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PIELES

Summary:

Dentro de la manada Kim cada alfa recibe un lobo durante su ceremonia de presentación, todo cambia cuando el lobo de Taehyung resulta ser un omega híbrido.

Pues se supone que los omegas están extintos.

Notes:

por fin, luego de una gran sequía de mi parte, estoy de regreso, tenía este wip desde el año pasado y la magia del inicio del otoño hizo que logrará terminarlo, tenía muchas ganas de escribir un omegaverse tradicional y aunque al final resultó que la mayor parte de la historia no se desarrolla dentro de una manada o bajo estrictas conductas, sí conserva su encanto (y es ciertamente autoindulgente), escribir a estos personajes fue muy entretenido pues se trata de un mundo y una dinámica diferente de la modernidad a la que estoy acostumbrada, sin más que decir, ¡disfruten!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Dentro de la manada Kim, si alguien pregunta acerca de los omegas a las generaciones más jóvenes te dirán que se extinguieron hace décadas en todo el territorio norte, que eran seres demasiado débiles, cuyo cuerpo y habilidades no estaban preparadas para los crudos inviernos o las empinadas montañas de la zona, ni para la caza de especies más pequeñas o la pesca en los lagos congelados, tampoco lo estaban para la vida civilizada como sedentarios, costumbres adquiridas apenas cinco generaciones atrás; Que los omegas, al ser volátiles y salvajes, a merced de sus feromonas y sin la fuerza suficiente para intentar controlarlas como lo hacen los alfas, agonizaban con las costumbres sedentarias, sus lobos internos ansiando regresar a la vida nómada.

También te dirán que ni siquiera los alfas pudieron protegerlos de su frágil naturaleza, y que los últimos especímenes omegas se transformaron en su forma animal como recurso final, huyendo al sur y sus bosques rodeados por el océano, olvidando que fueron humanos alguna vez.

Sin embargo, si preguntas a alguno de los alfas más ancianos, sobretodo durante las festividades de la luna y si han bebido sin precaución del fermentado de arroz, no te hablará del mito sino de la despreciable leyenda, te hablará de seres hermosos con talento para múltiples tareas, seres híbridos capaces de transformarse en feroces lobos blancos como las primeras generaciones que lo originaron todo, una capacidad que ningún alfa domina incluso ahora, te hablarán de sus feromonas y los olores más exquisitos que han existido en el norte, de la capacidad que tenían para dominar a cualquier alfa y tenerlo a su merced, y de cómo todo esto no los llevó a su extinción sino a su exterminio.

Dentro de la manada Kim, las betas son las únicas con la capacidad de procrear y cada año se crían cachorros de lobo que fungirán como compañía para los alfas durante la temporada de caza a falta de los omegas y su poder de transformación, todos cumplen un papel en la manada, las reglas son claras, y cualquiera que no las cumpla puede decidir correr el mismo destino que los omegas.

Así ha sido por más de 90 años, por lo que no había razón para pensar que de un día a otro todo pudiese cambiar.

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Taehyung puede escuchar el crujir de las hojas a punto de caer de las ramas de los inmensos árboles bajo la montaña y el viento correr sin obstáculo alguno a la altura en la que se encuentra, como silbando su propia melodía, un aviso musical para los osos, las liebres y los zorros de que el invierno está cerca, de que deben planear sus hibernaciones y preparar sus provisiones y resguardo.

Puede oler los restos de la última lluvia, y sentir en sus entrañas el inicio del clima helado intentando atravesar la piel de venado que viste, el atuendo es un regalo de su padre, quién es uno de los líderes de la manada, la piel tiene un hermoso color marrón y se encuentra moteada de blanco, esta es la última vez que Taehyung usará dicha piel, pues a partir de mañana solo vestirá aquella que provenga del animal que logre cazar al completar su ceremonia de presentación.

En su lado izquierdo el crujir de las hojas cambia, son pisadas, Taehyung sonríe de lado, luego finge estar dormido cuando las pisadas se acercan.

—¡Hyung! —gritan a la par que Taehyung rueda sobre su eje.

El impacto del alfa cayendo de cara en el lugar donde Taehyung se encontraba acostado, será digno de rememorar durante la cena de mañana.

—Jungkook-ah —dice Taehyung riendo ligeramente con la imagen del menor incorporándose —, me parece que no has estado trabajando en tus reflejos.

—No estaría tan seguro —responde Jungkook al mismo tiempo que toma el tobillo de Taehyung, logrando desestabilizarlo y haciendo que caiga junto a él.

Ambos forcejean por unos segundos, como cuando eran unos cachorros, rodando sobre la hierba que cubre la cima de la montaña, se dice que cualquiera que desee alejarse de la manada debe ir colina abajo, hacía donde el sol se oculta, pero debe hacerlo solo, cargando con el peso de vivir sin manada por la eternidad.

Luego de algunos minutos Jungkook y Taehyung se sientan hombro a hombro, jadeando y riendo, sus rostros bañados del naranja que se derrama ante las últimas horas del día, Taehyung sacude la tierra del cabello del menor en un gesto cariñoso y rasca detrás de una de sus orejas, a lo que Jungkook murmura feliz.

—¿Estás listo para mañana hyung? —pregunta Jungkook segundos más tarde.

—Lo estoy —confirma Taehyung.

—¿Ya sabes que lobo elegirás?

Taehyung admira el horizonte tragándose el sol, se pregunta si él podría ir colina abajo, si es verdad que al hacerlo vagará sin una manada por el resto de su vida, o si solo es otra de las historias que los alfas más viejos cuenta para ahuyentarlos de la curiosidad.

—Son los lobos los que te eligen —responde Taehyung.

.

Una semana antes, una fuerte tormenta trajo consigo una manada de lobos blancos a los alrededores de la manada Kim, hambrientos y sin un pasado de domesticación intentaron atacar a muchas de las familias periféricas, el círculo líder discutió el problema y cinco alfas voluntarios se ofrecieron a cazarlos, por lo que Taehyung tuvo que persuadir a su padre de ese plan, pues el valor que presentaban los animales no podía ser ignorado, no se habían visto lobos blancos desde hacía más de sesenta años, animales mucho más grandes y feroces que el lobo promedio, además, para Taehyung, cazar a un lobo era como cazar a un igual, la rama de la que deriva su clase, la compañía desde los primeros seres, es así que la misión de eliminación se había convertido en una misión de captura.

—¡Los ancianos van a revisarlos! —dice Jin, uno de los alfas voluntarios, heredero del círculo líder y amigo de Taehyung.

Su hyung se los informa en cuanto regresan con los lobos blancos cautivos, los enormes animales, ahora atados por cuerdas, lucen más asustados que feroces al cruzar la aldea, pero aún así continúan gruñendo y retorciéndose.

—Muchos huyeron al ver que apresaban a sus compañeros —narra Jin a unos atentos Jungkook y Taehyung —, solo atrapamos a tres.

—No creo que podamos domesticarlos, Taehyung-ah —agrega Jin sabiendo lo mucho que Taehyung había luchado por el honor de los animales —, se trata de lobos adultos demasiado grandes, podrían destrozarnos fácilmente.

—No huyeron, escapaban de nosotros —opina Namjoon, otro de los alfas herederos del círculo líder y amigo de Taehyung.

—¿Qué quieres decir hyung? —le pregunta Taehyung.

—Namjoon-ah piensa que los lobos también son más inteligentes que el promedio —explica Jin negando con la cabeza y luciendo ciertamente incrédulo.

—Hablé con uno, le dije que no íbamos a lastimarlo, el lobo me miró y supe que me entendía —se defiende Namjoon.

—Todos los lobos nos entienden —replica Jin.

—Este era diferente, incluso se detuvo a pensar por un momento.

—Y luego huyó —dice Jin —, ¿cómo estás tan seguro de que estaba pensando?

—Cuando interactúen con ellos lo verán.

Los lobos blancos son colocados en un gran pozo de piedra, el cual es ocupado para contener a los alfas cuando no pueden controlar el "Mal del calor", una afección esporádica en la manada, el celo en los alfas es algo biológico, episodios bianuales capaces de ser controlados con una infusión herbácea de belladona y valeriana, en los cuales lo único que sucede es que el alfa se vuelve más fértil, no hay ningun otro motivo para su existencia, mientras que el Mal del calor se considera una entidad aparte, llena de alucinaciones y lobos incontrolables, la mayoría de los alfas que lo atraviesan se niegan a narrar dichos delirios, reciben grandes cantidades de hierbas sedantes y son vigilados por los alfas más ancianos.

Llena de curiosidad, la manada entera rodeó el pozo que ahora contenía a los lobos blancos, pero pronto se le pidió a todos que regresarán a su hogares, los lobos aullaron su confinamiento, caminando alrededor del área circular con desesperación, Taehyung los observó y pudo percibir lo que Namjoon había dicho, los lobos no parecían perdidos sino enojados, y no caminaban sin sentido sino que analizaban el sitio en el que se encontraban, luego, uno de los lobos alzó la cabeza en dirección a Taehyung, había algo desconcertante en sus ojos dorados, algo casi humano que hizo a Taehyung desviar la mirada.

Solo el círculo líder se quedó junto a los lobos aquella noche, deliberando qué debían hacer con ellos.

El primer día, los lobos estuvieron reacios a comer la carne cruda de conejo que les proporcionaron, y fue hasta la mañana siguiente cuando un par de niños se acercaron a hurtadillas y les lanzaron sus almuerzos a medio comer que los lobos aceptaron probar bocado, así que para la noche del segundo día se les proporcionó carne y vegetales guisados.

Con el paso de los días los lobos parecieron adaptarse al pozo, los niños continuaban asomándose al sitio sin sentir amenaza alguna así que durante el quinto día se probó dejar a uno de los lobos fuera para que caminará por la aldea, su interacción con los lobos grises adultos y las otras crías de lobo en proceso de domesticación fue sencilla, ninguno de estos actuaron reacios a la incorporación así que para el séptimo día los tres lobos blancos ya caminaban con libertad dentro de la manada.

—No hay lobo suficientemente grande o salvaje para la manada Kim —se regodeó uno de los domesticadores aquella mañana.

—Sigo pensando que esos lobos no deberían estar aquí —opinó Namjoon.

Taehyung aún no sabía qué posición debía tomar respecto a los lobos blancos, por una parte él había sido partícipe de su salvación, pero por otra también existía esa pequeña duda que nacía de las palabras de su hyung, ¿realmente los habían domesticado en tan solo siete días?, era un concepto casi risible, sin embargo, sin otro incidente o amenaza evidente sería difícil que la manada pidiese expulsarlos, pues de alguna forma todos se habían encariñado rápidamente con los animales.

Taehyung baja de la montaña junto a Jungkook, la cena está por servirse así que atraviesan el centro de la aldea, el cual se encuentra listo para el día de mañana, la ceremonia de presentación de Taehyung es un evento importante al tratarse de uno de los herederos del círculo líder, para otros alfas suele ocurrir a una edad más jóven, a los 23 o 24 años, que es cuando comenzarán a desempeñar sus trabajos asignados en la manada y encontrarán pareja en algún beta, para Taehyung, ocurre un par de años después, pues es el primer paso para comenzar a asumir el papel de su padre en el círculo líder.

Antes de sentarse alrededor de la fogata donde ya comienzan a servir el guisado de la noche, Taehyung puede ver a uno de los lobos blancos observarlos a la distancia, por alguna razón aquella inquietud relacionada con las intenciones de los lobos regresa a su mente, el lobo luce alerta, como un vigía nocturno.

—Beomgyu-ah —llama a un joven alfa que funge como domesticador —, vigila a ese lobo esta noche.

Beomgyu acata la orden de inmediato, tomando el tazón de guisado que le extienden para luego dirigirse hacía el lobo, los ojos del animal brillan con algo que Taehyung no logra identificar al darse cuenta de que el chico se acerca a él, las llamas que iluminan la aldea lo hacen ver ciertamente amenazante, así que cuando el lobo mira a Taehyung se siente intimidado por un segundo antes de que Beomgyu llegue junto al animal y este baje la guardia, recibiendo al alfa con quietud.

Taehyung no esperaba que la extraña actitud del lobo se encontrará explicada con los sucesos de la mañana siguiente.

—Dos de los lobos blancos escaparon anoche.

Taehyung escucha el hecho apenas pone un pie en la aldea luego de despertar, pensó que todas las personas estarían pendientes de sus movimientos con la ceremonia de presentación tan cerca, pero parece que la súbita desaparición de los lobos resulta mucho más llamativa.

—Nos engañaron —dice Jin durante el desayuno, sonriendo sin gracia y luciendo algo admirado —, nos hicieron pensar que estaban de nuestro lado, que formaban parte de la manada, así dejaríamos de vigilarlos y ellos podrían escapar en el momento adecuado.

Jin no dice que Namjoon tenía razón respecto a la inteligencia de los animales pero el comentario se encuentra implícito.

—Me había encariñado con ellos —dice Jungkook con cierto deje de decepción.

—Casi toda la manada lo hizo —lo consuela Jin.

—Beomgyu dice que le pediste vigilar a uno de ellos —señala Namjoon a Taehyung —, es la razón por la que ese lobo no logró escapar, ¿por qué se lo pediste?

En realidad Taehyung no sabe con certeza porque se lo pidió, supone que había algo en el comportamiento del animal que le hizo desconfiar, ahora sabe que probablemente ese lobo no solo los estaba observando anoche mientras cenaban sino que los vigilaba para que sus compañeros pudiesen escapar y si Taehyung no hubiese hecho a Beomgyu su guardia este también habría escapado, se pregunta cómo es que los otros dos lobos evadieron a los alfas guardianes de la periferia pero dada la inteligencia que han demostrado no le sorprende que lo hayan logrado.

—¿Es por qué lo elegirás en la ceremonia de hoy? —pregunta Namjoon con sospecha.

Jin y Jungkook lo miran.

—No —niega Taehyung rápidamente —, es decir, no lo había pensado... solo me inquietó la forma en que se comportaba ayer mientras cenábamos.

—¿Cómo se comportaba?

—Creo que nos vigilaba.

—Seguramente iba a crear una distracción si alguien se daba cuenta de que sus compañeros estaban escapando —razona Jin.

—No creo que sea buena idea que lo elijas —continúa Namjoon.

—Es el lobo el que te elige —dice Taehyung.

—Solo al inicio.

Luego de eso sus amigos continúan teorizando respecto al plan que debieron tener los lobos blancos, pero Taehyung se queda pensando por un momento en lo que le ha preguntado Namjoon, ¿de verdad podría elegir al lobo blanco en la ceremonia de hoy?, es verdad que el lobo te debe elegir primero, pero el vínculo de confianza no puede ser unilateral, y Taehyung está seguro de que el lobo blanco no tiene interés alguno en convertirse en el guía de caza de ningún alfa en la manada, seguramente escapara en la primera oportunidad que tenga, pero si Taehyung logra elegirlo podría descubrir que hace a esta especie de lobo diferente de las demás, y hay algo en esa interrogante ciertamente llamativo.

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La ceremonia inicia apenas se ocultan los últimos rayos del sol, la lluvia ha sido benevolente con Taehyung, pues el cielo se encuentra despejado y la luna llena de esta noche brilla en todo su esplendor, Taehyung no viste más la piel que su padre le obsequió sino un par de calzoncillos largos de paño que las betas del círculo hicieron para él, confeccionados específicamente para esta ceremonia, su rostro se encuentra atravesado por tres líneas diagonales de color rojo, al igual que su pecho y espalda, las líneas siguen también la cara posterior de sus brazos, antebrazos y piernas.

