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Si te quedas

Summary:

Inosuke acaba de entender que no está envenenado, está enamorado y no sabe si prefiere lo primero o lo segundo.

Ninguno de los personajes me pertenece, todos fueron creados por Koyoharu Gotouge, este cuento es con fines de ocio.

Work Text:

"No puedo más, no, no puedo más, ya no puedo aguantarme un segundo más...

Si te quedas mujer, ay mujer, yo sé lo que va a pasar..."

Se decía fuertemente a sí mismo Inosuke en un pensamiento. Sabía exactamente que clase de brujería le había traído hasta aquí...

Inosuke nunca fue un hombre de intenso análisis, era fácil para él hacer deducciones en pocos segundos, sin pensar mucho, solo atendiendo a su sentido del tacto, que era muchísimo más sensible que el de cualquier humano en el mundo, y a su intuición que hasta ahora, nunca le había fallado.

- Esto no hubiera sucedido si me hubiera quedado en mi montaña – después de tantos años, incluso después de vencer a Muzan no podía evitar pensar en eso – todo hubiera sido tan diferente si me hubiera quedado con los jabalíes, no había reglas estúpidas que seguir. Si tienes hambre, comes; tienes sueño, duermes; te amenazan, te defiendes; simple. Todo pudo haber seguido igual de simple si no hubiera ingresado a los cazadores de demonios – cruzó los brazos sobre su pecho desnudo - aaaaaaagh, pero cómo iba yo a saber que todo iba a ser tan complicado, matar demonios era divertido, pero para poder matar demonios tuve que unirme al grupo de cazadores y para eso tuve que socializar, fue inevitable, pero me niego a comportarme como el resto de los zoquetes, ¡Yo soy el rey de la montaña! ¡El gran Inosuke-sama! – levantó los brazos para darse cuenta que no había dicho nada, todo esto era parte de otra de sus reflexiones y como odiaba reflexionar; los años habían vuelto incurables a los estúpidos gérmenes que provocan pensar, esos que le contagió Tanjiro.

Pero tenía que admitir que este mundo, antes desconocido para él, cobró sentido después de la muerte de Muzan, ahora, sin la amenaza de demonios pudo darse cuenta que había cosas que disfrutaba, como cuando después de trabajar en el huerto con sus amigos y Zenitsu colocaba sus brazos alrededor de los hombros de él y de Tanjiro de regreso a casa. Le gustaba comer con sus amigos, odiaba usar los palillos pero debía admitir que comer lento lo hacía percibir mejor los sabores y las texturas en la comida, sobre todo en el tempura. Incluso sintió algo cómodo y suave dentro de él cuando Nezuko y Zenitsu anunciaron que se casarían.

- No soy idiota, algo dentro de mi cambió y no sé aún si es bueno o malo, sobre todo cuando estoy con la pequeña bruja – sí, se refería a Aoi. La mujer que al principio era insoportable para él, no solo porque lo humillaba en cada entrenamiento cuando recién se conocieron, sino que además le gritaba cosas como 'cerdo inculto' o 'jabalí grosero' y era muy mandona.

- Nadie le da órdenes al gran Inosuke – pensó exhalando fuertemente. Pero esos días habían quedado atrás, la atmósfera nueva que se creó en la finca mariposa cuando por fin dejó de haber amenazas y heridos que atender trajo también un nuevo carácter para la ahora más sonriente y afable Aoi. A Inosuke le empezó a parecer que la presencia de Aoi era más tolerable y ver como la gente que lo rodeaba afianzaba sus relaciones, en ocasiones lo hacía sentirse solo, aunque no le gustaba admitirlo.

- Nabuko y Monitsu son un par de tontos enamorados que se la pasan haciéndose cariños y sonriendo como idiotas, odio que me hagan sentir débil de verlos... Gonpanchiro dice que son tiernos... supongo que lo son, recuerdo al viejo que me leía poesía, tal vez a esa ternura se referían con lo del amor y eso – dijo tirándose en el jardín de espaldas con los brazos y piernas extendidos, trató de pensar en otra cosa pero no se alejó mucho del tema– Tontaro dijo que veníamos a ayudar a las chicas de la finca pero no estamos haciendo nada, él solo me pide que lo acompañe porque le da vergüenza decirle a la chica mariposa de la coleta que la extraña cuando no estamos aquí, puedo sentirlo, se comporta como idiota – dijo quitándose la máscara, era un día caluroso y él estaba tirado al sol. Cerró los ojos y sintió una sombra sobre él, lo que le provocó abrirlos.

- Hola Inosuke-kun – era Aoi parada a su lado – escuchar que lo llamaran por su nombre y no por las palabras 'cerdo idiota' le provocó una punzada en el estómago. – Tal vez comí demasiado – pensó para sí.

- Hola – respondió secamente

- ¿Te gustaría mejor pasarte a la sombra de aquel árbol?– le dijo ella amablemente, yo pensaba sentarme allá - dijo señalando con la mano en la que tenía una naranja. Ella empezó a caminar hacia la sombra y se sentó apoyándose en el tronco, Inosuke la siguió en silencio pensando en que de verdad hacía calor.

Ella comenzó a pelar la naranja haciendo una gran tira larga que no se rompió desde el inicio hasta el final, de tal modo que podías volver a armar la cáscara por completo si quisieras. Inosuke la miraba con curiosidad.

