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Del verde al azul.

Summary:

Kyle y Cartman llevan un par de meses en una relación que han ocultado de sus amigos y familia. Todo ha estado en control hasta que después de una noche en que el grupo conoce a una extraña mujer que les advierte de los secretos en sus vidas las cosas toman un giro inesperado.

Kyle y Stan cambian de cuerpo.

Deberan descubrir como arreglarlo todo antes de que mas cosas se descubran.

>Es una historia 100% Kyman. La única relación es sobre Kyle y Cartman pero las situaciones de cambio de cuerpo se prestan a un ligero Stanman.

Notes:

Se que no deberia escribir una nueva historia cuando no voy ni a la mitad de mi primer fic pero esta idea apareció en mi cabeza y ya no pude pararla. Será mucho mas corta. Tal vez solo cinco capitulos espero.

¡Espero lo disfruten!

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Era interesante lo rápido que podía latir su corazón aún mucho después de ser este el primer beso. ¿Como era posible que los mismos labios que había estado besando sin parar al menos los últimos meses podían tener el mismo efecto sobre el? Sobre su piel, alma y corazón.

Aun estando en el pico de su juventud e inexperiencia podía darse cuenta de que las primeras relaciones se sentían así, emocionantes, explosivas y eternas. Pero por mas que lo intentara aceptar con su realismo pesimista algo constantemente le susurraba que esto se sentía diferente. Como si dentro de su alma estuviera seguro de que nunca amaría así. De que nunca desearía a alguien de la misma forma en que amaba y deseaba al hijo de puta que tenia aplastado sobre la cama.

Kyle se separo de el unos segundos para buscar aire. A penas obtuvo un sorbo antes de que Cartman buscara sus labios de nuevo, tan hambriento como si estuviera muriendo de inanición, como si no se hubieran besado esa misma tarde.

A Kyle de verdad le encendía la necesidad de Cartman. Era cuando demostraba lo loco que estaba por el.

—Amigo enserio tenemos que parar ya o se nos hará tarde.

Su protesta fue ignorada con un beso aun mas placentero mordiendole los labios. Lenta y dolorosamente, sabiendo exactamente cuanta fuerza ocupar para dejarlo en un limbo entre el dolor y el placer.

Cartman rio cuando Kyle no pudo esconder el gemido que salió ante sus acciones.

—No se porque insistes tanto si es obvio que tu tampoco quieres detenerte.

—No fui yo quien estuvo molestando toda la semana con que no hacíamos nada divertido últimamente.

—Esta bien soy culpable, pero no sabia que ibas a asaltarme en mi propia casa a penas tuvieras la oportunidad. Eres una chica muy salvaje. —Jugando, sabiendo lo mucho que lo molestaba que le hablara así hizo énfasis en sus palabras sujetando a Kyle de la mandíbula. – Y muy sucia.

En una mescla embriagadora de enojo y excitación Kyle tomo la camisa de Cartman con mas fuerza de la necesaria mientras lo acercaba a su rostro de forma amenazante.

—No olvides quien esta debajo de quien en estos momentos.

—No lo olvido. Y realmente estoy disfrutando la vista. —Dijo mientras posaba sus manos en las caderas de Kyle.

Como odiaba esa maldita sonrisa que siempre le daba cuando estaban así. Tan arrogante, como si lo supiera seguro y a su merced. Para demostrar su punto Kyle lo tomo con fuerza de la camisa y lo atrajo a un beso intenso para convencer a ambos que esto estaba pasando bajos sus términos. Soltó su agarre e intento poner los brazos de Cartman sobre su cabeza pero justo cuando lo estaba logrando este uso su distracción y peso extra para voltearlo sobre la cama cambiando así el rol dominante que había estado manejando.

Tal vez era una de las razones del porque no podía tener suficiente de esto, era una lucha constante, un tira y afloja por el control que nunca terminaba. Ambos desesperados por marcar un dominio pero doblegándose ante el placer de ceder ese mismo control. Y así poder sentir y deleitarse por lo mucho que el otro le deseaba.

Se permitió disfrutar de la nueva posición. Cartman ya había comenzado a tirar de su cabello, no le molesto. Sabia que teniéndolo encima de el era solo cuestión de tiempo. Una pequeña muestra de lo posesivo que era con el. No pudo evitar reír entre besos, con sus acciones se delataba sin palabras todo lo que había mentido sobre Kyle... Cartman adoraba tirar de su cabello.

Solo unos segundos mas de ese posesivo agarre le abrían hecho papilla la mente. Podía verse llegar tarde o bien no llegando al compromiso que ya habían hecho con los chicos cuando de pronto una molestia lo trajo a la realidad.

