Work Text:
Hwang In-ho y Seong Gi-hun no estaban juntos.
Al menos ésa era la regla de oro en la organización delictiva conocida como ‘Calamar’.
-Señor, creo que deberíamos cuidar la seguridad en la zona de ‘Ddakji’, nuestro mánager que es el ‘Reclutador’, no querrá estar expuesto a un segundo ataque después de que alguien entrara a robar suministros- informó Kang No-Eul leyendo el reporte del incidente de la noche anterior.
In-ho tenía el ceño fruncido ante ese problema, pensando que tendría que desplegar más seguridad en satisfacer las demandas del idiota de Kim Shin.
Sin embargo la atención del joven alfa se vio interrumpida cuando uno de sus guardias de más confianza, aparte de Kang No-Eul entró a su oficina.
-Disculpe, jefe. Tiene una visita, pero sólo pasó a verlo rápidamente, no quiso interferir- dijo el alfa Kang Dae-ho con gesto apenado.
-Está ocupado y es importante, no quiero volver a lidiar con la insistencia del señor Kim en atender sus berrinches- se quejó No-Eul con poca paciencia.
-¿Dae-ho, qué tan importante es?- preguntó In-ho revisando los informes del ataque a las bodegas de Ddakji, pensando que tal vez si no estuvieran tan coloridas en rojo y azul, a petición de Kim Shin por ser sus colores favoritos, llamarían menos la atención.
-Es, el señor Seong
Como si fuera un hechizo del que el joven Líder hubiera despertado, la cabeza de In-ho giró completamente su atención hacia Dae-ho, pensando si había escuchado bien.
-¿Gi-hun está aquí?- preguntó In-ho ante No-Eul que arqueó una ceja en gesto de molestia al notar cómo incluso las pupilas del mafioso se habían expandido en alegría ante el nombre de ese hombre.
-Ah, sí. Dijo que sólo pasó a recordarle sobre la consulta hoy a la una de la tarde. Dijo que no quiere molestar- admitió Dae-ho con una sonrisa al pensar en lo mucho que le agradaba el omega.
In-ho puso con firmeza ambos pies contra el suelo, para echar su silla giratoria hacia atrás, y salir detrás de su escritorio a paso galante, tomando su saco negro, para salir de la oficina a paso apresurado.
-Y se va. Bien hecho, tonto- se quejó No-Eul gruñendo entre dientes.
Dae-ho miró con confusión a la asistente y mejor tiradora del jefe, para fruncir sus cejas en desacuerdo -¿Quieres que pierda mi trabajo si no le decía nada?
-La que perderá su trabajo seré yo cuando renuncie por ser acosada hasta en mis sueños por el idiota del Reclutador- se quejó No-Eul en frustración.
Dae-ho suspiró cansado -Yo lidiaré con él, noona ¿de acuerdo?
No-Eul le miró con gesto escandalizado para tomar el montón de documentos y golpear en el hombro al otro alfa que era mucho más alto que ella -¡Sólo te gano por un año, mocoso idiota! ¡Y más te vale que calmes a ese tonto o voy a asignarte trabajo de escritorio por 6 meses!
Dae-ho se rió intentando aplacar a la alfa que parecía muy agotada, queriendo ayudar a su compañera de su pesada carga de trabajo.
-¡Gi-hun!- lo llamó In-ho tratando de apurar su paso pero sin que pareciera que estaba corriendo hasta el hombre más alto.
El hombre de treinta y cinco años se giró para ver al joven alfa, sonriendo en gesto apenado -Ah, se suponía que sólo venía darte un recado porque estaba de camino
In-ho frunció el ceño al ver que el omega que vestía un cardigan oversize en un suave color rosa, con su mano sobre su pancita de embarazo de siete meses. -¿Por qué nadie te ha ofrecido un asiento?
Los dos guardias con los que Gi-hun había estado hablando se tensaron asustados ante el reclamo del alfa sobre el estado delicado en el que estaba el omega. Se habían incorporado tanto que toda arruga fue aplanada en sus trajes formales en color negro con corbata rosa, y pines de un círculo blanco sobre el pecho derecho.
-Jefe, nosotros no- balbuceó uno de ellos nervioso de la clara ira del alfa. Ambos hombres podrían podrían jurar que incluso las iris del mafioso cambiaban a ser rojizas.
Gi-hun intervino en bufar entre dientes y sujetar el antebrazo derecho del menor, que en seguida giró su atención hacia él. -Yo les indiqué que no necesitaba sentarme, llegué conduciendo. Y sólo venía a dejar un recado. Me han dado un té helado incluso- admitió señalando la botella que estaba sobre la mesa de recepción donde Geum-ja seguía trabajando, a pesar de estar escuchando todo.
