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Excursión Pokemon. ¿Me enfrentaré a Hirose?

Summary:

Nakamura Okuto aspira a ser líder de gimnasio de tipo agua, por lo que se inscribe a la escuela de entrenadores Hoshimi, donde conoce a Aiki Hirose, y se enamora a primera vista.

Pero en su primer día, debido al repentino torneo Pokémon del aula, se vuelven rivales.

Ahora, todo el grupo irá a una excursión. Es el momento perfecto de Nakamura para ser amigo de Hirose y no solo su rival.

Notes:

Au de Go for it Nakamura-kun X Pokémon donde todos son entrenadores Pokémon.
Parte de Nakahiro Stories Originalmente subido a Wattpad.

En este Hilo podrán ver los equipos de los personajes:
https://x.com/CureAmulet/status/2082615581644067179

Aparece un OC.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

El sonido de un despertador sonaba en la habitación, anunciando la señal de que un nuevo día había llegado. Unos tentáculos se extienden hasta la mesa de noche para apagar el despertador, para posteriormente, seguir subiendo su recorrido hasta la cama del entrenador. Su peso no fue suficiente para despertar al chico, por lo que no le quedó opción de llenar tocar la cara del azabache con sus tentáculos.

—Mmmm... Ya basta...— Murmuró entre sueños mientras se volvía a acomodar entre las sábanas.

Los tentáculos del pokemon pulpo volvieron a molestar, esta vez sacando la sábana de la cama, para posteriormente, golpear a su entrenador con su cabeza.

—¡AH! ¡TAKO-CHAN! ¿Qué te pasa?— Se quejó Nakamura luego de despertar con enojo frente a su pokemon, quien solo se limitó a reír y aplaudir con sus tentáculos.

—Hasta que despiertas, estaba cansado de escuchar tu despertador.— Escuchó la voz de su compañero de cuarto, quien estaba vestido y acompañado de un pequeño Zorua que reía ante la situación, haciendo suspirar al azabache con pesar.

—Ya voy, ya voy...

POV. Nakamura

 

Me llamo Okuto Nakamura. Tengo 15 años, y soy un entrenador Pokémon común y corriente, buscando especializarme en tipo agua para ser líder de gimnasio. Mi sueño maravilloso, interrumpido por mi Octillery, Tako-chan, y para colmo, molestado a primera hora de la mañana por mi compañero de cuarto, Mukai. Ahora me duele la cabeza en un día sumamente importante.

Soy estudiante de la escuela especial de entrenadores Hoshimi, una academia especializada para entrenadores con grandes aspiraciones. Enseñan todo lo necesario para convivir en el mundo de los Pokemon. No importa si quieres especializarte en batallas, coordinación, crianza, concursos, o lo que sea que haga el club de ocultismo, hay de todo un poco para aprender.

Cuando llegué, tenía un objetivo claro... y ahora tengo dos. Ser el próximo líder de gimnasio de tipo agua de Hoenn, y ganar el corazón de Aiki Hirose, el chico más lindo, más puro, y sobre todo...

Es alguien que de pronto cree que soy su rival, cuando yo quise ser su amigo.

Todo es culpa del primer día de clases, les voy a contar brevemente.

Gracias a Arceus, quedamos en el mismo grupo de clases, y estaba tan emocionado. Desde que lo vi en la ceremonia de apertura, no podía dejar de verlo. Me flechó totalmente, me tenía bajo sus pies y no me conocía en absoluto. Estaba incluso rezando por ser su compañero de habitación al final del día, volvernos mejores amigos de toda la vida y poder conquistarlo de esa manera. Pero no se puede tener todo lo que se quiere en la vida, como habrán podido notar.

Volviendo al día en que nos conocimos, llegué a mi salón de clases. Estaba totalmente nervioso, pero tenía a mis Pokémon conmigo, principalmente a Tako-chan y Coral, que me llevan acompañando en mi entrenamiento desde que tengo memoria, y sé que me apoyarán en todo. Bajé la mirada hacia Coral, quien me acompañaba esta vez en clases. Me dedicó una sonrisa y pude sentirme aliviado nuevamente para prestar atención a clase.

Otogiri-sensei decidió comenzar su clase, haciendo una dinámica junto a Niou-sensei, el maestro de educación física.

—Al ser una clase de números parejos, y todos tener un compañero Pokémon, haremos un pequeño torneo en el patio. Véanlo como la liga Pokémon de la academia Hoshimi— Empezó a explicar— Los ganadores, podrán elegir primero que todos los alumnos un nuevo compañero Pokémon que los acompañe.

Y así, se hizo un torneo. No quiero presumir, pero no fue tan difícil. Takeuchi fue mi primer oponente y no me dió pelea. Coral, mi Mareanie, no es la más fuerte, pero mi Lapras, Icy, fue el verdadero ganador de la mayoría de mis batallas. Gracias a ellos, llegué a la final, y me tocaba enfrentarme a...

¿¡HIROSE AIKI?!

De pronto, en mi primer día se estaba decidiendo quien sería el más fuerte de todo el aula, quedaba todo entre el amor de mi vida y yo.

—Bien chicos— El profesor Niou era un técnicamente el réferi de todo el torneo— La final del torneo de la clase 1-A es entre Okuto Nakamura y Aiki Hirose. Cada uno puede utilizar un Pokémon, y terminará cuando ninguno de los dos pueda continuar. El ganador, podrá elegir primero un nuevo compañero.

—¡Hirose! ¡Tienes que vengarme a mí y a Croagunk!— gritó Takeuchi, ¿Tanto le afectó que quiere venganza?

—¡No se te ocurra perder!

—¡Vamos Nakamura! ¡Tú puedes!— Escuché la voz de Kawamura apoyarme, mientras su Grafaia sostenía un cartel que dibujó improvisadamente con mi rostro en él. Sus amigas también me estaban apoyando, pero admito que me daba un poco de vergüenza.

Vi como Hirose se acercó a mi y me extendió la mano. ¡Me va a dar la mano!

—¡Tengamos un buen combate!

Estaba tan emocionado, parece que le gusta combatir. Por un momento pensé que quizás le atraigan las personas fuertes en combate. Entonces, si le ganaba, pensé que llamaría su atención, seríamos amigos cercanos y así empezaría nuestra historia de amor.

Reaccioné y le di la mano y solo pude asentir en silencio por la vergüenza. Tenía un objetivo ahora: Ganarle a Hirose y hacer que me admire y así conquistarlo.

—Coral, Tako-chan, esta es mi oportunidad, si le ganamos a Hirose, es posible que me admire y seamos cercanos, ¡Tenemos que ganar!

—¡Mareanie!

—¡Tillery!

Ambos chocaron sus tentáculos, y estaban motivados a animarme. Pero si quería ganarle a Hirose, necesitaba al más fuerte de mi equipo hasta ahora. Ellos lo han hecho bien hasta ahora, pero debo darlo todo, ¡Para ganar el corazón de Hirose!

—¡Prepárense!

Nos colocamos en nuestras posiciones del campo de batalla y el combate comenzó. Decidí sacar a Icy, mi confiable Lapras, mientras Hirose decidió usar a su Eevee. Recuerdo atentamente haber visto su combate anterior contra el Mukai y su Zorua. Es muy hábil, debo admitirlo, pero no pensaba perder.

—¡Comiencen!

—¡Eevee! ¡Ataque rápido!

Decidió ir a la ofensiva directamente contra mí, atacando a Icy con velocidad, considerando que al ser pequeño, es más rápido. Pero Lapras es un Pokémon resistente, por lo que aguantó todos sus ataques.

—¡Resiste Icy!— La empecé a animar— ¡Hidropulso!

—¡Copión!

Esto puede ser un problema, ambos atacaron, pero el Eevee de Hirose usó el mismo ataque contra Icy. Ambos ataques chocaron, pero nadie se había hecho daño. Los ánimos de nuestros compañeros no se habían hecho esperar. Los amigos de él se volvieron animadores de repente, no podía creerlo. Voltee detrás mío ¡Y de repente también tenía animadores! ¿Esos Plusle y Minum me estaban apoyando con pompones eléctricos?

Me estoy avergonzando.

—¡Hirose! ¡Haz que Eevee gane! ¡Tienes que vengarnos!

—¡Ya lo sé Takeuchi!

Él sonrió, que feliz soy. Sentí el cabezazo de Octillery en mi cadera, haciéndome reaccionar. Pero eso me dió una idea. Le pedí a Icy que usara Hidropulso nuevamente. Esta vez, Eevee lo esquivó continuamente, pero no teníamos intenciones de pegarle en absoluto. Hirose, por su parte, le dijo que siguiera atacando con ataque rápido, mientras contraatacábamos.

Pero finalmente, el plan tomaba forma. El suelo del campo de batalla estaba totalmente húmedo, haciendo resbalar a Eevee cuando esquivaba y finalmente pudimos darle un golpe.

—¡Eevee! ¡Quédate quieto! ¡Vas a resbalar!

—Tu velocidad no va a ayudarte, ¡Neblina, Icy!

Con mi orden, el campo quedó en una neblina helada. El frío se sentía, y la visión tanto Pokémon como entrenador quedaron nubladas, y no podían ver a Icy.

—Que frío...— Le escuché decir mientras buscaba a mi compañero con la mirada— ¿Dónde está?

Hazlo Nakamura, puede que te admire si ganas, y hasta te pida consejos de combate, estudien juntos y sean los mejores amigos de toda la vida.

—¡Rayo Hielo! ¡Y deslízate!

A través de la niebla, se escuchó la voz de mi Icy acertar el ataque hacia Eevee. Hirose intentó contraatacar con bola sombra, pero sus ataques no acertaban. Ahora con el suelo húmedo, mi Lapras era más rápido desplazándose, logrando esquivar sus ataques consecutivamente. Le había robado su estrategia. Levanté la mirada hacia Hirose, y se veía nervioso. Estaba seguro que mi plan estaba funcionando.

Cuando la neblina se disipó, hubo silencio.

Eevee se encontraba congelado, sorprendiendo a Hirose, mientras Icy estaba victoriosa al otro lado del campo. El profesor se acercó y declaró el combate finalizado, al ver como el hielo se rompía, pero Eevee no podía continuar, y así declarándonos ganadores.

Estaba feliz, felicitando a mi querido Pokémon y dándole una baya como premio. Hirose, por su parte, se acercó a su compañero, cargándolo en sus brazos y acomodando el pañuelo del cuello del mismo. Mi padre decía que un combate puede hacer que tenga nuevos amigos, por lo que intenté dejar mi timidez y pena de lado y me acerqué a él, intentando sonreír.

—T-Tú y tu Eevee lo... lo hicieron muy bien, m-me tuvieron contra las cuerdas un momento, jaja...

Él se me quedó mirando unos segundos que se sintieron eternos. No sabía si era asombro o miedo, se supone que hice mi mejor cara amistosa. Me hizo pensar un momento que me odiaba, hasta que abrió la boca.

—¡No pienso perder la próxima vez!

¿Cómo dices, mi amor? ¿Perder? Espera

—Eres fuerte, lo admito... ¡Pero yo no pienso perder! ¡Te venceré la próxima!— Me dijo mientras abrazaba a su Eevee, quien también parecía determinado para seguir peleando, aún después de quedar debilitado.

Quería explicarme, pero las chicas de la clase fueron más rápidas.

—¿Escucharon eso, chicas? ¡Hirose le declaró la guerra a Nakamura!

—Lo sabía, sabía que mi amigo no se quedaría de brazos cruzados, ¡Sensei! ¡La revancha!

Por influencia de los chicos y profesores, ahora era el número uno de la clase, y Hirose tomó mi combate amistoso como un desafío, y nos declararon eternos rivales desde el primer día de clases.

Arceus, ¿Por qué?

(...)

 

Y eso fue lo que pasó en mi primer día, pasaron 3 meses desde aquel entonces. Elegí un Mudkip como nuevo compañero, y le puse el apodo de Ao-kun, y ahora es un poderoso Swampert. Y recuerdo que Hirose eligió un Fuecoco.

¿Qué como lo recuerdo? Sé todo de él, y además, es un comelón que está ahora mismo en la cafetería, arrasando con el desayuno de los Pokémon de Takeuchi.

—¡Hirose! ¡Controla tu agujero negro de Pokémon!— Le gritaba mientras cargaba al pequeño Pokémon, que tenía unas 10 bayas en sus pequeños brazos.

—Lo siento, lo siento— se disculpó mientras tomaba a su compañero en sus brazos, con una sonrisa en sus labios mientras lo regañaba.

Era demasiado lindo. Pero no me podía quedar parado mirándolo a mitad de la cafetería. Mi compañero de cuarto, Mukai, es uno de sus mejores amigos, y no quiero que me delate con él, aunque estoy casi seguro que lo asbe. No nos llevamos mal, pero me hubiera gustado que Hirose fuera mi compañero de cuarto, y fuéramos amigos. En cambio, cada que nos vemos...

—¡Oh! ¡Nakamura!— Hablando del rey de roma, me localizó desde donde estaba y se acercó a mí junto a su Eevee, Fuecoco en sus brazos y un Raichu— ¡Mira! ¡Encontré una piedra trueno y mi Pikachu evolucionó a Raichu! ¡Ahora sí te ganaré en el siguiente torneo de clase!

—¡Rai Rai!— Vi como el Pokémon soltaba chispas por sus mofletes. Se veía determinado y listo para pelear.

—A-Ah...— Cálmate Okuto Nakamura, actúa normal, bajé la mirada hacia Tako-chan, quien observaba con atención al Raichu, y entonces decidí seguir la conversación— C-Claro, no pienso perder, p-pero me gustaría- Fui interrumpido.

Sin haberlo esperado, fue golpeado por una cola llena de pintura en la cara. Ahora mi rostro era de color verde y sostuve en mis manos la responsable de mi vergüenza. Un Smeargle con la lengua afuera, y conocía a la entrenadora responsable.

—¡Kawamura!— Me giré enojado mientras la veía correr hacía nosotros. Solté al compañero de mi amiga y este salió corriendo hacia mi ella, quien me miraba avergonzada.

—¡Lo siento, Hirose, Nakamura!— Se disculpó haciendo una reverencia— Grafaia y Smeargle empezaron a pintar en el lienzo del otro, se pelearon y lo lanzó por toda la cafetería.