La manada se encuentra en un semicírculo y una gran fogata arde en medio de todo, el olor al roble quemándose se mezcla con el aroma de todos los lobos presentes, el círculo líder, compuesto por cinco alfas, corona la reunión, mientras que los alfas más viejos están dispuestos a un costado, las betas del círculo, el cual incluye a la madre de Taehyung, se encuentran formando parte de la multitud, pues ellas no tienen parte de poder en la manada.

Los líderes se turnan para hablar, primero honrando a la luna y a los primeros lobos, al invierno y la fuerza de la manada.

—El alfa es fuerte —dice el padre de Taehyung —, pero también es sabio, aunque un lobo palpita en todos nuestros sistemas no somos irracionales, nuestra manada tiene cinco líderes en vez de uno, porque no existe un alfa sobre otro, sólo alfas sobre todo...

Esa es la línea de pensamiento de la manada, las y los betas son elementos aceptables para los alfas porque sus lobos están dormidos, porque son más humanos que animales, y eso es considerado una debilidad, como en los omegas que eran más animales que humanos, mientras que el alfa es el balance perfecto de ambos.

Taehyung ha pensado a veces que esto no es del todo cierto, pues estar en control a través de infusiones y pozos solo es crear una ilusión de balance, sin embargo, también piensa que es necesario para el buen funcionamiento de la manada, para protegerla y a sus integrantes.

No a todos los betas se les instruye de los secretos de los alfas, y aunque son respetados, casi siempre son invisibles, Taehyung tiene algunos betas conocidos pero no le es permitido hacerse amigo de ninguno, la única beta con la que podrá relacionarse será a quién elija como pareja.

—Hoy, Taehyung elegirá un lobo para su primera y última caza solo —continua su padre —, pues a partir de ahora dicho lobo pisará sus pasos y una manada cubrirá sus espaldas, será el inicio de su vida como un alfa completo, con el cual este invierno podrá elegir una beta, y ambos cuidarán de la manada con el fruto de su unión, mientras que el círculo le dará la bienvenida para su futuro dentro, y así la supervivencia de la aldea —finaliza su padre.

El son de tres tambores comienza a escucharse entonces, el círculo líder le cede el paso al área detrás de ellos donde todos los lobos elegibles se encuentran caminando dentro de una gran jaula de madera, no se les ha alimentado durante 36 horas enteras así que al oler la sangre de conejo pintada en el cuerpo de Taehyung algunos enseñan sus afilados dientes, bajo las sombras de la noche y el confinamiento de madera incluso los lobos que ha conocido toda su vida están dispuestos a atacar.

Taehyung camina entre ellos con serenidad, extendiendo su mano hacía enfrente buscando a aquel lobo que elegirá sobreponerse a su apetito, si esto no ocurre rápidamente podría ser atacado, puede defenderse pero no puede matar a ninguno porque deberá esperar a que alguno de los lobos haga frente a los otros, puede reconocer a varios de ellos, los ha nombrado, los ha alimentado y ha jugado con ellos, pero esta noche solo lo miran como una presa.

Puede notar que algunos se levantan y olfatean el aire, comenzando a depredar, y Taehyung no puede evitar sentirse atemorizado, así que el aroma de la sangre se mezcla con una ola de sus feromonas, una burda combinación del hierro oxidado pintando en su piel con el olor a almizcle y lirios de su lobo, camina más de prisa y extiende la mano a otro de los lobos frente a él que no luce peligroso, sin embargo, antes de que pueda comprobar el interés del lobo es atacado por un costado, un lobo gris oscuro lo derriba al piso y gruñe sobre su rostro, sus garras se clavan en su pecho desnudo y puede sentir como el aire sale de sus pulmones con el peso del animal cuando otro lobo también se abalanza encima, el segundo lobo retira al primero para poder apresar a Taehyung por su cuenta.

Taehyung gira entonces esquivando al segundo lobo y cuando un tercero salta sobre él Taehyung lo empuja en el aire para hacerlo caer, la mayoría de los lobos se ha levantado ahora, algunos observando, otros listos para unirse a la pelea, Taehyung se enfoca en seguir buscando con su mano al lobo que lo elegirá, pero es nuevamente derribado, esta vez por un lobo de pelaje oscuro, forcejea con el animal y este desgarra la piel de uno de sus antebrazos en el acto, la sangre brotando hace a varios lobos aullar y acercarse, el hocico del lobo oscuro se abre sobre su cabeza, la saliva brotando de sus comisuras, Taehyung intenta detenerlo de las fauces, y entonces cuando el lobo está a punto de arrancarle el rostro finalmente es ayudado.

El lobo oscuro sobre Taehyung lanza un alarido cuando cae con un golpe seco varios metros lejos, esto detiene a los otros lobos por un momento, Taehyung se incorpora sobre sus rodillas tosiendo en busca de aire, puede percibir el olor de la sangre escurriendo de su antebrazo, el pelaje de los lobos y sus aromas amargos por el hambre, también de las ciruelas que comió hace unas horas, ¿en qué momento vomito?, escupe sangre y ácido, pero se recupera rápidamente para buscar con la mirada al lobo que lo ha ayudado, se encuentra entonces con la visión del lobo blanco colocándose frente a él para gruñir a los demás lobos y alejarlos.

No tiene tiempo de sentirse desconcertado, pues el alivio supera sus emociones, es un alivio extraño, Taehyung sabe que debe sentirlo dada la situación pero aún así se siente diferente, se siente como si su madre lo estuviera abrazando de niño aquella vez que se raspo las dos rodillas o como una canción de cuna de su abuela, además, el aroma a ciruela continúa impregnando su nariz, pero no huele ácido o repugnante, no se trata del olor de su contenido estomacal en el piso, y si no es de ahí, ¿de dónde más puede provenir?

Los otros lobos que estaban listos para atacar gruñen de regreso pero al notar la presencia del lobo blanco frente a Taehyung comienzan a apaciguarse pues han sido entrenados para entender qué está ocurriendo.

Un lobo ha elegido a Taehyung.

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La música de varias flautas, tambores y sonajas crea una melodía alegre mientras la manada comienza a servir la cena preparada para la ceremonia, Jungkook termina de vendar el antebrazo de Taehyung y le sonríe con emoción.

—Un lobo blanco, hyung —exclama —, ¡eres el primero en tener uno en cuatro generaciones!

Taehyung sonríe, aún se siente desconcertado y puede percibir la mirada preocupada de Namjoon a su lado, puede comprender las dudas que tiene su hyung pero intenta no demostrarlo, él mismo siente una mezcla entre incredulidad, miedo y curiosidad.

El lobo blanco lo eligió.

O al menos lo salvó y es algo que Taehyung no puede ignorar, aunque es extraño pensar que ningún otro lobo actuó antes, ¿acaso su alfa no había conectado con ninguno de los animales que crió con la manada?, es imposible.

Antes de que se unan a la cena Namjoon lo detiene.

—Sus compañeros escaparon anoche ¿y ahora te elige? —dice Namjoon en referencia al lobo blanco —, no lo sé Taehyung-ah, sabes que esto es muy extraño, podría abandonarte durante la cacería.

—Y entonces sólo debería regresar solo y permitir que otro lobo me elija —dice Taehyung —, lo cual parece improbable ya que ninguno parecía interesado en nada más que devorarme.

—Tal vez uno lo haría pero el lobo blanco intercedió antes.

—Y me salvó.

—Taehyung-ah...

—No me pasará nada si decide escapar, me preocupa más el hecho de tener que enfrentar al círculo y decirles que ningún otro lobo me eligió más que el fugitivo.

—No es momento de dudar de tu cualidad de alfa.

—No es eso, es solo que...

Taehyung piensa nuevamente en la calma que sintió al ser rescatado, en aquel extraño olor a ciruela y en la confianza instantánea que el lobo blanco frente a él generó en su sistema.

—¿Qué cosa? —pregunta Namjoon.

—Siento que debo realizar la cacería con este lobo como compañía.

Namjoon suspira resignado pero no presiona más el tema, sabe que no podrá hacer cambiar de parecer a Taehyung o detener la ceremonia, así que finalmente se unen a la celebración.

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Taehyung solo lleva consigo un par de cuchillas, debe realizar la caza del animal usando mayormente su fuerza y la del lobo que le acompaña, retirar la piel de su presa, curtirla y confeccionar su vestimenta, solo así puede regresar con honor a la manada.

Observa una última vez a sus padres, a sus amigos y la fogata ardiendo al centro, entonces se gira para comenzar a adentrarse en los riscos que alejan la aldea del exterior, no es en dirección al sur y el camino prohibido de la montaña, tampoco a la zona norte donde los alfas cazadores adquieren los alimentos de la manada, sino al este y sus ríos, el territorio de su manada no es tan boscoso como el este, pero si igual de montañoso, por lo que deberá escalar gran parte del camino y buscar refugio en un par de cuevas antes de acceder al río que separa el bosque de las rocas, es un viaje de dos días de ida y dos de regreso.

Namjoon cumplió su cacería en dos semanas, Jin en seis, pero conoce a otros alfas que han tardado hasta tres meses en regresar, pues Taehyung no puede regresar herido, debe hacerlo sin muestra alguna de debilidad.

El lobo blanco camina a su lado sin mayor problema los primeros dos kilómetros, Taehyung puede escuchar su respiración y sentir la presencia casi fantasmal, como si el lobo hubiese sido entrenado para no hacer ruido, no se siente precisamente solo pero se pregunta momentáneamente si en realidad ha sido buena idea traer a este animal consigo, no solo se trata del peligro inminente de que escape sino del hecho de que a diferencia de los otros lobos en la manada este no ha sido instruido en las tradiciones de la manada, ¿sabe el lobo a dónde se dirigen y cuál es su misión?, debe hacerlo, es inteligente, pero eso no quiere decir que pueda o vaya a ayudarlo llegado el momento.

A diferencia de Namjoon, el círculo líder y su padre mismo se sentían orgullosos de que el lobo lo hubiese elegido, porque era otra muestra del poder alfa, un animal nuevo y peligroso domado al instante, no había en ellos las sospechas de su hyung, y si las había seguramente esperaban que Taehyung fuese capaz de dominar al animal para evitar su deshonra, pues regresar con el lobo intacto sería una prueba más de su fuerza.

Cuando la noche se encuentra en su punto más álgido Taehyung decide buscar una cueva para refugiarse, el lobo le sigue sin titubeos y solo lo observa mientras Taehyung logra encender una pequeña fogata, el calor del fuego reaviva sus músculos ya entumecidos por el frío de las montañas, el lobo también se acerca a la fuente de calor al otro lado de la cueva y se recuesta bajando la guardia.

Es la primera vez que Taehyung le observa en calma, pues las pocas veces que lo veía en la aldea lucía intimidante, mientras que durante el viaje ha podido sentir el desafío del animal, como si este lo estuviera poniendo a prueba, ¿qué podría estar intentando comprobar?, Taehyung no lo sabe.

—Todos los lobos en la manada tienen un nombre —dice Taehyung entonces.

El lobo no le mira pero Taehyung sabe que lo está escuchando.

—¿Debería darte uno?

El silencio se extiende por varios minutos, de improviso, una onda de nostalgia llena el pecho de Taehyung, sonríe con los labios ligeramente mientras mira las estrellas que brillan en la salida de la pequeña cueva.

—Conozco el nombre de todos los lobos en la manada —comienza a narrar —, incluso de aquellos que me atacaron hoy, es extraño, crecí junto a ellos y aún así estaban a punto de asesinarme... no es que sienta rencor hacía ellos, son el antepasado más viejo que tenemos, y sé que su comportamiento no va ligado a la misma parte racional que existe en un humano, pues ellos no tienen la decisión entre asesinar o no hacerlo, lo hacen porque está en su instinto, es por eso que la luna eligió a algunos de nosotros para que ganáramos esta piel humana y pudiésemos guíar a las manadas al mundo que antes era desconocido.

La fogata cruje.

—Nos dió la capacidad de manejar el fuego, construir aldeas y cantar canciones, nos hizo civilizados, separando nuestra humanidad de aquella parte animal que asesina sin control...

Puede sentir al lobo mirarlo.

—A veces no lo entiendo, ¿sabes?, el círculo líder no quiere saber de nuestros lobos internos a menos que se trate de decir que los alfas son superiores a los betas, en quienes sus lobos nacieron dormidos para siempre, supongo que temen que los alfas se puedan extinguir como lo hicieron los omegas, quiénes olvidaron la línea que separaba su humanidad de sus lobos internos.

El lobo deja de mirarlo y se acomoda para dormir dándole la espalda.

—¿Te he aburrido? —pregunta Taehyung alzando una ceja con diversión —, te recuerdo que aún nos falta un día y medio de viaje, y eso es solo de ida.

El lobo no se mueve.

—Te buscaré un nombre —dice Taehyung antes de acostarse también.

.

Dadas las lluvias de la temporada el río que marca el inicio del bosque se encuentra mucho más salvaje que de costumbre, el agua corre con fuerza, por lo que Taehyung y el lobo blanco deben caminar hasta encontrar la parte menos profunda para poder atravesarlo.

—Quiero cazar un lince —dice Taehyung mientras se adentran en el bosque.

El lobo blanco parece bufar, mirando a Taehyung antes de adelantarlo.

—¿Qué?, ¿no me crees capaz de hacerlo?, todos cazan ciervos y zorros, quiero hacer algo distinto.

El lobo solo sigue caminando.

—Si cazamos al lince puedes comer la mejor parte de su carne.

El lobo se detiene entonces y lo mira con algo que parece indignación.

—Eres el único lobo que conozco que prefiere la carne guisada de jabalí y conejo de la manada.

Un crujido se escucha a un costado.

—Hablando de jabalí...

Una hora después Taehyung se encuentra cociendo carne de jabalí ya trozada e insertada en algunas ramas para poder acercarla al fuego, el lobo blanco está sentado al otro lado de la fogata, esperando, Taehyung saca la primera ración de carne que ha adquirido un color dorado para inspeccionarla y comprobar que está lista.

—Acércate —le pide al lobo.

Pues otra cosa que lo distingue de los demás lobos en la manada es que parece buscar estar lo más lejos posible del alfa, no se acerca para ser alimentando de su palma ni pide que Taehyung rasque entre sus orejas, incluso Jungkook pide dicha muestra de cariño de sus hyungs todo el tiempo, y Taehyung la pide de su madre cada tanto, sin embargo, la raza de lobos blancos es desconocida para él así que supone que solo se trata de otra de las características de su especie.

—¿Qué tal si te llamo Fantasma? —dice Taehyung mientras ambos comen la carne guisada de las ramas.

El lobo blanco gruñe, luego sigue comiendo pequeños bocados de su carne, es tan extraño no ver a un lobo ser totalmente voraz al comer.

—Es el décimo nombre que propongo, ¿prefieres quedarte sin uno?

Silencio, lo cual en el idioma del animal quiere decir que sí, el lobo blanco no quiere ser llamado de ninguna forma, Taehyung duda siquiera que quiera ser su compañero de caza de por vida, y aún así ya se siente encariñado con el animal, además, su alfa se siente cómodo con su presencia, como si formará parte de su manada desde hace años.

—¿Y qué te parece si te llamo...?

Hay un nuevo sonido en la periferia, es casi risible porque Taehyung puede oler de qué animal se trata.

Es un lince.

Las orejas del lobo blanco se mueven, olisquea el entorno y se incorpora, también sabe que se trata de un lince, por lo que mira Taehyung.

—Si me ayudas en esto —dice Taehyung —... te dejaré ir —promete —, sé que eso es lo que quieres hacer.

Los ojos del lobo brillan.

.

Cazar al lince no resulta una tarea sencilla.

Depredar a un depredador nunca lo es.

Siguen su rastro durante medio día hasta que se encuentran siguiendo sus huellas sobre una montaña, Taehyung porta una de las cuchillas en la mano mientras se mueven cuesta arriba, el olor del lince está tan cerca que su alfa comienza a aullar en su interior percibiendo el peligro, la adrenalina del momento encendiendo su sistema, la llovizna que cae sobre ellos comienza a incrementar.

