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En la boca del lobo

Summary:

Si hay un Dios, acaba de abandonarlo.

No hay que bromear con las cosas serias, el tiro te puede salir por la culata. Podes avisar que viene el lobo tantas veces que ya nadie vaya en tu ayuda cuando llegue en verdad.

Bueno, el lobo estaba ahí.

Le hablaba, pero no respondía, la herida parecía fatal. El pelo de su amigo estaba pegajoso. La respiración pesada. Tembló con él.

—¡Carajo!

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Si hay un Dios, acaba de abandonarlo.

 

Nunca medía la gravedad de sus actos, él solo quería divertirse y hacer sufrir a todos los estúpidos que lo ignoraran o trataran mal. Cualquier artimaña sería la apropiada si le hacía llegar a su objetivo, el respeto o atención ajena.

Hay muchos dichos que enseñan sobre este tipo de cosas. No hay que bromear con las cosas serias, el tiro te puede salir por la culata. Podes avisar que viene el lobo tantas veces que ya nadie vaya en tu ayuda cuando llegue en verdad.

 

Bueno, el lobo estaba ahí.

 

Los había devorado por completo.

 

No van a salir de ahí. El sótano estaba entre tinieblas, no tiene ventanas tampoco puertas.

—Carajo…

 

Su sangre se derramaba en el piso con la sangre de el único que lo pudo haber ayudado a escapar. Un frío se cernía tan fuerte sobre su cuerpo que no podía controlar sus temblores. Lo arrastraba por el piso con la fuerza que le quedaba, tenía suerte de ser gordo y que no le tocara ningún órgano vital. Caía en pequeñas gotas sobre el pelirrojo, remarcando la hinchazón de todo su rostro.

Le hablaba, pero no respondía, la herida parecía fatal. El pelo de su amigo estaba pegajoso. La respiración pesada. Tembló con él.

 

—¡Carajo!

 

El lobo no fue un estúpido y de hecho le dio señales, decidió llevarse a todo lo que le importaba antes de comenzar.

Primero desaparecieron sus objetos más valiosos, sus recuerdos más preciados. Una foto con sus cuatro amigos de la infancia, las fotos individuales de cada uno de ellos, una con su madre en navidad. Fotos con antiguas amistades de la primaria, peluches, guiones de obras de teatro mal armadas, trampas, diagramas de todo tipo y grabaciones tontas de él cantando.

Después pruebas de sus hazañas, mechones de cabello robados o fotos inocentes pero que revelaban verdades bizarras. Él único que podría intuir algo de ello sería Kenny, pero ese rubio no lo traicionaría, está demasiado implicado. Sin contar con que es su mejor amigo y los ama demasiado a los tres como para lastimarlos. Lo ha entendido muy tarde.

 

Debió dejar de molestar a Craig cuando le advirtieron. Debió entender que no era un maricón normal, que el devolvía las cosas triplicadas, quintuplicadas. Su rostro nunca se inmutaba, pero tomaba nota de cada burla que le provocaba, de cada chiste sobre su novio. Ahora el hijo de puta los tiene encerrados, listos para su banquete.

Debió hacerle caso, pudo haber arreglado las cosas si lo hubiese escuchado. Quería hacer tantas cosas aún; pelear con sus amigos, terminar la escuela, quería confesarse a la persona que le gustaba y ser rechazado como correspondía. Pero ya era tarde.

La habitación llevaba cerrada varias horas, el olor a transpiración y humedad ya no se diferenciaban una de la otra.

 

—Fui tan estúpido Kyle…

 

Trato de cubrir las heridas del judío con su campera en vano. Muchos pequeños cortes, por cada vez que lo había molestado él y por cada día que se retrasaba en encontrarlo. Lo golpeo suavemente en la cara.

 

—Por favor reacciona. Por favor, por favor, por favor.

 

El chico no reaccionaba. Que Dios lo perdone y lo tome en su seno. Eric se puso a llorar mezclando sus lagrimas con la sangre en el rostro de Kyle que aún tenía un ojo abierto e hinchado.