No pude evitar suspirar. Sé que no fue su intención, pero interrumpiste mi charla con Hirose. Esto es terrible. Volteé mi mirada hacia él y vi como me ofrecía un pañuelo con una sonrisa.

—¿Te encuentras bien?

Asentí con vergüenza mientras me limpiaba la cara.

—Prometo que te lo regresaré...

—¡No te preocupes por eso! Nos vemos en clase, no olvides mi revancha— Fue todo lo que dijo antes de irse.

—¿Qué? P-Pero yo...

Sentí los tentáculos de Tako-chan subir a mi hombro mientras me acariciaba la cabeza. No pude evitar suspirar de nuevo y voltear a ver a la culpable de arruinar mi momento.

—Hifumi Kawamura... ¡Me las vas a pagar!

 

(...)

 

—¿Cómo pudiste hacer eso? Era el momento de pedirle que seamos amigos, yo no quería que fuéramos rivales por un tonto torneo para los interesados en combate, te odio, te odio, te odio.

Estábamos las chicas y yo en el salón de clases por nuestro lado, el profesor no había llegado, por lo que cada grupo del salón andaba hablando por su lado.

—¡Sabes que no me odias porque te hago tus dibujos! ¡Ya te pedí perdón!

—Tu Smeargle me llenó de pintura y tu Grafaia casi me envenena, ¡Siento que me estás saboteando! Wuaaaaa— Oculté mi rostro con mis manos mientras empezaba a sollozar— Nunca le voy gustar...

Sentí las palmadas de Masako y Yuuka en mi espalda, intentando consolarme. Sé que no es culpa de Hifumi, pero era mi momento. O al menos eso quería creer. Nos volvimos amigos el primer día de clases por compartir un gusto en común: El manga BL. Ellas empezaron a shipearme con Hirose, cuando vieron el potencial del "Rival to Lovers". Y no les iba a quitar la ilusión, porque en el fondo quería eso.

—Vamos Nakamura, no estés triste— Intentó animarme Yuuka mientras me mostraba un panel de un manga— Mira, Hifumi lo dibujó para ti con ayuda de sus Pokémon, y Gardevoir y yo le dimos apoyo, ¿Verdad Masako?

—¡Sip! Te hará sentir mejor, te lo garantizo.

Bajé la mirada. Éramos Hirose y yo en una escena muy bonita y llena de colores vivos. No pude evitar colorarme y tomar el arte en mis manos. Realmente no puedo enojarme con ellas.

—Gracias... Bien, te perdono.

—¡Yey!

¿Pero cómo podré acercarme a Hirose? Ah...

 

POV. Hirose

 

—No puedo creer que encima sea el mejor amigo de mi linda Yuuka...

Takeuchi lleva desde el inicio del año escolar quejándose de la cercanía de Nakamura con Hamaoka, mientras ella lo ha rechazado varias veces. ¿No sabes hablar de otra cosa? Sí, también noté su cercanía el primer día, pero no me quejo en voz alta.

—Pero esto no se va a quedar así, hoy tendremos una excursión en el valle Pokémon de las afueras, encontraré una piedra Alba para mi Kirlia, será un poderoso Gallade, le ganaré a Nakamura y Yuuka tendrá que caer rendida a mis pies, ¡Muahahahaha!

—Llevas diciendo eso toda la semana— Mukai ya estaba cansado de los planes de nuestro amigo— Además, si Hirose no pudo ganarle, ¿Cómo piensas que ganarás tú?

—¡Oye! ¡Le ganaré la próxima! ¿Verdad, Eevee?

—¡Vee Vee!— Lo vi asentir con la cabeza mientras movía la cola.

—¡Eres el mejor!

Sonreí con determinación mientras acariciaba su cabeza, procurando no despeinar su fleco. Desde que me inscribí en la escuela de entrenadores Hoshimi, vine con un objetivo en mente: Prepararme para ser lo suficientemente fuerte y vencer la liga Pokémon. Lo intenté una vez, y digamos que no salió nada bien. Por supuesto, también vine a hacer muchos amigos.

El primer día fue muy interesante, no sabía que tendríamos un torneo, considerando que no todos están interesados en el combate. Por ejemplo, Hamaoka quiere participar en concursos Pokémon, y su amiga Kawamura parece interesada en la crianza y el arte. Pero yo estaba emocionado. Había oído rumores de un estudiante escalofriante especialista en Pokémon de tipo agua, ¡Y resultó estar en mi clase!

Debo admitir que me daba miedo llegar a la final con él. Su mirada era aterradora y mi Pikachu estaba cansado, y decidí participar con Eevee. ¡Pero aunque era mi Pokémon más fuerte, perdimos!

Normalmente, me sentiría frustrado, pero no. Estaba totalmente emocionado. No es como cuando entrenaba con Mukai o Takeuchi y perdía en el intento, era muy diferente. Quería repetirlo y conocerlo, pero ahora todo el mundo nos consideraba rivales. Me parecía divertido y creí que eso era lo que sentía: la rivalidad de querer ganarle, pero no estoy seguro del todo.

—Estudiantes, presten atención— Vi llegar al profesor Otogiri, pero ninguno de los estudiantes estaba prestando atención en absoluto.

Eran muy ruidosos. Por más que intentó buscar nuestra atención, no lo lograba y tuvo que recurrir a medidas extremas. Se acercó a un compañero que iba acompañado de un Whismur, y colocó al Pokémon morado en la mesa del maestro. Tuve que taparme los oídos para lo que ocurrió a continuación.

El pequeño empezó a llorar y su grito se escuchó por todo el salón, rompiendo tímpanos, solo para captar nuestra atención. El profesor le dió una baya y sus llantos cesaron, reinando el silencio.

—Ahora que tengo su atención— Sonrió con malicia mientras encendía la televisión del aula para explicar— En breve, saldremos a la excursión al valle Pokémon, como podrán ver en la pantalla, es un lugar bastante abierto y espacioso. Hay un bosque cercano, un lago y no muy lejos están las montañas que conectan con la cordillera. Iremos con estudiantes de segundo y tercer año, y formaremos grupos para que no anden por separado, ya que hay varios Pokémon peligrosos que no podrían enfrentar solos.

—¡Profe!— Lo llamó Yuuka— ¿Formaremos nosotros los equipos?

—Puedo permitirles formar su grupo, pero irán acompañados de estudiantes de grado superior con experiencia en combate, y puede que se les unan estudiantes de otros grupos. Lo importante es que no pueden estar solos.

Los susurros no se hicieron esperar, porque ya escuchaba a nuestros compañeros formar sus grupos, incluso Takeuchi estaba planeando la manera de estar en el grupo de Yuuka. El profesor volvió a captar nuestra atención cuando vimos que el Whismur de antes empezaba a abrir la boca. ¿Cómo una cosita tan pequeña tiene un vozarrón tan potente? Que miedo.

—En la excursión, tienen un propósito: Investigar la zona. Los Pokémon que habitan en ella, tomar fotos con su SmartRotom y hacer un reporte con su tema de interés principal. Para corroborar su trabajo, si están investigando un Pokémon en especial, pueden traerlo a clase y presentarlo. ¿Alguna pregunta?— Al ver que nadie preguntaba nada, solo pudo suspirar— Bien, pueden formar sus grupos, nos vamos en 2 horas para llegar al valle a tiempo para la hora del almuerzo y regresar al atardecer.

(Teléfono que se usa en el mundo Pokémon en la actualidad)

Eevee se veía muy emocionado porque saldríamos de la escuela a una excursión, no dejaba de mover su cola, y el Zorua de Mukai también se veía emocionado, pues empezaron a jugar entre ellos. Takeuchi por otro lado, se levantó de golpe de su asiento.

—¡Haremos equipo con Yuuka! ¡Voy a preguntarle!

—Espera, Takeuchi...— Intenté detenerlo, pero se había ido. No pude evitar suspirar— ¿Crees que Oomori haga equipo con nosotros?

—Pensé que querrías hacer equipo con Nakamura, ya sabes, para su "revancha" y puedas ganar.

—No me gusta el tono en que me estás respondiendo— Pude sentir el calor en mis mejillas cuando dijo revancha levantando los dedos entre comillas— Seguro hará equipo con Kawamura, le cae ella mejor que yo.

—¿De verdad? ¿Oíste eso Nakamura? Hirose no quiere hacer equipo contigo.

Levanté la mirada asustado para darme cuenta que se encontraba a mi lado. Salté de mi asiento asustado y nervioso por su repentina aparición. ¿Por qué Mukai no me dijo nada? Su mirada me estaba matando, ¿Por qué me veía así?

Mi sorpresa no duró mucho al darme cuenta que había otro Nakamura atrás del que estaba frente a mí, quien hablaba con Takeuchi y Yuuka. Volví a ver al Nakamura frente a mí y noté como una cola se asomaba por atrás.

—¡Zorua! ¡Basta!— Me enojé y le apreté la cola, haciendo al falso Nakamura reírse con malicia y volviendo a ser el Pokémon de siempre regresar con Mukai— No puedo creer que caí en su engaño, de nuevo...

No era la primera vez que hacían una imitación de Nakamura frente a mí. Como son compañeros de cuarto de él, Zorua puede fingir casi a la perfección su apariencia, como si fuera un humano, si no fuera por que la cola todavía no puede camuflarse. Saben que su mirada seria me aterra en el fondo, es muy profunda y seria a primera vista cuando se me acerca. ¿Será que como es mi rival, me odia y por eso se me queda viendo así? Aunque...

Hoy cuando le hablé en el desayuno, parecía querer decirme algo... ¿Qué habrá sido?

—Es que eres muy ingenuo, ¿Por qué le pides combatir cada que se encuentran?— Me preguntó entre risas por la broma.

—Así es como se forman amistades, ¿No? Cuando dos entrenadores se miran, empieza el combate y se forma una conexión, ¿Nunca te han dicho eso?

—¿Quién te enseñó eso?

Okay, lo admito, cuando me venció aquel día, me puse nervioso y no supe que otra cosa decirle. Él y su equipo eran mucho más fuerte que nosotros. Esa frase la escuché por ahí antes de empezar a clases y creí genuinamente que iba a funcionar para hacer amigos.

—Pues...— Antes de explicarle, fui interrumpido.

—¡Adivinen quien hará equipo con la chica más hermosa del aula llamada Yuuka!— Finalmente llegó.

—¿Y nosotros qué?

—Ah sí, ustedes también. Las chicas me hicieron incluir a Nakamura en el grupo, y Oomori se unirá a nosotros también— Dijo restando importancia, pero levantando su mirada con admiración— ¡Lo importante es que estaré con Yuuka! ¡La voy a sorprender buscando e investigando al Pokémon más peligroso de la zona!

—Ay ajá, ¿En serio ese es tu gran plan? Hirose, hazlo entrar en razón. ¿Hirose?

Mientras ellos estaban hablando e intentando hacerme, yo estaba inmerso en mis pensamientos. Eevee frotaba su rostro con el mío, pero mi mente estaba en otro lado mientras tenía una sonrisa boba en mi rostro.

"Oh por Arceus, ¿Estaré en el mismo equipo de Nakamura?"

 

(...)

POV Nakamura

 

Voy de excursión con Hirose, Voy de excursión con Hirose, Voy de excursión con Hirose...
¡VOY DE EXCURSIÓN CON HIROSE!

Y... con sus amigos y las chicas, obvio.

El autobús llegó para llevarnos al valle y estábamos en camino. Vi como Hirose subía primero junto a su Eevee.

—¡Es tu oportunidad, Nakamura!— Sentí el apoyo de Yuuka, quien me empujaba— Acepté estar en el equipo de Takeuchi porque sabía que Hirose estaría ahí, si yo me voy a sentar junto a él, debes sentarte con el amor de tu vida.

—N-N-No estoy listo, no estoy listo.

—¡Te quitarán el asiento!

—Yuuukkaaaa...

—No me estás dejando opción— Ay no, la enojé— Gardevoir, haz que se meta al autobús, ¡Fuerza Psíquica!

Levanté la mirada hacia su compañera, quien me hizo levitar para que me metiera la autobús primero en contra de mi voluntad. Pude notar a Tako-chan subirse a mi espalda para seguirme el paso. Mi amiga, por su parte, entró junto a su Gardevoir detrás de ella y el resto de las chicas. Mis ojos se cruzaron con los de Hirose mientras seguía levitando en el aire. Estábamos demasiado cerca...

—Oh, ¡Nakamura!— Amo cuando dice mi apellido. ¡Tengo que responderle! ¡Rápido!

—....Ay holi, jeje...— Me puse nervioso

Gardevoir me dejó caer en ese instante junto a Tako-chan y ví a las chicas con la mano en la frente, llena de vergüenza. Perdón chicas, soy una decepción. Escuché las risas de Hirose por mi acto de absoluta vergüenza. Cuando abrí los ojos, vi un pajarito verde frente a mí. ¿Un Rowlet?

—Rooo— Lo escuché decir antes de picotearme la nariz, me levanté del piso del autobús y me di cuenta de que era el Pokémon de Oomori.

—Perdón Nakamura— Se disculpó mientras abrazaba a su compañero y tomaba asiento... Al lado de Hirose

—Ah... no importa, tranquilo— Hice una pequeña reverencia mientras Tako-chan iba a mi lado.

¡Maldito Oomori! ¡Yo debía sentarme ahí!

Fui a buscar un asiento en el autobús, no muy lejos de Hirose, para al menos poder verlo durante el viaje. Cuando volteé la mirada, me asusté de repente.

¡HIROSE ESTABA EN EL ASIENTO DONDE ME SENTÉ! ¿Pero cómo? Estaba con la cara totalmente roja y era incapaz de hablar.

Hasta que me di cuenta... de su cola...

—¡Zorua! ¡Basta!— Me enojé y le pellizqué la cola negra que sobresalía a su espalda, rompiendo su ilusión mientras se reía en mi cara— No puedo creerlo, ¿Ahora imitas a Hirose? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Mukai?

El pequeño zorro se reía en mi cara mientras daba un salto sobre mi cabeza, luego a la cabeza de mi Octillery, para finalmente terminar en brazos de su entrenador.

—Lo siento, lo siento, él está un poco travieso hoy— Mi compañero de cuarto acariciaba a su Pokémon mientras tomaba asiento a mi lado— ¿Te molesta? Takeuchi insistió en sentarse con Yuuka y parece haberlo logrado.

