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Globos y... ¿Flamencos?

Summary:

De todas las situaciones posibles que le pudieron haber pasado, Amy nunca se imaginó que quedar atrapada en la punta de lo alto de un edificio exageradamente gigante con un globo de helio en forma de Sonic a la mano fuera una de ellas.

Notes:

Bueno, es mi primera vez participando en un reto de EsDeFanfics, así que haber como sale xD...

Ah, sí, ¡Este es el de la primer semana, con la idea de "Globo de helio"! :D .

Work Text:

De todas las situaciones posibles que le pudieron haber pasado, Amy nunca se imaginó que quedar atrapada en la punta de lo alto de un edificio exageradamente gigante con un globo de helio en forma de Sonic a la mano fuera una de ellas.

Pero para empezar, ¿Cómo demonios es que terminó allí?

Ah, cierto.

Un niño llorando desconsolado porque soltó accidentalmente el globo de Sonic que le había comprado su madre, y Amy, siendo Amy, no dudó en ir por qué aparentemente ese globo era el último de Sonic que tenía el vendedor, pues el resto eran globos de Silver y el niño dijo que nadie quería a Silver mientras sollozaba con tristeza.

Amy decidió ignorar eso último, enfocándose en conseguir el globo de Sonic de vuelta para el pequeño.

No obstante, cada vez el globo se elevaba más y más por los cielos y Amy, en un intento por alcanzarlo, terminó subiéndose a los edificios de la ciudad con tal de atraparlo y…

Una vez alcanzó el globo después de arduos minutos escalando y saltando entre edificios se dio cuenta de que, para su mal gusto, estaba en un edificio muy pero muy alto y…

SI era honesta, Amy ya ni siquiera sabía por dónde bajar porque para empezar ni siquiera ella supo cómo rayos se subió allí. Simplemente… terminó allí.

Y ahora está aquí, sosteniendo un globo de baja calidad con la cara de Sonic con la mano derecha y con el pie izquierdo en el aire porque, en efecto, la punta del edificio es demasiado pequeña como para siquiera poder apoyar los dos pies.

Si, definitivamente no es así como Amy había esperado que sucediera su mañana.

Así que, con cansancio, Amy suelta un suspiro mientras intenta pensar cómo es que logrará bajarse de allí.

¿Tal vez saltar sea una buena opción? No, no, eso es suicidio.

¿Quizá lo mejor al final sea soltar ese globo de temu para tener su otra mano disponible…? ¡No! Eso pondría al niño triste y Amy no quiere eso.

¿Y si-

De pronto, una voz interrumpe sus pensamientos:

—¿Rose?

Y por supuesto que Amy reconoció esa voz.

—¡¿Shadow?! —grita ella, abriendo los ojos de golpe, sorprendida de ver a… espera, ¿Dónde está Shadow?

—Aquí abajo —llama Shadow, y Amy voltea hacia abajo, dándose cuenta de que, unos metros más debajo de donde está ella, está Shadow, en lo que es una estructura más espaciosa —del mismo edificio— a diferencia de en la que está ella.

—¿Qué haces aquí? —pregunta Amy, curiosa porque, ¿Qué hace Shadow también encima de un edificio al igual que ella?

—Es el edificio de G.U.N. Y yo trabajo aquí —y entonces Shadow señala un cartel que está a la altura de Amy el cual tiene la imagen de Rouge con un texto que dice “¿Endeudado y en busca de trabajo? G.U.N. es ideal para tu futura sobreexplotación laboral. ¡Llama ya al +XXX-XXX-XXXX!” que Amy no había notado hasta ahora.

—Ah.

—¿Y tú qué demonios haces allí arriba? —pregunta el azabache, cruzándose de brazos.

—Yo… Uh, bueno, es una larga historia pero en pocas palabras a un niño se le fue el globo, entonces intenté alcanzarlo y… ¡Terminé aquí! —Amy soltó una risa nerviosa.

—¿Me estás diciendo que subiste un edificio por un patético globo con el posiblemente peor diseño jamás hecho en el mundo? —Shadow arquea una ceja, claramente juzgando las decisiones de Amy.

Amy parpadea varias veces antes de responder.

—Uh… ¿Sí? —Amy ladea la cabeza, con duda para justo después añadir—: ¡Y oye! Yo creo que es un globo hermoso —defiende Amy, sosteniendo el globo con orgullo.

Shadow entrecerró los ojos.

—…ese globo es lo más ridículo que he visto en mi vida definitiva.

—¡Hey! —Amy frunce el ceño.

—Cómo sea, no deberías, no sé, ¿Bajarte de allí en vez de posar como un flamenco? —cuestiona Shadow, con claro sarcasmo en su voz.

—¿…me acabas de comparar con un flamenco? —Amy arquea una ceja, entre divertida e indignada ante dicha comparación.

—Bueno, ambos son rosas. Y tienes un pie en el aire como ellos —señala él, como si aquello fuera obvio.

—Eso… Eso no tiene sentido. ¡No soy un flamenco! —Amy niega repetidas veces con la cabeza.

