Chapter Text

Theo sigue de pie, entumecido, viendo fijamente la trágica escena del chico tendido sobre su propia sangre, llorando de dolor.
Sabe que todos en el pasillo están igual que él, aun sin voltear a verlos:
Liam, Mason, Corey e incluso Melissa, ahí, de pie, pero sin hacer nada al respecto. La madre de la manada McCall, la enfermera, solo está ahí, viendo al chico moribundo llorar.
Están de pie, inmóviles, como si no les importara el estado del chico frente a ellos.
La manada que ayuda a todos. Sólo están viendo como el cazador. Como el niño llorar y se arrastra.
Quizás solo ven a un enemigo más cosechando lo que sembró.
Como hicieron con él...
Pero Theo no ve eso. Ni de cerca.
Lo que ve es a un niño manipulando. Un niño que fue usado por su miedo a lo desconocido.
Solo ve un niño al que usaron como un un peón más al que podían sacrificar. Theo solo ve a un niño que usaron como arma. Un arma que desecharon cuando ya no les fue útil.
Al parpadear ya no estaba Gabe tendido en el suelo llorando de dolor.
Ahora es él siendo arrastrado por su hermana. La misma hermana que mató, la misma hermana que le suplicó ayuda a Theo y él no hizo nada.
Poético ¿Verdad?
Ahora es él el que súplica por una ayuda que nunca va a llegar.
Theo suplica a Scott que lo ayude, que lo salve de su karma.
Lo mismo que está haciendo Gabe ahora mismo. Pero esta vez será diferente.
Vuelve a parpadear y de nuevo, Gabe. Ahí tendido en el suelo —Duele— es lo único que tiene que decir Gabe para que Theo actúe.
La incomodidad y ligero ardor del hombro de Theo pasó a segundo plano. Con paso lento pero decidido, se acerca al chico —Me duele— repite Gabe y algo se quiebra dentro de Theo.
Se ve a él, acostado en una mesa de operaciones mientras llora y grita de dolor.
Theo ya está arrodillado frente al chico cuando el recuerdo vuelve a lo más profundo de su mente, encerrado juntos a miles de otros iguales de malos o peores.
Lo ve directamente a los ojos. Esos ojos que antes lo veían con asco y desprecio. Ahora solo lo ven con dolor.
Toma el brazo derecho de Gabe entre sus manos. Levanta la manga con delicadeza y lentitud hasta mostrar la pálida piel del antebrazo del chico moribundo.
Theo rodea con sus dedos la muñeca de Gabe, sintiendo la piel enfriándose poco a poco.
No piensa.
No se esfuerza como lo hizo aquella vez en los túneles.
Esta vez solo siente.
Siente el dolor de ser utilizado y desechado, por los que tú creías eran tus compañeros. Theo siente el reflejo de su yo más joven, siente el miedo de aquel niño de 9 años.
El miedo a morir por su patético corazón.
Theo no solo ve a niño que fue su enemigo, también ve y siente al chico que tiene miedo a lo que él no puede controlar, miedo alimentado y moldeado por gente que son los verdaderos monstruos de esta historia.
El hormigueo recorre sus venas, que poco a poco se ennegrecen y suben por su antebrazo —¿Aún duele?— susurra Theo. Gabe niega con la cabeza porque es lo único que puede hacer con las fuerzas que le queda —Bien—
Parpadea y lo que ve no es al chico sangrante, ni a él siendo arrastrado por su hamana.
Lo que ve es una pequeña mano sosteniendo un antebrazo helado y húmedo.
No necesito levantarme la vista para saber a quién pertenece dicho antebrazo, pero aun así lo hace. Y sí ahí está, su hermana empapada, tal y como la recuerda de su tiempo en el infierno. Pero no lo está viendo con la mirada vacía ni con el pecho abierto. Lo ve con cariño. Y ahí fue cuando se da cuenta. Esto no es una de sus típicas alucinaciones, no, esto es lo que hubiese pasado si Theo la hubiese ayudado.
Las lágrimas de Theo inundando sus ojos y tiene que parpadear para evitar que caigan.
Cuando vuelve a abrir los ojos Theo se siente decepcionado porque su hermana se ha ido. Ahora el antebrazo que sostiene es el suyo propio.
Alza la mirada y ve un par de ojos muy abiertos. Los ojos de su otro yo lo ven sorprendido porque alguien lo esté ayudando. Él mismo se ayudó a no ser arrastrado al infierno.
Algo patético ¿no? El único dispuesto a ayudarlo es él mismo.
Vuelve a parpadear.
Ve los ojos de Gabe. Y esta vez, no ve dolor. Ve tranquilidad. Ve comprensión. Ve arrepentimiento.
Gabe al fin comprende que los monstruos no solo pueden hacer daño.
Theo le dedica una ligera sonrisa. Casi imperceptible. No es una sonrisa de suficiencia, ni es de burla, es genuina. Es la que un arma como él quisiera ver antes de morir. Una sonrisa que le dice: No te mereces lo que te pasó. Una sonrisa que le dice: No todo es tú culpa.
Gabe también sonríe.
Sonríe porque sabe que hay alguien que lo entiende y no lo juzga, no lo compadece. Solo lo comprende.
Solo ellos dos. Un arma viendo a otra arma.
Una que sí tuvo la oportunidad de seguir viviendo para saber qué más puede hacer aparte de un arma.
La luz en los ojos de Gabe se va apagando poco a poco, hasta que no queda nada. Sólo vacío, pero aún con la micro sonrisa. Theo tiene que parpadear para contener las lágrimas. Deja con delicadeza la mano de Gabe en su regazo.
El pitido y voz de Monroe en el walkie-talkie saca a Theo de la pequeña burbuja donde estaba y recordandole que no es el lugar, ni el momento para ahogarse en sus sentimientos. Eso lo hará más tarde, cuando esté en los asientos traseros de su camioneta intentando dormir.
Se levanta y ve como Liam acerca el walkie-talkie a su boca para contestar: —Perdiste— a Monroe, quien hace una rabieta antes de que la conexión se corte.
Theo está de pie detrás de Liam, viendo y oliendo el alivio que emana.