Solté un suspiro mientras asentía con mi cabeza. Sentí a mi Octillery darme ánimos con sus tentáculos. Sonreí un poco y empecé a acariciar su cabeza antes de regresarlo a su Pokéball. No le gustaban los viajes en autobús después de todo.

Todos tomaron asiento y el autobús empezó a avanzar. Al menos estaría en el mismo equipo de Hirose y tendré más oportunidades de hablar con él. Espero que entienda que quiero ser su amigo y no su rival.

Por lo menos estaba al lado de Mukai y no de Takeuchi. Fuerza Yuuka. Espera, ¿Se estaba riendo?

 

(...)

POV. Hirose

 

—¿Tamura y tú van a hacer un documental Pokémon?

—Sí— Oomori sonrió mientras me mostraba los bocetos e ideas que había hecho— Nuestro trabajo de investigación será sobre como viven actualmente en el ecosistema del bosque. Dijo que hay algo "Romántico" en los Pokémon de tipo hada que hay en la zona.

—¡Genial! Yo quiero encontrar un Pokémon de agua interesante, lo vi cuando estaba en Kanto, mira, mira.

Le mostré a mi amigo la imagen de un Kingler en la Pokedex del SmartRotom. Desde que lo vi, me pareció muy interesante. Esa pinza y esa coraza hacen parecer que es un rey de la playa. He escuchado que un Pokémon de agua es necesario para tener un equipo ganador. Además, si quiero ganarle a Nakamura, debo comprender su entorno, ¿No?

—Oye, se ve muy peligroso, ¿Y si te hace daño con esa pinza? Quizás... debas buscar algo más pequeño, ¿No? Como un Krabby-

—Pero en Kanto hay muchos de estos, y son dóciles, no puede ser tan difícil— Le insistí emocionado.

No pareció discutir conmigo, solo suspiró y me dedicó una sonrisa. Sé que solo se preocupa por mi bienestar, pero estaré bien.

—Si tú lo dices, haré lo posible para cuidarte la espalda.

—Eres el mejor— Le regresé la sonrisa mientras seguimos hablando de nuestros planes al llegar al valle.

Admito que quizás tenía algo de razón. Son criaturas muy dominante y pesado, pero estoy seguro de que puedo con uno. Oomori me estaba hablando, pero tenía curiosidad desde hace rato por la mirada que me clavaba la nuca desde que el autobús partió de la escuela.

Observé de reojo y noté la mirada de Nakamura sobre mí. Sus ojos me observaban con intensidad, como si estuviera analizándome o como si quisiera matarme con la mirada. ¿Ahora me odia? ¿Es por qué le insistí en la revancha en la mañana? ¿O por qué no escuché lo que quería decirme antes?

¿O será que no quiere estar en nuestro grupo? No estamos obligados a investigar lo mismo, el grupo es solo para protegernos entre sí porque técnicamente somos novatos.

¿Estará molesto conmigo?

Tranquilo Aiki, tendrás tiempo de hablar con él.

 

POV Narrador

 

Mientras tanto, Nakamura...

—¿Por qué tenía que ser Oomori el que se sentara junto a Hirose?— Murmuró para sí mismo, pero lamentablemente, fue escuchado.

—¿Celoso?

—No sé de que hablas— Negó sus verdaderos sentimientos a su compañero de cuarto, mientras el Pokémon zorrito solo reía con malicia, pensando su próxima broma.

(...)

Los autobuses se detuvieron en el destino: El Valle Pokémon. La emoción crecía mientras los estudiantes salían del transporte con sus compañeros. Tomaban fotos de los alrededores y los grupos se estaban organizando. Y el grupo de Nakamura no era la excepción.

—¡Qué emoción! ¿Qué crees que encontraremos? Quiero encontrar un Pokémon lindo para el siguiente concurso.

—¡Yo capturaré cualquier Pokémon para tí, Yuuka!

—¿De verdad? Que lindo de tu parte Takeuchi.

—¿Y qué hay de tu propia investigación de "Capturar al más fuerte del valle"?

—¡También lo haré!

—Con suerte, Takeuchi sale en una pieza intentando capturar al más fuerte de todos— Se burló Masako mientras se cruzada de brazos.

—Masako, déjalo, quiere impresionar a Yuuka— La intentó calmar Hifumi mientras le tomaba del brazo.

—No podemos mimarlo y que haga lo que quiera.

—Oomori tiene razón— Suspiró Mukai con ojos cansados mientras se toca la sien, intentando recuperar la compostura.

No podía estar más decepcionado de la actitud de su amigo. Esta vez, definitivamente no iba a ayudarlo en absoluto.

Nakamura por su parte, se mantuvo al margen mientras veía como todos conversaban entre sí. Bajó la mirada hacia sus compañeros Tako-chan y Coral, quienes intentaban motivarlo a unirse a la charla, pero los nervios se lo dificultaban. Y más porque la persona con la que más quería hablar, transmitía un brillo tan cegador que le impedía acercarse. Estaban en un mismo equipo, entonces, era natural que hablaran. ¿Pero por qué se le dificultaba tanto? Suspiró mientras jugaba nerviosamente con la manga de su ropa.

Las conversaciones cesaron cuando el profesor captó su atención con una campaña.

—Bien, estudiantes, recuerden esto que es importante— Otogiri captó la atención de sus alumnos reunidos, acompañado de otros maestros de segundo y tercero. Con su teléfono, envió un mensaje conjunto a todos los estudiantes presentes— Revisen sus Smartrotom, les envié a todos el mapa de la zona que pueden explorar. Si intentan salir de los límites, recibiremos una notificación e iremos inmediatamente a buscarlos.

—En la misma aplicación de la escuela, van a ver un botón de alerta si se encuentran en peligro, lo que nos enviará una señal para irlos a buscar. Es por su seguridad, no lo pierdan— Siguió el profesor Niou mientras sus brazos cruzados y su mirada sería hablaban en serio— Ahora, reúnanse con estudiantes de grado superior para que puedan partir, y recuerden: No anden solos por el valle, es peligroso.

—Dicho eso, también tienen una alarma que les avisará cuando volver al punto de encuentro, diviértanse y capturen todos los que puedan— Sonrió el profesor mientras se despedía con la mano.

Gracias a Oomori, el equipo iba a recibir a cuatro estudiantes, siendo dos de tercer año, uno de segundo y otro de primero, pero del otro grupo. Iban a ser un grupo grande, pero así, podrían enfrentar a cualquier Pokémon salvaje.

—El plan original era que solo se nos uniera Tamura, pero...

Antes de terminar de explicar, frente a ellos apareció un brote de flor, captando la atención del grupo. Miraron con curiosidad hasta que el misterioso objeto se colocó frente a Nakamura. Poco después, mientras todos miraban con atención, el brote explotó, causando un humo verde que nubló la vista de todos. Cuando finalmente se disipó, Nakamura ya no estaba.

—¿¡Nakamura!?— Su amiga de trenzas y sus Pokémon fueron los primeros en reaccionar con miedo— ¿D-Donde está?

—¿Desapareció...?— Se preguntó Hirose un poco nervioso.

Escucharon una carcajada y el grupo volteó, y no podían estar más sorprendidos o extrañados. Un dúo curioso se había presentado ante ellos, un chico con boina junto a un Meowscarada que tenía amarrado a Nakamura con su cuerda, mientras a su lado, una chica de cabello azul como si fuera chicle y acompañada de un Mimikyu, cuyas garras jalaban los brazos del chico más alto para quitarlo de las garras del gato mago.

—¡Suéltalo maldita bruja! ¡Él irá conmigo para grabar la película documental Pokémon del bosque! ¡Oomori! ¡Ven a ayudarme, carajo!

—¡Atrás cineasta de pacotilla! ¡Este chico atrae a los Pokémon de tipo fantasma como algo natural! ¡Invocaremos al Pokémon más aterrador de toda la tierra! ¡Y así, el mundo de las tinieblas estará a salvo!

Ambos con apoyo de sus Pokémon jalaron al azabache, casi rompiendo sus costuras. Mientras tanto, su grupo de clase solo podían observar con un sudor frío presentándose.

—Oomori— Lo llamó Takeuchi— No me digas que ellos estarán en nuestro equipo.

El chico de lentes asintió— Es que, como Tamura y yo somos parte del mismo club, podríamos hacer nuestro trabajo juntos, además de que muy hábil en combate.

—¿Y quién invitó a la pelos de chicle?— Esta vez preguntó Mukai.

—Ella se ofreció, porque hay Pokémon aterradores en el bosque...

—¿Podemos hablar de esto después de ayudar a Nakamura a liberarse?— Esta vez sugirió Hirose, quien estaba nervioso de ver como casi rompen al chico a la mitad.

Los siete se miraron entre sí, y finalmente decidieron separarlos. La rivalidad de ambos estudiantes de tercero por el chico seguía ardiendo con fervor. Pero luego se calmaron para presentarse ante los menores.

—Arandou Tamura, soy de tercero y líder del club de cine, mi maravilloso Meowscarada me ayuda con los efectos especiales— Se presentó con orgullo, mientras su compañero hacía una reverencia.

—Soy Reiko Aokiyama, líder del club de investigación de ocultismo y terror, especialista en Pokémon tipo fantasma. Mi hermosa Mimi y yo junto a los miembros de mi club investigamos los fantasmas y fenómenos paranormales, y probamos que las leyendas que rondan los Pokémon fantasma son reales— La chica sonreía de oreja a oreja, mientras su Mimikyu hacía ruiditos de alegría.

—¡Que adorables! ¡Mimikyu y Meowscarada!— La emoción de Hifumi no se hizo esperar y comenzó a dibujar a gran velocidad.

Nakamura, por su parte, no pudo evitar suspirar de alivio por ser liberado, aunque lo hayan tirado al suelo para presentarse. No es la primera vez que este par lo secuestra para sus propios intereses. Pero él era peor por nunca negarse. Solo deseaba que quien lo buscara fuera Hirose.

Y hablando del diablo, este apareció frente a él para ofrecerle la mano— ¿Te encuentras bien?

—Muchísimo mejor ahora— Murmuró para sí mismo mientras con su ayuda se levantaba.

—Entonces, ¿No faltaba alguien más en nuestro equipo? De grado superior.

Hamaoka tenía razón. Oomori mencionó que llegaría alguien de primero y alguien de segundo a acompañarlos en su investigación. Debían reunirse rápido para partir y empezar la investigación cuanto antes.

Pero para alivio del chico de lentes, y desgracia de nuestro protagonista entrenador de tipo agua, el integrante faltante de primero se acercó a ellos. Un chico alto con cabello sedoso, acompañado de un Pokémon elegante con flores en sus manos, una roja y una azul, caminando con pasos delicados. Hirose inmediatamente lo reconoció.

—¡Ko-chan!

—¿Qué tal Hirose? Gracias de nuevo por invitarme a su grupo, Tsukasa-kun.

—No es nada, Kosei-kun.

El mencionado sonrió y sus ojos se posaron en Nakamura, mientras aún mantenía una sonrisa que disimulaba sus verdaderas emociones.

—Nakamura... Tanto tiempo sin vernos.

—Matsumura...

Ambos pelinegros se observaron. Nakamura claramente no disimulaba su disgusto. ¿Tantas personas para invitar, y Oomori trajo a este? Hacer equipo solo con Tamura y Aokiyama no se veía tan mal después de todo. No necesitaban ser un grupo tan grande.

¿Y qué causaba este choque repentino entre ambos? La respuesta tenía nombre y apellido: Aiki Hirose.

Matsumura y él se conocían desde hace mucho tiempo, igual que con Oomori. Tan buenos amigos que hasta se llama por apodos y el nombre de pila. Últimamente, cuando este se reunía para entrenar con Hirose, usando esto como excusa para tener tiempo juntos, él solo hablaba de Nakamura y su genial equipo de tipo agua, y el como quería vencerlo. Por más que la conversación entre ambos fuera variada cuando se reunían, el famoso Nakamura siempre era mencionado por sus lindos labios.

No lo soportó y decidió un día presentarse en el salón de clases de ambos, y retar a Nakamura a una batalla.

El chico no lo entendía y quería rechazar el desafío, pero Matsumura era demasiado popular. Las chicas babeaban por él, y los chicos admiraban su estilo de combate. Y por si no fuera poco: Hirose se emocionó aquel día al ver a su amigo de la infancia y su unilateral rival tener un combate. Lo miró con esos ojos llenos de brillo e ilusión, y eso bastó para convencerlo de aceptar.

En privado, se dió cuenta de los sentimientos de Matsumura hacia el castaño antes del combate, dándose cuenta que ambos tenía en mismo objetivo, pero diferentes ideales y formas para conseguirlo. Después de ese combate, ambos se volvieron genuinos rivales. No podían darse el lujo de estar juntos, porque posiblemente desencadene un conflicto.

Aquel día, Nakamura ganó, no solo el combate, sino un genuino rival al que le guardaba, no como lo que Hirose decía que ellos eran.

Volviendo al presente, la mirada intensa que ambos se tenían captó la atención del grupo, pero al ver al chico de sus sueños mirar con confusión, y dándose cuenta que el tiempo avanzaba, decidieron en silencio intentar disimular.

—Que placer que el entrenador estrella del grupo C nos acompañe— Empezó Nakamura, forzando una sonrisa.

—Solo quiero cuidarles las espaldas, es todo— Sonrió de regreso.

—Puedes cortar la tensión con un cuchillo— Susurró Kawamura a sus amigas, quienes sonreían levemente por la ingenuidad de Hirose.

—Bueno, ya estamos todos, ¡Vamos a adentrarnos al bosque!

—¡Oomori! ¡Carguemos el equipo! ¡Indeedee, Luces tenues! ¡Aipom, Cámara! Haremos el mejor documental de todos.

—¿No cree que esto es demasiado?— Preguntó al ver a los Pokémon de su superior cargar el equipo, siendo que Indeedee hacía levitar los equipos y el pequeño Aipom cargaba la cámara con su cola con forma de mano y una sonrisa.

—¡Para nada!

—¡Zombie escolar! ¡También debemos ir al bosque! ¡Debemos preparar todo para el ritual!

—¡Hirose! ¡Vamos al bosque también!

Aokiyama y Takeuchi se acercaron a ambos chicos, quienes expresaban desacuerdo en su mirada ante el rumbo que estaba tomando este grupo, puesto que los Pokémon que ambos querían investigar se encontraban en el mar, no en el bosque. El castaño levantó la mirada hacia el más alto, quien se veía claramente indeciso.