—Puta madre gordo esta ya es la quinta. —Kyle alejo a Cartman para poder matar a la molesta hormiga que había mordido su cuello. –Cuantas veces te he dicho que no comas en la cama, es desagradable.

—Que delicado, solo es una hormiga. Te he mordido peor el cuello y no te has quejado. Es más, puedo hacerlo ahora. —Cartman que aun no quería abandonar la atmosfera que habían creado comenzó a besar el cuello de su novio.

—No se trata de eso imbécil, es asqueroso. ¿Hace cuanto que no sacudes esta cama?

La voz de Cartman son amortiguada entre la almohada y la piel de su novio. —¿Qué? ¿A caso se sacuden?

—Oh por dios, quítate de encima.

No pudiendo soportar estar un segundo mas en una cama que probablemente estaba llena de hormigas y quien sabe de que mas cosas Kyle se levanto y comenzó a sacudir el colchón.

A regañadientes Cartman comenzó a ayudarlo. —¿Estas molesto?

—Si.

—Eso quiere decir que ya no podremos hacer lo nuestro aquí?

—Claro que no, ¿Dónde mas lo haríamos si no? Solo mantén tu basura en su lugar y limpia al menos cuando comas. Prefiero encontrar una o dos hormigas ocasionales que arriesgarnos a que mis padres nos descubran.

—Tranquilo. Estamos cubiertos aquí.

Terminaron de sacudir la cama pero el ambiente ya se había enfriado lo suficiente y antes de que se hiciera mas tarde comenzaron a alistarse para salir. Si se daban prisa no llegarían tan tarde con los chicos.

Justo antes de tomar su mochila Kyle comenzó a inspeccionar su reflejo en el espejo en busca de marcas o algo que los pudiera delatar.

—No tienes nada, tranquilo ya deja de buscar.

—No confío en ti. —Dijo Kyle molesto mientras se seguía inspeccionando. —Dijiste lo mismo la otra vez y mis padres lo vieron. Tuve que decirles que había tomado violín en la clase de música para que no creyeran que lo que tenia era un maldito chupetón.

Cartman rio ante el recuerdo. Kyle estuvo muy molesto toda la semana porque tuvo que aprender al menos una maldita escala en el violín para que sus mentiras fuera creíble.

—Bueno, pero ahora digo la verdad. Además, que importa solo esta mi mama abajo, no es como que a ella le importe.

Una vez terminada su inspección Kyle termino de acomodar su cabello y ropa, todo el juego de manos y besos sin duda hizo un desastre en su peinado y vestimenta. Hubiera preferido usar algo para cubrir su cabeza, pero aún hacia el suficiente calor para considerarlo. Una vez que su cabello tuvo una forma decente para salir a la calle subió las mangas de su camiseta hasta los codos para una mayor comodidad. —Tal vez sepa que estamos juntos, pero no sabe que nos acostamos.

Cartman rio. —Claro que lo sabe. ¿Quién crees que lava las sabanas?

—Amigo que asco… —Kyle cerro los ojos con fuerza tragándose la vergüenza e incomodidad de que alguien fuera testigo de lo que hacian en la habitación. —Ya vámonos antes de que digas algo mas.

Ambos bajaron de la habitación y se despidieron rápidamente de Liane que a penas los escucho desde la cocina. No fue coincidencia, trataron de ser lo mas rápidos posibles ya que Kyle nunca podía ver a la madre de su novio a los ojos después de pasar la tarde con el haciendo bueno, de todo.

Liane podría ser algo descarada y no estaba seguro de que tan buena era esa característica en una madre pero estaba infinitamente agradecido de que al menos fingiera ingenuidad desde que le contaron que estaban juntos. Si fuera por Kyle el secreto hubiera permanecido entre ellos dos. Pero no habían sido exactamente discretos los últimos meses y francamente estaban cansados de escabullirse solo para estar un tiempo juntos.

Una vez pillados por ella una tarde que llego mas temprano del trabajo ya no había vuelto atrás. Fue una conversación incomoda, pero ni por asomo la mitad de lo que hubiera sido con su propia madre. Al menos sirvió como un parteaguas en su relación para por fin darle un nombre a lo que eran. De eso ya dos meses. No estaba convencido de la capacidad de Liane para mantener secretos pero decidió tener fe, aunque no tenia opción. Y debía admitir que se sentía menos culpable de que al menos alguien en sus familias lo supiera.

Era aun mas extraño en su grupo de amigos que aun no tenían idea, fue un poco más difícil engañarlos los primeros meses ya que todo aun era muy nuevo e intenso pero poco a poco lograron mantener la ilusión de que todo seguía como siempre. Pareciera que los chicos habían llegado a la conclusión de que solo se estaban llevando mejor. Aunque las miradas raras aun aparecían de vez en cuando.

