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Categories:
Fandom:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-03-04
Completed:
2025-03-04
Words:
127,525
Chapters:
8/8
Hits:
13

Desunion en Utopia

Summary:

En el domo de utopía una ciudad que ya no conoce la muerte ni el dolor. Una ciudad donde la gente vive solo para disfrutar y no por miedo o necesitad. Una ciudad sin crimen ni miedo. Esta deslumbrante ciudad formada por la más increíble de las tecnologías tiene una sombra adentro. Una joven diseñadora de robots Nichole Martinez, se encuentra con la terrible noticia de la muerte de su madre algo que debía ser imposible. Su vida termina corriendo peligro hasta que al esconderse en el laboratorio de su madre, encuentra un extraño robot.
Al tocarla se conecta mentalmente, con la llave para el futuro de utopía. Pronto es rescatado por los guardianes del mañana un grupo que ha estado enfrentado una organización clandestina que amenaza destruir utopía. Ya que solo ella puede controlar la maquina “Pandora” deciden que se les una por su propia seguridad. Allí empezare ella ver lo que ocurre en las sombras para que esta ciudad pueda ser una utopía. La guerra secreta de Utopia.

Chapter Text

Capítulo 1; Utopía se levanta

 

"Este es un reporte en vivo desde el centro de Utopia, nuevamente se ha confirmado un ataque en progreso, descarado y sin vergüenza de la organización que se denominan como los herederos." Un comentarista resonaba por los televisores del distrito.

"De nuevo, esto se está volviendo cada vez más un show semanal." Una joven se detuvo frente a un televisor para observar con claridad al comentarista, ella era una chica asiática de pelo corto negro y una expresión fría y aburrida, su atuendo era un uniforme escolar negro con dorado. Sus ojos oscuros veían la pantalla con más cansancio que miedo.

"Que creen lograr, deben sufrir de clásica insanidad para repetir lo mismo una y otra vez sin punto alguno."

"¡Déjame ver, de seguro ellos también vendrán pronto!" Otra chica con el mismo uniforme apareció a su espalda, la chica era de piel morena y cabello oscuro largo y algo despeinado, ella sonrió abrazando a su amiga por detrás, siendo una cabeza más alta que ella, mientras veía la pantalla con atención con sus claros ojos verdes.

"No entiendo por qué estas feliz, esto no es un show hay riesgos." la chica asiática apenas si reacciono a sus súbitas acciones.

"Ya vendrán y veremos algo increíble de nuevo esto no será amenaza alguna."

"Bueno, supongo que no pasa mucho interesante en esta ciudad... como siempre allí vienen ya, tus extravagantes héroes."

"Como pueden ver, otra inmensa maquina andante se ha levantado en el centro de nuestra pacifica ciudad, llamando al caos y a la desolación, pero como es usual ya el distrito fue evacuado por la rápida reacción de los cuatro pilares, por lo que la bestia solo puede deambular en vano en la ciudad vacía." El comentarista indico a una pantalla de tras de él, no se le veía preocupado tampoco.

La pantalla la mostraba una figura colosal que les daba dificultades en grabarla en su totalidad aun desde el cielo; era un gigante de hierro que gritaba con los aullidos de un animal furioso, era una contracción mecánica con la fuerza descomunal de aguantar su propio peso al andar aun con un tamaño superior al de los edificios que lo rodeaban.
Una bestia de acero así se les describían y esta bestia en particular recordaba a uno a un antiguo primate, un gorila de las muchas especies extintas, pero con el rostro de un hombre esculpido en el acero de su pecho, la bestia se movía saltando de edificio en edificio y destruyendo lo que tocaba sin razón ni sentido como el animal que aparentaba ser.

"Que atroz ha dañado el este de la carretera central, otro horrible asalto de los Herederos, pero espectadores ya les tenemos noticias de la respuesta de Utopía, se nos informa que la autoridades cerraron ya la zona y que ellos estarán llegando a la plaza en cualquier momento...."

La bestia de acero rugió al ser arrojada de la cumbre de un edificio del que se aferraba y con su inmenso tamaño destruyo la carretera al colapsar liberando una nube de polvo que se expandió ocultándolo todo de la cámara.

"¡Fue tan rápido que ni nuestras cámaras pudieron seguirlo, les mostraremos una toma más clara a ellos!"

La gigantesca maquina gemía horriblemente como un ser viviente, desde la profunda nube de polvo que la ocultaba, en su lugar las cámaras aéreas buscaron por los alrededores hasta llegar a un edificio donde cuatro figuras estaban encarando a la bestia derrumbada desde lo alto.

"¡Allí están ellos, listos para poner el fin a esta devastación sin sentido, nuestros guardianes del futuro! ¡Damas y caballeros vean que nuestra Utopia milenaria no tiene nadie a quien temer!" El comentarista continúo mostrándose inusualmente emocionado.

La cámara se acercó a uno de ellos; un hombre de traje negro que levanto y despreocupadamente levanto su pulgar diciendo a los espectador que todo peligro ya había pasado, no se le podía ver bien el rostro, pero su mensaje fue enviado.

"Allí están Nichole, tus admirados super heroes." La chica asiática se mofo, pero su entusiasmada amiga saltaba emocionada y sin soltarla mientras veían la pantalla.

“¡Vaya que sí!” Nichole la chica de pelo largo la estrecho más con sus brazo mientras miraba al hombre en la pantalla, su amiga estaba algo molesta, pero sonreía levemente.

"Damas y caballeros, los guardianes del futuro entran ya en acción."

El hombre de traje negro salto del edificio con una velocidad y potencia sobre humana y justo frente a él la cara de la bestia de acero emergió del denso humo; La pequeña figura del hombre alcanzo a golpearlo en su frente con un fuerte puño, un puño tan potente que la misma cámara en el aire tembló.
Con una onda de choque que rompió todas las ventanas cernas, la bestia fue tirada al suelo su rostro rompiéndose por su centro hasta quebrarse por toda su circunferencia, abriéndose como un simple huevo aun siendo de un resistente metal.

"¡Lo vieron, eso fue todo, que los Herederos recuerden que el futuro nuestra Utopia jamás se perderá no mientras los guardianes del mañana estén en guardia!" El comentarista detuvo la transmisión y tomo un respiro.

“Bueno los mantendremos al tanto de cuánto tiempo tardara el sector a estar abierto de nuevo y el tráfico que se producirá, manténganse al tanto.” El comentarista regreso a su usual y monotomo tono aun con el espectáculo que había visto.

"Wow, lo hizo de nuevo, el gran señor Reyes." La estudiante morena Nichole soltó a su amiga y dio una vuelta con sus brazos estrechos alejándose al fin de ella.

"Como siempre, te hace preguntarte por qué esa gente sigue liberando esas monstruosidades en vano, no han podido amenazar en nada a Utopia." La otra chica perdió el interés en la televisión y ambas se alejaron.

"Tienes hambre Aya, mejor demos una vuelta antes de ir a casa."

"No me molestaría, pero de seguro que habrá transito con toda esa conmoción." Su amiga la siguió y las dos dejaron atrás la pantalla de emergencia, donde la multitud aún estaba reunida observando el final de la situación, la chica más baja se detuvo un momento más a ver la pantalla con una fría expresión.

“No te preocupes Aya, mientras los guardianes del mañana este, Utopia siempre será un lugar seguro, como dijiste, todo siempre termina igual.” Nichole la vio detenerse y le hablo alegremente con sus manos junta en su espalda.

“Es verdad Utopia nunca cambiara.” Aya le respondió y la siguió alejándose las dos de la multitud.

 

***

"Ese Reyes siempre tiene que dar un espectáculo, pero bueno todo lo que haga a la gente sentirse segura es bienvenido por mí."

En un oscuro pasillo dos mujeres caminaban, viendo el final de esa conmoción en las múltiples pantallas que acompañaban un largo corredor, al ser un reporte de emergencia no habría pantalla que no lo mostrara.

 

“Si, repetidas victorias han mantenido al pánico a rayo, pero aún no aprecio su falta de profesionalidad.”

Una de ellas dos era una mujer caucásica con un expresión estricta que se vestía con un traje azul claro y formal con pantalones y una elegante bufanda verde en su cuello, llevaba unas gafas finas y su cabello rubio estaba peinado en un bollo, ella caminaba con su expresión era indiferente y no veía ningún de los monitores al caminar enfocándose más en todos los papeles y libros en sus manos, pero se mantenía balanceándolos con una natural elegancia.

"Jejeje, algo vanidoso, pero te has preguntado si nuestros enemigos no están haciendo lo mismo? La guerra a veces es cosa psycologica?" La mujer a la que le hablaba tenía un aire muy diferente a ella, era una mujer piel morena y cabello negro y liso vistiendo una bata de laboratorio blanca y una blusa con escote algo amplio, su falda de traje formal también acentuaba sus largas piernas, pero por tan hermosa que se veía no tenía mucha gracia al caminar y se encorvaba para enfrente mientras se comía una manzana dejando pedazos por donde caminaba.

“Señora Martinez, no debería comer en el camino a una reunión.” La mujer rubia ignoro sus palabras y la juzgaba son sus ojos azules, ocultando su irritación.

"Yo...aggh..no veo el punto en estas formalidades, ni les importa mucho me opinión en nada de todas formas. "Ella hablaba mientras masticaba sin mucho interés, pero se molesto en al menos limpiar unas migas de su bata blanca.

"Si la citaron, su presencia no puede ser en vano Profesora." La mujer de traje azul le respondió de nuevo con indiferencia mientras llegaban al final del pasillo.

"Bueno acabemos con esto rápido entonces, que no me llenare con solo esto." Al final del pasillo había una sola silla de acero, bastante adornada con oro en sus costados y la profesora se sentó en ella, cruzando sus piernas mientras terminaba su manzana y tiro el centro a la otra mujer quien solo la recibió sobre sus papeles.

"Le deseo suerte profesora Martinez." La mujer de traje azul oprimió un interruptor al lado de la silla y con cortesía le dio una pequeña reverencia de despido, un vidrio cilíndrico emergió del techo rodeando la silla en la que la profesora se había sentado y ella junto con su asiento ascendieron para arriba a una gran velocidad.

La profesora no podía ver nada más que paredes blancas a su alrededor hasta que la vista se amplió cuando su ascenso pasaba sin paredes obstruyendo su vista y ella pudo observar el horizonte sobre la inmensa y expansiva ciudad de Utopía tras el vidrio frente a ella. No le presto mucha atención a la vista y solo se reacomodaba con una expresión de aburrimiento en su rostro.

El elevador emergió en una amplia y oscura habitación, el cilindro de vidrio alrededor se ocultó de nuevo debajo de ella y su asiento se movió libre sobre unos rieles hasta estacionarse enfrente una inmensa mesa circular tan gigantesca como un teatro completo.

"Qué bueno que al fin se nos une Doctora Martinez."

"Si, si ya vine, así que al punto." Un holograma azul se prendió en centro de la mesa y poco a poco la lleno con una imagen completa de la ciudad en su total, la inmensa metrópolis que formaba por su cuenta un país entero; se prendieron unas luces rojas que mostraba a otras tres personas más sentadas en sillas similares a la de ella, pero estaban tan lejos el uno al otro al estar elevador sobre el holograma para poder distinguirse.

Por eso monitores inmensos se prendieron a la espalda de los tres presentes para mostrar los rostros de aquellos reunidos y uno más que estaba por su cuenta sin nadie sentado debajo.

"De acuerdo hemos tenido otro atentado, sin demandas o propósito coherente no que eso sea gran noticia a estas alturas." El rostro de una mujer con un parche en su ojo apareció en uno de los monitores y mientras hablaba la proyección sobre la mesa movió haciendo un acercamiento hasta encontrar la figura colapsada de la bestia de acero en la gran ciudad, el holograma no era una simple maqueta y uno podía fácilmente observar cientos de y vehículos personas moviéndose dentro de la proyección.

"No lo valen, esos sus berrinches solo es una molestia menor paro los ciudadanos, siempre los vemos venir y les ponemos un simple fin, el terrorismo como siempre no puede jamás detener el progreso es un simple hecho histórico." Un hombre apareció en otro monitor, de piel levemente café; el termino riéndose al acabar de hablar con una expresión amarga como si tuviera un mal sabor de boca.

"Bueno los agentes de la G.O.T lo manejaron con excelencia, pero no es preferente que estos gigantes de hierro sigan siendo un misterio para nosotros, su lugar de origen y funcionamiento aun nos evaden, Doctora le enviaremos los restos del enemigo a su laboratorio como es protocolo tal vez algún progreso se logre en esta ocasión aun con las posibilidades siendo tan mínimas." La última pantalla que no tenía a nadie sentado frente a ella se prendió al final de la amplia y oscura sala; ella mostraba varios rostros cambiando en sucesión uno tras otra, su voces también constante flujo, de la de hombre a mujer, de tonos y edades diferentes hasta al final sentarse en el rostro pálido de un hombre de pelo negro.

"Dudo ver algo útil en este tampoco, a que se autodestruyo al dejar de funcionar como el resto." La profesora dijo reacomodándose en su asiento y la pantalla a su espalda la mostro bostezando al resto de los presentes.

"Solo observe, cualquier ayuda puede hacer la diferencia y es necesaria ya que puedo sentir a la ansiedad del pueblo subir lentamente." La pantalla cuyos rostros antes cambiaban mantenía ahora un tono apagando, su voz era sintética y computarizada pero la de un hombre de mediana edad sin mucha emoción.

"Pues si le daré un ojo, pero el resto depende de ustedes, no es mi trabajo solucionar este asunto si encuentro algo, así que si ya terminamos me retirare." La profesora se levantó de su asiento y observo la imagen de la gigantesca bestia de acero que yacía colapsada en el centro del holograma

"Puede retirarse, pero espero que este siendo honesta sobre sus hallazgos profesora, considere su actual posición." La mujer del lejano monitor le hablo con pereza y ella solo levanto sus hombros.

"Creame no podría aunque quisiera, ahora si me disculpan tengo que ir a recoger a mi hija del colegio."

"La junta ha concluido recuerden con esta vista que nosotros los cuatros pilares tenemos el deber de proteger a la humanidad y su futuro por toda la infinidad." La voz cibernética termino la reunión y los asientos de todos los asientos se empezaron a mover por los rieles alejándose de la gigantesca mesa.

"Todo sea por Utopia." Su voz termino y la solitaria pantalla se apagó.

"Si, sí que siempre brille nuestra Utopía..." La Profesora se quedó de nuevo sentada en la oscuridad hasta que su asiento volvió a bajar rápidamente fuera de la vacía habitación.

Pese a su actitud ella se veía muy seria en ese momento mientras esperaba a que el elevador llegara a su destino.

“¿Lo que en verdad importa es con el color de quien va a brillar?” Ella cruz sus brazo y se recostó dejando caer su cabello largo sobre su rostro, mientras el ascensor bajaba a un rápido paso.

