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Arroja la zapatilla de cristal en la cabeza de Merlin

Summary:

Merlin con su sonrisa tranquila, su aura traviesa y su suave andar llega hasta la habitación de cierto caballero de cabellera dorado platinada y ojos verde esmeralda; sabía que era el único al que podía pedirle este favor, además esto le daba la oportunidad de tomar esto para hacer realidad una de las fantasías que ha tenido desde que conoció al caballero

 

O

 

Un retelling de la Cenicienta teniendo a Bedivere como la Cenicienta involuntaria

(Si me faltan etiquetas las iré agregando)

Notes:

Holi holi :3

Finalmente luego de tanto me animé a escribir otra vez, no me vayan a querer liquidar si esto quedó muy occ ;u; realmente hice mi mejor esfuerzo, este es un regalo para PartridgeOnAPearTree que me hizo conocer al MerBedi y lo volvió mi otp uwu/

El rey Theodore lo tome prestado de uno de sus fics, el cual es mi favorito y lo recomiendo mucho :'D cuando sepa cómo agregarlo lo agrego

Prometo que cuando tenga chance subiré una versión en ingles

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Romper la zapatilla de cristal en la cabeza de Merlín

 

 

 

・・::・゚'☆,。・::・゚'☆・:*:・

 

 

Merlin con su sonrisa tranquila, su aura traviesa y su suave andar llega hasta la habitación de cierto caballero de cabellera dorado platinada y ojos verde esmeralda; sabía que era el único al que podía pedirle este favor, además esto le daba la oportunidad de tomar esto para hacer realidad una de las fantasías que ha tenido desde que conoció al caballero.

 

Sonrió para sí mismo con satisfacción recordando que ya tiene todo listo y solo necesita que el caballero acepte la misión que tiene en mente para el hermoso caballero, incluso tiene la idea de cómo se vería. La sola idea hizo que babeara un poco, rápidamente se limpió porque no debe decirle ni mostrarle que en realidad hay segundas intenciones de por medio.

 

Toca la puerta, sabiendo que al haber tomado el turno nocturno en la guarda, era probable que estuviera tomando una siesta temprana, el escuchar unos ruidos suaves, sonrió por estar en lo correcto. La puerta se abre dejando ver a sir Bedivere, medio dormido y adorable; incluso soltó una lagrimita entre su bostezo que apretó el corazón del mago un poco más.

 

Para Merlin, Bedivere era simplemente divino, aunque el mismo caballero no reconociera su belleza y las túnicas que usa ocultan la silueta de su cuerpo bien formado; una fortuna que él sea el único que ha sido bendecido para verlo y compartir noches juntos. Se golpea mentalmente, “no es el momento” se repite.

 

Pero como puede no ignorar sus pensamientos cuando Bedivere luce así de lindo y adorable; por otro lado, Bedivere cerró la puerta y la aseguro sabiendo de ante mano como era el mago cuando están solos.

 

Ya no logrando resistir, Merlin se acercó y beso al aun adormilado Bedivere, lo que hizo que poco a poco fuera perdiendo el sueño; al separarse Bedivere se veía más despierto y a la vez inquisitivo ante la llegada del mago y sus intenciones al ir a su habitación. Lo conoce bien y demasiado.

 

— ¿Qué sucede Merlin? Normalmente no vienes a mi habitación tan temprano—

 

—ha ha ha, ahh Bedi, me conoces bien, pero prometo que mi visita es por otra cosa—

 

— ¿seguro? — Ver al caballero ladear la cabeza ligeramente a la izquierda.

 

—Sí, lo juro…— hizo una pausa alzando la mano en señal de juramento y con su pose completamente firme —De hecho estoy aquí porque necesito tu ayuda como caballero—

 

—Está bien…— su voz es apenas un murmuro, perplejo — ¿Qué necesitas de mí? —

 

Dios, Merlin sonrio porque no podía creer que fuera tan fácil —Bueno Bedi, esta misión es importante, como sabes esta noche Camelot tendrá un baile en honor a la reina Guinivere; bien, he recibido información importante de que habrá un intento de asesinar al rey Theodore— hizo su mejor esfuerzo para sonar serio, por más real que fuera la situación; su doble intensión no debe ser descubierta aun.