-¿En serio, Gi-hun? Ellos saben que necesitan atenderte bien- admitió In-ho preocupado del estado del omega o de su bebé en su vientre.
Gi-hun soltó el agarre en In-ho, que pareció torcer la boca hacia abajo, decepcionado de tener más el contacto entre ambos -Sí, ahora que te recordé de la cita con el ginecologo puedo irme. En caso de que no puedas ir, yo entiendo en que-
-¿Ya has almorzado algo, hyung?
Gi-hun se quedó anonadado ante la pregunta rápida del joven mafioso -Espera, ¿eso que tiene que ver con lo que te he dicho?
El Lider se mostró renuente a dejar el asunto, para girarse completamente al hombre que era más alto que él, moviendo su zapato izquierdo en forma impaciente, haciendo sonar el piso de marmol negro bajo él.
-¿No has almorzado. Gi-hun? ¿Quieres que te pida algo de comer? ¿O prefieres que pida algo a mi chef personal? ¿Cómo sigues de los antojos?- preguntó In-ho bombardeando de preguntas al omega embarazado.
Gi-hun soltó un quejido entre dientes para llevarse la mano a la cabeza.
Ésa era la misma razón por la que era difícil hablar con el sobreprotector alfa.
Por desgracia, ése micro gesto de molestia había causado aun más preocupación en el joven alfa.
-¿Gi-hun? ¿Estás bien? ¡Ustedes dos, llamen a mi médico!- los regañó In-ho acercándose a ver el estado del padre de su bebé. Los guardias se vieron alterados, pensando en hablarle al doctor privado de In-ho que estaba su oficina un piso más abajo.
Geum-ja había dejado de escribir en la computadora para poner su atención ante su jefe, y su no-pareja.
Gi-hun suspiró para sujetar de los hombros a In-ho, que parecía vibrar en ansiedad, para mirarlo a los ojos en gesto molesto -In-ho, estoy bien. Deja de ordenar a todos como si estuvieran para atenderme todo el tiempo. Sé que estás ocupado, y no quise interferir en tu rutina. Ya es mucho que vengas a la chequeo mensual conmigo cada mes
Lo último había sido susurrado casi con tristeza por Gi-hun, para acariciar su vientre tratando de calmar su estado de ánimo.
In-ho quiso decir otra cosa sobre que nada sobre Gi-hun o su bebé era irrelevante para él.
-Jefe, ¿por qué no lleva a Gi-hun-nim al restaurante que abrió a unas cuadras de aquí? Tengo que entendido que usted no ha comido- habló Geum-ja interrumpiendo a su jefe, aunque su voz sonaba en tono firme y maternal.
In-ho parpadeó sorprendido para recordar el lugar que había descubierto días antes.
-Es cierto, puedo comer algo con Gi-hun-hyun antes de la consulta
-¿Tú eres el que no ha comido y me has regañado a mí?- preguntó riendo Gi-hun entre dientes ante lo terco que era el hombre más joven.
Geum-ja se giró a mirar al omega, sonriendo con una alegría -Gi-hun-nim, por favor lleve a mi jefe a comer algo delicioso, ¿de acuerdo? Aparte ése bebé también necesita comer bien, para que crezca sano y bonito
-De acuerdo- accedió Gi-hun asintiendo levemente, soltando suavemente su agarre de los hombros del mafioso.
In-ho contempló el perfil de Gi-hun, para confesar algo en forma decidida -El bebé ya nacerá bonito al tener los genes de Gi-hun-hyung. Así que sólo debemos cuidar que esté a salvo con todo lo que juntos podamos darle.
El omega miró al alfa que le sostuvo la mirada, sonriendo ligeramente en forma cálida. Gi-hun sabía cuán diferente era Hwang In-ho en todas las facetas de su vida. Incluyendo, cómo el sentir esos oscuros ojos podían contemplarlo con tanta afectividad y anhelo.
El omega tenía que retirar la mirada gran parte de las veces por sentirse asfixiado ante todas esas emociones.
Eso, además de poder distinguir como el aroma de In-ho cambiaba de ser fresco, a ser apenas dulce, como un suave cosquilleo que se extendía desde su piel hasta su garganta.
-Vamos, In-ho. Pero yo pagaré- advirtió Gi-hun para tirarse a tomar su mochila, cuando ésta ya estaba en el brazo derecho del mafioso.