No por primera vez Taehyung olisquea el aire y se extraña por la ausencia de olor en el lobo blanco, solo puede oler su pelaje mojado por la lluvia, ¿la especie tampoco posee un olor característico?, la mayoría de los lobos en la manada tienen suaves olores herbales que no son tan fuertes como los aromas que poseen los alfas, pero que sí son perceptibles para su olfato.

El lobo blanco está caminando unos metros frente a él, así que cuando se detiene súbitamente Taehyung sabe que es porque han encontrado al lince.

Aprieta la cuchilla en su palma y se acerca al lobo, detrás de una pared de piedra, cerca de un precipicio, se encuentra el lince devorando un ave bajo un árbol mediano que le sirve de resguardo de la lluvia, Taehyung mira al lobo y en un acuerdo silencioso comienzan a acercarse desde dos flancos distintos.

El lince, distraído por la carne que devora, reacciona tardíamente pero no lo suficiente para convertirse en una presa fácil, lanza un gruñido cuando los ve, dientes llenos de sangre y plumas, el lobo blanco corre en dirección del animal para abalanzarse así que el lince hace lo mismo, Taehyung ataca cuando ambos mamíferos colisionan, intentando desgarrar la garganta del lince con su cuchilla, sin embargo, el felino empuja al lobo y desvía el ataque de Taehyung.

El lince aprovecha la caída del lobo para lanzarse contra Taehyung, los antebrazos del alfa reciben el impacto de las garras del animal, forcejea con este un par de segundos antes de ser derribado, las patas del animal contra su pecho, así que levanta su cuchilla, pero el lince impide el movimiento golpeando su brazo herido, Taehyung se queja por el dolor y la cuchilla cae lejos, el agua nubla su visión, y al igual que ocurrió hace dos días el lobo blanco es quién retira al animal que está sobre él.

Taehyung los ve luchar mientras recupera el aliento, el lobo blanco es sumamente fuerte, se da cuenta, podría matar al lince solo, pero parece entender la tradición de la manada de Taehyung por lo que solo está buscando inmovilizarlo, Taehyung debe actuar, un rayo atraviesa el cielo y el lince intenta morder brutalmente al lobo blanco así que este debe soltarlo, no sin antes empujar al animal y desestabilizarlo, Taehyung aprovecha el momento para volver a blandir su cuchilla, esta vez logra desgarrar la garganta del lince pero no lo hace lo suficientemente profundo por lo que el lince lanza un alarido y cae solo momentáneamente antes de arremeter con mayor furia contra Taehyung, la lluvia continúa aumentando, y el precipicio se encuentra cada vez más erca de donde pelean.

Taehyung vuelve a desgarrar al animal cuando siente el nuevo impacto, esta vez es un corte letal, por lo que el lince cae hacía un lado, la victoria dura poco pues otro rayo ilumina el cielo cuando el peso del animal empuja a Taehyung hacía atrás, el alfa se tambalea por un par de pasos antes de resbalar por el precipicio, actúa rápidamente para sostenerse del filo de roca pero su frente se golpea contra la dura superficie, está al borde de caer, su corazón está latiendo casi fuera de su pecho y su alfa se encuentra en alerta total, la lluvia impide que pueda mirar hacía arriba y sus dedos comienzan ponen blancos con el esfuerzo que está haciendo para sostenerse, su agarre está resbaladizo por el agua, debe impulsarse y subir ya mismo, está casi medio metro abajo de la orilla del precipicio, sus pies sin sostén alguno.

Taehyung intenta subir pero sus dedos se deslizan así que se detiene, puede sentir el sabor a sangre en la boca por el corte en su frente sangrando activamente, súbitamente sopesa la idea de que es posible que caiga y muera, la victoria siendo reemplazada por temor de forma abrupta, ¿de verdad caerá en este lugar?, acaba de cumplir su misión, acaba de asesinar a un lince y ahora ¿solo caerá?, es injusto, es casi profético, un depredador cazando un depredador solo puede terminar en la muerte de ambos.

Como escuchando su terror el lobo blanco finalmente se asoma por el precipicio, el alivio recorre a Taehyung, sin embargo, el lobo lo observa y por un momento puede ver que este sopesa sus opciones, podría dejar caer a Taehyung, pues ahora que lo ha ayudado a cazar al lince ya no le debe nada, es libre, como Taehyung le prometió, pero también puede ver un filo de angustia en su mirada.

El lobo elige y nuevamente es a Taehyung porque intenta ayudarlo, primero intenta alcanzar uno de lo brazos del alfa con sus patas pero el alfa está demasiado abajo, así que el lobo observa si existen rutas para que se acerque, sin embargo, el agua está comenzando a deslavar el sitio, Taehyung siente sus brazos hormiguear y sus dedos se resbalan cada vez más, además está desorientado por el golpe en la cabeza, no podrá sostenerse por más tiempo.

El lobo estira el cuello para intentar agarrar a Taehyung está vez con el hocico, o que Taehyung se intente sostener de este para subir, Taehyung empuja los pies contra la roca para intentar alcanzarlo, pero estos resbalan y casi vuelve a caer.

—¡Maldición! —dice sosteniéndose de nuevo.

Mira al lobo y este lo mira de regreso, de inmediato se entienden sin palabras, como lo han hecho los dos días previos, y comprenden que no hay nada que puedan hacer, Taehyung no podrá sostenerse por más tiempo, caerá, así que ahora solo queda esperar que sea capaz de sobrevivir a la caída, aún existe esa posibilidad, aunque es casi nula.

—Mierda, mierda —se queja Taehyung.

Su cuerpo está agotado por la lucha, ya no puede sentir sus dedos, solo un temor infinito, está mareado y débil.

El lobo desaparece del precipicio, al menos uno de los dos saldrá de aquí con vida, piensa Taehyung, es bueno que sea el lobo blanco, quién está en busca de su libertad y no de regresar a un lugar donde existen demasiadas dudas.

En el filo de su probable muerte Taehyung se da cuenta de que su vida no tiene el sentido que siempre creyó que tenía, es irónico que llegue a esa conclusión en este momento, pero supone que así es como funciona esto, solo cuando todo está por finalizar te atreves a pensar en aquello que siempre ignoras, piensa en su madre y sus amigos, en la forma en que su manada oculta tantas cosas y en aquellos secretos a voces, un nuevo rayo cruza el cielo, seguido de un potente trueno, sus dedos finalmente resbalan y Taehyung cierra los ojos.

Entonces sucede.

Puede sentir el agarre de un par de manos en sus muñecas, las cuales lo toman en el momento justo para evitar que caiga y comienzan a subirlo por el precipicio, su cuerpo cae en piso firme, está nuevamente arriba.

Entre la bruma de mareo y agua de lluvia, Taehyung observa el rostro de un chico sobre él, cabello rubio totalmente húmedo pegándose a la frente y mejillas de una pálida piel, ojos marrones que penetran en su corazón, y gruesos labios que se mueven en palabras que no entiende.

¿Qué está sucediendo?

Taehyung está demasiado mareado para entenderlo y su cuerpo se siente tan pesado, quiere razonarlo pero está desconcertado, ¿es la luna quién ha bajado para ayudarlo?, no puede haber otra explicación.

Sin poder evitarlo pierde la consciencia, lo último que percibe es un fuerte olor a ciruelas.

.

Cuando Taehyung despierta lo hace abruptamente, sin embargo, las fuertes punzadas en su cabeza le hacen cerrar los ojos y quejarse, lleva la mano a su frente para darse cuenta de que su herida está cubierta de alguna hierba molida y húmeda que tiene un fuerte olor, y que mancha sus dedos de verde.

—Acabo de aplicar ese emplaste —le llama la atención una voz que no conoce —, deja de tocarte la frente.

Taehyung baja la mano, aturdido, pero abre los ojos con pánico.

¿Dónde está?, ¿qué está pasando?, más importante aún, ¿quién ha hablado?

—También te tocabas la frente entre sueños —continúa la voz —, pero está lloviendo de nuevo así que en este momento no puedo salir a buscar más hierba postema.

Finalmente el alfa enfoca a un chico cociendo carne en una fogata a unos metros de donde se encuentra recostado, la memoria llega de inmediato a su mente, es el mismo chico que vió en el precipicio antes de desmayarse, es quién lo ayudó a subir y le salvó la vida.

A pesar de las sombras que lo cubren reconoce el cabello rubio y los gruesos labios, la pálida piel del chico se encuentra sonrojada ahora, seguramente por el calor del fuego, su complexión es delgada pero bien formada, se encuentra casi desnudo, como Taehyung, solo usando alguna especie de calzoncillo de piel de animal.

Taehyung olfatea, piel de conejo y... nada, no existe otro olor.

¿Quién es ese chico?, ¿es un alfa o beta exiliado?, ¿acaso los estaba siguiendo?, ¿si fuese un alfa por qué no tiene aroma?

Lo cual le recuerda ¿dónde está el lobo blanco?, ¿se fue?, Taehyung espera que sí, pues de momento no confía en este extraño, debe averiguar lo más pronto posible a qué se está enfrentando.

—No te diré quién soy aunque lo preguntes —dice el chico como leyendo su resolución.

—¿Dónde está mi lobo? —pregunta Taehyung, el chico no sabe de su promesa a este y es mejor que le haga creer que no está solo.

El chico tarda en responder.

—No había ningún lobo blanco ahí —dice finalmente.

—No dije que fuera blanco —replica Taehyung.

Sus sospechas siguen aumentando, ¿desde cuándo los ha estado siguiendo?, ¿qué es lo que quiere?

El chico maldice por lo bajo, saca la carne de conejo que está cociendo y la coloca en un improvisado plató de corteza de árbol, agrega también algunas raíces verdes que ya tenía cocidas y extiende el platillo a Taehyung, el alfa mira la comida con sospecha.

—No quiero, gracias —dice el alfa.

El chico rueda los ojos.

—Estás débil, quedaste inconsciente por más de medio día, debes comer algo.

¿Fue tanto tiempo el que estuvo inconsciente?, afuera ha caído la noche, así que debe ser cierto.

—¿Por qué me estás ayudando? —cambia su táctica y recibe el plato.

De inmediato piensa que es una extraña costumbre el comer la carne de esta forma, pues estando en una cueva esperaría mordisquear directamente de una rama donde se haya clavado o arrancarla de los huesos del animal, los platos solo se reservan para las comidas en la aldea.

—Come, una vez que recuperes tu fuerza puedes irte —dice el chico ignorando sus preguntas.

Taehyung comienza a comer a regañadientes, pero se da cuenta con el primer bocado lo hambriento que está en realidad, también se hace consciente de su cuerpo, su frente punzante por el corte al resbalar del precipicio, sus músculos todavía resintiendo la pelea con el lince, hay algunos rasguños en sus brazos y piernas, y la herida que le hizo uno de los lobos en la jaula de madera durante su ceremonia sigue doliendo, incluso duele un poco más que antes.

El chico también empieza a comer, Taehyung lo ve alimentarse con recato, a diferencia de él que mastica grandes trozos, le recuerda un poco al lobo blanco y sus pequeños bocados, las sombras creadas por la fogata no le permiten diferenciarlo todavía del todo, determina que debe ser un beta dada la ausencia de aroma y también porque es mucho menos corpulento que él, no es una regla que los alfas lo sean, pero si es la característica más común, se pregunta si será alguien que alguna vez vivió en la manada o en alguna otra manada que haya conocido.

Sin embargo, los rasgos del chico no son comunes, no son rasgos que haya visto antes, Namjoon y Jin poseen labios gruesos, pero no son como los del chico, los cuales parecen estar cubiertos de alguna tinta rosa y se abultan tanto que sobresalen de su cara, tiene una fuerte mandíbula como Jungkook pero el resto de su rostro se suaviza, su nariz es pequeña, sus mejillas son redondas, no parece del todo un beta, y definitivamente no es un alfa, es... increíblemente bonito, Taehyung ya ha pensado en esa palabra para algunas personas de la manada, pero es la primera vez que piensa que no existe un mejor adjetivo para describir a alguien.

Por su mente cruzan algunos mitos que escuchó una noche varios años atrás, pero antes de poder rememorarlos por completo el chico vuelve a hablar.

—¿Por qué no dejas de mirarme y comes? —sentencia.

Taehyung se da cuenta entonces que sí ha dejado de masticar y que estaba mirando fijamente.

—Lo siento —dice y vuelve a devorar la carne.

Se da cuenta que los ojos del chico no lo han mirado por completo en ningún momento.

—¿Al menos puedo saber tu nombre? —pregunta Taehyung cuando han terminado de comer.

—No.

—¿No quieres saber el mío?

—No.

—¿Desde cuándo nos seguías?

—No te estaba siguiendo... ni a tu lobo blanco.

—¿Cómo sabías que era blanco?

—Lo ví escapar de la montaña cuando te rescaté, ¿contento?, ya comienzo a arrepentirme de hacerlo.

Taehyung intenta acercarse más al chico pero se queja apenas se mueve un poco.

—Quédate ahí —le ordena el chico —, deja de moverte o no sanarás rápido, ¿por qué los alfas tienen que ser tan testarudos?

—Así que no eres un alfa.

—¿Tú qué crees?

Pensándolo bien, Taehyung encuentra la actitud del chico algo refrescante, el desafío en sus palabras y acciones lo mantiene alerta, es ciertamente un beta muy extraño.

—¿Seguro que no tienes un poco de esta hierba para mi brazo? —señala su frente llena de verde luego intenta observar la herida bajo la venda que Jungkook colocó hace tres días —, está doliendo más que antes.

Taehyung espera que no sea una señal de que se está infectando, una infección lo confiaría más tiempo aquí, y podría ser también algo riesgoso, podría morir ya que no existen remedios suficientes para curar algunas heridas.

—No la toques —exclama el chico cuando Taehyung ya ha quitado la venda.

El chico se acerca dejando finalmente su lugar junto a la fogata, las sombras son más prominentes donde está Taehyung pero ver de cerca a su salvador lo conmociona, es extraño, los rasgos son aún más intensos a esta distancia, tan diferentes a los de él, tan llamativos...

—Se está infectando —dice el chico mirando la herida y escuchándose tan reacio como Taehyung a la idea.

—Eso no es bueno —dice Taehyung lo obvio, súbitamente incapaz de formular alguna frase más elocuente.

El chico está tibio, los betas no suelen ser tan tibios.

—Tendré que buscar alguna hierba para combatir la infección, lo haré mañana —continúa el chico.

Los pequeños dedos de este rozan la piel del antebrazo de Taehyung y por alguna razón su alfa reacciona al toque, curioso e interesado, ¿por qué?, su alfa no había hecho eso nunca con los betas u otros alfas en la manada, mucho menos con un extraño.

—Sigo sin entender porque me ayudas.

—Si haces lo que te digo tal vez te lo diga cuando te vayas.

Taehyung puede aceptar esa condición, y aprovecha la cercanía para buscar los ojos del chico.

Una mirada marrón, casi dorada se encuentra con la de él por un par de segundos, es una mirada conocida, tan conocida que Taehyung no puede identificarla, pero pronto ya no está.

Taehyung sueña con su cuerpo en caída libre, el precipicio alejándose a gran velocidad, el lobo blanco cae junto a él y Taehyung intenta alcanzarlo pero no puede, sus ojos dorados lo miran y después se transforman perdiendo sus rasgos animales, pero antes de que pueda entenderlo la lluvia y el viento los separa hasta que lo pierda vista, al colisionar es en medio de la aldea de la manada, grandes llamas alzándose en un fogata de la Fiesta de la Luna, sin embargo, son llamas de colores extraños, azules y moradas que lucen vertiginosas. Taehyung camina buscando a sus amigos, pero solo encuentra caras desconocidas, entonces comienza a llamarlos pero nadie puede verlo o escucharlo, continúa caminando y encuentra a un grupo de alfas ancianos que discute en las sombras, lejos de las festividades y el círculo líder, sus voces están alcoholizadas y mareadas.

