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Lobos de Lothal

Summary:

No importaba cuánto intentara huir, la Fuerza siempre la arrastraba de vuelta. Primero fue uno, luego otro, y antes de que pudiera darse cuenta, su nave estaba llena de niños con demasiado potencial y demasiadas preguntas. No era una Jedi, ni una maestra, pero ahí estaba, rodeada de jóvenes que la veían como algo que nunca había sido. Algo que nunca quiso ser.

Pero la Fuerza no pedía permiso, y por más que intentara ignorarlo, Shin sabía la verdad: su vida ya no era solo suya.

En otras palabras, Shin hace su mejor intento de padre soltero/veterano de guerra/con PTSD.

Capítulos editados:

Capitulo 1- 22/01/2025
Capitulo 2- 29/01/2025
Capitulo 3- 17/02/2025.
Capitulo 4- 01/03/2025.
Capitulo 5- 26/04/2025.
Capitulo 6- 25/10/2025.

Chapter 1

Notes:

Capítulo editado y publicado 22/01/2025.

He estado pensando, y voy a ir subiendo un capítulo entre 1 o 2 semanas.

Chapter Text

 

Shin podía escuchar las súplicas silenciosas de la tripulación. Querían ir a casa, todos y cada uno de ellos deseaba volver a un lugar seguro, al cálido seno de sus familias, lejos del horror que acechaba más allá de las ventanas de la nave donde se veían flotando los restos de uno de los destructores de la flota.

 

Aunque sabía por qué el emperador le había confiado esta misión a ella en particular, Shin no creía estar cualificada para la presión de guiar a una flota de esa envergadura a explorar la zonas desconocidas de la galaxia. No en la situación actual en la que se encontraba el imperio. 

 

A pesar de sus dudas, el emperador le aseguró que era necesario, no solo por la galaxia, también por su propio bien. 

 

Ahora mirando a esos monstruos afuera de la nave, un mito hecho realidad, la dejaba paralizada. Shin debió haber insistido en que esto era una estupidez… Karabast…¿Qué se supone tenía que hacer? 

¿Cómo se supone que mandará a sus hombres a luchar algo que se supone era un mito? No había tácticas que pudiera extraer de los libros de la academia ni simulaciones que la hubieran preparado para esto. Ni siquiera las lecciones del viejo fantasma la habían prevenido para una amenaza como esta. 

 

Protégelos .” La fuerza le susurraba, pero Shin no podía pensar con claridad. Enviar a sus tropas era un suicidio. pero no podian correr ¿Retirarse y que estas bestias avanzaran al resto de la galaxia? Por primera vez en mucho tiempo, no tenía respuestas, solo instinto.

 

“Capitán, conectarme la transmisión con toda la flota” la voz de Shin resonó en el puente.

 

“Almirante— respondió el hombre viejo, deteniéndose un momento para mirar a la joven frente a él— La transmisión está activa”  

 

Shin dio un paso adelante, con las manos apretadas firmemente en su espalda.

 

“A toda la flota, les habla la almirante Astrid Lars— Shin tomó un profundo respiro, tratando de calmarse— Por el presente, autorizo a todos los niveles de la tripulación a evacuar de inmediato hacia los territorios seguros del imperio. No se tomarán represalias contra quienes decidan irse. Tanto sus vidas como lo que ven delante de ustedes es mi responsabilidad, y me quedaré en esta nave para frenar la flota enemiga el mayor tiempo posible”

 

Shin veía como algunos oficiales empezaban a salir del puente de mando. Algo dentro de ella se retorció.

 

“Tiene 20 minutos para evacuar y largarse lo más rápido que puedan. A los que decidan quedarse y luchar, sepan que siempre estaré en deuda con ustedes—Hace una pausa, irguiendo aún más su espalda— Larga vida al imperio”

 

Esas fueron las últimas palabras grabadas de la almirante Astrid Lars antes de que las alarmas empezaran a sonar, y el caos estallara.

