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Twisted Desire

Summary:

A todos los chicos obtienen la posibilidad de que se les conceda un deseo.

Pero tal cual genio de la lampara nada es como esperan, o por lo menos la mayoría, sus deseos fueron cumplidos de forma muy literal, ahora ¿Cómo harán para revertirlos?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Inicio de la Dramaturgia

Chapter Text

En la Academia, había surgido una reunión de emergencia únicamente entre los prefectos, según la información que el director les había dado, todo esto era únicamente porque habían encontrado un objeto mágico en las minas, y tenían que ser todos informados sobre este para evitar accidentes a futuro.

Él recordaba cómo había llegado a ese lugar, con la frente en alto, una mirada decidida y su uniforme bien puesto como siempre.

Ese era Riddle, el prefecto del Dormitorio de Heartslabyul.

Al llegar notó la presencia de los que estaban y de los que faltaban, el director explicó apenas llegaron todos de forma efectiva lo que se supone que este artefacto hacía;

“Se llama la estrella de los deseos” tomó en sus manos el objeto el cual tenía forma de una estrella de color celeste claro, este objeto parecía más un collar simple y corriente en vez de un artefacto mágico “se dice que sí le pides un deseo este no dudara en conviértelo”

Esas habían sido sus palabras, pero ni siquiera tuvieron que hablar antes de sentir como todas alrededor desaparecía.

Todo el mundo parecía haber desaparecido, solo quedando él junto al resplandor de aquella estrella.

“¡¿Que pasa?!” Exclamó confundido y alerta ante el cambio de ambiente, todo era oscuro y una voz llegó a sus oídos, aunque no entendía desde dónde llegaba aquella voz.

“Yo la estrella los deseos, miro en tu corazón y veo tu más grande anhelo, todos en esta habitación también poseen muchos muchos anhelos, pero no se preocupen, tengo suficiente energía para cumplir los deseos de todos”

La luz se hacía cada vez más grande, más brillante, absorbiendo la oscuridad, pero a pesar de estar siendo iluminado; su mente no veía la diferencia entre estar atrapado en la oscuridad y estar atrapado en la luz.

“Dime tu deseo, tu sueño” pidió esa voz con un tono melancólico, casi hipnótico.

“¿Deseo? ¿Sueño? ¡¿Qué clase de engaño es este?!” Exclamó tratando de mirar a todos lados en busca de los demás que estaban presentes pero no encontró a nadie.

“No tienes que resistirte, lo sé todo, lo veo todo, pero quiero que me digas tú ¿Cuál es tu deseo?”

“Deseo…” murmuró desconcertado Riddle, antes que su propio inconsciente respondiera, casi como si estuviera haciendo involuntariamente obligado “me gustaría que mi madre y mi padre fueran diferentes, más amables y comprensivos, así tal vez… Trey…”

“Tu deseo es egoísta, y al mismo tiempo es puro, no te preocupes, no es algo que no pueda hacer, ahora duerme y cuando despiertes tu deseo será realidad” le murmuró la voz, mientras el blanco brillante y absorbente tomaba control de su alrededor.

Sus párpados se sentían cada vez más pesados, invadido por el sueño, no luchó, después de todo no había forma física a la cual poder atrapar en su magia única, y lastimosamente a estas alturas ya era demasiado tarde para reaccionar.

Unas palabras quedaron grabadas en algún lugar de esta estrella.

“Me gustaría que mis padres fueran diferentes, más amables y comprensivos”

-Riddle Rosehearts

Eso nos devuelve al presente.

Riddle, el prefecto del dormitorio más firme y diplomático, estaba en una habitación que aunque fuera suya, realmente no era la suya, en una casa en la que no debería estar, y a pesar de que ahora lo recuerde, no podría creerlo, se niega a hacerlo.

Con decisión se levanta de su cama algo desordenada ya por eso y anterior, sale de su cuarto con decisión, y se dirigía donde se supone que debería estar la cocina, Y en vez de encontrar a esa mujer que le hizo la vida casi imposible en su infancia, encontró a lo que podría considerar un impostor.

Su madre, a quien conocía por siempre estar vestida para irse en cualquier momento, estaba en la cocina con ropa simple, mirando su teléfono mientras toma un poco de café y come un pan con lechuga y cecina. Está impostora mira a Riddle al sentir que llegó, y fingiendo no haber notado lo incómodo que estaba Riddle, sonrió y lo saludó.

“Buenos días cariño, pensé que dormirías hasta tarde hoy, ayer llegaste algo tarde, pero es bueno verte despierto, puedes dormir un poco antes de salir de nuevo, yo ire a trabajar a la galería a vender algunas cositas que hice”

¿Eh?

“Deseo tener el lugar de Falena, todas sus oportunidades, todo lo que puede tener yo lo haré mejor”

-Leona Kingscholar.

El sonido de las aves afuera fue lo que lo despertó, tiempo no escuchaba aves, no era muy normal escuchar aves cerca de su dormitorio, claramente confundido, se llevó una mano a la cabeza, recuerda perfectamente que estaba en la sala de reuniones con los demás prefectos, él fue obligado a levantarse dado a que según era algo muy importante y sería castigado de no ir.

‘Tal vez eso fue un sueño’

Razonó en su cabeza, mientras bostezaba, sentía que su cabeza estaba más ligera, y que su espalda estaba fría, como si su pelo hubiera sido-

Al extender una mano a su pelo noto que claramente era más corto, pensó en mil posibilidades; ¿Una broma? No nadie era tan estúpido ¿El mismo? Imposible, lo recordaría sin dudas.

Se levantó, ya enojado, gruñendo un poco, dispuesto a ver el daño y calcular cuánto tardaría en recuperar su melena. Apenas al empezar a caminar al baño lo vio, un montón de fotos, está no era su habitación, no era la Academia.