'¡A veces extraño tener el calor de un omega!'

'No eres tan viejo para haber conocido el calor omega.'

'Algunos regresaban ciertas temporadas.'

'Forasteros en busca de comida, llegaba en forma de lobos pero con la mente lúcida y se transformaban a su placer.'

'Realmente eran las criaturas más bellas que he conocido.'

'Solo eran un fastidio cuando no quitaban el Mal del calor.'

'Dices eso porque ninguno te quería.'

'¿Así que fuiste tú el único voto en contra de su expulsión?'

'Yo fuí el primero en votar para eliminar su plaga.'

'No los quería, pero mi alfa aún los desea, desea sus cuerpos tibios.'

'Creí que sin ellos aquí, los alfas más jóvenes no los desearían también.'

'No lo hacen, no conscientemente, es la razón sobre el instinto.'

'La razón sobre el instinto.'

.

Cuando Taehyung despierta se siente mal al instante, su cuerpo está pesado y adolorido, hace tanto frío que comienza a temblar y cuando intenta moverse su alfa se queja, también débil y enfermo.

Podría estar muriendo.

Taehyung intenta alzar su brazo y emite un sonido lastimero, es como si se estuviera quemando.

—No te muevas... Sé que duele, pero es necesario —dice una voz.

Su alfa se queda inmóvil al escuchar la voz, el tono calma su mente momentáneamente, es el chico, el chico que lo salvó, luego, su nariz se llena de un dulce aroma, el aroma a ciruelas que lo ha seguido desde su noche de presentación, es como una infusión de belladona pero mil veces más potente, Taehyung está bien, está a salvo, su brazo quema por largos minutos pero la sensación comienza a atenuarse hasta desaparecer, y entonces el dolor con el que se había quedado dormido también desaparece, Taehyung pierde la consciencia ante el dolor subyugado.

Cuando despierta de nuevo, su frente se siente refrescada de improviso y Taehyung murmura satisfecho, el agua fría corriendo por su rostro, sus brazos y su abdomen le dan un respiro al entumecimiento que está sintiendo, como si todo su cuerpo estuviera petrificado, rígido y gris para volverse parte del piso de roca de la cueva, la cercanía del chico es consistente y gentil, se siente bien.

—Tienes fiebre, no puedes dormirte de nuevo, ¿me escuchas? —dice el chico.

Taehyung quiere alcanzar la voz pero está muy lejana, viene del exterior y él solo quiere seguir durmiendo.

—Taehyung, no puedes dormirte.

Su nombre en la voz del chico lo despierta, sabe su nombre, ¿cómo es que sabe su nombre?, dijo que no quería saberlo.

Entonces ahí está otra vez, el aroma a ciruelas inundando su nariz, esta vez es aún más dulce, viene acompañado de un aroma a peonías frescas, y es tan fuerte que le hace abrir los ojos de nuevo, su nariz buscando el origen, sus manos abriéndose y cerrándose en la nada, sus dedos queriendo atrapar más del aroma para cubrir su piel del mismo, aún así su cuerpo entero ya se siente bañando en las notas afrutadas, su propio aroma atenuado y protegido.

—No te duermas —repite el chico.

—Está bien —dice Taehyung, hablando al fin, su voz gruesa y pesada.

El chico sonríe un poco.

—Eso es, ¿estás despierto?

—Estoy despierto

El chico refresca nuevamente su frente.

—¿Cómo sabes mi nombre? —pregunta Taehyung.

—Tú me lo dijiste.

—¿Cuándo?, no recuerdo haberlo hecho.

—Los alfas tienen mala memoria.

El chico solo se despega de su lado más tarde para poder cocinar una especie de caldo, usando únicamente agua, conejo y más de las mismas raíces que comieron ayer, pero de alguna forma el guiso sabe celestial para Taehyung.

Taehyung es alimentado en pequeños sorbos, se siente como un cachorro, atendido e indefenso, es una posición bastante difícil para un alfa, pero por alguna razón no se siente incómodo, las atenciones que recibe hacen que su alfa mueva la cola, entusiasmado, incluso debe contenerse de pedir que el chico rasque detrás de sus orejas.

Se da cuenta durante la segunda comida que el chico creo una especie de olla y cuencos con el barro generado por la lluvia, el cual moldeo y coció mientras Taehyung estaba inconsciente, así que luego de eso no puede sentir otra cosa más que agradecimiento con tales cuidados, y también está sorprendido con todo lo que el chico sabe y puede hacer, con su tendencia a costumbres civilizadas, solo le hacen pensar que debe tener una manada en alguna parte, ¿por qué no está con dicha manada?, es la pregunta que se formula ahora.

De alguna manera se siente como si todo lo que está pasando quisiera decirle algo a Taehyung pues no cree que sea una coincidencia haber sido salvado por este chico, y no piensa que volver a su vida en la manada es su único destino en este momento, no con el saludo que la muerte le ha dado los últimos días, la luna debe tener otro plan para él.

—Ahora sí puedes dormir —murmura el chico cuando terminan de cenar.

La noche ha caído de nuevo y la fiebre del alfa ha comenzado a ceder, Taehyung se siente mejor que antes, lo cual es increíble, ninguna infección en su manada ha tenido un curso de curación tan rápido, ¿qué clase de remedios ha ocupado el chico en él?, aunque quiere dormir para seguir mejorando el alfa tiene tanto que quiere decir y preguntar.

—¿Por qué siento que te he conocido antes? —se decanta por la pregunta más compleja que tiene.

—No lo hiciste.

—Entonces... me recuerdas a alguien, la forma en que te mueves y en qué me miras es extrañamente familiar.

—No te miro de ninguna forma en especial —el chico desvía la mirada.

Taehyung sonríe ligeramente.

—Lo haces, es como si no pudieras decidir entre seguir cuidando de mí o matarme.

Silencio, por lo que Taehyung piensa que el chico no volverá a hablar.

—¿A quién te recuerdo? —pregunta este cuando Taehyung estaba a punto de rendirse y dormir.

—¿Prometes no enfadarte si te digo?

—Bien.

—Me recuerdas al lobo blanco que me acompañaba.

El chico no dice nada de nuevo.

—Incluso tu silencio es como su silencio, me dice más de lo que crees.

—¿Qué te dice?

—Que cuando no quieres matarme piensas lo mismo que yo... Lo que está pasando debía pasar, debíamos encontrarnos por gracia de la luna.

El chico lo mira de nuevo, sus ojos marrones en forma de almendras son tan filosos que no dejan de parecerse a la mirada dorada de un depredador.

—Pronto tomaremos caminos separados.

Taehyung no tiene la fuerza para seguir debatiendo con el chico, así que cierra los ojos, el alfa en su interior se sacude buscando aquel olor dulce y afrutado de los últimos días, como si ahora no pudiese dormir sin olfatearlo, sus feromonas deben estar apestando a incomodidad, pero si el chico es un beta no debería ser capaz de olerlas, así que decide no preocuparse, cuando su alfa se rinde y comienza a dormitar el olor llega, intenso y fragante, por lo que finalmente puede descansar.

En medio de sus sueños los ojos del chico le miran a la lejanía, están vigilando a su manada mientras cenan y dos lobos blancos escapan de sus tierras.

Taehyung llega a una resolución.

.

Pasan al menos tres días más antes de que la infección ceda por completo y Taehyung deje de estar en el limbo de la consciencia para comer y la inconsciencia para sanar, cuando despierta sin fiebre finalmente durante el cuarto día no recuerda mucho de lo que ha hablado con el chico, solo recuerda haber sido atendido cuidadosamente, el olor a ciruelas y peonías, y el sabor a guiso de conejo, pero puede sentir un ambiente diferente entre ellos, el chico lo ayuda a incorporarse aunque ya se siente con la fuerza suficiente para levantarse solo, y al hacerlo la cercanía ha dejado de sentirse extraña para ambos, ahora incluso se siente reconfortante.

Su cuerpo recibe la luz del sol con agrado, su alfa también comienza a sentirse con la fuerza de antes, es complicado explicar cómo algo tan rutinario como lo es el calor del sol en la piel puede volverse un testimonio de vida luego de estar enfermo por varios días.

—Encontré un riachuelo cerca de aquí —dice el chico saliendo de la cueva y mira a Taehyung de una forma extraña, parece feliz de verlo en pie aunque intenta no demostrarlo —, tomarás una ducha ahí.

—¿Ducha?

—Llevas cuatro días sin lavarte de forma correcta —le recuerda el chico como si fuera obvio que lo primero que debe hacer de vuelta a la vida es bañarse —, que seas un alfa no quiere decir que seas sucio.

—No dije eso —se defiende Taehyung, ofendido, él tiene modales —, adoro bañarme, muéstrame el camino —le cede el paso al chico.

Este lo mira sin inmutarse y comienza a caminar, ahora que lo piensa, seguramente el chico tomó varios baños a lo largo de estos días, pues Taehyung recuerda ver su piel siempre limpia y sonrosada, sin olor, pero totalmente acendrada, es un rasgo que por alguna razón le hacen querer acariciar dicha piel, solo para ver cómo se siente, para ver si se siente cómo luce, como los pétalos de una peonía fresca, ¿tendrá algún sabor a falta de olor?, el chico es tan civilizado, tan llamativo y seductor de una extraña forma, es demasiado bonito, esa palabra no ha salido de la mente de Taehyung desde la primera vez que lo vió.

—Estás mirando —le dice el chico y Taehyung lo adelanta al escuchar el sonido del agua corriendo.

El riachuelo es otro testimonio de vida, Taehyung se arrodilla rápidamente para tomar agua entre sus manos y beber, pero recuerda que aún no debe moverse demasiado rápido pues sus músculos se quejan y debe recuperar el aliento.

—Cuidado ahí alfa —dice el chico también cerca de la orilla, sonriendo de lado con su actitud de cachorro.

Taehyung se mueve más despacio, bebiendo del agua dulce con fervor, está fresca, su cuerpo se siente revitalizado, luego recuerda el motivo de que estén ahí y súbitamente no sabe qué hacer, ¿está bien que se desnude frente al chico?, no es que haya tenido una gran piel de animal cubriendo su cuerpo estos días, mismo cuerpo que el chico refrescaba para controlar la fiebre y que debió ver en su totalidad, pero en ese momento estaba enfermo, además, en su manada está acostumbrado a observar grandes atuendos cubriendo a alfas y betas gracias al clima invernal, y bañarse con sus hyungs desnudo no es un problema pues son amigos, pero fuera de ello la desnudez total se reserva para las parejas.

—Alfa, báñate ahora —lo llama el chico.

El alfa de Taehyung se detiene en seco al igual que él con la orden, pero mientras que su alfa mueve la cola recomponiéndose de inmediato, animado con la voz que ha hablado, Taehyung se siente desconcertado, no solo con la forma en que ha sido llamado, pues ningún beta tiene tal nivel de confianza e intimidad en su voz, sino también por la increíble visión frente a él.

El chico se encuentra desnudo dentro del riachuelo, le está dando la espalda a Taehyung, el nivel del agua cubre su cuerpo solo hasta el nivel de las rodillas, pequeñas gotas escurren por su espalda, reflejando la luz del sol que compite en atención con el rubio de su cabello, las gotas siguen la línea de su columna y su pequeña cintura, para finalmente resbalar por la curva de su trasero, y si bajo las sombras del fuego y la cueva el chico le había parecido tan bonito como nadie que hubiese visto antes, ahora solo piensa en lo bien que luce, en cómo su cuerpo contrasta con el de él, pequeño y firme en los lugares donde él no lo es, en como quisiera estar cerca y poder tocarlo, encontrar su sabor, dejar su olor sobre él para perfumar su piel sin aroma, piensa incluso en algo peligroso...

Taehyung piensa en... reclamarlo como su pareja de vida, morder su pálido cuello y llenar su vientre de cachorros, pero seguramente solo es su lobo hablando, porque el chico es un beta y no puede cargar cachorros, sin embargo, su alfa no está de acuerdo con ese impedimento, está despierto y aúlla con el tipo de hambre que calienta su entrepierna, ansiando llenar y poseer, es rudimentario y salvaje, el chico no pertenece a su manada pero podría ser aceptado, ¿cierto?, ya han existido parejas de alfas y betas sin herederos, que eligen un sucesor para el círculo de la manada.

Sin embargo, en el fondo de su mente la resolución a la que ha llegado mientras soñaba le recuerda que puede existir otra explicación razonable para esto.

Aún así, Taehyung se obliga a no mirar luego de unos minutos y actúa desinteresado mientras retira su propia pieza de ropa para entrar en el riachuelo, en realidad, el agua se siente bastante bien contra su piel, pues sus músculos se relajan al instante, Taehyung camina hasta la parte más profunda donde su cuerpo se sumerge por completo por varios segundos, luego, regresa a la parte baja para comenzar a frotar su piel, puede sentir el movimiento del chico a un lado pero lo ignora lo mejor posible, sabe que de no hacerlo podría atravesar algo vergonzoso, algo como su alfa generando un nudo de la nada, cosas con las que solo cachorros adolescentes deberían lidiar, aunque es innegable lo atractivo que es el chico, no solo para él, sino de forma general, de la forma en que todos los alfas querrían poder cortejarlo.

—Usa esto —dice el chico de improviso, su voz cerca.

Taehyung estaba tan concentrado en no mirar que no sabe en qué momento el chico se acercó tanto, alza la mirada hacía los ojos contrarios que están ahora a solo un metro de distancia y, sin mirar hacía abajo, recibe lo que el chico le entrega, es una pasta verde que huele a hierbas y flores.

—Colócala en tu piel y luego límpiala con el agua —instruye el chico, quién tiene un filo de diversión en sus ojos.

El alfa asiente, mareado, sus feromonas se han disparado con la cercanía, pesadas e intensas, los ojos del chico lo miran por un largo momento, luego bajan por el cuerpo de Taehyung, sin timidez, miran su pecho, su abdomen y su entrepierna, hay curiosidad y también apreciación, la tensión aumenta por un momento, como un depredador acorralando a su presa, no puede saberse quién es quién, pero finalmente la mirada almendrada regresa a su rostro, hay un pequeño momento donde Taehyung percibe una aroma nuevo, es dulce e intoxicante, y pulsa por todo su sistema rápidamente.

—Cuando termines comeremos algo —dice el chico, imperturbable, y sale del agua para comenzar a vestirse.

Cuando se queda solo Taehyung descubre su erección, abultada e impertinente, presentándose solo por estar bajo la mirada de aquel chico, y cuando se toca intenta no conjurar el cuerpo desnudo del mismo, no lo logra, al hacerlo, al pensar en el cabello rubio y los labios rosas, en cómo se verían tan bien debajo de él, sus dedos se mueven más rápido y alcanza su orgasmo con facilidad, la hierbas y flores se mezclan con sus espesas feromonas.

Taehyung limpia la semilla de sus dedos, y termina de bañarse en silencio, sumido en demasiados pensamientos.

.

Después de que han comido Taehyung decide hablar, no puede dejar de pensar en que el chico y el lobo blanco tienen alguna especie de conexión, aún no sabe cual es, pero puede sentirla, pronto el alfa estará totalmente sano, pero sabe que no desea volver a su aldea sin indagar un poco más en lo que está sucediendo, sigue pensando que existe algo más para él en este momento, y ese algo tiene que ver con el chico frente a él.

—¿Desde cuando me seguías? —pregunta rompiendo el silencio en el que se encuentran.

—¿Otra vez con eso? —responde el chico, no suena molesto sino distante —, nunca te seguí.