- Te compartiré si quieres, pero por favor no me la vayas a arrebatar hasta que termine de quitar la cáscara – le dijo Aoi un poco nerviosa porque ya conoce la ausencia absoluta de modales en Inosuke.

- ¿Cómo demonios logras que no se rompa? ¿Y para qué rayos lo haces? ¡Pierdes mucho tiempo! – replicó Inosuke.

- Lo hago porque me gusta, simplemente lo disfruto ¿Sabes? Antes no teníamos tiempo de nada, aquí había mucho trabajo y malas noticias. Hoy, gracias a la pelea que dieron todos los cazadores y los pilares podemos disfrutar de estos días tranquilos, disfrutar el día a día es una pequeña forma que tengo de reconocer y agradecerles por su sacrificio – Inosuke la miraba de lleno con sus ojos verdes, como siempre sin respetar el espacio personal – Aoi se hizo un poco hacia atrás pero ya tenía la cabeza pegada al tronco del árbol, extendió media naranja a Inosuke y desvió la mirada con ligero bochorno – ya sé que suena tonto pero me da paz, ¡Ahora cómete tu naranja! - Dijo pero Inosuke ya estaba masticando la media naranja que le dio Aoi

- jajajaja eres muy lenta, ya me la tragué – dijo abriendo la boca y mostrándole a Aoi que estaba vacía – además, nadie me da órdenes. Se tiró al suelo.

Aoi se sonrió, definitivamente Inosuke es como un niño pequeño, es completamente sincero en todo lo que dice y hace. Eso antes le disgustaba pero hoy ya no, tienen suerte de estar vivos, perdieron a muchas personas valiosas, hay que disfrutar las que aún están con nosotros. Pensaba esto mientras disfrutaba su media naranja gajo por gajo.

- Aoi – dijo Inosuke, tirado boca arriba en el suelo, lo cual provocó el sonrojo de Aoi, nunca la había llamado por su nombre y además siempre se equivocaba con todos los nombres, pensó que tal vez su nombre era especial para Inosuke e inmediatamente sacudió la cabeza para sacarse ese pensamiento.

-¡Aoi! – gritó Inosuke

- ¿Qué pasa? – dijo ella

- Dame más naranja – dijo señalando su boca con un dedo

- Toma dijo extendiéndole un gajo – Inosuke la miró de reojo y solo se limitó a señalar su boca con el dedo, dando la orden silente de que quería ser alimentado.

- No voy a alimentarte – dijo ella sintiendo el calor en su cara.

- ¡Vamos mujer! Tu ya no estás comiendo y yo estoy muy aburrido, hace mucho calor y no quiero discutir, así que ¡Aaaaah! – dijo señalando el camino a su boca de nuevo pero esta vez con las dos manos.

Aoi estaba hecha un manojo de vergüenza, darle de comer a un niño pequeño o a un enfermo está bien, pero a un hombre sano, con el torso desnudo y tirado en el suelo le parecía una acción reservada para parejas. Con la mano temblorosa extendió un gajo de naranja entre su pulgar y su índice hacia la boca de Inosuke quien rápidamente levantó la cabeza y pescó el gajo lamiendo ligeramente los dedos de Aoi, lo que le provocó un escalofrío en la espalda a la pelinegra.

- Más – dijo Inosuke justo después de pasarse el bocado que tenía, señalando nuevamente su boca.

- No voy a darte más – dijo Aoi casi en un grito.

- ¡Más!, te gusta alimentarme, ¡puedo sentirlo, vamos! ¡Tengo hambre! – dijo Inosuke clavándole la mirada un momento.

Aoi extendió la mano y repitió la operación de alimentar a Inosuke en automático, maldiciendo el súper sentido del tacto de Inosuke y sintiendo mariposas en el estómago, cada que Inosuke le lamía un poco el dedo sin querer.

- Más – dijo Inosuke

- No tengo más – dijo Aoi algo aliviada – y al menos podrías decir 'por favor' para variar – agregó tratando de lograr recuperar la compostura.

- Está bien, la próxima vez lo diré, además Tontaro me retó a ser más amable y ¡no pienso perder! – dijo Inosuke poniéndose de pie de un salto.

Aoi casi se desmaya pensando que Inosuke esperaba una siguiente vez para ser alimentado por ella, que desfachatez la del cerdo ese.

- Adiós, Aoi, voy a buscar a Gonpanchiro para largarnos de aquí – dijo poniéndole una mano en la cabeza a Aoi, lo que provocó que Inosuke se sonrojara, así que rápidamente se puso la máscara y se fue corriendo.

- ¿Qué demonios fue eso? Se preguntaba Inosuke mientras corría hacia ningún lado y se había olvidado de Tanjiro – seguramente la naranja estaba envenenada – siguió corriendo pero esta vez hacia su casa, pensó en ver a Nezuko, después de todo ella había estudiado medicina con Kanao y sabría que hacer con el veneno.

Llegó a casa, donde estaban Nezuko y Zenitsu sentados en el porche, tomando el fresco en la sombra y tomados de la mano en silencio. Inmediatamente Zenitsu fue arrancado de la mano de su amada Nezuko por Inosuke.