Tener una relación secreta podía ser muy emocionante pero si era honesto consigo mismo Kyle en el fondo se sentía culpable. Culpable por mentirle a su familia y amigos, no ser honesto. Pero sobre todo se sentía culpable por Cartman, a quien de hecho debía de darle crédito ya que sabia que el en el fondo quería hacerlo todo publico pero cedía ante el miedo de Kyle de lo que podría pasar.

Prefirió la tranquilidad de Kyle antes de sus propios deseos y el de verdad lo agradecida y atesoraba como un recuerdo de lo mucho que importaba su relación para Cartman. Aun si no era justo para el. De igual forma ambos sabían que las cosas se tendrían que hablar en algún momento, pero ese momento no era hoy. Hoy eran jóvenes, estúpidos e imprudentes y solo querían seguir divirtiéndose con sus amigos.

Que era justo a donde se dirigían.

Cartman encendió el motor de la camioneta de su mama mientras Kyle le mando un mensaje a Stan sacando cualquiera de los problemas que tenia preseleccionados como excusa para estas situaciones.

 

Vamos en camino, al final Cartman tuvo que pasar por mi…

 

Kyle le dio una última mirada a su novio antes de bloquear su celular.

 


 

Para ser un pueblo pequeño South Park contaba con tres cines completos. El más nuevo estaba en el centro comercial, no era muy grande pero si era el mas moderno y limpio. La gente solía hacer colas muy largas para poder asistir a ese cine cada que se estrenaban películas importantes. El segundo era un cine mas pequeño, sucio y clandestino que estaba en la zona mas peligrosa del pueblo, usualmente solo pasaban películas para adultos muy viejas aunque últimamente era mas usado para reuniones extrañas entre hombres. El último era el cine Bijou, el primero en llegar al pueblo, el más grande y también el más viejo. No habían hecho mejoras en sus instalaciones desde hace mucho tiempo y solo seguía existiendo como un recuerdo de viejos años.

Toda la atención del público era fácilmente absorbida por el cine del centro comercial así que el viejo Bijou como le decían los adolescentes contaba con muchos descuentos para seguir trayendo visitantes. Eso y que de vez en cuando volvían a poner en cartelera viejos clásicos del cine. No era tan genial como ir al centro comercial, pero era mas barato además de que no contaba con tanta seguridad, constantemente el público metía comida a libertad y entraba y salía de las salas a su gusto. Además los trabajadores podían entrar con aun mas descuentos.

Durante el verano comenzó a volverse un lugar que los chicos podían llegar a frecuentar para pasar el tiempo pero desde que regresaron a clases poco a poco lo fueron dejando. Kenny Cartman no dejaban de molestar con que no había nada que hacer últimamente y que casi no hacían algo juntos, así que cuando Kenny mando un mensaje diciendo que tenia boletos gratis no hubo disputas para salir.

Stan miraba por quinta vez la hora en su teléfono. Habían pasado quince minutos de la hora acordada y los chicos no llegaban. Mas que molesto estaba aburrido, bien podría entrar con Kenny a la sala de una vez, pero no lo sintió correcto.

—¿Qué quieres hacer cuando acabe la función? Aun es temprano. —Escucho a Kenny preguntar, sumamente indiferente a la hora.

—No lo sé, ya veremos cuando estemos todos. ¿A que hora dijiste que empezaba la película?

Kenny busco en su bolsillo las entradas maltratadas que le había regalo Henrietta. —Aquí dice siete en punto. Por ahora solo deben estar pasando los tráileres.

Colorado había estado pasando por una ola de calor el último verano. Ya estaban terminando de sentirse sus últimos estragos, las noches comenzaron a ser frescas pero aun había cierta temperatura en el aire. La gente, acostumbrada a climas más fríos agradecía enormemente cualquier oportunidad para comenzar a mostrar un poco mas de piel y cambiar su guardarropa. Pero Stan seguía usando la misma sudadera desgastada que lograba cubrir a la perfección desde sus hombros hasta la punta de sus manos. Kenny se preguntaba si su amigo no sentía calor.

—Solo entremos, cuando ellos lleguen que nos envíen un mensaje.

—¿No dijiste que ya venían en camino? ¿Qué mas da esperar cinco minutos?

—Cancele mi cita con Wendy hoy por salir y Kyle no puede simplemente ser puntual?

Kenny simplemente levanto los hombres, realmente la situación no le importaba mucho. Esperaron tres minutos mas cuando por fin Kyle y Cartman parecieron a penas algo agitados, al menos se molestaron en parecer preocupados en llegar a tiempo, aunque ninguno lo creyó.

Cuando por fin se reunieron y entraron al cine todo parecía estar bien y normal. Kyle se acercó a Stan y Kenny a Cartman, fue un momento donde pedían palomitas que Stan pudo notar como Cartman se acercaba discretamente al oído de Kyle para contarle algo y este se rio en respuesta, después todos regresaron a sus posiciones normales.