 

—Si es así, entonces hay que dar la orden para que se refuerce la seguridad del castillo esta noche—

—Eso es cierto, sin duda sería bueno, pero por lo que se, el asesino contratado es una mujer… fácilmente puede pasar desapercibida si entra vestida como una doncella y se mezcla con las invitadas—

 

—Podriamos asignar una escolta para el rey—

 

—Bedi, conocemos a Theodore, va a pedir que tu seas su escolta y si por arte de magia logramos que ese no sea el caso… probablemente se escape de cualquier otro para coquetear con bellas jóvenes y si eso pasa… podrían culpar a toda Camelot—

 

—Cierto— Bedivere se puede ver la resignación en su rostro.

 

—Pero para tu fortuna mi lindo caballero, este mago tiene un plan a prueba de fallas—

 

—Merlin— La voz de Bedivere suena un poco desconfiada.

 

—Vamos amor, no dudes de mi… — Merlin lo abraza por la cintura dejando algunos besos en el cuello del caballero y provocando algunos gemidos.

 

Bedivere lo piensa un poco, pero al final suelta un suspiro — ¿Cuál es tu plan? ¿Y por qué siento que me arrepentiré después? —

 

—ha ha ha, ya verás mi amor, si no te gusta dejare que me castigues después— Merlin le guiña un ojo, lo que hace que Bedivere sienta que se arrepentirá sin importa lo que sea y que será por mucho tiempo por aceptar la idea para una larga temporada.

 

 

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Tenía razón, apenas supo cuál era el plan que Merlin tenía en mente, odio con cada centímetro de su ser el haber aceptado ser parte de él. Ahora, se encontraba en el taller del mago dejando que este cepillar su cabello y lo peinara de tal forma quedara suelto.

 

Su ropa estaba doblada en la cama de Merlin, se sonrojo al pensar que normalmente estarían en el suelo; pero hoy, hoy en su lugar estaba usando un vestido verde esmeralda. Lo peor es que ajusta perfecto… casi podría asegurar, que para algo “supuestamente improvisado” el vestido se veía bien planeado y hecho a partir de sus medidas exactas. Esta ajustado justo en su cintura y enmarca el color de su piel y su figura delgada.
Merlin incluso incluyo bellas joyas de las cuales se pregunta dónde saco; todas de color plateado, con intrincados patrones florales cuyos petalos estaban hermosamente adornados con gemas blancas. Todo el conjunto formaba un bello juego de orfebrería e incluso los aretes se sujetaban en pequeñas pinzas y en total, trataba de anillo, collar, aretes y brazalete.

 

No sabe que es exactamente lo que Merlin hace con su cabello, pero las manos del mago se mueven con una agilidad que pocas veces ha visto; al terminar toma pequeños frascos que coloca en la mesa y va aplicando con suavidad en sus mejillas, distribuyendo con la yema de los dedos con pequeños golpecitos. Coloca algo de polvo con una esponja va poco a poco pasando aquella por su rostro y con lo que cree magia desvanece su manzana de adan.

 

Merlin se aleja un poco, admira su trabajo y Bedivere está seguro de que lo observa de manera extraña, una combinación de orgullo y hambre. Dos años de sexo casual y uno como una extraña y secreta relación formal han hecho que aprenda mucho del mago que a veces desearía no haber aprendido.

 

—mmmm… creo que me he lucido esta vez, te vez preciosa mi lady—

 

—Merlin—

 

—Vamos, seguro que incluso eclipsarias a la reina esta noche—

 

—Merlin—

 

—ah, como me gustaría ser tu acompañante esta noche… pero supongo que sentiré envidia del rey esta noche—

 

— ¡Merlin basta! —

 

Bedivere se veía bastante sonrojado a este punto, por lo que Merlin lo abraza suavemente, la diferencia de alturas aunque no es mucha, se vuelve la debilidad de Merlin cuando Bedivere recarga su frente en su hombro. Le hace pequeños círculos en la espalda para poder tranquilizarlo, mientras se quedan así, aprovecha para usar su magia y cubrir con una ilusión el brazo metálico hasta hacerlo parecer piel humana.

 

Le da un beso en la mejilla, otro más, cuando acuerda da al menos unos 20 antes de que el caballero empiece a reincorporarse para recibir uno en los labios. Se miran unos segundos, para que al final Bedivere se reincorpore y vuelva a verse al espejo sin poder reconocerse así mismo.

