Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-01-02
Words:
1,069
Chapters:
1/1
Kudos:
14
Bookmarks:
2
Hits:
158

Una montaña de un grano de arena

Summary:

A veces, es facil hacerse un problema a partir de unas pocas palabras. Mira la situacion de Sasuke si no me crees

Work Text:

—Oto-sama, tu sentido del humor no ha mejorado con el tiempo.— Dijo en un intento vano insinuarle a su padre que su exigencia no era bien recibida.

—He sido claro, Sasuke.— El tono de voz no dejo lugar a dudas, incluso dejaba claro como el reflejo de un espejo que no era la exigencia de un padre sino la de un jefe.—Para el inicio de la primavera debes encontrar una kunoichi que pueda tener a tus hijos.

—Pero-

—¡Silencio! ¿Solo nos fuimos por dos años y este es el nivel de desobediencia que te ha permitido tu hermano?

—Itachi-niisama no tiene que ver en esto.

—Entonces, ¿debería asumir que fue el hijo de Minato? Solo me da más razones para desaprobarlo.

—Itachi lo reconoció como parte de la familia.

—Hijo irrespetuoso, Itachi no es el líder de este clan.

Sasuke resoplo y espero pacientemente mientras seguía escuchando el regaño de su padre hasta que por fin le permitió retirarse. Se inclina ante sus padres anunciando silenciosamente su retiro, cuando estuvo fuera corrió hacia el bosque.

Entre la arboleda de Konohagakure un amplio pastizal se extendía, en su momento fue el campo de entrenamiento para el equipo 7 ahora era más un lugar al que ocasionalmente algunos de sus miembros iban a despejar sus mentes.

Bajo los árboles un rubio de uniforme naranja del tipo que podrías ver a kilómetros, lo cual iba contra toda forma de trabajo de un asesino silencioso, descansaba plácidamente como si las preocupaciones sobre la vida y la muerte o sobre como la filosofía del “matar o morir” no eran algo de su día a día, como si fuera no un asesino sino un simple agricultor descansando después de una jornada de arduo trabajo bajo el sol.

Contrario a lo que proyectaba cuando el de cabello azabache se encontraba a varios metros el rubio ya había abierto los ojos, azules como el mismo cielo observaban a quien se aproximaba con alegría y con una sonrisa digna del que ama agito su mano en alto saludándole con un “¡Sasuke, por aquí!”.

La viva imagen de un zorro feliz.

Sasuke ya lo había visto pero en cuanto escucho su llamada aceleró el paso hasta llegar a su lado. Con tal prisa que, cuando estuvo cerca no fue posible detenerse, lo que era raro para un Uchiha preguntaras a quien preguntaras, pero solo podía decirse que se debía a la seductora idea de tener al rubio en sus brazos que sus pasos dejaron de seguir a su mente y se ataron a su corazón.

“¡Naruto!” Exclamo. “¡Cuidado!” Y antes de que el nombrado pudiera reaccionar, un cuerpo cayo sobre él, un impacto que no se quedó solo en dos cuerpos uno sobre otro sino que ambos rodaron sobre la hierba hasta que Naruto quedó sobre Sasuke.

Dándose cuenta de su posición Naruto en un lió de nervios intentó sin eficacia pararse, más bien Sasuke aprovecho la oportunidad y con una mano sobre la cintura del rubio lo obliga a apegarse más contra si mismo, su otra mano no perdió el tiempo tomo la nuca de su presa guiándole hasta permitir que ambos pudieran besarse propiamente.

Un beso lleno de suavidad, contacto puro y sincero donde no fueron necesarias más palabras que las de sus lenguas bailando en perfecta coordinación con la facilidad de un acto frecuentemente realizado.

Cuando sus pulmones fueron el único impedimento, ambos se detuvieron para incorporar aire aun mirándose como si el otro fuera lo único que necesitaban.

Tal vez Naruto fuera bueno leyendo los ojos de la gente, tal vez el zorro susurrara para él o bien podría ser ambos pero con la misma concentración con la que Naruto había satisfecho su hambre de contacto pregunto: “No sueles buscarme, al menos no de manera tan desesperada ¿Ocurrió algo?”

Sasuke lo soltó, era lo justo, un beso una respuesta. De todas formas, Naruto lo sabría: Mi padre quiere que busque una prometida, no le importa mucho si es o no del clan, solo quiere que tenga un heredero.

El desconcierto lleno la cara de Naruto. —¿Por qué ahora? ¿Tiene que ver con que Itachi-niisan este siendo solicitado para misiones de rango A?

El azabache solo suspiró antes de aclarar “Y en parte, porque le desagradas”.

—¿Qué? ¿Es por la vez que elogie muy decorosamente a tu madre pensando que eras tu? ¿Por la vez en que una de las bromas para Itachi-nisan cayo sobre él? O ¿Es por la vez que pinte insignias de Uzumaki en tu ropa ceremonial?

Escuchando cada travesura de su pareja Sasuke empezaba a ver de donde venia el disgusto de su padre, tal vez el viejo hombre pensó que Naruto haría que su segundo hijo se casara con él como su esposa en vez de que fuera a la inversa.

—Probablemente...por todo lo anterior y lo que no ha mencionado, pero también porque...eres incapaz de tener hijos.

El rubio parecía mirarlo como si fuera un idiota sin contenerse soltó una risotada rodando al lado suyo en un espectáculo casi ofensivo pero con todo eso no lo callo. La risa de Naruto tenía un efecto particular sobre él disminuyendo en gran medida sus preocupaciones.

Cuando se hubo calmado entusiasmante con la felicidad que le era propia y declaró como si fuera lo más normal del mundo: “Si ese es el problema ten por seguro que los Jinchuriki con el poder de un bijuu y las correctas manipulaciones de chakra podemos suplir algo como eso, si Fugaku-otosama usa eso como excusa no puede detenerme, ¡dattebayo!”.

—Te das cuenta que eso implica que el hijo del Hokage se casara como novia con el clan Uchiha, no usuratonkachi?

—Por supuesto que si, teme.—Sonriendo igual que un zorro el rubio dijo con la misma felicidad.—Costo convencer a mi padre, pero estamos esperando la propuesta formal de tu clan. Tan simple como si hablara del clima anuncio de que el mismo hokage estaba dispuesto a casarlos, décadas de intrigas entre los Uchihas y la propia aldea cesarían así como así pero para Naruto eso ni siquiera estaba sobre la mesa, para él era nada más que una unión con su persona especial.

Darse cuenta de ello provocó que su rostro ardiera tanto sus problemas como los de la aldea resueltos como si no fuera la gran cosa.

Sasuke se quedó sin palabras ni tuvo intención de refutar a su futuro compañero.