—¿Entonces debo pensar que de alguna manera llegaste justo a tiempo cuando estaba por caer luego de pelear contra un oso?

—Era un lince —corrige el chico —, y el cadáver estaba tirado en el precipicio, así que eso no prueba nada.

Taehyung suspira, tal vez... tal vez el chico dice la verdad.

—Confío en tí —revela el alfa —, como, confío en ti no solo por lo que has hecho por mí sino porque es algo que no puedo evitar sentir, también lo sentía con el lobo blanco.

El chico se queda en silencio.

—¿Puedo saber quién eres?

—Yo... —inicia el chico.

Pero antes de que pueda hablar se escucha un crujido en la entrada y luego un par de agudos aullidos.

Coyotes.

Taehyung puede olerlos, aunque son una especie prima de los lobos no confraternizan con los mismos, solitarios e impredecibles, no poseen la bendición de la luna así que cazan por igual, por lo que cuando ve ingresar a la cueva a una pareja de los mamíferos, expectantes y salvajes, sabe que van a atacarlos, Taehyung sigue herido, pero deberá luchar si quiere seguir con vida.

—Maldición —murmura el chico.

Taehyung dilucida sus cuchillas en una esquina de la cueva, se mueve hacía estás despacio pero los coyotes aúllan y hacen ademán de saltar sobre él por lo que se detiene.

—No te muevas —dice el chico.

Los animales los rodean, están atrapados.

—Maldición, maldición —repite el chico.

Entonces uno de los coyotes se mueve para derribar al chico pero antes de que esto ocurra, frente a los ojos de Taehyung, el chico salta en el aire y su cuerpo se transforma, sus ojos se tornan dorados por completo, sus extremidades se acortan, su rostro se alarga en un hocico y su espalda se curva hasta convertirse en el lomo de un lobo blanco.

Pero no es cualquier lobo blanco.

Es el lobo blanco que salvó a Taehyung tantas noches atrás, que ayudó a escapar a los otros lobos blancos, que se convirtió en su compañero de caza y que el alfa pensó que lo había abandonado para que cayera.

El corazón del alfa se salta un latido.

El lobo blanco continúa salvándole la vida una y otra vez, como ahora, que gruñe y pelea contra los coyotes, es obvia la forma en que los supera en fuerza y tamaño, y aunque la batalla lo deja agotado y ligeramente herido, pronto la pareja de animales se encuentra escapando de la cueva.

Taehyung se siente sorprendido sólo momentáneamente, porque la idea de que el lobo blanco y el extraño chico fuesen la misma criatura ya había pasado por su mente, así como el recuerdo de los ancianos en su aldea narrando aquellos mitos de la capacidad de hibridación de los primeros seres y de los antepasados en su manada, de los omegas conservando dicha capacidad en contra del deseo de los alfas, del peligro que eso significó, condenándolos a desaparecer.

El lobo, el chico, lo miran en su forma animal, jadeando y esperando la reacción de Taehyung, quién solo se arrodilla y extiende una mano, el dorso de esta ofrecido con respeto, el lobo no se acerca, sino que da algunos pasos hacía atrás y se destransforma, cayendo hacía atrás con cansancio, Taehyung se apresura a servir agua en un tazón de barro, y luego se acerca al chico, quien tiene los ojos cerrados y está recuperando el aire.

El alfa lo acomoda contra una de las paredes cercanas, le insta a beber y cubre su regazo con la piel de conejo pérdida al momento de su transformación, se quedan en silencio por varios minutos mientras el chico se recompone.

—¿Cómo es que puedes hacer eso? —pregunta Taehyung cuando el chico abre los ojos por fin y lo mira.

—Porque puedo.

—No había conocido a un beta con esa habilidad.

El chico casi bufa.

—No soy un beta —dice este.

Pero si el chico no es un alfa, ni un beta...

—Los omegas están extintos —dice Taehyung casi por reflejo.

—¿Eso te han dicho? —el chico ríe —, no estamos extintos, no, sólo ocultos.

—Pero tú actuabas...

—Como me enseñaron a actuar para sobrevivir al estar cerca de tu especie.

Es en ese momento que Taehyung lo percibe, el aroma a ciruelas y peonías que nace de la piel del chico.

Y todo lo que alguna vez creyó saber desaparece.

.

Dentro de la manada Kim, los omegas eran seres tan poderosos como los alfas, por eso se les comenzó a considerar peligrosos, pues no importaba si se trataba del alfa líder o del alfa más fuerte en la manada, siempre podría encontrarse a expensas de su omega, y el alfa, dominante por naturaleza, egoísta y hambriento de poder, decidió dejar de estar a merced de ellos, se prohibió relacionarse con los omegas, se les ahuyentó y cazó, se les castigó si intentaban tomar su forma animal para defenderse, los omegas se tacharon de salvajes al conservar la capacidad de hibridación y pronto... desaparecieron, comenzaron a ocultarse, aprendieron a vivir por su cuenta, lejos de la categoría que los había rechazado.

El frío del invierno venidero se cuela incluso dentro de esta cueva al este, a Taehyung le enseñaron a percibir los pequeños cambios en el clima a la perfección, le enseñaron a cazar, construir y proteger... pero nunca le enseñaron nada concreto respecto a los omegas.

Extintos.

Eso es lo único que debían saber.

Peligrosos, salvajes, volátiles.

Para muchos el chico a su lado podría ser todo eso, pero para Taehyung solo ha sido hábil, astuto y... tibio.

Taehyung no olvida la forma en que percibió la tibieza del chico la primera noche, ahora sabe que era su alfa percibiendo a otro lobo, un lobo que en la antigüedad estaba hecho para completarlo, ¿es por eso que se siente tan reconfortado a su lado?

La pelea con los coyotes ha dejado exhausto al chico, quién no ha tenido otra opción más que confiar en Taehyung, incluso con su secreto revelado y la inestable dinámica de ambos, ha tenido que permitir que sea Taehyung quién cuide de él ahora, cuando el alfa lo hace sin mostrar señales de amenaza, el chico baja la guardia.

—No voy a herirte —dice Taehyung —, puedes dejar de mirarme como si fuese a hacerlo.

—Cuidar de mí o matarme... ahora lo entiendo —dice el chico como le dijo Taehyung alguna vez.

Taehyung sonríe con la memoria y termina de encender una nueva fogata para que sobrevivan al frío de la noche.

—¿Hay más como tú? —pregunta Taehyung, cauteloso.

Casi espera que el chico no le revele nada, pero la confianza entre ellos es mutua, es casi inevitable, sus lobos parecen comunicarse sin que ellos puedan entender qué están diciendo desde hace horas.

—Existen manadas enteras —dice el chico —, manadas mixtas incluso, al sur de este territorio, cerca del océano, es allá a donde me dirigía con mis compañeros.

Taehyung se sorprende con esa información, ¿manadas mixtas?, ¿de alfas y omegas?

—Una tormenta atrapó a mi pequeño grupo y terminamos en tu manada, ya conoces el resto de la historia.

Taehyung asiente y se sienta cerca del chico, sin tocarlo, el aroma dulce y frutal de este cosquilleando en su nariz, le gusta, es el olor más exquisito que ha sentido nunca.

—Lo lamento —dice el alfa con sinceridad.

—No lo hagas, apestas la cueva a tu culpabilidad —dice el chico frotando su nariz.

No luce disgustado con el aroma sino consigo mismo, como si no pudiese soportar su piel, como si todo picará y a la vez se sintiera demasiado bien sin desearlo, Taehyung ya ha estado en su lugar.

—¿Cómo ocultaste tu aroma? —pregunta Taehyung y evita olfatear más de cerca.

Aunque eso es lo que quiere hacer, inundarse en el aroma a ciruelas y dejar que su lobo ruede sobre él, pero no desea ser irrespetuoso, no con esta frágil conversación.

—Romero —dice el chico —, oculta el aroma durante medio día, no solo existe la valeriana y la belladona, hay una multitud de hierbas para usar.

—¿En la aldea...?

—Lo comía de los alrededores, está por todas partes.

Las hierbas no son una fortaleza en su manada... ni en ninguna otra que haya conocido, pero esa es solo una de las tantas dudas que Taehyung tiene.

—En la manada dicen que transformarse te vuelve loco.

—Pasé casi dos semanas en mi forma animal, ¿me ves perdiendo la cordura? —pregunta el chico —, puedo pasar incluso más tiempo, cuando tenía 15 años estuvimos medio año en forma de lobos huyendo de un grupo de alfas errantes —agrega.

—¿Desprecias a los alfas?

El chico suspira.

—Las manadas del norte y del este no son las más apreciadas —termina diciendo —, pero al ser las primeras también son las más testarudas y no salen de sus territorios casi nunca, eso ha permitido que... otras ideas florezcan en el resto del territorio.

Taehyung entiende todo lo que el chico le dice, si tus antepasados hubieran sido cazados en busca de su extinción él tampoco querría saber nada de esas manadas, y es cierto que las generaciones de su manada no aspiran a salir del norte.

—Apestas nuevamente a culpa.

—Lo lamento...

—Me llamo Jimin.

Taehyung alza la mirada, es como ver al chico por primera vez ahora que tiene un nombre.

—Jimin —repite, el nombre vibra contra su lengua.

—No sabía que conocer mi nombre te haría tan feliz.

Taehyung olfatea el ambiente.

—No soy el único apestando a felicidad.

—No estoy feliz —se queja Jimin pero sonríe.

—¿Podemos terminar el interrogatorio por hoy? —continúa el omega —, salvar tu trasero no es precisamente sencillo.

Taehyung le da paso a Jimin para que se recueste, el omega lo hace con lentitud, músculos adoloridos por la pelea, el alfa planea hacer guardia hasta entrada la madrugada para así dejar que Jimin descanse plenamente, Taehyung se mantiene en silencio, observando fuera de la cueva, si se concentra puede escuchar como el crujir del fuego sigue el palpitar del corazón del omega, su respiración pesada incluso tras varios minutos, por lo que sabe que aún no está dormido pero no presiona el tema.

—Taehyung —lo llama el omega tras un rato.

—¿Sí?

—¿Podrías...?

—¿Podría...?

—No es nada.

El silencio se extiende, y por alguna razón el alfa sabe que es lo que Jimin necesita, así que libera feromonas tranquilizantes, su aroma inundando la cueva, solo había hecho eso una vez en su vida, cuando Jin hyung estuvo enfermo de gravedad y este quedo a su cuidado por una noche, las feromonas no tienen el mejor efecto en otro alfa y en los betas no es frecuente usarlas, así que su técnica no es la mejor, pero puede sentir la forma en la que el corazón de Jimin se ralentiza con la primera ola, al igual que su respiración, y pronto el omega está dormido.

Cuando su alfa busca acurrucarse cerca del omega, Taehyung debe recordarle que en un par de días podría no volver a ver a Jimin.

La idea le sienta mal a su alfa... y también le sienta mal a él.

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Por la mañana el alfa despierta y se da cuenta de que no tienen más alimento así que se dispone a conseguirlo, su fuerza está casi renovada por completo, su lobo ha sanado rápidamente gracias a los remedios del omega, este sigue dormido así que sale de la cueva en silencio, no sin antes olfatear el aire, el aroma de Jimin es tan bueno, Taehyung desearía olerlo por horas, su descanso en los días pasados había sido bueno gracias a la presencia del aroma, es como si las notas vibraran contra su piel y se quedarán atrapadas en su lengua, es refrescante, reconfortante y sumamente incitante, le hacen desear quedarse a lado del omega pero se obliga a seguir su camino hasta perder el rastro del olor, el cual, aún así, se queda impregnado en su mente, su alfa lo persigue y se regocija a su encuentro, nadie le había dicho que un aroma podía quedarse con un alfa de esa forma.

Taehyung sabe que a Jimin le gusta la carne de conejo sobre la de todos los demás animales así que esa es la presa que se dispone a cazar, sin embargo, más tarde culpará a su alfa por la forma en que realiza su cacería esa mañana.

Cuando regresa Jimin ya se encuentra despierto, el omega está estirando los brazos así que seguramente acaba de levantarse, la fogata arde suavemente, lo suficiente para poder avivarla para el desayuno, Taehyung entra en la cueva, camina cerca de Jimin y deja caer lo que ha recolectado justo frente los pies del omega, la acción lo desconcierta tan pronto la ha realizado, y sale de un extraño trance en el que se había visto perdido apenas comenzó a depredar al primer conejo.

Frente a Jimin yacen ocho cadáveres de conejos grises, brillantes piedras de río, montones de las raíces que el omega cocinó durante estos días para Taehyung, flores rosas y blancas, y numerosas plumas.

Jimin mira del piso a Taehyung, la extraña ofrenda espesa el aire y el tiempo alrededor de ambos.

—Taehyung... —inicia Jimin.

¿Qué es esto? el omega quiere terminar de decir, pero vuelve a mirar hacía abajo y por primera vez se queda sin habla, sus mejillas sonrojándose.

Es bien sabido que las costumbres difieren de manada en manada, pero hay algo que no cambia, las costumbres de los primeros seres son conocidas en todo el territorio, y la ofrenda de los tres estratos: la caza en tierra, agua y aire, es uno de los regalos de cortejo más importantes.

Taehyung también observa el piso, como dándose cuenta por primera vez de todo lo que ha traído para Jimin, y aunque culpa a su alfa por colocarlo en esta situación, se da cuenta de que estuvo presente al recolectar cada elemento, quería hacerlo, agradecer a Jimin y demostrarle que él también puede cuidarlo.

Cuidar de Jimin.

Hacerlo su pareja de vida.

La idea no es desagradable, solo inmensamente difícil, un destino imposible, algo impensable y absurdo.

¿En qué pensaba Taehyung?

Siguen siendo un par de extraños, un alfa y un omega de tierras e ideas tan diferentes, un hecho que probablemente no debía suceder, lo cual es irónico, porque el alfa y el omega son el equilibrio del mundo que la luna creó hace más de cien años.

Taehyung sabe que es lo que le han enseñado toda la vida, aún desconfía de la naturaleza omega, le es atemorizante saber que no sabe a que se está enfrentando, aún cree en las leyendas de seres salvajes e indomables, aún anhela el resguardo de su manada lleno de alfas y betas, donde no tiene que temer por un ser que puede tanto cuidarlo como asesinarlo.

Pero otra parte de él, aquella que despertó cuando estaba a punto de caer, no puede negar lo irremediablemente atraído que se siente por Jimin, está agradecido y admirado, incluso desearía poder quedarse en este cueva por siempre, y es la misma parte que sigue pensando en un propósito mayor con esta misión, que está encontrando otro testimonio de vida en el omega, que quiere unirse a este y reclamar la naturaleza pérdida de su alfa.

—Solo es un agradecimiento —se apura a decir Taehyung, pues no quiere comprometer al omega a nada —, mi alfa debe haber... confundido las cosas un poco.

Si tan solo pudiese escapar de sus obligaciones y tomar el camino montaña abajo que va hacía el sur, Taehyung partiría con Jimin para unirse a una manada mixta.

Se pregunta qué tanto es su alfa hablando y que tanto lo es él, estos días le es tan difícil encontrar la diferencia.

—Alfa —lo llama Jimin.

Taehyung alza la mirada de inmediato para encontrarse con los ojos del omega.

—Taehyung —repite Jimin —, ¿por qué piensas que tu alfa y tú son dos entidades diferentes?

Porque eso le han enseñado, es cierto que su humano y su lobo conviven en un mismo cuerpo pero su deber es aprender a domar la parte animal.

—¿Te has preguntado porque los alfas dejaron de transformarse? —continúa Jimin.

—No podemos hacerlo...

—O no quieren hacerlo.

Jimin estira los dedos para tomar una de las flores de la ofrenda y la acerca a su nariz, Taehyung contiene el aliento.