Por el lado de Nakamura, observó a sus amigas emocionadas por el documental, sumando al hecho de que todo el mundo quería ir para allá. Soltó un leve suspiro y asintió con la cabeza.

—Bien, pero tengo una condición— Decidió mantenerse firme— Cuando terminen, iremos al mar.

—¿En serio?— Interrumpió Matsumura— Ese lugar es incluso más peligroso que el bosque, ¿De verdad iremos allá?

—¡Me parece una gran idea!

—Al mar iremos entonces— Solo faltaba que Hirose estuviera de acuerdo con Nakamura para que él también se sumara al plan.

El grupo finalmente se puso de acuerdo. Excepto que no accedieron a la idea de invocar al Pokémon de las tinieblas como quería la líder del club de ocultismo. Explorarán el campo abierto y el bosque un rato para acompañar a Tamura a hacer su documental de investigación. Luego de un rato, el grupo se dividiría para acercarse a la playa que conecta con el océano.

Eran un grupo grande a fin de cuentas, siempre y cuando no estuvieran solos y tampoco lejos de los estudiantes de grado superior, nada podría salir mal.

—Ay... No puede ser— Una chica de cabello largo llega corriendo al punto de reunión acompañada de su compañero Pokémon, mirando a sus alrededores con decepción— Me dejaron atrás... ¡Oomori! ¡Tamura-senpai! ¿¡Dónde están!? Juro que los mataré desde que los encuentre Grookey...

 

(...)

POV Hirose

 

Llegamos al bosque y nos ocultamos para que el superior Tamura y Oomori comiencen a grabar. Debo admitir que es un lugar muy bonito, así como extraño. Había una cantidad increíble de Pokémon bicho en los árboles. Revisé las zonas de peligro del mapa que nos enviaron los profesores, y confirmé que estábamos en zona segura.

O al menos eso creí, hasta que habló Aokiyama.

—Este lugar es perfecto para mi trabajo— Sonrió mientras levantaba su SmartRotom con una sonrisa— Se dice que hay Phantumps en este bosque. Cuenta la leyenda que cuando los niños desaparecen en el bosque y no pueden salir al morir en él, se convierten en Phantumb. El rencor de haber sido abandonados los hace criaturas que hacen bromas a los que se adentran.

—¿E-E-Es enserio...?

—Es una leyenda, voy a capturar uno, pese a esa historia de ellos, son criaturas muy lindas e incomprendidas. ¡Estoy segura que solo quieren amigos! ¡Y no dudaré en capturar uno!

—¡Qué lindos!— ¡Hamaoka, cállate! ¿No escuchaste que hacen bromas?

Aokiyama no perdió tiempo y siguió contándole leyendas a Hamaoka y Okuda de los fantasmas que puede encontrar en este lugar, y ya tenía ganas de irme. Busqué a Oomori con la mirada, pero estaba concentrado hablando con Tamura. Parecía que le llamó la atención encontrar a uno de esos Phantumb y documentarlo. ¿Se puso de acuerdo con la pelos de chicle? No puedo creerlo.

Me puse un poco nervioso de solo pensar en encontrarme alguno de esos. Significa que si me pierdo en el bosque... ¿Me convertiré en uno de ellos? No, no, es solo si muero en el bosque, solo debo vivir...

—¿Tienes miedo?— Sentí la mano de Mukai en mi hombro, haciéndome saltar y abrazar a Eevee mientras retrocedía.

—P-Para nada, soy muy valiente, ¿Verdad, Eevee?— Mi fiel Pokémon asintió con la cabeza, dándome la razón mientras uno de mis mejores amigos no paraba de reír y caminaba hacia Takeuchi, quien estaba revisando las piedras a nuestro alrededor.

Seguro buscando su famosa piedra Alba para su Kirlia.

Seguí caminando un poco aterrado hasta que choqué con alguien y me encontré con Nakamura, quien parecía estar hablando con Kawamura. Levanté la mirada y me alejé un poco por el miedo, pero suspiré al darme cuenta que genuinamente era él. No soportaría una broma en este lugar.

—¿T-Te encuentras bien?

—Sí...

No quiero demostrar que tengo miedo. No tengo miedo en absoluto.

Noté que desvió la mirada y no me podía ver a los ojos, parecía apenado y Kawamura se estaba riendo de él.

—¡Hirose!— Esta vez me habló Ko-chan para mostrarme unas fotos— Mira esto, sospecho que hay un Pokémon extremadamente fuerte en el bosque, estoy seguro que es tipo dragón, seguro te interesa.

—Pero yo tengo un Dragonite en mi equipo— Lo miré con seriedad cruzando los brazos— Además, como te dije en el camino, el Pokémon de mi trabajo está en el agua.

—Lo entiendo, lo entiendo, pero me gustaría capturar uno para mí, ¿Crees poder ayudarme? Eres fuerte después de todo.

Admito que le he ganado en varias ocasiones, y quizás por eso quiera que lo acompañe. Pero no me gustaría ir a adentrarme al bosque solo. Mientras él seguía contándome datos a los que no le presté atención, busqué alguien que nos acompañe. Oomori y Tamura estaba concentrados ayudando a Aipom a grabar lo que parece ser una migración de Oddish marchando. No quiero desconcentrarlos.

Takeuchi estaba con Okuda, Hamaoka y Aokiyama, parece que buscarán los Pokémon fantasmas con ella. No puedo creerlo. Definitivamente no quiero ir con ellas.

Eso solo me deja...

—¡Nakamura!— Lo siento por asustarte, pero necesito que no me dejes solo con mi amigo— Uhm, Ko-chan quiere ver si aparece un Pokémon de este lado, ¿Nos acompañas?

—¿E-Eh? ¿Yo...?

—¿Él?

Me niego a ir al bosque solo contigo. Por favor di que sí. Tuve que recurrir a darle una carita de pena. Le susurré a Eevee para que use Ojitos tiernos y me siga el juego para convencerlo. Nakamura no puede engañarme, sé que le encanta Eevee. Lo he visto darle Pokochos en secreto con una sonrisa en el rostro. Hazlo por el encanto de mi querido Eevee.

(Pokochos son postres en el mundo Pokémon)

 

POV Nakamura

 

Matsumura, el desprecio que te tengo no tiene nombre ni cálculo. No quiero ir contigo ni a la esquina.

¡Pero Hirose me estaba haciendo ojitos para que vaya! Tengo que responder, tengo que responder, tengo que responder.

Tako-chan subió por mi espalda y con sus tentáculos movió mi cabeza, haciendo parecer que asentí con la cabeza y Hirose volvió a sonreír.

—¡Genial! ¿También nos acompañas, Kawamura?

—¡Claro!

Y así, nosotros cuatro nos adentramos en el bosque. Le avisé a Aokiyama por teléfono igualmente, para que sepa donde estamos. El profesor dijo que debíamos mantenernos comunicados entre todos. Caminamos un poco y Matsumura seguía hablando pura palabrería, como si fuera el Profesor Pokémon explicándonos de biología y ecosistema.

Busqué con la mirada a Kawamura, pero me di cuenta que estaba al lado de ese bastardo, dibujando como si no hubiera un mañana. Incluso estaba hablando con él, porque su Roserade era muy hermoso y quería retratarlo. Solo me quedó suspirar, pero sentí un toque a mi lado.

Era Hirose, y por el mero hecho de que era él, se me salió una sonrisita. Hasta que me di cuenta de ello e intenté volver a tener una mirada neutral.

—Oye, ¿Qué quieres investigar en la playa? ¿Otro Pokémon de agua?

Parecía genuinamente curioso, y estamos teniendo una conversación que no tiene nada que ver con la supuesta rivalidad. Asentí con la cabeza.

—Sí, tiene tentáculos como Octillery, los usa como mecanismo de defensa porque es muy territorial y agresivo. Solo aparecen en el agua, a menos que busquen alimento, lo que los llevaría a subir a la superficie. He escuchado que son infantiles cuando los invades.

Estaba emocionado por encontrar un Tentacool. Su veneno es bastante potente y puede ser un gran integrante para mi equipo. Me di cuenta que hablaba mucho y le volví a hablar— ¿Q-Qué hay de tí?

—¡Quiero capturar un Kingler!

—¿Disculpa? ¿El rey de la pinza?

—¡Sí! Son geniales, ¡Debes conocerlos! Sabes todo sobre los tipo agua, ¿No? Escuché que quieres ser líder de gimnasio de ese tipo.

—N-No te equivocas, jaja...

No digo que sea imposible, pero me preocupa un poco. Me lo describió con emoción, diciendo que siempre ha querido uno desde que salió de Kanto. De hecho, lo había escuchado hablar de ellos anteriormente. No pensaba que estaba tan ilusionado.

—Si... si quieres, te ayudo cuando vayamos a la costa...— No puedo creer que me ofrecí a ayudarlo.

—¡Me encantaría!

Gracias por todo Arceus.

—¿De qué hablan?

Maldito Matsumura.

—¿Dónde está el famoso Pokémon dragón? Estamos dando vueltas en círculos.

Su mirada se tensó un momento y miró a todos lados. ¿Qué le pasa a este tipo? ¿Mintió para impresionar a Hirose? Lo voy a acusar.

—A menos que esto haya sido una mentira, pero no creo que le mientras a tu amigo, ¿Verdad, Matsumura?

—No... yo no mentí— Afirmó mientras se reacomodaba el cabello. Escuchamos un sonido en los arbustos. Parece que algo o alguien se acercaba— ¡Ajá! ¡Ahí está!

—¿U-Un Pokémon tipo dragón en el bosque? E-El mapa no decía eso...

Los arbustos se movían con intensidad y decidí ponerme delante de Kawamura y Hirose instintivamente. Lo que sea que se presentara ante nosotros, no quisiera que se involucraran. Matsumura, por su parte, parecía nervioso y se puso a la defensiva con una Pokeball en mano.

Y decidió actuar.

—¡Roserade! ¡Paralizador!

Ante su orden, su compañero lanzó un polvo amarillento hacia el arbusto, haciendo que la criatura que se encontraba en el arbusto se quedara quieto. Sonrió al ver su oportunidad y lanzó la Pokeball al arbusto. Un brillo rojo salió de la misma y parece que capturó algo. Se movió una... dos... y tres veces, haciendo un sonidito de campana, confirmando que había atrapado un Pokémon.

—...Lo capturé.

—Lo capturó.

—¿Pero qué capturaste...?

Inseguro, se acercó a la Pokeball y la lanzó al aire, y ante nosotros se presentó un Pokémon bastante... pequeño... morado y vizcoso. Aunque era lindo.

—¿Qué... es esto? — ¿No sabes lo que capturaste?

—Es bastante adorable, ¿De verdad es un Pokémon?

—¿De verdad es tipo dragón?

Kawamura y Hirose se agacharon con curiosidad para tocar a la pequeña criatura, quien sonreía mientras trepaba la pierna de Matsumura, asustándolo.

—¡B-Bájate pequeño! ¡E-Esto no es lo que quería! ¿Q-Qué...?

—Pff...

Sentí las miradas de todos en mí, mientras resistía las ganas de reírme a carcajadas para explicarle.

—A-Al menos capturaste un tipo dragón... pfff....

—¿Eh?

Me miró confundido hasta que levanté mi SmartRotom, que empezó a flotar con la imagen del Pokémon en la pantalla, junto a su información.

—"Goomy, el Pokémon Molusco, tipo dragón..."— Escuché leer a Kawamura, y Hirose la acompañó a terminar de seguir leyendo.

—"Es el Pokémon de tipo Dragón más débil. Habita en zonas oscuras y húmedas para evitar que su viscoso cuerpo se seque..."

Ambos se miraron y los tres nos empezamos a reír a carcajadas sin poder aguantar más. Al menos tenía un tipo dragón, como había dicho, solo que se equivocó al decir que era el más fuerte. El estómago me dolía de la risa y la cara de Matsumura estaba totalmente roja de la vergüenza, mientras el pequeño Goomy se acurrucaba con él en su hombro.

—C-Creo que ya cumplí... mi tarea...

—¡Voy a dibujarlo! ¡Es muy lindo! Creo que haré mi proyecto de este pequeñito. ¿Me das permiso, Matsumura-kun?

—Claro...

Parecía resignado y sucumbió a la solicitud de Kawamura. Eso te pasa por mentiroso, ja.

El arbusto de antes volvió a moverse, poniéndonos a la defensiva. Sentí que alguien se ponía detrás de mí, y vi que era Hirose. ¿Estaba confiando en mí para protegerlo?

No te preocupes, ¡Yo te salvo!

—No caeré dos veces en el mismo truco, Tako-chan, ¡Pistola de agua!

Mi Octillery reaccionó y disparó hacia el arbusto, pero esta vez, escuché el quejido de una chica.

—¡Zombie escolar! ¿Cómo te atreves a arruinar mi cabello?

—Perdón, Aokiyama-senpai...

Me disculpé al ver que eran ellas y las chicas. Me volteé para ver si Hirose estaba bien, ya que no parece que le gusten las sorpresas en el bosque. La sorpresa me la llevé yo al darme cuenta que él se encontraba viendo el dibujo de Kawamura junto a Matsumura.

Entonces, si él estaba allá, ¿Quién estaba detrás de mí?

Solo tuve que verlo reír a carcajadas mientras movía la cola.

—Tú otra vez... ¡Maldito Zorua!— En mi rabia, empecé a perseguirlo mientras el desgraciado corría entre risitas. Mukai me las pagaría por esto.

 

(...)

 

POV Hirose

 

No puedo creer que acabo de verme a mí en tercera persona correr de un Nakamura enojado. Fue una experiencia surrealista y graciosa. Solo resultó ser Zorua, que volvió a la normalidad cuando Mukai llegó con las chicas que acompañaban a Aokiyama.

Pero...

—¿Dónde está Takeuchi?

—Se adelantó con Oomori y Tamura— Me explicó Mukai— Parece que irán a una cueva, donde él asegura que encontrará al Pokémon más fuerte del bosque y la piedra Alba.

—Se está esforzando mucho— Dijo Hamaoka con una sonrisa, mientras Okuda solo podía girar los ojos.

Me preocupé un poco, pero está con Tamura, así que debería estar bien. Supongo...

Por si acaso le escribiré a Oomori.

Aunque, justo recibí un mensaje que me emocionó y decidí llamar la atención de todos.