Fotos, muchas de él junto a alguien más al cual inicialmente confundió con Cheka, pero no era esa bola de pelos molesta, no, era algo similar seguramente. Cada foto era del crecimiento de esta criatura a su lado, lo cual no entendía… Y mucho menos entendía porque en cada foto se veía cada vez más mayor.

Es imposible ¿Un tipo de broma? Definitivamente quien la estaba haciendo buscaba más que una sola expulsión; buscaba la muerte, y Leona está MUY dispuesto a hacerlo.

No fue hasta que estuvo frente al espejo que lo pensó con más claridad…

Nadie se tomaría el tiempo de hacer este tipo de bromas a él, ni tendría el tiempo, ni la oportunidad.

Frente al espejo, su cicatriz, la que lo había marcado, la que era un recordatorio constante, ya no estaba. Su rostro, su altura, su cuerpo, más viejo de lo que recuerda, antes de que pueda cuestionarse más cosas…

“Papá”

Un susurró venía directamente de la puerta de su habitación, junto con el sonido de esta misma abriéndose, dejando ver a una pequeña leona, similar a la de las fotos, mientras sostenía un peluche de ave en su brazo derecho.

“Papá”

Repitió, como si fuera un disco rayado.

Pero lo peor de todo, ella lo estaba mirando mientras decía ‘papá’ ahora todo tenía sentido, las fotos… y la edad…

Recuerda brevemente las palabras que él había dicho al pedir aquel deseo.

Mierda.

La niña se le quedó viendo tanto tiempo como el a ella, sus ojos eran de color verde, un verde similar al suyo, a pesar de eso ella parecía tan pequeña en ese pijama de color verde grisáceo. No había miedo, no había temor, solo miraba lo expectante, esperando algo.

“¿Quién está detrás de esto?” Leona no se dejaría llevar, esto tiene que tener explicación, a pesar de que era totalmente imposible, algo tenía que tener sentido, por lo menos una cosa.

El tiene 20 años, estaba en su último año de academia, no tenía hijos, tenía una cicatriz en su ojo izquierdo, y el pelo largo. Esa es su verdad, no está, no lo que sea que esté pasando.

“¿A qué te refieres papi…?” Pregunto la pequeña, mientras su cola se detenía en seco.

Leona no entendía porque su corazón se apretujaba ante esto, pero no iba a darle muchas vueltas, ahora solo tenía algo en mente: ‘buscar algo que encaje’

El mayor avanzó hacia la puerta apartando a la pequeña del camino, la niña se quejo un poco y lo tomó por una parte de su pantalón de pijama.

“Papi, estás actuando raro…” afirmó la niña de rojos verdes.

“No soy tu papá, seas quien seas”

Las fotos encuadradas en la pared ahora parecían más pesadas y evidentes que antes, Leona volvió a apartar a la niña, y esta pequeña, aparentemente muy similar a el y no solo en apariencia, lo empezó a seguir en silencio.

Sea lo que sea que sea esto, debe haber una explicación, y encontrará al culpable de esta mala broma y lo hará pagar.

“Que todos olviden mi pasado, sin evidencia no hay crimen, que cada día sea mi nuevo pasado!”

-Azul Ashegrotto.

El día había empezado normal, Azul Ashengrotto caminaba con seguridad hacia el Mostro Lounge, repasando mentalmente contratos, deudas, nombres, números. Todo en orden, todo bajo control, como siempre.

al llegar al frente de su restaurante, abrió con gracia la puerta, esperando el recibimiento de parte de Floyd y Jade para empezar la jornada laboral antes de la escuela. La campanilla sonó alertando de su presencia, y entonces- Nada.

No hubo saludo, no hubo inclinación de cabeza, no hubo ese Bienvenido de vuelta, Azul, solo silencio.

Jade estaba acomodando copas, mientras Floyd bostezaba sobre una mesa, ambos lo miraron cuando las puertas se abrieron, pero no hubo rastro de reconocimiento.

“¿Un cliente?” murmuró Jade con cortesía automática.

Azul no respondió de inmediato, no porque no supiera qué decir… Sino porque algo muy ilógico estaba pasando. Floyd ladeó la cabeza mientras observaba los cambios mentales que probablemente Azul estaba pasando.

“Eh~ ¿desde cuándo entra gente sin decir nada?”

Ese comentario no tenía sentido, nada tenía sentido, Azul ajustó sus gafas.

“Jade, Floyd, dejen de bromear.” pido Azul tratando de que todavía le quede un poco de dignidad, todavía había una posibilidad de que todo fuera un tipo de broma.

Silencio.

Jade sonrió adecuadamente, casi vacío.

“No recuerdo haber hecho un contrato con usted.”

Ahí fue cuando el mundo se inclinó apenas unos grados, lo suficiente para que alguien como Azul lo notara, o suficiente para que alguien como él… Entrara en pánico… Pero Azul no era cualquiera, él respiró y contó hasta 3, y sonrió.

La misma sonrisa calculada de siempre, la misma máscara perfecta que había perfeccionado, puede trabajar con esto, puede arreglar esto.

“Entonces será mejor presentarme.”

Tres horas después, había acumulado pruebas, mostrado registros, documentos, contratos, incluso su propia oficina con su nombre en todas parte, pero cuando él lo encontró todo simplemente estaba a otro nombre, Jade o Floyd eran los nombres principales, y lo que alguna vez fue su oficina ahora estaba a nombre de los gemelos.

“Qué interesante rostro de devastación” Jade estaba genuinamente impresionado por los intentos de Azul, ellos lo habían visto fracasar en todos sus intentos de encontrar retazos de su propia identidad en el restaurante, solo para no encontrar nada, absolutamente nada.