- ¡Monitsu! La bruja de Aoi me ha envenenado – dijo sacudiendo con furia al rubio el cual empezó a suplicar que lo soltara con gritos estruendosos.

Inosuke dejó de agitar a Zenitsu cuando Nezuko posó su mano sobre el hombro desnudo de Inosuke.

Inosuke-kun, puedes devolverme a mi prometido por favor – dijo Nezuko con su dulce voz y una sonrisa

Awwww pensó el cerebro de Inosuke, la amabilidad de Nezuko siempre lo ha hecho sentir ligero.

Inosuke que tenía agarrado al rubio por arriba de sus hombros, lo soltó, tirándolo pesadamente al suelo, Zenitsu más rápido que un rayo llegó gateando a las piernas de Nezuko, llorando y abrazándose fuertemente.

- Nezuko-chan, Inosuke me hizo daño, abrázame Nezuko, por favor, creí que iba a morir – dijo Zenitsu llorando en los brazos de Nezuko

- Calma Zenitsu, todo está bien, aquí estoy. Pero vamos a ayudar a Inosuke – dijo dándole palmaditas en la cabeza a su prometido - ¿Por qué dices que Aoi te envenenó Inosuke-kun? ¿La hiciste enojar? ¿Te sientes mal? Vamos, cuéntanos, estamos para ayudarte.

Inosuke se sentó con las piernas cruzadas en el piso junto a la pareja y empezó a contar su versión de la historia porque era obvio que Aoi nunca lo llamaría Inosuke-sama, pero en fin, cuando llegó a la parte en que puso la mano en la cabeza de Aoi...

- Y entonces sentí que su corazón latía muy rápido, estaba llena de electricidad que yo había provocado, cuando lo percibí al tocarla hizo que mi corazón latiera muy rápido también, me dio fiebre porque sentí que la cara se me ponía roja y mis piernas comenzaban a temblar, además de que sentía el estómago revuelto pero no tenía ganas de vomitar y tampoco tenía hambre porque acababa de comerme la estúpida naranja con la que Aoi me envenó para vengarse! – dijo esto último con un grito.

La pareja que escuchaba atentamente la historia quedó perpleja, Nezuko miró a Zenitsu fijamente a los ojos, no necesitaba hablar, ella sabía que él podía oirla fácilmente gracias a su capacidad auditiva que, dicho sea de paso, había mejorado entre ellos, gracias a lo cercanos que eran, ya parecía casi capacidad de leer el pensamiento.

- Estoy de acuerdo contigo mi bella Nezuko – dijo Zenitsu con una sonrisita estúpida que Inosuke quería borrarle con un puñetazo pero recordó el reto de Tanjiro para ser más amable y él, el gran Inosuke no iba a perder por culpa de Zenitsu.

- Creemos, Inosuke, que te pusiste nervioso – dijo Zenitsu

- ¡Yo nunca estoy nervioso! – grito Inosuke

- Bueno, es un hecho que no estás envenenado... tal vez te gusta Aoi y su trato amable te hace sentir bien porque quizá te estés enamorando de ella – Dijo Zenitsu tratando de explicar todo de manera sencilla.

Esto era nuevo para Inosuke, así que no supo como refutar lo que acababa de escuchar. Sabía que cualquier cosa que dijera evidenciaría su ignorancia en el tema del amor, por suerte en ese momento entró Tanjiro a la casa.

- Estoy en casa – dijo Tanjiro quitándose las sandalias – !Inosuke! !Que gusto! Aoi me dijo que te fuiste, que bueno que estás bien, la próxima vez avísame por favor.

Inosuke se sonrojó al escuchar el nombre de Aoi, así que se bajó la máscara mientras bufaba pero los prometidos si lograron ver la reacción de Inosuke pues seguía sentado frente a ellos.

- Traje dulces, vamos a probarlos – dijo Tanjiro, mientras Zenitsu y Nezuko se levantaron para ir al comedor, Inosuke los alcanzó un momento después cuando sintió que su corazón regresaba a la normalidad.

Una semana después, Tanjiro e Inosuke regresaron a la finca mariposa. Tanjiro se fue a ver a Kanao e Inosuke para demostrarse a sí mismo que no estaba enamorado fue a buscar a Aoi, la encontró tendiendo sábanas recién lavadas.

- Aoi – dijo Inosuke sin ceremonias y vigilando si presentaba algún síntoma raro

- Hola Inosuke-kun ¿Cómo has estado? – preguntó Aoi sonriente.

Inosuke se toco el pecho, el estómago, todo bien. Se sentía normal, así que contestó alegremente.

- ¡Estoy bien! ¡Tus artimañas no pueden dañarme! Jajajaja – Aoi no entendía a qué se refería Inosuke así que prefirió cambiar de tema.

- Vamos, ayúdame con las sábanas mientras esperas a Tanjiro – le dijo ladeando la cabeza con una sonrisa.

- ¿Y yo que gano? – preguntó Inosuke

- Bueno, he visto que te aburres, pasaré el día contigo, haremos lo que tu quieras – Inosuke se movió rápidamente y colgó las sábanas con suma facilidad.