***

La metrópolis de Utopía no se detuvo, no podría hacerlo y el transito como todo día se movía con un fino y constante ritmo. Las expansivas calles se mantenían andando sin ningún embotellamiento aun con los terribles evento de hace una hora, después de todo cada vehículo seguía sus direcciones perfectamente, todo programado y estabilizado como una danza en constante flujo, un rio en movimiento deteniéndose solo para los peatones y para dar espacio a las otra corrientes en moviente, un flujo constante diseñado y monitoreado en el que los humanos solo tenían que sentarse y ser llevados al lugar programado.

"Vaya, en menos de una hora las calles ys están como siempre, cada vez son más rápidos."
Un hombre vestido de traje rojo se recostó en una pasarela viendo a los autos cruzar, todos iguales en forma y altura.

“Jaj los hombres se acostumbran a todos.”El hombre se rio y siguió andando, corriendo de forma frenética entre los peatones que lo miraron extrañados.

"Señor para que venimos exactamente." Una mujer lo seguía con dificultad entre la gente, ella también vestía un traje, pero de un color purpura oscuro. "Señor Hamill no me deje atrás."

"Solo quiero verlos trabajando, eso es todo." Los dos se alejaron de la carretera pasando por un callejón tan inmaculado como el resto de la ciudad.

"No siempre se llega a ver la ciudad sin su maquillaje novatara, así que debemos aprovechar."

"Ahh..si usted lo dice señor."

Los dos se detuvieron en la parte de atrás de un apartamento y con solo verse el uno al otro por un segundo para confirmar lo que harían, los dos saltaron al mismo tiempo y en solo salto ambos cayeron hasta la azotea del edificio.

"Mira ese claro cielo azul, siempre tan sereno." El hombre aterrizo tras su sobrehumano logro con sus manos en su bolsillo mientras miraba el cielo sobre él, la mujer también se veía igual de calmada, pero el viento le molestaba y se preocupaba por mantener su cabello en su lugar.

"Si usted lo dice señor, pero para que subimos."

"Míralos trabajando, todas esas honradas hormigas."

El hombre abro sus brazos y silbo al ver la gigantesca bestia de acero siendo desmantelado en el enorme cráter que se había formado, la simple vista que mostraban los televisores no le hacía honor a su tamaño, un coloso era en verdad y todos los vehículos que rodeaban sus restos cortando sus miembros no parecían más que insectos y a la vez sus vehículos aéreos se los llevaban parte a parte por los cielos.

"Los cuatro pilares en la torre central si saben hacer su trabajo, la logística e infraestructura de Utopía es tan perfecta que hiere nuestro orgullo, no crees." El hombre de traje rojo gruño al ver a varios helicópteros levantar un brazo gigante de acero con irrompibles cables.

"Si, es como si no nos tomaran en serio."

"Pues no necesitan, ni los desastres de la antigüedad pararían a esta ciudad, aun nuestro gran coloso apenas si los detuvo por un par de horas en su rutina, no existe nada que detenga estos engranes." El hombre se sentó en la azotea con una sonrisa amarga en su rostro.

"Esta es la pregunta señorita, como pones fin a la ciudad que ha logrado todo lo que era imposible, un sistema tan perfecto que no hay razón para cuestionarlo."

"No tengo tanta imaginación para saberlo señor."

"Jej si lo tienes señorita, si no, nunca te hubieras unido a nosotros, no imaginas posible el cambiar nada en este mundo?.... bueno ya lo imaginaras, pronto lo hare más real para ti." El hombre se levantó viendo al rostro al gigante colapsado.

"Esta noche empezara la misión que se nos heredó." Él se tornó a ver a su acompañante.

"Estoy orgullosa de poder estar aquí señor, cumpliré mi parte."

"No lo estés, que no habrá gloria cuando termine la noche, pero el mundo finalmente comenzara a cambiar sin importar el dolor que requiera." El hombre de traje rojo cerró su puño con tal fuerza que le temblaba, la mujer lo noto pero no menciono nada.

Ambos saltaron de nuevo fuera de la azotea sin dejar rastro de que existieron en ella.

***

"La brisa se siente muy bien hoy, está bien tibio." Una joven sentía el viento mientras se recostaba en una planicie de grama, observando la ciudad a su alrededor.

Ella había observado esa batalla y las imágenes de ese gigante colapsando a un pasaban por su mente, pero no le daban preocupación. La joven Nichole en su uniforme de pelo negro y piel morena tenía la más pacífica de expresiones.

"Si dijeron que está programado un tiempo caluroso para los próximos días." Otra chica estaba a su lado vistiendo el mismo uniforme negro, una joven asiática de cabello negro corto y con una indiferente expresión, pero su voz sonaba tan calmada como el mismo ambiente, ella era Aya la mejor amiga de Nichole.

"Ya será hora de volver a los dormitorios, le preguntare a mama si sabe algo de lo ocurrido." Nichole se quitaba la grama de su cabello aun sonriendo.

"No creo que esa sea la clase de cosas que te podría decir." La chica más alta Nichole se levantó de la grama tirando un puñetazo al aire. "Es solo que de verdad me impresiona, que lla conozca a gente que puede hacer cosas tan increíbles y lo usan para ayudarnos a todos."

"Es su trabajo, les dieron esas habilidades para poder hacerlo, me cuesta imaginar que sea tan emocionante para ellos ya que están arriesgan sus vidas."

"Pero por eso son los guardianes del futuro, hasta tú debes admitirlo, que es gracias a ellos que no tenemos que temerle a esos monstruos." Nichole estaba ya de pie algo emocionada y su amiga solo la vio en silencio con una leve sonrisa sin levantarse aun.

"No sé, esta vez no hubo víctimas, pero en los primeros ataques si las hubieron...ellos murieron aún recuerdo bien el escándalo que se hizo, es tan raro pensar que esas cosas ya llevan apareciendo por dos años." Sin presionarse en ponerse de pie Aya se quedó relajada con sus piernas cruzadas y sus manos sobre su falda.

"...Eso es verdad...Pero cosas como estas no pasan mucho, Aya."

"Si, no es normal que la gente muera. De todas formas no tiene nada que ver con nosotras, así que vayamos a casa, estas cosas te emocionan mucho, pero a mi solo me cansan." Aya se puso de pie con gran cuidado mientras limpiaba su chaleco escolar.

"Demosle una carrera y quien gana invita a un helado."

"Mejor no...o no escuchaste lo que dije de estar cansada." Nichole empezó a correr de todas maneras y Aya la siguió de inmediato sin mostrar cansancio y siguiéndole el paso con facilidad.

"Si insistes." Ambas corrieron por la colina dejando los verdes prados atrás y hacia la ciudad que las rodeaba en toda dirección; Los rascacielos y las abiertas calles se expandías por tan lejos como uno pudiera ver y el parque donde ambas estaban solo era un verde oasis en la expansiva ciudad.

"No lo creo, como haces para siempre ganar Aya."Nichole se arreglaba el pelo decepcionada mientras iba de lado de su amiga.

"No sabes medirte, por eso te cansas primero." Aya ya estaba comiendo su helado con calma y Nichole comió el suyo sonriéndole.

Un auto se detuvo al poco tiempo frente a ella en una para peatonal.

“Tu madre llego a tiempo por una vez, vaya días mas inusual.” Aya se acercó al auto mientras Nichole lidia con un dolor de cabeza por acabar su helado.

Era un auto blanco y compacto como la mayoría de los autos de peatones en la ciudad, un modelo diseñado por su eficiencia en mantener el tráfico en movimiento y para durar un largo tiempo sin reparaciones, era el auto estándar que la ciudad ofrecía a sus conductores, pero estaba pintado de un color azul que lo categorizaba como un vehículo oficial del gobierno.

"Que bueno que viniste con Aya si no como siempre te perderias Nichole." La Profesora Martinez abrio las puertas de atras y se mostro por la ventana usando unas gafas oscuras.

"Solo paso un par de veces ´ma."

"Jej, pasen que vamos a correr, ya que estoy bien hambrienta."Ambas subieron al auto y sin esperar mas este se separo de la bajada de peatones y se unio a la calle en el mar de gente que la atravesaba, para entonces solo tenian que esperar los autos ya estaban programados con la velocidad y seguridad correcta para seguir el flujo de transito sin errores, el piloto solo necesitaba elegir la direccion que tomaria.

No era muy rapido asi que no corrieron a ningun lado, pero tampoco se detuvieron en todo el camino.

"¿Entonces ma´ acaso te van a traer esa cosa enorme que salio en television."

"Pues claro y sin consideracion de donde la puedo poner." Aya se quedo en silencio mientras mencionaba esa monstruosidad de acero, no le agradaba hablar de cosas de las que no sabia mucho.

"¡Quiero ver esta de cerca tambien!"

"Claro que podras pequeña de hecho, creo que lo podras hacer desde la ventana."

Tomaron un tunnel para alejarse del transito y el auto automaticamente acelero dejandoles al fin moverse mas activamente, La doctora se solto el cabello y acelero a un mas, la capota del auto se abrio por su cuenta, esa la unica modificacion que ella le habia hecho a su propio auto. Nichole sintio el viento pasar por su cabello y Aya se refugio aun mas en su asiento.

"¡Lo que pense ya me estan haciendo un desastre en mi laboratorio!"

El tunnel se abrio a una vista hermosa y verde, Era un lugar rodeado de verdes campos enmedio de la ciudad con solo un gigantesco edificio de tras de el, se trataba del quartel del instituto central de investigacion y ciencia de Olimpia, el lugar que maneja todos los otros sectores de investigacion, desde medicina a energia y por supuesto tambien tenia un instituto de aprendizaje dentro de el. Un edificio blanco con una torre en su centro que baja en forma creciente en sus ladas y con varios distritos a sus espaldas, muchos considerarian el quartel como un distrito entero con su propia poblacion.

Pero bastante atras de el estaba la inmensa silueta de un domo tan grande como un estadio que se abria dandole paso a las gigantescas partes del coloso destruido que estaban ciento bajadas por cuatro naves aereas por partes.

"Ahora solo tenemos que tomar un tren y estaremos en el instituto, yo tendre que tomar un helicopter para ir al domo despues..pero primero un sandwich."

No hubo tiempo parar y pronto ya estaban en el tren principal que recorria el lago en direccion al laboratorio, la doctora aun agarro algo para morder en el cmaino y las tres se sentaron con Nichole siendo la unica que observaba el claro lago debajo del tren suspendido mientras lo cruzaban.

"¿Entonces directo al dormitorio Aya?" La Doctora le hablo entre mordiscos sin preocuparse de como se veia.

"Pasare a la biblioteca quiero terminar algo que leí la ves pasada."

"Oye Nichole, tu no tienes tareas o algo para pasarte en la biblioteca un rato..."

"En lugar de eso mama podria ver el nuevo gigante de acero...por favor."

"Oh pues claro, lo habran dejado en el hangar principal como siempre."

"Señora Martinez esta segura de que puede seguir dejandola ver esas cosas, se supones que es un absoluto secreto publico."

"No veo el problema no es como si alguien supiera que son esas cosas de todas maneras."

"Eso mismo es el problema señora."

"Oyes ven tu tambien Aya, todas esas cosas siempre son tan diferentes." Nichole la agarro del brazo estando sentada de rodillas en el asiento del tren. "No gracias esas cosas enormes me dan escalofrios." La doctoria se rio viendo a su hija jalarle el brazo para convencerla y torno su vista hacia el frente del tren.

"De vuelta a casa, una vez mas."

Su pequeño grupo se separo con Aya bajando en la estacion del instituo y madre e hija siguiendo su camino hasta el final de una verde planicia donde un enorme domo se estaba abriendo. Nichole estaba prensada a la ventana del tren donde solo ellas dos viajaban.

Una sombra se movia por el cielo cubriendo el lago en su totalidad. Los restos de lo que una vez fue un gigante de acero estaban siendo transportado por enormes naves con propulsores de helices en cada costado, maquinas inmensas y de gran potencia que acarriaban el cuerpo y sus extremidades por separado hacia el gran domo.

"Increible que bueno que los guardianes del futuro estan con nosotros incluso algo como eso no es rival para ellos."

"Jej en verdad los admiras mucho, bueno esa es la prueba de que hacen su trabajo bien." La doctora habia terminado su comida y ahora veia sus manos juntas en su regazo ignorando al gigante de acero que era transportado sobre ellas, su hija por otro lado veia el domo con alegria, incluso si no hubiera un titan en el aire siempre observaba este paisaje al borde de su asiento, en emocion.

Su madre solo sonrio en silencio viendola tan emocionada.

***

"Buen dia."

"Oh señorita Aya es siempre bueno que visite esta pequeña esquina."

La biblioteacria recibio a la joven Aya, una mujer en sus treinta de pelo negro atado en una cola de caballo y que siempre estaba con un traje negro con una blusa blanca, su apariencia era de alguien bastante flaca y con una expression de cansacion perpetuo, pero siempre actuaba de buen humor. Ella era solitaria matrona de la parte mas alejada de la biblioteca, la unica que no estaba por completo digitalizada.

Era una habitacion pequeña con diez estanterias, casi mas un museo de antiguedades que una libreria, no estaba restringida en si pero la gente preferia evitarla ya que los textos guardados eran originales desde antes de la fundacion de Utopia y se les trataba como objetos fragiles, antiguedades para ver y no tocar, pero para Aya no hay punto en un libro que nadie podria leer.

"Señora Connor, gracias por darme donde esconderme de nuevo."

"Como siempre eres bienvenida, te quedaste en algo o empiezas uno nuevo."

"Solo leere un viejo libro para pasar el rato, ignorenme."

"Vamos Aya aprecio mucho la compañia."A pesar de su cansansio la señora sonrio y le dio paso mientras retornaba a su escritorio.

El tiempo paso y no hubo ninguna interrupcion en la pequeña biblioteca, lo cual le iba bien a Aya, estas replicas de textos antiguos tendian a ser mas bien curiosidades que otra cosa, textos de antes de siglos dos mil o mas antiguos reunidos como coleccion, para simple curiosidad mas que otra cosa.

No era que Aya preferia leer en papel que en digital, simplemente preferia lo solitario que era la pequeña biblioteca.

"Debe encontrar la historia antigua interesante señorita Aya." La señora Connor tendia a romper el silencio a veces y Aya no se molestaba por ello, al menos ya no.

"Hmm...supongo, he leido muchos textos historicos sobre el mundo antes de Utopia, pero no estoy segura de enter tambien como era ese entonces.Por eso quisiera averiguar mas sobre los siglos pasados si solo por curiosidad."

"Pero aqui no tenemos libros historicos, solo ficcion."

"Si, pero nuestros libros de historia fueron catalogados, por nosotros...estos libros de ficcion fueron escritos por las personas de ese entonces, su pensamiento puede ser muy erroneo en tantas cosas, pero el leer sobre la existencia de varios paises, pero es otra cosa completamente diferent el leer la paranoia y conflicto que esto causaba, incluso si todo en la ficcion es falso los autores solo pueden ocultar sus creencias hasta cierto punto. " La señora Connors se levanto para abrir las cortinas de la libreria.

"No te da algo de concernacion mucha gente considera estos viejos textos peligrosos, sus ideas son algo barbaricas en muchas formas."

