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En la noche de su cumpleaños, cuando el sueño ha acunado su conciencia y la luna está en su máxima altura, bañando suavemente el manto terrestre; supone que, naturalmente, es la misma noche de su muerte.
Cuando lo analiza desde un punto de vista superficial, es extraño. Sin embargo, desde un punto de vista más profundo, es una oportunidad que nunca se pidió ni esperó.
Sea cual sea la opinión final, la verdad es que la situación se presenta como arrepentida y más negativa que positiva.
En un momento antes de que cayera inconsciente se imaginó todo el día siguiente, esperando despertar tarde un domingo para desayunar tranquilamente. Momentos después quizás robaría algún trozo de su propio pastel sin que su familia se diera cuenta, si lo encontraban con las manos en la masa, juraría que es un combustible que necesitaba su cuerpo para limpiar su cuarto, ya muy descuidado y con capas de polvo después de la temporada de exámenes finales.
Hablaría con amigos, vería algún vídeo de Youtube por aburrimiento, incluso podría ofrecerse a sacar al perro a pasear cuando el sol no fuera una enorme y molesta bola de fuego en el punto más alto del cielo, calentando rápidamente el pavimento y pudiendo lastimar breve o gravemente las patitas de su querida mascota.
Caída la noche tomaría las suficientes agallas para sincerarse con sus padres y admitir sus investigaciones para empezar citas con el psicólogo. E incluso se juró, por dios santo, se juró tanto no caer en pensamientos agravados que no hacían más que hundir su propia psique.
Tanto que finalmente iba a cumplir, que avanzaría con o sin ayuda: y se murió .
Falleció mientras dormía. Ni siquiera fue doloroso y mucho menos advertido, lo único que recuerda verdaderamente es que en un momento estaba inconsciente y al otro estaba sumergido en el Vacío, descrito por sí mismo como la nada y la muerte.
...
Oh.
Quizás en algún momento en el futuro lejano pensaría en su muerte tal como fue: un final patético y en paz.
Claro, la palabra clave de este enunciado es el quizás . Porque en la actualidad no tiene tiempo para revolcarse en trivialidades, puesto que está flotando en una masa viscosa de la más profunda y estreñida confusión que su mente puede profesar a su cuerpo.
Y fría, absolutamente fría . Una frialdad casi tortuosa que se asemeja a los relatos de la divina comedia sobre el lago oculto en el círculo más profundo del infierno, en donde el diablo está encadenado junto con los mayores traidores de la mitología judeocristiana en un bucle de sufrimiento sin fin. Simplemente mover un poco era como estar activamente tocando un raspado de mucosidad extraída del polo sur, y lo peor era que no le provocaba activamente la furiosa necesidad de huir y calentarse.
Una sensación muy profunda en su pecho, en todo su cuerpo y las ramificaciones de su alma le indica que debe estar aquí. Que es seguro permanecer en la oscuridad, al lado de las partículas inexistentes que buscan absorber más y más sin distinción ni emoción negativa.
"Es pronto, muy pronto. Duerme hermano, duerme"
Es casi como una canción de cuna para un bebé, con letras y tonadas imitadas por cuerdas vocales incorporadas.
Es una lástima que no sea un bebé y no recuerde ni una sola vez que le cantaran nanas para dormir. Por lo que el simple hecho de que esta sumergido en algo denso que se le pega al cuerpo es suficiente para hacerle sentir que está rodeado de porquería; jodidamente asqueroso, ¿Por qué es tan asqueroso?
Naturalmente hace un movimiento rápido de cuerpo completo, y se extraña cuando las dimensiones de su cuerpo no concuerdan con la memoria muscular correspondiente a su cerebro. Intenta hacerlo de nuevo y… No, esto no le está gustando para nada.
Los movimientos se repiten con más fervor ante los pensamientos cada vez más minados de pequeñas bombas que amenazaban con destruir todos sus avances en cuestión de salud mental.
No logra nada, absolutamente nada. Esto propicia a un efecto mariposa en dónde no tarda en llegar a un punto crítico, por supuesto.
La frialdad " El abrazo , es un abrazo; ¿Por qué luchas? No me tengas miedo, hermano, te amo, todo está bien- por favor, no llores, por favor, porfavor- PØRFÆVŒR" está en todas partes, le hace sentir sucio, como si algo buscase adentrarse a sus huesos y asentarse.
…Posesión, definitivamente no creía tanto en lo que decía su abuela de aquellas personas que las poseía un demonio pero- ¿Qué más puede ser? ¿Qué?
Se desespera, se mueve más rápido.
Nada, nada, nada.
Entra en pánico y patea.
Sólo logra mover parcialmente la sensación de frialdad que corroe su cuerpo y mente. Eso, por supuesto, no significa que se rinda en sus intentos; en especial porque sabe que hay una mínima posibilidad de que logre impulsos mínimos hacia cualquier dirección, cualquiera, siempre y cuando lo saque de aquí.
Lejos, lejos, lejos.