Stan había notado lo obvio, desde hace varios meses esos dos parecía que habían de alguna forma sanado su extraña relación. Aun peleaban por tonterías, pero había algo diferente en sus interacciones. Como si ahora cuidaran los insultos mas hirientes y las peleas físicas en definitiva habían terminado. Supuso que el trabajar juntos en el cine durante todo el verano los había hecho buscar cosas que tuvieran en común para no matarse.

Realmente Kenny y Stan apreciaban el cambio de energía en su grupo y aunque el y Cartman realmente no fueran los mas cercanos de los cuatro lo apreciaba como amigo y podía notar como toda la situación parecía haberlo hecho madurar un poco, o quizás fue al revés. Cómo sea ese no era el problema en cuestión.

Era Kyle.

Constantemente actuaba extraño, como si cuidara sus palabras cuando estaban juntos, buscando no decir algo equivocado. Stan ni siquiera podía admitirlo pero podía llegar a ser algo dependiente con las personas mas cercanas a el. ¿Y quien es mas cercano a el que su mejor amigo de toda la vida?

Ya no lo sentía para el. Como si una red importante de apoyo estuviera tambaleando y ni siquiera sabía por qué. De igual forma no se sentía lo suficientemente seguro para simplemente confrontar la situación.

Entraron a la sala y se sentaron en las butacas de en medio, el lugar perfecto para apreciar todo la función. El paso primero, seguido de Kyle. Estaba seguro de haber visto a Kenny seguir pero tal parecía que Cartman se adelanto de modo que el fue el tercero justo entre Kyle y Kenny.

Era una mala película de terror de los años 80s con la suficiente sangre pasa hacerlo llamativo y lo suficientemente mala para reír con los efectos antiguos. Para cuándo salieron ya era de noche y aunque mañana era lunes aun tenían suficiente energía para matar el tiempo en otra cosa.

Actualmente caminaban sin rumbo esperando encontrar algo interesante que hacer.

—Le doy siete de diez. La trama fue algo floja pero los planos de luz cuando la chica por fin murió salvo todo. —Califico Cartman, tomo a su amigo rubio de los hombros a modo de un abrazo mientras aprovecha para robar el resto de sus palomitas. —¿Tu que dices Kenny?

—Nueve de diez.

—¿Enserio? —Pregunto Kyle. —¿Tan alto?

—La rubia en toples toda la película sin duda fue una gran decisión artística. —Contesto mientras a regañadientes le terminaba de dar a Cartman el resto de sus palomitas. —¿No lo crees?

—Da lo mismo, fue un final abierto. ¿Qué clase de final es ese?

—Concuerdo con Kyle. —Dijo Stan mientras le daba un sorbo a su bebida. —Tanto tiempo buscando a la dichosa bruja y preguntándose quien era para que al final no sepamos si moría o no quemada.

—No era un final abierto, es obvio que murió.

—No lo sabremos Kenny la película termino justo antes de que lo rebelaran. — Comento Kyle mientras disminuía la velocidad para quedar caminando al mismo nivel que Cartman, acto seguido de forma voluntaria le entrego el resto de su bebida. Cartman la recibió, feliz de no haber tenido que pedirlo.

—Por favor es obvio que la chica se quema ya que no era una bruja, la gente hablaba del olor, cuando un cuerpo se quema suelta un olor peculiar.

—No vamos a preguntarte como sabes eso amigo.

—Las brujas son sexys, ojalá lo hubiera sido.

—Eso me recuerda, Kenny. —Interrumpió Kyle quien seguía caminando a lado de Cartman. —¿Qué pasa contigo y Henrietta? ¿Por que te regalo las entradas?

—No lo se, solo fue amable.

—¡Ja! —Se burlo Cartman mientras discretamente cambiaba su lugar con Kyle para el poder estar en el lado que daba a la calle.

—Digamos que sus conversaciones son interesantes. Y tiene la suficiente mente abierta para escuchar historias que muchos no creen. —Kenny miro a Stan haciendo énfasis en una vieja conversación.

—¿Sí? ¿Como cual?

—Lo que te contaba antes de que estos dos llegaran. Ella me conto que hay una especie de bruja en el pueblo. Por eso me dio las entradas a esa función. Después de que la vimos me dio la impresión de que quería que me informara del tema o algo.

—¿Qué quieres decir con bruja? ¿Como escobas voladoras y pociones?— pregunto Kyle escéptico.

—Mas de las que están en sectas raras y dicen el futuro.

—Kenny pensé que eras mas listo. Eso es pura basura.

—Ella sabia cosas Kyle, cosas de mi que ninguno de ustedes podrían saber o creer.