- Vamos a pelear – dijo Inosuke al terminar Su tarea. Una gruesa gota de sudor escurrió Por la parte de atrás de la cabeza de Aoi, pensó que Inosuke querría ir a comer o a revolcarse en la tierra, pero ¿pelear? No valía la pena por la ayuda con las sábanas.

- No vamos a pelear – Dijo Aoi

- Dijiste que haríamos lo que yo quisiera y quiero pelear, puedo tratar de no hacerte daño si eso es a lo que le tienes miedo. El gran Inosuke también puede ser benevolente. – dijo haciendo estiramientos antes de tomar pose de pelea.

- Ash, está bien, vamos a pelear – dijo Aoi quitándose el mandil y quedando lista con su uniforme de cazadora.

- Jajajaja todos se rinden a los deseos de Inosuke – se rió Inosuke que estaba lleno de emoción por la pelea.

- Sin lastimar, ¿Entendido? – dijo Aoi.

- Si, si, si. Ya sé... Sé amable con las personas Inosuke-sama – dijo Inosuke imitando a Zenitsu.

Aoi se quedó mirando fijamente a la máscara de jabalí, no sabía que esperar, así que decidió dar el primer paso y se abalanzó sobre Inosuke, dándole un leve puñetazo en el hombro.

- Nada mal, eres rápida. Me gusta - dijo Inosuke escabulléndose y tratando de tomar a Aoi por la espalda, de lo cual ella se escapó deslizándose hacia abajo, para luego ser derrumbada por una patada baja de Inosuke.

- Punto para Inosuke – gritó Inosuke levantando los brazos, pero sin perder tiempo Aoi lo tomó por la cintura y lo arrojo hacia atrás en un movimiento de lucha, del cual Inosuke se escapó dando dos mortales atrás.

- Wow. Eres más fuerte de lo que creí Aoi – dijo Inosuke levantándose la máscara. Aoi se sonrojó.

- ¿Vas a pelear o a seguir hablando? - contestó Aoi tratando de hacer pasar desapercibido su bochorno.

Inosuke se abalanzó sobre Aoi pero ella lo esquivaba con velocidad, hasta que lo vió venir y tiró una patada alta para detenerlo. Todo pasó muy rápido, la máscara de jabalí salió volando e Inosuke estaba en el suelo.

Aoi se asustó y rápidamente se inclinó sobre Inosuke.

- Inosuke-kun, lo siento mucho, ¿estás bien? – tenía su rostro sobre el de Inosuke, que estaba con la cara raramente impasible y los hermosos ojos verdes viendo a la nada.

- Inosuke-kun, ¿Estás bien? – repitió Aoi, esta vez poniendole una mano en el pecho a Inosuke y agitándolo levemente.

Inosuke se sentó en el suelo y la contempló un momento -¿Qué si estoy bien? ¡Me siento increíble!, me diste una gran patada Aoi – dijo tomando a Aoi por lo hombros y sacudiéndola – aunque no me dolió nada, me encantó, eres buena, ¡debemos pelear más seguido!, ¡Seguro que te harás muy fuerte y tal vez hasta puedas romperme un hueso! – Aoi se sonrojó e Inosuke empezó a inspeccionarla muy cerca, podía verla muy roja de las mejillas, no era fea, tenía algo que le llamaba la atención y otra vez estaba haciendo lo mismo del otro día, Inosuke debía comprobarlo, así que le puso la mano en la mejillas para percibirla mejor y de nuevo lo sintió, el corazón de Aoi acelerado, la electricidad que fluía entre los dos y luego esa sensación de calidez agradable que le empezaba en el estómago.

"Se siente bien" pensó Inosuke "y su piel es muy suave, me gusta" al darse cuenta que la sensación le agradaba quiso más, así que se acercó mas a Aoi, hasta que la punta sus narices se tocaron, Aoi se estremeció y apretó los ojos. Las sensaciones del cuerpo de Aoi pasaron al de Inosuke con solo ese toque de narices, él pudo sentir que se le calentaba la cara. "Las sensaciones son muy agradables" pensó y recordó por un momento como se acaramelaban Zenitsu y Nezuko; "ahora entiendo" respiró profundo y giró ligeramente la cabeza posando sus labios sobre los de Aoi. La sensación agradable de calor se esparció por todo su cuerpo, siguió besando a Aoi, sentía que ella era como agua fresca y él simplemente iba a beber hasta que su sed se apagara.

Cuando estuvo satisfecho se separó de Aoi y un bochorno lo invadió porque el "y ahora qué?" llenaba su cabeza, ojalá le hubiera preguntado a Zenitsu que se hace después de besar a una chica, pero no fue necesario porque la sonrojada Aoi tomó la mano de Inosuke y al percibirla la respuesta vino a su mente.

- Me gustas Aoi, me gusta esto, sé que a ti también, puedo sentirlo, así que vendré mas seguido a pasar tiempo contigo y te besaré de nuevo – dijo Inosuke sin tapujos ni rodeos. Aoi estaba vuelta un tomate, conocía a Inosuke y su falta de diplomacia desde hace años, pero esto era algo para lo que no estaba preparada, sí, eran amigos hace tiempo y también hace tiempo que estaba enamorada de él, pero uno nunca espera que le confiesen así toda la verdad.

