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Insomne mañana.

Summary:

La mañana de Suna empieza de forma simple; despertar con un ligero malhumor, bostezos y mucha preparación para el día; además de esperar pacientemente por el contacto de sus seres amados.

Notes:

No sé hacer saltos de tiempo correctamente; discúlpenme por eso.

Por cierto; recomiendo leer esto con alguna melodía tranquila solo por ambiente, supongo.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Un suave zumbido se arraigó en el ambiente lúgubre de su habitación, sumándose así la tragedia de sentir como sus estrechos ojos picaban por el sueño; todo a causa de la siesta que había tomado en aquella cueva oscura y solitaria, la cual le recordaba a sus sueños al ser estos tan nulos como la suma de todas las fuerzas habidas y por haber. Un suave gruñido se añadió a la fórmula; denotándose así el desgano por levantarse pese a saber que debía hacerlo, así aborreciera la sensación mañanera como nadie a causa del horario desordenado que acostumbraba tener algunas veces con respecto al sueño.

No pudo evitar que un bostezo escapara de sus labios ligeramente quebrantados al momento en que las plantas de sus pies rozaran el suelo; observando la nada misma con aquella expresión muerta a la par que avanzaba entre habitaciones dedicándose a llevar la mañana con tranquilidad al notarse tranquilo sin motivo aparente; todo por tener la libertad de hacer cualquier cosa en aquel momento al ser su tan esperada oportunidad de ocio. Suna optó por arreglarse con calma; tomándose el tiempo de calcular cuantas gotas de agua recorrerían su cuerpo en aquella mañana, cuánto calor haría luego según qué tanto temblara por la sensación fría de la mañana azotándole, cuantos bostezos nuevos se asomarían por sus labios por darse a si mismos la libertad que él impedía,…; tan varias eran las cosas que contaba con calma mientras el tiempo se le escapaba dócilmente, todo por la puntualidad que había adaptado como parte de su rutina y la toma de decisiones rápida para acabar con su labor mañanera en, aproximadamente, 40 minutos; un número que, pese a no tener nada especial, le resultaba llamativo el como se había fijado en este en alguna ocasión por aquel bucle mañanero; todo por tomarle importancia una que otra vez al notar lo solitario que llegaba a ser el verlo junto al número principal que cualquiera notaba en el tiempo; principalmente porqué este era un factor importante en el entorno, de alguna manera. Rintarō suspiró una última vez mientras su rutina se finalizaba con un desayuno tibio y sus labios mordisqueando aquel deleite mañanero mientras encendía su teléfono con cuidado y naturalidad; observando como su bandeja de entrada limpia le amenazaba con ser llenada en cualquier momento con imprevistos, causándole una sensación agradable por la sola idea de tener aquello a su favor, además de rogar internamente por aquello por lo increíblemente tranquilo que estaba siendo el día; cosa que le importunaba, de alguna manera.

Rintarō tarareó suavemente mientras movía sus pies en compañía de la nada misma; mirando algún video que le resultaba hilarante internamente a causa de la tontería que resultaba ser para aquel humor roto que tenía; sonriendo ligeramente mientras una risilla escapaba tan dulcemente como cualquier bostezo durante el día, sintiéndose completo; tomando la vajilla que había usado con cuidado; acercándose al fregadero a la par que su mente ideaba algún escenario respecto a lo que sería su día; planteándose múltiples salidas al aburrimiento.

Suna suspiró una nueva vez al ver que había acabado de limpiar su desastre, y hallándose satisfizo, se aproximó a terminar de revisar que todo estuviese en orden; su pulcra habitación, la loza perfectamente organizada, …

— No me gusta. — Su tono irritado le causó un ligero suspiro. — Algo no está bien. —

Rintarō suspiró nuevamente frente al espejo a la par que gruñía con una suavidad escalofriante; denotando su disgusto por algo que parecía notar en su reflejo; algo no estaba del todo correcto en su criterio; algo faltaba y aquello le causaba cierto malestar; algo que sabía que estaba ahí pero no sabía qué exactamente. Sus ojos no parecían tan cansados, su ropa estaba perfecta para cualquier ocasión al igual que su calzado, su cabello…

Bingo, maldita sea; bingo.

