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Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 6 of Saga Wolves
Stats:
Published:
2026-02-10
Updated:
2026-06-13
Words:
17,576
Chapters:
5/31
Kudos:
1
Hits:
111

broken

Summary:

En donde todo se rompe en pedazos.

Chapter 1: Last summer night.

Summary:

—No me recuerdan, ¿o sí? —pregunta, acercándose con pasos lentos y una sonrisa en su rostro; ha adoptado nuevamente las facciones humanas, mostrándonos un rostro bastante apuesto. Nadie le responde, mirándolo atenta y cuidadosamente—. Supongo que he cambiado un poco desde el cuarto grado —comenta con gracia.

— ¿Theo? —suelto sin creerlo.

Chapter Text

INTRODUCCIÓN.

Seis meses después del final de la lista de muerte y la desaparición de Kate Argent en México, el último año de la mayoría de la manada de Scott McCall está a la vuelta de la esquina y con él, el regreso de un viejo amigo y la aparición de un nuevo villano que amenaza a la población de Beacon Hills.

Cuando los secretos comienzan a dividir a la manada y la desconfianza aumenta a cada segundo que pasa, ¿podrán todos mantenerse unidos, o dejarán que su lazo se rompa y fragmente hasta el punto de no retorno?

Cuando los secretos comienzan a dividir a la manada y la desconfianza aumenta a cada segundo que pasa, ¿podrán todos mantenerse unidos, o dejarán que su lazo se rompa y fragmente hasta el punto de no retorno?

 

🐾 

 

PRIMERA PARTE | QUIMERAS

Donde adolescentes son raptados durante la noche y son alterados genéticamente por un trío de paracientíficos llamados los Doctores del Pavor.

Donde adolescentes son raptados durante la noche y son alterados genéticamente por un trío de paracientíficos llamados los Doctores del Pavor

 

🐾

 

1 | La última noche del verano.

La luna llena está brillando en lo alto del cielo nocturno mientras que algunas nubes grises anuncian la tormenta que se avecina y una suave brisa mueve las hojas de todos los árboles a nuestro alrededor

La luna llena está brillando en lo alto del cielo nocturno mientras que algunas nubes grises anuncian la tormenta que se avecina y una suave brisa mueve las hojas de todos los árboles a nuestro alrededor.

Me acomodo mejor sobre el cofre del Jeep, sentada junto a Scott encima de este y con mi espalda apoyada en el pecho de mi novio, quien me rodea la cintura con sus brazos y mis manos se encuentran sobre las suyas, jugando con sus dedos, tocando el anillo que rodea su dedo índice de la mano derecha.

—De acuerdo. Encontré uno de dos habitaciones en el distrito Mission. Pero es muy costoso. Un par en Haight y Ashbury. También costosos —explica Stiles con la mirada puesta en el mapa de California que tiene extendido a un lado de Scott, apoyándolo en el cofre también, señalando los círculos de las zonas que mencionó.

— ¿Y Berkeley? ¿No muchos estudiantes viven allí? —indago, girando la cabeza hacia la derecha para mirarlo.

Stiles asiente con la cabeza mientras mordisquea la tapa de su plumón rojo.

—Sí, sí, podemos probar en Nob Hill. Pero es probable que el Jeep se destruya en las subidas —murmura, haciendo anotaciones sobre Berkeley a un costado del mapa.

— ¿Llevarás el Jeep? —pregunta Isaac.

Echo la cabeza hacia atrás para verlo, observando su afilada mandíbula y plantando un beso suave ahí. Isaac baja la mirada hacia mí y me sonríe, besando la punta de mi nariz.

—Conoces el plan, ¿sí? Nadie se queda atrás. Ese es el plan —le recuerda mi hermano con obviedad—. Lydia irá sin problemas a Stanford. Kira quiere USF. Malia... uh, ella sabrá que hacer. El plan es perfecto —manifiesta con seguridad.

—O podríamos esperar hasta estar en la universidad y luego buscar donde vivir —opina Scott, mirándolo.