 

—Debí entender las señales debí no sé qué, pero yo-yo no quería que esto pasara en serio perdón.

 

Acaricio con suavidad el perfil deformado del otro, recordando su bello rostro antes de su masacre. Le dolía.

No tuvo el valor para decírselo a Stan. Se tragó la culpa de esconder quien tenía al novio de su amigo y la razón de su desaparición. Muchas cosas que explicar, no quería ponerse en evidencia y arriesgar más a Kyle.

 

—No podía decirle a nadie, y-yo si le decía a tu novio iba a matarlo y-y

 

Se justifica, es la culpa de los demás, como siempre.

Siguió las pistas cubriendo las pruebas que encontraba en su camino. Si lo encontraba la policía lo inculparían a él. Porque claro él era el antisemita, el que odiaba al pelirrojo, el que odiaba a los putos. Era una mierda. Mientras que Craig era un ángel, un buen tipo con novio y lo tenía bien agarrado de los huevos con las pruebas de sus actos delictivos anteriores.

Le quito los rizos del rostro, siempre quiso hacer eso.

El judío escupió sangre. Seguía vivo, para bien o para mal. Va a salir de ahí. Se va a llevar a Kyle con él y van a jugar videojuegos con los chicos de nuevo.

Lo abanico un poco con sus manos. Acostó delicadamente al chico sobre el piso helado. Incluso sin ventanas, ese tipo tenía que haberse olvidado algo, no podía ser tan minucioso. El polvo sobre el piso denotaba que estuvo lleno de muebles y los quito apresurado siguiendo su plan de mierda.

 

—Tiene que haber algo.

 

Tenía poco tiempo. Comenzó a tantear el piso con las manos, las esquinas de la habitación, las paredes sucias. Algo quedaría, un cacho de madera, un tornillo, lo que sea que le pueda clavar en la cara o ayudar a Kyle.

Pero nada. Nada de nada.

Agua. En la esquina más alejada de ambos el hijo de puta había dejado un plato de comida para gatos lleno de agua. Era tan poca la luz que no estaba seguro de que así fuera en realidad. ¿Veneno quizá? De todas formas, si es eso su muerte podría ser corta.

Se acercó de nuevo a su amigo, lo hizo apoyarse sobre él y con el plato de comida en su mano derecha intento hacerlo beber. El chico logro murmurar algunas palabras, es muy posible que lleva varios días sin beber nada.

 

—No sé cómo seguir amigo… Tenías razón judío de mierda, tenías tanta razón.

 

Tomó un trago también, no quería beberlo todo, era posible que los deje ahí un tiempo. O al menos eso haría él, dejaría desgastar los cuerpos de sus enemigos antes de meterse en el juego. Sabe que cosas podrían hacerles a ambos, es un mundo de posibilidades asquerosas hasta para él. Y desea con toda su alma que este equivocado, que Craig no sea tan enfermo. Que los libere para dejarlos con la marca de esa habitación, la promesa de su silencio y esa sangre, nada más.

Escucha pasos afuera, no sabe de donde vienen porque retumba toda la habitación. Reza, reza a todos los dioses que se le ocurren, hasta al Dios de los judíos. Que sea alguien que los pueda ayudar, que los saquen de ahí y que curen a Kyle.

 

—Perdón, perdón, perdón, perdón. Por favor Dios solo déjanos salir prometo que todo va a cambiar por favor déjame salvar a este judío y-

 

Acarició los rizos sucios de su amigo, disfrutando de la sensación un momento. No sabe si es Craig, si es un transeúnte o alguien que lo puede ayudar. Solo reza, reza sin parar deseando salir de la boca del lobo y no engañar nunca más.

Notes:

Gracias por leer hasta el final, ojala les guste.
Quería probar algo distinto y me gustó la idea de un Craig algo vengativo que provoque el deseo de redención de Cartman.
¿Cómo creen que terminaron esos dos? Tengo dos finales en la cabeza pero no se si querrían leerlos.
Denle kudos que es una caricia a mi corazón y me anima a seguir.

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