Actions

Work Header

Malentendido | Deuz x Maggie x Oxy x Onnie

Summary:

Onnie solía reflexionar sobre lo distante emocionalmente que era Deuz pese a que los cuatro miembros del implacable e insuperable grupo de los Nightmares tenían una relación… Sin darse cuenta de que en realidad todos luchaban por hacerle ver que pese a no tener los mismos instintos y ser especies distintas, el sentimiento era mucho más grande e intenso de lo que jamás podrían expresar con palabras…

 

__________________________

Básicamente se me antojó escribir poliamor de estos cuatro y como la tag no me apareció, implica que yo inventé el ship, o al menos soy la primera persona que escribió sobre ellos. No sé si eso es motivo de orgullo...

Notes:

¿Escribiendo FHS en 2026? No me van a creer… Pero así es.

Además, coincidiendo con que EDDO ha vuelto a dar noticias y está subiendo dibujitos de los personajes a su Instagram, creo que es el mejor momento para darle arranque a este AU.

 

Seguramente nadie ha escrito sobre estos cuatro en una pareja jamás, pero me propuse hacerlo. No crean que fue algo que planifiqué mucho, en realidad quería que fuese un fluff without plot; pero terminé añadiendo sutiles pinceladas de angst.

No hay contenido sexual, lo aviso ahora antes de que empiecen a leer. Es un capítulo único, lo aviso ahora antes de que me escriban preguntando si habrá una segunda parte.

Lo que si que habrá será todo un AU que iré publicando y escribiendo poco a poco donde hay muchas más parejas y una trama que espero que os atrape UwU

De momento lo que tengo planificado creo que os va a gustar UwU

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Costaba reconocerlo, el orgullo era algo muy peligroso que podía jugar malas pasadas, mucho más de lo que algunos podrían llegar a plantearse.

Onnie solía reflexionar sobre eso cuando estaba a solas en el balcón de la casa compartida con sus parejas después de la cena, algunas personas dirían que era para fumarse un cigarro, pero en realidad eran momentos reflexivos en los que en términos generales acompañaría a alguien fumador a un lugar más alejado, relajado y silencioso en el que poder disfrutar únicamente de las vistas sin necesidad de tener que forzar una conversación. Pero en general, solía estar solo siempre.

El orgullo era peligroso porque podía provocar grietas en una relación, y el mero hecho por el que Onnie pensaba sobre eso habitualmente era especialmente por lo despegado emocionalmente que era Deuz por su orgullo. No era una cuestión de que tradicionalmente los licántropos eran especialmente recelosos, territoriales y se distanciaban de desconocidos ajenos a su manada…

El problema era que ellos eran su manada. Y contradictoriamente estaba sintiendo sus instintos palpitar por algo que se negaba a explicar. Ni Oxy, ni Maggie le habían pedido explicaciones, en realidad le decían que le dejase su espacio, porque atosigarlo era peor. Deuz sabía lo que hacía, era el líder de aquella pequeña manada por alguna razón. Era el motivo por el que Maggie y Oxy estaban vivos y no en la cárcel o peor. Onnie tal vez pensaba demasiado y se preocupaba excesivamente. Pero quería el bienestar de todos, pese a que le costaba mucho formular coherentes palabras que pudieran consolar a alguien.

Su soledad en aquellos momentos no solo era para reflexionar bajo la luz de la luna, también era para reconocer sus propios errores y aquello que debía mejorar sobre sí mismo. Porque pese a querer hacer el bien, muchas veces pecaba de querer hacer de más por alguien que no necesitaba su ayuda.

Un tenue gruñido hizo eco entre los angostos y sucios edificios, en realidad era el efecto de alguien tenía un escalofrío y eso hizo que Onnie se girase.

- Hace un frío terrible aquí fuera. ¿Cómo puedes estar aquí tan tranquilo?

Los vampiros no sentían la temperatura de la misma manera que otras personas— o criaturas—, Onnie asumió que era eso. Oxy no era especialmente friolero, pero sí desprendía un calor agradable que casi lo forzaba a querer acapararlo invasivamente cada noche. Sus ojos verdosos se perdieron en él momentáneamente.

- ¿Os desperté al salir?

- Me despertó la ausencia de un témpano de hielo abrazándome.- y aunque aquellas palabras fueron irónicas, Onnie se las tomó en serio, casi con un toque encantador y enternecedor.- Y Deuz me sacó de la cama de una patada para que fuese a buscar.