"No me sorprende estoy que muchos escritores de estos textos hubieran odiado todo sobre mi, pero ellos ya no existen asi que no les temo, sin mencionar que casi nadie lee en estos dias de todas maneras y menos aun estas cosas...honestamente lo que mas me interesa de estos libros es lo extraño y amplio que era su mundo."

"Era tan turmulento como grande el mundo en ese entonces, yo estoy bien como estamos."

"Si... pero es interesante en pensar que antes existian tanta gente que se veia como yo...."Aya murmuro, pero la bibliotecaria no llego a escucharla.

"Oh bueno tal vez estas en lo correcto en que tambien aprenderas mucho de la antiguedad por su ficcion, si me lo preguntas toda la ficcion nace de la anciedad de la gente, habras de encontrar mucho que no se pudo resguardar en esos libros, Pero las ansiedades obsesiones son faciles de heredarse."

"Oh, no estoy de acuerdo o al menos no les temo a los autores muertos, solo leo por curiosidad." La señora Connor se acerco a ella con una clara sonrisa en su rostro.

"Que bueno que eres tan curiosa, en verdad nos podremos llevar muy bien." La señora Connor la miro aun leeyendo sin voltear a verla e incomodamente la bibliotecaria regreso a su asiento aun sonriendo.

***
"Es tan grande." Nichole y su madre se pararon juntas en una cerca para observar la gran beastia de acero frente a ellas, ambas estaban en la cima de una plataforma que funcionaba como un elevador vertical y las llevo tan cerca como se podia al rostro de la bestai en un iluminado y gigantesco hangar.

"Si su tamaño es descomunal, pero su resistencia no es tan impresionante, es bizarro."

"¿Y de nuevo se autodestruyo por dentro mama?"

"Si, no dejo ni una pista de sus funciones, pero como es protocolo me tendre que quedar a confirmarlo toda la noche y decirselos a esos quejumbrosos de nuevo. ¿Como sea quieres una manzana?"

"Yep." La profesora Martinez le tiro una manzan roja fresca que llevaba en su larga bata de laboratoria, ella saco otra para si misma despues y ambas tomaron un bocado.

"¿Para que le habran puesto rostro? Ademas de humano si el cuerpo parece de mono, un gorilla mas bien." Nichole se recosto contra la varanda alegremente.

"Si la forma en que se movia tambien era como una bestia, extraño si es un arma no deberia comportarse de tal forma no es muy eficaz, pero hay otra explicacion." La profesora Martinez toma otro mordisco.

"Miedo...supongo." Dijo ella entre mordisco. "Esa bizarra forma fumentaria el miedo, la estetica tambien es importante." El rostro de la bestia fue diseñado para mostrar una gran furia, un titan que observaba todo con desprecio y se movia con desesperacion e incluso ahora que habia sido colapsado aun las veia a ambas con un deseo de matar, esa era la ilusion que su forma daba.

"¡Pero solo se ven comicos ahora que el señor Reyes los para de un solo golpe!" Nichole dio varios golpes con un mano en el aire sin tirar su manza.

"Si, no pueden contra el mono de nuestra jungla."

"Si el señor Reyes tambien tiene mucha barba eres mala, mama." La profesora se torno a ver a Nichole restandose de espaldas contra la baranda. "El tipo merece que le bajen los humos de vez en cuando, es por su propio bien."

"Que celos me da que conozcas a los guardianes, me los tienens que presentar un dia de estos." Nichole camino a la varanda y casi subio su piena sobre ella, pero su madre la detuvo forzandola abajo por su homro con una mano sin decir nada.

"Su agenda siempre esta ocupada y la mia tambien, de hecho que hay de ti como van tus estudios."

"Si, no tam bien..mama."

"No necesitas estudiar en este instituo si no lo deseas, sabes bien que el nivel que requerimos es bastante alto."

"Lo se, pero tengo amigos y ademas Aya esta aqui." Nichole cruzo sus pies y miro al suelo algo avergonzada.

"Bueno esa tambien es una buena razon para esforzarse, estudia donde desees, trabaje muy duro para que todos tuvieran la opcion de poder elegir. Cree este mundo para que todos pudieran lograr lo que desearan con su vida."La profesora termino su manzana y la tiro con precision a un basurero en la palataforma.

"Hmm... es solo que aun no se que es lo que quiero hacerlo."Nichole se recosto mas contra la varanda para poder mover su cuello para atras y poder ver el gigante , mientras su cabello caia.

"Bueno tienes tiempo, siglos si lo necesitas, lo unico que pido es que estes satisfecha con tu vida.

"Yo ya me siento feliz con mi vida, no puedo pensar en nada que necesite. Mientras tu y Aya esten aqui sere feliz"

"Mi sueño se debio cumplir entonces. Utopia eh?" Nichole brinco para enfrente dejando atras la cerca y vio a su madre con una sonrisa. Ella por su parte parecia concernada.

"¿Estas bien mama?"

"Solo tengo mucho que pensar y debo limpiar ese gigantesco desastre tambien." Ella suspiro con cansancio retornando su mirada al furiso gigante. "Ve a pasar la tarde con Aya, tal vez ella te ayude a estudiar."

"Hmm...si supongo que no te puedo ayudar en nada, le dire todo sobre la nueva bestia de acero."

"Que bien que se llevaon de maravilla.., me preocupaba un poco ya que no hay muchos huerfanos en esta epoca."

"Yo no creo que a ella le preocupe eso mucho." La profesora sonrio levemente. "Que bueno saberlo, yo nunca he sido buena entendiendo a las personas....tratata de estar a su lado, ella te valora mas que a a un familiar.

"Eh....no creo, pero siempre la ayudare a ella igual contigo mama, tal vez no hay mucho que pueda hacer pero ayudare en lo que se pueda."

"Jajaja no presumas tu solo procupate por ti misma, bien." Nichole fue abrazada por su madre recibiendola con cariño. "Solo siempre recuerda lo que mas valoras en la vida sin importar que, si sabes eso la vida siempre valdra vivirla."Ella se alejo sonriendo con sus manos en los bolsillos de su bata.
"Claro mama en cuanto sepa de que se trata, mientras tanto...supongo que hacer la tarea." Nichole corrio hacia las escaleras de la plataforma despidiendose con su mano alegremente y la profesora se reclino contra la baranda de nuevo suspirando mientras sonreia.

"Honestamente, ella nunca cambia." La Doctora se torno para ver al gigante de nuevo dejando caer sus hombros viendose aun mas pequeña frente a la colosal figura.

"¿Al final nadie puede estar preparado para el mañana, verdad?" La Doctora junto sus manos y dejo caer su cabeza sobre la varanda viendo nada mas que el profundo y oscuro fondo del hangar sin interes alguno en la bestia de acero.

***
La noche habia caido en el instituto y Nichole se habia abierto su camino hasta la vieja biblioteca de libros de coleccion, ella camino en silencio por los estantes sin haber visto a la bibliotecaria para nada y encontro a Aya dormida en una esquina con un libro abierto en manos. Nichole se agacho frente a a ella y observo su rostro con una sonrisa antes de tocar su suave mejilla. con su dedo.

"¿Que?" Aya se levanto de golpe nerviosa y vio el rostro de Nichole muy cerca de ella y dio otro salto aun mas largo para atras topandose contra la librera.

"Cayendo dormida de nuevo? No me digas que estas estudiando de mas nuevamente." La expression de se relajo mientras cerraba su libro con calma, pero queria ver a la otra chica a los ojos.

"No puedo evitarlo, decidi tomar el curso mas duro." Ella se levanto quitando el povlvo de su uniforme.

"Estas a otro nivel yo no podria para nada."

"Yo quisiera, pero la verdad me cuesta mucho." Aya sostuvo el libro en sus brazos cruzados y miro a Nichole con su usual seria y calmada expresion, sus labios apenas se movian cuando hablaba.

"Ohh hay cosas que le cuestan a Aya."

"Te estas burlando de mi..."

"Un poquito, como sea sacas mejores notas que yo en casi todo." Nichole sonrio y como era costumbre le costa a Aya no sonreirle cuando le vio el rostro.

"Eso no es nada especial."

"Auch buen regreso, bueno entonces si dormiste aqui toda la tarde no has hecho tarea alguna." Nichole se le acerco mas entre cerrando sus ojos mientras la veia inquisitivamente, su pelo negro y largo se movia con sus siempre energeticos movimientos, al acercarsele solo con inclinarse mientras sus brasos seguian cruzados detras de ella.

"Para mi verguenza es verdad, de acuerdo tendre que ayudarte un poco si se puede."

"¡Que alegria vamos de un solo a mi habitacion!" Nichole la arrastro para enfrente agarrandola de la mano y con habilidad Aya metio su libro en la estanteria antes de que la alejaran de ella. Aya suspiro pero la siguio viendose un poco menos cansada mientras dejaban la libreria a su soledad.

"Bueno aqui estamos, pero primero como siempre te he dicho, arregla este desastre." Aya trato de ir al escritorio de la habitacion de Nichole pero al verlo repleto de todo, desde una raqueta a un tablero de ajedrez a medio juego decidio ignorarlo y se sento en el suelo.

La habitacion como todas en el instituo era circular y amplia con ventanas de vidrio que daban una gran vista hacia el lago, un cama de cobijas blancas y una cocina miniatura eran la pared por donde solitar comida y agua a toda hora, pero a la vez aunque fue era el mismo cuarto era completamente diferente al de Aya por todo lo que se estaba acumulado. Una bicicleta y muchas pelotas todas abandonadas en una esquina, tableros de no solo ajedrez si no rompecazes y otras cosas y en el escritorio alrededor de la computadora habian varios controles de video juegos y hasta unas entradas para una funcion de teatro que llevaban abandonadas alli ya medio año, el ver tantas cosas en un mismo lugar irritaba a Aya un poco.

"¿Y bien como te fue en el laboratorio, encontraron algo mas en esa bestia mecanica?" Ambas tenian sus tabletas digitales abiertas, pero ninguna de las dos eran del mismo curso asi que sus tareas no entrelazaban.

"¿Nada, oye que piensas que son esas cosas?"

"Armas supongo." Dijo Aya sin distraerse mientras teclaba y una figura holografica de una compleja formula se proyecto dentro de estas. "Odio las matematicas." Nichole dijo ya dejando de lado su tableta.

"Yo tambien, pero no podre ser ingeniera sin ellas."

"Eh? en serio pero si tus notas siempre son fantasticas en mate."

"Es requerido, asi que debo esforzarme."

"Si, recuerdo que quieres entrar a la universidad en instituto de mama y luego trabajar con ella, mas que admirable en serio."

"Me sorprende mas que tu ni lo consideraste."Aya termino de insertas sus respuestas en las tableta y miro a Nichole que se habai relajado en la alfombra mirando el techo mientras movia sus pies de lado a lado.

"No soy tan lista, si lo pudiera lograr no seria en esta decada."

"Eso no es un problema, diez, veinte, cuarenta años si queres, el tiempo ya no es un problema."

"Si, pero no suena muy divertido, jej que raro, en unos años mas podremos tomar el procedimiento y dejar de envejecer."

"No hay nada de raro en eso, aunque espero ser un poco mas alta para entonces." Nichole se le acerco de nuevo sosteniendose con sus manos en su alfombra. "Oww te preocupas por eso,eso algo lindo viniendo de ti." Aya la alejo empujandola en el pecho levemente su boca media abierta por irritacion. "No es para tanto, solo seria bueno." Nichole regreso a su posicion balanceandose sentada con sus piernas cruzadas. "Sabes hay una operacion para eso."

"Hay una operacion para todo...pero a mi me inquietan tanto las agujas que ni lo considerare."

"Oh no lo sabia, viniendo de ti eso tambien es muy lindo."

"Vuelve a estudiar por favor." Aya estaba claramente ruborizada aunque su seria expresion no cambio.

"Si tanto te interesa la ingenieria no entiendo por que no le hechas un ojo a esas cosas mecanicas."

"Me incomodan...ademas son armas y yo no voy a ser ingernieras por cosas barbaricas como esas."

"Es verdad, supongo que se me olvida por que siempre son derrotas tan rapido."

"Eso solo0 me incomoda mas, deben ser enviadas por una razon, eso deberia ser mas importante para nosotros que como funcionan esas maquinas." Nichole se agarro sus canillas inclinandose para enfrente.

"Hablando de otra cosa, por que deseas tanto trabajar en el laboratorio, no lo entiendo no va con tus gustos, si siempre has preferido leer y escribir." Aya dejo su libro de lado. "Si no fuera por tu madre no se que hubiera sido de mi, claro el gobierno se hubiera encargado de que encontrarme un lugar y mi sobrevivencia estaba asegurada como para todos los ciudadanos... pero hubiera estado sola, siento que necesito devolver ese favor y poca gente tiene una oportunidad de poder entrar a su laboratorio como nosotras dos...no dejare que se desperdicie."

"Mi madre no pensaria mal por ello, ella solo quiere que vivamos como querramos."

"Creo que tu no necesitas enfocarte un poco mas Nichole, solo sigues saltando de una cosa a otra y asi aunque te gradues solo cambiaras tu carrera mes a mes." Nichole oculto su rostro en sus rodillas. "Que cruel eres...es solo que me gusta probar nuevas cosas, el mundo tiene tantas cosas interesante que ver, sabes."

"No se por que pasas por todo tan rapido, viviremos un largo tiempo."

"Pues si pero tambien por eso no necesito elegir ahora mismo." Aya abrio su boca para decir algo pero se detuvo por un fuerte sonido que indundo la habitacion.

Las luces de la habitacion parpadearon tornandose en un fuerte color rojo y una almarma resono en sus oidos, retumbando sobre ellas una y otra vez. Nichole se parao de un salto y vio a su alrededor sin saber a donde ver, Aya a un estaba sentada al estar muy confundida para moverse aun.

"¡Una alarma! ¡Una de verdad!"

"Si...puede ser que algo esta... ocurriendo..." Aya se levanto lentamente estando atonita.

"¿Que hacemos? Nos movemos o nos quedamos."

"Esperemos...ya nos avisaran que ocurre."

"¡No puedo hacer ninguna llamada, la red cayo tambien,ire a buscar ayuda!" Aya se levanto a tiempo para agarrarla de la mano antes de que corriera a la puerta, Nichole la volvio a ver y noto que Aya se veia terriblemente asustada, sus manos le temblaban.

Nichole se detuvo y espero.

 

***
"No hay error alguno, un objeto de una inmensa a aparecido en el terreno del institu, señora." Un hombre alarmado le daba las noticias a la profesora Matinez que observaban la imagen frente a un gigantesco monitor. Ella suspiro con sus brazos cruzados.

"Comunicaciones... en verdad no has bloqueado por completo." Ella pregunto a sus hombres que estaban pasando de una pantalla a otra tan rapido como podia.

"No y el culpable dejo una clara acusacion." El monitor principal mostro una mascara blanca con un par de cuernos y la palabras Limos escritas debajo de esta.

"Oh ella, bueno no importa no podra acceder nada importante, solo seria una perdida de tiempo expulsarla Utopia no es estupida ya enviaran refuerzos pronto, me interesa mas saber quien infiltro el virus, debio haber tenido acceso al area?"