 

Shin no tenía un plan, pero lo que quedaba de ella y sus hombres era lo único que bloqueaba a esas bestias del resto de la galaxia. 




 

Jacen iba a estar en problemas si alguien lo descubre. El trato era tomar el transporte público e ir a la base, esperar a que Sabine terminara de trabajar y volver a casa.

 

Pero había muchas cosas por explorar. La ciudad capital era gigante y estaba repleta de misterios para un niño de 8 años, al que le habían contado demasiadas historias. Ahora estaba paseando por el mercado, era grande y lleno de cosas geniales, en especial porque Lothal estaba situado en el borde exterior y las cosas ahí siempre eran interesantes. 

 

Jacen caminaba lento, inspeccionando con cuidado cada puesto por el que pasaba, cuando de repente un sentimiento extraño lo invadió, era como un escalofrío recorriendo todo su cuerpo.Mirando alrededor el chico no notó nada fuera de lo normal. El chico estaba a punto de volver a lo suyo cuando volvió a sentir el escalofrío. Esta vez encontró la fuente, una persona alta, rubia y vestida con una capa marrón. 

 

No tenía nada fuera de lo normal, pensó el chico, la capa estaba algo gastada pero eso era todo. siguiendo a la persona por el mercado, Jacen se preguntó porque se sentía como Ahsoka pero tan diferente al mismo tiempo, le había costado identificar el escalofrío pero lo entendió, era la Fuerza hablándole. ¿Era un Jedi? Genial.

 

Sin darse cuenta, la persona que Jacen estaba acechando estaba detrás de él. 

 

“¿Necesitas algo, niño?”

 

El chico salta asustado al escuchar a alguien hablándole, con cuidado, se da la vuelta y encuentra a la persona rubia, quien sacude la cabeza y sigue su camino.

 

“¡Espera!” 

 

Le grita el chico a la rubia mientras corre para seguirle el paso.

 

“¿Quién eres? pregunta el chico mientras la rubia compra algo de fruta ¡Oh, meilooruns! ¿Los has probado? son los favoritos de mi mamá” 

 

La mujer seguía con la compra mientras ignoraba al niño, al menos compró meilooruns, pensó el chico. Siguieron caminando por el mercado.

 

“¿Cómo te llamas? ¿eres un Jedi?” 

 

La caminata se detiene abruptamente.

 

“Vuelve a casa, niño” 

 

“Puedo sentirte en la fuerza, pero no eres cálida como los amigos de madre, eres”

 

“¿Frío? No deberías seguir a las personas que no conoces, es peligroso, vuelve a casa” Con eso la mujer le lanza uno de los meilooruns y se retira.

 


 

“No te sientes como el frío” Shin se para en seco. La entrada de la nave estaba apenas unos metros, y el chico que se encontró en el mercado estaba en su dirección opuesta.

 

“Eres más como, como una tormenta, hay frío por la lluvia pero el aire es cálido. No sé qué significa, todos los Jedi que conozco son cálidos, incluso Sabine” 

 

Shin no tenía idea de qué significaba eso último. Pero que el chico tuviera interacciones con personas sensibles a la fuerza lo suficientemente seguido para sentir lo que pasaba a su alrededor era preocupante.

 

“¿Puedes enseñarme? Nadie lo hace porque le tiene miedo a mi mamá, pero tu no conoces a mi mamá ni ella a ti… creo. Espera ¡¿Conoces a mi mamá?!”

 

“Chico, ni siquiera sé quién eres”

 

“Oh, por supuesto, Soy Jacen, Jacen Syndulla y tengo 8 años, y quiero ser un Jedi algún día”

 

Shin suspira agotada.