-No, es también mi comida, así que un alfa debe cuidar a su familia
Gi-hun respiró hondo ante el comportamiento del menor, cansado de tener que pelear cada una de sus decisiones.
Mientras salían por las puertas de la oficina, y los guardias se apresuraban a informar que el jefe iba a salir, Geum-ja sonrió victoriosa.
Sí, todos sabían que ese joven terco alfa y ese independiente pero sensible omega no eran pareja. Sin embargo, la omega sabía que a veces las palabras terminaban sobrando cuando los sentimientos estaban presentes.
Gi-hun se sentó sobre la silla en la sala de espera después de haber pasado al sanitario en compañía del alfa que había asegurado que estuviera libre de cualquier amenaza.
In-ho esperó hasta ver que el omega estaba bien, se sentó a su lado, sacando su celular al haber recibido una notificación especial que timbró dos veces. Aquella modalidad que había ajustado para tres personas debido a la relevancia que tenían en su vida: su asistente No-Eul, que justamente estaba sentada en una de las sillas de enfrente, leyendo un libro de bolsillo; la otra era su hermano mayor Jun-ho, y la última era el mismo adorable omega sentado a su lado.
-¿No has sentido pataditas?- preguntó In-ho respondiendo rápidamente un par de mensajes de Jun-ho, preguntando si ya los habían atendido en el doctor.
-Hoy no, creo que el bebé está dormido- admitió Gi-hun alcanzando a distinguir el aroma astringente de In-ho, pensando que debía estar desanimado por poder pasar poco tiempo con su bebé, y por lo tanto no poder sentirlo -Pero si pones tu mano, puedes sentir un poco como se mueve al dormir.
In-ho le miró en seguida con gesto de sorpresa y un brillo de inocencia en esos ojos normalmente calculadores. -¿Puedo sentirlo?
Gi-hun sonrió reprimiendo un bostezo por el sueño que tenía, pensando en lo joven que era el padre de su hijo, a pesar de la profesión que tenía -Sí, adelante.
In-ho guardó su celular en su bolsillo interno del saco que portaba, para acercar su mano izquierda al vientre de Gi-hun, tratando de sentir al bebé.
-Casi parece que es un masaje- admitió Gi-hun sonriendo al sentir esa mano acariciar con firme suavidad. In-ho parecía en aquel momento un joven de su edad, y no el líder de una poderosa mafia en su control.
-¿Aún sigues con dolor, hyung? Puedo conseguirte masajes en un spa si eso te ayuda- se ofreció In-ho preocupado buscando el rostro de Gi-hun, notando como el omega cerraba los ojos en gesto cansado.
-Estoy bien, ya hago dos clases natación en la semana, pero supongo que cada que pase el tiempo será más pesado moverme- sonrió Gi-hun para cabecear y decir las últimas palabras en forma casi incoherente.
En forma suave, In-ho siguió haciendo movimientos circulares, antes de sentir la respiración lenta de Gi-hun que parecía cansado con algunas ojeras bajo sus ojos. Si bien In-ho no se sentía bien de pensar que el omega podría pasar noches sin sueño, también trataba de no hostigar tanto al padre de su bebé. Realmente lo intentaba, a pesar de su impulso de querer incluso bajar la Luna si la boca de Gi-hun se lo pedía.
Al sentir el suave respirar de Gi-hun cerca, In-ho acomodó con movimientos suaves al omega, para que pudiera recostarse sobre su hombro, y pudiera dormitar por unos minutos antes de que fueran llamados al consultorio.
No-Eul sonrió con ternura al ver al joven alfa cruzarse de brazos en forma protectora, a pesar de que tenía una suave sonrisa satisfecha al sentir el cuerpo de Gi-hun tan cerca de él. Realmente pensaba que el adorable Líder del grupo criminal ‘Calamar’ debería tener el mismo valor que presentaba para enfrentar una redada, y ponerse los pantalones en su iniciar una relación con el omega.
-¿No se ven adorables? Esta es una de las mejores prestaciones de mi trabajo- interrumpió Dae-ho en un susurro tratando de tomar una fotografía en forma discreta de lo adorables que eran el jefe y el padre de su hijo.
-Te va a suspender si el Líder te atrapa- canturreó No-Eul a pesar de sentirse celosa de la osadía del más joven en querer preservar el momento en una fotografía.
-Ya verás que no- la contradijo Dae-ho tratando de acomodarse para capturar el mejor ángulo.