"Señora hemos detectado varias señales de vida proveniendo de la bestia mecanica."

"Jej ya no estan jugando entonces, parece que los herederos no estan atacando sin motivo."

El sonido de la alarma fue abrumado por el repetino y enzordecedor ruido de una masiva explosion en la distancia.

"¡Señora la puerta principal del laboratorio...esta bajo ataque!" Todos en el cuarto de emergencia se alarmaron de verdad ahora que su ubicacion tambien estaba bajo ataque. La profesora Martinez se dirgio al teclado de la massiva pantalla.

"Parece que ya llego el dia, preparen todas las defensas en el laboratorio y comienzen los preparativos para el proyecto Apollo a y que alguien me traiga un cafe." La habitacion entera entro en chaos, pero un chaos con direccion todos empezaron a comenzaron a teclear o corrieron afuera de la habitacion para contactar a otros, todos sabian lo que tenian que hacer ahora.

La profesora era la unica calmada mientras cambiaba las camaras para poder observar a su atacante.

"Entonces quien de ustedes decidio venir por mi."

La entrada al laboratorio habia sido destruida, no lo solo la puerta enorme y pesada de acero si no todas las ventanas habian explotado y la entrada principal estaba con una capa de humo tan gruesa que no se podia ver el exterior, un incendio ya habia comenzando desde afuera. pero entre los escombros soldados de hierro se preparaban tomando gardia de tras de los elegantes pilares de la recepcion.

"Tenemos ordenes de disparar si se rehusa a rendirse." Un robot, una maquina de forma humanoide de cuerpo esbelto, pero cuyos brazos y piernas de acero tenian una inmensa resistencia, pintado todo de azul. Todos ellos eran iguales y estaban muy armados, con un pesado rifle semi automatico y un chaleco lleno de suministros y explosivos. Sus cabezas eran ovaladas y no tenian nada en su superficie, pero un holograma se mostraba donde deberian tener un rostro, en el estaba la imagen de un hombre.

"Todos preparados es impossible saber que nos espera."

"Listo, señor." Cada maquina tenia el rostro de alguien mas proyectandose en ella, esta era la unica fuerza de defensa de Utopia, drones controlados remotamente desde el mismo edificio por profesionales entrenados.

"Detecto una señal de vida...solo una señor."

"Todos preparen sus armas y apunten." Los guardias mecanicos se prepararon posicionandose uno a cada lado de los pilares.

Se escucharon los pasos de alguien caminando y entre el humo se pudo ver una figura emergiendo con calma.

El era un hombre de piel cafe y pelo negro ondulante peinado para el lado derecho con mucho ucidad, el vestia un elegante traje rojo hecho a medida con guantes blancos en sus manos, su rostro se veia joven bien afeitado y con piel cuidada, su fisico era espelto pero al ser un hombre muy alto aun se le veia imponente.

Sobre su brazo izquierdo llevaba un escudo dorado y amplio, un muy extraño acesso para cualquiera, pero no tenia ninguna otra arma consigo y su expresion contrario a sus alrededores era melancolica, el estaba viendo sus pies al andar sin muchos animos.

"Objetivo identificado como Hamill el rojo. Apunten a matar." Se escucho el sonido de las armas siendo cargadas y el traje de Hamil fue iluminado por las luces rojas de al menos una docena de miras infrarojas.

"Drones, los envidio, pueden ir a la guerra sin arriesgar nada." Hamil levanto el escudo de acero pintado en dorado, su expresion tornandose se furiosa en un instante. Los bordes del escudo se abrieron y varios receptores en la forma de puas se estiraron por su contorno generando un campo de fuerza verde que se espandio desde el centro hasta afuera, justo cuando todos dispararon y cada bala se desintegro al tocar esa muralla de energia que lo rodeaba.

"Bien por mi, solo vine a llevarme una sola vida en este lugar." Hamill paso su mano libre de tras del escudo y lentamente saco una espada de un compartimiento en su escudo, un arma pintada en dorado que liberaba cargas electricas por su centro y como el mismo escudo generaba un campo de energia.

Hamill observo a la figuras que le disparaban desde atras de los pilos, frunciendo sus sejas aun mas y al juntar sus dientes con todo su enfado el corrio para enfrente y solo se pudo ver toda la energia verde cruzar la habitacion y el humo disipandose por su gran velocidad, el dejo a tras la recepcion y los pilas se rompieron siendo cortados junto con los cuerpo acero de los soldados cerca del centro de la unica salida.

Hamill retracto su escudo haciendo desaparecer el campo que lo rodeaba y corrio por un pasillo a una velocidad sobre humana, mas rapido que cualquier auto, su espada levanta y con su corriente electrica soltando chispas y su escudo en la otra mano mientras daba un fuerte grito de guerra con todos u sus pulmones.

En cuanto salio a la siguiente estancia un are muy amplia en el edicio con escaleras electricas que llevaban de una planta a otra mas arrriba, un projectil fue disparado con precision hacia el y Hamil detuvo su marcha en un instante agachandose y elevando su escudo sobre su cuerpo. El missil de larga distancia impacto estallando con un gran intensidad destrueyndo el piso alrededor de Hamill, pero el movio el humo de su camino con su escudo intacto y con otro grito salto hacia la direccion por donde habia salido el missil.

Uno podria decir que voló, su salto le dio tanto impulso que se elevo dos pisos arriba entre las escaleras llegando justo donde un dron de combate aun estaba apuntado para abajo con un lanza missiles, el lo habia visto alzarse, pero antes de poder enterlo el hombre vestido de rojo iba en picada sobre el y en un instante el cuerpo del dron fuer cortado por su centro por la espada sin ninguna resistencia, el alto voltaje de esta haciendo que prendiera fuego al colapsar.

"¡Arrrgggggg!" El dio otro grito lleno de furia y desesperacion y corrio por el pasillo antes de que los otros guardias pudieran disparar, el les corto sus exterminades y sin perder un momento salto fuera de ese piso hacia el de arriba de un solo salto mientras le disparaban desde abajo y arriba a la vez, cada piso llenandose de guardias, pero el solo zurco saltando como un hombre poseido sin poder distraerse o dudar ni un instante.

Con una patada rompio una puerta asegurada y entro a un pasillo dejando atras los disparas, Hamil corrio cruzando en cada intercepcion con absoluta certeza del camino que debia tomar, pero al llegar a un pasillo mas amplio el camino se le iba a cerrar frente a sus ojos.

Con una patada rompio una puerta asegurada y entro a un pasillo dejando atras los disparas, Hamil corrio cruzando en cada intercepcion con absoluta certeza del camino que debia tomar, pero al llegar a un pasillo mas amplio el camino se le iba a cerrar frente a sus ojos.

Compuertas de acero emergian de lado al lado al sonar la alarma del laboratorio interior, Hamil corrio aun mas rapido ya pasando lo que un auto lograria cruzando por ambas puertas antes de que se cerraran pero la ultma ya estaba demasiado lejos.

"!ARRGGGGGGGGGH!" Hamil cargo hacia adelante sin detenerse ni un segundo su camino ya sellado, pero su espada en mano.

Sus gritos fueron borrados por un fuerte explosion, su espada concentro un intenso calor y derritio el acero de la puerta en un instante dejandole paso libre para pasar pór el agujero, su espada libera cargas elecricas por todas partes sin afectar a su dueño por los eficazes guantes que llevaba.

Hamil penetro el acero y todo lo demas y se hizo camino a un gran hangar iluminado por parpadeantes luces rojas tenues que se apagaba con el son de la alarma. Hamil paro su grito crujiend sus dientes cuando salto para atras al instante que una ola de disparos cayeron frente a el. La velocidad y la potencia de esos disparos bastaron para romper el piso del hangar sin rebotar.

"Eso es suficientemente cerca Hamill." la voz de una mujer resono por los alta vozes del hangar y varias intensas luces lo cubrieron de su alrededor cegandolo. Se escucharon decenas de pasod pesados y las pisadas de algo inmenso caminando en las cercanias. Hamill se puso en guardia con su espada y escudo a a mano, sus ojos se estaban acostumbrando a la luz con rapidez y puedo ver su objetivo.en un plataforma de movimiento vertical que estaba elevada al final del hangar.

La mujer era la Profesora Martinez strechandose sobre la varanda de la plataforma, vestida en su traje formal negro de falda corta y su larga bata de laboratorio y a su lado habian dos enormes maquinas de combate, drones con trozo de humano y llantas de oruga facilmente del tamaño de una camioneta, armas dos ambos con dos metrallas de alta potencia y missiles de rastreo de movimiento,el centro de sus torzos tenian una proyeccion del rostro de sus conductoras, un hombre y una mujer, pero no solo esas armas le apuntaban todo a su alrededor se lleno de drones apuntando sus armas hacia el y sus oidos captaban que mas de ellos vendrian por el camino que abrio.

"Mirate, aun tan guapo como siempre, es una pena que nos tengamos que ver de nuevo en estas circunstancias chico, en especial si llevas todos años pensando tanto en verme."

"¡Nada de chistes profesora, usted sabe por que estoy aqui!" Hamil levanto su espada apuntandole a ella sin prestarle caso a los drones armados que se posicionaban alrededor del hangar. "Vamos, no es la mas lista que hay ya sabe bien que sus soldaditos de juguetes no serviran de otra forma no me hubieran creado, no?" Hamill sonrio relajando su postura y poniendose su espada desactivada sobre su arma. "Pero si he pensando en usted todo este tiempo, profesora."

La doctora se rio componiendose su cabello, pero su cara solo miraba el suelo de caida. "Que lindo, pero creo que eso haria que hasta el señor Reyes se pusiera celoso, tu y yo no podriamos chico." La profesora observo el furioso rostro de Hamil con indeferencia.

"Lo siento por reyes, pero lo unico en mi mente ahora." Hamil crujio sus diente y levanto su espada hacia ella de nuevo, la mano que la sostenia no dejaba de temblar en rabia. "Usted y todos los que fundaron Utopia, los voy a masacrar a todos." Ella se inclino de nuevo contra la baranda su cabello negro cubriendo su rostro.

"Asi son las cosas, entonces no hay duda de que ya heredaste su voluntad, que aburrida forma de pasar la noche juntos, pero como quieras, no te culpo para nada." La profesora quito el pelo del rostro y se paro derecha poniendo sus manos en los bolsillos de su bata.

"Pero yo soy una de los cuatro pilares, no puedo solo morir asi no mas la mismisima Utopia me necesita....Si insistes en matarme trata de sobrevivir todo el peso de Utopia." Ella chasqueo sus dedos y la plataforma elevador arranco rapidamente subiendo por el tunnel diagonal fuera de vista.

"¡Disparen!"

Varios projectiles fueron disparados hacia el junto con una cubierta de balas. El desparecio por completo dentro de una explosion de humo que se quebro cuando el salio de ella cubierto por campo de fuerza enorme frente a el, Hamill enbestia para enfrente como una ola viviente y los soldados que estaban enfrente de el fueron arrastrada fuera del camino por el massivo impacto del campo de fuerza.

Con otro grito desesperado Hamill atravezo la varanda que daba hasta ya ausente plataforma y cayo al oscuro fondo que servia de elevado, pero sus pies tocaron el piso vertical por donde hacendo la platadorma y con su fuerza y velocidad sobre humana el escalo con rapidez por la superficie inclinada dejando a todo sus atacantes en el polvo.

Siguiendo a la mujer hacia donde fuera que se escondiera, el hombre de rojo abrira su paso con toda su furia.

 

***
"No entiendo, por que no hay un anuncio, solo debemos esperar aqui... ¡Solo esperemos! Aya no deseaba moverse de la habitacion donde se quedo sentada en el piso tapandose los oidos, su inquitud empeoraba con cada resonar de la alarma, Nichole estaba a su lado sin saber que decir, ya habian pasado varios minutos y no habian escuchado ninguna informacion nueva.

"No se, pero eso no te hace pensar que todo esta bajo control."

"...No para nada, nunca nos enseñaron que hacer cuando suena la alarma, por favor que alguien diga hacemos." Nichole la agarraba de la mano, nunca la habia visto tan concernada, pero auqnue la alarma preocupante...Nichole no sabia si en verdad ocurria algo malo.

"No podemos entrar en panico, solo esperemos aqui juntas." Nichole se acerco a ella con una sonrisa nerviosa, Aya dejo de ver sus propias rodillas y le regreso la mirada y acento con la cabeza sin decir nada.

"Disculpen hay alguien alli." Aya brinco al escuchar que tocaran con fuerza la puerta de la habitacion. La voz del otro lado era el de una mujer claramente concernada.

 

"Esa... voz , es la señorita Connors hay que dejarla entrar." Aya se puso de pie casi cayendose de nuevo, pero Nichole la apyoyo regresandole su equilibrio y ella corrio hacia la puerta deactivando el seguro de esta en el panel de seguridad. La puerta se abrio al instante y Aya la atravezo chocandose contra una señora alta vestida de chaleco y pantalones negros, la subita aparicion de Aya la hizo brincar de la sorpresa, pero aun la logro agarrar en sus brazos a tiempo.

 

"Señorita Aya,supuse que estaria aqui..." La señora Connor no se veia en su mejor momento, su pelo negro estaba despeinado y le cubrio parte del restro, debio haber salido corriendo al sonar la alarma. Nichole la saludo acercandose.

 

"Hola Nichole, que bueno que estan juntas... escuchen, vamos a evacuar por la parte de atras del instituto." Aya se alejo lentamente de ella aun sin decir nada.

 

"¿Por que no hubo ninguno aviso?" Nichole le pregunto mientras puso su mano sobre el hombre de Aya quien ya estaba empezando a calmarse.

 

"Las comunicaciones fueron todas bloqueadas."

 

"¿Eso es posible? La señora Connor frotaba sus manos viendose mas ancisa por todo que las dos jovenes.

 

"Aparentemente...en cualquier caso evacuaremos en pequeños grupos a la vez, por la parte de atras..por favor siganme y no hagan mucho ruido." Ambas decidieron seguirla manteniendose las dos juntas, la señora Connor estaba inquieta, pero aun lidero su camino por los pasillos del instito que ahora se veian inquietantemente largos y vacios.

 

Bañados por la luz roja y la alarma que continua sonando.

 

"¿Señora Connor...podria al menos decirnos que esta pasando?" ya habian avanzando un largo tiempo sin ver a nadie ni nada en los pasillos y ahora que ya no estaban tan lejos de la salida Aya se recompuso lo suficiente para hablar de lo que mas la inquietaba.

 

"Pues...uno de esos monstruo mecanicos se esta dirigiendo hacia el laboratorio....Pero aun teniamos que ser precavidos aqui en el instituto." Connor continuaba por el pasillo viendo de lado a lado y envorvandose para enfrente antes de dar cualquier vuelta.

 

"Van al labortatorio de tu madre." Aya se torno a ver a Nichole que caminaba a su lado, ella caminaba pasando su mano por el borde de la pared siendo la mas tranquila de las tres. "Que suerte, no hay forma de que pasen su seguridad, ademas los guardianes del mañana ya deben estar en camino."

 

"¿Crees mucho en ellos Nichole?" NIchole paso por su nuca y dejo de tocar la pared viendo al frente.