 

—El caballero Bedivere es muy hermoso, pero no puedo evitar querer hacerle el amor a mi Lady justo ahora—

 

—Merlin— Bedivere se gira mirándolo con enojo —pensé que esto era solo un plan para proteger al rey Theodore—

 

—ha ha ha, sí, pero no me niegues el expresar mis sentimientos por ti… estoy aprendiendo recuerdas—

 

— ¿seguro que no es una treta tuya para verme con un vestido? —

 

—Muy seguro, ahora hay que pensar en un lindo nombre para tu nueva identidad falsa… que tal Elaine, incluso puedo decir que eres una prima lejana así podemos llegar juntos—

 

—Solo olvidas dos cosas—

 

—Claro que no, lo planee bien, incluso mande a ajustar tu vestido con tus medidas exactas y… — No termina porque Bedivere le coloca un dedo en la boca, todo con tal de que no siga hablando.

 

—Puedo verme como una mujer, pero cuando hable me escucharan y sabrán que soy hombre—

 

—Solo diré que eres muda, así todo estará bien—

 

— ¿y cómo defenderé al rey en caso de que la asesina aparezca? —

 

Merlin se llevó una mano a la cintura y con la otra solo hace un gesto despreocupado —Encante tu espada para reducir su tamaño, de hecho es la horquilla que tienes en el cabello, solo tienes que desfundarla para que retome su tamaño real… vez todo resuelto— una vez más Merlin le guiño el ojo.

 

—Bien, entonces hagamos esto antes de que me arrepienta—

 

 

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La fiesta se ve realmente animada, Bedivere puede escuchar la música desde el pasillo; Merlin está a su lado, sosteniendo su mano con delicadeza y dirige su mirada constantemente a su figura, agradece que las zapatillas de cristal son cómodas y de tacón bajo porque de lo contrario se habría caído hace varios metros atrás. Mientras caminan no puede evitar estar cada vez más nervioso, ambos entran al salón y ahí, justo enfrente de ellos esta su hermano Lucan junto a su padre el conde Corneous.

 

Bedivere siente que morirá de vergüenza si lo miran, peor aún si lo reconocen, se muerde el labio inferior y como si fuera un cruel presagio; Lucan se acerca a ellos sonriendo y tranquilo mientras él se vuelve una masa de temblores.

 

— ¿Nueva novia Merlin?, espero que con esta seas serio; una belleza como la de ella no debería ser lastimada con un desprecio tuyo—

 

—ha ha ha, ¿Por quién me toma sir Lucan? Nunca le haría daño a una bella dama, más si es tan hermosa… pero se equivoca, ella es mi prima lady Elaine, está de visita por esta noche y pensé que sería divertido para ella ser mi acompañante esta noche—

 

El corazón de sir Bedivere está latiendo tan fuerte que casi no puede prestar atención a la charla, hasta que siente una mano en su cintura.

 

—Sé que mi prima es hermosa, sir Lucan, pero al menos de algo de tiempo; la pobre no esta tan acostumbrada a las fiestas del palacio—

 

—Bien, espero que mi lady me conceda un baile esta noche entonces— sir Lucan se inclina y besa su mano como lo haría con una dama. Cuando sir Lucan se va para hablar con otros de sus compañeros, Merlin le guía más al centro del baile; con disimulo mueve los labios pero apenas y puede articular palabras—

 

—Todo bien Bedi, no te reconoció en absoluto— Merlin le toma de la cintura con su brazo izquierdo y con el derecho toma su mano para empezar a bailar —Creo que debería estar celoso, mira que quería coquetear contigo… solo lo perdono porque es tu hermano y no sabe que se trata de ti—

 

—No es gracioso Merlin, es mi hermano y mi padre estaba justo al lado— Bedivere intenta esconderse al hablar, pero al estar bailando es un poco difícil; más cuando dan pequeños giros con los que apenas y puede mantenerse de pie con los tacones —Puedes ir más lento, si sigues así me voy a caer—

 

—Lo siento, estoy intentando que nadie más te intente sacar a bailar… —

 

— ¿no se supone que debería bailar más? —

 

—Sí, pero la idea es que bailes con Theodore, para que seas su guardia… los demás me harán sentir celos—

 

Bedivere no supo que decir con eso último, pero la idea de que Merlin estuviera celoso de él; realmente le hizo sentir bien. Apenas puede con sus sentimientos cuando el brazo de Merlin se aferra más a su cintura, aferrándose un poco más a él. La última vez que habían bailado así fue hace un año, cuando en un baile distinto había tenido su turno de guardia en la noche y Merlin escapo del baile solo para verlo, podían escuchar la música desde la posición en la que estaba y el mago no perdió el tiempo en convencerlo para que bailaran aunque fuera un poco.