¿Deuz?

Pese a que no dijo aquello en voz alta, en su cara fue perfectamente perceptible. Oxy llegó hasta su lado.

- ¿Por qué te extraña que Deuz me hubiera pedido que te fuese a buscar?- Onnie solo se encogió de hombros con un gesto mecánico.

Emitió un suspiro mientras su peso orbitaba dubitativo entre sus pies, su centro de gravedad lo acabó guiando inconscientemente hasta apoyar su cabeza contra el hombro de Oxy. No hubo rechazo, tampoco un gesto incómodo ante el helor tan estremecedor de su piel.

- A veces me siento como un extraño por ser un vampiro…- Oxy sabía lo que venía después de eso, así que cortó sus palabras besando su sien en un gesto reconfortante.

Onnie entendió y se apartó de él. Caminó lentamente hacia la puerta abierta del balcón que lo guiaba hacia el interior. Oxy rodó los ojos por el alejamiento, un intento de querer seguir hablando sin ser interrumpido.

- Deuz muchas veces me hace sentir como que no debería estar con vosotros.

- Eres el único que tiene esa sensación. En realidad es—

- ¿Arrugar la nariz en mi presencia y cubrirse la boca es su forma de darme la bienvenida a casa?

- Onnie…- se acercó.- Arruga la nariz por tu olor y se cubra la boca para que no lo consideres una amenaza ver sus colmillos…

- ¿Apesto?

- Al contrario.

Silencio. Onnie meditó las opciones, intentando ver qué había en los ojos profundos de Oxy, y sin embargo no fue capaz de ver nada que aclarase sus dudas. Oxy se dio cuenta de que no le había entendido. Sujetó su muñeca y lo guió al interior, Onnie se dejó llevar hasta la habitación sin reprochar. La gran cama en la que los cuatro dormían juntos todas las noches sin excepciones, Deuz estaba despierto, su mentón apoyado en su puño, el codo enterrado en la almohada. Los esperaba con sus ojos azul petróleo clavados en la puerta. Su aparición en el lugar solo relajó su tensión en la mandíbula. El otro brazo rodeaba cariñosamente a Maggie en un abrazo, ella estaba acurrucada contra su pecho, aunque su cabeza se movió al escuchar su llegada.

- No se ha dado cuenta todavía…- anunció Oxy con una expresión sarcástica en su expresión mientras dejaba las zapatillas caer y se tiraba en la cama, soltando un suspiro pesado, buscando su rinconcito del colchón para acurrucarse de nuevo.

Onnie se cuestionó sobre eso, planteándose la posibilidad de que debería haber estado atento a algo que pasó, y no lo hizo.

Deuz suspiró pesadamente antes de que pudiera decir nada y se incorporó lo suficiente. Maggie emitió un refunfuño.

- No pudo tocarnos un vampiro más idiota…- Onnie frunció el ceño por instinto por el insulto, y más frustrado consigo mismo por no entender a qué se referían.

Le dolía que seguramente fuese algo demasiado obvio como para—

Deuz se puso de pie delante de él, fue un gesto tan ágil y repentino que fue intimidante. Una expresión tensa, su mandíbula apretada, sus ojos fieros. No estaba respirando, desde luego que no lo hacía. Onnie no sabía qué esperar, no sabía qué reacción debería tener.

- Tú aroma es tan embaucador e irresistible que luchamos día a día para no perder la cordura…

Onnie vaciló por un par de segundos, sus ojos se abrieron bastante al escuchar aquello. Más bien al procesarlo.

- ¿Cuál es el problema de perder la cordura? Creía que ya éramos pareja después de todo…- un tenue gruñido hizo eco, frustración, desdén. Su instinto quería actuar por encima de su autocontrol.

- No eres igual a nosotros.- hubo un breve silencio, confusión. Tal vez frustración por no haber expresado las palabras adecuadas.- No sientes lo mismo que nosotros… No tienes… nuestros instintos…

- ¿Y cuál es el problema?

Un nuevo gruñido hizo eco, reverberando en la habitación. Onnie sintió un escalofrío recorrer su espalda. Una alerta de peligro, sus propios instintos queriendo luchar contra la amenaza. Subjetivamente… No sentía que fuese una amenaza de muerte.

- ¿Qué es lo que no siento? No tengo vuestros instintos, pero eso nunca ha sido un impedimento… ¿Lo es ahora?- vaciló, su labio tembló al imaginar lo peor.- ¿Por qué me aceptaste en la manada si os una a dar problemas? ¿Sería mejor si no estuviera?

