Work Text:
Kon y Bart llevaban (al menos) dos horas tumbados en el sofá con una cantidad ingente de comida basura. En teoría estaban viendo una película, pero era tan mala que hacía mucho rato que la habían parado y habían empezado a hablar de todo y nada a la vez.
Después de discutir quién ganaría una pelea entre Cassie y un cocodrilo de 20 metros (el veredicto había sido Cassie, pero no eran un jurado muy imparcial), se quedaron en silencio un rato. Era uno de esos momentos en los que parece que se para el tiempo. Era de noche y solo tenían la luz de la película parada. A Kon le hubiera gustado enmarcar ese momento.
—Bart, ¿crees que soy homófobo?— era algo que le había estado rondando la cabeza a Conner últimamente y le había dado varias vueltas. Por algún motivo ese momento le pareció el más indicado para preguntar eso. Alomejor era el ambiente que se había formado .
Bart se quedó en la misma posición, tumbado con los pies apollados en la pared. Solo giró la cabeza poco a poco y lo miró con una sonrisa, casi como si esperara que fuera una broma, pero Kon iba muy en serio.
—¿Es broma?— preguntó después de ver qué Kon no se reía, este negó con la cabeza—. ¿Qué te hace pensar eso?
—Últimamemte... Me han molestado cosas que creo que no deberían molestarme... Y no sé por qué. Es lo único que se me ha ocurrido.
— ¿Y quieres ser homófobo?— Kon volvió a negar, esta vez con mucha más fuerza y determinación—. Bueno... Creo que el hecho de que no quieras ser homófobo ya es una señal de que no lo eres. Pero mucha gente tiene pensamientos inconscientes con los que ha crecido. ¿Por qué no me cuentas lo que ha pasado?
Kon suspiró y le explicó todo lo que le había rondado la cabeza durante los últimos días. El nuevo novio de Tim (Bernard, menudo nombre más feo) le irritaba mucho, a pesar de que era muy amable y en realidad no tenía ningún argumento para defender porqué le caía tan mal. Y no solo eso: sentía una especie de asco cada vez que Tim y él mostraban el más mínimo afecto. Cada vez que el nombre Bernard se mencionaba a Conner le daba un escalofrío. Se había dado cuenta de que siempre esquivaba los planes donde apareciera él.
Mientras lo explicaba había mantenido la vista fija en la pared. Había esperado rechazo inmediato por parte de su amigo. Que se enfadara con él. Que al menos su cara reflejara un poco de odio.
Pero cunado lebantó la mirada hacia Bart, se sorprendió de no ver nada de eso. Lo estaba mirando con una mezcla entre lástima y lo que debía ser el peor intento de disimular la risa que Kon había visto nunca. Casi como si estuviera viendo a un cachorro intentando ponerse de pie y fallando estrepitosamente una y otra vez.
—¿Qué pasa?— se defendió Conner—. Esto es serio, no quiero ser ese amigo imbécil que crea silencios incómodos.
—¿Esto solo te pasa con Tim?
—¿A qué te refieres?
—¿Cuando Cassie te dijo que era bisexual te importó?
—Bueno... A ver, seguí saliendo con ella, pero luego lo dejamos, ¿no? ¿Qué otra cosa podría hacer que odie tanto que Bernard y Tim se besen?
—¿No has pensado que alomejor te gusta Tim?— Kon no pudo evitar soltar una risita.
—Bart, eso no tiene ningún...
No acabó la frase.
Miró a Bart, que lo miraba con sinceridad (y se notaba que se estaba esforzando por no reír).
Conner se dió cuenta de que a lo mejor sí que le gustaba Tim. Madre de Dios, le gustaba mucho. Hasta ese momento no se le había pasado por la cabeza esa posibilidad. Ahora que Bart lo había dicho, no entendía cómo no lo había visto antes.
Todas las sonrisas cuando aparecía Tim. La forma en que cuando le apetecía hablar con alguien automáticamente pensaba en él. El odio que sentía hacia Bernard (y cómo no sentirlo). Todas esas señales que la gente normal suele ver a simple vista y que, por algún motivo, él había pasado por alto.
—Dios mío, eso tiene muchísimo más sentido...—Se tomó una pausa para respirar hondo. Se pasó los dedos por el pelo y soltó una risa nerviosa—. Soy tan tonto que antes de aceptar que me gusta mi mejor amigo he aceptado que soy homófobo.
Los dos empezaron a reír. Primero Kon. Luego Bart. Al principio fueron risas suaves. En poco tiempo estaban llorando de lo mucho que se reían. Estuvieron así al menos 10 minutos. Rieron como no habían reído en mucho tiempo.
