Chapter Text
Esa mañana en la orilla del dragón, Astrid había salido a pasear por la isla. No era algo que hiciera seguido, lo hacía cuando estaba de muy buen humor o cuando quería despejar su mente. Le encantaba jugar con Tormenta y perseguir a algunos dragones, tal vez también haciendo pequeños juegos.
Ese día en particular, después de ese pequeño paseo, decidió que parar un rato en un pequeño arrollo que había en la isla. Estaba recostada en su dragón, quien estaba acostado y tranquilo mientras veían el pequeño río.
—Nada como un paseo matutino para empezar el día. —Dijo con la voz llena de satisfacción antes de mirar a su dragón quien soltó un sonido de aprobación. La chica alarmante y acaricio la cabeza de su dragón mientras esté inclinada la cabeza satisfecha— Lo se, debemos hacerlo más seguido. de ahora en adelante, te prometo que…
No llego a terminar su frase antes de que un rugido de un dragón la interrumpiera. Astrid levantó la cabeza y vio como las aves se alejaban de un lugar con rapidez, supo que algo andaba mal.
Sin dudarlo le hizo una señal a su dragón, quien se levantó rápidamente y Astrid se subió a Tormenta para después darle un pequeños golpes suaves y el dragón salió volando hacia la dirección donde habían visto las aves hace unos segundos.
Astrid miró por los lados mientras el dragón avanzaba, antes de que a lo lejos vio algo que le llamo la atención y frunció el ceño.
—Por allá. —Le ordenó a la dragona quien inmediatamente fue volando hacia ese lugar.
Cuando llegaron, Tormenta bajo de forma lenta tratando de no hacer ruido, cuando tocaron suelo Astrid vio a muchos robustos hombres cargando baldes llenos de objetos y algunos con comida.
—Nunca antes había visto esos colores. —Murmuro mientras miraba atentamente a dónde estaban los hombres, hasta que vio la insignia que estaba en la vela del barco. — Pero conozco esa insignia. Estaba en la Guadaña. —Hablo para si misma mientras pensaba, después soltó un jadeo de sorpresa al darse cuenta de que eran. — Son cazadores de dragones. Vamos, Tormenta. Vamos a mirar mejor.
La dragona no escucho más y volvió a volar para acercarse mejor a dónde estaban los cazadores de dragones.
Mientras tanto, se ve a una pesadilla monstruosa golpeando con su cuerpo la jaula dónde estaba, gruñía con irritación tratando de escapar, mientras que Astrid observaba a lo lejos escondida.
La pesadilla monstruosa hizo un sonido de lo que parecía tristeza, y uno de los cazadores que pasaba por hay se acercó a su jaula y la golpeó con el mazo que tenía en la mano.
—¡Silencio, lagartija inútil! —Exclamo el cazador irritado.
El dragón le respondió con un gruñido profundo, a lo cual el cazador se rió en su cara golpeando un poco la jaula con el mazo. Pero no espero que alguien lo tomara de la cabeza y lo aplastará contra la jaula del dragón.
—Solo cargarlos. —Le dijo una voz fría y autoritaria
—Si, Ryker. —El cazador trago en seco— Lo siento, Ryker.
El hombre sonrió con una frialdad que hizo que el cazador sintiera escalofríos, Ryker enterró la cabeza del cazador en el hueco de la jaula del pesadilla monstruosa obligando al cazador a mirar al dragón frente a el.
— Miralos.
El cazador se obligo a su mismo a mirar al dragón, quien lo observaba con una frialdad y una mirada poco amable.
—Poderosos. Perfectos. Recuerda, son más listos que tu.
El pesadilla monstruosa soltó un gruñido hondo, antes de acercarse rápidamente hacia el hueco donde estaba la cabeza del cazador quien grito del miedo. Pero Ryker lo saco justo a tiempo del hueco y lo tiró lejos de la jaula, observo al dragón con diversión mientras este mordía la jaula.