- También me gustas Inosuke-kun, cuando quieras venir, aquí estaré – dijo sonriéndole, pero este bello momento fue fugaz porque Inosuke la levanto por encima de su cabeza como si se tratara de un tronco y gritó:

- jajajaja ¡Nadie se resiste al gran Inosuke! – la arrojó hacia arriba para luego atraparla recostada en sus brazos y plantarle otro beso. Luego la puso de pie, le acomodó el cabello y se puso en posición de pelea.

- Vamos Aoi, puedes darme otro golpe y yo te daré otro beso porque esta pelea aún no termina – Aoi solo se rió de las palabras de Inosuke y tomo de nuevo la pose de pelea, estaba feliz de verlo feliz.

Inosuke cumplió lo que dijo, casi a diario iba a ver a Aoi a la finca, le gustaba mucho pasar tiempo con ella, sobre todo verla hacerse fuerte con sus entrenamientos frecuentes, tenía la ilusión de que algún día ella le rompería las costillas. También le gustaba que lo esperaba hasta que llegara para empezar a freír el tempura, porque el tempura recién frito era su comida favorita y obviamente, había un lugar muy especial en su corazón para los besos y abrazos que se daban, lo que sí odiaba a morir era que Aoi le daba de manazos cada que metía sus manos debajo de la ropa de ella, no entendía, si a ella le encantaba y a él también, además de que tenía una piel muy suave y cálida, pero ella simplemente no dejaba de detenerlo. El la respetaba porque Zenitsu le dijo que no debe propasarse con la chica si la ama en verdad, que habría mucho tiempo y oportunidades si ella le correspondía y además a Inosuke indiscutiblemente le gustaba ganar, para él no había gloria en arrebatar algo, excepto la comida de Tanjiro, claro. Inosuke creía que si amaba a Aoi pero tenía que estar seguro de qué significaba eso exactamente.

Una noche mientras todos cenaban, Inosuke azotó su plato vacío y empezó a hablar para sorpresa de Tanjiro, Zenitsu y Nezuko.

- Me gusta Aoi, sueño con que me rompa un hueso o me haga una cicatriz profunda cuando se haga más fuerte mientras peleamos, me gusta verla feliz y acariciar su cabello, además de que me gusta meter mi lengua en su boca y mi mano debajo de su ropa, me gusta morderle el cuello y dejarle marcas en las clavículas...

Todos estaban escandalizados, Tanjiro corrió a taparle los oídos a Nezuko que soltó una risita y Zenitsu no podía cerrar la boca de la impresión. Aún con eso Inosuke siguió hablando.

- ... Cuando no estoy con ella la extraño, es lo primero en lo que pienso cuando despierto y lo último en lo que pienso Cuando me voy a dormir, quiero que tenga varios descendientes del gran Inosuke, llevarla a que conozca mi montaña y que un día, cuando tengamos que morir y regresar a la tierra, nos entierren juntos allá en ese bosque. ¿Eso significa que la amo? – dijo Inosuke cruzando los brazos y mirando a todos fijamente buscando respuestas.

Tanjiro soltó a Nezuko y le ofreció a Inosuke una de sus nobles sonrisas.

- Si Inosuke, la amas – dijo con sinceridad colocando su mano en el hombro de Inosuke

Zenitsu estaba llorando de felicidad mientras abrazaba a Nezuko – Que cosas hermosas dices Inosuke, por supuesto que la amas, nunca imaginé verte así, estoy muy feliz por ti amigo – dicho esto último se abalanzó lleno de lágrimas a abrazar a Inosuke quien se sintió feliz con el abrazo y por primera vez en su vida correspondió a Zenitsu, aunque no con un abrazo sino solo con unas palmaditas en la espalda.

- Debes decírselo Inosuke-kun – aseveró Nezuko – la harás muy feliz, solo no le grites como Zenitsu hizo conmigo – dijo sonriente Nezuko – estuve sorda una semana.

Zenitsu se tiró de rodillas pidiendo perdón frente a Nezuko.

- Perdóname mi pequeña Nezuko, nunca podré disculparme lo suficiente por eso, aún me sorprende que después de eso me hayas dicho que aceptabas casarte conmigo – Nezuko le acarició el cabello.

- Es que yo te amo Zenitsu-san – dijo sonriente, levantando a Zenitsu del suelo.

Todos se rieron. Inosuke estaba feliz, definitivamente se lo diría a Aoi. No podía esperar, después de la cena tomo un baño y se dispuso a arreglarse para salir a ver a Aoi, grata fue su sorpresa ya que mientras se secaba el cabello, Aoi entró por la ventana.

- Aoi, ¿Qué rayos haces aquí? – dijo Inosuke con una sonrisa, si, aunque había mejorado en sus relaciones y amabilidad, seguía diciendo las cosas como le salían de la cabeza y no significaba que no quisiera ver a Aoi, sino que en verdad no sabía que rayos hacía ahí Aoi.

- Quiero hablar contigo Inosuke – dijo algo seria y nerviosa.

- Yo también quiero decirte algo – dijo Inosuke, bajándola de la ventana y plantándole un beso tosco en la boca – wow, si que estás nerviosa, puedo sentirlo, cálmate mujer, no te voy a comer, tal vez solo te toque o te muerda un poco, lo que tú quieras – dijo Inosuke sentándose en su futón con las piernas cruzadas a pesar de solo traer una toalla enredada, cosa que hizo sonrojar a Aoi, quien se sentó junto a él, recargando espalda con espalda.