 

"Claro sin importar cuantos de esos monstruos aparezcan ellos siempre nos defenderan, ademas esas cosas gigantes no pueden ni contra el señor Reyes."

 

"No puede estar segura de eso....aun no sabemos que son esas cosas." Aya la interrumpio viendose mas enojada que aterrada.

 

"Pues...lo que importa es detenerlas, asi que yo no las veo tan peligrosas, supongo que no siento que el peligro sea tan real."

 

"Si las personas de hoy en dia no piensan en el peligro o la muerte como reales, no hay nada irrazional en su compartamiento señorita Martinez." La señora Connor las llevo al fin a una salida de emergencia hacia afuera del edificio.

 

"Los guardianes jamas han fallado y los villes Herederos nunca podran detener el progreso, esa es la realidad asi se espera que siempre sea, pero de todas maneras seamos precavidas tambien." La voz de la bibliotecari se torno fria y callada mientras abrio la puerta con cuidado y las guio hacia afuera del instituto.
El instituo estaba en una inusual oscuridad, la noche era helada y un viento suave paso sobre ambas mientras la señora Connors cerraba la puerta a sus espaldas. Nichole no sabia lo que esperaba ver, pero esta calma y silencio no era ello.

"¿No hay nadie mas? ¿Acaso somos las primeras?" Nichole se adelanto tratando de ver si habia algo la distancia, Aya la detuvo del brazo para que no se fuera muy lejos. "Esto no es normal...el instituo es muy grande para que solo nosotras...." Aya regreso la mirada a la bibliotecaria que estaba contra la puerta de acero ya sellada, con sus manos en su espalda y sus ojos cerrados.

"Gracias por salir, esto hara las cosas mejor para todos."

Nichole sintio que algo la empujo hacia el suelo, fue un simple instante pero la señora Connor rompio la distancia desde la puerta hacia ellas, Nichole solo vio su rostro un momento y sin poder enterlo se separo de Aya por completo.

"¿Que?" Nichole sentia la fria grama en sus manos y trato de ponerse en pie y buscar entre la noche algun rastro de ellas dos.

"Suelteme..:" La voz de Aya fue cortada, pero al fin Nichole pudo encontrarla ya bastante cerca del bosque. Ella estaba siendo inmovilizada por la señora Connor que le tabapa su boca con un brazo y forzarba las mano de ella a su espada. Nichole corrio hacia ellas.

"Detengase señorita Martinez, es mejor que no se aleje del instituto, puedo asegurarle que no tengo la menor intencion de lastimarla, tal acto haria todo futil." Aunque ella estaba desaramada Nichole se detuvo con frialda de su voz.

"Señora Connor usted es una de los herederos..." La mujer suspiro con una triste expression. "Despues de esta noche en verdad lo soy, señorita necesito hablar con usted, pero seria imposible aqui, sus incontbles oidos lo escucharian." Sin esperar respuesta la señora Conno le tapo la boca y saco una jeringa dejando las manos de Aya libre.

"¿Por que hacen esto? ¡Por que señora Connors!" La mujer detuvo su jeringa y la vio cerrando sus ojos con amargura.

"Por que necesitamos ver la verdad de las cosas, señorita Aya por tanto que has leido hay mucho del mundo que no podras conocer, la verdad del mundo y la verdad Utopia ya no son la misma." Aya estaba demasiada aterrada para poder contestar, viendo claramente la jeringa. "Se que entederas de que a menos que el mundo se termine el velo jamas se levantara." La mujer le sonrio como habia hecho tantas veces en esa pequeña biblioteca.

"Solo quiero enseñarte lo que siempre has deseado saber, por eso hay que irnos."

Nichole estaba ahora tan cerca que pudo ver la jeringa y en un acto desesperado, con sus ojos dilatado y su rostro palido por el miedo, ella levanto su brazo y tiro una gran piedra que habia agarrado al caerse en la grama. Su postura fue la de una pitcher bien preparada a pesar del miedo.

La señora Connor solo tenia su mirada en Aya y no pudo reacción cuando la piedra le dio en el rostro dándole una unica oportunidad a su rehen de liberarse y ella lo tomo forzandola a soltarase al pasar de bajo del unico brazo que la tenia agarrada.
" ¡Vamonos ya!" Nichole la agarro de la mano y las dos corrieron lo mas lejos que pudieran de esa mujer, en su estado de panico no podian decir ni pensar en nada mas que alejarse de alli. Pero las detuvieron de nuevo ya que justo enfrente de ellas la señora Connor aparecio habiendo corrido tan rapido que no pudieron ni notarla.

"Nichole...lo siento, pero tengo que llevarla conmigo es por su propio bien."
"...¿Que quieren ustedes de mi?" Aya cerra su mano tanto como pudo con la de Nichole, pero levanto su mirada hacia la mujer que bloqueaba su camino de nuevo con furia y tristeza en sus ojos.

"Necesitamos que tu abras nuestro camino, de otra forma la verdad del mundo quedara enterrada, no es justo, pero asi debe ser." Su voz era tenue y triste y ella sostuvo sus manos juntas mientras hablaba.

"¡No, importa si ella no quiere ir no ira!" Nichole camino para enfrente hacia la señora Connors, pero Aya la retenio ahora jalandola del brazo.

"Algo esta viniendo..."Aya le dijo con su voz temblorosa y Nichole se le quedo viendola sin entenderla, pero un gran y fuerte sonido retumbo detras de ellas donde el bosque existia. La señora Connors cerro sus ojos agarrando sus manos con fuerzas.

Se escucho el sonido de arboles cayendo y la tierra temblo.

Ambas soltaron un gemido y vieron hacia atras todos donde los arboles si no la misma montaña temblaban, una luz las curbi ambas atravezando la noche y las señora Connor se quedo donde estaba sin moverse simplemente esperando.

Se escucho el rugido de una bestia, pero ninguna bestia que podia existir, era un furico rugido sintetizado y amplificado hacia los aires ahogando hasta el sonido de los arboles chocando contra tierra.

"No puede ser verdad, si es uno de ellos..:" Nichole sostuvo el brazo de Aya para que no se alejaba niemtras ambas se cubrian los rostros con sus manos para refugiarse de la luz, una luz que emergia de una inmensa sombra que se abria camino sobre el bosque, una gigantesca masa oscura que cada vez tomaba mas forma en la ambigua noche.

"Te estas tardando demasiado novata." Arriba de ellas justo enfrente de la fuente de luz que rodeaba la silueta de una persona se vio con claridad. "Agarrala y metela adentro, sabes que tiempo no tenemos amiga, Utopia solo estara ciega por un tiempito eh." Una mujer les hablaba desde la cima de un colosso de hierro y al estar tan cerca ya era claro para ambas su forma.

La bestia de hierro se alzaba sobre el bosque como un edificio, era circula con cuatro patas cilindricas y un cuerpo amplio y plano, como todas las otras desconocidas monstruosidad que han aparecido en la ciudad, aparentaba a ser un animal, una sapo cornudo de gigantesco tamaño, pero con el rostro de una mujer esculpido en el centro de su cabeza.

"Oh y quien es la otra joven...pues me muero, si es la hija de la doctora." Encima de la bestia de acero una mujer se agacho en el borde de la superficie y la luz bajo de intensidad, Nichole y Aya pudieron verla en cuanto sus ojo se acostumbraron.

Era una mujer negra delgada, y alta con su cabellos en las largas trenzas, pero con una terrible postura encogida, vestia un traje verde con rayas blancas que la hacia ver aun mas esvelta, ella se agacho sosteniendo sus rosdillas como si quisiera verlas mejor hasta abajo en la tierra.

"Mis condolenscias por tu perdida." Ella dejo sus manos sueltas sobre sus rodillas y suspiro dejando caer sus hombres.

"En verdad lo estoy."Dijo ella con un amargo suspiro mientras veia a Nichole desde las alturas.

***

 

"¿Que te cambio tanto Hamil?" la voz de la profesora llegaba a todo el hangar.

"¡Arrrrghhhhhh!" Hamil la ignoraba mientras corria por el hangar mas rapido de lo que las ametralladoras podian rastrear, con espada y esucdo en mano el pasaba de un dron de combate al otro rompiendolos a cada uno con un solo espadazo.

La profesora se habia ocultado en un balcon reforzado con vidrio anti balas en lo que era el ultimo hangar del laboratorio justo arriba de la gigantesca bestia de acero que habia sido re ensamablada. Los dos robots de batalla estaban a los lados del balcon disparando con todo su artilleria y Jamil no podia hacer nada mas que correr con todas sus capacidades para no ser degollado por la potencia de sus balas mientras mas solados rodeaban el hangar.

"Puedo entender por que buscas mi vida, pero en verdad has considerado lo que vendra despues Hamill."

"¡Sabes muy bien lo que viene señora, guerra!" Hamill llego a la pared del hangar y salto hacia ella evadiendo un missil por un simple segundo. El inserto su epsada penetrando la pared de hierro y se sostuvo de ella colgandose, luego puso sus pies contra la pared y la uso como apoy para saltar aun mas alto. El libero su espada y se elevo por el aire hacia el balcon justo viendo directo a una de las maquinas de combate que abrio fuego en su direccion. El grito alzando su escudo que cubrio todo frente a el en un campo de fuerza. La maquina disparo del lanza misiles en su hombro y estallo enfrente de este cuando el campo de energia lo alcanzo cubirendolo todo en una nube de humo.

La profesora Martinez vio el estallido desde su lado del vidrio sin mostrar nada en su expresion, lentamente se acerco mas a este, pero la espalda de la enorme maquina choco contra el vidrio haciendola retroceder. y el vridrio fue penetrado por una espada que salio desde el humo y se empezo a romper desde ese punto cayendo en pedazos frente a ella.

"Ya nada de ocultarse para usted y para el resto de ustedes." Hamill camino sobre los restos de la maquina, su traje rojo lleno de smog. Su expresion era fria y amarga, la profesora por su cuenta se rio elevemente.

"Vaya fue un experimento increible, no puedo evitar estar orgullosa, muestrame mas." Ella saco su interruptor y lo presiono haciendo que el vidrio a su espalda se abriera por completo y la profesora se tiro contra la pared dejando el balcon libre para que la maquina al otro del balcon abriera fuego con su metralla hacia el. Hamill grito saltando al lado opuesto de la doctora donde se encontraba un gigantesco monitor.

Pero no aterrizo a tiempo ni pudo activar su escudo y una sola bala le dio en el hombro haciendolo girar en el aire por el impacto y chocarse contra el monitor al lado. El grito soltando su espada en el suelo y agarrando su escudo para tirarlo hacia enfrente. El escudo giro por el aire abriendo unas compuertas en su superficie donde emergieron unos pequeños cohetes que la impulsaron por el aire hasta chocar en centro de la maquina de guerra y penetrarla tramandose en ella. El escudo expandio su escudo de fuerza adentro de la herida destruyendo la maquina desde adentro.

 

"Profesora no se mueva." Hamill se levanto en un instante y agarro a la sñora Martinez del cuello forzandola contra el ultimo vidrio que quedaba en pie. Ell fue levantada del suelo e instintivamente agarro su brazo con sus manos aunque su fuerza era demasiado abrumadora. Su rostro estaba rojo de la colera y al verla de cerca ese hombre habia empezado a llorar, lagrimas de tristeza inaguantables que surgian de su ira, fue tal su reaccion que su mano temblaba. El la sostenia con su fuerza, pero su mano no estaba presionando su cuello.

"Hamill tu sabes que esas memorias no son tuyas, aunque sean tan reales para ti para ponerte en lagrimas..." Hamil la agarro con mas fuerza y la miro al rostro, ella no mostraba miedo alguno y lo veia como si estuviera observando a un niño malcriado.

Amarga y molesta, pero triste por el.

"Jaja...si, estas lagrimas no son mias, pero son reales y tu lo sabes mejor que nadie." Hamill la vio con sus ojos fijos y su mano dejo de teemblar.

"Valio la pena profesora, esta "Utopia" suya." Ella sonrio debilmente, pero miro al hombre directo a los ojos.

"Tal vez no, pero yo queria un mundo en que todos de verdad pudieramos soñar en poder ser lo querramos ser y no me rendire en verlo jamas, esa es la utopia que buscaba." Hamill levanto su espada con su mano libre y puso su punta sobre el estomago de ella.

"No estas perdonada." La mujer aferro sus manos con fuerza sobre su brazo. "Aunque muera me asegurare de protejer ese futuro Hamill, haz lo que tengas que hacer." Hamill no dejaba de llorar, pero su temblorosa mano alzo su espada.

"Gracias a usted tengo la fuerza para cambiar este mundo, tu sueño no fue un error, pero hacerlo real lo fue." Con una voz mas calmada que antes, el inserto su espada dentro de su vientre sin dejar de verla al rostro, sus lagrimas habian parado. Ella solto un gemido al ser herido mortalmente, pero su mirada se torno al lado mientras comenzaba a sangrar, ell torno su cabeza hacia al lada y Hamill noto que su rostro se habia alegrado.

"Llegaste tarde Reyes." Hamill removio su espada y ella cayo de golpe al suelo, tanto su espada como su traje se habian manchado en sangre y la profesora ya no pudo moverse sus ojos fijos en alguien mas. Hamill se torno con su arma en mano y lo vio estando firme encima del robot colapsado.

Un hombre muy alto y corpulento habia aterrizado hasta el balcon, caucasico y con una fina barba negra que le llega de las orejas a la barbilla, vestia un traje negro que no podia ocultar su musculatura y llevaba dos guantes de acero bastante enormes puestos en sus manos, ambas estaban cerradas en puños y temblaban de ira.

"Reyes...¡Limos prepara mi salida!"

 

"Profesora no se mueva." Hamill se levanto en un instante y agarro a la sñora Martinez del cuello forzandola contra el ultimo vidrio que quedaba en pie. Ell fue levantada del suelo e instintivamente agarro su brazo con sus manos aunque su fuerza era demasiado abrumadora. Su rostro estaba rojo de la colera y al verla de cerca ese hombre habia empezado a llorar, lagrimas de tristeza inaguantables que surgian de su ira, fue tal su reaccion que su mano temblaba. El la sostenia con su fuerza, pero su mano no estaba presionando su cuello.

"Hamill tu sabes que esas memorias no son tuyas, aunque sean tan reales para ti para ponerte en lagrimas..." Hamil la agarro con mas fuerza y la miro al rostro, ella no mostraba miedo alguno y lo veia como si estuviera observando a un niño malcriado.

Amarga y molesta, pero triste por el.

"Jaja...si, estas lagrimas no son mias, pero son reales y tu lo sabes mejor que nadie." Hamill la vio con sus ojos fijos y su mano dejo de teemblar.

"Valio la pena profesora, esta "Utopia" suya." Ella sonrio debilmente, pero miro al hombre directo a los ojos.

"Tal vez no, pero yo queria un mundo en que todos de verdad pudieramos soñar en poder ser lo querramos ser y no me rendire en verlo jamas, esa es la utopia que buscaba." Hamill levanto su espada con su mano libre y puso su punta sobre el estomago de ella.