Floyd se rió, también sorprendido por la resistencia de Azul.

“¡Ey Pulpo! deberías trabajar aquí, eres divertido.”

El acaba de decir- no Azul, no jefe- solo… Un apodo, no recuerdo que tuviera un apodo así antes..

Esa noche, Azul no durmió, organizo todo lo que pudiera, sino haría todo lo posible para poder hacer que los gemelos lo recuerden, también noto que nadie lo reconoció, ni siquiera en clases, los profesores tuvieron que ver la lista para recordarlo, estaba tan desesperado, no recuerda cómo llegó a esta situación pero tenía que salir rápido y volver a la normalidad.

Si el problema era la memoria… Entonces lo solucionaría con hechos, hechos no pueden ser ignorados, hechos son absolutos, hechos-

A la mañana siguiente.

“¿Un cliente?” murmuró Jade con cortesía automática.

Silencio.

Sus contratos no servían.

Nada persistía.

Ni siquiera el impacto de sus propias acciones.

Pasaban los día y al cabo de una semana, cada dia fue borrado, noto que no funcionaba igual con otros estudiantes, su recuerdo persistia, pero solo cosas triviales como haberlo visto entre esta semana, y solo esta semana, pero por alguna razón con Jade y Floyd era diferente; ellos olvidaban cada dia, cada dia, sin importar cuánto lo intentará.

Y ahora que lo piensa…

Al inicio de la siguiente semana, todos, absolutamente todos, habían olvidado quién era otra vez, menos los profesores.

esto finalmente fue suficiente.

Sabían su nombre pero más allá de eso nada, bueno también sabían sobre su dormitorio Octanille.

“¿Qué está pasando? ¿Por qué nadie me recuerda?” Exclamó mientras avanzaba por el pasillo tomando de los hombros a cualquiera que lo mirase más de 2 segundos “por favor alguien”

Todos lo comenzaron a ignorar, esto era demasiado ¿Quién fue el que le hizo esto? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?...

Oh ya lo recuerda…

Él pidió esto…

Este era su deseo..

“Si se me concede un deseo como este, deseo que Kalim nunca haya formado parte de mi vida”

-Jamil Viper.

No despertó como los demás, si no que ya estaba despierto, cuando tomó conciencia.

Se tomó la cabeza por el impacto y el cambio de escena, recordaba perfectamente que un tipo de estrella de los deseos se le apareció de la nada mientras que estaba revisando documentos de Scarabia que Kalim no había revisado.

y esta estrella se le apareció como obra del destino y le menciono que le cumpliría un deseo de parte de otra persona, no lo dudo, sinceramente parecía un tipo de ensoñación por la falta de sueño, imaginación o su cerebro mandando un SOS para que se fuera a dormir de una vez.

“Si se me concede un deseo como este, deseo que Kalim nunca haya formado parte de mi vida”

Esas fueron sus palabras.

Cuando se dio cuenta seguía encima del escritorio con la diferencia de que llevaba el uniforme de líder de dormitorio y más joyas encima de sí mismo, un collar de serpiente, aretes de oro.

A la mañana siguiente, cuando fue al dormitorio de Kalim, porque aja por un par de joyas no va a pensar que se le concedió un deseo tan fácil, no lo vio, de hecho no era una habitación, ahora era lo que parecía un almacén.

“¿Qué?”

Pregunto a la nada, para que en su rostro apareciera una sonrisa satisfecha.

“¿Soy libre?”

No dudo en sacar su teléfono y llamar a su familia, llamadas rápidas, confirmaciones, revisar las redes, la web, una y otra vez, de forma casi paranoica mientras se sentaba en su cama después de emprender su ida hacia su propia habitación, su sonrisa se había contorsionado en una de pura felicidad, tal vez un poco le locura.

Su familia ahora tenía un negocio bastante grande de correos en las Arenas Hirvientes, no esclavos, y tras una búsqueda rápida vio que los Al-Asim aún que eran todavía influyentes y poderosos, ya no tenían esclavos a su servicio, y eran más exigentes…

¡Qué bien! Kalim ya no debería ser un mocoso malcriado y ricachón, seguramente hasta ahora era mucho más inteligente y estaría en otra academia, el corazón de Kalim era puro en inocente, probablemente esté en RSA con otros ricachones mimados.

Donde debería estar.

Está había sido la mejor semana de su vida.

Ahora era el líder de dormitorio de Scarabia, era respetado y él mismo hacía todo lo posible para hacerse notar y respetar, obligaba a los demás a respetar las reglas y a hacer los quehaceres del dormitorio que Kalim pasaba por alto.

Los documentos ahora pasaban directamente a él.

‘Ya era así desde antes…’

Pero ahora sentía que el trabajo era más fácil.

‘No, realmente no lo era, era exactamente lo mismo, solo que más sobrio y extraño’

Ahora era fácil relajarse, no tenía que estar al pendiente de Kalim.

‘Honestamente todo era aburrido, se desquitaba con estudiantes a veces…’

Podía centrarse en sus aficiones más que nunca.

‘¿Para qué aprender a cocinar más cosas cuando cocinaba para una persona que ya no está? El refrigerador no aguanta más comida en envases.’

Todos en Scarabia habían mejorado sus notas con creces.

‘Todos le tenían miedo y lo odiaban, escuchaba como lo insultaban’

Nada se interponía entre él y su libertad.

‘¿Acaso esto es libertad?’

Nunca se había sentido más realizado.

‘¿Libertad es sentirse vacío?’

Era un estudiante destacado, había mejorado en sus materias.

‘¿Libertad es sentir que nadie lo está mirando realmente? ¿A pesar de ser el mejor haciendo lo que sea?’

Todo es perfecto.