—No se porque les cuesta creer tanto lo que dice Kenny. No sería lo mas raro que ha pasado aquí.

—Que estés loco y creas ver cosas extrañas no lo hace real amigo.

—¡Hey!

—¡El no esta loco!

Saltaron ambos, Cartman y Kyle.

Los chicos se giraron a verlos, impresionados de que Kyle saltara en su defensa.

—Quiero decir…—Tartamudeó. —…No está loco, solo es un…—Dudó, escogiendo bien sus palabras para no delatarlos y ofender lo menos posible a su extraño novio. —Pendejo mentiroso.

—Si claro… —Respondió Stan, decidió dejarlo pasar. —De igual forma, podría ser una estafa Kenny, como esa cosa de la cientologia.

—Su local está a solo unas calles. ¿Por qué no vamos? Sera divertido.

—Mañana es día de escuela. Ya deberíamos regresar.

—Vamos judío no pasara nada, además algo me dice que te sentirás como en casa.

Kyle lo miro con mala cara dándole una advertencia silenciosa.—Stan ¿Tu que dices?

—¿Por qué no? Ya estamos a fuera.

 


 

Como dijo Kenny, caminaron solo un par de calles más y llegaron a un extraño local escondido en el centro. Los saludo un viejo letrero de “Abierto” junto con el olor a incienso mas intenso que habían podido experimentar en su vida.

A simple vista parecía solo una tienda de herbolaria algo descuidada pero entre los estantes había algunos objetos extraños. Los chicos se repartieron alrededor de toda la tienda inspeccionando a su gusto.

Stan y Kyle se detuvieron a mirar una rama extraña expuesta en la pared.

—Eso, se ve asqueroso. —Comento Kyle, ya que la rama tenia la peculiaridad de que entre mas tiempo la veías mas parecía una mano humana.

—Si…Te doy cinco dólares si la tocas.

—¡Que asco! ¡No!

—Solo es una rama Kyle.

—Entonces tócala tu.

—¡Yo la toco!. —Se ofreció Kenny quien ya traía encima un especie de poncho viejo tomado de algún lado de la tienda. Solo le tomo unos segundos. —Listo, ¿Dónde están mis cinco dólares?

Estiro su mano sonriente a Stan esperando su recompensa. —No se suponía que fuera tan fácil.

—Chicos miren esto. —Escucharon la voz de Cartman detrás de ellos. —Es el cadáver falso mas real que he visto en mi vida. Casi puedo ver las fibras del hueso en esta parte.

—No creo que sea falso gordo. – Dijo Kyle con asco al ver como al “cadáver” parecía aun tener restos de cabello y extrañas uñas en sus manos.

—¿Qué están haciendo?. —Todos giraron al escuchar una voz extraña que los acompañaba. —Si no van a comprar no pueden tocar nada.

La mujer se acercó a Cartman y le dio un fuerte golpe en la mano que aun tocaba el “cadáver” con trozo de revista vieja. —Awch. —La miro con recelo, como a cada adulto que intentaba ponerle un límite. Ella solo le devolvió la mirada prácticamente fumando en su cara.

—Chicos ella es Nessa, la bruja de la que les hable.

—Ya te había dicho que no soy eso, niño.

Cuando Kenny había empezado a contar de la mujer que conoció, cada uno de los chicos imagino una persona diferente pero ninguno adivino. Nessa no era una anciana de aspecto extraño y cara terrorífica como las relataban en los cuentos, tampoco parecía la imagen de una fem-fatal con aspecto angelical que guardaba un secreto como la película que acaban de ver. Ni siquiera se acercaba a la idea moderna de una especie de bruja gótica de ciudad. Era una mujer al final de sus veintes con una mirada tan simplona y amargada como la de una maestra de primaria. Parecía mas una recepcionista o secretaria en depresión que alguien que tenia contacto con lo sobre natural.

No era la imagen típica de una bruja, en ninguno de sus estereotipos. Cada uno se decepcionó a su modo.

—Nuestro amigo nos conto que… —Se detuvo Kyle indeciso de que palabras usar. —Pudiste adivinar cosas de su vida.

—¿Y qué? ¿Quieren una sesión o algo así? No me dedico a eso, además ya casi voy a cerrar.

—Para lo que gana una tienda como esta. Aunque seas una charlatana. ¿Realmente puedes darte el lujo de rechazar posibles clientes?

Nessa le dio un largo jalón al cigarro añejo que tenia entre sus dedos. Sus uñas no estaban cuidadas, las pulseras en sus muñecas se veían tan viejas como el local mismo. Le dio una larga mirada al chico mas alto del grupo. Cartman se sintió expuesto y analizado. —¿Él es tu amigo el obseso cierto? —Sus palabras salían a través del humo que había inhalado hace unos segundos. —Seria divertido molestarte con esa colilla de cigarro usada que aun guardas en tu armario como un recuerdo preciado. Pero creo que no es prudente ¿Verdad?