En la habitación queda un silencio raro. No es incómodo, pero tampoco es del todo cómodo. Es un silencio donde la gente empieza a comprender la situación en la que están.
En este caso: están procesando que la guerra se acabó.
Por ahora.
Porque Theo sabe que esto solo fue el comienzo. Esto nunca acabará, ni aunque Monroe muera esta guerra acabará.
La ideología de Monroe ya fue dicha al mundo y el mundo nunca olvida.
Pero por ahora se les permite suspirar y descansar para que mañana vean qué hacer con las secuelas de la guerra.
Melissa arrastra a Liam a una camilla para sacarle la bala de su herida en la pierna. Claro, la bala, Theo lo había olvidado.
Dejar su dolor en segundo plano es algo que Theo aprendió a hacer desde que tenía 10 años.
Está tan arraigado en él que lo hace inconscientemente, como el respirar o el latido de su corazón robado.
No se molesta en preguntarle a la madre del chico que Theo mató hace menos de un año, si podía quitarle la bala a él también. Qué le diría ¿Oye disculpa, se que me odias por matar a tu hijo pero podrías quitarme la bala del hombro?
No se va arriesgar a escuchar el "no" rotundo de la mujer. Así que Theo decide hacerlo él mismo.
Al fin y a cabo no es el procedimiento más complicado que se ha hecho.
Saca las garras del dedo índice y pulgar. Y sin pestañear las inserta en su herida aún abierta. Buscando entre la carne y hueso hasta encontrarla, con delicadeza (no quiere que se le resbale) la saca de su cuerpo.
El tintineo de la bala al caer a las baldosas blancas del hospital llama la atención de los presentes en la sala: Liam, Mason, Corey y el cazador de pacotilla (del que Theo no recuerda su nombre y ni le interesa saberlo), ven a Theo con la boca abierta. Bueno el cazador lo ve como si estuviera apunto de vomitar y desmayarse —¿Qué?— pregunta Theo a la defensiva.
Melissa lo ve pero no dice nada. No hace ademán de ver la herida de Theo, al parecer ella olvida su ética de enfermera cuando se trata de los malos. Pero es comprensible, Theo tampoco ayudaría a la persona que mató a un ser querido. Claro, Theo ya no tiene un ser querido que puedan matar o dañar.
Bueno...
Liam ve a Melissa con esos estúpidamente adorables ojos de cachorrito que siempre usa cuando va a pedir algo irrazonable. Y al parecer ni Melissa puede resistirse a ellos, porque suspira y se acerca a Theo, algo temblorosa y en guardia. Normal ya que se está acercando a un monstruo.
—Dejame ver la herida— ordena.
—No es necesario, por si no lo viste ya me saqué la bala— le contesta Theo, asegurándose de mantenerse lo suficientemente alejado y con las manos a la vista para que la mujer sepa que no está en peligro, y eso parece funcionar ya que Melissa se relaja un poco —Aun así necesito saber si tiene acónito—
Theo se queda en silencio —¿Si tiene?— ¿Esta mujer intenta ayudar a Theo?
Claro, lo está haciendo porque Liam se lo pidió con esos ojos de cachorrito que usa inconscientemente (no tan inconsciente) cuando pide algo que sabe que la otra persona no quiere hacerlo por iniciativa propia. Pero aún así Melissa está intentando ayudar a Theo.
Ayudar a Theo. Qué frase tan rara. Ayudar a Theo, tres palabras que nunca deben ir en ese orden.
Porque "a Theo" tiene un número casi infinito de combinaciones. Claro,Theo ya lo había escuchado en otros contextos. ¿Pero en el contexto en que se preocupan por el bienestar de Theo?
Es algo nuevo...
No, esta frase no es nueva, Theo ya había escuchado en ese mismo orden y curiosamente, también estaba en un contexto de una mujer y una bala incrustada en su cuerpo.
Fue, si no mal recuerda, hace 5 años. En aquel entonces Theo tenía 14 años.
En ese tiempo los Doctores lo llevaron a Richmond Virginia, para averiguar si el rumor del hombre lobo que nació con cola era cierto o solo una historia tonta.
Si fue cierta y fue algo que, incluso para ellos, era algo inaudito.
Hasta el momento, Theo sigue teniendo la duda de cómo es que el hombre Lobo escondió su cola durante toda su vida.
Los Doctores mandaron a Theo a traerlo a un motel con la excusa de "acostarse" con él. Algo asqueroso porque ese hombre era un adulto.
Lo que Theo no previó, fue que los Doctores en verdad querían que se acostara con dicho hombre. Al principio pensó que si podría hacerlo. Sabía que la pubertad le favoreció con un cuerpo que haría caer a cualquiera.
El problema fue que a la hora de desnudarse se dio cuenta que no quería perder su virginidad con un hombre pervertido de casi 30 años en un motel de quinta. Puede que en ese entonces vivía en lugares abandonados y asquerosos... pero Theo tenía, y sigue teniendo estándares.
Al intentar retractarse, el hombre Lobo no estuvo muy contento y después de todo era un hombre Lobo. Y si a eso le sumas un arma...
Theo intentó huir, ganandose varias heridas: 1 bala en estómago y 2 en una pierna. Corrió lo más lejos que pudo, esperando que los Doctores se llevaran al Lobo para que pudiera arrastrarse a su habitación y recuperarse en silencio.
Solo que los Doctores no se llevaron a Theo. Lo dejaron solo y herido, mientras experimentaban con el Lobo pedófilo.
Todavía recuerda como creyó que lo abandonaron para que muriera, solo porque no quiso acostarse con ese hombre. Recuerda cómo se hizo bolita, desnudo en la esquina de un callejón y lloró creyendo que fue desechado para morir solo.
Theo aún no recuerda cómo pasó de estar llorando en un callejón, a estar en una casa siendo atendido por una mujer Druida que le curaba las heridas.
Recuerda cómo le preguntó a la mujer el porqué lo salvó. Y cómo la mujer solo le contestó: —Porque te vi pidiendo ayuda—
Pasó semanas con dicha Druida. Las mejores 3 semanas de su vida. Semanas en las que creyó ser libre, pensando que si los Doctores creían que había muerto al fin sería libre.