“Bien ¿Ahora que sigue? Debo hacer qué Scarabia sea la mejor, no hay nada que no pueda hacer” dijo exactamente un mes después de todo esto.

Tal vez todo esto se le había subido a la cabeza.

“¡Estudiantes!” Exclamó con su cetro en mano mientras hacía que todos se formarán en filas al frente de Scarabia “escuchen necesito que en el próximo evento deportivos seamos los mejores ¡Debemos superar a Diasomnia y a Savanaclaw! Hemos mejorado mucho este último mes, y Diasomnia a bajado en su rendimiento está es nuestra oportunidad de posicionarnos como los mejores de todo los dormitorios”

“¡Si!”
“¡Arriba Scarabia!”
“Moriré en esta batalla”
“No me gustan los deportes”
“Estoy cansado…”
“¡DEBEMOS SER LOS MEJORES!”
“No éramos un dormitorio de magia profética?”
“Cállate, estamos y alaba al sultán, o nos lo hará pagar”

Las voces de los estudiantes se mezclaban entre sí, Jamil sonreía con algo parecido a locura, o ambición tal vez…

“Que tedioso, supongo que tendré que ejercitarme para sobre salir”

Esa voz.

Jamil miró rápidamente a todas partes con desconcierto.

Juraría que esa voz era de…

Imposible, él jamás diría algo así, ya está enloqueciendo.

‘Extraño a Kalim’

Tan rápido como pensó eso; lo enterró en lo profundo de su mente. Lo gustaba el silencio que tenía ahora, su tranquilidad y su libertad, JAMAS volvería con ese tonto ricachón, este es su lugar, esto es lo que él merece.

“Mi deseo… ¡Ser el más popular de toda la academia! ¡El centro de atención!”

-Vil Schoenheit

El Vil abrió los ojos con elegancia automática, había tenido un sueño raro, una reunión de emergencia y una estrella de los deseos… Raro, pero bueno si eso fuera real cree que lo maneja de la misma manera, y pediría el mismo deseo por supuesto, él se incorporándoro en su cama con la precisión de alguien que jamás se permite verse descompuesto, todo parecía normal, se maquilló, se vistió con tranquilidad, tenía todo su horario e iba bien de tiempo, debía ir y procurar por la elegancia de su dormitorio, hasta que salió de su habitación.

Y entonces, muchas voces estallaron a su alrededor, era muy temprano para este tipo de cosas.

“¡¡VIL-SAMA!!”

El grito fue tan fuerte que rebotó contra todas las paredes del dormitorio Pomefiore, un grupo de estudiantes (bastante grande) ya estaba reunido fuera de su puerta, parecía como si hubieran estado esperando desde antes de que él se despertara.

No-

Vil miro sus rostros madrugados y algunos vestigios de falta de sueño-

No es un parecía como era un ellos habían. Vil casi frunce el ceño, esto era extraño, definitivamente.

“¿Qué significa esto?” preguntó con voz firme, ensayada y perfecta.

Nadie respondió realmente, porque no lo estaban escuchando, solo estaban mirando, con ojos brillantes, respiración entrecortada.

“¡Buenos días Vil-sama!”
“¿Cómo durmió?
“¿Quiere que le ayudemos con su rutina capilar?”
“¡Vil-sama es tan perfecto!”

“¿Perdón?” preguntó Vil y todos parecieron chillar con admiración y adoración.

Bien esto es suficiente pensó Vil, para después proponerse a caminar por el pasillo para tratar de encontrar qué diablos estaba pasando, aunque generalmente no tendría ningún problema con la admiración y los ojos dispuestos a quedar cautivados ante su presencia, esto había sido demasiado rápido para su gusto, o mejor dicho demasiado temprano.

Pero avanzar por los pasillos se volvía imposible, por cada paso que daba generaba una reacción en cadena, susurros, jadeos de impresión, la gente se apartaba con respeto digno de alguien viendo a una ultra celebridad, pero otras se acercaban demasiado.

“Es aún más hermoso de cerca…”
“¿Viste cómo se le ve el cabello?”
“Creo que me miró-”
“¡Su piel se ve tan perfecta!”

Vil se detuvo en seco, bien esto terminaba ahora, se giró lentamente, levantó su cuello junto con su cabeza, puso su cuerpo firme, aprovechando su altura glamurosa para darse a escuchar y alzó la voz con un tono autoritario y elegante, algo digno de él.

“Silencio.”

Y pareció funcionar, la gente se apartó de la cercanía extraña que algunos habían tomado, dejó que una sonrisa de suficiencia apareciera en su rostro, al menos así fue hasta que vio el rostro de todos, ninguno se había ido, ni dado su espacio, si no que habían quedado en silencio con una mirada de Fascinación en su rostro.

“Vil-sama nos regaño ¡Que sensual!” susurro una voz entre la multitud.

A Vil se le revolvió el estómago por el tono de aquel susurro.

intento seguir con su rutina, pero en donde sea que fuera; en sus ensayos, sus clases, en la clase de pociones, alquimia o entrenamiento, parecía que siempre había gente o de Pomefiore o otros dormitorios que lo admiraban, hasta los profesores tenían cuidado con lo que sea que le digan, como si fueran conscientes de que con una mala palabra o movimiento podrían ser atacados por una turba de fans enojados.

Y sinceramente Vil creía que su miedo podría ser real.

Todo estaba escalando demasiado rápido, generalmente le gustaba la atención, pero esto excede un límite que no sabía que tenía.

Sobre todo porque mientras caminaba a su dormitorio un punto del día, un intento desesperado de tener privacidad, alguien intentó tocarle el cabello, Vil sintió el tirón de su cabello, se giró rápidamente dispuesto a terminar con esto, ya tenga que romper su imagen o no.