- No es cierto.- Maggie habló, sentada en el colchón, la sábana le cubría, tenía las piernas dobladas contra su pecho, apoyando los brazos cruzados sobre ellos, disimulando su torso sin ninguna atadura incómoda que pudiera dañarla durante la noche.

Oxy, en cambio, estaba también sentado en un gesto bastante despreocupado, sus ojos aunque feroces, las cejas demostraban su implicación y un sentimiento extraño que Onnie no sabía leer.

- Necesitamos tu presencia…- un sepulcral silencio se estableció entre todos.- Queremos tu aroma en nuestras vidas, pero es…- Maggie torció el labio, mirando a Deuz, esperando que él siguiera hablando.

Deuz sintió la presión sobre su cuerpo, más cuando los ojos dubitativos de Onnie se clavaron sobre los suyos en una búsqueda desesperada de respuestas.

- Al no ser un licántropo, no puedes percibir nuestros sonidos, nuestros gestos, nuestras intenciones…- Onnie vaciló cuando otro gruñido impaciente se escapó.- Cada gruñido, cada suspiro, cada movimiento… No significan lo mismo para ti que para nosotros…

- Y me he dado cuenta de eso cuando he ido a buscarte…- murmuró Oxy casi reflexivamente, apoyando el brazo relajadamente sobre una de sus rodillas dobladas.

Oxy se había dado cuenta de que Onnie no era consciente del significado de los gruñidos de Deuz. Creyó que era una distancia, violencia y desdén en relación a él. A su naturaleza. A su olor. Saber que su aroma era embaucador y que los tres debían controlarse en contra de sus instintos hacía su corazón palpitar y al mismo tiempo sentirse humillado por su estupidez. Un malentendido absurdo. Una creencia burda.

- ¿... Qué tan complicado hubiera sido decirme que—?- vaciló unos segundos como si su garganta se hubiera secado de repente, estaba bastante avergonzado, y se sentía como si hubiera hecho el ridículo públicamente.- ¿Por qué no me dijisteis nada?

Deuz no dudó, no como él. Sus ojos azul petróleo parecían haber anhelado decir aquello por tanto tiempo que era casi estremecedor.

- Porque esperábamos a que dieras tú el paso.

Silencio. Onnie no fue capaz de articular palabra y media. Parpadeó con incredulidad, sus ojos abriéndose tanto como podían.

- Porque ofrecerte la posibilidad de ser tú quien nos lo pidiera sonaba mucho mejor que poseerte sin petición previa. Hubiera parecido más un intento de devorarte sin piedad que no tanto—

- Marcarme…- Onnie completó las palabras, un tono mucho menos alarmista, mucho más aliviado, mucho más relajado, sus hombros incluso sintieron una calma sin precedentes, la tensión se redujo considerablemente. Se sentía mucho más ligero.- Desde que has estado siendo tan distante… No. Desde que pensaba que estabas siendo distante… Todo ese tiempo solo querías…- apretó los labios.

- Follar. Dilo. No seas gallina.- bufó Maggie, cruzándose de brazos.- Llevamos meses insinuando nuestras ganas y eres tan menso que ni te diste cuenta.

Onnie sintió su cuerpo caliente, algo inusual en su naturaleza como vampiro. Sus mejillas ardían tanto que las sentía al costado del fuego más abrasador e intenso del mundo. Pero contradictoriamente no sentía que fuese algo desagradable, más bien era una mezcla de alivio y vergüenza.

- No lo reduzcas solo a eso…- se quejó Deuz en un intento de que su áspera voz sonase casi endulzada, intentando recuperar su confianza y fortaleza cómo líder.- El deseo carnal es solo el final de todo un amplio camino de placer y sentimientos… Y desde luego que toda acción siempre debe ser precedida de una aceptación.

Onnie empezó a sentir su pecho palpitar con fuerza. Ni siquiera tenía sangre, ni un latido que ellos pudieran escuchar para sentirse tan absurdamente nervioso y avergonzado como estaba en ese momento. Deuz pareció notarlo por el repentino temblor en su hombro cuando apoyó su mano ahí con naturalidad, un intento de guiarlo a la cama, no con intenciones. Se había aclarado la incógnita, pero seguía habiendo un problema… Ninguno parecía verlo: Onnie no sabía qué sería de él si se acostara en la misma cama que ellos sin aclararlo previamente. Ellos acababan de dejar claras sus intenciones… Pero no parecía que fuesen a esperar algo en respuesta, evaluar su vergüenza y su silencio era todo lo que necesitaban para retomar aquella conversación más adelante.

