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A non party holding hands

Summary:

En la Port Mafia, un joven Dazai lo pasa mal con los ambientes de fiesta, porque, ¿A quien le gustan los lugares llenos de gente, con luces y mucho ruido?

Chuuya está dispuesto a ayudarlo y sacarlo de allí.

 

O: mi fanfic Viejo de 2022 que estaba en Wattpad y los de Twitter me dijeron q lo subiese

Notes:

No voy ni a revisarlo, si tiene faltas que le den, si tiene errores que le den, esto es un documento histórico de mi desarrollo LOL

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Nos situamos unos meses después de que Chuuya entrara a la Mafia.

 

Este día, se celebraría la primera fiesta a la que Chuuya asistiría como empleado de la Port Mafia.

 

Chuuya estaba vestido de manera elegante para la ocasión. Aunque no al punto de ir de traje.

 

Ya era de noche, y Chuuya, acompañado de su mentora Kouyou, se dirigió al lugar de la celebración. Era una sala amplia, con una mesa grande llena de comida y bebida en el centro, mesas más pequeñas a los lados y luces blancas que daban un toque elegante y lujoso al lugar.

 

Chuuya investigaba el lugar con la mirada, dándose cuenta de que, a pesar de haber llegado pronto al evento, había bastante gente. Y a decir verdad, apenas conocía a alguien de allí, por lo que no se alejó mucho de Kouyou.

 

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Dos horas antes.

 

Dazai seguía en su "casa" (un contenedor de metal) envuelto en una manta sin intenciones de salir.

 

Obviamente él sabía sobre la fiesta que se celebraría dentro de unas horas. Y también sabía que él, como discípulo del actual jefe, debería ir.

 

Pero eso no significaba que él quisiera ir.

Ni mucho menos.

No quería ir por nada del mundo.

 

¡Y había muchas razones para ello! Mucha gente que no le importaba en un sitio cerrado, conversaciones aburridas y falsas, luces molestas, música alta... Entendéis el punto de Dazai.

 

Por desgracia para Dazai, Mori ya le había dejado claro que debía de ir.

 

En contra de su voluntad, y con mucha pereza, se levantó de su cama para empezar a arreglarse. Cuanto más tarde mejor.

 

Tras arreglarse, miró el reloj que tenía en la pared. 20 minutos para el inicio oficial de la fiesta.

 

Suspiro y salió de su "casa". Total, tardaba 30 minutos en llegar a la PM andando.

 

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Dazai llegó 15 minutos después de que la fiesta empezara.

 

Entró por otra puerta, esperando ser visto por la menor cantidad de gente posible, saludó a Mori, y se sentó en una esquina libre en el suelo con algo de comida.

 

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Había pasado un lapso de 20 minutos desde el inicio de la fiesta, y Chuuya estaba hablando tranquilamente con algunas personas mientras comía.

 

Habia visto de reojo varias veces a Mori, quien parecía llamar a alguien por teléfono hace un rato.

 

Decidió no darle mucha importancia... Hasta que recordó que aún no había visto a Dazai. Sabía que él tenía la costumbre de llegar tarde, pero también sabía que Dazai era consciente de que esta fiesta era "importante", y ya habían pasado 20 minutos...

 

Suspiró y decidió desechar cualquier mal pensamiento. Total, él es solo un suicida, ¿Que más da lo que le pase?

 

(Y aún pensando eso, no puede apartar la vista de la puerta.)

 

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"Una hora. Ha pasado una hora y no he visto entrar a Dazai."

Piensa chuuya, cansado ya de la conversación inútil que tienen las personas delante de él. Kouyou se había ido hace un rato, dejándolo a él solo con esos dos tipos.

 

Tras unos minutos, se escapó de esa conversación en búsqueda de algo más interesante. (Si le preguntas, te dirá que no está buscando a Dazai. No hace falta tener mucha inteligencia para saber que es mentira.)

 

-- ¿Dazai? Llegó hace bastante rato, aunque le perdí la vista nada más se alejó de mí. Aunque sé que sigue aquí dentro. Dijo Mori, sin darle mucha importancia.

 

-- ¡¿Ese suicida ya llegó?! ¡¿Cómo no lo vi entrar?! Chuuya se fue enfadado a buscarlo, decidido a gritarle a los cuatro vientos.