—¿Sabes qué ocurre después de que alguien acepta este regalo? —pregunta Jimin girando la flor entre sus dedos.

Sí, Taehyung lo sabe, el alfa puede reclamar a su pareja, la dinámica de cortejo se convierte en una de relación, pero no se atreve a decirlo.

—Jimin...

—¿Si lo acepto seguiré siendo libre?

No hay titubeo en la voz de Jimin al preguntarlo, tampoco en sus ojos aún mirando a Taehyung, la forma en que el omega se siente ha sido clara desde el principio para él, pues incluso en su forma híbrida pudo oler a Taehyung y darse cuenta de que inesperadamente había encontrado a su alfa en una tierra enemiga.

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Jimin creció en una manada que es todo lo contrario a la de Taehyung, betas y omegas que desprecian a los alfas por sus costumbres egoístas, que tachan su pasado como una debilidad y adoran la parte animal de sus seres, existiendo en un equilibrio con sus lobos donde lo único que puede hacerte perder el control es el dominio alfa, su manada tiene costumbres sencillas pero reglas fijas, se les enseña todo lo que hay que saber de un alfa y, más importante aún, cómo evitarlos.

El grupo de lobos blancos en el que viajaba Jimin estaba conformado por quince lobos, todos deseando unirse a una manada mixta, donde las costumbres de la luna fuesen respetadas, alfas, omegas y betas, las tres categorías viviendo en armonía, pero una tormenta desvió su camino al norte y terminaron en la manada de Taehyung, acorralados y débiles no pudieron escapar de los alfas cazadores.

Jimin pudo oler a Taehyung apenas cruzó el límite del territorio de la manada Kim, el almizcle haciendo vibrar su piel, supo identificar los signos de inmediato, su omega había reconocido a su pareja de vida y, por primera vez, entendió porque era tan peligroso estar cerca de un alfa, no sabía quién era ese lobo o qué intenciones tendría y aún así quería estar a su lado.

Cuando fueron colocados en el pozo la primera noche Taehyung lo observó desde arriba y Jimin se sintió ofendido, ¿cómo es que su pareja de vida lo había confinado?, es cierto que habían consumido romero para ocultar sus aromas, pero se negó a aceptar los deseos de su omega y su corazón, y junto a sus dos amigos, Hoseok y Yoongi, comenzó a planear su escape, se negaron a consumir carne cruda y ser tratados como salvajes, luego, aprovecharon el instinto alfa y beta que se siente protegido por los omegas para ser alimentados por los niños y finalmente caminar libremente en la aldea.

Los alfas estaban tan llenos de sí que creyeron haberlos domesticado, pero solo hizo falta tenerlos distraídos para que Hoseok y Yoongi escaparan, claro que, Jimin no esperaba ser vigilado aquella noche, mucho menos esperaba ser colocado en la jaula en la que Taehyung entró como parte de su presentación para ser atacado por famélicos lobos.

Jimin se había prometido no interceder, pero al ver a Taehyung a punto de ser desgarrado fue inevitable salvarle la vida, una, dos, tres veces, sostenerlo del precipicio arriesgando su secreto y cuidar de él cuando su herida se infectó, pues convivir con el alfa durante todos estos días le mostró que no era un ser vil, cruel o egoísta como le habían dicho, sólo estaba tan adoctrinado como él.

El omega encontró un gran alivio al mantener el corazón de Taehyung latiendo, al verlo reaccionar a su aroma y desatar los instintos negados en su manada.

Jimin había cuidado de él como un igual, se habían cubierto del aroma del otro, e incluso el omega había producido lubricante cuando estaban bañándose en el lago... Jimin había tenido que huir apenas percibió las feromonas de Taehyung antes de hacer algo de lo que se arrepentiría, pues no estaba totalmente seguro de que Taehyung estuviera sintiendo lo mismo que él.

Pero ahora el alfa ha traído ante él un regalo de cortejo, y eso tiene a Jimin y su omega embelesados.

—Sí —responde Taehyung a su pregunta luego de varios segundos —, sigues siendo libre.

Es el turno de Jimin de contener el aliento pues conoce lo posesivos que pueden llegar a ser los alfas, y aunque Taehyung es un alfa que jamás ha sabido lo que es tener un omega, es cierto que en su manada se enseña a ser dominante por naturaleza... además, al omega no le importaría ser dominado si es por Taehyung.

—Lo acepto —sentencia Jimin.

El aire se espesa con las feromonas de alegría de Taehyung, las cuales hacen feliz a Jimin también.

Por supuesto, este es un momento efímero, pronto tendrán que dejar la cueva, pero eso no significa que deban negar su naturaleza, Jimin respeta a su lobo y lo que ambos sienten, quiere estar cerca del alfa y, si las cosas fueran diferentes, ser reclamado por él.

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Taehyung no sabía lo satisfactorio que podía sentirse ver a alguien comer lo que has cazado.

Su lobo quiere que Taehyung observe detenidamente a Jimin, su reacción al morder la tierna carne de conejo, la forma en que la mastica y finalmente la deglute con gusto, sus labios brillantes por la forma en que los lame.

—Estás mirando —dice Jimin como tantas veces antes —...me gusta —agrega esta vez.

El alfa de Taehyung aúlla en su interior.

Pero aún así Taehyung se obliga a dejar de mirar para comer su propia porción de conejo, una idea cruza su mente, si va a volver a su manada en algún momento, todavía debe hacerlo con la piel de algún animal, el lince que cazaron antes ya no es una opción pues han pasado demasiados días, el animal ya debe encontrarse en un estado de descomposición, claro que la idea de regresar a la aldea no es de lo más llamativa en este momento, no con todo lo que está sintiendo, nuevo y emocionante.

—Alfa, tengo algo para tí —le dice Jimin cuando terminan de comer.

Es como si el omega hubiese escuchado sus pensamientos, pues lleva a Taehyung a una zona detrás de la cueva donde la piel del lince se encuentra desollada y colgada, secándose en un perfecto proceso de curtido.

—Sé que debías hacerlo tú solo pero en el estado que te encontrabas era imposible... Aún puedes confeccionar la forma en que la vestirás —explica Jimin.

Taehyung observa la piel de nuevo, sus dedos tocan la superficie suave del pelaje, el recuerdo de la batalla con el felino todavía fresco en su mente.

—Entiendo si no quieres usarla —continúa diciendo Jimin.

El alfa de Taehyung olfatea la timidez desprendiéndose del omega, es cierto que él debía hacerlo solo pero recibir esta especie de regalo de parte de Jimin se siente... bien, es incluso halagador, se siente como una respuesta a su regalo de cortejo.

—Pero pienso que una piel así no debería...

—Omega —lo interrumpe Taehyung, la voz viaja por toda la columna de Jimin y lo deja sin aliento —, gracias —completa el alfa.

Más tarde cuando se lavan en el río el aire se siente diferente.

Al igual que ayer, Jimin entra primero, desnudo y sin titubeos, pero esta vez mira a Taehyung significativamente por un momento antes de darle la espalda, camina lentamente dentro del agua, tomándose su tiempo, los ojos de alfa viajan por las curvas de su cuerpo, apreciativos, y cuando el omega comienza a frotar las hierbas y flores para limpiar su piel lo hace dando un espectáculo para el alfa, esta vez deja que Taehyung mire sin decir nada.

Los pequeños dedos de Jimin corren por la línea de su cuello, el olor a ciruelas es realmente intenso en esa zona, Taehyung piensa momentáneamente en cómo sería hundir su nariz en ese punto e inhalar del dulzor del omega, piensa en inyectar su propio aroma, luego, las manos de Jimin bajan por sus clavículas, los primeros seres mordían a sus parejas justo arriba de la clavícula derecha y la idea hace que los caninos de Taehyung cosquilleen con una desconocida sensación, nadie en su manada porta mordidas ahora, pues se consideran salvajes y rudimentarias, pero el alfa de Taehyung enloquece con la sola idea de poder marcar a Jimin, finalmente los dedos del omega se asientan justo sobre su vientre, cachorros, grita su alfa, Jimin se inclina para limpiar sus muslos y sus labios se entreabren cuando tocan la cara interna de estos, sensible y pálida, Jimin se detiene por un momento, aquel dulzor que Taehyung percibió la última vez nuevamente presente en su nariz, no proviene del cuello de Jimin pero Taehyung no logra identificar el origen, finalmente los dedos del omega suben para correr por sus brazos, y el alfa se obliga a dejar de mirar.

Se siente como si hubiese una cuerda tensándose entre ellos, desconocida e impredecible, pero sumamente llamativa.

Taehyung se lava sintiendo los ojos del omega también sobre él, sobre cada músculo flexionado y cada grueso toque de sus grandes manos sobre su piel, el dulzor desprendiéndose de Jimin es aún mayor con cada segundo y cuando los dedos de Taehyung rozan su entrepierna, ya semidura, puede escuchar el jadeo del omega, ambos se detienen, el correr del agua y el trinar de una que otra ave es lo único que puede escucharse sobre sus respiraciones, no se miran a los ojos pero no es necesario.

Alfa.

De alguna forma puede sentir la palabra brotando de los labios de Jimin cuando sus dedos se cierran sobre su semi erección, la voz está alentando a Taehyung a seguir, así que el alfa se acaricia sin pudor, duro y rápido hasta venirse, conjurando el cuerpo desnudo a unos metros de él, es solo cuando se ha derramado sobre su palma que Jimin sale del lago y se viste, dejándolo solo de nuevo, pero esta vez Taehyung se siente satisfecho de alguna extraña forma, su lengua pulsando con el aroma de Jimin viajando por todo su sistema.

.

Taehyung trabaja el resto del día en la piel de lince, justo como le fue enseñado, hasta crear una prenda de ropa digna de un heredero del círculo líder, la ropa será capaz de abrazar sus hombros contra el frío invierno, la cabeza del lince cayendo sobre su frente como una corona, un símbolo de su poder.

Bajo la luz de las llamas Jimin toma la prenda para admirarla cuando Taehyung entra en la cueva por la noche y le permite observar, Taehyung se siente algo orgulloso al ver la aprobación en los ojos del omega, es una espléndida ropa en verdad, cuando termina de evaluarla Jimin se acerca al alfa, omega, tan tibio, pero en lugar de entregar la pieza de regreso mira al otro por un largo momento.

—¿Puedo vestirte? —murmura el omega.

La cuerda se tensa aún más a pesar de que están cerca, cada vez más cerca.

—Sí —aprueba Taehyung.

Los dedos del omega colocan la piel del lince sobre el cuerpo de Taehyung con atención, existe un filo de reverencia en el acto pero el alfa está más enfocado en otros detalles, como la forma en que los dedos de Jimin acarician sus brazos y su torso más de lo necesario, o el aroma frutal cerca de su nariz, brotando del cabello rubio y la acendrada piel, la intimidad del momento hace que tanto él como su alfa se sientan complacidos, vestir a tu pareja es una muestra de honor y respeto, pero el que ambos lo estén haciendo sin ser una pareja oficial no se siente mal.

Finalmente, Jimin acomoda la última pieza, la cabeza del lince enmarca el rostro de Taehyung de una manera tan adecuada, luce como todo lo que su manada le contó respecto a los alfas, el depredador más peligroso, orgulloso y fuerte, pero Jimin se da cuenta de que ya no está viendo a un depredador o un alfa, solo puede ver a su pareja de vida, sus dedos aún acomodando la cabeza de lince bajan por el pecho de Taehyung, lento, pero el alfa detiene una de sus muñecas para alejarla de su cuerpo, el omega se siente rechazado de inmediato.

—Lo siento —dice Jimin.

—No —se apura a decir Taehyung —, es solo que...

—¿Qué?

—Si sigues tocándome yo... es decir, mi alfa querrá...

—¿Solo tu alfa lo quiere?

Taehyung mira a Jimin, no, su alfa y él saben lo que quieren, quieren lo mismo, siempre ha sido así, no son dos entidades diferentes, no lo son.

—Yo también lo quiero —dice Taehyung.

Jimin sonríe, el alfa deja ir su muñeca, la palma de Jimin acuna el rostro de Taehyung, acariciando su mejilla tiernamente.

—Deja que tome el control —murmura Jimin —, sigues siendo tú, ¿qué quieres hacer?

—Quiero besarte.

—Hazlo.

Cuando Taehyung se inclina y toma los labios del omega, el olor a ciruelas y almizcle se dispara, los labios de Jimin están tiernos y se abren para su boca con facilidad, húmedos y listos para él, siguen su ritmo y murmuran satisfechos con la forma en que el alfa los consume, se besan por un tiempo indeterminado, por fin probando del otro, Taehyung toma el rostro del omega entre sus manos, las tibias mejillas en contraste con sus firmes palmas, el hambre que no puede curarse con comida comienza a menguar, incendiándose, instando a más, la nariz del alfa baja por la mandíbula de Jimin, buscando la glándula en su cuello, por fin, el intenso aroma haciendo que emita un sonido animal.

—Omega —murmura Taehyung.

Jimin tiembla entre sus manos, la nariz del alfa corre por la extensión de su cuello y luego son sus labios conociendo la pálida piel, ¿Taehyung va a marcarlo?, no lo haría, eso sería demasiado peligroso, los lazos de lobos que no viven juntos son imposibles, terminan por matar a sus portadores, Taehyung debe oler el estrés del omega porque besa el sitio donde se encuentra su glándula suavemente, justo por encima de su clavícula derecha, y vuelve a subir a sus labios.

La piel de lince antes colocada por Jimin también es retirada por sus manos.

Es diferente ver la piel al descubierto de Taehyung en estas circunstancias, el alfa no está enfermo ni herido, sino que es Jimin quién lo desnuda para poder acariciar y conocer cada centímetro de su cuerpo, los amplios hombros y el firme pecho, el omega besa el punto sobre el corazón del alfa, el subtono de lirios en el aroma de este comienza a ser más presente por la excitación, a Jimin le gusta, le gusta demasiado, los brazos de Taehyung son grandes y fuertes, son capaces de destrozar, pero toman a Jimin con delicadeza y acomodan la piel de lince en el piso en una especie de lecho, el cuerpo del alfa sobre él cuando Jimin se recuesta se siente magnífico.

Taehyung vuelve a besar a Jimin, la espalda del omega se arquea para estar más cerca, sus cuerpos desnudos uniéndose, piel chocando contra piel, ondeando juntos, ambos gimen cuando sus pelvis también se tocan, los caninos del alfa enterrándose en el labio inferior del omega con la asombrosa sensación, luego sus palmas rodean la cintura de Jimin para controlar el ritmo en que sus caderas empujan, buscando perpetuar su placer, el olor dulce regresa, aquel que enloquece al alfa de Taehyung.

—¿De donde proviene ese olor? —murmura el alfa alejándose por un momento, su nariz olfateando.

El omega debajo de él luce celestial, piel sonrojada en todos sitios, sus mejillas están tan rojas que Taehyung podría lamerlas y sentir el sabor a ciruelas, y el cabello rubio brilla con la luz de la fogata como si se tratara del mismo sol, los ojos almendrados miran a Taehyung con confianza, eclipsados por el mismo deseo de consumir al otro.

—¿Qué olor? —pregunta Jimin, jadeando con un empuje particularmente bueno del alfa.

Taehyung huele de nuevo la glándula en su cuello, sus labios besando la piel a su paso.

—Es... es más dulce que el aroma que hay aquí, casi puedo saborearlo.

Jimin sonríe, comprendiendo entonces, y se siente profundamente enternecido.

—Los omegas producimos lubricante de forma natural —dice al oído del alfa, suave e incitante, para luego morder el lóbulo de su oreja.

—¿Cómo? —Taehyung se ahoga con su pregunta cuando la lengua de Jimin lame su cuello, sobre su glándula, es demasiado y aún así es insuficiente.