 

Solo duraron un poco, porque no se sintió a gusto dejando su lugar de vigilia; Merlin termino quedándose con él, haciéndole compañía y hablando hasta que su relevo llego.

 

La música termina, la mano de Merlin afloja un poco su cintura, debería sentir alivio pero en realidad quería que se quedara un poco más. Una nueva canción está por comenzar cuando siente que toman su mano izquierda y la besan, ¿en qué momento se distrajo tanto que no se dio cuenta que el rey Theodore se había acercado tanto? —

 

—Siento que estoy viendo a una reina de las hadas, porque de otra forma no entiendo la razón por la que nunca había visto belleza como la suya—

 

—Mi querida prima Elaine llego esta noche a Camelot de visita majestad, ella nunca ha estado en un baile… por lo que creí que sería una buena idea traerla conmigo esta noche— Merlin se ve confiado, tranquilo, más de lo que puede decir Bedivere de sí mismo, por lo que hace lo mejor que puede por sonreír y que Dios evite que le reconozca.

 

—Hermoso nombre, para una hermosa dama… seguro que debe tener una dulce voz tambien— el rey parece realmente fascinado, hace que Bedivere se pregunte si realmente el rey tiene problemas con gente que comparte sus rasgos similares, de otro modo, no cree posible explicar cómo es que parece tan “¿enamorado?”.

 

—lamento destruir sus ilusiones alteza, pero mi querida prima es muda de nacimiento— Merlin hace su mejor actuación para lucir afligido —esa es otra razón por la que no suele asistir a los bailes—

 

Bedivere baja la cintura, disimuladamente intenta ver si el rey se toma enserio la mentira de Merlin.

 

—oh, eso es una pena— el rey igualmente toma su mano con ternura, e incluso la acaricia con suavidad realmente gentil —tan bella pero con tal padecimiento, sin duda esto es un cruel destino para tan bella criatura—

 

La música está tomando vida y ya varios comenzaron el segundo baile, por lo que había que apresurarse… —oh, acabo de recordar que debo hablar con mi rey… querida prima, puedes perdonarme, tendré que dejarte sola por un momento— Merlin se las ingenió para mentir, toma a Bedivere por sorpresa pero asiente cuando entiende el plan —lamento tanto hacer esto querida Elaine, pero debo hacer esto, es urgente—

 

—Si es muy urgente, con gusto bailaría con lady Elaine, si me concede esta pieza por su puesto— El rey se ve tan interesado en Elaine que hasta pareciera que Merlin lo hubiera hechizado.

 

— ¿está seguro majestad? Me sentiré aliviado si mi querida Elaine está acompañada, sin embargo no quisiera molestarle—

 

—De ninguna manera, además, bailar con una bella dama nunca será molestia para mí— el rey vuelve a besarle la mano a Bedivere, mientras este mira de reojo a Merlin y asiente de nuevo; para indicarle al mago que tiene todo bajo control.

 

Suelta un suspiro, finalmente quita la mano de la cintura y Bedivere puede jurar que lo hizo con algo de pesar —Bien, si mi querida Elaine está de acuerdo entonces la dejo a en sus manos— justo antes de irse, Merlin acerca sus labios al oído de Bedivere —mantente alerta, estaré observando… sir Gawan y sir Tristan también estarán cerca— Merlin se aleja, es solo un segundo pero puede ver que se preocupa, no por su seguridad si no por su comodidad —diviértete entonces querida, no tardare— Merlin finalmente entrega a la joven doncella a su nuevo compañero de baile.

 

 

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La noche está pasando sin incidentes, el rey no sospecha nada en absoluto y por curioso que parezca no ha querido cambiar de pareja en toda la noche; a Bedivere le ha costado mantener el ritmo, más que nada por no estar acostumbrado a bailar como si fuera una mujer. Para su fortuna, el rey Theodore parece gustarle su torpeza con los tacones ya que al menos ha contado diez pisadas las que le ha dado durante la noche.