“Oye tu-”

Pero no pudo ver la cara de la persona antes de que fuera jalada por su grupo de admiradores.

“¡No toques a Vil-sama!”
“¿Cómo se te ocurre intentar tocar su grandeza?”
“¡No lo mezcles con su aroma de plebeyo!”

Vil quedó paralizado, vio como todos se le fueron encima de la persona, escuchó golpes y empujones.

‘Esto es demasiado, mucho, no demasiado, deténgase, deténgase-’

“¡Deténganse!” Grito Vil, fiero, más descuidado de lo común. Y por un segundo (uno solo) la multitud se congeló, eso fue suficiente.

Vil avanzó sin pedir permiso, apartando cuerpos con una firmeza y algo de rudeza que rara vez necesitaba usar, su expresión ya no era elegante, ni compuesta, sino que era fría y peligrosa, cuando finalmente llegó al centro del grupo, reconoció a la persona casi al instante.

Epel.

Despeinado, con el labio roto, la respiración agitada, todo eso ovacionado por la paliza que le dieron los seguidores de Vil… Pero aparentemente era más consciente que todos los demás del dormitorio, sus miradas se cruzaron.

No había adoración en los ojos de Epel, no había fascinación, solo molestia y confusión.

“¿Qué demonios pasa…?” murmuró Epel, escupiendo un poco de sangre al suelo, con un tono algo ronco.

Vil sintió algo alivio en el pecho, pero duró exactamente lo que tarda una chispa en apagarse.

“¡Vil-sama! ¡Apártese de él!”
“¡Es peligroso!”
“¡Lo está contaminando!”

Sus seguidores volvieron a tratar de proteger lo, a pesar de que obviamente no debería ser el caso, Vil retrocedió apenas medio paso, y ese medio paso lo delató todo.

Epel notó el palpable rechazo de Vil a toda esta situación.

“Ya veo…” murmuró, bajando la mirada un segundo antes de una sonrisa torcida pero firme “Así que esto no es cosa tuya.”

Vil no respondió, Epel lo entendió antes que Vil pudiera reaccionar.

“Ni se te ocurra—”

Epel retrocedió por su cuenta, levantando las manos en señal de rendición.

“Tranquilos, tranquilos… Ya me iba” desapareció entre la multitud antes de que alguien pudiera volver a tocarlo.

Vil no lo detuvo, aún que él quería hacerlo, pero entendía que pasaría si lo hacía, probablemente volverían a golpear a Epel, pero está vez; a sus espaldas.

En la noche; el dormitorio Pomefiore estaba en silencio, artificial, Vil cerró la puerta con llave, luego las ventanas, las cortinas, revisó dos veces, tres, esto era ridículo, hace 2 noches esto nunca habría sido un problema.

Pero ahora era necesario.

“Esto es absurdo…” murmuró el rubio, mientras se llevaba una mano a la cara, toda esta popularidad, está admiración, esta atención, ese había sido su deseo.

Pero esto…

Esto no era admiración, sino que era posesión, alguna clase de culto.

Tock

Vil no se movió, ese ruido venía directamente de la ventana, era probable que fuera aún admirador, o algo peor o…

Tock

Vil giró lentamente la cabeza y vio una flecha clavada en el marco de su ventana; con una cinta atada, El rubio caminó hacia ella con cautela y la retiras con cuidado, desató la cinta, sabiendo que probablemente era de..

“Belleza atrapada en su propio reflejo…
¿me permitiría observarla sin interferencias?”

Vil cerró los ojos y exhaló, sin saber si sentir alivio o no.

“…Rook.”

Como si hubiera sido invocado por su nombre, una silueta apareció al otro lado del vidrio, Rook Hunt, otro rubio de Pomefiore reconocido por ser un acosador en serie, con su postura relajada como si no existiera el peligro.

Como si no hubiera una horda de fanáticos dispuestos a arrancarle la cabeza.

Vil abrió la ventana solo lo suficiente para que él cazador/acosador entrara, o por lo menos pudiera sentarse en la ventana.

“¿Estás intentando que te maten?” exclamó el rubio mirando hacia afuera detrás de Rook antes de obligarlo a entrar y cerrar la ventana junto con las cortinas de forma apresurada, ante esto Rook inclinó la cabeza, fascinado.

“Ah… Incluso después de todo esto, tu filo permanece intacto” sonrió el romeo incomprendido mientras miraba toda la habitación y a Vil.

“No es un juego” refunfuño más imperfecto de lo usual, frunciendo el ceño mirando a otro lado.

“Jamais, Vil, Para mí, usted nunca lo es” le expresó con un tono meloso, mientras tomaba su mano para ofrecerle un beso de pura devoción,

Si alguien los ve ahora podría pensar que somos pareja

Vil apretó el papel en su mano ante ese pensamiento.

“Epel estuvo aquí” dijo Vil.

“Lo sé” contestó Rook

“Lo golpearon.”

“También lo sé.”

Vil lo miró a los ojos, con ahora una expresión neutra.

“Entonces deja de acercarte.”

Rook sonrió más.

“Imposible.”

“Rook.” refunfuño el rubio con degradado púrpura.

“Observar la belleza en su estado más puro… Incluso cuando está siendo deformada por fuerzas externas…” dio un paso más cerca de la ventana, ignorando completamente el riesgo “Es precisamente cuando más valor tiene”

 

“Esto… No es lo que pedí” menciono mientras se abrazaba así mismo, Rook lo miro, algo impresionado por el aparente cambio del líder del dormitorio “ellos se comportan como animales, siento que si me descuido, o digo algo ellos… Siento que hasta si me maquillo de una forma diferente ellos van a culpar a alguien por eso”

“No te preocupes Mon chéri, esto debe ser provocado por algo, de hecho, mientras estabas encerrado y enloqueciendo, hay bastantes cosas que han cambiado fuera” aseguró el cazador.