Que ingenuo fue.
Ellos volvieron.
Siempre vuelven.
—Theo— Melissa lo saca de su ensoñación acercándose a Theo con un encendedor —El acónito morado no me afecta como a los hombres Lobos— eso detiene a Melissa pero aún así lo sigue viendo con escepticismo —El acónito morado solo ralentiza mi curación un 20% cuando supera los 50g— añade.
—¿Cómo sabes cuál es el porcentaje exacto?— pregunta Mason con curiosidad —Porque los Doctores así lo quisieron— el Coyote de Theo gruñe sintiendo como esta conversación está tomando un rumbo peligroso. Debe terminarla ya. —¿Terminamos?— gruñe Theo entre dientes.
—N- —
—Bien me voy— Theo interrumpe a Liam antes de que empiece a hablar. Porque sabe que si no lo hace, se quedará a escucharlo.
Desde que Liam lo liberó del infierno, algo dentro de Theo lo hace querer estar cerca del chico de ojos azules. Su Lobo está más que feliz cuando está cerca de Liam, su Coyote por otro lado se siente lo suficientemente cómodo con Liam como para no estar vigilandolo constantemente esperando que lo traicione.
Theo no sabe por qué.
Bueno. Theo sabe que es, solo que no lo quiere ni pensar.
Theo da media vuelta en dirección al elevador acribillado, dejando a Melissa con el encendedor en la mano y cara de pocos amigos, pero qué más da —Hasta nunca— se despide, porque Theo al fin ha decidido hacer lo que debió haber hecho hace mucho tiempo: irse de este maldito pueblo.
Antes Theo tenía planeado solo esconderse y planear cómo proteger al Beta que tiene el instinto de supervivencia de un Dodo. Pero ahora se dio cuenta de algo, algo que pone todo su mundo patas arriba.
Suspira y espera que las puertas del ascensor se abran. Cuándo Theo entra en el ascensor no esperó tener al Beta con problemas de ira siguiéndolo como un patito siguiendo a su madre.
—¿Ahora qué quieres, Liam?— pregunta Theo con un suspiro. Theo está cansado, física y psicológicamente, bueno eso último lo ha estado toda su vida... Liam no contesta enseguida, algo muy raro en él, y eso solo puede significar que está pensando en algo, que sin duda será algo malo para Theo.
Cuando las puertas se cierran están solos. Cara a cara, exactamente igual, cuando Theo lo arrastró para salvarlo de la lluvia de balas —¿Y bien?— Theo se cruzó de brazos viendo esos hermosos ojos azules —Mentiste— lo acusa Liam con una sonrisa de suficiencia. Normalmente a Theo le gusta las sonrisas de Liam, pero esta es diferente, está esconde algo detrás que inquieta a Theo —Tendrás que ser más específico Lobito— la sonrisa de Liam vacila un segundo al escuchar el apodo. Un apodo que le queda muy bien si se lo preguntan.
—En lo que no moririas por mi— suelta Liam y eso seca la garganta de Theo.
Obviamente mintió... En ese entonces.
¿Qué lo hizo cambiar de opinión?
Fue antes de todo el tema de Gabe. Sigue teniendo ese sentimiento de protección y preocupación hacia el Beta, solo que ahora es diferente. Ahora se da cuenta de que no puede seguir protegiendo ciegamente a Liam. No como antes.
Liam tiene una familia, tiene una Manada que darían su vida por él, tanto como Liam daría su vida por ellos. Pero Theo no encaja en esa ecuación. Theo puede hacer lo que sea para proteger a Liam ¿Pero Liam haría lo mismo por Theo? ¿Liam se preocupa lo suficiente por Theo como para siquiera recibir una bala por Theo?
Sabe que Liam si peleara junto a Theo, como dijo hace poco. Pero Liam no moriría por Theo. Lo supo cuando la Manada se quedó sin hacer algo cuando Gabe agonizaba .
Theo se vio en Gabe y se dio cuenta que no ayudarían a un enemigo, ni siquiera cuando esté está apunto de morir. Y la Manada lo sigue viendo como una amenaza, el ejemplo perfecto lo dio Melissa hace unos minutos y Mason en los túneles.
Solo tenían que hacer algo tan simple como aliviar el dolor de Gabe, ya sea Liam como hombre Lobo, Melissa con morfina o cualquier otra droga que usan los doctores. Pero ellos no lo hicieron, solo vieron al chico que los atacó agonisar. No vieron más allá de eso, no como Theo hizo.
Fue cuando se da cuenta de que si fuese Theo el herido de muerte, ellos no harían nada. Probablemente celebrarían. Al fin una persona menos de la que no deben preocuparse que los pueda apuñalar por la espada...
Como ya lo hizo.
Por eso ya no morirá por Liam, pero eso no significa que no lo protegerá o en los peor de los casos en los que la muerte de Theo salve a más de una persona, lo hará, morirá por Liam. Pero ya no buscará activamente poner su vida en juego.
¿Eso lo convierte en egoísta? Priorizar su vida pero a su vez ayudar e intentar salvar la de otra persona.
Por eso mismo Theo se va, no puede quedarse al lado de Liam. No puede ayudar a Liam con esa mentalidad, no ahora que Theo también prioriza su propia vida. Liam ya tiene a personas que hacen ese trabajo y mejor...
Liam tiene a una Manada entera que no pensaran dos veces antes de lanzarse al peligro con tal de salvar a Liam.
Pero todo eso no significa que lo de: "No morire por ti". No fue cierto en el momento que lo dijo. Entonces las dudas llegaron: ¿Acaso no controló sus latidos al decirlo? No. Eso no puede ser, Theo está seguro que si los controló.
—No sé de que estas hablando—
Liam se da la vuelta y detiene el ascensor —¿Que? ¿Liam qué mierda haces?— Theo intenta volver hacer que el ascensor se mueva pero Liam lo detiene, y tiene que admitir que a veces odia la fuerza de hombros Lobo de Liam —No nos vamos a ir a ningún lado hasta que lo admitas— Liam se cruza de brazos con una sonrisa de suficiencia en su rostro.
