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Aún no está muy seguro en qué lugar está, ni siquiera tiene idea del tiempo que ha pasado o qué fue lo último que estaba haciendo, no lo sabe, pero hay algo que sí sabe, y es que, si él cruza esa puerta abierta que muestra un montón de nubes, no va a volver .
Sabe que cruzar esa puerta podría significar que va a ser el fin de todo, él está muy seguro de que será así si da un paso en aquella dirección.
“¿El fin de que?” , pregunta una voz en su cabeza, y no está seguro de qué responder, en su corazón puede sentir que hay una respuesta, pero su mente no le proporciona la razón de porqué duda tanto.
Pero, ¿y si sólo está retrasando lo inevitable? ¿Y si en realidad esto es lo mejor? Quizás debería irse, quizás debería cruzar la puerta y descansar, ¿descansar de que? No lo sabe, pero quizás debería simplemente rendirse .
Y está preparado, ha tomado una decisión final, así que camina con tranquilidad hacia la puerta, decidido a cruzarla, hasta que abruptamente alguien toma su mano y lo frena repentinamente, haciendo que gire su cuerpo de inmediato para mirar a la persona que ha interferido en su camino. Sus ojos marrones de tonos rojizos se encuentran con unos ojos violetas familiares que lo paralizan al instante, perdiéndose en la mirada llena de amor y tristeza de la mujer que está frente a él.
“ Aún no, Roier ”, le dice ella con suavidad, sonriéndole con tristeza mientras las lágrimas comienzan a resbalar por sus pálidas mejillas. “Por favor, aún no, no es tu momento aún ”, el tono suplicante de la mujer destroza su corazón, haciéndolo sentir abrumado y triste.
Él se gira completamente hacia ella, olvidándose por completo de la puerta a su espalda a favor de centrar toda su atención en la mujer frente a él, la cual suelta su mano lentamente, sólo para llevar ambas manos hacia el rostro de él y sostenerlo.
Él sabe quién es ella, ¿verdad? Él la conoce, ella es importante para él .
Una suave brisa es la que logra calmar sus ansiedades, llevándolo a cerrar sus ojos unos instantes mientras sus manos se colocan sobre las de la mujer para hacer un poco más de presión y sentir sólo un poco más el tacto de ella. Cuando vuelve a abrir sus ojos, percibe que el paisaje ha cambiado, donde antes había estado en un cuarto en blanco ahora se encontraba en un campo repleto de rosas bajo un cielo brillante y azul, más allá de la mujer, puede ver una hermosa cabaña rebosante de vida y transmitiendo una cálida sensación de “hogar” y “lugar seguro” que algo en su interior grita que es familiar, pero que pertenece a otro lugar, que pertenece a otros tiempos.
Sus ojos volvieron a los de la mujer, quién lo observaba con calidez, sin parecer perturbada o sentir prisa por esperar a que él llegue a sus propias conclusiones.
“ No pertenezco aquí, ¿verdad? Ni pertenezco a esa puerta, ¿no? ”, cuestionó con voz temblorosa, su corazón comenzó a palpitar con velocidad cuando se percató de lo que ella le quería transmitir.
Ella asintió en silencio, acercando su rostro al de él para juntar sus frentes mientras lentamente una par de alas se extendían detrás de su espalda, brillando bajo el reflector del deslumbrante sol que aún los acompañaba. Esas mismas alas pronto se cerraron sobre ellos, como si fueran un escudo que los protegía del mundo exterior.
Y Roier no pudo evitar comenzar a derramar lágrimas al verse envuelto en la calidez y protección que esas alas de plumas azules y moradas le transmitían. Esas alas se sentían como un abrazo al alma, protegiéndolo de la crueldad del mundo exterior, y esa sensación de que no era la primera vez en que tenía ese mismo sentimiento fue lo que lo llevó a un punto de quiebre, dejando que el bloqueo que tenía en ese limbo en el que se encontraba se rompiera .
“ Jaiden… ”, susurró con la voz quebrada, mirando a su mejor amiga con aflicción. “¿Por- Por qué estás aquí?”, preguntó a pesar de que conocía la respuesta. Claro que lo sabía .
Jaiden le sonrió con dulzura, trazando con los pulgares pequeñas caricias a las mejillas de Roier. “ Lo siento. Lo siento tanto, por dejarte solo ”, ella se disculpó llorando, y él comenzó a llorar aún más, porque sabía de qué iba esto. “ Pero te prometo que aún hay personas esperándote, hay personas que aún te necesitan, así que, no puedes cruzar esa puerta, aún no es tiempo de que nos veamos del otro lado ”. Él no pudo evitar apretar las manos de ella casi con desesperación, aterrado con la idea de irse, de dejarla a ella atrás, cuando los momentos más felices de su vida la involucraron.
“ Tienes que volver, pá ”, Roier se estremeció al escuchar la voz familiar de un niño, mirando en shock a Jaiden, la cual lo miró alentadoramente. Retirando sus alas y alejándose de él, le permitió ver al par que apareció junto a ellos, luciendo unas aureolas sobre sus pequeñas cabezas y tomados de las manos.