“...” Vil de quedo pensando un poco “entonces mientras averiguo como detener esto-”

“Averiguamos, los dos” aseguró el cazador.

“Mientras averiguamos cómo detener esto, mantenme al tanto… No creo poder salir tanto como antes…”

“Claro” le dijo parándose para hacer una reverencia con estilo, a pesar de que Vil era leal a él, igualmente no era como los demás seguidores, él seguía siendo el vil que conocía “Roi de Poison”

“Que mi hermano Ortho siga con vida… que nunca se allá… Ido…”

-Idia Shroud

Este deseo, era una estafa, una mentira del gobierno, casi tan grave como la estafa de ese juego hecho por el creador de Sonic, una decepción tan grande como el poco desarrollo de Lack-two en el final de su arco en el manga, tan decepcionante como el final de Chainsaw-man o Boku no Hero.

Su hermano no podía ser así ¿Verdad?

Se niega a creerlo.

Él lo amaría, lo protegería, lo aceptaría tal cual es…

“Idia, puedes salir al menos una hora de esa computadora? Es patético” Preguntó un chico de primer año mientras se colocaba una peluca de cabellos naranjas.

“Pe-pero hermanito, yo estoy en racha sabes lo complicado que es y yo…”

“HAY POR HADES! Idia, esto era divertido cuando era algo de una vez a la semana, pero ahora esto es totalmente vergonzoso” refunfuño mientras se colocaba una chaqueta.

“Hermanito-”

“Llámame Ortho cuando estamos en público, recuerda, aunque dudo que lo hagas, después de todo eres un rarito pegado a la compu” refunfuño aquel doppelganger que tenía la cara de Ortho, con cuerpo humanos, como si nunca hubiera sido asesinado por esa bestia, con veneno en sus palabras, y crueldad en su corazón.

Aquel doppelganger salió de la habitación, dejando a Idia solo con sus pensamientos, mientras en el rostro del hermano mayor se contorsionaba en clara angustia, todo había comenzado por el deseo que se le concedió hace 1 semana, cuando despertó de eso no fue recibido por su Ortho, aquel que hizo con sus propias manos, si no que tuvo que levantarse solo, dado a que su robot no lo había despertado, encontrando un Ortho de carne y hueso al frente suyo en la cocina del dormitorio.

Creía que era un sueño, pero no lo era.

Este no era su Ortho, este Ortho se apegaba en otras personas, lo que estaba bien pero con el tiempo se dio cuenta de que este Ortho; estaba avergonzado de él. Casi estalla ahí mismo cuando vio a Ortho en la academia con una peluca naranja, fingiendo no conocerlo cuando lo noto.

Se sentía mas solo que nunca, y sus padres no ayudaban mucho, cuando les comento el asunto simplemente le dijeron que eso siempre había sido así desde que Ortho cumplió los 12 años, dijeron que era porque estaba en la adolescencia, y aunque eso fuera cierto no entendía porque debía ser tan crueles con él y no darle aunque sea un poco de consuelo.

Ahora estaba más solo que nunca, en su habitación, Ortho pasaba de vez en cuando para regañarlo sobre que debería dar el ejemplo, que seguramente él mismo sería un mejor líder de dormitorio que el, aun que a veces era más suave y le traía cosas para comer que él mismo compraba con sus amigos, o jugaba un poco con el silencio, pero aun así cada vez que esto pasaba Idia sentía como su pobre corazón de pollo se rompía.

Idia sentado en su computadora estaba mirando las cámaras de la academia, ya que jugar estaba empezando a no ser tan divertido como antes, entonces se dio cuenta de algo raro…

“Espera un segundo… ¿Dónde está Vil?” susurro antes de teclear más para ver las demás cámaras.

Encontró a Vil rodeado de personas mientras iba a su clase de alquimia.

“¿Qué? ¿Por qué hay tanta gente a su alrededor?”

Por curiosidad o tal vez un llamado divino, el empezó a buscar entre las demás cámaras a los otros líderes de dormitorio, lo que encontró era tan raro que; podría verse en esos fanfics raros de wattpad y AO3, o peor: un capitulo de My little pony o algo así.

Riddle no estaba en el dormitorio y parecía que el líder de dormitorio ahora era Trey, de hecho no había rastros de la inscripción de Riddle una vez que investigó más a fondo.

Leona tampoco era el líder de Savanaclaw, si no que era Falena, ese que se supone que era su hermano mayor ahora tenía 18 años, tomando el lugar de Leona, rebuscando un poco encontró que Leona ahora era el mayor, un viudo con una hija de como 9 o 8 años llamada Zawadi, desterrado de la rama principal pero con la vida hecha ya que le pagaban con su lejanía.

Azul parecía ser borrado cada cierto tiempo, borrado de la memoria de algunas personas menos los profesores, pero mayoritariamente olvidado por los estudiantes de Octanille, al cual sigue perteneciendo pero sin su título de líder de dormitorio.

Jamil ahora era el prefecto de Scarabia, aparentemente un tirano que obliga a sus compañeros de dormitorio a seguir ciertas reglas que él mismo cambia cada cierto tiempo, pareciendo que hasta lo hace intencionalmente para que se equivoquen y los pueda regañar.

Vil fue lo más doloroso de ver, el tipo de un momento a otro fue simpiado por todos en su dormitorio, hay registros de diferentes accidentes por gente con la que lo habían encontrado hablado, siendo apaleadas horas después. Vil ahora era más introvertido y no se esforzaba como lo hacía antes para que el dormitorio siga siendo de “excelencia” como recordaba que él mencionaba antes, ahora si vida era ir a sus clases y correr a su habitación. las cosas que la gente escribía de él por internet eran asquerosas.