—¿De que habla? – pregunto Stan.

—¡Nada de tu interés Stan! – grito Cartman avergonzado.

—Bien, vamos a sumir que lo que dijiste fue real.

—Puedes hacernos una sesión Nessa?

—No me gustan los adolescentes, menos los que me llaman charlatana. Yo no me dedico a eso. Soy herbolaria, compren una maldita planta o lárguense.

—¿Esta segura? Tu amigo tieso de allá atrás no parece estar muy de acuerdo.

—¿Elvis? Solo es mi guardián, gordito.

—¡Hey! —Exclamo Cartman ofendido.

—El ya no dirá nada estúpido. —Dijo Kyle.

— Y si te compramos algo como…no sé, esa rama antigua?

—¿Puedes? —Pregunto Kenny mostrando su mejor cara de cachorro.

—Que más da, como quiera ya se me había arruinado la noche. Pase de este lado y no toquen nada, Elvis puede ver todo.

Los chicos pasaron a la parte detrás del mostrador. Era una habitación pequeña a penas iluminada lámpara que se roja que luchaba por dar sus últimas horas. Una mesa de plástico redonda estaba en el centro, era tan pequeña que a penas podían estar los cinco.

—Entonces …¿Solo haces herbolaria? —Dijo Kyle, tratando de ganar tiempo en lo que la mujer preparaba la mesa.

—Medicina tradicional, dejé la escuela de medicina por unos problemas y me hice cargo de la tienda de mi tío una vez que murió.

—Y ¿Por que dice Kenny que eres una bruja?

—Henrietta me dijo.

—Henrietta te dijo que no lo era, y que mejor te fueras a educar.

—Entonces haces estás cosas, vez el futuro y lees mentes o algo así? —Pregunto Stan.

—No hago nada de eso niño, solo noto cosas. Las personas pueden delatar mucho si pones atencion.

—Ademas, sus padres eran de una secta seguidora de Cthulhu. Es muy probable que algo que se le haya pasado ahí.

—Habla la experiencia. —Suspiro Nessa. — Da lo mismo. Ahora, ¿Que es lo que quieren saber?

—No lo sé, lo mismo que Kenny. -sugirió Kyle.

—A Kenny le dije el futuro próximo y le mostré cuando morirá. ¿Ustedes quieren saber también?

—¿¡QUE?! —Gritaron los tres chicos al unísono.

—¿Tus amigos no saben?

—Técnicamente no.

—Kenny ¿Que putas? ¿Como puedes estar tan tranquilo? -Pregunto Stan.

—Realmente no es gran cosa.

—¿Quién va primero? -Pregunta Nessa después de preparar sus cartas.

—Nadie aquí quiere saber cuándo morirá.

—Tal vez esto no sea buena idea. —Concordó Kyle con Stan. — Y ¿Si dejamos las cosas aquí?

—¿Que pasa Kyle? ¿Tienes miedo? – Pregunto Cartman

—No es miedo idiota, pero no me interesa saber información tan dramática como esa.

—Bueno, yo no tengo miedo es obvio que no moriremos.

—¿Como estás tan seguro? 

—Tenemos 17. —Concluyo Cartman con obviedad.

—¿Y?

— Que nadie muere a esa edad.

—Ya van a empezar….- Stan se lamentó.

—Imbécil, chicos de 17 mueren todo el tiempo.

—Si, pero nosotros no.

— ¿Ya checaste tus niveles de colesterol?

—Dijiste que le contaste su futuro próximo. ¿Puedes decirnos el de nosotros? Solo las partes buenas. —Sugirió Stan.

—Si una donde nadie muera de preferencia.

—De acuerdo, que aburrido. —Nessa tomo varias cartas de su maso y le pidio a los chicos que las revolvieran con sus manos. Una vez listo las puso sobre la mesa mientras las volteaba poco a poco. — Puedo ver aquí que los cuatro se conocen de mucho tiempo. Prácticamente toda la vida, están atravesando muchos cambios y parece que pronto tendrán que tomar decisiones importantes.

—¿Si! ¿Exactamente! Ven chicos les dije que era genial.

—Kenny estamos en nuestro último año y vivimos aquí desde siempre solo dijo lo obvio.

—No me refiero a sus tontos cambios después de la graduación. Los cuatro aquí guardan secretos, pero sobre todo dos de ustedes tienen secretos importantes. Secretos que pueden y van a fracturar su relación probablemente de forma permanente si no actúan pronto.

—Dices patrañas.

