Actions

Work Header

Orgullo y Fuego

Summary:

El sonido se escuchó por todo el salón.
Y Ella estaba feliz de ver el caos alrededor.
.
.
.
O también conocido como: Lucerys defendiendo a su familia

Notes:

Prompt: día 11gruñido

Antes que nada, Lucerys aquí es quizás occ, digo este niño de aquí es puro fuego de Dragón y no se dejará pisotear por nadie, sinceramente fue un poco triste como la personalidad de Lucerys se apago un poco después de lo del incidente del ojo. Así que aquí no hay nada de eso. Lucerys sigue siendo un amor y todo lo demás, solo que no es bueno despertar al dragón dormido. Sobre aviso no hay engaño.

Work Text:

El sonido se escuchó por todo el salón.

Sin lugar a duda sorprendió a casi todos en su interior. No a Rhaenyra, no, por supuesto que no, ella conocía a sus hijos.

Eran fuego de dragón y brisa marina.

Y en esos momentos, ella no tenía dudas de que era fuego lo que recorría las venas de Lucerys.

Los oscuros ojos índigo de su cachorro ardían con furia. Una furia que un pequeño cuerpo no debería ser capaz de sentir, no a esa edad. No por primera vez, Rhaenyra lamentaba forzar a sus hijos a verse envueltos en esta pelea por el trono.

Lucerys era su dulce niño, el pequeño príncipe mimado por todos, cuando finalmente se presentó no sorprendió que se presentara como un omega, su niño era hermoso, delicado y de corazón amable.

Lo que sin duda fue una sorpresa—al menos para el otro lado de la familia—era que su cachorro se presentará como un omega dominante.

Daemon había bufado tiempo después

Ese dulce niño como dices, no dudo un segundo en defender a su hermano incluso de su sangre mayor, el fuego despertó fuerte en él, como en ti.

Ella recordaba esa imagen con claridad, sus hijos sangrando y temblando, pero incluso así Lucerys nunca había bajado la mirada y había mirado a los ojos a su padre el rey y a Alicent cuando dijo fuerte y claro:

—El tío Aemond no dudo en ningún momento mientras sostenía esa piedra, él iba a matar a Jace—dijo mirando a Alicent y una parte de Rhaenyra se regocijo cuando la reina verde se estremeció— defendí a mi hermano de mi tío, abuelo, lo haría de nuevo si con eso Jace está a salvo.

Alicent había exigido el ojo de su hijo. Su hijo había estado de acuerdo e incluso le dio su daga a Alicent para que ella misma lo hiciera, la mujer que alguna vez había sido como una hermana para ella solo soltó la daga mientras temblaba.

Su padre mientras tanto…tenía una reacción muy similar a la de ahora.

No había sido inesperado que Aemond y Aegon comenzarán a soltar comentarios dañinos ni con golpes escondidos, no cuando horas antes se había puesto en duda una vez más la paternidad de sus hijos mayores. No era culpa de sus hijos haber heredado la mayor parte de la sangre de la familia materna del lado paterno.

Fue así como cuando hubo un particular comentario vicioso que el gruñido de su segundo hijo inundo el salón donde se encontraban cenando.

—No lo sé tío Aegon, ¿no eres tu un experto en bastardos? No son los burdeles tus favoritos—vio las bocas abrirse, pero su hijo no había terminado—Aunque la abuela Alicent también podría instruirte ¿no? La dulce fe que tanto siguen aún sigue pensando en ti como un bastardo, después de todo las fechas no cuadran, la Abuela Aemma aún estaba en la brisa en tu concepción.

—¡Príncipe Lucerys!

—¡Maldito bastardo!

—¿¡Es eso lo que te enseña la puta de tu madre!?

Esos fueron los gritos que vinieron después.

—¡El príncipe Lucerys debe de disculparse con la Reina y con los príncipes herederos! —gritaron.

—Te recuerdo Lord Otto, que la Princesa Rhaenyra es la única heredera de nuestro rey.

Las mejillas de Otto se tornaron purpuras.

 —¡Es una falta de respeto para el rey! —fue el grito de Otto esta vez.

—¿Te ofendí abuelo? —su hijo hablo con la más dulce voz, con esa que conseguía lo que quería de todos ellos.

Su padre solo miro fijamente la mesa, antes de mirar a Lucerys.

—No querido. —la voz de su padre era suave.

—¡Es una falta de respeto para sus futuros candidatos a matrimonio! —esta vez fue el grito de Alicent.

Podía sentir un dolor de cabeza en camino. Su hijo alzo aún más la barbilla y su mirada se tornó engreída y orgullosa, una mirada que aprendió imitando Daemon justo antes de atacar.

—¿Por qué habría de casarme con sus hijos mestizos?

Rhaenyra solo suspiro para sus adentros, sería una larga noche.