"No estas perdonada." La mujer aferro sus manos con fuerza sobre su brazo. "Aunque muera me asegurare de protejer ese futuro Hamill, haz lo que tengas que hacer." Hamill no dejaba de llorar, pero su temblorosa mano alzo su espada.

"Gracias a usted tengo la fuerza para cambiar este mundo, tu sueño no fue un error, pero hacerlo real lo fue." Con una voz mas calmada que antes, el inserto su espada dentro de su vientre sin dejar de verla al rostro, sus lagrimas habian parado. Ella solto un gemido al ser herido mortalmente, pero su mirada se torno al lado mientras comenzaba a sangrar, ell torno su cabeza hacia al lada y Hamill noto que su rostro se habia alegrado.

"Llegaste tarde Reyes." Hamill removio su espada y ella cayo de golpe al suelo, tanto su espada como su traje se habian manchado en sangre y la profesora ya no pudo moverse sus ojos fijos en alguien mas. Hamill se torno con su arma en mano y lo vio estando firme encima del robot colapsado.

Un hombre muy alto y corpulento habia aterrizado hasta el balcon, caucasico y con una fina barba negra que le llega de las orejas a la barbilla, vestia un traje negro que no podia ocultar su musculatura y llevaba dos guantes de acero bastante enormes puestos en sus manos, ambas estaban cerradas en puños y temblaban de ira.

"Reyes...¡Limos prepara mi salida!" hamill corrió sin hesitar aun con su hombro sangrando terriblemente, el salto por el vidrio opuesto e inserto su espada dentro del escudo que habia tirado llevandose se ambas y desapareciendo del balcon de un golpe, El hombre de traje negro iba a seguirlo, pero se detuvo al ver la Profesora Martinez sangrando y se le acerco con su rostro palido del shock.

"No te acerques Reyes." La Profesora lo detuvo con la firmeza de su voz incluso si su cuerpo habia perdido toda su fuerza y su conciencia la estaba dejando. El se quedo quieto con sus manos alzadas hacia ella, pero no se atrevio a sostenerla.

"¡Tu eres un guardian del futuro, entonces jamas lo dejes escapar!" El entendio sus palabras, pero no deciaba comprenderla, pero Reyes no pudo dudar mas y con un grito salto del balcon en la misma direccion que el otro hombre tomo.

"Buen hombre...ella te necesitara tambien." La profesora trato de reirse, pero solo escupio sangre de su boca, sus manos cayeron a sus lados y ella solo miro el monitor que tenia frente a sus ojos dejando a su cabeza caer contra el vidrio.

"Entonces que comienze..." Ella cerro sus ojos ya completamente fria y el monitor se prendio mostrando unas grandes palabras en rojo.

"Comenzando projecto Apollo." Unas vocinas reportaron las palabras, pero la unica presente ya no las escucho.

Hamill el rojo se abrio camino por los pasillos que ya habia devastado rompiendo toda oposicion que encaraba y mientras partia otro droide en dos sus lagrimas ya se habian secado y lo unico que le quedaba era su expresion furia que acompañaban sus grito de guerra.

"¡Hamill!" El escucho un inmenso impacto a sus espaldas y vio una pared romperse por su centro y aun hombre emerger de ella y correr como una bala en su direccion con ambos brazos alzados resaltando los guantes de hierro que llevaba con sigo.

"Mas vale que este todo listo." Hamill hablo por su transmisor y puso su mirada en el pasillo frente a el que daba a una amplia ventana en direccion al lago.

"¡Raaaaaaaaarggggggggggg!" COn otro grito el levanto su escudo y salto atravez de la ventana hacia la oscura noche cayendo de inmdiato. El hombre que lo seguia gruño, pero no detuvo su velocidad y salto hacia la oscura noche tras su rastro.

Reyes miro abajo a un largo objeto blanco salir del edifcio y el impacto contra este cayendo con su puño primero rompiendo el duro acero y enganchandose en su superficie. Era el metro en rieles que salio por su cuenta del laboratoria hacia el instituto, su velocidad no era demasiado rapido y Reyes pudo recuperar su balace.

"No me dejas ni respirar pareja." Apenas pudo escuchar a Hamill por el viento que pasaba sobre ellos, el no se encontraba tan lejos de su perseguidor sosteniendose de la terraza del tren con su espada insertada sobre este.

"¡Como pudiste marla a ella!" Reyes saco su puño del metal y empezo a caminar a un contral el fuerte viento que asotaba su barba, cada uno de sus pasos fuertes y firmes como si estuviera hecho de piedras.

"Quisiera decirtelo, pero no aqui ni ahora." Hamill saco su espada y se puso de pie tambien, con ambas armas listas y su expression decaida, su rostro ya no estaba rojo de ira y veia al otro hombre a los pies.

"Lo siento, pero me dejaras ir, no puedo caer aqui señor Reyes." Reyes contio acercandose con sus puños temblando.

"Ustedes herederos que es lo que quieren." Hamill levanto su mirada para verlo al rostro.

"Es dificil decirlo, pero lo que yo deseo señor reyes es guerra." Sus ojos recuperaron su firmeza y Hamill el rojo levanto su espada hacia el pecho del otro hombre que se acercaba.

Ambos estaban en posicion para atacar, sus cuerpos aguantando la pression y la velocidad del metro sin problema, pero un estallido hizo que los dos perdieran la concentracion y desviaran su mirada hacia el lago por el que cruzaban.

Una erupcion de agua emergio desde el centro del lago alzandose hacia los aires y con un fuerte sonido una luz salido disparada desde del lago dejando un rastro de luz tras su camino sea lo que fuera era un objeto inmenso y ahora volaba sobre ellos adelantandosele a el metrocarill.

"Que es..." Hamill murmuro al ver esa extraña luz emerger, pero de inmdeiato regreso su mirada a Reyes que estaba justo frente a su rostro. Hamill levanto su escudo apenas llegando a detener el guante de hierro que lo alcanzo, pero el impacto del puño desato una fuerte onda de choque y Hamil salto para atras dejandose tirar al lago para amortiguar el impacto.

"Maldicion." Reyes grito e inserto su brazo en la terraza para ponerse firme sobre el vehiculo ya perdiendo de vista a Hamill, pero ya no podia buscarlo ahora que su mirada estaba fija en la luz que surcaba por la noche.

***

"¿Estas diciendo que le haran algo a mi madre?" Nichole levanto su mirada tanto como pudo para poder ver a la mujer de traje verde en la cima de la bestia de acero. La señora Connor estaba detras de ambas viendo tambien a la mujer de la cima con gran anciedad.

"Si ese torpe pudo hacer su trabajo correctamente, la profesora matinez ya esta muerta." La mujer de traje verde se puso de pie sobre su maquina y chasque sus dedos.

"Olvidalo novata hare que nuestro amigo se las trage a ambas, si algo no tenemos es tiempo." Nichole aun estaba detenida en lo ultimo que esa mujer dijo, por eso fue la temblorosa mano de Aya la hizo retroceder esta vez y las dos dieron a corre hacia el lado.

Pero la señor Connor en un instante aparecio frente a ambas y las agarro del cuello a amabas con una mano forzandolas a separarse y luego las tiro al piso donde antes habian estado paradas sin esfuerzo alguno.

"Si se comportan esta noche no sera ningun final, tal vez."

El rostro de mujer en el centro de la bestia abrio su boca y sus ojos prendieron unas luces rojas en su interior, su segundo rostro el del sapo gigante de hierro hizo lo mismo abrio su boca que era mas masiva y alta que los arboles del bosque, como una cueva que se acercaba a ambas chicas.

 

"Solo me quieren a mi...corre, al menos dejenla irse." Aya no podia levantarse mas y dirgio las pocas palabras que podia hacia la señora Connors. Ella asento mirandola a los ojos.

"No,no.no,no, te sacare de aqui, tenemos que buscar a mama." Nichole trato de levantala, pero Aya rechazo su mano.

"Suficiente...hay cosas que uno no puede hacer, por lo menos tu podras decirle a alguien lo que ocurrio..." Ella trato de empujar a Nichole, mientras las gigantes fauces se acercaba para tragarse a ambas, pero Nihcole veia su rostro aterrado y lleno de lagrimas y en lugar de eso la abrazo con fuerza.

"¡Noo! No te perdere de vista, lo prometo. Sin importar que...me asusta mucho estar sola." Las dos permanecieron en la tierra y Aya dejo de moverse, habia aceptado que no podia huir mas y por eso llorando las dos se quedaron de rodillas las señoras Connor las observaba en silencio y la besta de hierro rompio los arboles frente a ellas.

"Mama..." Nichole cerro sus ojo y solo escucho el sonido del acero retumbar mas y mas y a la tierra temblar bajo sus piernas.

"Solo me quieren a mi...corre, al menos dejenla irse." Aya no podia levantarse mas y dirgio las pocas palabras que podia hacia la señora Connors. Ella asento mirandola a los ojos.

"No,no.no,no, te sacare de aqui, tenemos que buscar a mama." Nichole trato de levantala, pero Aya rechazo su mano.

"Suficiente...hay cosas que uno no puede hacer, por lo menos tu podras decirle a alguien lo que ocurrio..." Ella trato de empujar a Nichole, mientras las gigantes fauces se acercaba para tragarse a ambas, pero Nihcole veia su rostro aterrado y lleno de lagrimas y en lugar de eso la abrazo con fuerza.

"¡Noo! No te perdere de vista, lo prometo. Sin importar que...me asusta mucho estar sola." Las dos permanecieron en la tierra y Aya dejo de moverse, habia aceptado que no podia huir mas y por eso llorando las dos se quedaron de rodillas las señoras Connor las observaba en silencio y la besta de hierro rompio los arboles frente a ellas.

"Mama..." Nichole cerro sus ojo y solo escucho el sonido del acero retumbar mas y mas y a la tierra temblar bajo sus piernas junto a otro severo ruido que se acercaba en la distancia.

Ere a como el sonido de un avion y lo acompañaba unos vientos severos y terminaron con un fuerte choque de acero cerca de ellas, el atormecedor ruido las hizo a ambas levantar su vista hacia la bestia de hierro.

"¿Pero que? " la señora Connors grito y una nube de polvo choco contra las tres cuando algo impacto contra la descomunal maquina tirandolo de espaldas hacia el bosque. Su masa inmensa rodando sobre todos los arboles y forzando a la mujer a aferrarse de su cabeza.

Una esfera habia caido desde el cielo chocando contra la bestia de hierro y ahora yacia en un crater en el centro del bosque. Nichole y Aya se refugiaron del polvo sosteniendose la una de la otra, pero lo que quedo en la ruina fue solo una extraña esfera de un luminoso metal rojo tan grande como un camion.

"¡Novata solo agarra a la niña y corre!"

La mujer de traje verde grito desde la cima de la bestia de acero que comenzaba a ponerse sobre sus cuatro patas. La señora Connor se movio al instante separandolas a las dos al agarrar a Aya y tirar a Nichole de una patada.

"¿Que es eso señorita Martinez, expliquese." La señora Connor se veia aterrada, pero en esta confusion Nichole no podia pensar en nada mas que en Aya. " Ya dejenos en paz. Vayanse, solo vayanse." La señora connors supiro una ultima vez. "Como desees, pero ella vendra con nosotras no hay ninguna otra opcion."

"¡No lo hara!" Nixhole corrio hacia ella y la mujer levanto su mano suelta, mientras trataba de subyugar a Aya para defenderse con un puño y un puño fue todo lo que necesiro para tirarla a la tierra de espaldas con un gemido de dolor.

"Nichole..." Connor la estrujo del cuello con su hombro para desmayar a Aya por la falta de aire.

"No puedo disculparme por esto, pero les aseguro que es lo correcto para el futuro." Aya se iba a desmayar y solo estiro su mano hacia Nichole que con dificultad y aun sosteniendo su estomago por el dolor trato de levantarse de nuevo.

"No te dejare sola...." Nichole se puso de pie, pero el brazo de Aya cayo y sus ojos terminaron cerrandose dejando como una muñeca en las manos de esa mujer.

"Novata sal de alli." La otra mujer grito y la señora Connor salto con una velocidad y altura inhumana justo cuando un hombre casi la alcanzo con su puño. Ella aterrizo sobre la esfere acarrenado a Aya en sus brazos.

"No se quien es usted, pero la dejara ir ahora mismo." Un hombre de negro con una densa barba negra fallo en alcanzala por un solo instante. Nichole lo miro con sus labios temblando aun en la oscuridad ella reconocia los enormes guantes que llevaba en sus manos.

"Señor Reyes..." Ella no pudo hacer mas que murmurar y el alzo su pulgar acorazado.

"Todo estara bien ahora, protegere su futuro."

 

El señor Reyes salto tras de ella Y Connors salto fuera de la esfera y hacia el bosque. El hombre de traje negro la siguio sin problema ambos moviendose a velocidades inhumanas, pero antes de que la pudiera alcanzar la gran bestia del acero cayo desde los cielos frente a el formando una pared entre ambos, la brillante luz blanca sobre la criaturo lo ilumino a el con toda su intensidad.

"Señor Reyes, no moleste a los novatos." La mujer en la cumbre de la bestia se paro al borde de esta viendo para abajo a reyes con sus manos en sus bolsillos.

"Naomi la verde, hasta tu saliste de tu escondrijo."

"Mantendre al barbon ocupando y usted haga como el viento y esfumece." La señora Connor acentó en silencio y corrio hacia lo profundo del bosque con Aya en sus manos.

Una luz verde se encendio en sus guantes de hierro y Reyes grito alzando su pecho, el tenso todo su cuerpo y estiro ambas mano a sus lados y sus guantes sacaron unos picos en cada uno de sus nudillo que vibraban a una alta velocidad y emitian un fuerte silvido.

Nichole estaba de pie al lado de la esfera para poder observarlo, ella necesitaba verlo, el movimiento por el que Reyes era un famoso guardian del futuro, el unico puño que a necesitado para romper toda amenaza.

"¡Rompere un camino hacia el futuro!" Reyes salto hasta alcanzar el rostro humano en la criatura de hierro y lo golpeo direcot con una mano, su impacto resono como una ola de shock que hizo temblar todos los arboles y Nichole tuvo que taparse sus oido por la fuerza de la resonancia. La bestia de hierro fue levantada del suelo suelo y cayo de espaldas con la mujer aun sobre ella, por todo su peso fue volcada de un solo impacto.

Ryes cayo de pie nuevamente y corrio ignorando a la bestia de hierro para seguir a la otra mujer en el socuro bosque, pero un enorme brazo lo detuvo de nuevo, la bestia de hierro estiro una extremidad bloqueando su camino de nuevo.

"Lo siento, pero ya no estamos jugando." Naomi la verde se arrastro sobre la bestia de hierro moviendo sus trenzas fuera del camino mientras se trataba de parar a un mareada." Esta vez vamos en serio." La bestia se alzo de nuevo, el rostro de mujer en su centro se habia roto por la mitad por el inmenso crater que quedo en su coraza, habia sustendado un enorme daño, pero la maquina aun se movia.