Rintarō soltó una risa para sí mismo al sentirse abrumado por algo tan tonto como su apariencia pese a no mostrarse tan cauteloso con aquello a menudo, siendo más de confiar en su inexistente instintito en toda ocasión, siendo esta una específica ocasión para que dichos sentimientos de angustia se presentaran; siendo que aquello solo ocurría cuando ciertos individuos estaban a su orden en el día. Rintarō enarcó una ceja ante el pensamiento y bufó con una sonrisa, a la par que tomaba un pequeño listón; mirándolo detenidamente por un par de segundos con aquella sonrisa tranquila que yacía plasmada en su rostro, evocando así la alegría que le traía el recuerdo de cómo había encontrado cierto gusto en usar diminutos detalles como los lazos lo eran; algo que, ciertamente, no se esperó nunca en tener en mente si se lo hubiesen preguntado antes.

Sus hebras oscuras se acoplaron perfectamente a la forma que deseaba darles con el pequeño detalle de aquellos listones; dándole un aspecto más alegre y precioso a causa de su experiencia viendo tutoriales y arreglando aquello para que se adaptara por completo al estilo casual que llevaba en aquella ocasión, notándose satisfecho por aquella pequeña invención que se había hecho presente en el momento de su inconformidad. Suna asintió una última vez para cuando todo fue arreglado a la perfección; soltando una risita ligera a la par que tomaba su teléfono y abría la cámara con aquella sonrisa plasmada en su rostro, pensando que era el momento perfecto para tomarse un par de fotos debido a lo conforme que estaba con su apariencia actual.

Rintarō soltaba unas ligeras carcajadas y posaba en el espejo hasta sentirse satisfecho con la pequeña sesión de fotos que había tenido, mirándose una última vez en el espejo frente a él antes de observar como una notificación lo envolvía en una sensación cálida y alegre; una burbuja entusiasta de la que esperaba no salir nunca a causa de lo infinitamente feliz que era de solo saber lo que significaba ver aquello al saber de qué se trataba.

—☆—

Los pasos de Rintarō fueron los exactos para dar con lo que la notificación le había dictado; conteniendo la respiración mientras sonreía gentilmente al notar de lejos un par de figuras que se notaban absortan en lo suyo, provocando en él un gimoteo alegre a la par que corría en dirección a aquellos individuos; abrazándolos con fuerza de improviso a cusa de un impulso repentino.

— ¡Suna! — Exclamó Motoya; acariciando las hebras oscuras del recién llegado, quien gimoteó gustoso ante el contacto ajeno proporcionado dulcemente. —

— Suna. — Saludó a la par el menor de los Miya; con aquel tono ligeramente arrullador con el que se dirigía al castaño oscuro a menudo. —

— Hola, chicos. — Respondió Rintarō con calma y un ligero toque de vergüenza; recuperando el aliento de su reciente apuro. — ¿Me estuvieron esperando mucho tiempo? —

Osamu y Komori se miraron entre sí por un segundo; sonriéndose de forma cómplice; devolviendo su atención a Rintarō; quien esperaba la respuesta con la expectativa de que no haya sido el caso.

— ¡Nope! — Se adelantó Motoya; notando como Osamu lo miraba receloso al dar la respuesta con prisa y aquel toque encantador de su parte; notando como los pequeños irises de Rintarō se iluminaban por su respuesta. — Y de hacerlo sabes que te esperaríamos al saber que no tardarías. —

Suna sintió sus mejillas arder ante aquel complemento a la respuesta dada por Motoya; quien reía tontamente a causa de la reacción del castaño oscuro; notando como este desviaba la mirada al suelo a causa de la vergüenza; además de apretar su agarre sobre aquellos que lo habían citado; demostrando así lo abochornado que se sentía a causa de su transparencia y obviedad en cuanto aspectos comunes de la vida —como sus horarios lo eran— se refería; siendo algo que solo ellos notaban, recalcándoselo de forma melosa cada vez que podían al tener idea de cómo reaccionaba el castaño oscuro al sentir la atención sobre él de vez en cuando.