- Inosuke-kun, disculpa por haber venido sin avisar, pero es que quiero hablar seriamente contigo... - hizo una pausa para tomar aire – sé que las relaciones no son tu fuerte y por eso siento que debo ser yo la que tome la iniciativa... y como no hay una manera fácil de decirlo, aquí va... te amo, estoy locamente enamorada de ti y me gustaría que nuestra relación sea más formal, porque me gustaría pasar el resto de mi vida contigo.

Inosuke sentía la piel erizada al escuchar así a Aoi, es la mujer más inteligente que conoce y lo ama también... No puedo mas, no, no puedo mas, ya no puedo aguantarme un segundo mas... pensó - Si te quedas mujer, ay mujer, yo sé lo que va a pasar... - dijo Inosuke – se giró a mirar a Aoi, tomando sus pequeños hombros con sus manos toscas – lo que va a pasar es que te voy a amar para siempre Aoi, y lo que voy a decirte se me hacía una estupidez, hasta que entendí que te amo... cásate conmigo, como tú quieras, el gran Inosuke te pertenece, seré tu jabalí y te seguiré fielmente a donde sea, en esta vida o en la siguiente.

Aoi comenzó a llorar pequeñas lágrimas alegres, estaba feliz de las palabras de Inosuke, se abrazó del cuello del jabalí, quien de inmediato clavo su cara en el cuello de la chica, cubriéndolo de besos y algunas mordidas suaves. Entonces Inosuke sintió que la mano de Aoi guiaba a su mano por debajo de la blusa, lo cual lo enloqueció, comenzó a besarla en la boca robándole el aliento en cada beso, empezó a desabotonar la blusa pero se detuvo, hasta que Aoi, lo apretó hacia a ella clavándole las uñas en la espalda. Aoi sabía despertar a la bestia, pero nunca había querido hacerlo hasta estar segura de que él sentía lo mismo que ella, el momento había llegado, ambos se habían estado conteniendo pero ya no más, Inosuke era suyo y ella estaba dispuesta a pertenecerle a él.

Mientras lo apretaba con sus uñas, Aoi le mordió el lóbulo de la oreja a Inosuke suavemente, a lo que Inosuke respondió arrancando los botones que faltaban por desabotonar en la blusa, acto seguido se abalanzó besando los pechos de Aoi, sobre la ropa interior, lo cual de inmediato le pareció sumamente estúpido de su parte por lo que rompió también el sostén de Aoi, quien al sentir los pechos al aire, dio un pequeño grito de sorpresa.

- Lo siento, ¿te hice daño? – dijo Inosuke apretando suavemente los senos de Aoi.

- No, sigue, no me haces daño, me haces bien, ¿Puedes sentirlo? – dijo Aoi sonrojada y jadeante ya recostada en el suelo a fuerza de que Inosuke estaba sobre de ella.

- ¡Claro que puedo sentirlo! ¡No soy estúpido! Eres hermosa mujer! ¡Y voy a apagar esa ansiedad loca que traes dentro o dejo de llamarme Inosuke! – dijo antes de clavarse de lleno en el abdomen de Aoi con besos y mordidas.

- Está bien Inosuke, no tienes que gritar, tal vez los demás duermen – dijo Aoi metiendo sus dedos entre el cabello de Inosuke que le caía a la altura del ombligo.

- No me importa, que todos se enteren que tú eres mi mujer – dijo Inosuke clavándole su mirada ojiverde a Aoi – y tu tampoco tienes que callarte si no quieres, haz lo que dé la gana mujer, ¡esto me encanta!

Inosuke llevó sus manos hacia el pantalón de Aoi con toda la intención de romperlo pero Aoi lo detuvo, cosa que hizo rabiar a Inosuke por lo que intervino antes de que él se pusiera colérico.

- Déjame hacerlo a mi y quiero que no dejes de mirarme mientras lo hago, a partir de hoy, solo yo puedo darle órdenes ocasionales al rey de la montaña – dijo muy seria dejando un beso en los labios de Inosuke.

Aoi se levantó y se colocó frente a Inosuke, desabotonó lentamente su pantalón y lo deslizó sobre sus piernas de porcelana, sacando un pie y luego el otro, Inosuke estaba hipnotizado viendo los pechos libres de Aoi moverse al ritmo mientras ella se sacaba en pantalón, él comenzó a tallarse la cabeza en señal de desesperación, entonces Aoi extendió la mano para detenerlo.

- Quieto, mírame y cuando me recueste podrás hacer lo que quieras conmigo, ¿entendido? – dijo jugando con el borde superior de su ropa interior.

Aaaaaaagh! Está bien! – dijo Inosuke que podía sentir su miembro palpitante bajo la toalla.

Aoi se retiró la ropa interior para deleite de Inosuke y porque si hubiera dejado que Inosuke lo hiciera mañana no tendría ropa para poder irse... se recostó en el futón sobre sus codos y mirándolo a los ojos le dijo: Ven Inosuke.