—Oigan, Tamura y Oomori casi terminan el documental, ¡Podemos ir a la costa!

—¡Pero no he encontrado a mi fantasma! ¡Nakamura debe ayudarme!

—¡No quiero!

—¡Oblígalo Mimi!

Nakamura y Aokiyama parecieron tener una batalla improvisada en el bosque. Ninguno estaba motivado a ceder. No pude evitar reírme y miré a mi alrededor. Ojalá gane Nakamura, así podemos ir rápido a la costa antes de que acabe el día.

—Hirose, Hirose— Hamaoka me llamó y me acerqué con curiosidad— ¿Te puedo preguntar algo? Pero, no le digas a Nakamura que te pregunté.

Me daba mucha curiosidad, lo admito. Asentí con la cabeza y se acercó a mi oído.

—Dime, ¿No te parece un chico genial?

Levanté una ceja por su pregunta, ¿A qué se refería con eso? Volteé la mirada para ver nuevamente su pelea. ¿Querrá saber su opinión subjetiva? Pues... es bastante inteligente, tiene ideas que a mí no se me hubieran ocurrido en combate. Y sabe muchas cosas. Y a mis Pokémon él le cae muy bien.

—Uhm... Sí, eso creo— La vi sonreír ante mi respuesta.

—¿Solo eso? Como lo consideras tu rival, pensé que tendrías algo de rencor por ganarte cada que se enfrentan.

—...No lo odio, pero si me da un poco de envidia, solo diré eso...

—¿Envidia? ¿Escuchaste, Gardevoir?

Su Pokémon asintió con la cabeza, dándole la razón. Me siento un poco avergonzado, no lo niego. Solo envidio su capacidad de mantenerse sereno en combate, es todo.

Hablando de combate, parece que le ganó a Aokiyama, y finalmente iremos a la costa. ¡Que emoción!

 

(...)

 

POV Narrador

 

—¡Corte! ¡Eso es todo!

Los chicos del club de cine chocaron las manos mientras sus Pokémon gritaban de alegría. Empezaron a reorganizar el equipo para reunirse con el resto en la costa. Su emoción es interrumpida por los gritos de un Takeuchi frustrado.

—¡Esto es una piedra eterna! ¡Y esta piedra ni siquiera es la que me sirve! ¡Nunca encontraré la piedra Alba!

—Cálmate Takeuchi— Oomori intentó calmarlo y levantarle el ánimo— Hay otra cueva en la costa, podemos intentarlo ahí.

Eso pareció funcionar y su motivación había regresado.

—¿Qué estamos esperando? ¡Vamos!

Decidieron caminar, pero una melodía resuena a su alrededor. Una canción empezó a sonar a su alrededor. Miraron a todos lados, Tamura y Aipom levantaron sus cámaras inmediatamente para grabar, mientras su Meowscarada se mantenía a la defensiva. Los chicos de primero, aunque no tenían miedo, si se pusieron nerviosos por el repentino sonido.

—Parece venir de ese lado... ¿Será peligroso?

—Quizás sea la bruja del bosque...

—¡Takeuchi!

—¡Es que escuché esa historia de mi linda Yuuka! ¡No puedo evitarlo!

—¡Debemos documentarlo! Chicos, no se alejen de mí. ¡Meowscarada! ¡Aipom! ¡Atentos!

Con determinación, y algo de miedo, caminaron adelante para encontrar el origen de aquella voz.

Se acercaban cada vez más al origen, hasta encontrarlo. No podían creer lo que veían sus ojos. El miedo puro es todo lo que surgió en ellos.

—E-Eso es...

—No puede ser...

Los chicos parecieron encontrar algo digno de admiración, pero los SmartRotom empezaron a notificar que debían alejarse de la zona, pues se encontraban en grave peligro si continuaban ahí. Había un Pokémon peligroso cerca.

—¡Tamura-senpai!— Se escuchó una voz femenina gritar para alertar al superior.

 

(...)

 

El resto de grupo atravesó el bosque y llegaron a la costa.

No fue nada fácil, después de aquella batalla, tenían que ubicarse para llegar sin problemas. Y por si no fuera poco, fueron perseguidos por un grupo de Pokémon bicho. ¿La razón? El Fuecoco de Hirose salió por su cuenta de la Pokeball, y empezó a devorar las bayas de un árbol.

Las chicas volvieron a reunir la comida para los Pokémon, mientras los chicos les cuidaban la espalda. Se disculparon sinceramente y escaparon de ahí como pudieron.

—¿No puedes controlar a ese cocodrilo?

—Lo siento de verdad, Mukai...

—Lo bueno es que ya tengo el video de mi proyecto: Las consecuencias de robar bayas ajenas de Pokémon salvaje.

—Igual estoy decepcionada de no encontrar el fantasma del niño del bosque... ¡Tendré mejor suerte la próxima!

Entre risas y expectativas, era el momento de explorar la costa. La arena era cálida y limpia, casi no había intervención humana alrededor, y muchos Pokémon se encontraban relajados en la zona. Los ojos de Hirose no podían estar más asombrados, sin darse cuenta de la mirada de alegría que Nakamura tenía por el mero hecho de verlo sonreír.

—¡Esto es hermoso!— Kawamura se acomodó los lentes y tomó asiento en la arena para empezar a dibujar junto a sus Pokémon.

—Masako, ¡Vamos! ¡Tenemos que nadar!

—Espera, espera, no vinimos a divertirnos Yuuka, vinimos a hacer tarea.

—Oh...

—Hay demasiada luz solar aquí, pero siento el aura oscura de un fantasma en los alrededores.

—Por favor, no— Matsumura estaba totalmente agotado de tanto caminar y no pudo evitar sentarse en la arena, mientras el Goomy que capturó se colocaba en su cabeza— No te preocupes, Hirose, capturaré el Pokémon de la pinza gigante para ti.

—Uhm, él acaba de irse con Nakamura— Le respondió Kawamura.

—¿QUÉ?

Levantó la mirada y efectivamente, estaban bastante lejos de ellos, siendo seguidos por Mukai, Yuuka y Masako, esperando que el desarrollo de este Rivals to Lovers avance.

—Deberías descansar, te ves agotado.

—Aaahh....— Se rindió recostado en la arena.

Ambos estudiantes se quedaron solos con el sonido de las olas, los Pokémon volando sobre ellos y un ambiente pacífico, donde ambos no dijeron nada.

Poco a poco, unos pasos apresurados parecían venir del bosque detrás de ellos, junto con unos gritos, haciendo que ambos se volteen.

—¿Ese era... Takeuchi?— Se preguntó la chica aterrada ante los gritos.

El cansancio de Matsumura fue reemplazado por intranquilidad y una ligero temor. Se levantó junto a Kawamura y le hizo una señal a la chica para que se quede atrás de él, buscando el origen de aquel sonido. Los gritos se alejaban y caminaron en vusca del origen, hasta llegar a una cueva ubicada entre el bosque y la costa.

—Creo que fueron en esa dirección... Si escuchaste a tu amigo, no puede ser bueno...

—Debo avisarle a Nakamura— Se alarmó mientras tomó su SmartRotom entre manos, dudando un momento.

No quería interrumpir el momento de su amigo con su crush, pero esto es demasiado para ir sola con alguien que apenas conoce.

—Lo siento mucho....

 

(...)

 

Mientras eso ocurría, el grupo de Hirose y compañía encontraron una manada de Krabbys rodeados por un Kingler. Todos se comunicaban con sus pinzas y hasta algunos estaban peleando entre sí, siendo el Pokémon más grande el líder del grupo.

—Oigan... Se ve más grande de lo normal, ¿No?— Se cuestionó Yuuka, viendo al líder del grupo.

—Es verdad...— Masako le dió la razón.

—¡Shhh!— Nakamura pidió silencio mientras aparecía un brillo en sus ojos— Es un Pokémon Alfa, son incluso más fuertes que los Pokémon normales, además de su tamaño inmenso, creo que mide unos 2 metros...

—¡Genial! ¡Quiero capturarlo!

—Alto ahí— Mukai detuvo a Hirose por la capucha de su ropa, mientras el Octillery de Nakamura, detuvo al Eevee y Raichu del chico con sus tentáculos, reteniéndolos por sus colas porque se veían listos para ir a combatir.

—¿Qué crees que haces Hirose?— Lo regañó la chica de pelo corto— ¡Esa cosa puede rompernos a la mitad!

—Pero...

—Nada de peros.

Un puchero salió del rostro de Hirose mientras se limitó a tomar fotos para su trabajo. Claramente estaba enojado por ser detenido por sus compañeros. Su expresión no pasó desapercibida por Nakamura, intentando animarlo, se le ocurrió una idea.

—Quizás... Podamos hacerlos dormir para que sea más fácil capturarlos.

El grupo se le quedó mirando, iluminando los ojos del castaño por la idea.

—P-Pero debemos mantener distancia para escapar, por si resulta mal...

—¿Pero como lo haremos dormir?

—¡Claro! ¡Lapras y Milotic!— La pelinegra sonrió por la idea— Si usamos Canto y Bostezo, podemos hacer dormir a la manada.

Okuto asintió con la cabeza— Así Hirose puede intentar capturarlo, y si algo sale mal, podemos escapar por el mar.

—¿Harías eso por mí?— Es chico más bajo lo miró con ilusión, haciendo que Nakamura se ponga nervioso y con la cara colorada.

El chico asintió con la cabeza varias veces con nervios, soltando unas risitas para nada disimulada de sus amigas. Mukai, por su parte, suspiró pero soltó una sonrisa, dispuesto a ayudar.

Nació entonces el plan y era hora de ponerse el traje de baño por si necesitaban escapar. Por consejo del profesor, sugirió que mantuvieran el traje de baño debajo de la ropa por si les interesaba investigar la costa. Por suerte, siguieron su consejo y tomaron posiciones.

Yuuka llamó a su Milotic, y subió a su lomo junto a Masako. Mukai, por su parte, fue acompañado de su Samurott al agua y acompañado de Zorua, quien mantenía su sonrisa.

Por el lado de Nakamura, sacó a Icy, su Lapras, de la Pokeball. Subió al lomo de su compañera acompañado de Tako-chan. Con algo de nervios, le ofreció la mano a Hirose.

—S-Sube... Icy puede con ambos en su lomo.

El castaño se acercó con cuidado al Pokémon junto a Eevee y Raichu, quien agachó la cabeza para olfatearlo, para posteriormente lamerle un poco la cara al chico, soltándole risas-

—Jajaja, parece que le caigo bien— Tomó la mano del chico y subieron sobre el Pokémon.

—Cuídalo bien, Nakamura~

—¡Cállate, Okuda!— Le gritó con la cara colorada. Ya sentía mucha vergüenza al ver a Hirose en traje de baño con el pecho descubierto, mientras él usaba un traje de baño completo cubriendo su cuerpo.

Lo iban a delatar a este paso.

—Recuerden el plan, Nakamura y yo junto a Milotic y Lapras haremos dormir a la manada, si algo sale mal en la captura, Mukai y Samurott nos van a cubrir en la huida, ¿Todo claro?

—¡Sí!— Gritaron a unísono.

—Oh, voy a grabar esto para el reporte— Dijo Hirose emocionado mientras sacaba su SmartRotom.

—Acerquémonos con cuidado para no alertarlos.

Con determinación, los Pokémon nadaron en silencio. El castaño estaba emocionado por tener un Pokémon alfa. Cuando llegan al lugar, recibe algo en sus manos de parte del Octillery de Nakamura, quien lo saluda con una sonrisa y apunta con su otro tentáculo el objeto en sus manos.

—¿Estas son... Malla Balls?— Alzó la mirada a la espalda de Nakamura, y notó sus orejas rojas.

—Son... para que sea más fácil capturarlo...

Con asombro en sus ojos, le sonrió de oreja a oreja— ¡Gracias!

—Llegamos— Anunció Yuuka con una sonrisa al estar a una distancia segura— ¿Listo?

—Comencemos. Tápense los oídos, ¿Bien?— Los demás obedecieron a Nakamura y llegó la hora de dormir para la manada Pokémon— Icy, usa canto y hazlos dormir.

—Milotic, ¡Bostezo!

Se empezó a escuchar el canto melodioso del Lapras, una voz suave y tierna. Agregado por el efecto del bostezo del Milotic, se sentía el sueño y la canción de cuna rodear a la manada de Pokémon cangrejo. Poco a poco, la manada caía rendida al sueño, incluido el alfa del grupo. El pelinegro acarició a su Lapras, en señal de que puede detener su canto.

—Podemos acercarnos— Susurró Mukai en señal de que avancen en silencio.

Los ojos de Hirose brillaban ante el plan que estaba funcionando. El chico sacó la Malla Ball que le regaló Nakamura, apuntando al Pokémon alfa que dormitaba.

Estaban tan cerca.

Cuando el castaño lanzó la Malla Ball, su teléfono sonó con fuerza con un Ringtone de llamada tan fuerte que despertó al alfa, quien sostuvo la Pokeball con su pinza al último segundo por reflejo, rompiéndola con fuerza.

—¡Hirose! ¡Tu teléfono!

—Maldita sea, ¡Takeuchi!— Colgó la llamada, pero ya era tarde.

La manada había despertado, y con enojo, se acercaron a ellos y comenzaron a nadar en dirección a los chicos.

—¡Tenemos que escapar!

—Yuuka, Masako, vayan adelante, hay una cueva en esa dirección— Apuntó a lo lejos— Nos reuniremos ahí.

—Vamos, Yuuka, encárgate de guiar a Milotic— Su amiga determinada sacó a su confiable Pawmot de la Pokeball— Yo me encargo de los Pokémon que nos ataquen.

—¡Pawmot!— Chispas eléctricas salían de su compañero, dándole confianza a la pelinegra.

—Bien, ¡Manténganse a salvo!— Les pidió antes de escapar a lomos de su Milotic por el agua, dejando a los chicos atrás.

—Nakamura, lo siento mucho, es mi culpa, no silencié el SmartRotom y- Fue interrumpido.

—Todo estará bien...— Aún con los nervios a tope, la seguridad del chico era importante— Mukai, mantendré al alfa a raya junto a Hirose, encárgate de los Krabbys.

—Bien, Samurott, ¡Corte Furia!— Se aferró al lomo de su compañero, quien sacó su espada y empezó a atacar a los Krabby para dispersarlos.