—Tengo una visión, viejo. Y es muy hermosa. No arruinen la visión —les pide a los dos antes de concentrarse nuevamente en su mapa—. De acuerdo. Probemos con la bahía Este. Aún no busco en Oakland —balbucea. Scott no dice nada más y eso llama nuestra atención, notando que mira directamente la luna—. ¿Estás bien? ¿Lo sientes? —le pregunta con interés.

—No. Solo pensaba.

— ¿Sobre qué? —cuestiona Isaac.

—El último año.

— ¿El último año? Vamos. No es nada. Va a ser muy fácil —asevera Stiles, dejando su plumón a un lado.

—Tiene que ver con algo que Deaton me dijo una vez —murmura Scott—. ¿Alguno ha oído hablar de la "regresión a la media"?.

—No me suena —admito, negando con la cabeza.

—Es básicamente su forma de decir que la vida no siempre es buena o mala. En algún momento las cosas deben volver al punto medio —explica—. Estaba pensando en los últimos meses. Las cosas han ido bien, ¿no? Pero no increíbles.

—Sí, pero nadie nos ha tratado de matar en seis meses —le recuerda mi hermano.

—Cierto. Hemos estado mucho tiempo en el medio. Lo cual significa que la balanza se moverá hacia algún lado. Las cosas volverán a estar muy bien.

—O muy mal —comprende Isaac.

Scott asiente y regresa su mirada al cielo, su piel iluminándose cuando un par de relámpagos se abren paso entre las nubes con el sonido de los truenos siguiéndolos poco después.

—Chicos, ¿creen que ya fue suficiente? —les pregunto.

— ¡Sí! —exclama Liam, quién está encadenado con muchas cadenas a un gran árbol que está a un par de metros.

—Oye. Tratamos de mantener una conversación de adultos por aquí —le grita mi hermano, mirándolo desde su lugar.

—Muy bien, ustedes solo son dos años mayores que yo —se queja Liam—. Y estoy bien. Solo déjenme ir.

Aparto los brazos de Isaac de mi cintura y bajo del cofre del auto de un salto, sacando la llave de las cadenas de mi bolsillo mientras camino junto a Scott hacia Liam.

—No es qué no confiemos en ti —digo de inmediato.

—Es que nosotros no confiamos en ti —asegura Isaac, hablando por él y Stiles.

—Pero tras la última luna llena...

—Fue solo un desliz —me interrumpe Liam.

— ¿"Desliz"? Una docena de llamadas a la Policía sobre un "monstruo niño-perro corriendo desnudo en Beacon Hills". ¿Eso es un desliz? —cuestiona Stiles con sarcasmo.

— ¿Por qué estabas desnudo? —pregunta Scott, confundido, ayudándome a desencadenarlo.

—Hacía mucho calor esa noche, ¿bien? Déjenme ir —insiste.

— ¿Estás seguro de que estás bien? —indago.

—No pasará de nuevo —me promete.

— ¿Estás en completo y total control? —pregunta Scott.

—Sí. Completo y total —confirma Liam.

Scott y yo asentimos con la cabeza, fingiendo no haber escuchado como su corazón se saltó un latido al respondernos, retirando las cadenas y dejándolas caer dentro del bolso que mi hermano dejó en el suelo y el cual Isaac mete al maletero antes de subir en los asientos traseros, siendo seguido por Liam y Scott, lo cual me deja ir en la parte delantera con mi hermano.

—Pronto comenzará a llover —asevero con la mirada puesta en las nubes grises que cubren gran parte del cielo nocturno.

—Espero que no sea antes de la medianoche —murmura mi hermano.

—Sí, también yo —concuerda Scott.

—Oigan, hablando de lo que sea que irán a hacer a la escuela, ¿es una fiesta? —indaga Liam con curiosidad, inclinándose en medio de los asientos.

—No es una fiesta —niega Isaac, sentado a su lado izquierdo.

— ¿Entonces qué sucede a la media noche?

—Tú hora de dormir —le responde toscamente Stiles.

— ¿Por qué las chicas no van?

—Voy a fingir que no oí eso —murmuro, mirándolo sobre mi hombro.

—Uh, lo lamento —se disculpa rápidamente—. Es decir, ¿por qué las otras chicas no van? —replantea su pregunta.

—Nos van a ver allí —informo.