—Pero no más que yo. —Se rio de forma burlona.
Pero esa risa duro muy poco, ya que empezó a oler el aire y frunció el ceño al captar un olor cerca de hay. Rodeo la jaula hasta mirar unas rocas, dónde estaban escondidas Astrid y Tormenta. Estás se escondieron más y Astrid se tapo la boca, pero Ryker ya las había encontrado y solamente sonrió.
— Ya atrapen a ese Nader. —Ordeno mientras apuntaba a la dirección donde estaban Tormenta y Astrid.
Los demás cazadores al escuchar a Ryker, dejaron lo que estaban haciendo que agarraron sus armas para ir rápidamente hacia la dirección donde les habían dicho donde estaban. Astrid por su lado subió rápidamente a Tormenta y está emprendió vuelo. Ryker y los cazadores las observaron, los cazadores estaban sorprendidos mientras que Ryker miraba tranquilamente la escena.
—¡Sácalos de aquí, Tormenta! —Le ordenó al dragón.
Tormenta rugió y voló rápidamente por encima de los cazadores, quienes se agacharon para no ser golpeador por las alas y la cola del dragón.
—¡Arqueros! —Ordeno Ryker.
—¡Disparen!—Grito uno de los tres arqueros que habían antes de disparar las fechas hacia Tormenta.
Tormenta sin ningún esfuerzo esquivo las flechas, después paso rápido por al lado de los arqueros quienes trataban de las flechas dañaran al dragón, pero no tenían suerte.
—¡Vamos, tormenta. A buscar a Hiccup!—Le ordenó Astrid a su dragona quien estaba apunto de darse la vuelta para irse.
Ryker por su lado, empujó a unos de los arqueros antes de agarrar el arco y apuntar hacia Tormenta. Astrid no se dió cuenta ya que tormenta había lanzado sus espinas hacia otros arqueros que estaban hay, a lo cual Ryker aprovecho y disparo su flecha, la cual atravesó la piel del Nader quien empezó a moverse de forma incomoda o muy rápido.
—¡Tormenta!—Exclamo Astrid sin saber por qué su dragona se comportaba de esa manera.
—Cuando un Nader dispara sus espinas, siempre deja el estómago expuesto. —Dijo Ryker mientras le devolvía el arma al Arquero.
—¡Vuela, tormenta! —Dijo Astrid ya desesperada por qué dragón no dejaba de moverse de forma desorientada.
Cuando tarto de que su dragón vuelva a volar, este dejo de volar ambos empezaron a caer al mar lo que provocó un grito de Astrid quien fue la primera en caer al mar, salió rápidamente a la superficie y se agarro a unos troncos que habían hay. Pero tormenta no llego a caer con ella, ya que unas cadenas agarro el cuerpo del dragón y la atrajeron al barco. Astrid veía como su dragón era llevado al barco donde estaba Ryker y sus Cazadores.
Ryker observo con una sonrisa como el dragón era subido al Barco, levanto la mano haciendo una señal para que se vallan de hay.
—¡Vámonos!
—¿Y que pasa con el Jinete? —Pregunto uno de los cazadores.
—¡No importa! —Grito mientras se daba la vuelta— Tenemos al dragón. —Sonrió diciendo eso último.
Astrid veía como el barco se alejaba de donde ella estaba, escuchaba las risas de los cazadores. Ella jadeaba de dificultad por el momento que vivió hace unos segundos, extendió el brazo con desesperación hacia el barco.
—¡Tormenta!—Exclamo en un grito de desesperación, pero sabía que no los podía alcanzar. — Te encontraré…
Estaba muy débil para simplemente ir a la orilla de la playa, sus fuerzas eran muy pocas, escuchó un relámpago detrás suyo lo que significa que una tormenta llegaría pronto a la isla.