—Pues podrías serlo perfectamente, ¿Lo has pensado? —Shadow decide seguir molestando, y es que, ¿Cómo no hacerlo? Después de todo, Amy es de las pocas personas con las que él puede ser un poco más… sarcástico y juguetón —por decirlo de alguna manera— debido a la confianza que tiene con ella.

—¡Uhm, ¿No?! —Amy sigue negando con la cabeza.

—¿Y por qué no? —Shadow decide seguir insistiendo, claramente divertido por las reacciones de la rosada.

—¡¿Por qué yo no soy un flamenco?! —exclama Amy. La sola idea de imaginarse a ella siendo un flamenco le resulta curiosa. Y perturbadora hasta cierto punto.

Entonces saca la lengua con un poco de asco, y por supuesto que Shadow nota este gesto y no duda en utilizarlo a su favor.

—Sacaste la lengua —dice—. ¿Te dan asco los flamencos acaso? ¿Estás a favor de la discriminación de flamencos, Rose?

—¿Qué? —Amy ladea aún más la cabeza—. ¡¿Cuándo dije eso?!

—No lo negaste. Entonces si estas a favor de la discriminación de flamencos. Yo no te creía así, Rose —Shadow baja la cabeza, fingiendo decepción.

—¡No estoy a favor de la discriminación de flamencos! —Amy niega, moviendo su cabeza de izquierda a derecha múltiples veces para afirmar lo que dice, desequilibrando su posición un poco por dicho gesto.

—No niegues lo innegable, Rose.

—Para empezar eso no es-

Pero antes de que Amy pueda completar su oración con un “cierto”, de pronto, siente que su pie ya no está firme y entonces…

—¡AH! —grita Amy, sintiendo como de pronto su peso cae en picada hacia abajo.

Y entonces se aferra a lo único que tiene a la mano: El globo de Sonic.

—¡ROSE! —grita Shadow a la distancia, con lo que parece ser una notoria preocupación en su voz.

Luego, lo siguiente que sucede pasa demasiado rápido.

Shadow, sin dudar ni por un segundo, salta en dirección a Amy, con el objetivo de salvarla. Y cuando menos Amy se dio cuenta, unos brazos la rodearon en plena caída, y por supuesto que Amy no duda en aferrarse a ellos.

—¡Chaos Control! —escucha gritar a Shadow, y de pronto, un brillo ciega su mirada.

Y entonces, al siguiente segundo, ya no están cayendo de una inminente altura, sino que está a salvo, con sus pies sobre el suelo sin haber sufrido ningún tipo de daño de caída.

—¿Estás bien? —le pregunta Shadow, sosteniendo con delicadeza sus manos—. ¿No… No te lastimaste ni nada, verdad?

Amy parpadea varias veces antes de responder.

—Yo… Uh… Si —Amy asiente levemente para luego sonreír y mirar en dirección a Shadow—. Gracias por salvarme —agradece ella, y entonces, para sorpresa de Shadow, Amy decide abrazarlo, en señal de agradecimiento—. De verdad, gracias. ¡Creí que terminaría como un sándwich aplastado o algo así! —bromea ella.

—Yo diría que como un flamenco aplastado —decide bromear Shadow una vez se termina el abrazo de Amy.

—¡Que no soy un flamenco! —Amy hace un puchero.

—¿Segura? —Shadow arquea una ceja, divertido—. Porque sin duda lo parecías allí arriba.

—Yo no-

¡POP!

Tanto Amy como Shadow giran su cabeza en dirección al lugar de donde vino el sonido, solo para al final terminar encontrándose con el antes globo de Sonic hecho pedazos en el suelo porque, aparentemente, había explotado.

—¡Ay no! —Amy lleva sus manos a su cabeza en pánico justo para un segundo después agacharse para tomar uno de los trozos del globo—. El niño del globo estará muy triste cuando le diga que su globo no sobrevivió… —dice Amy con preocupación.

Shadow, por su parte, de cruza de brazos.

—…de todas formas no era un globo bonito. Es mejor así.

—¡Shadow! —Amy lo voltea a ver, con ligera indignación pero a su vez diversión.

—¿Qué? Solo digo la verdad. Hay mejores globos.

Amy pone los ojos en blanco para luego ponerse de pie.

—Si, tal vez. Ahora, vamos —Amy le hace un gesto para que la siga—, quizá podamos conseguirle otro globo al pequeño para animarlo.

—Disculpa, ¿Dijiste “podamos”? ¿En plural? —Shadow arquea una ceja.

—¡Claro! —responde Amy—. Estamos juntos en esto después de todo, ¿No? —Amy le sonríe dulcemente mientras le tiende la mano.

—Yo, uh… Está bien —Shadow toma su mano—. Pero ese niño no conseguirá un globo de Sonic. Eso es de pésimo gusto.

—¿Y qué sugieres entonces?

—Un globo de mí. O de ti en todo caso. Ambos somos mejores que ese Faker —comenta Shadow, causando una leve risa en Amy.

—Vale, vale, ¡Está bien! ¡Ahora, andando! —y entonces, Amy tira de él, iniciando así su búsqueda en busca de un globo que definitivamente no será de Sonic.

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