—¡Icy! ¡Rayo hielo!

—¡Raichu! ¡Onda trueno!

Lapras, por su parte, congeló parte del océano para inmovilizar al Pokémon de la pinza gigante, mientras era electrocutado por el ataque del Raichu para retener su velocidad. Sin embargo, el gigante Kingler era extremadamente fuerte. Con su pinza, destruyó el hielo. Ahora era más lento, pero no menos letal. Levantó su pinza para lanzar su ataque.

—Mukai, Samurrot, naden detrás de Icy, ¡Va a atacar!— El chico siguió el consejo de Nakamura para ocultarse detrás del Lapras— ¡Icy, protección!

Su compañero pasó a la defensiva, colocando un escudo sobre ellos para recibir el Hiperrayo del Kingler, un ataque tan potente que estaba cerca de romper la protección del Pokémon. Nakamura estaba preocupado, pero ahora era el momento de escapar.

—Tenemos que irnos, hay que aprovechar que el ataque lo hizo más lento.

—¿Qué hay de los Krabbys? Son más rápidos y están regresando.

Hirose tenía razón, los pequeños cangrejos se acercaban a ellos, y podrían atacarlos en medio del agua. A menos que...

—Hirose, Mukai...— Los llamó— Yo los detendré, vayan volando en tu Dragonite.

—¿Qué hay de tí?

—Estaré bien— sonrió levemente al ver al castaño preocupado por él— Los voy a retener, Icy no es tan rápida y deben buscar a Yuuka y Masado, estoy preocupado por ellas.

—Pero, Nakamura...

Fueron interrumpidos por el ruido del Kingler, quien preparaba su próximo ataque, nadando hacia ellos. Nakamura no quería dejar ir a Hirose, pero no tenía otra opción.

—¡Que se vayan, dije!

Gritó tan fuerte, asustando a ambos amigos ante su expresión. Mukai le colocó la mano al menor, quien asintió con la cabeza sin decir nada. Regresó a Eevee y Raichu a sus Pokeballs para mantenerlos a salvo. Llamó a Dragonite y junto a Mukai, subieron a su lomo.

—Nakamura, por favor, Dragonite puede llevarte y llegaremos con las chicas y...— El castaño quería insistir, pero el chico se alejó, dejando de verlo y enfocándose en el Kingler enemigo.

—Dije que te vayas— Es todo lo que dijo, con una expresión seria— No lo hagas más difícil— Dijo en voz baja.

Su atención volvió al ataque del Kingler, quien apuntaba su rayo burbuja hacia Hirose, pero el ataque fue contrastado gracias a Tako-chan, quien regresó el mismo ataque. El choque de movimientos espantó al dragón, quien empezó a volar en dirección a la cueva. El castaño bajó la mirada al chico, quien suspiraba aliviado al ver que se fue.

Por su parte, recibió la mirada preocupada de sus Pokémon, pero él solo sacudió la cabeza y observó al Pokémon alfa frente a él.

—Todo estará bien, escaparemos rápido.

 

(...)

 

POV Hirose

 

—¿Esto es mi culpa...?

—No— Mukai negó con la cabeza y me sonrió— Además, Nakamura y sus Pokémon son fuertes, estará bien.

—Pero podía irse con nosotros...

—Le escribiremos para saber como está, tranquilo

Me sentía muy mal, arruiné el plan de Nakamura, y él solo quería ayudarme a capturar el Pokémon que quería. No entiendo porque hizo eso, podía ir con nosotros.

—Prometo que se lo voy a compensar...

—Seguro lo harás.

Desde el cielo, vimos la cueva que mencionó Mukai antes, y afuera de ella, vimos a Kawamura y Ko-chan frente a ella, pero con una expresión de preocupación. Okuda y Hamaoka también llegaron y se acercaron. Le pedí a Dragonite que nos bajara.

—¡Kawamura! ¡Ko-chan! ¿Qué sucedió?

—Chicos, justo le estaba escribiendo a Nakamura, pero no me responde... ¿Dónde está?

—Pensé que ustedes tres vendrían detrás de nosotras por el agua.

Estaba muy avergonzado para responder, pero Mukai decidió hablar por mí.

—El Kingler Alfa era demasiado fuerte, Nakamura dijo que lo iba a retener y vendría detrás de nosotros...

—¿Pero por qué? ¡Pudo venir volando con ustedes en Dragonite!— Kawamura estaba claramente molesta.

Le explicamos el plan que teníamos, y como terminamos aquí. Ko pareció unir los puntos de la decisión de Nakamura.

—Lapras no es un Pokémon rápido, los Krabby que seguían al Kingler pudieron alcanzarlo y retrasar el escape. Y si Raichu apenas pudo paralizarlo, pero igual los alcanzó, entiendo porque se quedó atrás... Bueno, fue un placer conocerlo, tenemos otros problemas.

—¡Ko-chan!

—¿Cómo que otros problemas?

—¡Escuchamos el grito de Takeuchi dentro de esa cueva!

—¿A qué te refieres con eso?

—Bueno...

POV Kawamura

 

Unos minutos antes...

Matsumura-kun y yo escuchamos unos ruidos extraños que nos llevaron a esta cueva. Provenían de un inicio del bosque. Reconocí la voz de Takeuchi, lo que hizo todo más raro.

Cuando le escribí a Nakamura, Reiko apareció detrás de nosotros de repente.

—¿D-Dónde estabas, Reiko-senpai?

—Iba a perseguir a mi zombie para que me ayude con el ritual, pero me detuve a mitad de camino— Empezó a contarnos mientras se agachaba a la altura de su Mimikyu— Mimi me trajo aquí siguiendo una energía oscura y peligrosa. En el bosque, de camino a la costa, escuché un canto que no se me hacía familiar en absoluto, pero como estaba con ustedes, no decidí investigar.

—¿Qué tiene que ver eso con la cueva? Estás dando muchas vueltas.

—Como decía, niño bonito— Interrumpió a Matsumura para seguir hablando— Después de rendirme de perseguir a Nakamura, pude ver al idiota de Tamura acompañado del niño de lentes y el de ojos grandotes y sus Pokémon, parecían seguir a una chica que me era extrañamente familiar. Pude ver que corrían a esta cueva y eran perseguidos por unos Pokémon salvajes, y estoy segura que era... La bruja del bosque...

—¿La... bruja del bosque?

Su explicación me aterraba. Nos contó que, en el bosque, el canto de una mujer atraía a los hombres, sean humanos o Pokémon, y los torturaba hasta la muerte. Pero no solo eso, aparte de la bruja del bosque, también había visto un Pokémon grande junto a la bruja del bosque.

—No podemos dejarlos ahí dentro, ¡Hay que sacarlos de ahí!

—¡Déjenselo a su superior! Volveré antes de lo que piensen, no se preocupen, las fuerzas oscuras me acompañan y me darán la fuerza necesaria— Dijo con total confianza.

—¿Y si no regresas?

—Les enviaré una señal con Chandelure. Si un fuego fatuo aparece en el exterior de la cueva, es porque el plan salió mal y necesito refuerzos.

Es lo que nos dijo antes de adentrarse.

POV Narrador

 

Volviendo al presente, frente a la cueva.

Todos miraron la entrada, y efectivamente, un fuego fatuo iluminaba el lugar, dando la señal de que Reiko necesitaba ayuda.

—No puede ser... Por eso Takeuchi me estaba llamando entonces...

—¿Qué haremos ahora?

—Mandé la alerta a los maestros desde que Aokiyama-senpai dió el aviso, pero todavía no llega— Aclaró Kawamura con preocupación.

El ambiente estaba tenso. Sus superiores se encontraban adentro de la cueva y temían lo peor, si lo de la bruja del bosque era cierto y los llevó adentro.

Cansado del miedo, Hirose dió un paso al frente.

—Vamos adentro, no pienso dejar a Takeuchi y Oomori solos adentro, y el superior Tamura también necesita ayuda.

—Voy contigo— Lo siguió Mukai.

—¡Y-Yo también iré Hiros-!

—Tú no irás— Detuvo Masako a Matsumura— Hifumi y Yuuka no son entrenadoras expertas en combate. Tú eres más experto, quédate con ellas y busca al profesor.

—¿Qué? ¿Pero tú sabes combatir?

—No seré experta, pero Pawmot y yo podemos apoyarlos si un Pokémon se debilita con Plegaria vital, tú por otro lado, puedes defenderlas en el camino. ¡Ahora, hazlo!

Ante la mirada intimidante de la chica de pelo corto, Matsumura no tuvo otra opción que ceder. Las chicas se dieron un abrazo y decidieron regresar al punto de reunión en busca de un maestro. El nuevo grupo de rescate formado por Mukai, Okuda y Hirose se había formado, y decidieron adentrarse en aquella cueva en busca de sus amigos.

Y no tenían mucho tiempo.

El autobús saldría en una hora.

 

(...)

 

—¡Cof cof cof!

Del agua salió el chico peligro y de flequillo largo, casi cubriendo sus ojos. Miró a sus alrededores, y no habían moros en la costa, logrando regresar a la orilla salvo y salvo.

—No fue fácil... pero llegué...— dijo aliviado con una sonrisa mientras veía a su compañero Octillery regresar con él a la orilla.

Cuando Hirose y Mukai se fueron, Nakamura hizo un plan arriesgado: Esquivar el ataque del Kingler Alfa mientras buceaban. Un plan arriesgado, puesto que debía mantener la respiración por mucho tiempo, además de recibir el ataque para hacerle creer al Alfa que había vencido a su enemigo. Por eso no quería involucrar a sus compañeros en este plan.

Icy recibió parte del ataque mientras se sumergían a las profundidades, y en un movimiento rápido, Okuto regresó al Lapras para bucear con su Swampert, quien era mucho más rápido.

—Bien hecho, Ao-kun— Acarició con una sonrisa a su compañero y miró una Buceo Ball en sus manos con una sonrisa— Me siento mal por haberle gritado... espero que con esto me perdone.

Soltando un suspiro, miró la cueva donde se reunirían, pero no encontró a nadie. Solo pisadas en la arena. Decidió revisar su SmartRotom, revisando la cantidad de mensajes sin leer de sus amigas y una breve explicación de lo ocurrido.

Solo había pánico en sus ojos.

—Están en peligro— Dijo en voz baja.

No lo pensó mucho, pero estaba decidido a ayudar. Hasta que fue detenido por alguien que le tomó la mano.

—¿Qué demonios?

POV Nakamura

 

Estaba determinado para entrar en la cueva y alguien me tomaba la mano para detenerme. ¿Quién eres y por qué me detienes de salvar a Hirose?

Me volteé para darme cuenta que quien me sostenía la mano era una chica de pelo largo, la mitad de su pelo era color lila y la otra morado. Tenía unos audífonos peculiares, ojos azules y venia acompañada de un Chatot y un Wigglytuff...

Un momento, a esta chica la conozco.

—¿Musa?

Esta chica es de segundo y es parte del club de música. ¿Pero qué estaba haciendo aquí?

—Sé que tienes muchas preguntas, y de verdad lamento retenerte aquí de esta manera. Oomori me invitó a unirme a su equipo, pero me dejaron atrás en todo el recorrido. Cuando por fin pude reunirme con él y Tamura... Apenas pude escapar para buscar refuerzos...

—Espera, espera, vas muy rápido, ¿Qué está pasando?— Toda esta información estaba llegando demasiado rápido.

—Pues... estaba cantando en el bosque porque escuché que Meloetta apareció en esta zona, atraje la atención de unos Pokémon salvajes y me escondí, pero empezaron a perseguir a Tamura, Oomori y un chico de ojos grandes que están dentro de esa cueva. Escapé para buscar ayuda, ¡Y tengo miedo de entrar sola! Vi al chico ese castaño que te gusta tanto entrar con un chico y una chica, pero no llegué a advertirles que dentro de esa cueva hay un Ursaluna de luna carmesí durmiendo y....

—¿QUÉ?

Me explicó con una velocidad increíble. Entonces el ruido del bosque era ella todo este tiempo. Encima, Hirose estaba ahí adentro. Decidimos no perder tiempo y alcanzarlos como fuera posible.

(...)

 

POV. Narrador

 

El grupo de rescatistas principiantes caminaban por la cueva. El interior era húmedo y caían gotas de agua sobre ellos. El ambiente era tétrico y oscuro, pero el fuego fatuo que dejó Reiko como señal era una guía para su camino. Hirose iba adelante junto a Eevee, pero los nervios aparecían a flor de piel.

—¿Creen que estén bien?

—Es probable... está muy silencioso, no se escucha una batalla— Intentó Mukai aliviar el ambiente.

Un ruido los detuvo en seco, haciendo que todos se mantengan a la defensiva. Venía de un montón de rocas en una esquina. Hirose decidió caminar primero, con un ligero temor, encontró un pequeño Pokémon que desconocía. Lo miró atentamente un momento, y le ofreció la mano.

—¿Estás bien?

El pequeño Pokémon tenía tentáculos que parecían unos guantes de boxeo. Con estos, intentó pegarle al chico con miedo, hasta que sonó su estómago, demostrando que tenía hambre. Hirose volvió a intentar acariciarlo, para darle confianza, notando que su piel es húmeda. Parecía que recién había salido del agua. En señal de amistad, saca una baya de su bolsa para que el pequeño coma.

Mientras más lo miraba, se le hacía familiar.

—¿Q-Qué encontraste Hirose?— Preguntó temerosa la chica antes de acercarse, pero soltó un suspiro de alivio— Ay, solo es un Clobbopus pequeño, debió subir a buscar comida...

—Tentáculos... territorial con la comida... sale a la superficie a buscar agua... Este debe ser el Pokémon que buscaba Nakamura para su tarea— Sonrió el chico al ver al Pokémon— Hey, pequeño, conozco a alguien que estaría muy encantado de ser tu entrenador, y dejarás de pasar hambre. ¿Qué te parece?

—¿Lo vas a capturar?

Asintió con la cabeza— Es el Pokémon que me contó Nakamura, estoy seguro, encaja perfectamente con la descripción— Sacó una Pokeball y se la ofreció al pequeño— Te dará un lindo apodo y te cuidará mucho, ¿Qué te parece?

Los ojos del pequeño Clobbopus lo miró con sus ojos saltones, y con una sonrisa, como si hubiera entendido la oferta, golpeó la Pokeball con delicadeza, dejándose capturar.