—Solo digo lo que veo gordito. No hay nada seguro, el futuro cambia todo el tiempo, cada decisión que toman fractura la línea de la historia de diversas formas. Por ahora el camino que estan tomando los llevará a eso pero aun pueden hacer algo.

—¿Como qué? -Pregunto Stan.

—No sé, se me ocurre... ¿Ser honestos?

Cartman le dio una discreta mirada a Kyle con una pregunta silenciosa oculta en su mirada.

¿Les decimos?

Pero Kyle negó.

—Yo…no creo que nadie aquí este ocultando secretos. —Dijo Stan.

—Bien, entonces no tiene nada de que preocuparse. Ese es su futuro próximo. Ese y el pelirrojo reprobara su examen de musica del jueves.

—¿¡Que!? —Exclamo Kyle.

— ¿Puedes ayudarnos? —Pregunto Stan.

—¿Con el examen de música? —Pregunto Nessa mientras levantaba las cartas.

—No, con lo del futuro próximo.

Nessa suspiro. —Podemos pedir al Ancestro que los ayude pero siempre actúa de formas…

—¿Misteriosas?. —Kenny intento terminar por ella.

—Absurdas diría yo.

Con mucho esfuerzo Nessa saco una enorme caja de debajo de la mesa y la dejo caer con muy poca delicadeza. Los chicos observaron como quitaba el cerrojo que la mantenía cerrada. En cuanto lo hizo la caja se abrió hacia los lados, dejando expuesto a la mirada común lo que parecía un especie de ojo gigante en estado de putrefacción.

—¿Que carajos es eso? —Cartman les quito las palabras de la boca a todos.

—Este es el ojo del Ancestro. Una vieja propiedad familiar, si la quieren llamar así. Decían que daba buena suerte, también es la única conexión que tengo con lo que sea que me da habilidades. Es la cosa mas preciada de esta tienda. —Nessa se tomo un momento para contemplarla. Solo unos segundos para que los adolescentes sentados con ella pudieran sentir el peso de lo que tenían enfrente de sus ojos. —Ahora todos metan su dedo ahí.

—¿¡Que!? —Gritaron todos.

—No, ni hablar. No sabemos ni que es eso.

—Aww, que tierno. Chicos, Kyle tiene miedo.

—No es miedo gordo puto, es asco.

—Yo lo toco. —Kenny se ofreció como voluntario.

Con asco todos vieron como Kenny metía el dedo en el gran “Ojo” por ponerle un nombre, que les había puesto la mujer sobre la mesa. El ligero sonido que salió al Kenny incrustar su dedo sonó asqueroso y húmedo.

—¿Como se siente amigo? —Pregunto Stan. —Podría jurar que vi que esa cosa quiso parpadear.

—En realidad no es tan desagradable, está un poco frío.

—Bien voy yo. —Cartman fue aun mas brusco que Kenny, dejando caer su dedo hasta el fondo. – He puesto mi dedo en peores lugares.

Kyle lo miro con odio. Stan fue el siguiente. Luego Kyle.

—Entonces… ¿Ahora que?

Nessa fue la última y en cuanto sus dedos tocaron el ojo del ancestro la vieja lámpara comenzo a parpadear levemente. —Estamos teniendo una conexión. En este momento el ancestro avalúa sus almas y lo que desean. El buscara el camino que los acerque a lo que quieren, aun si es bajo misteriosas circunstancias. Solo unos segundos pero Kyle pudo jurar que un extraño escalofrío le recorrió todo el cuerpo pero no podía estar seguro. Se preguntaba si fue el único que lo sintió. Nessa siguió hablando casi como si de un rezo se tratara. —Pase lo que pase terminara cuando las almas en conflicto encuentren la epifanía que resuelva el caos.

Se quedaron en silencio lo que se sintió un minuto entero. Los chicos estaban tan incómodos que prefirieron callar ante la extraña situación. Y de la nada, como si de cualquier cosa se tratara Nessa retiro su dedo y procedió a limpiarlo con un viejo mantel que encontró. —Les sugiero que hagan lo mismo, esa cosa apesta por dentro.

Todos retiraron sus manos asqueados. —Espera, ¿Eso todo? — Pregunto Stan molesto.

—Ya les dije. El toma sus decisiones no yo. Yo no controlo nada. Así que hasta dónde yo veo tienen dos opciones. O esperan a que actúe o se sinceran en este momento y nos evitamos lo que sea que pueda pasar.

Todos los chicos guardaron silencio mirándose los unos a los otros.

—Ahí lo tienen. Son diez dólares.

—¿¡Qué!? —Exclamo Kyle.

—Cada uno.

—Vaya bruja de pacotilla. —Se quejo Cartman. Estaba dispuesto a pelear pero todos comenzaron a sacar dinero de entre sus billeteras y bolsillos. — Solo tengo siete.