Y cuando investigo a Diasomnia… No sabía qué pensar…

Pero… ¿Por qué estos cambios? ¿Qué diablos pasó?

Entonces se dio cuenta; Todos habían tenido un encuentro con esa estrella, en el mismo momento en el que fue esa reunión de emergencia, pero sí era sí ¿Por qué a Jamil se le había concedido un deseo? No lo vio en la reunión, estaba Kalim solo, lo cual era raro.

“Deseo parecer más accesible para los demás, hacer amigos más fácilmente…”

-Malleus Draconia.

“Hola Malleus, ¿quieres ir a comer hoy?”

“Si te ves hambriento, tu cuerpo es algo débil al igual que tú magia ¡Debes mantenerte sano!”

No podía quejar se esto es exactamente lo que quería.

Malleus estaba sentado en el comedor, comiendo con Ortho y otros chicos de diferentes dormitorios, algo lo cual nunca pensó que pasaría hace 1 mes, pero aquí estaba, sentado en una mesa del casino, realmente feliz de no ser temido en los más mínimo, el precio no fue tan alto, según el.

“estoy muy feliz de compartir esta comida con ustedes, hijos del hombre” aseguró Malleus mientras sus 2 compañeros se reían de su comentario.

“Malleus porque siempre nos llamas así? jaja” Pregunto Ortho mientras pasaba su mano por su cabeza.

Este Ortho era diferente al que tenía informado que existía, este Ortho era humano, de carne y hueso, y su pelo aparentemente era humano, ósea, cabello real y no llamas, cabello naranja normal, hasta el color era diferente.

“Creo ya haberlo dicho, pero soy un dragón así que…” había tratado de explicar a profundidad Malleus.

“Pero eres un dragón tan tierno, no quiero imaginar que vivas más que nosotros” exclamó una voz con dulzura.

“Aunque tienes razón, deberíamos llamarnos con más naturalidad ¡Pero sin presiones! No te quemes la cabeza” expresó Ortho.

Esto era tan irreal, aún recuerda su primer día en este tipo de universo retorcido, cuando su deseo se cumplió.

Abrió los ojos lentamente, sintiendo algo extraño incluso antes de moverse, el techo seguía siendo el mismo, la habitación también, pero había una sensación incómoda, como si su mundo entero hubiera sido reajustado totalmente, cortado acorde a algo… No… Más que eso.

Cuando se incorporó en la cama lo supo de inmediato, algo estaba mal, no tuvo que tantear demasiado para notarlo, cuando se bajó de la cama sus pies casi no tocaron el suelo como lo hacían normalmente, bajó la mirada.

Su respiración se detuvo.

Cuando se levantó se dio cuenta de que el suelo… estaba más cerca, o mejor dicho; él estaba más cerca del suelo, caminó directamente hacia el espejo más cercano, cada paso era más corto de lo que recordaba, cuando finalmente se detuvo frente al reflejo, no habló.

Su rostro… Seguía siendo suyo, pero suavizado, redondeado en los bordes, menos afilados, sus ojos aún intensos, ahora parecían más grandes en proporción, sus cuernos; a los cuales instintivamente llevó una mano a ellos, eran más pequeños.

Mucho más pequeños.

Su mano bajó lentamente hacia su cuello, presionando lo asustado de dar la última comprobación.

“¿Qué…?”

Su voz no había cambiado, era algo más aguda, pero claro comparado con el resto de cambios esto no era nada, pero aun así su voz había perdido peso.

Giró ligeramente el cuerpo evaluándose con una precisión casi clínica, su ropa le quedaba… Diferente, no está mal, pero no estaba hecha para alguien de su nueva estatura de 1.58cm, no sabía cómo lo sabía, pero lo sabía.

Una nueva duda apareció en su mente, intentó invocar magia, pero no salió nada… Bueno realmente sí hizo magia, pero era una pequeña llama, muy diferente a la llamarada que estaba acostumbrado a invocar.

El silencio en la habitación se volvió denso.

Entonces, lo recordó… La estrella.

El deseo.

Al principio malleus creyó que esto había sido una muy mala idea, el primer día había sido bastante incómodo, no escuchar a Zebek gritar era un gran cambio, y ahora era del mismo tamaño que Lilia, aunque el trato de Lilia era el mismo o hasta peor dado a que en el dormitorio Lilia usaba tacones y él quedaba como el pequeño.

Pero unos días después noto la clara diferencia en su situación actual con la anterior, la gente le saludaba, no le temía, y las clases se volvieron más amenas al notar que nadie estaba tenso a su alrededor.

Justo cuando creyó que eso sería todo, conoció al Ortho de este (¿Universo alterno/Dimensión paralela?)

“Veo que siempre comes con el Líder de Diasomnia” señaló el chico de pelo naranja.

Si un dato más que había notado es que Lilia era el líder de dormitorio en este… Lo que sea.

“Eh sí, dado a que nos conocemos desde hace tiempo pues-”

“¡Qué formal!” exclamó sorprendido con un tono el cual se le hizo inevitable comparar con el de Idia “¿Porque no hoy comes conmigo y con los demás? Personas como tu deberían conocer más gente ¿Quieres?” preguntó con una sonrisa amable, mientras sostenía su propia bandeja.

“¿Eh?” exclamó sorprendido antes asentir claramente entusiasmado “Claro, sería una experiencia bastante- ejem bastante interesante y revitalizante”

“Que formal~” repitió con una sonrisa.

Desde entonces no se había sentido tan desplazado y de hecho esto de tener con quienes comer se le hacía un gran avance, aparentemente para ser aceptado tenía que dejar de ser el mismo-

No eso está mal, no debería pensar así, él ha visto a mucha gente hacer lo mismo, además su forma física no puede considerarse dejar de ser el mismo ¿No?