—Y deja de hacer preguntas, ¿está bien? Es una cosa de último año. Lo sabrás cuando estés en último año —manifiesta Stiles de mala gana, manteniendo su mirada en el camino.

—Chicos, ¿ustedes están teniendo problemas con sus teléfonos? —pregunta Scott con interés, mirando el aparato en sus manos.

No alcanzo a sacar mi teléfono cuando el auto hace un sonido desagradable segundos antes de apagarse totalmente.

—Oh —suelta Stiles—. ¿Qué diablos?

— ¿No tienes combustible? —cuestiona Liam.

—No, es eléctrico. Probablemente el alternador de nuevo —le responde mientras se quita el cinturón de seguridad, bajando del auto.

—Iré a ayudarlo —anuncia Scott, inclinándose hacia el maletero sobre su asiento para sacar una linterna.

—Voy contigo —le sigue Isaac.

Asiento al escucharlo y me paso al asiento vacío que Stiles dejó, ayudándolos a mover el asiento del copiloto hacia adelante para que ambos puedan bajar y acomodándolo una vez que cierran la puerta, viendo como los chicos levantan el cofre y lo empujan hacia el parabrisas.

—Necesitaremos mucha cinta —dice Scott al otro lado, soltando una risita—. Bromeo. Lo arreglaremos

—Lo sé. Es la última noche del verano, ya sabes, así que quería asegurarme de que todos estén ahí esta noche —contesta Stiles.

—Llegaremos —afirma Isaac—. ¿Tienes herramientas?

—Sí.

Saco mi teléfono para entretenerme en algo mientras esperamos, sobresaltándome al oír un trueno y mirando sobre mi hombro con interés, viendo a Liam hacer lo mismo y notando el inusual humeo en el asfalto y la marca de quemadura en este.

—Chicos... —exclama Liam, evidentemente nervioso, su corazón y el mío agitándose con fuerza cuando otro relámpago cae demasiado cerca del auto—. ¡Chicos!

—Sí, danos un minuto, por favor —dice Stiles.

—Sar, quédense en el auto, ¿okay? —me pide Scott.

—Scott, no creo que sea una buena idea —murmuro con inseguridad.

Ninguno de ellos responde, otro relámpago cayendo cerca del auto, pero esta vez al frente, demasiado cerca de los chicos.

—Eso estuvo cerca —farfulla Isaac, preocupado.

—Muy cerca —concuerda Stiles.

Estiro mi mano derecha para tomar la llave encajada en la ignición, dándole la vuelta en su lugar y pisando el acelerador, logrando que el auto encienda. Me inclino hacia la izquierda para asomarme por la ventana, viendo a mis tres chicos.

— ¿Podemos irnos ahora? —pido.

Los tres asienten y vuelven a subir al auto, todos acomodándonos en nuestros lugares y yendo en busca de Malia, a quien quedamos de recoger. Después de quince minutos de viaje estamos fuera del bosque y girando a la izquierda en una de las avenidas, el claxon sonando con fuerza para llamar la atención de Malia y su padre, quienes están a un lado de la carretera cercana a su hogar.

—Lamento llegar tarde —se disculpa mi hermano, asomándose por la ventanilla del auto, viendo a Malia acercarse con su padre y recibiendo un beso de su parte.

—Ustedes recuerdan que tengo un arma, ¿cierto? —pregunta el señor Tate, mirando a su hija y mi hermano.

—Claramente —afirma Stiles.

—Buenas noches, señor Tate —saludo educadamente, inclinándome hacia adelante para verlo, agitando una mano en su dirección.

—Hola, hermana que me cae bien —devuelve el saludo, alzando una mano en mi dirección antes de volver a mirar a su hija—. Diviértete —pide, besándole la frente.

—Me pasaré para atrás —les anuncio a la pareja.

—Ven aquí, bebé —indica mi novio, extendiendo sus brazos hacia mí para ayudarme a pasarme del asiento del copiloto a la parte de atrás, acomodándome sobre su regazo y todos observando a Malia una vez que dejo de moverme.

— ¿Qué? —pregunta mi cuñada, confundida, percatándose de eso.

— ¿Ya lo averiguaste? —indaga Stiles.

