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Language:
Español
Stats:
Published:
2016-12-06
Completed:
2017-05-31
Words:
29,815
Chapters:
10/10
Comments:
70
Kudos:
247
Bookmarks:
15
Hits:
2,909

Recién te conocí, y esto es algo loco

Summary:

—Y llámame Jim, estamos casados ahora, “esposito”— dijo él con su sonrisa ganadora.
Spock cerró sus ojos. — Me arrepentiré de esto, ¿verdad? —
—Ese es el espíritu. —

Notes:

NOTA ORIGINAL DEL AUTOR:
Este es mi primer fan fiction así que los comentarios y críticas son apreciados. Y esto es solo algo desvergonzado sobre un falso matrimonio insignificante así que espero que les guste!

NOTA DE CHICACLAMP:
Nueva historia!!!Gracias a su autor por dejarme traducirlo. Thank you very very very very much to luck_and_miracles
Si desean leer la historia original:http://archiveofourown.org/works/3706029

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Parte I

Chapter Text

Spock,

Como todavía no he recibido ninguna respuesta de ti en las pasadas cuatro correspondencias, no obstante estoy al tanto de tus respuestas con tu madre; esta es mi última carta informándote de tu inminente visita a Vulcano mañana. Tu transbordador esta pagado y tu madre, tu pretendida T’Pring, y yo estaremos en el hangar para tu llegada a las 1900.

Tengo la sensación de que estas disgustado conmigo, mi hijo. Tu tiempo está casi sobre ti y es imperativo que tú tengas a una compañera de vínculo antes de que sea muy tarde. Es por tu propio bienestar, mi hijo.

-Sarek

Spock dejó salir un suspiro poco-vulcano ante la última carta de su padre. Los últimos meses su padre había expresado interés en muy pocas cosas a parte de su futura vinculación con T’Pring, conversación en la que Spock no quería tomar parte alguna.

Con su cumpleaños número treinta a tan solo un mes, sabía que su pon farr estaba sólo a un mes o más lejos si era afortunado. Y vivir en la Tierra sin un compañero de vínculo y con su tiempo acechándolo, su lógica mitad Vulcana entendía la urgencia de su padre.

Era su mitad humana que temía casarse con T’Pring.

Hizo su vida en la Tierra y aunque los vulcanos no tenían amigos, él no podía negar que había formado un lazo con unos pocos conocidos. No tenía deseos de tener una esposa en Vulcano, compartir su mente con una mujer quien él sabía que encontraba su lado humano faltante e inadecuado.

Pero, como su padre dijo, esto era por su propio bien.

Mientras Spock trataba de calmar sus reverberantes emociones, su comunicador lo alertó de un mensaje de Nyota. Faltaba solo una hora para la fiesta de cumpleaños de su amiga Gaila y ella le recordó de su trabajo de recogerla torta.

Así que Spock hizo a un lado sus pensamientos sobre T’Pring, vincularse, y su padre fuera de su mente e ilógicamente espero que la torta fuera de chocolate.

Después de treinta minutos de espera en la repostería y una carrera de taxi, Spock llegó al apartamento de Nyota. La visitaba lo suficiente  que Nyota le dio su código de acceso con el permiso de dejarlo entrar en cualquier momento. Aun así, nunca lo hizo, haciendo a un lado una emergencia que involucraba traerle tampones y helado rojo aterciopelado.

Él toco el timbre. Nyota abrió la puerta con una hermosa sonrisa y lo guió hacia adentro. Su cabello estaba, asombrosamente, abajo en lugar de su usual cola de caballo y su vestido rojo se balanceaba con cada movimiento de sus caderas.

Spock se preguntaba, no por primera vez, por qué su previa relación alguna vez termino. Él encontró que ella era una de las mujeres más inteligentes, además de su madre, que alguna vez conoció. También la encontraba atractiva y su compañía nunca fue molesta o no deseada. Con ella, siempre estaba satisfecho.

Esa, dijo ella, era la razón de que terminara su relación. Ella quería amor, merecía amor, no satisfacción. Cuando él le dijo que los vulcanos no podían amar, ella lo miró con sus tristes ojos cafés y terminó su relación romántica. Siguieron manteniendo una relación similar a una amistad(los vulcanos no tenían amigos) y eso le sentaba bien a Spock.

Pero con su pon farr no muy lejos, no pudo evitar desear que Nyota le hiciera el honor de convertirse en su esposa y lo salvara de vincularse con alguien que consideraba una extraña.

Sus delgadas manos tomaron la caja de su agarre  y la ubicó en el mostrador, acomodando veintisiete velas encima la torta.

—Estoy feliz de que pudieras venir, Spock. Sé que estás haciendo mucho tiempo extra en el trabajo ya que te irás pronto, pero  el que tu estés aquí es la única sorpresa que Gaila tendrá. —

—Si el concepto de” fiesta sorpresa” es que el destinatario experimente un estado de shock, sin embargo la señorita Gayla ya tiene conocimiento de la fiesta en cuestión, entonces ¿por qué esta no es simplemente llamada “fiesta”?

