, no tendría porque decepcionarme de ti" aseguró firme "Eres ya mi orgullo, y ningún trofeo vacío cambiaría mi opinión" Max quiso hablar, pero en realidad no sabía que decir, nunca alguien le había dicho algo similar, algo tan puro y sin maldad.
"Max... Tú ya eres un ganador, sé que ganarás el campeonato, pero si no lo haces, está bien, porque el mundo no se acabará" subió sus manos entrelazadas y besó la del más alto, "Tú y solo tú, eres el mayor triunfo y orgullo de toda mi vida", Max sonrió "¿Más que la Champions?", Checo pensó juguetón, "Te gané después que la Champions" se excuso, Max lo jaló desde su cuello a un abrazo, "Ganaré el campeonato para ti... Te haré aún más orgulloso" prometió Max, "Claro que sí, yo sé que lo harás, caramelito" sonrió el mexicano.
Abu Dhabi.
Checo se encontraba como de costumbre en el garaje, junto a las pantallas del lado de Max con audífonos y mucha concentración.
Más temprano, antes de que su novio saliera a dar la vuelta de preparación y entrara en concentración total, lo besó y bendijo, le deseó todo lo bueno que podía y lo dejó irse.
"No esté nervioso" le hablo su ingeniero, Checo lo miró, "El muchacho sabe que hacer", "Lo sé, es por eso que estoy aquí" sonrió, Gianpero, como se llamaba aquel hombre, palmeó su espalda dándole ánimos.
La carrera ya había comenzado.
Sin dudas las primeras vueltas fueron emocionantes, Max intentaba alcanzar a Hamilton que desde las prácticas se veía altamente dominante en esas condiciones del circuito, el compañero de Max, ¿Alex? No ayudaba mucho, no podía alcanzar un buen Gap con su compañero y perdía ritmo muy rápidamente.
Checo moría de nervios, miraba los tiempos de su novio y los de Hamilton, era varias milésimas más rápido que él, con cada vuelta el piloto inglés se alejaba más y más, dejando por detrás a los rezagados y a Max.
Algunos abandonaron, incluido el compañero de Max que sin una gran actuación perdió la ingeniería y abandonó a media carrera.
Checo estaba ahora muy nervioso, faltaban un par de vueltas para acabar, y solo algo milagroso podía suceder.
Y cuando menos vio, ahí estaba.
"¡Uh, un Williams, se ha chocado fuertemente!" Exclamó un narrador, Checo miró emocionado, "¡Safety car! ¡Ahora es la oportunidad de Verstappen y de Red Bull!"
Checo levantó la mirada y pudo ver a los mecánicos correr hacia las llantas para sacarlas y prepararse, pocos minutos después, Max entró y salió otra vez rápidamente a la pista, el mexicano veía a la pantalla.
"Por favor Max... No te guardes nada... Tiene desventaja de neumático" susurró Checo, "Vamos Maxie..." Suplicaba.
La dirección de carrera creyó que era buena idea dejar pasar a los rezagados, dejando pronto a Hamilton y Verstappen rueda a rueda aún bajo el safety car.
Pero tan pronto este entro a pits, la pelea comenzó.
Hamilton trató de mantener su ventaja y despegarse, pero la diferencia de compuesto jugó en su contra.
Era la última vuelta y a tan solos unos metros de la primera curva.
Max adelantó a Hamilton.
Checo gritó emocionado pero se tranquilizó mientras mordía su uña del pulgar, muy nervioso aún.
La gente gritaba como loca, este era un cierre totalmente inesperado, que nadie creía que podía suceder.
Mercedes era una bola de fuego, Red Bull rezaba con los dedos cruzados, Hamilton se quejaba por la radio, peor anda de eso importó unos segundos después.
"¡Cae la bandera a cuadros, y Max Verstappen, Max Verstappen, es campeón del mundo por primera vez!" Exclamaron en la TV.
El garaje salió corriendo al pitwall, todos se abrazaron, algunos con llanto.
Checo al oírlo gritó emocionado mientras aplaudía, por fin Max lo consiguió, cumplió su sueño de ser campeón.
"Puedes hablarle" le señaló su ingeniero, Checo se acercó y todo el botón, "¡Lo hiciste Max! ¡Eres campeón!" Le hablo, Max sonrió aún más en su casco, "¡Lo hicimos Checo! ¡Lo hicimos! ¡Somos campeones carajo! ¡Todo esto fue por ti Checo... Muchísimas gracias por no abandonarme!" Checo comenzó a llorar sin remedio, "Te veo aquí, campeón" corto la comunicación y se apresuró a salir corriendo.
Durante el podio, Checo no podía dejar de llorar, Max llegó a él directamente y abrazó, sin soportarlo Checo besó su casco y le habló levantando su visor, ahora esperaba a verlo bajar del podio y poder abrazarlo apropiadamente.
Después de varios protocolos, Max por fin llegó con su equipo, sus mecánicos lo recibieron con cánticos y gritos, Checo se separó un poco mientras tomaba videos y fotos.
Pero Max se apresuró a soltarse y llegar con él.
"Checo... Lo hice..." Jadeó con sus ojos con lágrimas, Checo le sonrió bajando su celular mirándolo, "Somos campeones..." Se abalanzó a él, Checo besó sus mejillas.
"Estoy muy orgulloso de ti Max, no podrías haberme hecho el hombre más feliz..." Lo separó y limpio sus lágrimas "Eres un campeón... Eres mi chico de oro" aseguró.
Max comenzó a llorar y se aferró a él.
"Te amo Sergio... Te amo mucho en verdad" juraba en su espalda, Checo también lo tomó fuertemente, "Y... Y quiero... Quiero que estés junto a mi por siempre" suplicó, "Nunca dejaría a mi mayor tesoro" le aseguró, se separaron, "Disfrutemos tu noche" le sonrió.
Max se giro a su equipo y junto con Checo saltaron a ellos, gritando y celebrando.
Después de todo, ambos habían ganado, por segunda vez, porque la primera, fue cuando sus caminos se conectaron.
Cuando perdieron el miedo, cuando ya no corrían tras un balón o tras una bandera a cuadros.
Si no que corrían junto al otro, pero sin competir, solo disfrutando sus pasos, disfrutando la cercanía del otro.
Amándose y admiradose.
Porque así eran ambos, deportistas pero también bellos y simples seres humanos.