-Dae-ho, sólo toma la fotografía y me la mandas. La necesito en un minuto, o voy a reducir el sueldo de una semana- le ordenó In-ho tratando de mostrarse sereno a pesar de su agitado corazón al sentir tan cerca al omega cuyo dulce aroma cítrico con una dulzura parecida al azúcar de los dulces Dalgona.
-¡No, jefe!- se quejó Dae-ho en gesto asustado para tomar varias fotografías y enviarlas a su número personal.
In-ho por su parte sonreía, ya que todo guardia ‘rosa’ que trabajaba para el joven mafioso de veinticuatro años apodado como el ‘Líder’, sabía que si algo le importaba a su jefe, no debían interferir o ir en su contra. Eso incluía todo lo relacionado a Seong Gi-hun, y su futuro hijo. Y mejor aún, debían protegerlo como si también fuera importante para ellos.
Aun podía recordar cómo sus caminos se habían cruzado entre ellos debido a las casualidades de la vida. Y cómo a pesar de la diferencia de edad, estatus social, y el ámbito laboral que tenían, ambos habían coincidido en la vida después de que una llanta ponchada lo hubiera inhabilitado cerca de la zona de Ssangmun-dong.
Después de conocerse, In-ho había enviado todos los automóviles de su imperio a ser arreglados en la compañía, trayendo un nuevo e importante cliente para Dragon Motors. Y si bien Gi-hun era sólo un empleado, In-ho había pagado una cantidad extra para garantizar que Gi-hun fuera quien supervisara el trabajo realizado por otros empleados. In-ho tampoco quería que las labores extenuantes fueran demasiadas para el omega.
Fue entonces cuando uno de los peores momentos en su vida había sido cuando In-ho había pasado de casualidad al estar cerca de la zona, y poder pedirle a Gi-hun, un sencillo cambio de aceite para tener la excusa de verlo. Y claro, poder conversar un rato con el adorable omega.
Así que al encontrar al alto omega en medio del celo luego de que un cliente hubiera alterado su té de limón mientras reparaba su automóvil, había causado un sentimiento de protección crecer en segundos en él. Luego de alejar al anciano alfa que parecía estar cerca de los cincuenta años empezar a desvestir a un tembloroso Gi-hun bajo suyo, In-ho lo alejó de Gi-hun para golpearlo en furia.
-In-ho, basta- le rogó Gi-hun a pesar de la poca claridad que tenía su mente.
Sólo esa petición en la voz del omega había detenido al joven alfa de agredir al inconsciente alfa que había abusado de la confianza del trabajador Gi-hun.
-Gi-hun-hyung, ¿estás bien?- preguntó In-ho angustiado, alcanzado a distinguir el aroma dulce de dulces de Dalgona cosquilleando su garganta con hambre.
-No- admitió Gi-hun tratando de enfocarse en algo, a pesar de la fiebre que tenía, y sentir la ropa húmeda pegarse a su cuerpo en forma incómoda.
In-ho podría haber hecho suyo al omega al haberlo visto en ése estado, admitiendo la atracción sexual que había sentido por el hombre mayor. Claro, si su corazón no habría sentido impotencia al ver sufrir a Gi-hun.
El omega lloraba y parecía estar peleando contra sí mismo ante su cuerpo que reaccionaba de forma dolorosa, obligándolo a actuar como no debía.
-Gi-hun- pidió In-ho teniendo la cabeza fría ante el indefenso omega -Dime que necesitas
Los ojos del omega le habían mirado con súplica, confiando en el alfa como su salvavidas -Por favor no me dejes solo
In-ho respiró hondo ante la memoria de los ojos llorosos, y suplicantes de Gi-hun, que habían hecho que terminaran juntos por tres días ante el celo que se había creado en su cuerpo. Si bien habían usado protección, y se había asegurado de cuidarlo, al final habían terminado reunidos por un embarazo.
Tal vez la situación fuera poco usual, pero al menos ahora Gi-hun y él tenían un lazo único que compartían juntos y que sería de por vida.
Con una sonrisa complaciente, In-ho trataba de mantener la calma al sentir el cosquilleo del cabello de Gi-hun en su piel.
Ajeno a ello, ignoraba que no sólo Dae-ho había sido uno de los guardias que habían tomado fotografía del evento entre ambos. Y ahora enviaba un mensaje de texto a un número desconocido.
La respuesta llegó de inmediato.
‘Trata de ingresar al consultorio durante la cita, necesitamos saber la fecha de parto del futuro heredero del líder Hwang. Necesitamos la fecha para preparar un funeral.’
FIN (?)