— ¿Averiguar qué? —Liam suena confundido, mirándonos a todos en busca de una respuesta.

—Me enviarán un correo.

— ¿Es por la escuela de verano?

— ¿Le dijiste? —Malia mira incrédula a mi hermano.

—Solo dijeron que debías ir a la escuela de verano porque tus resultados no bastaban y tal vez debas repetir el segundo año —comunica Liam.

Todos nos sumimos en un silencio incómodo, la mujer coyote claramente molesta por qué el beta lo sabe y los demás manteniéndonos al margen.

—Creo que debimos dejarlo encadenado al árbol —asegura Isaac.

Pellizco la piel de su mano y lo escucho reírse, sintiendo la manera en la que su pecho vibra al sonido de su risa y relajándome contra él.

🐾

Media hora después de recoger a Malia, todos nos encontramos en el hospital con el propósito de dejar a Liam con su padrastro como prometimos que haríamos ya que no podemos quedarnos con él esta noche ni aunque quisiéramos debido a la escriba.

—Papá ayuda en una cirugía. No terminará en horas. Entonces, o me quedo aquí, o aún puedo ir con ustedes —propone el pequeño mientras camina detrás de Scott y de mí.

—Muéstranos tus manos —le pide Scott una vez que nos detenemos, presionando el botón del elevador.

Liam le da un rápido vistazo al pasillo para asegurarse de que nadie esté prestándonos atención y saca las manos de sus bolsillos, dejándonos observar que tiene rastros de su sangre debajo de sus uñas debido a que ha estado enterrándolas en sus palmas para evitar el cambio.

—Está bien —suspira rendido—, todavía tengo problemas.

—No, sigues aprendiendo —le digo gentilmente, sonriéndole un poco, orgullosa de ver qué tan bueno es controlándose hasta ahora.

— ¿En qué te mantienes concentrado en no cambiar? —cuestiona Scotty con interés.

Liam los auriculares que cuelgan del cuello de su camiseta, enseñándoselos.

—Pero no está funcionando —masculla seguido de eso.

—Funciona lo suficiente —aseguro—. Derek nos dijo que eres uno de los más fuertes que ha visto a tu edad. Créeme, viniendo de él, significa mucho. Y tal vez significa que todo será más duro por un tiempo —murmuro, entrando al elevador junto a Scott una vez que las puertas se abren frente a nosotros.

—Pero también significa algo más —agrega Scott, deteniendo las puertas antes de que se cierren.

— ¿Qué soy realmente fuerte? —indaga el ojiazul.

—Claro que sí —confirma sonriente. Las puertas se cierran cuando deja de sostener la puerta y lo veo sacar su teléfono para intentar contactar a Kira, soltando un suspiro al fracasar en el intento y guardando el teléfono de nuevo en su bolsillo. Las puertas se abren cuando llegamos al primer piso de regreso y nos encontramos con Isaac y Stiles esperándonos a los lados—. Aún no contacto a Kira —les comunica con preocupación.

—Le recordaste sobre hoy, ¿no? —pregunta Stiles.

—Eso creo. Solo me mandó un mensaje esta semana.

— ¿Uno? ¿Cómo quedaron cuando ella se fue a Nueva York?

—Quedamos bien. Sí. Solo le dije: "No te preocupes por nada, ve y diviértete".

—No. ¿Le dijiste que fuera y se divirtiera? —Stiles suena asombrado, también casi horrorizado, como si no pudiera creerlo.

Scott se ve bastante confundido.

— ¿Qué hay de malo con eso?

—Nada. No tiene nada de malo. Es solo que eso se puede interpretar de muchas maneras distintas.

— ¿Cómo cuáles?

—Bueno, como: "No te preocupes, no somos exclusivos. Ve y diviértete con otros chicos".

—No. De ninguna manera —niega Scott rápidamente.

—Amor, si cuando ustedes se fueron de vacaciones a Nueva York con Kay, yo te hubiera dicho "no te preocupes, ve y diviértete", ¿qué hubieras pensado? —me pregunta Isaac, mirándome con interés.