Esa maldita sonrisa le está diciendo a Theo que Liam está más que seguro que descubrió uno de los más grandes secretos de Theo y él muy cabrón lo está disfrutandolo —No se de que estas hablando Liam— Theo pone los ojos en blanco, está muy cansado, no está preparado para que Liam siga hurgando dentro de él, porque sería muy incómodo decirle que antes si morirá por él y ahora no del todo —Hablo del porque siempre me estas salvando— Theo no puede negar que eso lo preocupa ¿Acaso Liam sabe algo más? ¿Sabe la verdadera razón por la que lo protege?
—Te estoy salvando el pellejo por mi propio beneficio—
—¿En serio? ¿Entonces dime en qué te beneficia?— Liam le levanta una ceja aún sonriéndole y Theo odia lo bien que se ve. Tan seguro de sí mismo —Si Scott y tu Manada se enteran de que moriste conmigo cerca, me culparían de todo. Y adiós a la poca protección que me están dado o incluso a mi libertad— no era del todo mentira, la Manada de Scott lo está protegido ahora mismo porque es un mal necesario y si de por sí los Lobos solitarios casi nunca sobreviven, súmele que todo un pueblo está armado hasta los dientes cazandolos.
Si Liam llegase a morir con Theo cerca de él. Muy probablemente Theo sería la primera persona asesinada por parte de la manada McCall.
La sonrisa de Liam vaciló, y Theo tuvo aún más sentimientos encontrados de los que ya tiene. Por una parte disfrutó el hecho de poder seguir escondiendo su verdadera razón por la que protege al Beta. Pero por otro lado odió como el rostro de Liam se contorsiono.
—No—
—¿No?—
—No lo haces por esa razón—
—Entonces ilumíname Liam. Dime mi supuesta verdadera razón— la sonrisa volvió, esta vez más grande y cegadora. Theo está francamente preocupado por lo que Liam podría sacarle si sigue sonriéndole así. Con toda esa confianza que hace que las piernas de Theo flaqueen. Listo para caer de rodillas ante el Beta.
—Lo haces porque te importo— suelta Liam orgulloso de sí mismo.
Theo siente que un poco que el pesó del miedo a que Liam supiera toda su verdad desaparece poco a poco —Vaya pues felicidades, gracias por decirme lo que supuestamente siento—
—¿No quieres saber cómo lo supe?—
—No.—
Liam lo ignora —Lo supe desde que me lanzaste a este mismo elevador, en la cacería salvaje— Theo recuerda lo que sintió cuando Liam lo salvó del jinete que lo estaba asfixiando. El como algo dentro de Theo le hizo saber que a pesar de que Liam le dijo que lo usaría de carnada, lo ayudó. Ahí supo que hay veces que tu boca dice algo pero tu ser dice otra cosa completamente distinta.
Así que él también lo hizo, y lo hizo, y lo hizo, y lo sigue haciendo. Hasta ahora. Sigue salvando y protegiendo al Beta a pesar de su buen juicio. Ignorando sus propios instintos de supervivencia, ignorando sus 8 años de entrenamiento, ignorando a su Coyote.
Desde ahí, empezó a seguir lo que le decía algo dentro de él. Y lo que le decían es: Protege al chico que te sacó del infierno.
Liam es técnicamente la más grande debilidad de Theo y sabe que no puede permitir que las personas sepan tu más grande debilidad, porque la usarán en tu contra. Pero Theo también sabe que Liam jamás sería capaz de hacer algo de ese estilo, pero aún así Theo prefiere que siga siendo un secreto.
—Y cuando me salvaste del que me intentó asfixiar en la escuela ¿Recuerdas lo que me dijiste?— Liam se acerca cada vez más a Theo, haciéndolo retroceder por instinto—"Hice todo esto para evitar que te llevarán"— dice Liam con una sonrisa de suficiencia.
—Si, bueno, Scott necesitaba a su beta para- —
—Y luego cuando todo acabó. Viniste a mí para decirme algo, pero al último momento te acobardaste— Theo recuerda, aquel "¿Estás bien?" que tenía en la punta de su lengua pero que al final solo dijo: —Nos vemos Dunbar— y unos golpecitos torpes en el hombro de Liam.
—¿Qué ibas a decir? ¿Estás bien? — Liam le sonríe, y Theo sabe que es por cómo sus ojos se abrieron de par en par por unos segundos —Al principio pensé que era mi imaginación— sigue. Y al parecer eso solo es el comienzo —Si es tu imaginación, Dunbar— dice Theo con su rostro calculadamente inexpresivo —Luego en la estación de policía... siempre tan cerca de mi— ahora mismo Theo está acorralado figurativamente y literalmente. Liam lo tiene arrinconado, haciendo sentir a Theo más pequeño, a pesar de los centímetros de diferencia que hay entre Liam y él.
—Y fue cuando lo olí— Theo ya no podía ocultar más sus expresiones faciales, no con Liam tan cerca. Puede olerlo, puede sentirlo —Cuando nos separaste del resto y me hiciste enojar—
—Yo- — se maldigo al escuchar su propia voz entrecortada y pequeña.
Liam lo estaba disfrutando y tuvo el descaro de reírse entre dientes. Theo se hubiera enojado y mandado a la mierda si no fuera porque le susurró al oído: —Olí tu excitación— Theo traga saliva con la boca repentinamente seca al sentir el cálido aliento se Liam —Pero otra vez pensé que era mi imaginación— Liam se separa de él, y Theo tiene que esforzarse por contener el gemido de perdía que emitió su Lobo.
—S-si era tu imaginación— Theo vuelve a intentar, pero su voz temblorosa sólo le vuelve a sacarle otra risa a Liam —Luego en la clínica de Deaton... otra vez tan cerca—
—Bueno era difícil no estar cerca de ti, si metes a 7 personas en una habitación tan pequeña — Theo pone los ojos en blanco intentando justificarse, porque si, no solo estuvo cerca del Beta por esa extraña atracción que siente por Liam sino que estaban todos apiñados en la pequeña trastienda —Fue cuando decidí hacer un experimento para aclarar mis dudas— Liam lo ignora sin siquiera molestarse en escucharlo.