"No puede ser..."Nichole se sostuvo de la esfera para no colapsar por la intensidad del impacto, pero ver a la bestia de acero levantarse de nuevo le hizo perder toda la fuerza en sus piernas.

"Ya no mas juegos, esta noche nosotros ganamos." Naomi saco una mano de su bolsillo y le apunto a el antes de chasquear sus dedos y el otro brazo de la bestia se alzo y cayo sobre el en un solo instante.

 

"La pruebas terminaron y ahora ya no agacharemos la cabeza de nuevo Reyes." Naomi levanto su puño emocionada mientras la bestia ponia todo su peso sobre el, Reyes la detuvo con ambas manos arriba de su cabeza deteniendo la enorme extremidad para que no aplastara de muerte en la tierra. El guadian del mañana se rehusaba a caer de rodeas sosteniendo todo el peso de esa monstruosidad solo con sus manos.

"Que toro mas terco." Naomi se acerco al borde y salto desde la alta maquina cayendo con sus manos en el piso como un animal de cuatro patas justo al lado del señor Reyes.

"Esta no es una pelea justa recuerdas." Namomi saco lentamente de su bolsillo una pequeña daga de mano y la tiro hacia el con elegancia. Reyes gimio y solto una mano para bloquear la punta de la daga antes de que llegara a su pecho con su guante de hierro. El peso sobre su cabeza lo forzo a caer de rodilla, su rostro estaba completamente rojo mientras la veia al rostro con toda su furia.

"Ok, probemos de nuevo." Ella se puso de pie firmemente en un instante y saco dos cuchillos de adentro de sus mangas. Reyes grito y dio un fuerte golpe con su mano libre hacia la inmensa manos obre el, su impacto creo onda por todo el bosque enloqueciendo a la fauna, pero sologro levantar la mano por un momento, lo suficiente para que el saltara fuera del camino antes de que la mano cayera sobre el suelo.

El señor Reyes rodo compusiendose de nuevo con sus manos en alto justo a tiempo para detener un cuchillo que volo directo a su rostro. Naomi salto arriba de la mano de la bestia sosteniendo un uchillo en una mano, su postura aun despreocupada meintras se inclinaba hacia el.

"Ya ganamos pero si puedo quitarte la vida ahora, por que no?" Ella salto de nuevo desapareciendo sobre el y la bestia de acero se movio para aplastarlo con su mano de nuevo. Reyes corrio pasando por debajo de la mano antes de que cayera y continuo su corrida hacia el bosque, pero Naomi salto volando sobre el y tiro varios cuchillos a la vez. Reyes dio un golpe hacia el aire y la resonancia sonica que creo su guante hizo que todos los cuchillos perdieran su impulso y cayeran al suelo.

Naomi y aterrizo y Reyes salto hacia a ella con su puño levantado, al caer la tierra se rompio, pero ella salto solo con la fuerza de sus brazos y aterrizo al costado de un arbol sosteniendose solo sus palmas abiertas como un reptil. "Dame un respiro Reyes." Ela dejo caer otra daga de su mano a la tierra frente a el y al chocar con el suelo exploto soltadondo una nube de humo.

El reacciono rapido saltando lejos del gas, pero se encontro de frente con el gigantesco monstruo que habia abierto sus fauces y arremetio contra el forzandolo a dar otro fuerte puño contra la bestia de acero, para hacerle retroceder sin que el cayera al humor verde que se le acercaba. Ryes salto para enfrente para alejarse y una daga lo siguio al fin apuñalandole el hombro por detras.

El señor Reyes se forzo la cuchilla que se habia aferrado con pico de acero en su piel como una garrapata y la forzo a salir usando toda su descomunal fuerza y la mando volando hasta que se inserto en la mader de un arbol. De la extraña nube de gas salio Nichole caminando con sus manos en su bolsillo.

"Un hombre normal ya hubiera muerto envenenado, pero tu de normal no tienes nada. ¿no?" Reyes estaba apunto de lanzarse como una bestia, pero casi termina cayendose para enfrente y apenas pudo caer de rodilla.

"Como se siente el perder eh? Lo siento por Hamill, pero te matare ahora." Ella movio sus trenzase de lugar y tiro otro cucho tan rapido que el no pudo ver de donde lo saco. Reyes no podiar claramente y todo el mundo estaba girando ante sus ojos. Pero Ryes corrio hacia ella, como un toro en emboscada, el cuchillo le dio en un brazo pero el lo ignoro. Ella salto de nuevo fuera del camino y el desaparecio siguiendola en la nube de gas, la beastia de acero tambien se arrastro con sus manos hacia esa direccion con su enorme boca abierta arrastrando la tierra ante su paso.

La devastadora batalla se habia alejado de la vista de Nichole y ella no podia moverse del lado de la esfera, solopodiendo ver la espalda del monstruo arrasando el bosque.

 

"¿Donde esta ella?"Nichole observo sus alrededores desesperada, durante todo el caos que se formo nunca logro ver donde desaparecio Connor con Aya y en su desesperacion camino con dificultad hacia la misma direccion que el señor Reyes habia tomado aun con ese gas esparciendose.

"Nichole me escuchas." Ella se detuvo antes de alejarse mas de la esfera, estaba claro, esa voz la reconoceria en cualquier lugar

"Mama." Ella regreso a la esfera y comenzo a golpearla con ambas manos.

"Si necesito que entres a esta cosa, asi que por favor escuchame con cuidado." Su voz venia de varias vocinas en el contorno de la esfera, pero Nichole no podia dejar de llorar al escucharla, golpeo con mas fuerza la esfera y empezo a rodearla, pero no veia ninguna compuerta en su superficie lisa.

"Busca un panel, en la forma de una mano y pon tu palma en ella." Nichole apenas si podia formar palabras, por lo que siguio el contorno de la esfera y puso su palma sobre ella de inmediato y un sensor salio de una compuerta que no era visible antes y paso un escaner sobre ella, la sorpresa la hizo cerrar sus ojos y alejarse.

La esfera se abrio desde arriba como una flor, revelando otra capa interior con una puerta que se abrio en su centro, Nichole salto de un solo a su oscuro interior sosteniendose de la entrada de ambos lados de la puerta algo inquieto deteniendose en el portal y solo metio su cabeza primero.

"Mama, necesitamos ayudar a Aya, ella esta siendo..." Nichole no vio a nadie adentro.

El interior se prendio por una luz blanca en su cima, adentro era mas parecido a una pequeña habitacion que una cabina toda con parades blancas y un aciento en su centro, los alrededores eran paredes completamente blancas excepto por el asiento negro de metal que se connectaba por un cinlindro a un agujero en el piso con rieles que lo podrian hacer moverse en un circulo por toda la cabina. Enfrente del asiento estaba un espejo enorme sin nada mas a su alrededor.

"Mama..." Nichole entro temerosa sintiendose muy incomoda en esa habitacion, se sentia opresiva y solitaria y eso la hizo sentirse aun mas confundida.

"Tienes que sentarte, no tienes mucho tiempo." La voz de su madre resonaba en el interior de la esfera, pero solo era una transmision. Nichole camino adentro secandose las lagrimas.

"¿Que es esta cosa?"

"Era lo unico que podia hacer para mantenerte a salvo pasara lo que pasara, por favor sientate." Nichole hizo eso mismo dejandose caer en la extraña silla de acero donde solo podia verse a si misma en el espejo, la luz sobre ella cambio de color a un fuerte verde que pinto toda la habitacion en ese tono y ella vio que el espejo la escaneo de cuerpo completo.

"Dile a Apollo que se despierte."

"Mama...que esto, en serio."

"Solo di "Levantate Apollo." Es la unica forma de deter a la bestias de acero. Creeme Nichole."

"¡Apollo Levantate!" Al sonido de su voz las luces cambiaron a un brillante rojo y todo temblo a su alrededor.

 

Su reflejo desparecio del espejo y en su lugar, se podia observar el bosque afuera de la esfera, un cinturon de repente le agarro el torzo y su asiento se levanto haciaendo soltar un pequeño grito de terror.

"Tranquila, no hay un lugar mas seguro en toda Utopia que donde estas sentada ahora." Varios cilindros se levantaron del suelo aqlrededor de ella en un circulo cada uno con un sensor con la forma de una mano en ellas. "Pro que wow." Nichol se trato de mover el asiento y este se movio por rieles del suelo hasta otro de los cilindros, la pared tambien se movio en perfecta sincronia dejandole ver otra parte del bosque. Nichole vio que habia dos palancas en el haciendo que lo hacian moverse de un lado de la habitacion al otro, era un poco mariante.

"Perfecto ahora solo pon tu mano en cualquiera de los controles y alza el vuelo."

"Bien lo hare, aqui vamos." Ella grito dandose el impulso final para poner su mano sobre el control del centro, al tocar con su palma este volvio a retractarse en el suelo y los demas prendieron un luz roja en las palmas y toda la esfera temblo de nuevo, pero al estar ella suspendida en el asiento no lo sintio.

Todos los otros sensores se metieron de nuevo en el piso desapareciendo y un un tablero circular emergio a su alrededor con dos guantes en su centro, ella trago salvia y se los puso y de inmediato sintio como la parte de arriba de su asiento se movio colocandose como una casco sobre su cabeza.

"Estas lista Nichole."

"¿Lista para que?"

"Solo piensa en lo que deseas lograr y Apollo te ayudara."

"Yo...quiero encontrarla, no puedo dejarla sola."

"Entonces Apollo te llevara."

En el centro del tablero donde habia quitado los guantes una llama fue projectado con un sistema holografico y todas las paredes de la esfera empezar a moverse, Nichole tenia sus ojos fijos en el espejo que mostraba el oscuro bosque frente a ella donde la bestia de acero marchaba destruyendolo a su paso.

Por afuera la esfera se abrio por toda su lisa circunferencia y dos extremidaddes se desplegaron a sus lados, un par de largos y pesados brazos, la esfera se abrio por su centro mostrando una forma humanoide con todas las capas que restaban permaneciendo detras de su espalda como una capa. Era diferente a las bestias de hierro su forma era humana, pero aun muy circular y con piernas y brazos demasiados grueso y grandes, su cabeza tenia una mascara con ojos oscuros muy siimple y la forma de un casco de armadura, solo esculpido para dar esa impresion. La esfera plateada se transformo revelando que su interior era un metal completamente rojo.

"Muevete...." Nichole grito sin lograr nada, pero cuando se inclino en su asiento para enfrente toda la maquina corrio para enfrente, sus pasos agiles como los un humano corriendo tras el rastro de devastacion. La subita velocidad hizo a Nichole gritar, pero se inclino mas para y levanto una de sus manos enguantadas viendo por el espejo que afuera enorme manos de acero imito sus movimiento.

"Esto es... rayos no se lo que hago, pero no me detendre." La bestia de hierro Apollon salto caundo ella se inclino para atras, su forma entera cruzando por el oscuro cielo hasta caer en lo profundo del bosque a espaldas del monstruo gigante.

"Muy bien sigue mis instruccion, no hay de otra si no aprender los controles a tu paso Nichole."

"Esto es una locura mama:"

Abajo en la noche Reyes salto fuera del enorme brazo del mostruo mecanico y dio otro fuerte golpe envia una onda de impacto frente a el, Naomi la verde estaba sosteniendose de una arbol y como un sapo salto una larga distancia evadiendo la onda de choque que revano el arbol donde habia estado por la mitad.

Reyes gimio escupiendose sangre y casi se cae de rodillas de nuevo, su rostro estaba completamente palido.

"Entonces los venenos si te afectaron, vaya monstruo que eres Reyes." Naomi se puso de pie de nuevo con sus manos en sus bolsillo mientras se inclinaba levemente hacia el su postura siempre jorovada.

"Lo siento, le dire la triste noticia a Hamill." Ella chasqueo sus dedos y el sapo gigantes de hierro abrio sus fauces y envistio hacia el. Reyes se preparo para salta, pero solo perdio la fuerza en su pierna y rapidamente cambio de idea levantado su puño hasta la enorme boca que se le acercaba para dar un puño con toda la fuerza que aun le quedaban.
La bestia cerro su mandibulado recibiendo el golpe directamente y siendo abollada en su centro, pero su envestida no se detuvo. La bestia choco contra el tirando por el aire hasta que choco contra los arboles, su puño la via hecho perder su impulso, pero el apenas sobrevivio el choque.

"A la carga de nuevo, que el guardian del corage ya esta en la ruina." Naomi aterrizo en la cima de la bestia de acero de nuevo y le apunto con su dedo como si fuera una pistola. La bestia abrio sus fauces de nuevo haciendo un guerte gemido que resono por el bosque. Reyes se trato de levantar usando el arbol a su espalda como soporte su, puño caido a su lado, pero su mirada fija en ella.

"Ahora...eh." La mujer volteo a ver al lado donde se escucho el sonido de varios arboles colapsando. Naomi se quedo viendo a algo devastando el bosque cada vez mas cerca de ellos.

Era rojo, un enorme hombre de hierro del mas brillante rojo corriendo por el bosque con una gran velocidad como una bala, era diminuto comparado con la maquina bajo sus pies. Un guerrero con un casco y una capa blanca a sus espaldas.

El titan rojo corrrio sin detenerse y se choco contra el lado de la besia haciendola perder su equilibrio y casi caerse de lad.

"Que demonios nadie mi dijo de tal cosa." La bestia metalica salto para atras haciendo distancia con la mujer aun sosteniendose de su cabeza sin problemas, pero el guerrero rojo no para de correr hacia ellos.

"¡Ahhhhh como paro, como paro!" Nichole gritaba desde cabina tratando de jalar los guantes para atras.

"Para deteners solo deten tus piernas en la posicion central del asiento, el systema de balance se encargara del resto. Esta maquina piensa, tu solo debes darle los comandos para que actue."

"Ok,ok." Ell tenso su cuerpo poniendose firme en su asiento y la habitacion dejo de temblar.

"Ahh...que estoy haciendo?" Ella dijo jadeando, pero sus ojos se fijar en la bestia de acero que estaba siendo proyectada en el espejo frente a ella y Nichole se trago su saliva.

"¿Que eres, no habia ningun reporte de algo como tu?" Naomi se inclino sobre la bestia en direccion al robot de rojo y plateado, por tan inmenso que era aun no llega al tamaño de la bestia de acero, pero ella estaba sudando aun ya que esa figura tiro a la bestia de sus pies sin dificultad.

La maquina estaba completamente quieta y en silencio. Nadie le respondio a Naomi y ella gruño sin saber que hacer. Enmedio de ambas enorme sifuras el señor Reyes se levanto limpiando la sangre de su labio y miro al robot humaoide que estaba parado frente a la bestia.

"Que creaste ahora...profesora." El gimio por el dolor que abrumo todo su cuerpo, sus pierna aun le temblaban y la colera de no poder moverse enrojecia su rostro.

"Hola, me escuchos. ¿Esto ya esta funcionando? Me escuchan!"

La voz de una joven fue emitida desde el interior del enorme guerrero. Reyes se quedo atonido al escuchar esa voz.

"En serio esa pequeña es la que esta adentro, jaja casi me asuste por un segundo." Naomi se rio satisfecha el sapo lentamente tornando para verla directamente.