—Aquí —Jimin toma la mano de Taehyung, abre sus muslos y guía los largos dedos del alfa entre sus mejillas, cerca de su entrada.

Entonces los dedos de Taehyung tocan la humedad que hay en la zona, un líquido ligeramente viscoso escurriendo del trasero de Jimin, su nariz olfatea reconociendo el aroma.

Taehyung se siente embelesado y momentáneamente sorprendido.

—¿Te molesta? —pregunta Jimin tratando de leer el silencio del alfa, el lubricante de los omegas puede hacer que todo se vuelva demasiado desordenado.

—No —responde Taehyung de inmediato —, es el mejor aroma que existe.

El alfa sube los dedos frente a su rostro, evaluando el líquido, luego, mirando a Jimin a los ojos lo prueba de sus dígitos, un quejido de placer naciendo de su garganta cuando el sabor a ciruelas dulces explota por todo su sistema.

—¿Esto significa que...? —inicia Taehyung.

—¿Mi cuerpo se prepara para que puedas poner cachorros en mí?, sí.

Taehyung gime con la respuesta, tímido de improviso, cachorros, omega, es demasiado para su mente consumida en deseo.

—Cada cierto tiempo nuestros cuerpos experimentan algo llamado celo —continua Jimin —, es el punto más álgido de nuestros lobos buscando crear cachorros, es el punto máximo de vida de nuestros animales internos.

—¿Ahora...?

A Taehyung se le había dicho que solo se trataba de fertilidad, que debía ser apagado y que desear de esta forma era una enfermedad, ahora entiende que el celo es solo un llamado de la naturaleza que la luna creo para ellos.

—No —Jimin sonríe —, es un poco más intenso que esto, ocurre un par de veces al año para los omegas.

¿Más intenso?, Taehyung no puede imaginarlo, se siente algo extraño y triste reconocer que en realidad no sabe mucho de lo que significa ser un alfa aunque le hayan dicho lo contrario, pero se siente bien de que sea Jimin quién le esté enseñando todo esto.

—No me molestaría cargar tus cachorros —agrega Jimin entonces.

El comentario arde más que las llamas de la fogata contra la piel del alfa.

—Omega —ruega Taehyung, mareado, su miembro duro doliendo.

También desea eso, desea a Jimin, sentir su cuerpo, complacerlo, cuidarlo... Incluso si solo es esta noche, y si fuese diferente pondría cachorros en él y lo protegería de todo.

Jimin vuelve a besar al alfa, los dedos de Taehyung se mueven con confianza esta vez a la entrada del omega, masajeando la zona hasta lograr introducir dos de sus dígitos, el lubricante y las paredes de Jimin abrazan sus dedos fácilmente, el omega gime.

—Alfa...

La erección de Taehyung pulsa, robusta y caliente contra el muslo del omega, Jimin abre sus piernas dejando claro lo que quiere que suceda, Taehyung también lo quiere y toma la invitación siendo cuidadoso, saca sus dedos y observa a Jimin mientras alinea su erección con la entrada del omega, cuando la cabeza de su erección toca el tibio agujero de Jimin los caninos de Taehyung crecen, una nueva ola de lubricante escurre por el trasero del omega, dulce y avasallante, humedeciendo su erección y ensuciando la piel de lince, pero a Taehyung no podría importarle menos, la mezcla de sus olores palpita pesada en el ambiente, los ojos de Jimin se entrecierran y sus labios se abren en el sonido más delicioso cuando Taehyung lo penetra.

—Ahhh, alfa... —Jimin se sostiene de los hombros de Taehyung, tan grande.

Los dedos de Jimin se entierran en la piel de los fuertes bíceps de Taehyung al mismo tiempo que sus cuerpos se mueven juntos, el de Taehyung es firme y duro, la eclipsante sensación de la erección del alfa dentro y como lo hace sentir tan profundamente lleno es increíble, el olor del alfa lo baña, su calor y su cuerpo entero cubriendo cada centímetro de su piel.

—Eres tan bonito —murmura Taehyung sobre su boca, antes de lamer sus labios, lento, como queriendo probar las peonías de esa zona, también consume su próximo gemido cuando gira sus caderas.

Jimin se sostiene entonces de los dorados hombros, Taehyung está completamente dentro, quieto, disfrutando la tibieza que lo envuelve, besa a Jimin y al hacerlo su erección pulsa dentro, así que el alfa sale de él y embiste de nuevo, una, dos, tres veces, es sólido y caliente, llena a Jimin con cada estocada, estimulando algo dentro de sus paredes que le hace ser ruidoso sin poder controlarlo, tan bien, tan grande, alfa... mi alfa.

Pronto sus pieles vibran juntas, están llenos de sudor y del aroma del otro, sus aromas entrelazándose, Taehyung aumenta el ritmo, casi gruñendo con la sensación, follando al omega duro, Jimin le rodea la cintura llevándolo más profundo, la boca de Taehyung roza la clavícula derecha de Jimin, omega, mi omega, sus dientes apenas y rasguñan la piel, queriendo morder, Jimin lloriquea, también lo quiere...

Sin embargo, Taehyung sale por completo y gira a Jimin, el omega adopta la nueva posición con facilidad, sobre sus rodillas, de esa forma el alfa aleja la tentación de marcar a Jimin, cuando lo penetra otra vez es crudo y salvaje, el omega gime satisfecho, sintiéndose feliz de ver a Taehyung obedecer a su parte animal como uno mismo, los siguientes minutos son ruidosos y obscenos, el omega siente sus rodillas temblar con la fuerza de las estocadas pero el alfa lo sostiene cerca, su pecho inclinándose sobre su espalda, Jimin puede sentir su lubricante escurriendo de sus muslos, se siente tan estimulado, tan bien, la erección de Taehyung debe estar tan dentro, pulsando en su vientre, lista para explotar un nudo y llenarlo de su semilla.

—Jimin... —dice Taehyung —, omega.

—Dame tu nudo, alfa.

Apenas enuncia las palabras siente a Taehyung tensarse, sus caninos muerden el hombro de Jimin y pronto se está derramando dentro, la sensación hace que el omega también se derrame sobre la piel de lince, el nudo de Taehyung se inflama, creciendo en su interior, abriendo a Jimin aún más, el omega gime, perdiendo la fuerza de sus brazos, pero Taehyung lo sostiene a tiempo y los acomoda de costado, abrazando a Jimin contra él, su nudo todavía inflamándose, aún pulsando en Jimin con su semilla, el aroma del alfa cubre a Jimin, sus labios besan la mordida, lamiendo la zona para disculparse, dedos acariciando con suavidad al omega.

—Mi omega —dice Taehyung.

Jimin se da cuenta de que nunca se había sentido tan pleno antes.

.

Despertar con la tibieza de Jimin en sus brazos es algo que Taehyung desearía extender por un tiempo indefinido, los dos quedándose en aquella cueva por siempre, sin preocupaciones ni obligaciones, sin embargo, sabe que no pueden seguir alimentándose como hasta ahora por siempre, ni dormir sin un lecho apropiado o sin tener contacto con otros lobos, o armas apropiadas para cazar, una vida más civilizada, Taehyung no podría darle la vida que quiere y que el omega se merece si se quedan aquí.

Aún están de costado, sus labios besan las marcas que dejó la noche anterior y que no recuerda haber hecho, Jimin se ve tan sereno, cabello rubio todavía brillante y sedoso, su rostro suave incluso ahora.

Taehyung lo ama.

¿Qué debería hacer ahora?

Aún más importante, ¿qué es lo que Jimin quiere hacer?

El omega se remueve luego de un tiempo, Taehyung lo ve despertar con cariño, cuando Jimin encuentra sus ojos sonríe y besa los labios del alfa con confianza.

Se besan por un largo tiempo, esta vez solo sintiendo la tibieza del otro, sus feromonas suaves y tranquilas, impregnando el aire de ellos, solo ellos.

—Mmmm —dice Jimin cuando finalmente se alejan.

—¿Qué pasa?

—Me gusta tener tu olor en mí pero...

El alfa sonríe a sabiendas.

—¿Quieres un baño en el lago?

—Demasiado agotado para eso.

—Yo te llevo.

Así, el alfa carga a Jimin en su espalda, ambos todavía desnudos y los lleva hasta el cuerpo de agua, donde el agua fresca lava sus pieles, se quedan juntos esta vez, dedos lavando al otro, ojos y labios encontrándose cada tanto, el omega recupera su vitalidad con el baño, incluso reniega con Taehyung por una marca cerca de su oreja pero luego besa al alfa y lo acaricia hasta que este vuelve a derramar su semilla sobre su palma, de regreso, Jimin mira la piel de lince y se sonroja al notar los fluidos secos en esta, así que la toma dispuesto a lavarla pero Taehyung lo detiene.

—Tiene tu olor, me gusta así.

—La aromatizaré para tí después de lavarla, pero no dejaré que mi alfa vista una prenda sucia.

Mi alfa.

Escucharlo en voz alta desarma a Taehyung, quién recibe el corto beso de Jimin con su corazón latiendo desbocado y su mente respondiendo mi omega, mi omega.

Taehung prepara un desayuno que ambos comen en un silencio cómodo, podría morir en este momento y estaría feliz de hacerlo, pero sabe que no debería aplazar aún más el siguiente movimiento que harán.

—Regresa conmigo —pide Taehyung sin pensarlo mucho.

La sola frase parece romper la burbuja en la que estaban viviendo desde ayer en la noche, los ojos de Jimin se endurecen.

—Sabes que no puedo hacer eso —dice el omega.

Taehyung quiere decir que puede, pero entonces lo piensa mejor, piensa en que Jimin debería regresar convertido en lobo a su manada, fingir de día mientras Taehyung toma su papel en el círculo y corteja a una beta, o comer romero a diario y renunciar a su cualidad de omega para vivir con Taehyung como beta, no puede pedirle eso, no cuando Jimin valora a su omega como parte de sí mismo.

—Lo sabes —reitera Jimin leyendo su mirada.

—Podría encontrar una forma.

—Prometiste dejarme ir —dice Jimin entonces porque él tampoco quiere pedirle a Taehyung que tome una decisión difícil.

Pedirle al alfa que deje su manada y todo lo que ha conocido por un futuro incierto, la comodidad de su posición, a sus amigos y familia, unirse a Jimin en dirección al sur y empezar una nueva vida, atravesar el territorio con el riesgo de morir en el intento.

—Lo prometí —dice Taehyung —pero... eso fue antes de esto, de nosotros.

Jimin puede verlo, puede sentirlo, el alfa lo ama, lo sabe porque él también ama a Taehyung, y es por ello que debe dejarlo ser libre así como este lo hizo con él en el pasado.

—No existe un nosotros —dice tratando de que su voz no tiemble, evocando al alfa que su omega despreciaba —, no en esta vida.

—Jimin...

—No tengo tu marca, ni tu la mia, podemos tomar nuestros caminos ahora —sentencia antes de levantarse con decisión.

—Omega —llama Taehyung.

—Adiós Taehyung.

—Te amo...

Jimin titubea pero antes de arrepentirse salta para convertirse en lobo y escapar de la cueva.

Taehyung lo llama una vez más, se levanta para encontrar al lobo balnco con la vista pero Jimin ya está lejos.

Es lo mejor, se repite, pero su corazón duele de inmediato.

Si muriese lo haría solo para no sentir esto de nuevo.

Jimin debe ser libre, Taehyung se lo prometió, y solo puede serlo sin él.

.

El viaje de regreso le toma tres días más a Taehyung, se siente fuera de sí durante el viaje, esta vez es su alfa razonando, guiándose por el instinto para sobrevivir en el bosque, porque Taehyung se siente lejano, su mente pensando una y otra vez en Jimin, en todo lo que vivió los últimos días con él, en lo mucho que su perspectiva de la vida cambió, en su corazón distante, amando a un omega, a alguien que está cada vez más lejos y que es imposible que pueda reclamar.

Por las noches su lobo interno también aulla la ausencia del omega, inquieto y frío, buscando una aroma y un cuerpo que no están, la tibieza única del omega, la mirada afilada, el rostro suave, Taehyung sueña con Jimin una y otra vez, incrédulo por momentos de haberlo tenido cerca y de haber estado unido a este de la forma más íntima posible

Omega, omega.

La luna brilla burlándose de él.

Lo único que le queda ahora es la piel de lince, impregnada todavía de ciruelas y peonías, el alfa la olfatea hasta el cansancio, temeroso de acabarse el aroma, ansiando preservarlo debajo de su propia piel.

Cuando ingresa en los riscos que guían a su manada no siente más que un atisbo de alivio, al menos ahora podrá sufrir en el resguardo de su aldea, pero ni siquiera eso le hace sentirse en paz, ¿qué tan lejos estará Jimin ahora?, Taehyung olfatea el aire, buscando al omega una última vez.

Al poner un pie en los límites de la aldea un par de guardias por fin lo divisan y el anuncio de su regreso inicia.

Taehyung no se siente feliz.

—¡Hyung! —exclama Jungkook cuando Taehyung se encuentra caminando cerca de las primeras chozas de la aldea.

El pequeño alfa llega corriendo hasta Taheyung y lo abraza, el mayor recibe el abrazo con facilidad, al menos se siente familiar, le da la fortaleza para fingir que todo está bien.

—Taehyung-ah, bienvenido —dice Jin, quién llega junto a Namjoon y también lo abraza.

—¿Dónde está el lobo blanco? —pregunta Jungkook —, ¿es una piel de lince?, oh hyung, ¡es la mejor piel que he visto!

—Espléndida piel en verdad —concuerda Jin.

Por su parte Namjoon solo lo mira, contemplativo y sagaz, como siempre, para leer a las personas.

—Debes estar agotado —dice Namjoon —, ¿por qué no te llevamos a comer y después puedes descansar?

—¿El lobo te traicionó? —continúa Jungkook.

—Ya habrá tiempo para que nos hable de su viaje —intercede Namjoon y Taehyung se siente agradecido.

Sin embargo, cuando accede al centro de la aldea ya le espera su padre y el resto del círculo líder, así como una multitud cada vez más grande saludando a Taehyung y admirando la ropa que viste.

—¡Hijo mio! —dice su padre con un ensayado cariño.

Taehyung recibe el abrazo, es extraño, su padre no suele abrazarlo en privado.

—¿Dónde está tu lobo? —pregunta otro de los líderes.

—Enfermo y murió —dice Taehyung, cortante.

—Supongo que después de todo los lobos blancos no son tan magníficos como creíamos —dice su padre —, el frío no es para cualquiera.

—Fantasmas de los omegas —murmura en voz baja algún alfa anciano.

—No importa —su padre desvía la atención del peligroso comentario —, ¡te buscaremos otro lobo!, mi hijo regresó y con una piel de lince ni más ni menos, ¡bienvenido seas!

La manada celebra su regreso, algunos le palmean la espalda, otros halagan la piel que viste, el círculo comienza a planear sus nuevas tareas, pero Taehyung cena en silencio, el guisado no tiene el sabor del conejo y las raíces que Jimin cocinaba para él, y cuando por fin se acuesta en su lecho, el aroma de la piel que viste no es suficiente para que pueda conciliar sueño, falta la tibieza del omega, sus ojos siempre observando a Taehyung, falta su olor fresco y la compañía que le daba a su lobo interior, el cual deambula solo, desconcertado y herido.

A la mañana siguiente, Taehyung cae enfermo.

No, no está enfermo, es su alfa reclamando la separación de su omega.

'Cada cierto tiempo nuestros cuerpos experimentan algo llamado celo, es el punto más álgido de nuestros lobos buscando cachorros, es el punto máximo de vida de nuestros animales internos.'

Es su celo.

El 'mal del calor' es el verdadero celo de los alfas recordando su naturaleza, sus cuerpos buscando un omega.