—Solo dije: "Theo viene conmigo" y tu viniste sin rechistar— Theo y su Coyote gruñen enojados con su yo del pasado. El cómo actúo tan dócil y manejable en ese momento, como su boca se movió antes de siquiera entender lo que dijo Liam —Y entonces en el zoológico lo volví a oler—
—Cuando me enojaba, olí tu excitación— Theo traga saliva con la garganta repentinamente seca. No puede mentir, a Theo le excita cuando Liam se enoja, todo ese poder, ese frenesí —No solo te importo ¿Verdad?— la pregunta del millón. La que Theo estaba evitando a toda costa —Bien. Si, me excita cuando te enojas ¿y qué?— gruñe Theo algo avergonzado pero aún así intentando desviar el tema.
—Estás bueno y cumples con mis estándares— dice a la defensiva —Es normal estar excitado, apenas salimos de la adolescencia, nuestras hormonas siguen locas— eso parece decepcionar a Liam, pero Theo decide ignorarlo.
—Bueno, ahora ya está más que comprobado que tengo razón— Theo se está enojando cada vez más a la defensiva, no quiere quedar en ridículo por su estúpida atracción por el Beta.
Pero todo el enojó de Theo se desvanece cuando Liam se le acerca al oído para susurrarle: —No puedes mentir...— Theo no puede contener más el ligero escalofrío que le recorre el cuerpo —Estas imaginando cosas, solo eres tu y adrenalina post-victoria—
Liam gruñe y antes de que Theo se de cuenta de que está pasado, tiene una pierna de Liam entre sus piernas y los brazos arriba de su cabeza —¿Qué? ¿Liam?—
—Bueno si no vas a admitir que no solo te éxito sino que también te importo... Entonces tendré que sacarlo a la fuerza—
Theo se atraganta con su propia saliva cuando el muslo de Liam se presiona contra su pene ya medio erecto y abre los ojos de par en par —¿Qué mierda? ¡Liam suelteme!— Theo intenta soltarse pero es en vano. Otra vez vuelve a maldecir a la fuerza superior de un hombre Lobo en comparación a la de una Quimera.
Aunque tiene que admitir que también es jodidamente excitante estar a la merced de Liam. El hecho de que Liam puede hacer lo que quiera con él...
—Lo haré cuando digas la verdad— Theo se vuelve a atragantar cuando Liam sube aún más su muslo provocando a Theo un dolor placentero que le recorre todo el cuerpo —Aunque parece que no quieres que lo haga— susurra Liam y Theo ya no puede contener gemido que tanto deseaba salir desde el momento en que Liam lo acorraló.
—¡O-obviamente quiero que lo hagas!— Theo maldice al corazón traicionero de Tara —¿En serio?— pregunta Liam con esa maldita sonrisa de suficiencia.
—Esto es a...acoso sexual—
—¿Lo es cuando lo deseas? Después de todo apestas a excitación— vuelve a susurrar Liam y el gemido que suelta Theo es tan patético que lo hace sonrojar —Es tu imaginación Dunbar ¡Suéltame!—
—Porque lo haría si eres tú el que se está restregando en mi pierna— Theo baja la mirada y mierda, es cierto, es él, el que se está dando placer con la maldita pierna de Liam —Y-yo—
—Entre más rápido digas la verdad, más rápido te daré lo que quieres— le dice Liam al oído, con un mordisco al final de la frase.
Theo se siente tan patético gimiendo a la merced de Liam, con la polla dolorosamente dura y diciendo que no quiere eso, cuando no solo lo quiere... lo necesita. Lo necesita tanto como el oxígeno para vivir —So-solo es porque estás bueno, y lleva un tiem...po que no me acuesto con nadie. Nada más— Theo no sabe cómo logró mentir en ese estado pero le agradece al Dios inexistente.
—¿Crees que estoy bueno?— dice Liam con la voz grave —Como cualquier hombre Lobo con el que me acosté— Theo suelta un grito roto cuando Liam le gruñe, mordiendo el cuello de Theo.
Theo nunca antes había estado tan excitado como lo está ahora mismo. Ni siquiera cuando los Doctores le dieron un afrodisíaco como castigo por volver a evitar que lo usaran como una prostituta. Y eso es decir mucho.
Recuerda cómo lloró mientras se masturba sin parar con el pene en carne viva y el trasero al aire como si fuera una gata en celo.
Pero eso fue dolor...
Esto es placer en su más puro esplendor.
—Liam—
—Bien. Usaré otra forma— Theo apenas pudo extrañar el contactó de la pierna de Liam, antes de que este lo volteará. De cara contra la pared del elevador —¿Qué?— Theo no entiende nada, no hasta que Liam le desabrocha el pantalón se lo baja (con los bóxers incluidos) hasta los tobillos —Última oportunidad para que lo admitas— gruñe Liam, apretando una de las nalgas de Theo —No puedo admitir algo que no es verdad— intenta parecer lo más sereno posible, cuando en realidad está temblando de nervios y anticipación.
Una parte de Theo le dice que siga mintiendo para mantener su secreto y otra (la más grande) dice que siga mintiendo solo para ver hasta dónde puede llegar Liam.
La única advertencia que Theo recibe es el sonido de Liam escupiendo antes de sentir 2 dedos dentro de él. No entraron con lentitud. No, entraron de golpe, y Theo gimió con fuerza, en parte por el ligero ardor y el placer de lo rápido que resbaló el dedo de Liam en Theo —¡Mierda!— grita, solo para dramatizar un poco.
—Me dejaste entrar tan fácil. Tanto lo deseas ¿no?— le murmura Liam al oído y Theo se atraganta con su respuesta cuando un tercer dedo entra igual de fácil que los primeros —Yo no— Theo gruñe poniéndose de puntillas cuando los dedos de Liam van directamente a su próstata.
—No quiero que hables. A menos que sea para decir la verdad— Theo intenta preguntar cómo Liam siquiera va a saber cuando va a decir esa supuesta verdad, cuando solo le deja abrir la boca para gemir. Pero Liam no le interesa nada más que separar sus dedos para estirarlo y golpear su próstata una y otra vez.