 

En realidad, tampoco tardó tanto en encontrarlo. Seguía sentado en esa esquina, mirando a la nada y al todo.

 

-- ¡Tú, bastardo suicida! ¡¿Que haces ahí apartado del mundo?! Grita Chuuya mientras se acercaba a él. En realidad, conociéndole, algo le olía mal, tal vez algo le pasaba a Dazai.

 

Dazai miró a chuuya, y por una milésima en su rostro se pudo apreciar algo de sorpresa. Para cualquier otra persona, hubiera sido indetectable, pero no para chuuya.

 

-- ¡¿Huh?! ¡Mira que babosa habla! Estoy aquí para vigilar que nadie se robe a mi perro, ¡y para ver si se me ocurre otra idea de suicidio! Dice Dazai con su típico tono de burla, mientras se levanta de la esquina donde estaba sentado.

 

-- ¡No necesito que me vigiles! ¡Caballa! ¡Tsk!

 

Mientras se "hablaban tranquilamente", Chuuya pudo notar varias cosas extrañas en Dazai.

La primera, esque sus comentarios eran menos afilados que de costumbre. La segunda, que no paraba de mirar a todos lados disimuladamente. La tercera, y más importante, un leve temblor en sus manos. 

 

-- ¡¡Seras tú bastardo caballa idiota!!... En fin, voy a por algo de comer. Chuuya se dió media vuelta y empezó a caminar, esperando que Dazai le siguiera.

 

Dazai no le acompañó, solo se quedó quieto en el mismo lugar donde estaba, de pié, aún con ese leve temblor casi imperceptible en las manos.

 

En un impulso, agarró una de las manos de Dazai y lo arrastró hacia la zona de comida.

 

-- Waaa, Chuuyaaaa, son los amos los que deben de llevar a los perros, ¡¡no al revés!! Se quejaba Dazai.

Pero, tras la nula reacción de Chuuya, y que ya se acercaban a una zona con más gente, Dazai se quedó inusualmente callado. Y como Chuuya iba por delante de él, no notó que Dazai miraba sus dos manos juntas.

 

Chuuya percibió el silencio del otro, pero decidió no comentarlo aún, ya que, cuanto más se acercaban a la comida (donde había más personas, más música y más ruido) el nerviosismo de Dazai se hacía más evidente.

 

-- Supongo que esperaré a mi fiel perro por allí mientras él va a cazar alim-.

 

-- Oh no, bastardo, tú te vienes conmigo o te volverás a escapar. Cortó Chuuya a Dazai mientras seguía caminando sin detenerse entre la gente.

 

Una vez con más comida, unas personas pararon a los dos adolescentes para hablar.

Despues del saludo inicial, el único de los dos que hablaba era Chuuya, Dazai simplemente se quedó a su lado, en silencio.

La respiración de Dazai tendía a ser silenciosa e imperceptible, pero ahora mismo Chuuya podía oír perfectamente la respiración del otro.

 

Al notar eso, Chuuya decidió que era momento de salir de allí y buscar una explicación del mismo Dazai, por lo que terminó la conversación y salió de la sala de fiestas, arrastrando a Dazai, sin que nadie los viese.

 

-- Buuuh, Chibi ha sido maleducado buuh, ¿¿que pensaran de él?? ¿¿Qué pasa con él?? Se quejó Dazai, una vez ya fuera de la sala.

 

-- ¡Bastardo! Eso mismo me pregunto yo! ¡¿¿Qué mierdas pasa contigo hoy??!

 

-- Chibi tontito, ¡a mi no me pasa nada! Simplemente que los que están ahí dentro no están al nivel para hablar conmigo.

 

-- Te he visto hablar con la basura más podrida de esta ciudad sin dudarlo, no mientas Dazai. ¡¡Hasta tú mano está temblando!! Chuuya le enseña su mano temblorosa a Dazai, ya que en ningún momento la ha soltado. ¡Así que no me vengas con mentiras mal hechas y dime la verdad!

 

-- Yo... Emh-... En ese momento, Dazai no sabe que responder, se quedó totalmente sin palabras.

 

Chuuya esperó una respuesta por un par de minutos más, pero al ver que Dazai estaba prácticamente paralizado (y tal vez al borde del colapso), suspiró para seguir hablando.