Tal vez ya no puede tomar los libros de la estantería de su habitación sin pedir ayuda o pararse en una silla, tal vez a veces en el comedor su voz no es tan fuerte como antes y le dan un alimento equivocado, tal vez ya no tiene las mejores notas en magia alquímica…

Pero el precio vale la pena.

Ya no está solo, si algo cambia sabe que tendrá quien lo sostenga.

aunque admite que ha visto varias cosas raras de los otros dormitorios, como que algunos prefectos han cambiado, o algunos han sido totalmente degradados o desaparecido, pero honestamente no le importa mucho que digamos; no los conocía realmente, lo único que le dio pena fue ver que el cabeza de la familia Al-Asim había desaparecido, o al menos no hay noticias de que le paso, el era una persona muy amigable.

ahora es mucho más feliz aquí: sentado en esta mesa del comedor, degradado a primer año, sin que Diasomnia sea el número 1 como antes.

“Malleus ¿Quieres salir con nosotros? Vamos a ir a la tienda de Sam, dicen que tiene nuevos dulces exóticos” informó Ortho con una sonrisa sacando a Malleus de su diálogo interno.

“Ah- okey, me parece algo bastante interesante” sonrió el débil dragón de vuelta.

“Quiero que jamil sea feliz, este deseo quiero que garantice su felicidad, aunque sea sobre la mía, porque él es mi mejor amigo, yo ya tengo todo lo que quiero”

-Kalim Al-Asim.

Sonó su teléfono, el cual tenía un volumen razonable, su propio cuerpo se vio levantado de la cama de forma automática, aunque le costó más de lo habitual.

‘¿Dónde estoy?’

Se preguntó la persona para sus adentros, antes de mirar sus propias manos.

“Cierto, la academia…”

Susurro para sí mismo, mientras sentía la cara mucho más adolorida de lo que debería, suspiró frotando sus mejillas, y se dirigió hacia el baño mirando su reflejo en el espejo, sus ojos estaban cansados, su pijama estaba casi perfectamente planchado todavía; a pesar de haber pasado una noche puesto.

“Otro día, otro problema.“

Murmuró entre dientes antes de empezar su rutina diaria.

Al salir del dormitorio todo parecía medianamente normal como todos los días, ahora mismo le tocaba una clase de alquimia así que no podía permitirse tardar, aunque en teoría no podía dejarse pasar ninguna clase, al llegar notó ciertas faltas, aunque no sabría decir cuál específicamente. Una voz en su cabeza le gritaba que algo estaba mal, que esto no era normal, que no era normal haberse despertado por su propia cuenta, que no era normal haberse hecho él mismo el desayuno, clamaba, gritaba y rechazaba la idea de que estaba solo.

Pero él mismo, su yo consciente, sabía que era normal, después de todo él es el hijo mayor de los Al-Asim y debe ser una persona autónoma, fuerte y capaz, así nació y así se crió.

No debe dejarse llevar por cosas tan absurdas como sentirse solo o buscar compañía.

Después de esta pequeña reflexión; busco asiento y sacó su cuaderno, que por alguna razón estaba rayado y sin materia alguna, algo lo cual definitivamente debería encargarse después, y tras la llegada del profesor no pudo evitar tomar atención, aunque por alguna razón le costaba más hacer lo que de costumbre.

Por los pasillos la normalidad volvía a hacer algo casual, ‘esto es normal’ se repetía una y otra vez, observó una discusión muy común entre los hermanos Shroud. También era visible un cúmulo de gente alrededor de Vil que lo observaba o acosaba o decía cosas que simplemente no eran verdad sobre él en total adoración. Al adorable Draconia pasando por los pasillos revoloteando en su nube de felicidad. Falena siendo admirado por sus Kohai.

Todo esto era normal, súper normal, común, el pan de cada día, o eso es lo que su mente se repetía una y otra vez, no recordaba que las cosas fueran diferentes a como son ahora, no entiende por qué su mente y sus instintos están tan descolocados a lo que naturalmente están.

Y como si no fuera suficiente con la confusión que su mente estaba dispuesta a seguir imponiendo, por el pasillo se escuchó un grito, uno el cual él ya conocía, seguido de una desesperación bastante evidente en el rostro de quién se acercaba a todo aquel que viera.

Era Azul.

Sabía su nombre pero más allá de eso nada, bueno también sabía sobre su dormitorio Octanille.

“¿Qué está pasando? ¿Porque nadie me recuerda?” Exclamó mientras avanzaba por el pasillo tomando de los hombros a cualquiera que lo mirase más de 2 segundos “por favor alguien”

Todos lo comenzaron a ignorar, después de todo esto era normal ¿No es así?

Kalim suspiró, no tenía tiempo para esto, pasó al lado de Azul Ashengrotto y se dirigió a la sala de entrenamiento, nada en este mundo importaba más que el honor, que los méritos, que el futuro que tenía que construir, nada importaba más que el futuro de su linaje.

Estudiar, entrenar, comer y dormir, eso es todo lo que tiene que hacer, simple y efectivo.

Después de todo él es Kalim Al-Asim, el cabeza de la familia Al-Asim. El a sobrevivido a secuestros, intentos de asesinato, envenenamientos, ataques de sirvientes, ataques de familiares, a víboras en su cama, a ataques de animales adiestrados para matarlo, a traiciones de sirvientes sin final aparente, pero a sobrevivido, solo y sin ayuda, porque el será el cabeza de su familia y debe proteger a sus hermanitos a esa maldición.

Sin importar si tienes que convertirse en un cascarón vacío para lograrlo, sin importar si no tienes amigos, una relación es sólo otra forma de ser débil.