Chapter Text
10 de Junio de 2027/5:31 p.m.
La oscuridad inundó sus ojos. Desde hace mucho tiempo no veía nada más que el negro infinito alrededor de el.
Parecía que había estado ahí una eternidad. Solo flotando en la soledad de la eterna oscuridad
¿Qué fue lo que pasó? ¿Acaso merecía esto? ¿Él lo causó?
No había respuesta, y Peter Harding dudaba de obtenerla.
…
…
…
Una luz llegó a sus ojos. Ya no sentía que estuviera flotando. Y la luz no hizo más que crecer. ¿Acaso esto era lo que veían los moribundos?
Lo dudaba. En especial porque ahora estaba sentado frente a la misma luz que lo acaba de cegar.
“¿Que…?” Estaba completamente confundido. No entendía nada de lo que estaba pasando.
“Hola.”
La luz frente a él se materializa, hablándole. Parece estar en un cuarto de luz pura, completamente blanco y que le lastima un poco los ojos.
Algo parece tomar forma frente a él, volviéndose humanoide en poco tiempo y tomando una forma que asemeja a un humano.
“Supongo que quieres saber… todo lo que está pasando.”
Peter asiente lentamente, tan estupefacto que ni siquiera puede hablar.
“Digamos que está en… un lugar en el que nada debería estar. De hecho, lleva aquí mucho tiempo, pero solo pude localizarlo hasta ahora. El lugar es extenso.” A cada palabra que dice la forma humanoide, Peter se confunde más. “Perdón, tal vez debería explicarle más… digamos que tu mundo y otros mundos están conectados por túneles. Tú estás fuera de los túneles y fuera de los mundos.”
Peter comienza a entender un poco.
“Pero… ¿Como…? Pensé que el accidente me habría matado.”
“Algo parecido pasó. Usted definitivamente no debería estar aquí. Pero te llevaré de vuelta a dónde debes estar.” Dice el ente, ahora levantándose y revelando su apariencia.
Es un hombre. Uno de apariencia relativamente normal, aunque con cabello y piel blancos. Curiosamente tiene una vestimenta que se asemeja a un traje elegante.
“Soy el número cero.” Dice el hombre, extendiendo la mano a Peter.
“Yo… yo soy Peter… Peter Harding.” Responde, estrechándole la mano.
¿Número 0? ¿A qué mierda se refería?
“Te ves… perdido, Peter. Y no me refiero solo a tu ubicación.” El número 0 se ríe un poco. “Pero al menos no estás solo.”
Peter solo lo mira, cada segundo solo surgían más y más preguntas.
“Tal vez, otro día nos veamos de nuevo.”
La mano del número 0 brilla, y la luz inunda los ojos de Peter otra vez. Solo para ser reemplazadas por oscuridad en poco tiempo.
…
…
…
Despierta con un sentimiento de disconformidad. Está acostado en un suelo frío. Metálico, al parecer.
Está rodeado de paredes metálicas ahora. Hay muchos matraces y recipientes de vidrio en una mesa cercana, como si estuviera en un…
“¿Un laboratorio…?” Peter se levanta, explorando un poco el lugar que lo rodea. Parecen haber algunas trazas de químicos en el suelo, pero no les toma importancia.
Ve unas pequeñas escaleras que lo guían a una salida, las cuales sube para luego abrir una puerta metálica.
No se esperaba para nada ser bienvenido por incontables ojos amarillos, y un olor a putrefacción que le da náuseas en cuanto lo percibe.
Y al ver más atentamente, nota que aquéllos ojos amarillos parecen ser de cadáveres que de alguna manera estan vivos.
“Cadáveres… era la maldita división de David…” Piensa el científico, tomando fuerzas para siquiera avanzar un paso.
Los cadáveres vivientes no parecían siquiera tomar consciencia de su presencia. Se toma su tiempo mirándolos cuando ya se acostumbra al olor.
“Entonces los laboratorios de la división de David están destruidos.” Dice Peter en un tono triste. Se lo esperaba, pero aun pensaba que su hermano estaba vivo.
…
“Debo salir de aquí.”