“ Aún debes continuar viviendo, apá Roie r”, le dijo la pequeña niña de moño rojo, sonriéndole alentadoramente.
Roier no pudo evitar soltar un suspiro tembloroso, mirando a su hijo y a su sobrina que era prácticamente casi su hija también, sintiendo más que nunca la ausencia de ellos en su vida.
“¡Si! ¡No seas pendejo! ¡¿No se supone que eres papá de Richas?! El tonto ese al menos debe aprovecharte, ¡y la Leo ahora es tu hermana! ¿Cómo chingados vas a abandonar a tu hermana? ”, su hijo lo regañó, luciendo genuinamente molesto que casi lo hace reír por su arrebato, haciéndolo sentir en una época no tan fácil, pero al menos más feliz.
“Y también está nuestro nuevo hermano, ¿no? El pequeño Pepito, o sea, no nos gusta compartir a nuestros papás pero podemos dejarlo pasar con Pepito” , dijo Tilín con una brillante sonrisa.
Roier no pudo evitar sonreír, acercándose a ambos niños y colocándose de cuclillas, para después envolverlos en un fuerte abrazo que sus hijos de inmediato le devolvieron.
“¿Eso es un si?” , le preguntó en voz baja su hijo Bobby, escondiendo el rostro en su cuello, ”¿Entonces si vas a volver con ellos, jefe? Ellos te necesitan aún” . Roier los apretó un poquito más en el abrazo, sintiendo dolor en la vulnerabilidad en las palabras de su hijo.
“ Nosotros estamos bien, el cielo es un lugar bonito, y ahora mamá Jaiden está con nosotros. Lloramos mucho al principio cuando nos dimos cuenta que mamá Jaiden vino con nosotros y con el tío Maxo, pero ahora ella nos ayuda a cuidarlos a ustedes ”, susurró su hija Tilín, frotando la espalda de Roier a modo de consuelo. “ Pero por favor, apá Roier, aún no vengas con nosotros, aún no es el momento, pero te prometo que cuando lo sea, vendremos por ti ”.
Roier no se molestó en ocultar el sollozo que salía de sus labios, y de inmediato besó la frente de Tilín, para después hacer lo mismo con Bobby, sus dos hijos sólo le sonrieron con cariño, alejándose lentamente del abrazo.
“ Pá, tienes que despertar, ellos están deseando que vuelvas, y nosotros, junto a nuestras tías te ayudaremos ”, le dijo Bobby con una seguridad que hizo sonreír a Roier a pesar de que no entendía de qué “tías” hablaba. Su hijo pareció darse cuenta de ello, porque de inmediato se acercó a su oído, susurrando. “ Ellas son muy buenas, siempre han cuidado de pá Cellbit y de ti, ¿creo que se llamaron a sí mismas Diosas del amor? No lo sé, pero gracias a ellas pudimos estar aquí para que no fueras con nosotros aún ”, su hijo se alejó de inmediato después de darle esa información, tomando la mano de Tilín para alejarse ambos de él, sin darle oportunidad de entender o procesar lo que le había dicho.
“¿¡Bobby?! ¿Qué quieres decir?”, le preguntó a su hijo, rápidamente se puso de pie, observando cómo ambos niños se comenzaron a dirigir a la cabaña tomados de la mano.
Ambos infantes se giraron a mirarlo de nuevo, sosteniéndo las manos con firmeza comenzaron a gritarle con vivaz energía.
“¡No importa! ¡Tienes que volver papá! ”, inició Bobby.
“¡Saluda a pá Quackity de mi parte, apá Roier!”
“¡Dile al pendejo de Richas que lo estoy cuidando y que deje de ser un loco arriesgado de mierda o voy a patearle el trasero desde mi tumba! ¡El único extremo en la familia soy yo!”
“¡Dile a Pepito que Bobby y yo estamos vigilandolo, y dile de mi parte que le doy las gracias por salvar a nuestro pá Quackity!”
“¡Dile a Empanada que no entiendo porqué se llama así si no habla español! ¡Y que como su hermano mayor también la estoy cuidando lamentablemente!”
“¡Dile al tío Slime que ya lo perdoné!”
“¡Dile a los tontos de nuestros hermanos que disfruten la vida y que no mueran a lo pendejo!”
“”Dile pá Luzu que me habría encantado conocerlo y que lo amo a pesar de todo!”
“¡Dile al pá Cellbit que me gusta cuando me saluda en los atardeceres!”
Roier comenzó a reír, dejando que sus lágrimas fluyeran mientras escuchaba las peticiones de sus hijos.
“¡Te amo pá! / ¡Te amo apá Roier!” , gritaron sus hijos al mismo tiempo, sólo para después correr en dirección a la cabaña y entrar a ella, desapareciendo de su vista.