 

—Mi lady, siento que no he visto criatura más hermosa que tú— el rey mantiene su mano aferrada con suavidad —Tal vez sea el destino, pero creo que esta noche he encontrado al amor de mi vida—

 

Bedivere sonríe nervioso, pero vigila sus alrededores buscando alguna señal de peligro entre las demás damas que bailan a sus alrededores. El rey sin embargo tiene otros planes cuando toma un mechón de su cabello e inhala el aroma de este haciendo que Bedivere un manojo de nervios por la sola idea de ser reconocido.

 

—su cabello huele a rosas mi lady ¿le gustan? — el rey suelta su mechon queriendo acercarse para robar un beso, solo por reflejo, voltea su rostro hacia la izquierda y el beso queda en su mejilla y no en sus labios; no volverá a pasar de nuevo por la misma situación, se alegra de que esta vez sabe cómo reaccionar y no quedar como hace años, cuando no sabía absolutamente nada.

 

— ¿Qué ocurre mi lady? — el rey suena confundido, incluso sus ojos lo demuestran —ah, es tímida ¿no es así? — el rey sonaba tan confiado, realmente seguro de estar en lo correcto.

 

A Bedivere no le queda más que asentir, no va a arruinar la narrativa que el rey se hizo en su cabeza, el baile termina y una nueva canción comienza, busca alguna señal del Merlin pero no encuentra ninguna, sin embargo, Tristan y Gawain están cerca tal y como el mago dijo que estarían. Así, ambos vuelven a bailar, entre coqueteos incomodos y la danza vuelve y con ello, el estar atento a la asesina disfrazada. Justo cuando inician las campanadas de la media noche, ve a una mujer extraña caminando directamente hacia ellos, ya está preparado para usar su espada; pero Gawain entra en acción derribando a la asesina justo a tiempo.

 

Las armas de la mujer caen al piso, con ello el escandalo entre los presentes empieza, Tristan se une a Gawain para arrestar a la asesina; Bedivere está libre ahora, mientras la gente se aglomera para saber qué pasa, él se va apartando con algunos pasos hacia atrás. Hay insultos al rey Theodore, las campanadas son más fuertes y todo lo que Bedivere quiere es salir, encontrar a Merlin y cambiar su ropa ahora que ya todo termino.

 

Avanza entre la multitud que se forma mirando atrás para asegurarse de no llamar la atención, ya está cerca de la puerta con la alegría de finalmente ser libre del vestido…

 

— ¡¿lady Elaine?! —

 

Bedivere quiere llorar, tan cerca, toma una respiración profunda y comienza a correr lo mejor que puede; tiene que alejarse tan pronto como pueda, pero apenas sale del salón se tropieza y cae de golpe en el suelo.

 

— ¡lady Elaine vuelva ya paso todo! —

 

Se estaba levantando con cuidado, pero tan pronto escucha el grito sabe que no puede perder tiempo, está por correr nuevamente hasta que se percata que perdió una de las zapatillas… debe volver, pero ver al rey casi alcanzandolo hace que prefiera dejarla y se quite de paso la otra para correr lo mejor que pueda.

 

—Lady Elaine, vuelve aquí amada mía—

 

Nunca en su vida había corrido tanto, está seguro que ni en el campo de batalla tuvo la velocidad que tenía en ese momento; corre por pasillos, dando vueltas en un intento de perder al rey Theodore que ya le pisa los talones, está cansado, está por rendirse cuando siente que lo jalan hacia un lado y cubren su boca. Esta oscuro, pero escucha los pasos del rey Theodore pasando de largo, tardan un poco en sentirse a salvo y finalmente su boca es descubierta.

 

Lo primero que hace es girar para ver a su salvador, aun con lo oscuro del pasillo es claro de quien se trata…

 

—Merlin—

 

—Sorpresa, quería volver a bailar contigo otra vez, pero escapaste antes de que regresara—

 

Bedivere está boquiabierto ya que no puede creer lo que ve, está acostumbrado a la belleza inhumana de Merlin; pero esto, ¿Cómo puede verse tan cambiado con apenas y cambiar su ropa y arreglar su cabello? Si no lo conociera, diría que es un príncipe de otras tierras, más cuando el atuendo oscuro resalta tanto su cabello blanco y su piel. Es tan innatural, aún más de lo que es normalmente.