Determinado, Peter empieza a abrirse camino por las hordas de no muertos en aquel estrecho lugar en el que está. Mira como hay unas escaleras en una pared del lugar, y va hacia ellas para subirlas. Justo enfrente de él ahora hay una compuerta con un panel al lado.
La compuerta necesita una contraseña de 4 números.
“Puta madre…”
“Piensa. Es uno de los laboratorios subterráneos de David, entonces debe ser una contraseña de él.”
…
Peter intenta con 1234.
Incorrecto.
“Hm.” Luego intenta con 4321. Correcto. “Este idiota…”
La compuerta se abre lentamente, dejando ver el cielo oscuro. Peter lo contempla, casi siendo hipnotizado por el cielo completamente oscurecido.
Sale de aquél refugio subterráneo, mirando sus alrededores. Algunas luces iluminan las lejanías del terreno baldío en el que se encuentra, y va hacia ellas.
“Un refugio… Necesito comer.”
Pero en cuanto empieza a caminar más rápido, siente como algo pasa en su cuerpo. Un dolor punzante en su pecho lo confunde, haciéndolo arrodillarse y ponerse la mano en el pecho. El dolor solo se expande. También empieza a escuchar susurros extraños, ¿acaso era el número 0 de antes?
Peter jadea, pensando que está teniendo un ataque cardíaco. Pero el dolor se va tan rápido como llega. Peter comprueba su pulso, dándose cuenta de que es normal, y se levanta de nuevo.
“¿Pero qué…?” Peter empieza a caminar otra vez, confundido. No entiende el dolor repentino, pero intenta no preocuparse por eso.
Y escucha algo. Gruñidos.
Detrás de él, la compuerta del búnker subterráneo seguía abierta, y varios de los no muertos salen de ahí. Y parece que esta vez sí están conscientes de su presencia, muy conscientes. Tan conscientes que ahora lo están persiguiendo a altas velocidades. Decenas, de hecho.
Peter maldice y grita, corriendo hacia las luces distantes y escapando de las decenas de no muertos que lo persiguen. Y, de hecho, la huida no se le dificulta tanto. Siente como sus piernas le funcionan mucho mejor, y se siente revitalizado. Pero eso no quita que siga estando en un pánico considerable.
Y ese mismo pánico fue lo que lo hizo tropezar.
“¡Mierda!” Peter maldice en voz alta después de amortiguar su caída, viendo hacia atrás solo para notar como un no muerto considerablemente adelantado a los otros se está abalanzando sobre él.
¿Y qué hace Peter?
Patearlo, por supuesto. Patearlo muy fuerte. Tal vez más fuerte de lo normal.
El ‘zombi’ sale volando hacia atrás, chocando contra varios de sus semejantes mientras escupe un líquido azul. Peter está estupefacto ante el escenario.
¿Desde cuándo tenía tanta fuerza en las piernas? O en todo el cuerpo, ahora que lo pensaba. Se levanta, con nuevos aires de confianza, y se pone en la mejor posición de pelea que puede hacer mientras los no muertos se acercan a él.
Peter suelta un puñetazo a la mandíbula del primer no muerto que se acerca, y se sorprende un poco al verlo ser lanzado con fuerza hacia otros cadáveres.
De nuevo está confundido, pero le tomará importancia luego de encargarse de-
“¡Agh!” El dolor en el corazón vuelve, haciéndolo arrodillarse ante todos los no muertos restantes. ¿De verdad, justo ahora? Hace todo lo posible para levantarse, pero no puede, y da un vistazo atrás para ver a los cadáveres levantándose, a punto de ir por el. “¡AYUDA!”
Grita con todas sus fuerzas.
Y sus plegarias parecen ser respondidas. Aunque no puede ver claramente a la persona que se está acercando para ayudarle, debido a que su dolor en el corazón es tanto que siente que está a punto de desmayarse. Escucha una voz, justo antes de cerrar los ojos.
“Aguanta.”
Hasta que lo único que ve es oscuridad.