 

-- Larguémonos de aquí. Vayamos a por un helado en cualquier lugar. Comenta Chuuya mientras arrastra a Dazai a la salida.

 

Él solo se deja llevar, con ojos sorprendidos y aún buscando las palabras para la pregunta de antes. Sin éxito.

 

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Ambos llegaron a una heladería de la mano. Serían sobre las 00:30 a.m.

 

Dazai no dijo palabra en todo el trayecto, y ni siquiera miró a Chuuya. Algo bueno esque su respiración se había tranquilizado, volviendo a ser tan silenciosa como siempre.

 

-- Un helado de menta y... Chuuya miró a Dazai, esperando que el pidiera algo, pero él no parecía con intenciones de hablar. El helado más dulce y colorido que tengas. 

 

-- Entendido, marchando dos helados. Por favor tomen asiento mientras esperan. Respondió la camarera, mientras iba a preparar los helados para ambos.

 

Los dos se sentaron en una mesa en la esquina mientras esperaban los helados.

 

Al mismo tiempo, en la mente de Dazai, todo daba vueltas. "¿Qué hacemos aquí?", "¿Qué he hecho mal?", "¿Cómo ha podido pillarme?", "¿Cuánto sabe?"

 

-- ¡Oi, Caballa! ¡Estabas actuando raro allí! Más bien... ¡Sigues actuando raro! Dazai miró sorprendido a Chuuya. Tienes esa cara de estúpido preocupado y además te tiemblan las manos. ¡Y encima hasta podía escuchar tu horrible respiración!

 

Dazai iba a contestar algo, pero Chuuya le interrumpió. -- ¡Así que deja de estar tan ansioso, porque no has hecho nada jodidamente malo! ¡¿¿Entiendes suicida estúpido??! Si no te gustan las fiestas, ¡te piras! Te largas a por un helado o lo que sea, no te quedas haciendo el imbécil en una esquina, ¿¿¿comprendes idiota??? Terminó Chuuya diciendo mientras le señalaba.

 

Justo en ese momento, la camarera llegó con los helados. Dazai, atónito, simplemente asintió al otro en silencio mientras su helado era posado frente a él.

 

Chuuya suspiró satisfecho, esperando que sus palabras calaran en él contrario.

 

-- Así que, termínate ese estúpido y colorido helado porque apenas te vi comer allí. Dijo Chuuya, mientras el mismo le pegaba un bocado a su helado.

 

--... Gracias... Susurró Dazai, mientras también empezaba a comer su helado.

 

-- ¿Hmm? ¿Qué has dicho? 

 

-- Dije que he educado bien a mi perro, ¡hasta pagó por mi helado!

 

-- Eres insoportable. Pues claro que Chuuya a oído lo que Dazai había dicho, pero no se lo diría. Por ahora.

 

 

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Una vez el helado terminado...

 

-- Hey, bolsa andante de vendajes. Ni se te ocurra pensar que voy a dejar que vallas a ese maldito contenedor a dormir. Sigues temblando y el jefe me mataría si apareces mañana muerto habiendo desaparecido ambos de la fiesta. Comentó Chuuya mientras, de nuevo, arrastraba de la mano a Dazai hacia su casa.

 

-- Awww, ¡mi perro se preocupa por mí! Qué bien educado estás, Chibi. Dazai se dejó arrastras por el otro. En realidad él tampoco quería estar solo en ese momento.

 

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Ya en la casa de Chuuya, ambos acabaron durmiendo juntos acurrucados.

 

Dazai ya no temblaba y su respiración había vuelto a la tranquilidad. Chuuya se alegró al notar eso.

 

Esa noche, los dos durmieron plácidamente hasta altas horas de la mañana. Tal vez, una ventaja de que haya fiesta en la Port Mafia, es que al día siguiente no hace falta ir a trabajar.

 

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A partir de entonces, Dazai supo que, si es de la mano de Chuuya, él tal vez estuviese dispuesto a ir a las fiestas...

 

Aunque preferiría ir a por un helado o a la playa.

 

Donde sea, siempre que sea con él.

 

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Chuuya siempre estará dispuesto a estar al lado de Dazai. Sobre todo en esos momentos donde es tan vulnerable como el joven que debe de ser.

 

(Chuuya y Dazai negarán todo esto.)

Notes:

Lo peor esq entra dentro de los Fics más largos q he escrito

Debería rehacerlo??