Nyota movió su cabeza con una exasperación fingida. –Porque se supone que sea una sorpresa pero ya conoces a Gaila, ningún secreto está a salvo de ella. —

El asintió reconociéndolo. El cuarto estaba tranquilo con la mayoría de los invitados todavía no presentes. Mientras planeaba retirarse temprano, y sabiendo de  la disposición a ser sociable de Nyota, pensó que sería un momento oportuno para pedirle que sea su esposa.

—Nyota, si tuvieras un momento, hay algo que me gustaría pedirte. —

La expresión de Nyota mostraba preocupación. — Si Spock, ¿qué sucede?—

Antes de que Spock pudiera decir una palabra, un hombre pelirrojo envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Nyota por detrás. Justo cuando él estaba a punto de salvarla de su atacante, la cara de Nyota se iluminó con una amplia sonrisa y rió.

— ¡Monty! ¿Cuándo llegaste?—

—Justo ahora nena. Te ví parada ahí y no pude resistirme. — Scotty le beso el cuello y Uhura se derritió en su abrazó. Spock nunca la había visto tan tranquila, la última vez siendo cuando empezaron su relación. Él sabía en ese momento que pedirle ser su pareja ya no era una opción.

—Spock, este es Montgomery Scott pero todos le dicen Scotty. Monty, este es mi buen amigo Spock. — Scotty se soltó de la cintura de Nyota y acomodó su mano en el saludo vulcano.

—Es un placer conocerlo Sr. Spock. Nyota me ha dicho mucho sobre usted—

— No puedo decir lo mismo Sr. Scott. —

Scotty bajo su mano incómodamente y Nyota miró a Spock con un poco de irritación. – Monty, ¿Por qué no pones un poco de música? Estaré ahí en un momento.—

Scotty le dio un beso corto en su mejilla antes de irse a la cocina. Nyota fijó la mirada en Spock con verdadera irritación y puso sus manos en sus caderas. – Eso no fue muy amable Spock, Scotty solo estaba diciendo hola. Él sabe que tú eres mi amigo y estaba muy nervioso por conocerte esta noche. —

—Afirmas que somos amigos y aun así nunca había escuchado del Sr. Scott a pesar de su aparente cercanía. —

—Bueno, —Nyota se ruborizó, — No estamos conociendo pero lo estamos llevando lento por el momento. No quería arruinarlo diciéndolo a todos antes de que estuviéramos listos. —

— ¿Y están listos ahora?—

—Lo estamos. Ya ha pasado casi un mes y se siente bien. Lamento no haberte dicho sobre él más antes pero realmente quiero que esto funcione. —

Spock nunca se había adaptado a leer las emociones humanas pero incluso podía reconocer la ilusión en la cara de Nyota. Si ella era feliz con el Sr. Scott entonces Spock estaba satisfecho. Tal vez el Sr. Scott podrá darle todo lo Spock no.

—Ninguna disculpa es necesaria donde ninguna ofensa se hizo. Es tu vida y si el Sr. Scott te hace feliz entonces eso es lo que importa. —

Nyota sonrió. –Gracias, Spock. Lo que dices significa mucho para mí. Tu opinión siempre lo hace. Ahora, ¿qué querías decirme antes?—

—No es de importancia ahora. — Ella lo miró como si supiera que estaba mintiendo pero lo paso por alto.

Después de su conversación con Nyota, Spock se mantuvo consigo mismo por el resto de la fiesta, solo interactuó con Gaila por un momento después de que llegara a su fiesta “sorpresa” .No pudo evitar estar decepcionado de que su última oportunidad de vincularse con T’Pring se le estaba escurriendo de sus dedos. Por una vez, no pudo evitar el desear ser completamente humano para salvarse de su biología vulcana.

Estaba tan metido en sus pensamientos y no notó al humano en frente de él hasta que hubo una mano moviéndose a centímetros de su cara.

—Hola…¿hay alguien en casa?— Los ojos de Spock se abrieron y agarró la muñeca del hombre, cuidando el tomar la manga de su chaqueta para evitar el contacto con su piel.

—Esta no es mi casa pero esa era tu mano en mi cara. —

—Bueno, te pedí que te movieras un millón de veces y no estabas escuchándome. Y estas bloqueando los camarones en tocino así que…— El hombre hizo un movimiento para espantarlo con sus manos, muy cerca de la cara de Spock otra vez, y Spock nunca se sintió más irritado.

—Por favor aléjese de mí, señor. —

—Cuando te alejes de toda la comida, señor. —

Spock lo miró con una intensidad que usaba para sus internos incompetentes pero el otro hombre no retrocedió y le devolvió una mirada igual de intensa. Sus deslumbrantes ojos azules eran como hierro, calando la mirada de Spock.