En otro lado de la orilla, Hiccup miraba hacia el mar mientras Chimuelo estaba a su lado, el rostro de Hiccup estaba lleno de preocupación y confusión al mismo tiempo. Detrás de el escucho unos pasos, no hizo falta mirar atrás pues sabía quién era.
—¿Todavía no aparecen? —Pregunto Patapez mientras miraba a Hiccup con el ceño fruncido, al ver que su amigo no respondía su pregunta decidió seguir hablando para calmarlo. — Quizás estén explorando y perdieron la noción del tiempo.
—Nunca se va todo el día así. —Respondió Hiccup inmediatamente— No son decirle a nadie.
—¿Recuerdas cuando no llego a su fiesta sorpresa por qué estaba montando un perímetro de defensa en Berk? —Le pregunto Patapez tratando de que Hiccup no se preocupara tanto.
—Si. —Dijo Hiccup, aunque si voz no parecía muy convencida.
—Si! ¿O la vez que decidió practicar lanzamiento de Hacha por la noche y sorprendió a Sven en el bosque?
—Si pero…
—Si, no creo que se haya recuperado de eso. Y la vez también en la que…
—Patapez, gracias por querer que me sienta mejor. —Lo interrumpió Hiccup mientras hacía un gesto con las manos en señal de compresión. — Pero, esto es diferente…algo está mal, puedo sentirlo.
Ambos jóvenes se dieron la vuelta al escuchar el sonido de los truenos acercándose, miraron hacia el mar donde se veían las nubes negras acercándose a la orilla.
—Sabes, si alguien está preparado allá afuera es Astrid. —Le dijo Patapez mientras se acercaba al lado de Hiccup.
—Si, tienes razón. Tienes razón, patapez. —Despues miro a su compañero, con el rostro serio. — Pero tenemos que encontrarla igual.
Patapez quedo en silencio unos segundos, luego asintió con la cabeza dándose la vuelta para irse. Hiccup se quedó mirando un rato más al frente, escuchando los truenos que venían con la lluvia que se aproximaba, después se dio la vuelta para seguirlo.
"Aaah, Aaah."
Hiccup dejo de caminar al escuchar esa voz, era…¿Masculina? La voz se escuchaba profunda y serena, pero tenía una presencia que inquietaba a Hiccup, lo que hizo que frunciera el ceño y mirara de nuevo hacia el Mar. A su lado Chimuelo levanto la cabeza de inmediato al escuchar la voz, miraba a los lados ladeando la cabeza como si buscara algo invisible frente a ellos, eso hizo que Hiccup se diera cuenta que no solo el había escuchado esa voz.
—…Patapez.
—¿Si? —Respondio el rubio dándose la vuelta para mirar a su amigo
—¿Tú…escuchaste esa voz? —Pregunto Hiccup mientras entrecerraba los ojos y miraba hacia el mar.
—¿Que voz? —Pregunto Patapez frunciendo el ceño confundió.
"Aaah, Aaah."
—¡Esa voz! —Exclamo Hiccup apuntando hacia el océano antes de mirar a su amigo.
—Hiccup…Yo no escucho nada. —Le dijo Patapez con cuidado al ver la reacción de su amigo, no entendía a qué se refiera con "Esa voz." Pues no había oído nada.
Eso solo hizo que Hiccup se confundiera más de lo que que ya estaba, miro de nuevo hacia el Mar con incredulidad. Después negó varias veces con la cabeza, pensó que seguramente era solamente su imaginación jugándole una broma por el estrés y la necesidad de ir a ver donde estaba Astrid.
En otro lado del Archipiélago, el mar estaba muy fuerte, las olas grandes se movían entre si con mucha agresividad en donde estaba Astrid, quien estaba pálida por estar tanto tiempo en el agua y además cada vez se podía sostener menos del tronco donde estaba. Ella miró al cielo con cansancio, cuando vio los relámpagos y los estruendos de la tormenta se desespero.
—Grandioso. —Dijo con sarcasmo mirando al cielo.