—¡Nakamura va a amarlo mucho! ¿Verdad, Masako? Con esto lo compensaré por lo que pasó con el Kingler, estoy seguro.

—....Seguro le gustará— sonrió ligeramente.

Pero un recuerdo llegó a su mente, porque Masako estaba casi segura...

Que ese Pokémon que Hirose acaba de capturar, no era tipo agua. ¿Por qué querría capturarlo Nakamura?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por Mukai, quien llamó la atención de ambos para que se escondan a su lado. El chico apuntó hacia adelante, encontrando a sus compañeros.

Tamura, Oomori, Aokiyama y Takeuchi estaban dormidos junto a sus Pokémon en el suelo. Mientras frente a ellos, había un elegante Pokémon que parecía tener un sombrero rosa gigante, quien cantaba una melodía acompañado de unos Phantumbs. Pero en el centro de todo, había un Pokémon gigante bostezando. Tenía la apariencia de un oso gigante, pero tenía un gigante círculo rojo en su frente, cicatrices en su cuerpo y garras gigantes y filosas.

—¿E-Esa es la bruja del bosque acompañada de Phantumbs?— Preguntó Masako con temor en sus palabras.

—Ese Pokémon del sombrero... Es una Hatterene. La bruja de Aokiyama tenía razón con lo de la bruja del bosque, es el apodo que le dan a ese Pokémon— Explicó Mukai, intentando mantener la calma.

—¿Ese Pokémon gigante... es un alfa?— Esta vez preguntó el castaño, a lo que Mukai negó con la cabeza.

—No tengo idea... parece un Ursaluna, pero... ese Pokémon no aparece hace muchísimos años, es de tiempos antiguos... Además de que este se ve diferente.

—Y tienen secuestrados a Oomori y los demás... ¿Algún plan?

—Por ahora, observemos— Es todo lo que pudo sugerir el castaño.

Se quedaron observando el contexto. Los Pokémon seguían cantando, y la bruja del bosque, como Reiko la llamaba, se mantenía cuidando constantemente al Ursaluna gigante, como si fueran amigos de toda la vida. Los Phantumb jugaban juguetones a su alrededor mientras tarareaban. La escena parecía un ritual bastante extraño, digno de ser investigado por el club de ocultismo.

Su mirada se dirigió a sus amigos, que seguían profundamente dormidos.

—Creo que fueron afectados por hipnosis...— comentó Masako— ¿Cómo los sacaremos sin se enteren? Ese Ursaluna es peligroso.

—No lo sé...

—De hecho, yo si sé. Zorua— Mukai llamó a su pequeño zorro— Usa tu habilidad de ilusión, y transfórmate en otro Phantumb e intenta distraerlos para traerlos de vuelta.

El pequeño asintió con la cabeza, mientras brillaba tenuemente para tomar la apariencia del pokémon fantasma, empezó a tararear la misma canción y se mezcló con el ambiente.

—Gran plan.

—No te emociones demasiado— Expresó mientras revisaba su SmartRotom— Aquí dice que Hatterene es muy sensible a las emociones fuertes, debemos mantener la calma para que esto funcione.

Ambos asintieron y esperaron a que Zorua retuviera la atención de todos. Al poco tiempo, ya no estaban mirando a los chicos. Era el momento.

Masako sacó a su compañero más grande, Bewear, y ambos se adelantaron con cuidado, llegando hacia la chica de cabellos azules, moviéndola suavemente, logrando que reaccione poco a poco mientras abría los ojos.

—Okud-

—Shhhh— Le hizo una señal de silencio, señalando a los Pokémon salvajes siendo distraídos por el compañero de Mukai.

La mayor asintió con la cabeza, intentando despertar a los chicos, pero los tres sentían el cuerpo pesado, con dificultad para levantarse. Por lo que Masako le hizo una señal a su Pokémon, quien con su fuerza descomunal, cargó a los 3 chicos, quienes con la fuerza que tenían, regresaron a sus Pokémon a sus Pokeballs antes de ser ayudado por el Pokémon de Masako, teniendo este a Tamura sobre su hombro, a Takeuchi y Oomori en su brazos, y a Aokiyama en su otro hombro.

Con cuidado, caminaron hacia Hirose y Mukai, que la estaban esperando.

—Bien hecho— Susurró Mukai con una sonrisa.

—Takeuchi, ¿Qué diablos ocurrió?

—Uhmm... Todo está muy borroso... Toma la cámara de Tamura-senpai...

Con duda, pero curiosidad, tomaron la cámara y reprodujeron el último video grabado en la misma. Los chicos escucharon una voz y encontraron a los mismo Pokémo salvajes, y salieron corriendo al ser interrumpidos. En el camino, se encontraron a una chica de cabellos bicolor, quien se presentó como Musa mientras escapaban.

Los guiaba por el bosque, mientras eran perseguidos hasta llegar a aquella cueva, despertando por el ruido al Ursaluna Luna Carmesí. Intentaron batallar, pero era demasiado fuerte, y sus Pokémon quedaron debilitados uno a uno en video, y el video quedaba hasta ahí.

—¿Y la chica del video?

—Uhmmm... lo recuerdo— Esta vez habló Oomori— Le dijimos que fuera a buscar ayuda, durmió a los Pokémon del lugar, pero nosotros también quedamos dormidos...

—Esa maldita no ha regresado...

—Takeuchi, no te enojes, puedes enojarla.

—¡Yo estoy enojado! ¡No me digas que hacer!

El Bewear de Masado recibió un golpe en la espalda. Cuando se voltearon para ver lo ocurrido, Zorua se encontraba en el suelo debilitado.

Habían sido descubiertos por la bruja del bosque y sus fantasmitas.

—¡Takeuchi!

—¡Lo siento!

—No de nuevo...

Hatterene se acercó junto a los Phantumb, pero se detuvieron en seco. Un temblor empezó a sentirse en la cueva. Aquellos Pokémon del bosque se voltearon asustados al ver la escena. Ursaluna había despertado, y no estaba nada feliz. Resulta que aquellos cánticos lo mantenían dormido y en paz, y al ser interrumpidos, su enojo había regresado.

La bruja del bosque y sus aliados escaparon, dejando solo a los estudiantes.

—¡Ahora también escaparon! ¡Mis Phantumbs!

—¡No es el momento, Aokiyama-senpai! Tendremos que atacar, ¿Listos, equipo de rescate?

—Cuando digas, Okuda— Asintió Hirose mientras sacaba unas Pokeball— ¡Vamos, Dragonite y Lycanroc!

—¡Samurott, Krokorok!— gritó Mukai mientras salían sus Pokémon a la par de los de Hirose.

—Bewear, ¡Sácalos de la cueva! Pawmot, mantengámonos en la retaguardia— Ordenó a sus compañeros, quienes asentían con determinación.

El Ursaluna gruñó con enojo, mientras levantaba sus patas preparándose para atacar. La cueva, aunque era espaciosa, era frágil ante los ataques. Pero debían distraer al Pokémon de la cueva lo más que pudieran para poder escapar y salir ilesos.

Hirose y Mukai tomaban la ofensiva, Samurott y Dragonite lograban atinarle a la debilidad de su adversario. Al ser este tipo tierra, Dragonite podía sobrevolar para evitar sus ataques de dicho tipo, mientras Samurott atacaba con su caparaconcha, lanzando filos acuaticos que hacían bastante daño.

Pero Ursaluna era resistente. Su mirada se posó en Pawmot y decidió atacar con sus cuchillas, pero Hirose no lo iba a permitir.

—¡Dragonite, garra dragón! ¡Protege a Pawmot!— El dragón asintió y se puso frente al Pokémon y atacándose mutuamente.

—¡Samurott, Concha filo!— Ante la orden de Mukai, sacó su espada nuevamente, quien rodeada de un poderoso ataque de agua, golpeó a Ursaluna por la espalda mientras estaba distraido.

Pero no contento con eso, el gigante de la luna roja, con grandes reflejos, atacó al Pokémon con sus garras, lanzándolo en dirección a su entrenador, quien corrió preocupado hacia él.

Dispuesto a sacarlos del combate con enojo, un brillo rojo carmesí empezó a brillar en su frente, donde se encontraba aquel círculo rojo.

—¡Va a atacar! ¡Cuidado!— Intentó advertir Masako.

—¡Excavar!

Krokorok, Eevee, Lycanroc y Pawmot cavaron en el suelo, pero al resto de los Pokémon desconocer este movimiento, debían esconderse en el agujero que cavaban. Pero era muy tarde. Ursaluna ejecutó su ataque, debilitando a Samurott y dejando a Dragonite en mal estado, pero aún de pie.

—No puede ser... ¡Regresa, Samurott!— Levantó la Pokeball de su compañero para que descanse.

—¡Dragonite! ¡Recupérate con respiro!— Pidió Hirose a su compañero, quien se rodeó de plumas y pudo recuperar su energía.

Pero el chico seguía preocupado. Eevee y Lycanroc no podían aguantar más, y lo mismo pasaba con los Pokémon de Mukai y Masako. Por más que atacaban a Ursaluna, sus resistencias eran dignas de admirar, y apenas le hacían daño. Este seguía enojado y no había forma de calmarlo, y menos lograron distraerlo para que lo dejen ir.

—¿Qué hacemos ahora? Estoy en desventaja...— dijo Masako con nervios— No le hemos hecho nada...

—Parece que va a atacar de nuevo, ¡Todos retrocedan!

El Pokémon estaba apunto de atacarlos con el movimiento Vendetta. Instintivamente cerraron los ojos, pero se escuchó un grito potente resonar en las paredes, deshaciendo el ataque del Ursaluna, quien queda aturdido antes de ser atacado por un poderoso Aqua Jet que provenía de un Swampert y lo hizo retroceder.

Los 3 chicos miraron hacia atrás, para darse cuenta de que Nakamura y Musa habían llegado a escena acompañados de Ao-kun y un Wigglytuff.

—Lamento llegar tarde...— Dijo un poco avergonzado.

—Dilo con más valor, hombre— Intentó animarlo la chica de pelo largo.

—¡Nakamura!— Los ojos del castaño brillaron ante esa gran entrada, pero aliviado de verlo sano y salvo.

—¡Por fin!— Se sintió Masako aliviada.

—No es momento de festejar, se acerca otra vez su ataque— Llamó Mukai la atención de los presentes.

—¡Hagan un último ataque y lo pondremos a dormir para escapar!— Sugirió la chica de cabellos morados.

La miraban extrañados al reconocer que era la misma del video, viendo que volvió a ayudarlos al origen del problema que causó, decidieron hacerle caso y terminar todo con el siguiente ataque, con la esperanza de hacerle daño.

—¡Dragonite, Carga dragón! ¡Lycanroc, Roca afilada! ¡Eevee, regresa conmigo para recuperarte!

—¡Krokorok, sorpréndelo con excavar!

—¡Combate cercano, Pawmot!

—¡Ao-kun! ¡Hidrobomba!

—Wigglytuff, ¡Voz cautivadora!

Todos en conjunto decidieron seguir adelante con el ataque, siendo Dragonite y Pawmot los primeros en atacar, haciendo bastante daño, seguido del ataque bajo tierra del compañero de Mukai. Sin tiempo a contraatacar, los ataques de roca de Lycanroc impactaron. Y como golpe final, el canto de Wigglytuff y el Hidrobomba de Swampert le dieron de lleno, de manera que lograron hacer que este retrocediera.

El pokémon aterrador no tenía ganas de rendirse, pero el impacto de varios ataques le había dado de lleno.

—¡Es el momento! ¡Tápense los oídos!— Pidió Musa antes de ver a su Pokémon— ¡Canta Wigglytuff!

El Pokémon asintió y una melodiosa voz resonó en toda la cueva. Los chicos se taparon los oídos para evitar escucharlo. Mientras el canto del Wigglytuff sonaba con más fuerza con el eco de la cueva, el Ursaluna, agotado de tantos ataques, se rendía al sueño, y regresó al umbral oscuro del lugar para recostarse a dormir. Cuando terminó de cantar,, y este finalmente se durmió, la entrenadora hizo una señal para irse en silencio.

Finalmente, el peligro había terminado y salieron de la cueva, siento esperados por el profesor Otogiri y el profesor Niou, quienes estaba con el Bewear de Masako y sus compañeros recién liberados.

—Tienen mucho que explicar... —Dijo el maestro más alto con los brazos cruzados y una mirada seria.

 

(...)

 

Después de resumir los acontecimientos de la última hora de camino al punto de reunión con el resto de alumnos, pensando con miedo que iban a ser regañados por pelear solos sin un estudiante superior, se sorprendieron ante la siguiente revelación.

—Al menos estaban con un alumno de segundo, y como fue una equivocación, se las dejaré pasar. Pero espero hayan hecho un excelente trabajo en su tarea.

—¿Estudiante de segundo?— Preguntaron al unísono los chicos de primero que estaban en la cueva y voltearon la mirada a la única desconocida de su clase, a excepción de Nakamura que era el único que entendía la situación.

—Ujum... Esto es un poco incómodo... Permítanme presentarme, me llamo Musa Violet, estudiante de intercambio de Unova, soy estudiante de segundo y líder del club de música de la escuela... recién fundado hace poco...— Admitió con vergüenza mientras hacía una reverencia junto a sus Pokémon, Wigglytuff y Chatot— ¡Yo asumiré la culpa del desastre! Hatterene y los demás los persiguieron por mi culpa...

—Bueno... En eso estás equivocada.

—¿Superior Tamura?— Preguntó Mukai al ver como llegaba mucho mejor.

—Si hubieran visto el vídeo anterior al último completo, se hubieran dado cuenta que eso no fue todo lo que pasó...

Momentos antes, cuando los Smartrotoms notificaron la zona de peligro.

—¡Tamura-senpai!— Se escuchó una voz femenina gritar para alertar al superior.

—¡Querida Musa! ¿Dónde estabas todo este tiempo?

—Dejé mi SmartRotom en el autobús— Dijo apenada mientras hacía una reverencia— ¿Dónde estamos?

—Esto te gustará, mira— Apuntó Oomori y se encontró a unos Pokémon cantando, eran Hatterene y los Phantumbs, que armaron un coro cantor con otros Pokémon salvajes. Sus voces no eran las más armoniosas, pero se notaba que lo hacían con cariño.