¿No se suponía que deberían aclararlo todo en ese instante definitivamente antes de que todo terminase mal?

- Quiero que lo hagáis…

Y de repente parecía que había aceptado un pacto con el demonio, porque sus miradas se tornaron demasiado intensas para ser capaz de reaccionar con tranquilidad. Por un momento se sentía un corderito, o peor, un conejito asustado en medio de una pradera abierta y sin defensa alguna siendo perseguido y a punto de ser cazado por tres hambrientos y salvajes lobos salvajes que no pensaban tener piedad con su frágil cuerpo— No tan frágil, en realidad, pero era una manera de hablar.

Onnie tuvo que tomar una profunda inspiración que le ayudase a paliar aquel sentimiento de horror latente que palpitaba en su pecho invasivamente. Alzó ligeramente el mentón, intentando reunir todo el coraje y la seguridad que su cuerpo pudiera albergar al mismo tiempo que tomaba la profunda inspiración.

- Quiero llevar vuestras marcas…

La petición sonó todo lo segura que podía sonar, incluso más de lo que los tres se esperarían jamás. Y sin embargo por un momento existió vacilación entre ellos, dudando entre quién debería ser el primero.

Como líder, debería ser Deuz. Como más cercano en amistad previamente a la relación, debería ser Oxy. Como vínculo afectivo posterior cuando eran una relación, debería ser Maggie. Incluso Onnie por un momento dudó de que no fuesen a hacer nada. Tal vez la noticia les había tomado demasiado de sorpresa. ¿Tan incapaz lo creían de pedir algo así?

¿Tan incapaz pensaban que era de—?

Deuz sujetó su cintura en un gesto rápido, acercando su cuerpo contra el suyo hasta casi dejarlo prensado contra su pecho. El agarre fue firme, y podía sentir su naturaleza parcialmente excitada por la acepción directa. Sus garras habían emergido sutilmente, no llegaron a enterrarse dolorosamente en su cintura, pero sí fueron evidentes, presionando su espalda y su cuerpo a mantenerse cerca. Sus ojos azul petróleo relucieron peligrosamente, disfrutando del instante previo, su confusión.

- Fue un atrevimiento muy vanidoso de tu parte decirlo dos veces…- el ronroneo agravado de su voz era todo lo que necesitaba para que su cuerpo reaccionase: tenso como una piedra— interpreten como quieran— y tembloroso como un conejito entre las garras de un licántropo.

No podía creer que de verdad tuviera las armas para defenderse de aquellos amenazante y penetrantes ojos azules y no fuese a hacer absolutamente para impedirlo. Su familia no era peligrosa para él. Sus armas y sus instintos no debían usarse en contra de su gente, de su manada…

- No os hubiera reclamado de hacerlo guiados por los instintos… ¿Qué sentido tenía ser una relación hasta ahora?

- Completar el ciclo de cortejo… Nos tomó tiempo…- ronroneó, sus ojos relucían, deseoso, incluso se relamía.- Tal vez te duela, tenemos mandíbulas fuertes…

- Sé qué tan fuertes son…- musitó en voz baja, sus manos se pasearon casi desvergonzadas para apoyarse sobre su pecho.- Oxy tiene buenos colmillos cuando salimos a molestar a los pringados de Spring y Fox…- Oxy dejó escapar una risilla entre dientes, aquello no tenía nada que ver con lo que iban a hacerle. No era una cuestión amenazante, una pelea territorial y posesiva, que Fox fuese un licántropo complicaba el querer mantener su territorio solo para ellos, pero no era importante pensar en eso en ese instante…

Aquello era mucho más simbólico, mucho más cálido, mucho más importante.