En otro lado, Hiccup ya estaba montado en Chimuelo mientras avanzaban rápidamente bajo la lluvia, los demás iban detrás de el montados en sus dragones. Después Hiccup hizo que Chimuelo parara, el dragón quedó en el mismo lugar mientras agitaba sus alas para seguir volando, los demás dragones hicieron lo mismo.
—Vamos todos en direcciones diferentes. Yo iré al sur. —Dijo Hiccup mientras miraba a sus amigos.
—No. Yo debo ir al Sur. —Dijo Patan mientras miraba con reproches a Hiccup.
—¿Y eso por qué? —Pregunto Hiccup dándose la vuelta para mirar a Patan con confusión e incredulidad.
—Por que a Astrid le gusta volar al sur, y obviamente está esperando que la te yo. –Le respondió Patan con aire de superioridad y arrogancia.
Hiccup solo pudo poner los ojos en blanco rápidamente, después soltó un suspiro corto de molestia.
—Como dije, iré al sur. —Le dijo Hiccup con Firmeza
—Lluvia, viento, todos separados. —Hablo Brutacio mientras movía sus manos de un lado a otro con exageración. — Parece la oportunidad perfecta para que una bestia salvaje marina salga de las profundidades del océano y nos lleve…Uno por uno. —Dijo apuntando a cada uno de ellos.
—Bien, chicos. Vamos a buscarla. —Dijo Hipo mientras se movía a Chimuelo para que los demás lo vieran.
Los demás asintieron con la cabeza, Patapez fue con albóndiga hacia un lado, y los Gemelos fueron con Eructo y Guacara hacia otro lado. Solamente quedaron Patan e Hipo, quien estaba apunto de ir al sur como dijo pero Pagan le esquivo el paso.
—Se pondrá muy triste si la rescatas tu en mi lugar. —Dijo Patan tratando de que Hipo no valla al sur.
—Ah, no te preocupes, le diré que fuiste tu. —Le respondió Hipo tranquilo.
—…¿Harías eso por mí?—Pregunto muy ilusionado y casi agradecido.
—No, por supuesto que no. —Le respondió de forma seca mientras tiraba de Chimuelo hacia atrás y empezaba a volar hacia el sur.
Chimuelo voló rápidamente por encima del mar, a veces esquivando alguna que otra Ola grande que había, Hipo miraba de un lado a otro con tratando de buscar alguna que otra señal de Astrid, pero no encontraban nada.
—…¿Dónde estará…?—Se pregunta a sí mismo mientras Chimuelo sigue volando cerca. El dragón emitió un pequeño sonido de preocupación y Hipo le acaricio la cabeza. —Lo sé, amigo. Yo también estoy preocupado por ella. Pero la lluvia no mejora las cosas.
"Aaah, Aaah."
Chimuelo de detuvo en seco tan rápido que Hiccup se agarró fuerte a su montadura para no caer al agua por el movimiento brusco, estaba confundida, había escuchado de nuevo ese canto, pero ahora estaba cada vez más cerca.
—…¿Otra vez esa voz…?—Pregunto incrédulo.
"Aaah, Aaah."
Hipo frunció el ceño, no entendía de por qué….pero quería ir hacia esa voz, en ese momento Chimuelo emitió un sonido que no alcanzo a distinguir de que era, pero el dragón fue tan rápido que fue volando rápidamente hacia una dirección y Hipo se agarró fuerte por si acaso.
—¡Chimuelo! ¿¡Qué haces!? —Le pregunto a su dragón, incrédulo de que prácticamente haya cambiado de dirección para ir a donde estaba esa voz. —¡Ay que volver, tenemos que buscar a Astrid!
Trato de hacer todo lo posible para que el dragón diera la vuelta, pero este era mucho más resistente que no le hizo caso a su jinete y voló aún más rápido. Hipo estaba confundido ¿Por qué su dragón seguía esa voz? ¿Que tenía de especial ese canto que hacía que su dragón fuera rápidamente a esa dirección? Todo le parecía surrealista.
