Chapter Text
Hace mucho tiempo, antes de que la ciudad se estableciera como tal, el territorio era parte de un ducado gobernado por una familia prominente: los Elliot.
Nathaniel, o Nate, se ajustó su gorra tipo piloto (que Uzi le había regalado en alguno de sus cumpleaños, alegando que se vería genial con ella… y, bueno, él le creyó. Le gusta mucho su gorra) y se aclaró la garganta mientras pasaba la diapositiva de su presentación.
—Y la historia de los Elliot suena más a cuento de hadas que a un hecho histórico —continuó, leyendo su exposición con tono solemne.
—¡Nate, al grano! —lo interrumpió una voz desde el sofá. Uzi, con su característico cabello morado y ojos oscuros, abrazaba una almohada mientras lo miraba fijamente—. Llevas dándole vueltas al mismo punto desde que empezaste. Todos conocemos esa leyenda desde que éramos niños.
Nate se encogió de hombros, apenado, y dejó escapar un suspiro.
—Biscuits… Lo hice otra vez, ¿verdad? —Se pasó una mano por el cabello platinado antes de sonreír tímidamente—. Gracias por ayudarme a practicar, Uzi. Eres la mejor.
—No es nada. —Uzi esbozó una pequeña sonrisa—. Vamos, tú puedes hacerlo. Solo relájate. Vas a sacar una buena nota en literatura, como siempre. Además, eres casi un experto en esa historia.
Motivado por la expresión tranquilizadora de su amiga, Nate respiró hondo y volvió a empezar.
—De nuevo, entonces. —Suspiró, revisando sus notas—. La historia de Noah Elliot, el héroe de Copper 9, es una de las más contadas en la región. Según la leyenda, y los escritos dejados por la misma familia Elliot, en tiempos en los que la caza de brujas estaba en su auge, el ducado enfrentó una gran amenaza mágica. Se dice que dos brujas muy poderosas, conocidas por su odio hacia quienes no poseían magia, proclamaron su intención de destruir el territorio.
Uzi levantó una ceja, interesada por cómo Nate lograba dar énfasis a cada palabra.
—Recibieron una amenaza directa de ambas brujas —continuó Nate, elevando un poco la voz—, y fue la familia Elliot quien se levantó en armas. Noah, quien por aquel entonces era un simple sirviente sin apellido, lideró las tropas del ducado, enfrentándose al ejército de las brujas y ganándose la confianza del pueblo.
Nate avanzó a la siguiente diapositiva, donde aparecía una ilustración antigua de una figura sosteniendo una espada.
—Tras varias batallas, Noah logró llegar hasta las dos brujas. La leyenda dice que la victoria fue posible porque, en un giro inesperado, la bruja mayor atacó a la otra. En medio del caos, Noah aprovechó la oportunidad, se alzó con su espada y puso fin a la amenaza mágica.
Nate cambió la diapositiva.
—Después de ello, Noah fue condecorado con el apellido Elliot, volviéndose parte de la familia y casándose con una hija adoptiva de los Elliot, Veronica Elliot. Y es por todo esto que Noah Elliot es considerado el gran héroe de Copper 9, motivo por el cual tenemos una fiesta en torno a su hazaña heroica, una estatua simbólica construida en nuestra plaza central y otra a imagen y semejanza de Noah en el bosque del norte, siendo este un lugar sagrado para los ciudadanos.
—Gracias por su atención… y que la gloria los proteja.
Nate miró a Uzi, esperando algún tipo de reacción.
—¡Eso fue increíble, Nate! La presentación está lista. —Uzi le aplaudió varias veces mientras Nate hacía una reverencia algo exagerada, causando que su amiga se riera y que él se sonrojara.
Pasaron un buen rato riendo juntos en la casa de Nate. Mientras él estaba en la cocina preparando unas palomitas, Uzi rompió el silencio.
—Oye, N… ¿nunca has pensado que esa historia suena demasiado conveniente? —preguntó desde el sofá, abrazando la almohada con más fuerza y bajando la mirada.
Nate, que estaba frente al microondas, frunció el ceño, confundido.
—¿Conveniente? ¿A qué te refieres?
—Vamos, Nate. —Uzi rodó los ojos—. Siempre cuentas esa historia con estrellas en los ojos, como si Noah Elliot fuera el gran héroe de una epopeya. Pero… ¿y si no fue así? ¿Y si esas brujas solo eran personas con conocimientos que la gente no entendía? ¿Qué tal si la historia fue manipulada para poner a los Elliot como los buenos?
—¿Manipulada? —Nate arqueó una ceja mientras el microondas marcaba el final de las palomitas. Se dirigió al sofá con el bol en las manos—. Uzi, todos los libros de historia dicen lo mismo. Noah Elliot liberó el ducado de Copper 9 del peligro mágico. Si no lo hubiera hecho, la ciudad no existiría.
—Sí, claro. —Uzi chasqueó la lengua, ladeando la cabeza—. Pero las cacerías de brujas casi siempre eran un pretexto para perseguir a cualquiera que pensara diferente o tuviera conocimientos avanzados. La gente teme lo que no entiende, y muchas veces esas "brujas" eran científicas, herbolarias o simplemente personas que sabían demasiado.
—¿Crees que toda la historia de Noah es una mentira? —preguntó Nate, inclinándose un poco hacia adelante y ofreciéndole las palomitas a su amiga.
—No estoy diciendo que sea una mentira. —Uzi lo miró fijamente, sus ojos oscuros brillando con desafío mientras tomaba las palomitas—. Pero las historias las escriben los vencedores. ¿Cómo podemos saber que las brujas eran las villanas? ¿Y si Noah hizo algo terrible y la historia se tergiversó? ¿Alguna vez te lo has planteado?
Nate se quedó en silencio por un momento, mordiéndose el labio.
—Tienes un punto —admitió tras pensarlo un poco—. Pero supongo que algunas cosas nunca las sabremos del todo.
—Supongo… —murmuró Uzi, aunque no parecía del todo convencida.
—Aun así, no me mataría investigar un poco más al respecto. Nunca me lo había planteado —dijo Nate al ver la expresión decaída de Uzi.
Ella lo miró, sorprendida, antes de esbozar una sonrisa juguetona.
—¡Bien! Yo también te ayudaré. Podemos revisar los textos antiguos en la biblioteca y luego ir al santuario de Noah— dijo Uzi mientras comia algunas palomitas
Los ojos de Nate se abrieron de par en par al captar el verdadero significado de esas palabras.
—Espera… ¿estás diciendo que este fin de semana iremos a la zona antigua de la biblioteca? —preguntó, llevándose una mano a la cara.
—¡Exacto! Oh y no te olvides del santuario una exploración en el bosque no mata a nadie!—respondió Uzi con entusiasmo, tomando otra puñalada de palomitas.
Nate dejó escapar un largo suspiro.
—Bueno… me gusta hacer cualquier cosa ... supongo—pensó mientras la miraba disfrutar alegremente de las palomitas, ir a lugares bastante cuestionables en terminos de seguridad era un precio muy bajo para ver a Uzi feliz penso.