 

—Supongo que mi idea funciono si te quedaste sin habla—

 

Bedivere se sonrojo más… —Si querías bailar, no tenías que arreglarte tanto—

 

—mmm… ¿pero de que otra forma podría verme digno de la reina hada que honro a Camelot con su belleza esta noche?—

 

Bedivere golpeo el pecho de Merlin, no con fuerza, más como un pequeño reproche; ambos se abrazan al final y disfrutan el momento, aunque ahora Bedivere se refugia en el hombro de Merlin, ambos se quedan así por unos minutos, hasta que finalmente el mago empieza a buscar los labios del caballero y empezaron a dar pequeños besos, con dulzura al principio pero pronto van haciéndose más pasionales.

 

Las manos de Merlin ya están dispuesta a ir más lejos por lo que Bedivere decide detenerlo, todo con tal de evitar que pueda ir lejos…. Esto no pasó desapercibido por Merlin.

 

— ¿Qué ocurre? —

 

—No aquí—

Bedivere está sonrojado, hasta las orejas, su mirada está en el suelo lo que le da una apariencia adorable y bello.

 

Tal vez, no debería olvidar que su novio es mitad incubo, tal vez, debería recordar porque no es bueno tentar a un demonio. Merlin sonríe, toma al caballero vestido de doncella en sus brazos y escapa por los pasillos del castillo hasta llegar a su taller, al entrar lo asegura por completo, porque nadie, nadie le quitara a su princesa caballero esta noche.

 

 

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La media tarde llega y apenas siente que tiene energía; rodeado de flores y pétalos rosas y con la ligera molestia en su cadera, se lleva la mano a la cabeza mientras se incorpora en la cama; justo en la mesa de noche encuentra unas cuantas manzanas, una cajita y agua fresca, por lo que toma una y empieza a comerla; Merlin no se ve por ningún lado por lo que mira con más atención la habitación. El vestido y las joyas están acomodados con cuidado sobre un pequeño cofre mientras que las túnicas que el mago estaba usando la noche anterior estaban esparcidas por el suelo.

 

Disfruta el sabor de la manzana, dulce, incluso más de lo usual; termina la manzana y la deja para ver la cajita, la abre para encontrar una nota con la letra de Merlin y una rebanada de pastel. Parpadea, pero igual decide disfrutar el pequeño gesto mientras lee el mensaje de “lo siento, me emocione anoche”.

 

Suspiro una vez que leyó la nota, siguió comiendo el pastel ya que no tenía más que decir, el sabor del pastel es dulce, pero no uno que sea molesto; es agradable y lo disfruta como un niño pequeño. Cuando termina de comer, toma una de las túnicas de Merlin para cubrirse; su ropa no está a la vista y sin duda debió guardarla, recorre la habitación dándose cuenta que era la primera vez que podía recorrer los aposentos del mago.

 

La habitación es bastante amplia, tanto que puede dividirse en dos pisos, la parte de arriba es donde se encuentra; solo compuesta de la cama, una mesa de noche, un ropero y un tocador. La baranda deja ver la parte de abajo; donde el taller de Merlin cobra vida con su magia y misterios. Mientras baja las escaleras puede ver los miles de frascos, objetos curiosos que las veces que ha estado ahí a visto que usa para realizar sus pociones. Justo debajo del piso hay una biblioteca pequeña que abarca la mitad de toda la habitación.

 

Mientras más observa más fascinado se encuentra del lugar, aunque se abstiene de tocar cualquier cosa por miedo de arruinar o terminar hechizado… Merlin entra al taller justo cuando está observando un líquido de color purpura dentro de un frasco, ambos se miran sin poder decir nada. Merlin es quien se mueve primero asegurando la puerta, si el mago tenía que ser honesto no tenía más intención que ver al caballero recuperarse; pero al verlo en su taller usando su ropa… bueno, hay cosas que simplemente no puede negar que le gustan.

 

Por otro lado, Bedivere solo puede reaccionar cuando se da cuenta que Merlin aseguro la puerta; sus ojos se abren ante la sorpresa y pronto está buscando la forma de huir, sin embargo, todo está perdido… Es la presa de un depredador o mejor dicho, se volvió la comida.