…
…
…
…
Peter despierta en la misma posición en la que estaba antes de desmayarse. El dolor en su corazón se ha ido, en su mayoría siendo reemplazado por dolor en todo lo demás de su cuerpo.
“Oh… mierda…” Peter gruñe mientras se levanta, sintiendo un calambre en su brazo izquierdo y un sentimiento húmedo en el derecho. Cuando se fija, vé como su mano tiene manchas oscuras. Más no se siente como si estuviera sangrando.
“Ah, despierto al fin.” Una voz femenina le habla desde atrás. Voltea a ver rápidamente, solo para ver a una figura algo peculiar.
Una chica rubia, de pelo corto y rizado y de ropa mayormente roja. Llevaba una capa y falda larga de ese color, y lo que parecían ser mallas debajo de ella. En su regazo estaba descansando una funda de lo que, podía adivinar, era una especie de sable. Está sentada en el suelo.
Parece que esta mujer lo salvó.
“Al tomar tu pulso, sentí como estabas sangrando internamente del brazo cuándo te encontré. Pensé que te hicieron algo los podridos, pero parece que era por algo más.” Dice la chica, mirando a su lado. Peter sigue su mirada, dándose cuenta de que a su lado están los cuerpos de muchos no muertos apilados.
“¿Cuánto tiempo pasó…?” Pregunta Peter, finalmente incorporándose.
“Un par de horas. Deberías sentarte.” La chica pone su espada enfundada al lado de ella, y palma el suelo a su lado.
Peter asiente ligeramente. Quiere ser cauteloso, pero no tiene sentido serlo cuando está indefenso y está chica lo salvó. Se sienta al lado de ella, dándole un vistazo más de cerca.
Ella no lo voltea a ver, pero Peter se da cuenta de que sus ojos están muy borrosos, como si tuvieran cataratas.
“¿Cuál es tu nombre, científico?” Peter ni siquiera se sorprende ante lo que le dice. Después de todo, todavía tiene su bata de laboratorio puesta.
“...Peter. ¿Cuál es el tuyo, espadachín?” Dice el hombre, tratando de imitarla.
“Me llamo Charlotte Zaichik. Pero para ti, ahora mismo soy Zaichik.” Peter se confunde un poco pero asiente.
“Y… te encargaste de esos no muertos tu sola, ¿Eh?”
“¿Los podridos? La mayoría son frágiles, no aguantan mucho. Pero ya parecías haberte encargado de varios. ¿Acaso tienes un arma contigo?” Zaichik toma la funda de su espada, apuntándole al cuello de Peter con ella.
“N-No.” Peter intenta alejar la funda de su cuello con su mano, pero Zaichik lo aleja ella misma.
“Eres fuerte, entonces. Los fuertes no abundan por aquí. Solo tenemos a gente normal, como yo. ¿De dónde vienes, Cascadia?”
“¿Qué? No, apenas llegué.”
Zaichik se vé algo confundida, pero no parece tomarle importancia.
“He querido preguntarte ésto, pero… tienes mala vista, ¿no? Se ven tus cataratas.” Pregunta Peter, señalando los ojos de Charlotte.
“Soy ciega, idiota.”
…
Peter solo la mira, tan sorprendido como puede estarlo.
“Hiciste todo eso…” Peter señala el montículo de cuerpos. “...siendo ciega.”
“Si.”
El hombre se resigna, simplemente dando un suspiro.
“Ibas al lugar de allá, ¿Verdad?” Charlotte señala las luces a las que se dirigía Peter. “Como paga por salvarte, te haré trabajar para mí un tiempo. Tu primer trabajo va a ser cargar esta bolsa hasta la plaza.” Zaichik saca una bolsa detrás de ella, poniéndola en los brazos de Peter.
Se levantan, y Zaichik pone su sable en un cinturón debajo de su capa. Peter solo se desempolva y toma la bolsa, algo pesada.
“¿Qué tienes aquí?”
“Una cabeza.”
Zaichik empieza a caminar rápido, dejando a Peter atrás.
…
“¿Qué?”
Es lo único que dice Peter antes de empezar a caminar también, ahora llevando la bolsa lo más lejos posible de su cuerpo.
FIN.