La voz que no es voz gime en pequeños lamentos que no son lamentos, y le duele la cabeza de sólo pensar un momento más en eso. Es extraño a un punto que rosa el delirio y le aterra; canta, canta y canta emociones que tampoco son emociones en un idioma que trasciende la lengua y se ata con conexiones de caos perdido en lo orgánico.
La cabeza le da vueltas .
Cuando cumple su objetivo, cuando su mano —pequeña, pequeña, ¿por qué soy tan pequeña?— choca contra una superficie dura, en un ataque de absoluta adrenalina alimentada por el miedo, ni siquiera duda.
La voz se detiene repentinamente cuando golpea con fuerza la pared rugosa.
Una, dos, tres.
Vuelve, vacilante. Como alguien que no sabe cómo lidiar con una situación que rebasa sus propias experiencias y termina repitiendo la palabra «hermano».
Si no ve nada entonces no oye nada. Y sí traza esto como una verdad universal, entonces definitivamente no es capaz de sentir como sus puños protestan en el ardor que sólo entrega los nervios ante la carne destrozada y sus uñas se quiebran cuando araña salvajemente lo único que sacará su cuerpo de esta prisión ahogada en porquería extraída del infierno.
"Eres muy joven , falta un tiempo para que todos los hermanos nazcan. Para, para -"
No es real, es una alucinación porque no hay forma de algo así sea posible porque sus hermanos son mayores que él. Y sus papás tendrían un infarto si el destino les entregara otro embarazo sorpresa.
Entonces-no.
No existe, no existe; tu sigue.
“ Hermano, ¡Basta!”
El tono autoritario lo molesta tanto que finalmente un último puñetazo es suficiente para atravesar la dura superficie con un crujido ahogado por el agua que se precipita al exterior de su extraña cápsula. La física hace su hermoso trabajo drenando lentamente sus alrededores y le dan una sensación de succión que quiere empujarlo a la salida.
La voz de tuvo.
No importa.
Sale con lentitud, su alma suplicando irse de ahí lo más rápido posible. Así que cruza el umbral, con absoluto cuidado de no cortar su piel con los bordes afilados.
Su primer intento no resulta posible, por lo que está obligado a golpear a unas cuantas veces más para ampliar el agujero de salida. ¡El resultado es maravilloso, obviamente! Pero apreciaría brevemente no haber caído de bruces al suelo, atraído por el agua y la misma gravedad.
“No, tú... Tú estarás bien”
La caída es suave.
“Estarás solo muy poco tiempo, yo aún sigo con mi gemelo, pero... Te cuidaré, lo juro”
Ignora, ignora.
La gravedad al menos tuvo misericordia teniendo en cuenta que, en teoría, pesaba por encima del metro sesenta, ¿No? Está muy seguro que el golpe le quitaría el aliento como mínimo, además de... Bueno, la sensación de piel que está en contacto con lo que parece ser roca y tierra.
Definitivamente está desnudo, y de ser ese el caso entonces el contacto de los genitales con la suciedad no es muy buena idea.
Se da la vuelta de repente, intentando abrir los ojos sin mucho exito debido a la pesadez que estos tienen. Lo cual es francamente extraño, y aún más perturbador de lo que es desde un inicio: ¿Qué ocurre? ¿Dónde está su cama? ¿Lo han secuestrado? No recuerde más allá de haber perdido la conciencia en la calidez de las sábanas.
“Hermano, estás bien, estás bien; no estás en peligro, cálmate”
Algo dentro, muy dentro de sí mismo grita que cuando le dice a alguien que se calma, en especial a él, lo empeora.
La ola de angustia posterior a la confusión es tan abrumadora que solloza en absoluto silencio, con pequeñas contracciones apareciendo esporádicamente en su pecho durante un tiempo indeterminado que no registra ni le interés.
No sabe cómo está aquí, no sabe qué es esa voz y no sabe qué carajo está ocurriendo y por qué.
Llora desconsoladamente durante... Un tiempo, sí, un tiempo. Quizás más, quizás menos, pero es un tiempo.
Después, con bastante lentitud apoya sus manos para ponerse de pie... Y curiosamente ese simple movimiento fue lo que necesitaba para darse cuenta.
Fue simple, sin mucha lógica: la percepción táctil de la palma indicaba un número anormal de dedos.
La voz se ha extinto hace mucho.
Con rapidez flexiona su mano derecha, captando la contracción de cuatro malditos dedos ubicados uniformemente en la extremidad. No hay indicios de sangrado, amputación ni dolor fantasma o real; Eso es aún más aterrorizante, en cierta forma.
Intenta hablar, pero ningún músculo facial ni bucal se mueve en conjunto para formar ni siquiera un ruido .
Ni siquiera el oxígeno que toma para respirar proviene de la cabeza, no, está muy seguro que está siendo absorbido lentamente por el área de sus costillas.
La voz no habla, no instruye.
Rodeado de nada, sin sentir nada ni ver nada, grita en completo silencio.