Theo se pregunta dónde quedaron sus supuestos "estándares", porque ahora mismo solo quiere. No, desea que Liam le meta la polla y se lo coja contra la pared del maldito elevador del Hospital.
Los gemidos de Theo no son para nada silenciosos y una parte muy lejana de él se pregunta si alguien puede escucharlo, o peor aún, si la Manada puede escucharlo. Corey lo está escuchando si o si, y eso lo hace aún más excitante.
Intenta tomar su pene para masturbarse, pero el imbécil de Liam no se lo permite, tomando la mano de Theo, sujetándola contra la espalda de este —Solo te correrás cuando lo admitas— gruñe Liam y presiona con fuerza sus cuatro dedos contra la próstata de Theo.
Theo no recuerda en qué momento entró el cuarto dedo, pero no le importa, solo le importa como hacen que sus piernas tiemblen, casi haciendo que cayera si no fuese porque Liam lo tiene estampado contra la pared.
—¿Lo vas a admitir?— a Theo le toma unos 10 vergonzosos segundos comprender que era lo que tenía que admitir —N-no hay na-da que admitir — logra decir, con voz ronca ante de soltar un gemido lastimero cuando Liam sacó sus dedos de él.
Theo esta a punto de admitir que si desea a Liam, que lo quiere como nunca antes había querido algo en su miserable vida. Pero por favor vuelva a usar sus jodidamente mágicos dedos en él. Pero cuando da la vuelta, se queda sin palabras al ver como Liam escupía en su polla.
A Theo se le hace agua la boca al ver el líquido preseminal en la punta del pene de Liam.
Liam es mucho más grande que Theo, pero es más delgado, aunque no importaba —Vaya... ya no podré llamarte Lobito nunca más— Liam solo le sonríe mientras se masturba tentadoramente lento —¿Lo dirás?— Theo niega la cabeza sin dejar de ver hipnotizado el movimiento de la mano de Liam contra su pene.
Theo deseaba arrodillarse y asfixiarse con la polla de Liam. Sería la mejor muerte que pudiese experimentar.
El gruñido de Liam hace que Theo levanté la vista para ver los ojos dorados de Liam. Theo solo le sonríe, burlándose de él, burla que le valió tener el pene de Liam dentro en una sola estocada.
El grito de Theo fue callado por la mano de Liam casi al instante —Te di la oportunidad de decir la verdad a las buenas— le gruñido de Liam hizo temblar todo el cuerpo de Theo, llenándolo de adrenalina y deseo —Así que tú te lo buscaste— Liam empezó a moverse, las primeras 5 fueron despacio pero duras, antes de que empezará con la placentera torturar.
Theo apenas respira entre gemidos que suelta a todo pulmón contra la mano de Liam y ahora sin duda todos los sobrenaturales saben lo que estaba pasando —¿Lo vas a admitir?— le jadea Liam al oído y Theo niega con la cabeza, solo porqué teme que si le dice que si Liam se detendrá, y quiere que Liam haga todo menos detenerse.
El cerebro de Theo se vuelve papilla cuando las embestidas de Liam le dan directamente en la próstata. Lo único en su mente es: Liam, Liam, Liam, Liam, Liam. O quizás Theo no lo está pensando, sino diciendo.
Siente como Liam pasa le lame el sudor del cuello y eso no debería ser tan jodidamente caliente, pero lo es, ni siquiera se molestan en tocar su polla. Siente que si se da un poco más de placer se correría.
Y así lo hizo.
Lo hizo en el momento que Liam le muerde el hombro, la perfecta mezcla de placer y dolor es lo último que Theo necesitaba.
Se corre apretando a Liam, pero este siguió embistiendo. Theo supo que estaba hablando cuando Liam le contestó: —No me detendré aunque sea demasiado— la voz ronca de Liam le saca un gemido lastimero a Theo.
Theo no puede dejar de soltar gemidos como una estrella porno y sabe que se va a arrepentir de eso más tarde.
Siempre fue de los que apenas hacían ruido a la hora de coger o los finge. Pero con Liam es diferente, son más que reales. Liam no es cualquier otro hombre con el que Theo se haya acostado por el bien de sus misiones o para conseguir un poco de placer. Este es Liam Dunbar, el chico que sacó a Theo del infierno y de quien Theo se enamoró por primera vez en su vida.
—Lo. Dirás— jadea Liam al oído de Theo, haciéndole saber que estaba cerca de correrse otra vez, por el sonido de chapoteo y la facilidad que el semen de Liam facilita la penetración —N-no— Theo apenas puede hablar, y suena tan destrozado como probablemente se ve.
—Solo. Tienes. Que. Admitirlo— gruñe Liam embistiendo con cada palabra apretando a Theo cada vez más contra la pared —¿O solo lo harás cuando al fin te llene?— Theo apenas puede entender lo que Liam dice, ya que este empezó a masturbar el pene hipersensible de Theo —L-li-am, e-spera— Theo intenta alejar al mano de Liam pero lo único que obtiene es que Liam pase su uña por la glande.
Theo grita al correrse por segunda vez y agradecer a el Dios inexistente, cuando Liam lo sigue pocas embestidas después. Dejandolos a ambos jadeando por varios minutos.
Liam sale de Theo con sorprendentemente delicadeza, para alguien que hace unos segundos lo trató como si un juguete sexual se tratase. Antes de que Theo pueda quejarse siente algo aspecto contra su ano —¿Qué mierda haces?— Liam le sonríe antes de hablar: —Dejarme dentro de ti, para que recuerdes lo que pasó—
—Será difícil olvidar cómo me desgarraste el culo con tu pene— Theo pone los ojos en blanco mientras se sube el pantalón y el bóxer con una mueca al sentir la asperezas de la tela contra la cabeza de su pene —Bueno, tampoco creo que el hospital lo olvide— Theo voltea a ver a Liam con una mirada cortante.
—Vete a la mierda— dice antes de pulsar el botón para que el elevador se mueva —No volver aquí jamás— suelta Theo con amargura. Y es verdad, ya que no volverá a este infierno. No volverá a Beacon Hills. Aún le suena raro incluso en su propia mente, pero ya se acostumbrara.