—Y yo ya no tengo nada.

—Chicos no es justo. Ustedes siempre son los que dicen donde salir y nunca tienen dinero.

—Está bien Stan, yo pongo los tres dólares que le faltan a Cartman.

—Kyle miro a su novio con ojos molestos. —Me la debes.

Stan suspiro. —Supongo que yo el de Kenny.

—¡Gracias Stan!

Entre billetes monedas y lo que parecía un botón viejo lograron completar el pago. Nessa empezó a contarlos—Dinero de adolescentes, muchas gracias por venir. Ahora fuera de mi tienda.

 


 

Nessa prácticamente les cerro la puerta en la cara, dejando a los cuatro chicos afuera en la noche preguntándose que tanto había pasado.

—Es la última vez que seguimos a Kenny a cualquier lugar. Está loca y nos quito diez dólares.

—Si claro diez. —Kyle giro los ojos enojado. —Solo fue así porque la pusiste de mal humor desde que llegamos. Siempre pones a los adultos de mal humor.

—¡Ella empezó!

—Ya no importa chicos, solo vámonos a casa. Cartman, ¿Aun nos puedes llevar a todos no? Es lo menos que te toca al no traer nunca dinero.

Todos comenzaron a caminar rumbo a la camioneta estacionada de Cartman. Cuando eran niños nunca pensaron que el seria el primero en tener cierto nivel de libertad al volante. Stan había conseguido un viejo auto usado para cuándo cumplió 16, pero duro menos de una semana antes de que quedara total y completamente destruido, cortesía de Randy Marsh. Kenny no podía costear un auto y el que tenian estaba al servicio de sus familia. Los padres de Kyle por el contrario si que podrían pagar un auto pero su control parental no les permitía darle una responsabilidad tan grande a un menor de edad, y solo le llegaban a prestar el auto en extrañas ocasiones.

Cartman al ser hijo único y el más consentido de los cuatro resulto ser el único medio de transporte gracias a la crianza permisiva de Liane. Si bien no le podía comprar un auto este estaba a la disposición de Cartman. El chico había abusado un poco de ese control al principio pero una vez que Kyle se había sumado a su relación este no dudo en tratar de hacer que su novio no fuera tan hijo de puta con su mamá. Al menos ahora se tomaba la molestia en solo usarlo cuando su madre no lo necesitaba para el trabajo y además de gastar su propio dinero en gasolina. Esa la razón de porque casi nunca tenia dinero.

—Solo me faltaron tres dolares, ¿Qué le toca hacer a Kenny? El no traía nada.

—Él no debe hacer nada, se le perdona porque el si es agradable.

Una pisca de celos se instaló en Cartman. —¿Entonces porque no sales con él? ¿Eh?

Kyle lo miro con ojos furiosos. Casi siempre hacia pequeños comentarios que los podrían delatar pero el día de hoy se estaba pasando de la raya y los dos lo sabían.

Antes de que pudiera decir algo Kenny se colgó de el tomándolo por sorpresa. —Si Kyle, porque no sales conmigo.

Al menos lo despistados que eran sus amigos podía ser una ventaja en estas situaciones. Mientras buscaba las llaves del auto Cartman noto que algo faltaba dentro de sus bolsillos.

—Esperen un momento. ¿Dónde esta mi teléfono?

—¿No lo tienes?

—No Stan, no lo tengo. —Respondió Cartman molesto mientras seguía buscando. —Esa perra seguro lo robo.

—No lo robo idiota solo estas paranoico. —Kyle trato de calmarlo. —No lo sacaste en toda la noche, probablemente lo dejaste en tu casa.

—O probablemente una bruja que acabamos de conocer y que me odia lo tomo. Se realista Kyle ¿Qué suena mas lógico?

—Solo vámonos, ya lo encontraras en tu casa. —Stan camino al auto.

—¡Pido adelante! —Kyle vio cuando Kenny se adelanto al asiento que usualmente ocupaba.

Una vez Stan y Kenny adentro Cartman se acerca discretamente a Kyle. —¿Me ayudas a buscarlo? —No era idiota, sabia que había apretado los botones de Kyle muchas veces mas de lo permitido en un tema importante.

—Búscalo tu mismo. —Susurro Kyle. —Además, estoy molesto contigo.

Sin decir mas Kyle se apresuro a subir al auto a un lado de Stan quien estaba muy distraído escribiendo en su teléfono como para notar el intercambio.

 

ˆ¿Entonces vienes? Mañana me voy toda la semana, quiero al menos poder despedirme de ti en persona Stanˆ

No te preocupes, ya voy en camino. ¿Segura que puedo quedarme toda la nocheˆ

ˆClaro! Mis padres llegan hasta la tarde. Quédate toda la noche.ˆ