—Conociéndote, claramente te habrías referido a diversión como bolos o pasear por Central Park —digo con un tono lleno de obviedad—, pero, creo que si no te conociera tan bien, habría pensado que hablabas de tener sexo con otros chicos —asiento con un encogimiento de hombros.

— ¿Lo ves, Scott? Y ellos han estado juntos por más de un año y son la pareja más enamorada de toda la manada —le señala Stiles con obviedad, usándome como prueba de que su argumento es válido y no una tontería que él se inventó.

—Muy bien, sí. Ahora estoy preocupado —murmura Scott, mirando su teléfono.

—Hombre de 25 años, conductor sin cinturón en accidente...

Miro con atención al par de paramédicos que pasan por nuestro lado empujando la camilla por el pasillo, cayendo en cuenta de que he visto demasiados heridos en los quince minutos que hemos estado aquí.

—Mamá, ¿de dónde vienen todas estas personas? —cuestiona el moreno.

—Un tractor averiado en la 115 provocó un gran choque —informa la mujer de cabello rizado, siguiendo a los paramédicos.

—Bueno, solo hay una forma de regresar Beacon Hills desde el aeropuerto —le digo a Scott, mirándolo.

—La 115 —comprende.

—Kira no va a llegar —se queja mi hermano, claramente desanimado por lo mal que su plan está saliendo.

—Puedo ir por ella —sugiere Scott, caminando a la salida y mirándonos—. Ustedes adelántense a la escuela. Probablemente Lydia ya esté ahí. Los veremos a la medianoche.

— ¿Cómo la encontrarás en medio del atasco de tráfico?

—Lo lograremos —dice convencido—. Confía en mí.

Mi hermano resopla con fastidio cuando su mejor amigo sale corriendo sin darnos la oportunidad a ninguno de decir algo y los cuatro nos encaminamos juntos al Jeep tras despedirnos de la madre de Scott, listos para ir a la escuela y atender la ceremonia no oficial de este año.

La lluvia comienza a caer cuando estamos a varios kilómetros de la escuela, por lo cual Stiles tiene que reducir la velocidad. El aroma de ansiedad que mi hermano desprende es incluso más intenso que de costumbre, me percato mientras se estaciona dentro de uno de los cajones del medianamente lleno estacionamiento, apagando el motor.

Isaac y yo nos alejamos de Stiles y Malia una vez que bajamos del auto, corriendo a buscar refugio debajo de algún techo para no empaparnos. Paso los primeros diez minutos concentrada en mi teléfono, monitoreando cuanta señal tengo, rindiéndome al no obtener ni una barra después de un largo rato, mis mensajes atascados en la bandeja de salida.

—Nada de Scott y Kira todavía. Tampoco tengo nada de Lydia —anuncio mientras me guardo el teléfono nuevamente, mirando a mi novio.

Isaac asiente con la cabeza para indicarme que me escuchó, manteniendo su atención puesta en mi hermano y su novia, quienes se encuentran hablando entre sí a varios metros de nosotros.

—Oye, ¿puedo preguntarte algo? —pide y regresa a mirarme, curioso. Asiento con la cabeza—. ¿Sabes por qué Stiles está tan apegado a su plan? Está actuando demasiado raro, incluso para él.

—Es por mi papá —respondo, echándole una mirada a mi hermano—. El otro día le preguntó con cuántos de sus amigos de preparatoria aún seguía en contacto y papá le dijo que ninguno —explico, regresando la mirada a él—. Stiles está asustado de que Scott sea su mejor amigo ahora, pero que no sea su mejor amigo para siempre.

—Eso es ridículo. Es decir, ¿qué hay de Jackson y tú? Él se fue el año pasado y aun así son mejores amigos todavía —señala con obviedad.

—Lo sé, le dije lo mismo, pero ya sabes cómo es Stiles —resoplo, poniendo los ojos en blanco, tensándome cuando siento una presencia extraña aproximándose—. ¿Sientes eso?

Isaac asiente.

—Alguien viene. Alguien rápido.

Lo observo girarse sobre sus talones al segundo siguiente y sujetar por el cuello a quien intentó llegar por su espalda, levantándolo del suelo sin problema alguno. Liam jadea, tomado por sorpresa, sus ojos abiertos de par en par y sus pies dejando e tocar el suelo.