 

“Mira, niño… Jacen, los Jedi ya no existen, y si tu madre, que al parecer conoce gente importante, no quiere que lo seas, deberías hacerle caso. Ve a casa”

 

“¡Pero en serio quiero ser un Jedi, y me porto bien, hago todos mis deberes y soy amable con todos!   grita tratando de convencer a Shin, quien solo lo miraba Solo… solo quiero ser como mi papá”

 

“¿Tu padre?” Ahora, Shin tenía curiosidad.

 

“¡Si! él era un Jedi, ayudó a mucha gente durante la rebelión, salvó a la gente de Lothal… así fue como murió”

 

Un silencio incomodo inunda a los dos. Hasta que Shin habla.

 

“Tu madre no quiere un hijo muerto Jacen se sorprende al escuchar eso   ¿Quieres hacer sufrir a tu madre?”

 

“¡No!”

 

“Eso es lo que harás si te vuelves un Jedi. Si no mueres en el intento, será como si lo estuvieras para ella. El camino que quieres seguir no está hecho para ti. Vuelve a casa” 

 

Con eso, Shin se despidió del chico y subió a su nave.




Shin apenas tiene tiempo para recuperarse dentro de la nave cuando ve a Tres sentado en las escaleras con T3-M4 a su lado.

 

“¿Qué fue todo ese ruido?” pregunta él pelirrojo.

 

“Solo un niño perdido” Shin le lanza una de las bolsas con fruta que había comprado.

 

“Un niño… ¿cómo yo?” el chico pregunta emocionado mientras se mueve de la escalera para tomar el resto de bolsas que Shin le estaba pasando.

 

“Algo así” 

 

“¿Vendrá con nosotros?” 

 

“No, el chico tiene familia, solamente estaba perdido   Shin responde mientras pasa por al lado del chico Deja eso en la cocina   El pelirrojo murmura algo mientras asiente y el droide se ríe en respuesta.

 

Shin sube a los camarotes y pasa por la habitación de las niñas, Dos tenía la puerta abierta. Shin miró adentro, la niña estaba en el suelo jugando con algunos peluches y juguetes ordenados de una forma extraña.

 

“¿Esas son las naves de Tres?” pregunta Shin a la niña.

 

“Sip, no puedes derrotar al imperio sin naves” 

 

“Puedo saber quien es quien” La niña sonríe.

 

“Los peluches son el imperio, porque tiene todo el dinero y pueden comer mucho   Shin no estaba de acuerdo en eso Y las muñecas son los rebeldes”

 

“¿Por qué se están muriendo de inanición?”

 

“Nop, porque son más bonitas”

 

“¿Bonitas?” Shin estaba desconcertada ante la declaración de la niña.

 

“Siempre que nos encontramos con las soldados de la república, ellas son bonitas”

 

“¿y qué pasa con los soldados?”

 

“Están bien, pero no tan lindos como las soldados” 

 

“Entiendo… Diviértete derrotando al imperio y no rompas las naves de Tres.”

 

“De acuerdo”

 

Shin sale de la habitación de la niña y toca la puerta de Uno.

 

“¡Adelante!”

 

Shin entra a la habitación, lo primero que nota es a la adolescente en medio de la cama estudiando. Pasea por el lugar dandose cuenta de todas las cosas que la chica tenía.

 

“¿Todo tranquilo mientras estaba afuera?”

 

“Sí, Alya intercambio sus postres de la semana por jugar con las naves de Yuu”

 

“¿Solo por la semana?” La chica asiente afirmativamente.

 

“Ok… —Con eso, Shin sale de la habitación, pero se detiene en la puerta— Vi una librería antigua en la ciudad. Mañana cuando vayamos por provisiones podrias pasar, si quieres”

 

“¿En serio? pensé que no tenías créditos”

 

“Cuento con el presupuesto necesario para las provisiones, soldado…—Se detiene abruptamente al darse cuenta que estaba hablando con una niña—. Lo siento… no tienes que preocuparte por eso, lo tengo cubierto. ¿De acuerdo?”

 

“Lo que sea”