A gran velocidad Inosuke se arrancó la toalla y se subió en Aoi, disfrutaba demasiado tener todo su cuerpo desnudo sobre el de ella, su sentido del tacto estaba enloquecido, se dio cuenta de la húmedad de Aoi y decidió tocarla, Aoi dio un pequeño respingo y un gemido. Inosuke se dio cuenta de que la lastimaba así que comenzó a mover los dedos más lentamente en su aterciopelado interior. Cuando sintió que su interior palpitaba fuertemente retiro los dedos y comenzó a explorar la entrada con su miembro, era demasiado para Inosuke, se dio cuenta de que podía hacer esto para siempre, no le importaba pasarse la vida desnudo enredado en el cuerpo de Aoi y se propuso en ese momento, hacerlo de todas las formas posibles con ella, así que comenzó a empujar ligeramente su miembro en la entrada de Aoi

- Inosuke, despacio, también es mi primera vez – Inosuke lo sabía, así que besó a Aoi despacio hasta que la percibió relajada y sintió en la punta del miembro como la entrada de Aoi se abría para él, solo entonces continuó empujando lento pero sostenido hasta que se sintió bien adentro de las entrañas de Aoi.

Comenzó a moverse lento y luego incrementó la velocidad, lo cual sintió que le quedaba mejor y a Aoi no le disgutaba tampoco pues estaba más húmeda que al inicio de su encuentro. Inosuke se detuvo un momento.

- Aoi, ¿Es así como se hacen los bebés? – dijo con sus ojos verdes enormemente abiertos.

- Si Inosuke, tu pondrás tu semilla dentro de mi y crecerá, pero no todos los días son buenos para sembrar semillas, hoy por ejemplo si colocas tu semilla dentro de mi, muy probablemente no habrá un bebé, pero podemos hablar de eso después y elegir con el tiempo cuando tener un bebé ¿Qué te parece? – dijo Aoi con una sonrisita, disfrutando el miembro palpitante de Inosuke en su interior.

- Un bebé me parece poco, deben ser muchos bebés, pero está bien por mí si no crece uno ahora, ¡puedo seguir haciendo esto hasta que se me rompan los huesos!, ¡no! ¡Puedo hacerlo incluso con los huesos rotos, estoy seguro! – dijo besando a Aoi fuertemente en la mejilla, quien mantenía una amplia sonrisa.

- Muéstrame entonces lo que es capaz de hacer el rey de la montaña – dijo Aoi

- y si que lo haré – dijo Inosuke chupando los senos de su mujer.

Entonces arremetió contra Aoi, frotando fuertemente su miembro contra las paredes de Aoi quien gemía sin pena alguna de que la escucharan, la intensidad de Inosuke era contagiosa. Aoi estaba viniéndose pero Inosuke tenía una resistencia extrema y estaba embelesado viendo a Aoi gemir.

- Puedo hacer que logres eso de nuevo, ¿Quieres ver? – le dijo Inosuke sonriente a Aoi, con una sonrisa tan amplia como su presunción. Aoi que estaba jadeante y sudada debajo de Inosuke se limitó a decir si con la cabeza.

Acto seguido Inosuke puso sus manos en las nalgas de Aoi y estando aun dentro de ella se levantó cargándola, cuando Inosuke estuvo de pie y sintió bien segura a Aoi comenzó a mecerla sobre su miembro, ella se aferró al cuello de él y  lo abrazo fuertemente con sus piernas. El comenzó a hacerle unas pequeñas marcas succionando la piel de los senos.

- Estos senos me pertenecen – dijo orgulloso.

- Tú me perteneces Inosuke – dijo Aoi y lo mordió fuertemente en el hombro.

- Por supuesto que soy tuyo, mujer. Márcame de nuevo, me encanta – dijo Inosuke aumentando la velocidad de la penetración mientras Aoi lo estaba mordiendo en el cuello, siguió meciendo a Aoi hasta que la fuerza de la mordida de Aoi le dijo a Inosuke que ella estaba a punto de venirse. Mientras Aoi gemía le clavaba los dientes a Inosuke, estuvo a punto de perforarle la piel del cuello, pero la piel de Inosuke era particularmente resistente.

Aoi cayó pesadamente en el hombro de Inosuke.

- Te dije que iba a hacer que lo lograras, jajaja – dijo Inosuke pero Aoi estaba casi desmayada sobre su hombro.

- Aoi, ¿ estás bien? – dijo Inosuke quitándole el cabello de la cara. Ella recargada en su hombro sonrío.

- Estoy bien, jabalí insaciable – dijo dándole un beso en la mejilla – ¿Qué te parece si ahora tu logras lo que yo acabo de lograr? Vamos al futón, por favor.

Entonces Inosuke se separó de Aoi y con cuidado la recostó poco a poco en el futón, él se recostó a su lado recargado en su codo dándole tiempo para que tomara aire, ella estaba sudada, tenía los pechos redondos, empapados de sudor, su vientre subía y bajaba al ritmo de su respiración agitada que poco a poco se regularizaba, tenía la cabeza echada hacia atrás con el pelo suelto cayendo a los lados.

- Debes ser un tipo de diosa, una diosa de la fertilidad y de la buena cosecha – le dijo Inosuke a su amada.