Theo apenas puede pensar mucho de lo que acaba de pasar, antes de que el elevador se detenga en el primer piso. Ignora a todos los agentes del FBI y personas que lo ven raro. Solo se centra en ir a su camioneta intentando caminar lo más normal posible.
—¿Y ahora por qué mierda me sigues?— suelta Theo al ver como Liam camina a su lado —¿Voy a tu camioneta?— pregunta Liam como si fuera lo más obvio del mundo, como si el muy cabrón ya supiese que Theo lo llevara a donde Liam quisiese —Si crees que te voy a llevar a algún lado solo porque cojimos estas muy equivocado. No soy tu Uber—
Liam hace una extraña mueca a la que Theo no se molesta en intentar descifrar, él sólo quiere subirse a su camioneta e irse de una vez por todas de este maldito pueblo y su maldita gente —Bueno... tendrás que llevarme a la casa de Scott, porque Mason y Corey ya están ahí esperándonos— le dice Liam, leyendo un mensaje de su celular.
—Consigue un taxi— suelta Theo desbloqueando su camioneta sin voltear a ver a Liam, intentando ignorar los gruñidos de su Lobo por cómo está tratando al Beta —O mejor aún. Un Uber de verdad— Liam lo sigue sin importarle en lo más mínimo lo que dice Theo —Cállate y maneja—
Theo lo hace, no porque Liam se lo ordenó, no, es porque está muy cansado como para seguir discutiendo, no pueden culparlo, apenas puede dormir por culpa de los policías y los cazadores, a eso sumale la reciente pelea y el re-acomodo de intestinos que le practicó Liam hace un momento —Solo te dejaré y me iré— aclara y Liam solo le suelta un: "si aja", subiéndose al asiento del copiloto.
Por otro lado Theo hace una mueca al sentarse con incomodidad por el papel que Liam le puso como tapón improvisado —Cállate— gruñe arrancando la camioneta y es aún más incómodo por las vibraciones del motor —No dije nada— le contesta Liam con esa maldita sonrisa que Theo empieza a odiar, solo un poco... quizás muy poco, pero sigue siendo odio.
El viaje transcurre en un silencio cargado de preguntas no dichas. Theo solo puede pensar: ¿qué mierda acababa de suceder?
Theo tenía un plan muy sencillo: ir al hospital, salvar el testarudo trasero de Liam de los cazadores (otra vez) luego esconderse hasta que todo se calme y luego seguir cuidando a Liam desde las sombras. Pero luego Theo ve lo sucedido con Gabe y ahí todo su mundo se pone patas arriba.
Todo su mentalidad cambia y decide ajustar su plan borrando los dos últimos pasos para poner: irse del pueblo y dejar que la Manado McCall cuide de Liam. Porque seamos realistas, Theo nunca fue el tipo de persona que cuida y protege a alguien. Lo intentó y salió relativamente bien, pero eso no significa que no siga siendo un arma cargada y lista para disparar.
Y no importa lo mucho que Theo lo intenté o quiera ser ese tipo de persona. La Manada McCall no dejará de verlo como un arma que podría ser apuntada hacía ellos en cualquier momento y Theo lo entiende, ya los traicionó una vez, bueno dos si contamos la traición hacia Malia, así que entiende que no confíen en él, que por su experiencia no dejen de ver a personas como él y Gabe como un arma, ellos solo ven a un enemigo más que no merece salvación.
Theo se dio cuenta que ayudar y dar la vida por Liam lo está consumiendo poco a poco, y su Coyote se lo recrimina, ellos son supervivientes siempre lo han sido y siempre lo serán. Solo mirenlo, vive en su camioneta, no se graduó de la escuela porque estuvo en un bonito viaje de reencuentro familiar con su hermana, los pocos trabajos que puede conseguir solo le sirven para comprar gasolina y comer sándwiches rancios de restaurante de comida rápida.
Theo sigue haciendo lo que hacía cuando estaba con los Doctores: sobrevivir.
Hubo un tiempo en el que pensó que cuando al fin fuese libre de ellos, viviría de verdad. Daría un viaje por carretera en búsqueda de un lugar que no le recuerde lo que es, conseguiría trabajo, un apartamento, adoptaría una mascota y quizás conseguiría alguien con quien estar.
Pero mirenlo ahora, los Doctores están muertos, la espada que puede mandarlo al infierno está rota, la Manada no le interesa donde este o que le pasé. Técnicamente es libre...
Pero sigue allí, en el foso negro que es Beacon Hills. Todo porque algo en su interior le dijo que debía estar con Liam. Protegerlo... pero hacer eso solo lo a perjudicado, ya hizo suficiente, lo intentó, pero apenas sirvió de algo...
¿Quizás ya es hora de que Theo viva de verdad?
¿Pero cómo va a vivir y salir de Beacon Hills con lo que acaba de pasar? Dejó que Liam se lo cogiera contra la pared del elevador como si fuese una prostituta (Que técnicamente lo es). Y ahora huele tanto a Liam que es importante imposible que cualquier sobrenatural no sepa lo que pasó.
¿Y aun si se supone que Theo se tiene que irse de Beacon Hills, olvidando lo que acaba de suceder?
Cuando Theo voltea a ver a Liam, palidece con el la garganta repentinamente seca. Liam está sacando una bolsa de lona de debajo del asiento del copiloto. Liam prácticamente tiene el armario de Theo en su regazo.
—¿Por qué tienes esto?— pregunta Liam y como el entrometido que es, abre la bolsa, viendo la ropa de Theo y un kit de aseo para viajes que Theo acababa de comprar —No lo sé, tú dime Liam ¿Porque las personas tienen una bolsa llena de ropa con un kit de aseo para viajes?— suelta a la defensiva, porque prefiere mentir diciendo que es su maleta de viaje, antes de decir que es su armario.
Theo no sabe cuál de las dos opciones sería más incómoda de decir.
Por un lado puede decirle la verdad: Que esa bolsa es el armario de Theo, qué Liam ahora mismo está sentado en la casa de Theo y si mira detrás de ellos podrá ver la cama de Theo.
O por otro lado está la media verdad: que esa bolsa es la maleta de Theo para irse de Beacon Hills.