— ¡Dios mío, Isaac, suéltalo! —exclamo cuando me percato de quien se trata.

—Scott está en problemas —anuncia Liam en un hilito de voz.

Isaac lo suelta en cuanto lo oye y los tres corremos en busca de nuestro Alfa con Stiles y Malia siguiéndonos de cerca, la lluvia mojándonos sin piedad. Bajamos las escaleras con el suficiente cuidado para no resbalar y caer, llegando a donde Scott y Kira se encuentran, viendo al moreno arrodillado en el suelo con las garras del hombre frente a él enterradas profundamente en su pecho.

Scott se pone de pie antes de que alguno de nosotros pueda atacar, rompiéndole el brazo al desconocido en el proceso y mirándolo desde la posición superior, sus ojos brillando en color escarlata y las garras siendo arrojadas al suelo cuando las saca de su pecho sin dificultad.

—No sé quién eres ni que creíste que ibas a hacer, pero te daré una opción —le dice con fuerza, imponente—. Puedes quedarte y te romperé algo más, o puedes correr.

—Yo correría —recomienda mi hermano con diversión.

El tipo se levanta como puede y sale corriendo sin pensarlo dos veces, sin embargo, no bajamos la guardia sino hasta que nos aseguramos de que no tiene intenciones de dar la vuelta y atacar nuevamente. Me acerco a Kira para ayudarla a ponerse de pie sin resbalarse debido al agua, guiándola hasta donde los demás se encuentran y mirando con curiosidad al otro hombre lobo desconocido que al parecer intentó ayudarlos a pelear contra el extraño sujeto que trató de matar a Scott.

—No me recuerdan, ¿o sí? —pregunta, acercándose con pasos lentos y una sonrisa en su rostro; ha adoptado nuevamente las facciones humanas, mostrándonos un rostro bastante apuesto. Nadie le responde, mirándolo atenta y cuidadosamente—. Supongo que he cambiado un poco desde el cuarto grado —comenta con gracia.

— ¿Theo? —suelto sin creerlo, mirándolo asombrada, recordando al niño con el que solía jugar en los recesos cuando niña.

— ¿Lo conoces? —me pregunta Malia.

—Solía hacerlo. Ellos cuatro —le responde él por mí, mirándonos a Isaac, Scott, Stiles y a mí—. Créanme, nunca pensé que volvería a verlos de nuevo. Hace un par de meses, escuché de un Alfa en Beacon Hills. Cuando supe que su nombre era Scott McCall, no podía creerlo. No solo un Alfa, sino un verdadero Alfa.

— ¿Qué es lo que quieres? —indaga Scott.

—Regrese a Beacon Hills, a casa con mi familia, porque quiero ser parte de tu manada —contesta.

Por más que intento concentrarme en cualquier otra cosa que no sea el chico que se encuentra de pie a unos metros, me es imposible pensar en algo más cuando mi mente se encarga de traer a la vida todos los recuerdos de mi infancia en los que él aparece como el protagonista o un personaje secundario muy importante.

Una vez estuve enamorada de él, cuando era niña, o al menos eso era lo que creía en ese entonces porque era pequeña y sin duda no tenía idea de que era el amor. Pensé en Theo Raeken como mi primer amor durante un par de años, desde el momento en el que cursé el segundo grado y hasta que entré a la secundaria me di cuenta de que en realidad nunca fue amor sino un gran cariño, y no había pensado realmente en él desde que dejé atrás esa etapa de mi vida.

Pero ahora...

El sonido de mi teléfono me trae de vuelta a la realidad, asustándome, y el mensaje de mi amiga pelirroja es lo primero que veo al observar la pantalla, notando que la señal por fin regresó. Tecleo una respuesta con las manos temblorosas, nerviosa, y aclaro mi garganta antes de hablar para que la voz no me tiemble como lo hacen las piernas.

—Lydia dice que todo el mundo está entrando a la escuela —anuncio, alzando la vista hacia mis amigos.

—Sí, es casi medianoche, deberíamos ir entrando —concuerda Kira.