Rintarō se separó gentilmente de su agarre; tomando las manos de sus parejas a la par que les sonreía; teniendo ya el aliento regulado correctamente, denotando que estaba lo suficientemente bien como para proseguir en el asunto; dando marcha a lo que era aquella especie de “cita” que había salido de aparente improviso; todo por debatir el precio de algún producto o simplemente pasar el tiempo entre la cálida compañía que para ellos representaba el estar de aquella forma; siendo Suna el principal emocionado por aquel hecho que acontecía con el flujo tranquilo del tiempo a su favor; con sus mejillas ardiendo gentilmente por la emoción que reprimía; dejando que la energía de Motoya volviese todo más llevadero, notando además como Osamu rodaba los ojos de vez en cuando por el comportamiento de Komori; siendo aquella parte de su dinámica en general.

Rintarō se mantuvo de buen humor en todo momento mientras jugueteaba con lo que tuviese a mano; ya fuese sus propias mangas, cabello o los roces gentiles que tenía con sus parejas; encontrando plenitud en los pequeños gestos de estos en cada acción o suspiro; sintiendo todo tan íntimo que se preguntaba si aquello podría ser un regalo del universo.

— Suna. —

Rintarō se sobresaltó drásticamente ante el llamado de Osamu a su lado; mirándolo con una mueca de sorpresa por un segundo.

— ¿Sí? — Respondió con cierto toque de vergüenza; notando como el ajeno suspiraba con una sonrisa. —

— ¿Está muy buena la pensadera? — Interrogó Osamu divertido; notando como el castaño oscuro se tensaba sutilmente. —

— Uhm- ¿No? — Suna jugueteó con sus dedos; dudando de su respuesta, negando en el acto. — Ni idea-; ¿necesitabas algo? — Intentó desviar Rintarō. —

— Uh- ¿Sí? — Respondió con obviedad el menor de los Miya, actuando como si estuviese ofendido por algún motivo; cosa que confundió al castaño oscuro. — ¿Qué está haciendo Komori? —

Suna enarcó una ceja con duda hasta que observó al ajeno apuntar a alguna dirección en particular; siendo testigo de como Motoya parecía interesado en un refrigerador que sobresalía de una tienda; notando como este casi babeaba por lo que sea que aquel compartimiento frío llevaba dentro.

— Aw. — Se enterneció Rintarō; abrazando al menor de los Miya por uno de sus brazos amorosamente. — Le voy a comprar uno. —

— Suna, no. — Irrumpió Osamu. — Dudo que el clima sea adecuado para que coma frío. —

— Pero- —

— No. — Osamu suspiró tras aquella irrupción al argumento del ajeno. — Lo tienes muy consentido. —

— Mhm… Lo dudo. — Rintarō apretó su agarre en el brazo ajeno. — Una sola no le hará daño; vamos. —

Tras un nuevo suspiro Osamu se rindió; dejando que Rintarō le obsequiase a Motoya un postre frío de su agrado, notando como este parecía más que feliz por aquello; burlándose en la cara de Osamu mientras este era frenado por Suna; quien le decía perezosamente que no iniciara un conflicto en el momento para evitarse problemas; además de tener la palabra de Rintarō  en su contra por el momento; jurándole silenciosamente a Komori que no se reiría tanto luego de aquello.

Y así transcurrió el día; tan manso y apacible como las costas pescaderas donde se recogían los más apetitosos mariscos, siendo aquel un día memorable para quien sea que lo viviese; siendo aquel trío el protagónico elenco en escena; soltando carcajadas y risas mientras el ocaso se despedía de su cita pacífica, mientras el recuerdo se mantenía vigente en la mente de Suna; siendo aquel un día más que apreciaba profundamente pese a ser algo simple para cualquiera; significando para él algo sumamente preciado que atesoraría en sus pequeñas divagaciones; hallando paz en aquello que sería almacenado como un hermoso día de varios junto a sus parejas.

Notes:

Se supone que es mi aniversario con uno de mis musos... Pero bueno.

Soy un rogón, y pese a no tenerlo junto a mí desde hace casi un mes, le dedico esto con la esperanza de que lo lea o vea esto y me recuerde.

Y en caso de que lo veas...; te amo.