Chapter Text
Que tiempos tan lejanos aquellos, en los que Hannibal se sentia tan seguro de su poder sobre Will, que no temía dejarlo, por que sabía que él no se iría a ninguna parte, por que Will lo amaba...
Chilton era un hombre asquerosamente pretencioso, siempre queriendo ser el centro de atención y rodeandose de lamebotas para mantener su autoestima intacta, la misma fiesta que ofrecía esa noche lo decía a gritos, la excusa era la publicación y "exito" de su más reciente libro (que Hannibal leía actualmente sólo para poder refutarlo en el futuro) desde la comida insípida, la fea decoración y los invitados insulsos, todo estaba mal en esa fiesta, Hannibal habría rechazado la invitación con cualquier excusa, pero si estaba ahí era porque NECESITABA estar, ya que le habían dicho que varios agentes del FBI asistirian, Will Graham entre ellos
Su ahora EX
Hannibal dio un par de vueltas más, con su copa en la mano, lanzando saludos de cortesía y sonrisas fingidas, platicando de su regreso despues de un año en Europa, después de media hora pensó que Will no asistiría, así que pensó en marcharse, lo buscaría en Wolftrap a la mañana siguiente, entonces al darse la vuelta para ir a la puerta fue que lo vio llegar, se veía...
Sonriente, tranquilo y feliz
Venía de la mano con un hombre que Hannibal reconocía como Matthew Brown, el enfermero y asistente de Chilton, una horrible sensación floreció en el pecho de Hannibal, como si las belladonas nacieran en sus pulmones y envenenaran su sangre, Will también lo miró, solo por un segundo antes de ignorarle y regresar su atención a su acompañante, Hannibal sintió que el aire había abandonado sus pulmones, cambió su copa vacía por una llena y salió al jardín a respirar, una vez ahí se sentó en la banca más cercana y pensó en los últimos tres años de su vida, empezando por el día que conoció a Will Graham
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Hannibal servia como uno de los principales cirujanos del hospital en Baltimore, una noche recibió el caso de un agente del FBI con una encefalitis severa, desde la primera vez que vio a Will dormir en su cama de hospital tuvo una atracción irresistible hacia él, de modo que fallo a su ética laboral y se propuso a sí mismo conquistarlo, sin embargo Will no era como cualquier otra de (muchas) sus conquistas, Will rechazo sus primeros avances, fue huraño e incluso grosero en ocasiones, cosa que Hannibal aborrecía en otras personas, pero que en Will pudo tolerar
Así, Hannibal haciendo uso de sus habilidades de espionaje, fue descubriendo que toda esa grosería era solo una fachada, Will Graham era en realidad solo un hombre solitario que nunca había recibido afecto en su vida, por eso tenía la tendencia de adoptar perros callejeros, porque encontraba consuelo y afecto leal en ellos, eso fue perfecto para Hannibal, ya que le dio una idea de cómo acercarse a Will, fingiendo estar tan desamparado y necesitado de afecto como sus canes, una estrategia muy manipuladora y extraña, pero que al cabo de cinco meses había funcionado, Hannibal se hizo del amor de Will y disfruto de sus besos, sus abrazos y el calor de su cuerpo por las noches, era un placer estar a su lado no sólo físicamente, si no también intelectualmente, Will era brillante, la joya más reluciente en la corona de Hannibal
Pero no la única
Hannibal tenía amantes, no podía evitarlo, pese a estar con Will y amarlo, aún sentía deseos por otras personas, siendo Alana, su ex pupila y ahora una colega en el hospital, una tentación que no pudo resistir, ella también era amiga de Will y ambos se sentían "mal" por la traición que le estaban haciendo, pero tampoco podían evitar la atracción que sentían, así como Alana fueron otras mujeres y hombres con los que Will se fue dando cuenta, por que el no era ningún tonto, sospechaba de los romances de Hannibal pero no conseguía ninguna prueba en su contra, Hannibal era excelente borrando pruebas, tanto, que a veces pensaba que si hubiera sido un asesino, la policía nunca lo atraparia
Entonces llego Bedelia, la eterna amiga, confidente y amante de Hannibal, ella ocupo el puesto de administradora del hospital y como no podía ser de otra forma, ambos mantuvieron su amorío encerrados en sus oficinas, todo iba muy bien, hasta que una de esas tardes la puerta de su oficina se abrió de golpe y Will se quedó ahí parado, con los ojos abiertos al igual que su boca, por primera vez Hannibal se sintió avergonzado en el acto, se levantó de inmediato de encima de Bedelia y salió corriendo tras de Will mientras se acomodaba la ropa, lo alcanzó en el estacionamiento y trato de "explicarle" sin embargo no pudo decir nada, ver a Will llorar por primera vez en su vida lo dejo tan impactado que no pudo decir nada, lo dejo ir mientras él se quedaba de pie en el estacionamiento...
Tal vez por vergüenza, tal vez por el escándalo, tal vez por no tener el coraje suficiente de ver a Will llorar de nuevo y saber que fue su culpa, Hannibal tomó un avión rumbo a Europa en compañía de Bedelia, ambos habían sido despedidos del hospital por su "comportamiento inapropiado" así que perdieron sus trabajos, de cualquier forma no tenían la necesidad de trabajar, anduvieron por Europa dándose una gran vida y tratando de pasar el "amargo" momento, funciono con Bedelia que al par de meses parecía ya no acordarse de nada, pero para Hannibal era distinto, durante el día se ocupaba de viajar, comer, ir a museos o conocer un sin fin de personas, pero por las noches los ojos llenos de lágrimas de Will lo castigaban...
Anthony Dimmond se parecía a Will, pero más snob y menos listo, Hannibal inició una aventura con él, justo en el momento que Bedelia también lo dejo para tomar otro camino, así Hannibal había conseguido un sustituto que funcionó las primeras semanas, pero que poco a poco fue hartandolo hasta volverse insoportable, llegando al punto en que Hannibal ya ni siquiera deseaba tener sexo con Anthony (o buscar otro amante) Hannibal empezaba a extrañar desesperadamente a Will, su salvaje y huraña mangosta que vivía en medio de la nada, rodeado de sus perros, pescando en el río, con ese acento sureño que trataba de disimular pero se le escapaba cuando bebía su cerveza barata, Hannibal se dio cuenta entonces de lo mucho que amaba a Will, nunca nadie lo había hecho sentir como él y ahora se arrepentía tanto por lo que le hizo, necesitaba regresar a Baltimore, necesitaba recuperar a Will y pedirle perdón, incluso pensaba pedirle matrimonio de ser necesario para que nunca más pudieran separarse, en ese momento Hannibal hizo sus maletas, pese a los llantos y ruegos de Anthony de que no se fuera, Hannibal estaba decidido, iba a recuperar al amor de su vida.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Había sido tan estúpido, tan arrogante para pensar que Will aún lo estaría esperando con los brazos abiertos, sin más alcohol en su copa Hannibal se puso de pie y regreso al salón donde todos hablaban animadamente, vio a Will unos metros más adelante de él, observando una escultura extraña y sinceramente horrible que Chilton tenía de exhibición, estaba solo, así que Hannibal tomó otra copa y se acercó hasta Will para hablar con él.