Una decisión impulsiva lo llevó a elegir la segunda opción. Por qué, qué más da, al fin y al cabo Liam se enterara cuando los policías que manda Stilinski a molestarlo y monitorearlo cada maldita noche, les informen a la Manada que su Quimera asesina, desapareció.
—Te vas ¿Después de todo esto? — la voz de Liam sube, cargada de algo que Theo no entiende y no le interesa entenderlo —¿Después- ? —
Theo se ríe, en verdad se ríe tanto que tiene que detener la camioneta enfrente de una casa cualquiera —¿Crees — Theo se vuelve a reír de la cara de desconcierto y algo dolida de Liam —¿Crees que porque cogimos me quedaría en este infierno?—
—Yo- —
—Me quedé en este lugar por alguien a quien no le importo en lo más mínimo— Liam aprieta tan fuerte la mandíbula que Theo cree que podría romperse los dientes pero qué más da ya lo dijo —Me quedé, y me vi obligado a ayudar a salvar este maldito pueblo por él—
—Pero al fin me di cuenta que eso no tiene sentido. No cuando esa persona y sus amigos no ven más allá de un arma asesina— gruñe Theo viendo directamente a los ojos dorados de Liam —Así que perdóname por valorar mi vida y ser egoísta—
—Claro. ¡Porque solo sabes ser egoísta!— contesta Liam a gritos con su lobo a flor de piel, pero a Theo no retrocede en lo más mínimo, jamás le a ni le tendrá miedo al Lobo y furia de Liam —Eres el mismo de siempre. Egoísta. Cobarde— la última palabra cae como un golpe directamente en el orgullo de Theo —Te quedaste porque te convenía, peleaste porque te convenía... y ahora te vas porque eres un cobarde—
Theo no puede negarlo, porque en parte es verdad, es un cobarde, se va porque no quiere morir.
Se va porque no es como Liam, no tiene su corazón de oro, no tiene esa convicción para ayudar a todos, pero lo más importante: No tiene personas que lo protejan con su vida. No tiene una Manada. Y nunca la tendrá porrque no se la merece.
—Porque tú no haces nada si no hay algo para ti. Nunca lo has hecho— agrega Liam, con una furia apenas contenida.
Theo aprieta la mandíbula —No sabes de qué estás hablando— porque eso no es verdad, no desde que Liam sacó a Theo del infierno, a partir de ahí Theo ha hecho todo por Liam, cuando lo necesitó. Incluso arriesgando su vida por él. Algo que nunca en sus casi dos décadas de vida ha hecho, algo que su Coyote le ha reprochado todo el tiempo.
—¿Ah, no? —Liam se ríe, pero sus ojos están brillando— Entonces explícame. Vamos. Sorpréndeme—
Theo aprieta el volante con enojo, conteniendo las palabras que claman salir de su boca.
Quiere gritarle todo lo que ha hecho por Liam y su Manada pero más que nada por Liam. Pero se contiene y ve a Liam fijamente en silencio.
—Eso pensé— murmura Liam entre dientes —Ya terminaste— pregunta Theo con el rostro inexpresivo y un tono de voz vacío que esconde una tormenta de emociones que piden ser expresadas —No— dice Liam —Sabe creo que esas personas tienen razón. Eres una persona que merece ser ignorada— gruñe Liam con veneno, dejando a Theo entumecido, el Lobo de Theo gime lastimeramente y su Coyote se eriza a la defensiva ante las palabras —Eres y siempre seras la Quimera que traiciona a todos los que la rodean—
—Por eso no les importas, por egoísta, por cobarde— el odio que suelta Liam hace a Theo estremecerse visiblemente —Les harías un favor al largate del pueblo— Todo el veneno impregnado en cada palabra es algo que Theo no espero venir de alguien como Liam, lo esperaba de alguien como Malia, Stiles o incluso Mason, pero nunca de Liam y eso hizo que doliera más de lo que esperaba —Sal de mi camioneta— dice Theo inexpresivo, vacío —¿Qué?— Liam ve a Theo con enojo.
—Dije: sal. de. mi. camioneta.— logra decir Theo entre dientes, intentando controlar todos esos sentimientos que lo hacen temblar y a su Coyote gruñir —¿Que? Ni siquiera se don- — Liam intenta hablar aun enojado y ofendido —¡DIJE QUE SALGAS DE MI PUTA CAMIONETA!— ruge Theo con todas sus fuerzas, haciendo temblar los cristales de la camioneta.
Liam por una vez en su vida hace lo que le dicen, baja de la camioneta, no sin antes dejar con delicadeza la bolsa de Theo en el suelo del asiento del copiloto —¡No te atrevas a-!— Theo no se detiene a escuchar que más tiene que decir Liam de él. No puede, no sin hacer o decir una estupidez de la que se puede arrepentir más tarde. Solo se recarga sobre el asiento del copiloto y cierra la puerta de un portazo, ignorando lo que sea que tenga que decir Liam. Solo pisa el acelerador hasta el fondo, derrapando las llantas de su camioneta sobre el pavimento.
No se detiene a escuchar los gritos de Liam, ni voltea a ver al espejo retrovisor. Solo maneja, maneja y maneja, con los oídos zumbando y el cuerpo temblando de tantas emociones contenidas
En algún momento Theo llega al cartel de: "Esta saliendo de Beacon Hills, tenga buen viaje". El mismo cartel donde siempre se detiene antes de decidir dar la vuelta y volver a Beacon Hills.
Theo no se detiene. Ni siquiera piensa en poder dar la vuelta. Maneja con la mandíbula apretada y los nudillos blancos contra el cuero del volante. Las palabras de Liam se repiten en su cabeza una y otra vez:
Sabes, creo que esas personas tienen razón. Eres una persona que merece ser ignorada.
Eres y siempre seras la Quimera que traiciona a todos los que la rodean.
Por eso no les importas, por egoísta, por cobarde.
Les harías un favor al largarte del pueblo.
Liam sabía a cuales personas se refería Theo cuando lo dijo. Theo prácticamente le gritó que se refería a Liam y su Manada. Y eso dolió. Dolió mucho más de lo que Theo puede admitir y soportar.