- El líder tiene más fuerza que el resto. Es quién proveé… Quién protege… Quien lidera… Puedo dañarte…

- Que considerado por tu parte.- ronroneó, haciendo un acercamiento, sus labio apenas separados.- Pero olvidas que no dudo de tú gentileza contigo…- Deuz dejó escapar un gruñido entre dientes, el deseo impaciente de lanzarse descontroladamente, su propio instinto le estaba jugando malas pasadas.- Hazlo… Puedo aguantarlo… No soy tan frágil…

No aguantó más. La urgencia, el ansia, la necesidad. Onnie solo jadeó, francamente impresionado por la fuerza en como su mandíbula se cerró en su cuello en un punzante dolor mucho más grande de lo que imaginaba. Fue rápido, apenas perceptible, pero sentir su boca contra su cuello era cálido, ignorando por completo las pequeñas gotas de sangre. Cicatrizaría rápido, su cuerpo se regeneraría, pero el mordisco ahí seguiría, en una gentil cicatriz que daría calidez a su cuerpo cada vez que la viera o tocase. Un pálpito, un calor agradable, una sensación inigualable. Sus pupilas estaban dilatadas, ver a Deuz en esa situación era abrumadora. Relucían más que antes. No había dudado en dejar un par de besos en su cuello antes de separarse.

Onnie se sentía sin palabras. Tampoco necesitó articularlas, porque sus ojos recayeron sobre Maggie y Oxy. La primera en moverse y salir de la cama fue ella, que cambió lugares con Deuz tan rápido que apenas sintió en qué momento fue el cambio. Un parpadeo fue suficiente y aunque su gentileza lo rodeaba con una intensidad y un deseo pasional mucho más acentuado que con Deuz. Pese a lo imposible que parecía. Ligeramente más abajo, otro mordisco, ligeramente intercalado y solapado con el de Deuz. Igual de intenso y cálido. Las manos de Maggie no estaban en su cintura, se hallaban un poco más arriba. Las de Onnie torpemente se agarraron a sus brazos, un apoyo, sus piernas se sentían como gelatina, iba a perder el equilibrio si se soltaba de ella. Estaba seguro.

No escuchó a Oxy acercarse, Maggie no había apartado sus labios de su cuello, donde besos, mordisqueo y gentiles caricias con su nariz lo hacían estremecerse y sentir cada vez menos sus piernas. Entonces notó un peligro a su espalda, pero supo que no era un peligro cuando reconoció el tacto que se apoderó de su cadera en un agarre firme y posesivo. No lo arrebató del agarre de Maggie, se integró en él con naturalidad, ambos siendo parte de un mismo agarre simultáneo y finalmente un tercer mordisco se enterró con un punto de calor algo más intenso que el de Maggie. El lado contrario de su cuello. Su presencia era cálida desde su espalda, su pecho estaba apoyado contra su espalda, sus manos no iban a soltarlo.

Los ojos verdes de Onnie se entreabrieron un poco, avergonzado por toda la mezcla de sentimiento y puntos de calor placentero en su cuerpo, no podía creer que toda aquella situación le estuviera causando esa reacción. Deuz estaba acostado de nuevo en la cama, en la misma postura que cuando llegó con Oxy a la habitación. Una mirada ligeramente alzada que lo observaba con una tentativa superioridad y satisfacción. Disfrutando de lo que veía, maravillado de sus reacción y notando su cuerpo acelerado y necesitado tanto como el suyo de hacer aquello.

Un vampiro… Onnie era un vampiro. Y siempre lo iba a ser. Marcarlo era una declaración de intenciones. ¿Pero que su cuerpo reaccionase como el de un recipiente perfecto y disfrutase de aquellas marcas realizándose? Aquello era nuevo. Aquello no era tan usual.

Onnie no era un licántropo, no debería estar sintiendo su alma estremecerse y endulzarse por estar siendo marcado. No debería estar sintiendo esa intensidad tan abrumadora que sentía un licántropo al ser marcado. Lo más fascinante de todo era el deseo de volver a morderlo.

Pero su cuerpo no se movió con ese objetivo, más bien permaneció en aquella quietud observadora, viendo a Maggie y Oxy retirarse y dejarle apreciar aquel cuello tatuado por las marcas de sus licántropos, de sus parejas, de aquellos que lo acompañarían el resto de su vida… Maggie le lanzó una mirada, fue certera y clara.

- Es hora… Noches enteras conteniendo los instintos, puedes dejarlos fluir ahora…- Maggie no perdió tiempo, casi se abalanzó sobre Deuz.

Onnie dudó por unos segundos, todavía notando el firme agarre de Oxy en sus caderas, no se movieron ninguno de los y ambos observaron al líder de la manada y a Maggie morder sus cuellos mutuamente, clavando sus colmillos en el otro con tanta intensidad, como necesidad, como pasión. Y tras eso un gentil beso y sus narices rozándose en un gesto suave. Onnie llegó a plantearse si realmente aquello había sido su culpa. El hecho de contener su pasión, su amor, su intensidad. Todo por él, por su confusión, por ser tan denso que no se había dado cuenta de lo deseosos que se encontraban de todo aquello. De un segundo a otro, Oxy lo acercó a la cama.