Taehyung gruñe, su cuerpo entero está quemando y sus caninos crecen, letales, se siente fuera de sí, su nariz busca el olor a ciruelas con desesperación, sus brazos manotean en el aire sin encontrar el cuerpo de su omega, sus uñas rasgan su lecho, plumas de ganso volando en el aire, y luego rasgan el piso de la madera de su choza, necesita, necesita...

Omega, ¿dónde está su omega?

Los minutos transcurren pesados, Taehyung ve rojo, se levanta pero sus manos continúan destruyendo su entorno.

—¿Taehyung-ah? —es su madre, la cual ha entrado para dejarle un desayuno.

—¡Fuera! —grita Taehyung sin reconocerla, no hay olor, no tiene lo que busca.

Ojos dorados cruzan su mente, cabello dorado, la memoria del calor de su omega, cachorros, su omega dijo que quería cargar sus cachorros, ¿dónde está?, ¿por qué lo abandonó?

—¡Omega! —se lamenta Taehyung esperando que este lo escuche.

Su madre abre la boca con sorpresa al escucharlo, temerosa, y sale corriendo de la choza en busca del círculo líder.

Taehyung es sostenido por al menos cinco alfas mientras uno de los alfas ancianos intenta hacerlo beber belladona y valeriana, pero Taehyung escupe el líquido, ahogándose en cada nueva oportunidad, todos estos alfas le están impidiendo el camino a su omega, debe asesinarlos, libera uno de sus brazos con el cual empuja a dos alfas.

—¡Taehyung! —escucha la voz de su padre, fúrica.

—¿Dónde está? —ruge Taehyung.

—¿De qué hablas? —intenta razonar su padre.

—¿Dónde está mi omega?

El silencio entre los alfas y los integrantes del círculo presentes es general, los cuales se miran entre ellos y luego a su padre, lucen sorprendidos, en mayor parte asustados y ciertamente se sienten traicionados por su próximo líder, lo cual hace enfurecer a su padre aún más.

—Al pozo —ordena su padre.

Los alfas tienen que llevar a Taehyung casi a rastras, la actitud del alfa es impetuosa, su fuerza triplicada, alfas y betas caminando por la aldea observan la escena con desesperanza, las betas alejan a su cachorros, un alfa siendo llevado al pozo es un signo de vergüenza, Namjoon, Jin y Jungkook intentan llegar a él pero son detenidos por sus propios padres.

—Omega, omega —continúa clamando Taehyung.

—¡Haganlo callar! —ruge su padre.

Uno de los alfas llena la boca de Taehyung de un puñado de tela y luego le amarra un trozo de cuero con fuerza, Taehyung es lanzado al pozo y al caer solo enloquece aún más.

—¡Hay algo malo en tí! —grita su padre y se aleja del pozo, ordenando a todos retirarse —, ¡no recibirá la atención de nadie y quién se acerque será exiliado!

Taehyung es abandonado ahí, febril y salvaje, se quita la ropa que viste, rasguña su propia piel, como si quisiera poder salir de una prisión hecha de carne y hueso, aúlla y ruge, por un momento siente como si su cuerpo estuviera despedazándose, las uñas de sus manos se transforman en garras y su boca en un hocico, ¿o es una ilusión febril?, duele, puede que Taehyung esté muriendo, y finalmente cae inconsciente.

—Hyung.

La voz llega en medio de una pesada bruma.

—Hyung.

Es Jungkook.

Taehyung abre los ojos, está en el pozo, fue recluido... está muriendo, el alfa busca la voz de su amigo, mareado, y mira hacía arriba luego de un largo momento.

—Te hemos traído algo de comer —dice Jin mirando a Taehyung con dolor —, no tenemos mucho tiempo.

La noche ha caído en la manada, sus amigos están visitando el sitio en contra de las órdenes del círculo líder.

—Taehyung-ah, ¿puedes moverte? —pregunta Jin.

Taehyung lo hace, se incorpora con dificultad, se siente momentáneamente más consciente de su entorno, la fiebre que lo acompañó por horas bajando de improviso, se da cuenta del desorden a su alrededor, y también de su semilla seca manchando sus piernas y sus manos, las cuales sostienen la piel de lince contra él, incluso se ha arrancando el cuero que cubría su boca, pero sus amigos no lo están juzgando, lo compadecen, con ayuda de una cuerda bajan agua y carne que Taehyung recibe y devora al instante, dándose cuenta de lo hambriento que está.

—Vendremos por la madrugada con más comida —dice Jungkook —, debes recuperarte, hyung.

Las palabras, aunque bien intencionadas, son como una herida para el alfa, él no está enfermo, está más vivo que nunca.

—Tenemos que irnos —dice Jin.

—Tengo que hablar con él, adelántese —pide Namjoon.

Jin y Namjoon comparten una mirada antes de que el mayor se aleje con Jungkook.

—No estoy de acuerdo con tu padre —dice Namjoon, siempre directo.

—¿En qué?

—No hay algo malo en ti, hay algo diferente.

Taehyung siempre ha admirado a Namjoon por su capacidad de observar, es una de las pocas personas en las que confía plenamente, así que mientras sigue en este estado de consciencia decide contarle la verdad.

—Conocí a un omega —dice Taehyung.

—¿Entonces son reales? —pregunta Namjoon, no luce sorprendido solo intrigado, su hyung también debe haber escuchado a los alfas ancianos hablar en algún momento.

—Lo son —confirma Taehyung —, hay muchos de ellos fuera de este territorio, ellos... ellos aún son híbridos, se transforman en lobos, pero no son salvajes, son tan humanos y hábiles como nosotros.

—El lobo blanco era un omega —concluye Namjoon luego de un momento.

—Sí.

Taehyung procede a contarle entonces lo sucedido con Jimin, la batalla con el lince, la forma en que lo rescató y curó su infección, el momento en que lo vió transformarse, las manadas al sur, las habilidades del omega... solo evita los detalles más íntimos.

—Hyung —se lamenta Taehyung —, Jimin no era solo un omega, él es mi omega, estuvimos juntos, la luna nos eligió para estar juntos como a los primeros seres.

Con esas palabras por primera vez ve sorpresa en los ojos de Namjoon.

—Tenemos que sacarte de aquí —es lo que dice Namjoon después de sopesar la información.

—¿Hyung?

—Tenemos que decirle al círculo de esto.

Taehyung no se siente muy seguro de esa resolución pero es algo que también desea hacer.

—Convocaré a una reunión —dice Namjoon —, y debes decirles lo que me has dicho a mí.

Así por la mañana su plan entra en acción, Namjoon y Jin lo rescatan del pozo, lo alimentan y visten, y luego lo ayudan a atravesar la aldea en cubierto hasta el centro, donde el círculo ya se encuentra reunido junto a una gran parte de la manada.

—Habla Namjoon —le pide el padre de este al alfa.

—Ayer me fue otorgada información importante, información que considero de relevancia para el futuro de nuestra manada —dice Namjoon, sereno.

—¿Qué información?

—Prefiero que la fuente original nos lo diga.

Taehyung da entonces un paso adelante, el murmullo de sorpresa es unánime.

—¿Qué significa esto Namjoon? —lo regaña el padre de este —, ¿acaso nos desobedeciste?, ayer se ordenó...

—Ustedes nos mintieron —dice Taehyung interrumpiendo al padre de Namjoon.

La manada exclama con la falta de respeto.

—Los omegas existen, no están extintos, ustedes los asesinaron hasta hacerlos huir a todos —declara Taehyung.

—¡El heredero ha enloquecido!

—¡Qué está diciendo!

—¡Encierrenlo en el pozo!

Los líderes se mantienen imperturbables, pero Taehyung puede oler su miedo e incomodidad.

—Taehyung está enfermo —dice su padre —, su viaje de cacería lo ha vuelto loco.

—Conocí a uno de ellos —exclama Taehyung —, me ayudó a regresar con vida.

—¿Y dónde está ahora?, ¿tenemos que creer en la palabra de un alfa que apenas se presentó y que además ningún lobo deseaba elegir? —dice el padre de Jin.

—El lobo blanco que me acompañaba era el omega.

Los líderes ríen.

—Hazte cargo de tu hijo —le dice uno al padre de Taehyung.

—Él no es más mi hijo —se defiende su padre —, su lobo ha consumido su razón y ha traído deshonra a esta manada, por ello declaró que debe ser encerrado, que muera de hambre como los lobos antiguos que se negaron a ser humanos.

El círculo está de acuerdo de inmediato, los alfas guardianes rodean a Taehyung y lo apresan una vez más a pesar de que sus amigos protestan, Taehyung puede sentir la misma sensación de antes, su cuerpo despedazandose, sus uñas y caninos creciendo, pero entonces le hacen tragar belladona y valeriana, las hierbas lo marean, hasta dejarlo inconsciente, sólo entonces es llevado a las prisiones subterráneas de la aldea.

.

Taehyung pasa un día entero en la oscuridad de la prisión antes de que un alfa guardia seguramente sobornado por sus amigos le lleve un tazón de agua, este trae una nota de Namjoon.

"Lo siento tanto Taehyung-ah, confíe demasiado en nuestro frágil sistema, nos tienen vigilados todo el tiempo, intentaremos sacarte de ahí."

Taehyung sabe que morirá antes de que sus amigos puedan actuar, de deshidratación antes que inanición, debe salir por su cuenta y después... Después se irá del territorio y encontrará a Jimin así sea lo último que haga, esta manada ya no es su hogar, nunca lo fue, su hogar es Jimin.

Omega, espera por mí.

Taehyung sueña, como siempre, con Jimin, pero esta vez una memoria en particular llega a su mente.

'¿Te has preguntado porque los alfas dejaron de transformarse?'

'No podemos hacerlo...'

'O no quieren hacerlo.'

A la mañana siguiente Taehyung mira la sólida estructura de piedra y madera a su alrededor, si fuese un lobo podría escapar...

No. Taehyung es un lobo y puede escapar.

Cuando el alfa salta y siente su cuerpo despedazarse, esta vez el dolor no está ahí sino el reconocimiento pleno de su parte animal, Taehyung se transforma en un gran lobo negro que destruye la prisión que lo rodea solo con la fuerza de sus fauces, los guardias afuera observan la escena con completo desconcierto, el lobo los derriba de inmediato y continúa corriendo en busca de la salida.

Una vez que llega a la luz del sol Taehyung considera sus opciones, podría irse de inmediato pero también podría... podría dejar un testimonio de vida, aquel que la luna eligió para los primeros seres, aquel que trajo a Jimin a su encuentro, así que Taehyung se dirige al centro de la aldea y genera caos a su paso, tirando los puestos de las personas, llamando a los otros lobos y derribando a los guardias que intentan detenerlo, una vez que llega al centro algunos líderes del círculo ya se acercan a petición de la manada, Taehyung ve a Jungkook y Jin, sabe que seguramente Namjoon está aprovechando la distracción para intentar liberarlo de las prisiones, realmente extrañará a sus amigos, también ve a su madre y las demás betas ayudando a los cachorros y a las personas afectadas, y desea que ahora puedan tener un mejor futuro que sus antepasados.

Al llegar al sitio donde se realizan las fogatas de las festividades Taehyung aúlla con toda su fuerza, la manada entera tiene los ojos puestos sobre él y varios alfas se acercan con armas, Taehyung se destransforma entonces, volviendo a su forma humana, alfas y betas lo observan anonadados.

—Ahora lo saben —dice Taehyung, incluso los alfas con armas están demasiado sorprendidos para actuar.

Jin y Jungkook lo miran con los ojos abiertos cómicamente, como la vez que un Taehyung de tan solo 8 años había saltado a un lago congelado para recuperar su juguete favorito, Taehyung intenta decirles tanto con una última mirada, luego mira a su madre, la cual lo mira con tristeza, su único hijo, es igual a cuando Taehyung cumplió 5 años y ella supo que jamás volvería a cargarlo cerca de su pecho, espera que las palabras que les dejó escritas en la piedra de su prisión sea suficiente para saldar su partida, finalmente, Taehyung vuelve a transformarse en un lobo y escapa de la aldea sin mirar atrás.

.

Taehyung sube la montaña que lo llevará al sur al bajar por su pendiente.

Al ir colina abajo, sintiendo una mezcla de libertad, euforia y desconcierto, el olor a ciruelas y peonias llega a su hocico, los ojos de lobo de Taehyung se dilatan, su corazón late desbocado y frena su trote de inmediato.

Un lobo blanco corre en su dirección, pero no es cualquier lobo, los ojos dorados de Jimin, igual de enloquecidos que los de él, encuentran la mirada roja y salvaje de Taehyung, Jimin se detiene, sus orejas moviéndose, su hocico olfateando una y otra vez, luego hay reconocimiento en su mirada, y Taehyung vuelve a su forma humana al mismo tiempo que Jimin.

—¡Taehyung! —exclama Jimin cayendo directamente en los brazos abiertos de Taehyung.

—Jimin-ah —dice este contra el cabello de su omega.

—También te amo —dice Jimin sin mayor preámbulo.

El olor del estrés del omega se convierte en alivio.

—Lo sé, eres mi omega —responde Taehyung con sencillez.

—Alfa —Jimin se lamenta, enterrando su rostro en el cuello de Taehyung —, intenté irme, lo intenté, pero no pude... Estaba dispuesto a encontrarte y vivir como un beta...

Taehyung sonríe ligeramente, luego toma el rostro de Jimin entre sus manos y después de apreciarlo por varios segundos, observando la forma en que una sonrisa también invade al omega, finalmente lo besa, Jimin lo recibe con ánimo, sus labios ansiosos, listos para ser devorados por el alfa.

—Recordaste cómo transformarte —murmura Jimin cuando se alejan, sus ojos brillan con lágrimas.

—Un lobo blanco me dijo que siempre pude hacerlo.

—Apestas a felicidad —se queja Jimin.

—Lo estoy —declara Taehyung.

Jimin sonríe de nuevo, tan luminoso como el mismo sol.

—Yo también —dice antes de volver a besar al alfa.

.

Dentro de la manada Kim se habla del alfa que desapareció de su cautiverio sin dejar rastro, algunos dicen que un gran lobo negro lo devoró en castigo por su locura, otros dicen que la luna sintió pena por él y lo libero de su sufrimiento volviéndolo uno con el aire, de cualquier forma, la existencia de esa layenda significó una nueva era para la manada del norte, la nueva generación Kim derrocó el antiguo sistema y con el paso de los años finalmente se volvió mixta como su contraparte del sur, los omegas regresaron al clima frío y enseñaron a los alfas y betas las propiedades curativas de las plantas. Se habla de como una pareja conformada por un lobo blanco de ojos dorados y un lobo negro de ojos rojos fue vista cada inicio de la primavera en los límites de la manada Kim durante sesenta lunas, los tres líderes mayores se encontraban con estos para obtener noticias del resto del territorio, las alianzas se fortalecieron entonces, incluso antes de la existencia de caminos y carrozas, la pareja de lobos y sus cachorros visitaron la mayor parte de las manadas, y ambos lobos jamás fueron vistos separados, como la cara oculta de la luna y su cara iluminada.

Dentro de la manada Kim existió una vez un alfa que dejó un testimonio de vida junto a un omega.

 

Fin.

Notes:

no saben cuanto disfruté escribir este mundo de manadas que son como una especie de tribus, con sus costumbres y leyendas, por supuesto, y como es esperado de mi parte, tenemos un vmin que se ama y que son almas gemelas en contra de las adversidades, deseo que les haya gustado, como siempre gracias por leerme, no olviden comentar que les pareció y dejar sus kudos, ustedes son las que me motivan, aún quedan tres meses de este año así que no es lo último que tendrán de mí en este 2025, si quieren tener adelantos de que sigue no olviden revisar mi x (4ovmoon), nos leemos pronto. xx