Asiento con la cabeza, dándole la razón, y guardo mi teléfono de nuevo. Pongo todo de mí para no mirar al chico que se mantiene a un costado, mirándonos, y me concentro en la mirada azulada de Liam sobre mí.

— ¿Qué pasa, cariño? —pregunto suavemente.

—Aún no me dicen que harán —reprocha con un puchero adorable, mirándome.

Suelto una risita suave y pellizco su mejilla, sintiendo la cálida mano de Isaac tomando la mía mientras Scott se despide de Theo con la excusa de que tenemos que entrar a la escuela. Liam camina con nosotros hasta la entrada mas no nos sigue al interior ya que sabe que no tiene permitido hacerlo, despidiéndose de nosotros antes de ir de regreso al hospital antes de que su padre note que corrió desde allí hasta la escuela.

Stiles está hablándole a Scott acerca de algo que no escuché durante el camino a la entrada, demasiado nerviosa, y una vez que estamos atravesando las puertas dobles del pasillo decido prestarle atención a su conversación.

—No lo hemos visto en años. ¿No te parece muy sospechoso? —pregunta Stiles con convicción.

—Me preocupa más el tipo que trató de matarme —confiesa Scott.

El teléfono de Malia suena, llamando la atención de todos, y observamos con atención como lee el mensaje que acaba de recibir.

—Entré —anuncia, bajando su teléfono—. Me aprobaron. Oficialmente soy de último año —dice.

—Eso es genial, Malia —digo sinceramente, soltando la mano de Isaac para darle un corto abrazo en compañía de Kira.

—Gracias a Dios. —La voz de Lydia atrae mi completa atención, viéndola caminar hacia nosotros desde el otro lado del pasillo—. ¿Dónde han estado? Toda la clase está aquí. ¿Haremos esto o no?

Sonrío ampliamente y rodeo sus hombros con mi brazo izquierdo mientras que con el derecho rodeo a mi novio, cuya mano izquierda descansa en mi cintura. Los siete nos encaminamos juntos a la biblioteca, formándonos al final de la fila y sintiendo como la emoción crece conforme vamos avanzando. Varias repisas de los libreros metálicos se encuentran vacías, dejándonos espacio para firmar junto a la antigua generación.

Mi hermano es el primero de nosotros en firmar con sus iniciales, agregando las de Beca a un lado y entregándole el plumón a Lydia después, quien escribe las de Aiden junto a las de mi hermana con una sonrisa melancólica en sus labios.

— ¿Esto no es vandalismo, o sí? —pregunta Kira nerviosa, tomando el plumón.

—Técnicamente no.

Kira hace una mueca, no muy satisfecha, y firma para después ser seguida por Malia y Scott, quienes firman con rapidez y nos dejan a Isaac y a mí al final. Anoto mis iníciales y agrego las de mi mejor amigo debajo de las mías después de darle una mirada rápida a la firma de Derek a unos cuantos centímetros de distancia y la de mi tía y Peter más arriba, sintiéndome tentada a buscar las de mis padres mas decidiendo que tal vez lo haga otro día.

Me acomodo junto a los demás una vez que le entrego el plumón a mi novio para que haga lo mismo, viéndolo escribir sus iníciales y las de Érica juntas cerca de donde se encuentran las de mi hermana, escribiendo también las de Boyd cerca de las de Érica pues ellos fueron cercanos.

—Ellos hubieran estado con nosotros —murmura Scott, mirándonos a todos.

—Aún lo están —asegura Stiles.

Asiento con la cabeza en acuerdo y todos juntos nos dirigimos a la salida para irnos a casa y descansar para el primer día de clases mañana.