—Parece que Jim y Spock finalmente se conocieron. — La voz de Gaila resonó a través del área de la cocina, terminando el contacto visual entre Jim y Spock. Ambos  alejaron la mirada y luego miraron a Gaila que estaba apoyada contra el mueble de cocina con un gesto en su cara. – Sabia que ustedes dos iban o a odiarse mutuamente o a ser mejores amigos. ¡Adivino que fue lo primero!—

—Gaila, —Jim sonrió ampliamente, — ¡Feliz cumpleaños!

Ella lo miró exasperadamente, —Solo tú podrías aparecerte en una fiesta sorpresa tarde y dirigirte directamente al buffet  Jimmy. —

La mirada de Jim se endureció y miró a Spock, — Bueno, lo haría si el picudo de aquí no la estuviera bloqueando. —

— ¿Picudo?— preguntó Spock, — ¿Es ese un término despectivo ─? —

—Bien, lo siento, lo haría si el zombie vulcano  de aquí no la estuviera bloqueando. —

—No existe tal cosa como los zombies, vulcanos o de otro tipo—

—Escúchame tú— —

—Ok, Ok, basta los dos. Ordenes de la cumpleañera. — Jim bajo la cabeza, propiamente castigado, mientras que Spock mantuvo la cabeza en alto, ignorando a Jim. Gaila suspiró, — Spock , vamos a la sala a ponernos al corriente para que Jim pueda comer sus camarones en tocino.—

Spock le dirigió una última mirada al insufrible hombre, que inmediatamente empezó a llenar su cara con comida, mientras Gaila lo guiaba hasta la cocina.

—Eso fue divertido. —

Spock curveó una ceja, —No lo llamaría así—

—Bueno, no juzgues  tan rápido a Jim Kirk. Es un buen chico y esta probablemente solo gruñón por trabajar tiempo extra hoy. Casi no llega aquí. —

—Una gran pérdida, estoy seguro. —

Gaila cruzó los brazos. – Tú también estas un poco gruñón hoy Señor. ¿Es por lo de tu viaje de mañana?

Spock pensó en Nyota, a quién no podía contarle sobre su pon farr. Pero Gaila de alguna manera sabía sobre aquello y mientras él estaba incómodo hablando sobre eso tenía que, cómo los humanos decían, sacárselo de encima.

—Después de este viaje regresaré con una pareja. Una pareja que no quiero pero que mi padre, y mi biología, me dejan sin opción de rechazar. Iba a pedírselo a Nyota— —

— ¡Qué!—

Su sobresalto llamo la atención dela mitad de la habitación, pero su mirada furtiva hizo que todos miraran a otro lado. – ¿Ibas a pedirle a Nyota que se casara contigo?— Ella gritó y susurró, algo que Spock siempre pensó que era imposible.

—Sí. Era lo lógico como estuvimos en una relación romántica y yo todavía encuentro que es admirable, y una mujer inteligente. Ella es una elección infinitamente mejor que vincularme con T’Pring. —

— Pero ella esta con Scotty. —

El vulcano le dió una mirada mordaz y su boca hizo una pequeña ‘o’. –Lo siento Spock, eso  apesta en grande. Te ayudaría pero sabes que la monogamia y yo no nos mezclamos.—

—Aprecio tus sentimientos.—

—Así qué ¿qué es lo que harás ahora?

— No lo sé. Mi padre no me dejará partir de Vulcano sin una pareja. Está preocupado sobre mi tiempo. —

— No hay mucho que puedas hacer sobre tu tiempo ¿sabes? A menos que lo medites.—

Los ojos de Spock se sumergieron  en confusión, — ¿Meditarlo?—

Gaila se encogió de hombros, — Cómo lo dije, no lo sé y no te hagas de ideas Spock. Es peligroso y estas mejor siendo vinculado con alguien que tratando de hacer eso.—

Spock resopló ligeramente, su otra oportunidad de no vincularse con T’Pring  desaparecida.

—No estés triste Spock. Quien sabe, tal vez  tú y T’Pring en realidad puedan llevarse bien. Posiblemente. Tal vez incluso te enamores. —

Amor. El amor, pensó Spock, no estaba en el vocabulario de un vulcano propio. El amor era una emoción. Si no fuera por el pon farr, Spock estaba convencido, que los vulcanos solo se aparearían por la lógica de la procreación. No era lógico. Y todos sus pensamientos sobre el amor, y el pon farr, y de vincularse le daba tal sensación desagradable en su estómago.

—Por favor discúlpame, Gaila, pero tengo que irme para prepararme para el viaje de mañana. Te deseo un feliz día de cumpleaños. Larga vida y prosperidad. —

Ella le dio una sonrisa triste. – Larga vida y prosperidad. —

Spock encontró a Nyota y le dijo adiós y ella le deseo suerte en su viaje. Demasiado enfocado en dejar la fiesta no se dio cuenta de que se chocó con alguien.

—Lo siento viejo, — Jim dio lavuelta y cerró los ojos reconociéndolo,— Oh, eres tú.—

Spock estaba cansado, estresado y sin humor para ninguna conversación. — Me disculpo, permiso.—

Él no se quedó lo suficiente para ver a los confundidos ojos azules que lo miraban irse.