Aoi se sonrió, tomó el rostro de Inosuke con mucha ternura entre sus manos y lo comenzó a besar lento, le acariciaba el cabello, pasaba sus manos por la espalda y el pecho de Inosuke que estaban empapados de sudor, Inosuke se sentía liviano, le gustaba lo cálido y cómodo que lo hacía sentir Aoi, un calor suave le cubría todo el cuerpo y casi podía jurar que escuchaba campanitas de tanta felicidad que sentía.

- Si me voy a casar contigo Inosuke – Inosuke sintió que algo en su corazón salvaje se conmovió, no supo exactamente qué, pero se sintió feliz con la esperanza en un futuro que no había imaginado hasta hoy.

Se giró sobre su amada y se echó las piernas de su chica a los hombros.

- Vamos a retomar lo que estábamos haciendo, mujer – dijo jugueteando con su miembro en la entrada de Aoi que gemía suavemente. Entró despacio en Aoi, le gustaba como ella lo apretaba mientras el entraba, sin embargo ya se había comportado mucho tiempo y estaba deseoso de hacer lo que se le ocurriera con Aoi hasta las últimas consecuencias así que empezó a moverse enérgicamente dentro de ella, viendo con diversión morbosa como se agitaban los pechos de Aoi con cada embestida, la mordió muy cerca del hombro dejándole una marca ligera, jugueteaba con sus pechos, le lamía el cuello, la oreja y la comisura de los labios, le tocaba la cara con su tosca ternura. Cuando ambos se sintieron al borde del éxtasis Inosuke levantó la cadera de Aoi tomándola de la cintura para pegarla a su pubis y vaciarse dentro de ella.

- Voy a ponerte todo hasta adentro – sonrío – eres la mujer de Hashibira mi hermosa diosa Aoi.

Aoi sintió la arremetida completa de Inosuke y el calor intenso que la llenaba en forma líquida hasta lo más profundo de su ser. Estaba completamente feliz y satisfecha.

Después de saciar sus instintos básicos, Inosuke se durmió con la cara metida en los senos de Aoi, y abrazado a su cintura, a ella le pareció inmensamente tierno. Al otro día ella despertó lentamente para llevarse el susto de su vida, los ojos verdes de su amado estaban demasiado cerca y muy atentos a que ella despertara.

- Vamos Aoi, levántate – le dijo dándole una palmada en el trasero – muero de hambre y de sed. Vamos a desayunar, escuché que ya hay alguien en la cocina.

- Será mejor que me vaya – dijo Aoi acomodándose el cabello

- ¡Claro que no! ¡Voy a decirle a todos que nos casamos anoche! ¡Hay que celebrar! – dijo inosuke metiéndole la blusa a Aoi con su tosquedad acostumbrada.

- Pero nosotros no nos casa... - Aoi trato de explicarle a Inosuke pero él no le permitió seguir.

- Shhhhh – le puso un dedo en la boca a la pelinegra – ¡Apúrate! ¡Tengo hambre! – dijo metiéndose el pantalón rápidamente y una vez que ella tuvo puesto el suyo la levanto sobre su hombro como si ella fuera un costal. Ella estaba feliz y sonrojada, seguía encantada con la ternura ruda de Inosuke.

Inosuke puso a Aoi a su lado en la mesa, mientras ella no podía evitar estar roja como tomate porque Tanjiro, Zenitsu y Nezuko dejaron de desayunar por la sorpresa de verla ahí, además de que Inosuke estaba marcado con mordidas y moretones en el cuello y el torso.

- Mis queridos secuaces, tenemos buenas noticias, anoche Aoi y yo nos casamos – Inosuke río fuertemente y le dio un beso tosco a Aoi en la cabeza.

- Fe... felicitaciones, supongo... pero... – dijo Tanjiro – ¿Cómo lograste que alguien oficiara una ceremonia a altas horas de la noche?

- ¿Ceremonia? ¿A qué te refieres Monjiro? Nos casamos y ya... estábamos desnudos y entonces yo tomé a Aoi y...

Un grito horrorizado de Zenitsu interrumpió la explicación, esta vez era él el que cubría los oídos de Nezuko, Tanjiro tenía cara de póquer, no se sabía que estaba pensando y Aoi se cubría la cara con las manos.

- Espera Inosuke, ¡NO SIGAS!... – dijo Zenitsu mientras soltaba lentamente los oídos de Nezuko - Mi querida Nezuko-chan, ¿podrías traer más té de la cocina por favor? Estoy seguro de que Aoi podría ayudarte.

Aoi se levantó de golpe – con mucho gusto – y se llevó casi corriendo a Nezuko a la cocina.

Zenitsu le murmuró varias cosas al oído a Inosuke que solo asentía con atención. Después de un rato entendió que aún no se había casado con Aoi.

- Ahora entiendo y yo que ya estaba pensado que eras un completo imbécil Monitsu, por esperar un año para "casarte" con la hermana de Gonpanchiro, porque esto ¡es lo más maravilloso del mundo! ¡Debes intentarlo con Nabuko y verás!

- ¡Oye idiota deja de imaginar a Nezuko en esos escenarios! y además ¡¿quién dice que no lo hemos hecho?! - Zenitsu se tapó la boca después de eso horrorizado, sudó frío sabiendo que era hombre muerto, pero para su suerte Tanjiro se había desmayado, no soportaba tanta desfachez de sus dos amigos y tal vez tampoco soportó ser el último en conseguir pareja.