"¿Donde esta Aya, regresenla!" La mujer de verde levanto sus hombros con indiferencia. "Quien sabe, mejor preguntale al gran ojo sobre Utopia." El robot de rojo y plateado cerro sus puños

"Suficiente solo quiero que la regresen o yo..:"

"Tu haras que? pequeña ovejita." La bestia de acero grito, su voz de la mento sonando mas como el grito de agonia de una mujer que el de un bestia y el rostro de humano en el centro de su craneo intensifico las luces rojos en sus ojos.

"No te preocupes ella esta ahora en el lugar seguro que tiene, tu por otra parte si vas a insister en jugar te seguire el juego, pequeña Matinez." El sapo salto a una gran altura con su descomunal tamaño cubriendo a Nichole y su maquina por completo bajo su sombra.

"¡Ahhhhhhhhh!" Apollo puso sus manos contra el piso y tomo velocidad para correr pasando por debajo antes de que el sapo callera. Adentro Nichole no dejaba de moverse contra su asiento mientras agitaba sus manos.

"Muy bien, por tan ansiosa que estas Apollo estas siguiendo tus pensamientos a la perfeccion."

"Ah mis que? Que dices mama."

"Tu aun estas en control, pero la maquina reaccionara siempre perfectamente a tus ideas y movimiento, hasta replico tu habilidad en corridas de velocidad, ese año en la secundaria en el club de atletismo no fue un desperdicio total."

"¿Ahhh... ok no entiendo nada, pero si pretendo que esa cosa soy yo, se movera?"

"Por supuesto fue hecha solo para ti." Al escuchar eso Nichole respiro hondo viendo a su enemigo por el espejo y sin decir nad movio un brazo seguido por el ottro y sus piernas tambien corriendo en el mismo lugar.

El titan de hierro Apollo corrio hacia el sapo que habia caido y salto golpeando al sapo en el mismo lugar donde lo habian abollado antes.

"¡Donde esta! ¡Donde esta!"

Naomi puso sus palmas en la superficie del sapo para no salir volando por el impacto, la creatura se levanto del piso y cayo un poco atras arrollando una docena de arboles.

"Bueno veas como sirve estos viejo trastos contra alguien de su tamaño, ponte firme." Naomi golpe con fuerza la superficie del sapo y esta grito intensamente y corrio para enfrente con sus cuatro patas a una gran velocidad. Nichole fue chocada por esa bestia en un instante, su faces se abrieron y ella solo pudo para su boca agarrandola con ambas manos.

Apollo uso toda su fuerza para frenar la forma de la bestia que los abrumaban en tamaño sus piernas de acero se resbalan para atras rompiendo la grama y la tierra por la friccion, pero la bestia no podia abrir sus fauces por completo mientras ella detenia su quijada con sus manos.

"Por que se la llevaron, por que podrian querer lastimarla." Adetro de Apollo Nichole gritaba agitando sus manos con furia y desesperacion. La mujer de verde escucho sus palabras siendo emitidas a todo el bosque. "Lo unico que necesitas entender es que esto es mucho mas grande que tu asi que quitate del camino de una vez." Nichole levantaba sus manos dentro de la cabina, pero por tanto que trataba nunca lograba levantar a la gigantesca bestia y lo unico que podia ver por el espejo eran las oscuras fauces y una muerte segura en su interior.

"Lo siento, pero tal vez tu muerte hara la vida de tu amiga mucho mas facil por lo menos..."Naomy se aferro de nuevo de la superficie cuando una fuerte onda de choque impacto al lado de la bestia gigante, el sapo se inclino y aprovechando su falta de equilibro Nichole uso toda la fuerza de Apollo para tirarlo de lado agarrando debajo de su quijada.

"Maldicion, ese viejo medio muerto, bien como quieras´ iras primero." Naomi se habia quedado sin aliento y la bestia de bajo de ella movio su cabeza hacia donde el guardian del futuro estaba de pie, el señor Reyes tenia su mano elevada despues de haber dado otro cataclismico puño, sus ojos eran firmes pero su cuerpo entero se tammbaleaba, sufriendo por el esfuerzo de su propio golpe.

La bestia iba a enbestir hacia el, pero su figura desaparecio detras de la capa plateada de Apollo que bloqueo a ese hombre de la bestia teniendo ambas manos abiertas.

"Esto es inutil...mama no le podemos hacer nada."

"Para nada, solo que supongo que tenfremos que ponernos mas serias...espera no tener que activar esto aun, pero como siempre la vida nunca es conveniente."

"¿Que estas diciendo ahora mama?" Nochole no quito sus ojo de los brillantes orbes rojos de la bestia.

"Libera la segunda llave, pero si lo haces debes saber algo Nichole." La cabina se movio de nuevo y del piso se levantaron los otras lectores de palma del suelo, todos iguales al que uso Nichole para levantar a Apollo. Cada poste con un lector en la forma de una palma rodeaban a Nichole.

"Si pones tu palma en otro de ellos, Apollo se convertira en un arma para la guerra." No se podia sentir ninguna emocion en la voz de la profeso que resonaba en la habitacion, pero Nichole se sintio ansiosa y trago saliva al ver claramente esos rojos de nuevo.

La expresion del rostro de una mujer en agonia, eso lo que llevaba por rostro esa maquina, un rostro demasiado real para su gusto.

"Yo...no quiero morir mama y no quiero perderla tampoco...no me interesa ninguna guerra, pero si Apollo podra protegernos lo hare, solo es una maquina no es asi mama." Nichole miro el techo de la cabina imaginando que su madre la escucharia mejor asi.

"Si puedes manejarlo pon tu mano en el escaner y no le digas a nadie de estas llaves, solo tu y Apollo pueden saber."

"¡Entendido!" Nichole asento con su cabeza y puso su palma con fuerza en el siguiente escaner e igual como lo hizo la anterior, la luz verde en ella se torno roja y todos los scanners volvieron a ocultarse bajo el piso de la cabina.

"Lo siento Nichole, pero la Utopia no fue ninguna Utopia... no si tuviste que hacer esto. Jaja muy bien creere en ti, lleva a Apollo hasta el futuro que deseas!" Con un risa orgullosa la voz de la Profesora Martinez resono y la llama que era proyectada bajo el espejo crecio en intensidad.

Afuera el cuerpo de Apollo cambio y una intensa llamarada se prendio en su casco al liberarse un potente gas desde su cabeza. El sapo abrio su boca por completo y una larga lengua como un tren salio disparada de adentro con la potencia de un cañon.

Apollo salto fuera del camino y la enorme masa de acero se estrello contra la tierra rompiendola hasta inclinarla y en un instante se rectracto de regreso dentro de la boca de la bestia mecanica.

"Se siente mas ligero ahora."

"Sus funciones ya no estan limitadas ahora esta usando una mayor parte de su reacto interno."

"¡Hare que cuente!"

Ahora Apollo fue el que corrio hacia la bestia con las llamas en su cabeza iluminando la noche, NIchole grito adentro de la cabina dando golpe con el guante en su mano con tanta fuerza como podia y la maquina siguio su ejemplo assaltando con su propio puño. En cuanto su brazo golpe, se escuho un estallido y un a nube de humo negro rodeo el impacto junto con otro alarida de la bestia mecanica.

Reyes estaba de rodillas observarndo como la maquina roja t derribo a su enemigo con un puño mas intenso que el suyo propio y el guardian por tan furioso como estaba decidio permanecer incado y observar.

"Como, esto no es cualquier tonteria que diablos es ese tu jugete." Naomi la verde se tapo las ojos del humo con sus brazos y se inco para ostenerse de la cima de la maquina cuando esta salto lejos de Nichole y su Apollo. El sapo estaba cubierto por humno, pero al saltar dispara su lengua de nuevo dandole directo a Apollo y tirandolo para atras, pero aguanto el golpe y cayo parado.

"¿Y eso que fue? Entonces lo golpeo o mas algo... eh en serio no se lo que hago."

"Hmm, no esa cosa te dara primero a distancia, pero es muy lenta, una arma seria lo mejor."

"Eh, de que hablabas mama yo no veo ninga arma." En cuanto ella dijo esa ultima palabra el espejo proyecto una interfase de menu con varios objetos girando en ella.

"Eso mismo, no se cual te serviria mejor, pero son peligrosas."

"Esta bien mama, se exactamente cual voy a usar."

La figura de la bestia de acero se veia de nuevo tras las nubes negras de humo, el rostro humano en su centro se habia derretido en la mitad y su estructura habia sido fracturada y ahora estaba teñida de un fuerte color rojo, el daño de ese puño calcino su coraza hasta haberla penetrado y parte de la maquinaria interior eran visibles por el crater.

"No me importas en la realidad niña, pero obvio que debo romper tu jugete." La voz de Naomi era fria y apagada mientras estaba parada encima de su maquina con su postura recta entre el humo ascendente.

"Por favor...regresame a Aya, solo quiero verla." Dijo Nichole mientras las lagrimas caian de su rostro a sus rodillas.

"Lo siento, pero ya no se podra, aunque me derrotes, no se puedo volver al ayer niña." La mujer de traje verde chasque sus dedos y los ojos de la bestia se iluminaron entre el humo negro.

"¡Te hare regresarla!" La cabeza de Apollo libre una llamarada con la furia de sus palabras y una parte de la capa plateada que fue su coraza se separo insertandose en la tierra firmemente.

La seccion de su cuerpo que se separo era una larga lanza que emitia un caliente vapor por toda su forma por el calor que emitia, el brazo de Apollo agarro la lanza y se escucho el sonido sisiliante de algo intensamente caliente chocando contra el acero. El guerrero levanto la lanza plateada con un intenso vapo cubriendo todo su brazo.

El sapo no le dio ni un segundo antes de disparar su lengua directo hacia ella y le atino, Nichole puso su otro brazo para cubrirse y perdio la corazada del brazo y el resto de su cuerpo fue tirado para atras y apenas logro aterrizar de rodillas.

"Esta distancia esta pefecta." Con enojo Nichole levanto una mano hacia atras de ella y Apollo siguio sus movimientos levantada la lanza e inclinando su cuerpo de lado con una postura perfecta. Nichole saco su lengua y cerro un ojo para medir su blanco atravez del espejo.

"¡Vuela por ella!" Tiro la lanza por el aire directo hasta la enorme bestia y la lanza prendio fuego mientras volaba en su trayectoria, Naomi sudo frio cuando el sapo se movio al lado y la lanza llameante les paso de lado con solo el intenso calor pasando por su blanco.

"Supongo que solo practicaste tiro de jabalina por un mes." La voz de su madre sono amarga.

"Lo arreglare, solo mira mama."

Apollo puso sus manos contra la tierra prendiendole fuego a lo que tocaba y se puso en posicion para dar otra rapida corrida en la direccion del enemigo, el sapo levanto su mano para aplastarlo con ella, pero Apollo corrio al lado esquivandola y pasando a la enorme bestia de lado para alcanzar la lanza en llamas con su mano y tornarse rapidamente para ver de frente el rostro de la bestia.

"Maxima potencia, penetrela hasta su centro." Naomi alzo su mano en direccion a ella y con un gemido de furia la bestia disparo su lengua tan rapido que el ojo humano no la hubiera podido seguir. Ella salto llegand mas alto alto que el rostro de la bestia y la lengua destruyo solo la tierra creando una gigantesca grieta donde antes se paraba Apollo.

Apollo volvo si tan solo por un instante y levanto su lanza hacia abajo directo hacia la boca abierta de le bestia, Naomi miro hacia arriba viendo el rostro del gigante de acero y gruño decepciona saltando de arriba de su maquina hacia el oscuro bosque de atras.

La lanza en llamas volo hacia abajo con una llamarada de fuego por su paso y se inserto adentro de la fauces abiertas de la maquina y un estallido se escucho en todo el bosque seguido por una llamarada inmensa que salio del interior de la bestia y hacia el cielo nocturno. Mas explosiones ocurrieron en su interior y la bestia dio un ultimo gimido, no de furia si no de agonia.

Nichole grito, mientras Apollo cai al bosque de espaldas, la llamara en su casco ya habia desaparecido. Al chocar contra el piso sus brazos y piernas se cerraron en posicion fetal y la capa plateada a sus espaldas lo empezo a envolver hasta que lo oculto adentro de una esfera.

Naomi aterrizo oculta entre los arboles, mientras veia como el bosque empezaba a arder en un terrible incendio y a la gigantesca figura de la bestia incinerarse hasta que su coraza se derretia por el inteso calor.

"Supongo que tendre que ser una adulta y retirmarme, de todas maneras la noche ya es nuestra." Ella salto de arbol a arbol hasta desaparecer en la oscuridad.

"Regresenla...." Nichole estaba jadeando y la llamarada proyectada frente al espejo se apago por completo.

"Buen trabajo, sabia que lo harias funiconar de una o otra forma, puedo estar mas tranquila ahora."

"Mama, donde estas... tengo que encontrarte." Nichole trato de quitarse los guantes y liberarse de la silla con dificultad, pero ella ya no tenia energias y la cabina estaba completamente oscura.

"Lo siento, pero no podras verme por ahora, no hasta que sea el momento."

"Mama que ocurrio. Que esta pasando realmente, solo dimelo." No hubo respuesta, la cabina se quedo en completo silencio y Nichole no pudo evitar que sus lagrimas cayeran.

"¿Mama? ¿Donde estas? AUn me puedes escuchar." Nichole se libero del asiento y bajo de el casi cayendose al no poder bien el escalon.

El sielencio fue roto por algo golpeando fuertemente el exterior de la esfera.

"Hay alguien alli adentro responda por favor." Era la voz de un hombre golpeando el exterior desesperado, Nichole se sentia mareada con todo lo que ocurrio y con cuidado se dirigio hacia la puerta de la camara y la abrio tragando saliva al no saber de quien se trataba, pero no queria seguir alli atrapada ni por un segundo mas.

Al abrir la compuerta vio a un hombre barbudo meter su rostro desde afuera y ella se sintio aliviada.

"¿Señor Reyes, atrapamos a esa mujer?" Nichole casi colapso pero el la agarro del hombro, su aparencia no era mucho mejor, pero ella no podia ver sus heridas en la oscuridad ni la sangre en su boca.

"Mi madre ella estaba observandome, tenemos que ir por ella, ella sabra que hacer."

"... No, lo siento pero te llevare a un lugar seguro." Nichole trato de alejarlo, pero su mano estaba muy debil, ella no lo habia notado hasta ahora, pero el calor habia sido agotante para ella. Reyes fruncio su seño y la levanto en sus brazos, viendo que el humo esta cubriendo la habitacion y que si no salian rapido perderian el conocimiento.

"Aya... tenemos que encontrarla."

"Lo hare, es una promesa." Reyes la saco de la oscura camara y la puerta se cerro al salir sellando por completo enmedio del bosque en llamas. El guardian del mañana salto de entro el fuego solo deseando alejarse lo mas rapido que pudiera de alli, viendo a la chica que habia caido dormida con una expresion de tristeza.

La esfera cuyo nombre era Apollo permanecio entre el fuego completamente impecable, mientras la noche volvia al silencio.