 

 

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Al final, termino recluido en los aposentos de Merlin una semana entera; entre el cansancio y convertirse en la comida preferida de un demonio hambriento de sexo. Regresar a su habitación se volvió toda una batalla en sí mismo, pero cuando pudo retomar sus labores; se sintió mejor consigo mismo. Camina por el castillo cuando ve algo que llama su atención, sir Gawain, sir Lancelot, sir Percival, sir Tristan e incluso Sir Kay miran por el espacio de la puerta apenas abierta.

 

— ¡su alteza, ya le dije que mi prima se ha ido! —

 

El grito de Merlin realmente fue escuchado por un largo perímetro del castillo, casi todos se quedaron congelados ante esto; Bedivere ya no podía esperar más así que corrió para unirse a los otros y saber que pasaba. Al otro lado de la puerta estaban el rey Theodore, junto al rey Arthur que parecía hacer todo lo posible por controlar que Merlin no convirtiera a su aliado en alguna alimaña.

 

— ¿Cuánto creen que dure la paciencia de Merlin? —

 

—Llevan así toda la mañana, me sorprende que haya logrado mantenerse hasta ahora—

 

—No puedo culpar al rey, no cuando se ve que aquella mujer le robo el corazón—

 

—a todo esto ¿de dónde saco Merlin una prima tan hermosa? —

 

—No lo sé, pero ahora que lo pienso ¿no se parecía un poco a sir Bedivere? —

 

—Nah, esa chica no parecía humana… tal vez un hada que le hizo un favor a Merlin—

 

Bedivere escuchaba todo eso y sudaba frio, tiembla al darse cuenta que al menos alguien si noto el parecido con su disfraz; esta tan nervioso que apenas y puede ponerse al día cuando todos se apartan para evitar ser golpeados por las puertas que se abren.

 

— ¡Escúchame bien Merlin… encontrare a la bella Elaine aunque sea lo último que haga! —

 

El rey salió molesto, seguido por su fiel sirviente detrás de el con la zapatilla de cristal en un cojín

 

—Ve ahora mismo por toda Camelot, prueba la zapatilla en todas y cada una de las mujeres del reino hasta que encuentres a mi amada—

 

—si majestad—

 

Todos se quedan en silencio, mirando al rey y luego entre sí, antes de soltar la risa del día ante la idea más descabellada en lo que el mismo Camelot tenía existiendo; todos, absolutamente todos rieron con la idea que tenía el rey, bueno, menos Bedivere quien parecía extrañamente callado a comparación de los demás.

 

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Merlin caminaba hasta su taller una vez más ya más tranquilo y feliz de no tener que lidiar con el rey Theodore, está por abrir la puerta cuando siente a alguien justo detrás de su espalda; se gira, para ver a Bediviere lo cual trae paz a su fastidio inicial; aunque por alguna razón su cara tiene una expresión algo extraña y aterradora si debe agregar honestidad a sus visión.

 

—Merlin tenemos que hablar— Su tono de voz incluso parece querer esconder el enojo palpable que hay en todo su ser.

 

—Bedivere, sabes que tu visita siempre es apreciada mi querido amigo pero necesito un descansar un poco…— justo cuando intenta abrir la puerta se da cuenta. Mueve la manija varias veces pero es inútil. Suelta una risita nerviosa y escucha otra bastante divertida atrás… Traga saliva, está perdido, lo sabe; frente a él está el comienzo de su final.

 

—Sí, lo imagino, se lo que es lidiar con el acoso de Theodore—

 

Tal vez sea por el momento, pero Merlin está seguro que esos pequeños pasos que da Bedivere hacia él, realmente son aterradores.

 

—amor… ¿q... que planeas? —

 

—oh, solo quería devolverte esto— de su capa saca la zapatilla de cristal, el brillo de esta le dijo a Merlin todo lo que necesitaba.

 

La cacería habia empezado, esta vez habia pasado de ser el cazador a ser la presa; corrió como si su vida dependiera de ello con un Bedivere realmente enojado siguiéndole muy de cerca. Ambos mostraban sus habilidades y dejando en claro porque eran miembros de la mesa redonda del rey Arthur.