 

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Lily Collins como Brooke StilinskI

Dylan O'brien como Stiles Stilinski

Dylan O'brien como Stiles Stilinski

Dylan O'brien como Stiles Stilinski

Tyler Posey como Scott McCall

Daniel Sharman como Isaac Lahey

Daniel Sharman como Isaac Lahey

Dylan Sprayberry como Liam Dunbar

Dylan Sprayberry como Liam Dunbar

Dylan Sprayberry como Liam Dunbar

Cody Christian como Theo Raeken

Holland Roden como Lydia Martin

Holland Roden como Lydia Martin

Holland Roden como Lydia Martin

Arden Cho como Kira Yukimura

Shelley Hennig como Malia Tate

Shelley Hennig como Malia Tate

Crystal Reed como Allison Argent

Crystal Reed como Allison Argent

Crystal Reed como Allison Argent

Steven R. McQueen como Parker Marshall

 McQueen como Parker Marshall

JR Bourne como Chris Argent

JR Bourne como Chris Argent 

 

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𝖶𝖠𝖳𝖢𝖧 𝖸𝖮𝖴𝖱 𝖯𝖠𝖢𝖪 𝖳𝖮 𝖧𝖤𝖫𝖫 𝖠𝖭𝖣 𝖡𝖠𝖢𝖪

𝖶𝖠𝖳𝖢𝖧 𝖸𝖮𝖴𝖱 𝖯𝖠𝖢𝖪 𝖳𝖮 𝖧𝖤𝖫𝖫 𝖠𝖭𝖣 𝖡𝖠𝖢𝖪

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IF I KILLED SOMEONE FOR YOU / ALEC BENJAMIN.

La sangre está en mis manos

Miro fijamente mi reflejo

No sé quién soy

Práctico mi confesión

En caso de que tenga que declarar

Diré que aprendí la lección

FLICKER / NIALL HORAN.

Escucho los patrones de tu respiración

Y te digo cosas que nunca has oído antes

Haciéndole preguntas al techo

Sin saber nunca en lo que estás pensando

Temo que lo que teníamos se ha ido

LIKE I'M GONNA LOSE YOU / JASMINE THOMPSON.

No tenemos un mañana asegurado

Así que voy a amarte como si fuera a perderte

Voy a abrazarte como si estuviera diciendo adiós

Donde sea que estemos, no de daré por sentado

Porque nunca sabremos cuando nos quedamos sin tiempo

POISON / VAV.

Cómo si fueras veneno, te extendiste en mí

Esparciendo veneno

Incluso los momentos brillantes ahora son venenosos

DYNASTY / MIIA.

Todo se derrumbó

Y todo lo que te di se fue

Cayó como si fuera piedra

Creí que habíamos construido una dinastía que el cielo no podría sacudir

Creí que habíamos construido una dinastía como nunca antes se hizo

Creí que habíamos construido una dinastía para siempre y que nunca se podría separar

BABYLON / 5 SECONDS OF SUMMER.

Querías ir más alto

Más alto, más alto

Quema demasiado brillante

Ahora el fuego se apagó

Míralo todo caer

HEART OPEN / KODALINE.

Nadie sabe porque le pasa a las mejores personas

Dime qué es un largo camino por seguir

Dímelo porque estoy contigo

No estás roto, abre tu corazón

SLUMP (ENGLISH VERSION) / STRAY KIDS.

Solíamos caminar juntos por este lugar

Pero vas tan adelante que parece imposible atraparte

Y ahora camino por mi cuenta

Me siento solo y tan frío

No llego a ninguna parte

Siento que estoy en modo lento

Solía ser un ganador

Todo era negro y blanco

Ahora estoy al final del montón, con una foto polvorienta

Me temo que seré dejado abandonado por mi cuenta

Todos los sueños tontos que tuve dentro de mi están rotos

Todo lo que quería está fuera de mi alcance

¿Soy el único que se quedará aquí olvidado?

TAKE IT ALL / RUELLE.

Con todo en juego

Y así es como comienza

UNTIL WE GO DOWN / RUELLE.

Borrado, extrañaba la rotura del día

Y necesito ese fuego para saber que estoy despierto

UP IN FLAMES / RUELLE.

Cuando todo arda en llamas

Seremos los últimos en pie

HATE TO ADMIT IT / BANG CHAN.

Seré honesto contigo, quiero rendirme

No sé, no puedo renunciar a ti

Esperaré un poco más

He estado haciéndolo todo este tiempo

BE HAPPY / FRND.

Está tomando todo dentro de mis huesos decir estas palabras

Incluso si no es conmigo, quiero que seas feliz

FIGHT TILL THE END / JACK SAVORETTI.

Nunca vamos a estar solos otra vez

(...)

Y peleamos hasta el final