Los cuatro se acostaron, y lo que había sido un lanzamiento a la yugular de Deuz de parte de Maggie, se repitió de manera formidable con Oxy. Aunque antes que eso, un beso entre ambos fue mucho más fogoso e intenso que con la pasión gentil y majestuosa que Deuz. Onnie sintió que lo rodeaban por la cintura, y al mover ligeramente la cabeza, sintió en su nuca un par de besos revueltos y aleatorios después de apartar su larga cabellera. Onnie se estremeció únicamente por aquellos besos repentinos, pero no rechazó el contacto, se relajó ante él.

- Esperar por ti ha sido lo mejor que hemos hecho…

- Perdón por mi tardanza.

- No aceptaré tal disculpa…- susurró en voz baja.- Acepto solo hechos… Y estoy más que satisfecho de estar a tu lado esta noche…

- Qué caballeroso…- musitó en voz baja.

Notó los brillantes ojos anaranjados de Oxy sobre ellos después de que Maggie lo dejase marchar, por un momento creía ir a recibir otro mordisco, luego procesó que no lo miraba a él, si no a Deuz, y casi se arrastró hasta los brazos protectores de Maggie para acurrucarse a su lado mientras las últimas marcas se realizaban.

Onnie por un instante lamentaba que sus colmillos no pudieran tener el mismo efecto que los suyos. Ni poder realizar el mismo acto pasional de marcar por el resto de la eternidad a sus parejas sin que fuese algo potencialmente arriesgado. Maggie pareció leer aquella repentina aflicción.

- No te cambiaríamos por nada, ni por nadie…- musitó en voz baja, dibujando una sonrisa que muchos pagarían por ver.

Onnie sonrió ampliamente, apretando un poco más el abrazo y acurrucándose contra ella mucho mejor. Oxy y Deuz también se acercaron, apretándolos entre sus brazos en un gesto protector. Tanto Maggie como Onnie terminaron entre ambos, y con la compañía de aquella sábana y aquel abrazo, por primera vez desde que eran pareja… Aquella noche, el abrazo de Onnie no se sintió como abrazar un témpano de hielo. Por primera vez, su piel se sentía cálida contra la suya, y el sentimiento latía en una sincronización intensa. En un sentimiento hermoso. En una sensación perfecta. En un amor inquebrantable.

FIN

Notes:

Dejadme en comentarios vuestras opiniones el respecto, lo digo porque quisiera que este AU sea bastante dinámico. Aunque la historia a grandes rasgos la tenga planificada, sí me gustaría saber qué es lo que pensáis de ella, si os está gustando, qué creéis que pasará, etc.

Cada "capítulo" será una historia independiente porque no son los mismos ships siempre, por lo que os recomiendo suscribiros a la serie o al menos tenerla presente porque iré publicando capítulos poco a poco. No van a ser todos seguidos porque tengo otras historias que publicar, pero sí pido que estén atentos precisamente por ese factor de dinamismo que le quiero dar al AU.

Por cierto, sí, es exclusivo de AO3, no voy a publicar esto en Wattpad porque si no sería un lío muy grande si tengo que responder comentarios allí, aquí y tener en cuenta lo que se ha comentado en una aplicación y en la otra. Así está todo mucho más ordenado aunque publicar FHS aquí sea prácticamente una locura, porque siento que no hay tantos lectores o tanta interacción.

Bueno, no me quiero entretener mucho más. Muchísimas gracias por haber leído esta primera historia del AU.

Por cierto, la clasifiqué como "Teens" porque es (de todo lo que llevo escrito hasta ahora) lo más picante o subido de tono. Con eso dejo claro que la tendencia de este AU va a ser bastante softcore. Pero no descarten que en algún momento termine escribiendo algo más subido de tono, pero tened en cuenta que será bastante más adelante en la trama... (sí, lo tengo planificado, algún día, gente...)

Por ahora, gracias de nuevo por haber leído esta historia UwU

Kudos y comentarios son bienvenidos

Espero que os haya gustado, hacédmelo saber con un kudo y nos vemos en el próximo capítulo "de la serie"

Bye~

By Silvia Line