“ Debes volver, aún no es tiempo” , se giró hacia Jaiden, la cual se acercó a él y pronto ambos se abrazaron, “ aún no es tú tiempo, el mío llegó en el purgatorio, pero por favor, no dejes que este sea tu final, aún hay personas que te aman y que te esperan, y te conozco, sé que te dolería dejarlos en este punto, mi querido Roier ”.
“No quiero dejarte, no quiero renunciar a ti, no puedo dejarte aún… ”, lloró en el hombro de su mejor amiga, la cual frotó reconfortante su espalda mientras los envolvía con las alas una vez más.
“ Estarás bien, no estás renunciando a mi, no me estás dejando atrás, porque mi tiempo llegó, pero el tuyo sigue y yo estoy feliz de que tú tiempo aún continúe ”, Jaiden le dijo con suavidad, “ y por favor, ¿puedes darle un enorme abrazo a Foolish? Dile que lo amo mucho, que fue un gran amigo, que él y Leo son importantes para mí. También díselo a Cellbit, ¿si? A Richas y Baghera, incluso dile a todos que estoy bien aquí, que es tranquilo, que no tengo más arrepentimientos y que siempre los estaré observando de vez en cuando hasta que nos encontremos ”. Roier asintió, sin poder decir ni una palabra más porque se arriesgaba a no poder decir nada coherente ya que sus sollozos lo harían tropezar con sus palabras, así que sólo se aferró más al abrazo de su amiga, escondiendo su rostro en el cuello de ella. " Y antes de que vuelvas, quiero que lo sepas, no importa si no puedes verme, o escucharme, te prometo que siempre estaré cuidando de ti, así como Bobby los acompaña en el atardecer, así como Tilín los acompaña en las lilas, yo estoy ahí en los colibríes, te juro que siempre estaré en los colibríes y te haré compañía, te amo Roier, gracias por ser mi pareja en el evento de paternidad, gracias por ser mi familia, gracias por nunca dudar de mi y hacerme sentir que sin importar el tiempo que estuviéramos lejos el uno del otro y sin hablar, nuestra relación siempre se mantendría intacta ”. Jaiden lo tomó suavemente de los hombros, y lo separó un poco de ella para que ambos se miraran directamente a los ojos. “ Te amo, gracias por ser una de las personas que más me hizo sentir feliz ”, susurró ella con un tono lloroso, dejando que sus ojos violetas también derramaran lágrimas.
“ También te amo, Jaiden ”, pudo decirle a su amiga en medio de su llanto, y Jaiden, oh, su querida Jaiden, ella sostuvo su rostro en sus suaves manos y le dio un beso en la frente.
En ese momento, Roier cerró sus ojos con calma, dejándose llevar por la cálida sensación de estar protegido por Jaiden, hasta que se dejó llevar más y más hasta perder la noción de su entorno y sentir que flotaba en medio de un mar en calma, encontrando finalmente lo que parecía un punto de escape, porque, tan rápido como se sintió flotando en ese mar, también se sintió de inmediato arrastrado al fondo, tirando y tirando de él hasta que se estrelló , abriendo sus ojos abruptamente para encontrarse con un par de ojos azules familiares que lo miraban con mucho miedo y angustia.
“¡¿Guapito?!”, Roier apenas podía procesar lo que sucedía, había un chillido constante en sus oídos que fue cesando poco a poco hasta que todo fue más claro, y una de esas cosas era la voz de su marido.
Su marido.
El marido que había perdido en el purgatorio, a quien había buscado por tanto tiempo hasta que tuvo que ser detenido por uno de los Cucuruchos y castigado por él y Doied.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, sintiendo que comenzaba a faltarle el aire porque era él, su marido estaba ahí frente a él.
“Esta bien, amor, está bien”, le susurró Cellbit con una voz acuosa, sosteniéndolo con delicadeza para levantarlo un poco de la cama en la que está a acostado y poder envolverlo en un abrazo que provocó que Roier sólo quisiera llorar aún más.
“Trátalo con cuidado, Cellbit, casi lo perdemos hace un segundo”, escuchó a Philza decir a la lejanía, pero no podía concentrarse en ello ni procesar que su ex-lider estaba ahí, su único enfoque era aferrarse a su esposo.
“Al menos Bagi sabe hacer RPC”, le pareció escuchar a Etoiles responderle ese comentario a Foolish, pero el cansancio de haber estado al borde de la vida y la muerte estaba comenzando a pasarle factura al punto de escuchar muy lejanamente las voces de las personas que estaban ahí.
Antes de que sus ojos se cerraran por el cansancio al sentirse completamente seguro en los brazos de su marido, pudo visualizar la figura de Jaiden en una esquina de la habitación, cargando a Bobby y Tilín en sus brazos mientras ambos niños sacudían sus manos para decirle “adiós”, y justo detrás de Jaiden, había dos mujeres que poseían un ala cada una de tal forma que complementaba a la otra, con hermosos vestidos blancos que las hacían ver cómo divinidades, ambas sonriéndole a Roier con calidez.
Los ojos de Roier se cerraron una vez más, y está vez, tenía la seguridad de que los abriría de nuevo.
Tenía la seguridad de que aún seguiría vivo.