En otro lado, Astrid estaba casi inconsciente, miro hacia arriba y solo vio los relámpagos. Ella frunció el ceño, pero no llego a pensar antes de empezar a perder la conciencia y una ola grande la arrastró del tronco dónde están sujetada y su cuerpo cayó al fondo del mar poco a poco.
En ese momento alguien cayó al agua también, era Hiccup. Quien justo había visto a Astrid desde el cielo, así que se lanzo desde Chimuelo y empezó a nadar como pudo para Alcanzar a Astrid. El problema era que ella se estaba hundiendo muy rápido hasta el fondo del océano.
Hiccup sabía que no podía nadar más al fondo pues se estaba empezando a quedar sin Aire, tuvo que dejar de patear pues empezó a toser por la falta de oxígeno, el problema es que no podía volver a la superficie a volver a buscar Aire, pues eso significaría que el cuerpo inconsciente de su amiga caería al fondo del mar y nunca más vuelva a recuperarlo.
Pero justo cuando estaba perdiendo la esperanza, vio un brillo raro debajo de donde estaba Astrid, era…¿Unos ojos? Hiccup entrecerró los ojos debajo del agua vio unos ojos que lo sorprendieron. Eran unos ojos azules…pero no azules como siempre había visto como en los ojos de Astrid, no, estos eran ojos azules más oscuros. En medio de ellos tenían unas pupilas raras, como si fueran la forma de un poco de nieve y eran de un blanco puro.
No podía ver más que solo eso gracias a que esa criatura ¿O persona? Estaba debajo del fondo del mar y no podía distinguirlo, Hiccup empezó a toser debajo del agua por la falta de Aire y miro el cuerpo de Astrid que ya estaba empezaron a dejar de verse por el fondo oscuro. Hasta que la criatura de ojos Azules pareció moverse hacia Astrid, en un movimiento, Hiccup logro ver la mano de la criatura ponerse en la espalda de Astrid y como si fuera nada, la empujó hacia arriba para que valla a la superficie.
Hiccup se quedó unos segundos cortos mirando eso, pero no pudo seguir contemplando más a la criatura pues le quedaba muy poco oxígeno. Cómo pudo, se acercó a Astrid y la agarro por la cintura, Nado rápidamente hacia la superficie y Chimuelo que estaba esperándolos, apenas los vió agarro a su jinete de brazo y lo subió a el junto a Astrid a su lomo y emprendió vuelo hacia el cielo.
Hiccup pudo empezar a tomar aire tranquilo mientras sostenía el cuerpo de su compañero, estaba muy agitado y todavía desorientado por lo que acaba de ver hace unos segundos. Después miro a Astrid, quien estaba pálida gracias a la hipotermia que sufrió al estar en el agua tanto tiempo.
—Astrid…—Dijo Hiccup, pero cuando la chica no respondió la agitó un poco— ¡Astrid! —Grito, ahora desesperado.
La chica reaccionó y tosió el agua que había tragado cuando cayó al fundo del mar, después abrió los ojos débilmente y miro a Hiccup.
—…¿P-por que tardaste…tanto?—Pregunto con la voz temblorosa.
—¡Ay, gracias a Thor!—La abrazo rápidamente antes de volver a mirarla– Ya estás a Salvo, tranquila.
Astrid sonando débilmente después del abrazo, Hipo la acomodo atrás de su espalda permitiendo que lo sostenga de la cintura. Pero aún así, aunque estaban llenando de nuevo hacia la orilla…aún tenía una duda de lo que había visto hace unos minutos bajo en agua. Miro hacía el océano, dónde habían estado hace unos minutos, no había nada, solo olas agresivas y la lluvia que todavía seguía. Hipo decidió no seguir restándole importancia a eso, así que solo volvió a mirar al frente, dejando que Chimuelo lo llevara de nuevo hacia la Isla.