Los ojos de la pelimorada brillaban con asombro mientras Tamura documentaba el momento. Su emoción era tal, que en silencio se acercó junto a sus Pokémon para unirse al coro, siendo bien recibidos al haberse aprendido la melodía. La garra de la bruja del bosque acarició su cabeza, y los Phantumbs cantaban a su lado.

—Esto es oro puro, Oomori, ¡no dejen de grabar Aipom, Rowlet!— Le dijo a su compañero de club y Pokémon con emoción.

Takeuchi, por su parte, estaba aburrido, pero su atención se posó en un montón de piedras brillantes acumuladas en una esquina.

—¡Superior!— susurró el chico mientras apuntaba al grupo de piedras— Voy hacia allá.

—¿Allá donde?— Volteó la mirada para ver a donde se dirigía, y se dió cuenta del error— ¡Espera, Takeuchi!

El mencionado se acercó, y habían todo tipo de piedras evolutivas acumuladas, entre ellas...

—¡Por fin! ¡Una piedra alba! ¡Podré impresionar a Yuuka con un Gallade ahora!

Sus gritos detuvieron el coro de Pokémon, quienes se voltearon lentamente a ver al chico que había interrumpido sus actividades. Para intentar aliviar la tensión, Musa y sus Pokémon empezaron a cantar a coro nuevamente, para poder distraerlos, pero el enojo por el robo era muchísimo mayor.

Takeuchi intentó defenderse junto a Croagunk, pero la ventaja de tipo era demasiada, por lo que la mejor opción era huir.

Volviendo al presente, luego de ver el video de Tamura que documentó todo.

—¡TAKEUCHI!— Hirose y Mukai estaban más que enojados con su amigo al llegar a la parada de autobús.

—¡Fue un accidente! ¡No sabía que a esa Hatterene le gustaba coleccionar piedras evolutivas brillantes! ¡Nisiquiera las usa! P-Pero miren, encontré la piedra alba, jajaja...

Sus amigos lo seguían viendo con enojo, pero sacó a su Kirlia para demostrarles que el viaje valió la pena, pero al esta tocar la piedra... No pasó nada.

—¿Qué? P-Por qué no funciona... ¿Eres una hembra, Kirlia?— El pokémon negó con la cabeza, a lo que su amigo más alto tomó la misma, volviendo su enojo.

—Takeuchi... ¡ESTA ES UNA PIEDRA HIELO! ¡NO UNA PIEDRA ALBA!

—N-No puede ser...

—Lycanroc, abrázalo con fuerza— Dijo Hirose con una mirada seria a su amigo.

—¡Espera, no!

El Pokémon se acercó a Takeuchi con alegría, pero en su cuello habían piedras filosas que lastimaban al chico cada que Lycanroc movía la cabeza.

—¡Me lastimas! ¡Basta! ¡Esto no es lindo! ¡Haz que pare!

—Espero haya hecho su trabajo de investigación— Suspiró Otogiri ante la situación de su alumno, sin ganas de defenderlo.

No muy lejos de ahí...

—Al menos tengo buenas tomas, enviaré el video de Musa para que ella y la bruja puedan hacer su trabajo— Afirmó el chico de la boina.

—Vaya, que amable de tu parte ayudar en mi búsqueda de los fantasmas que atormentan a humanos y Pokémon, parece que no eres tan inútil después de todo.

—¿Qué dijiste, maldita bruja?

—Nada, nada— Dijo mientras voltea la mirada para evitar enojarlo y le dé los videos.

—Me alegro mucho no haya sido mi culpa, pensé que había desafinado y eso enojó a los Pokémon del bosque...

—¡No es tu culpa, Musa!— La intentó aliviar Yuuka acompañada de Masako.

—Además, al final nos ayudaste con el Ursaluna, te agradecemos mucho.

—Es lo menos que podía hacer... Pero aún me siento mal porque me dejaron atrás.

—¡Lo sentimos! Estábamos emocionadas por la tensión entre Matsumura y Nakamura pelear por Hirose y... ¿Dónde están por cierto?

Las 3 voltearon su mirada, para ver como los mencionados parecían a punto de pelear, mirándose con rivalidad y odio, mientras Kawamura estaba en el medio junto a Smeargle y Grafaia dibujando con emoción.

—Por tu culpa, los Pokémon de Hirose quedaron heridos y casi lo lastiman a él tambien— Lo acusó el más alto.

—¡Yo no fui quien despertó al Ursaluna!

—¡Dicen que eres fuerte pero no lo eres tanto! ¡Aléjate de él y déjame su lugar en el autobús! ¡No tienes derecho!

—Yo ni siquiera me senté junto a él de camino aquí, ¡Y tú vas en el otro autobús! ¡Sácate de aquí!

—¡Pediré irme con ustedes y...! Y...— Un repentino mareo lo empezó a dominar, haciendo que se caiga al suelo, viendo como detrás de Matsumura, un Mareanie tenía un tentáculo brillando de color morado, señal de que envenenó al chico.

—¡Profe! ¡Matsumura se desmayó!— Dijo con una sonrisa maliciosa mientras recogía a su querida Coral, chocando las manos con su tentáculo.

—Que cruel eres, Nakamura— sonrió la chica de lentes mientras se iba con su amigo, dejando que el profesor se lleve al más alto al autobús.

—Yo no hice nada... Además me enojó a mi y a Coral...

La chica empezó a aguantar la risa mientras levanta la mirada— ¿Y bien? ¿Se lo vas a dar a Hirose? El ya sabes que...

La mirada de Nakamura se posó en el chico, quien seguía castigando a Takeuchi por su robo en el bosque. Soltó una ligera sonrisa y rascó levemente la cabeza.

—...Eso quiero, pero... Ya sabes...

—...Sí, lo sé...

(...)

 

Pov Hirose

 

Estaba totalmente agotado. Tomé asiento en el autobús después de que los profesores confirmaran que no faltaba nadie. Eevee estaba sobre mis rodillas y empecé a mimarlo. Me sentía muy mal por haberlo hecho pelear contra ese Pokémon de la cueva. Habían pasado tantas cosas en un solo día.

No estoy soportando. Encima, por mi culpa, Nakamura no pudo hacer su trabajo como quería por ayudarme con el mío. Debo hablar con él, disculparme y darle el Pokémon que me dijo que iba a investigar. Así al menos podrá hacer la tarea. Es lo menos que podría hacer.

Bajé la mirada hacia mi Eevee, quien ya estaba dormido. Su cansancio es contagioso, porque sentí los ojos pesados y me recosté en la ventana. Oomori no había llegado a sentarse conmigo, después de todo se sentó con Mukai.

Cerré los ojos un momento, intentando conciliar el sueño. Pero sentí que alguien se sentaba a mi lado. No le iba a tomar importancia hasta que me sentí profundamente observado. Abrí los ojos y me encontró con... ¡Nakamura!

—¿Hirose?— Me veía con duda mientras me revisaba con la mirada con duda, pero parecía enojado— Zorua, si de nuevo te estás burlando de mí perfeccionando tu ilusión, juro que te haré desear quedarte en tu Pokeball todo el viaje.

¿Zorua? Ah, debe haberse transformado en mí para engañar a Nakamura como a mí. No pude evitar reír de solo pensarlo.

—Lo sabía, te burlas de mí otra vez— Dijo cruzando sus brazos.

—No, no, no, soy yo, si soy Hirose, pft... jaja...— Le dije entre risas por su expresión.

Su rostro se puso totalmente rojo, me creyó inmediatamente, ya que sabe que Zorua no puede imitar la voz humana. Su mirada se desvió a los asientos de atrás, donde Oomori estaba sentado con Mukai, y me di cuenta que este último saludó con la mano y una sonrisa.

—Lo... lo siento mucho, H-Hirose...

—No tienes que avergonzarte, ¿Dónde fue el chico valiente de la cueva de hace un rato?

—E-Esto es diferente... Quiero decir, no tengo miedo ahora, bueno, antes si estuve un poco asustado, pero no por mí, sino por ti, digo, por los demás, no quería que les hicieran daño y... y... — A medida que hablaba más rápido, su cara se volvía más roja.

No me había dado cuenta lo tímido que era... O quizás, simplemente no había prestado atención, pensando que él era mi rival. Seguía hablando hasta que despertó a Eevee, quien se acercó a él, haciendo que se callara. El Octillery de Nakamura saludó a Eevee con uno de sus tentáculos y parecían chocar palmas, sacándole una sonrisa.

El autobús empezó a avanzar. Todos estaban cansados por lo visto de la excursión, pero yo no quería dormir ahora. En agotamiento que tenía se borró por completo cuando se sentí a mi lado. Una tremenda curiosidad acaba de invadirme. Empecé a hablar entre susurros.

—Llegaste... a la escuela con Octillery, en tu primer día, ¿Verdad?

—Ah, sí... Es mi Pokémon favorito— Sonrió levemente mientras bajaba la mirada— Me gustan todos los Pokémon de agua, pero Tako-chan es especial para mí... ¿Qué...Qué hay de ti?

—Eevee es genial, nació de un huevo que me regaló mi hermana hace años, y tuvimos muchas aventuras juntos antes de venir a la escuela Hoshimi, y sé que puede evolucionar en ocho Pokémon diferentes, pero no parece decidido... —Sonreí inconscientemente mientras acariciaba la cabeza de mi compañero— Pero no tiene porque elegir ahora.

—...Me... Me parece genial que no lo presiones... Es pesado que elijan lo que quieres ser...

Solo asentí con la cabeza, después de todo, Nakamura tenía toda la razón. Cuando esperan algo de ti, la alta expectativa de que hagas lo que esperan, complacerlos. Es muy pesado. Yo no quiero que Eevee sea lo que me haga feliz, él está bien como está.

...

Nakamura es muy maduro, al contrario de mí...

—Oye... ¿Estás molesto conmigo?

—¿Qué?

—Por lo del Kingler alfa... No solo quería hacer mi trabajo, de verdad quería capturarlo, y como no silencié el teléfono, nos atacó y tuviste que quedarte atrás para que nos salváramos y... bueno... Insisto que pudimos irnos juntos con Dragonite... Pero te enojaste conmigo...

—Hirose— Habló en un tono de voz más alto para callarme, me estaba mirando con preocupación, respiró profundamente antes de seguir hablando— T-Te ayudé porque quise, fue mi decisión... Además, no fue tu culpa, te grité para que... para que fuera más fácil que te vayas... No somos amigos después de todo, me era más fácil... hacerte irte si te caía mal...

Eso último lo dijo con mucha tristeza. Se estaba forzando a caerme mal...

—Te equivocaste en algo— Creo que lo asusté, porque se tensó un poco— Es imposible que alguien que hizo un plan con los demás para ayudarme me caiga mal, eso es lo primero, y segundo...

—¿Segundo...?

—Pensé... bueno...— Ahora yo sentía calor en las mejillas por la vergüenza mientras cruzaba los dedos de los nervios— Admito que te desafiaba mucho porque sentía envidia que fueras más fuerte que yo, pero la idea de la rivalidad me gustaba mucho, pensé que seríamos solo eso, pero... Si me gustaría que fuéramos amigos.

—¿...Lo dices en serio...?

Asentí con la cabeza con una cabeza— Eres un gran tipo, pero eso no impedirá que te gane en el siguiente torneo del aula, ahora que somos amigos, no vas a negarte, ¿Verdad?

—...Está bien.

Me sonrió, y vi que tenía las mejillas rojas. ¿Estás avergonzado por tener un nuevo amigo? Que lindo.

Seguimos hablando en voz baja en todo el viaje para no despertar a los demás. No sabía lo cómodo que era hablar con él. Encima es muy inteligente, no solo me dijo datos de sus Pokémon, sino también de los míos que ni siquiera yo sabía. Incluso me contó de una vez que Eevee se perdió en el dormitorio, y el lo encontró y le dió unos Pokochos para poder llevarlo de vuelta a mi habitación.

Se preocupa por mí incluso de antes del día de hoy...

Llegamos a los dormitorios, a tiempo para la cena y bajamos del autobús. Nakamura fue secuestrado por las chicas de repente, según Hamaoka, parece que le harán un interrogatorio. ¿Por qué? Ni idea.

Caminé hacia el comedor con mis amigos para la cena. Takeuchi seguía decepcionado por el fiasco de la piedra, y el profesor le puso más tarea por ponernos en peligro, no una, sino dos veces por la llamada que me hizo. Aunque eso es mi culpa por no poner mi SmartRotom en silencio.

Recibí un mensaje de Ko-chan, preocupado por mí, pero vi a Nakamura y las chicas caminar por el comedor y los llamé a sentarse con nosotros. El equipo completo de excursión estábamos juntos, contando todo lo que vimos.

—¿No nos vemos lindas en estas fotos con los Beautifly?

—Tú eres hermosa con cualquier Pokémon, Yuuka— Se estaba apunto de acercar a Hamaoka, pero Mukai lo retuvo de la camiseta.

—Hice muchos dibujos hoy, los usaré para mi trabajo.

—¿M-Me das ese dibujo de ahí?

—¿Qué dibujo?— Intenté fijarme en el cuaderno de Kawamura, pero ella y Nakamura cerraron el cuaderno inmediatamente con miedo.

—¡N-Nada!— Me gritaron al unísono. Incluso Octillery y Smeargle me retuvieron para que no vea.

¿Pues qué secreto de estado esconden esos dos? No pude evitar soltar un puchero, admito que estaba un poco molesto por el secreto.

Hasta que recordé la razón por la que lo invité.

—¡Nakamura! ¡Tengo algo para tí!

Me miró asombrado, pero yo me sorprendí más con lo que me dijo— Y-Yo también... tengo algo para ti.

Escuché a las chicas jadear de la emoción, pero no entendí del todo el porque.

—Tú primero— Le sonreí, a lo que él asintió con la cabeza para mostrarme una Buceo Ball.

Respiró profundamente antes de sacar al Pokémon dentro—¡Ven, Kanicchan!

La Pokeball se abrió y adentro salió un Krabby, quien saludó alegremente con sus pinzas. Mis ojos brillaron al verlo.

—...C-Cuando escapaba del Kingler... lo encontré en el fondo del agua, y como estaba solo... pensé que te gustaría... N-No es un alfa, pero si es un poco más grande que los Krabbys comunes... L-Le puse un apodo inconscientemente, si no quieres llamarle así, l-lo entiendo... Pero quiero que... quiero que lo tengas, ya que no pudimos capturar al Kingler.

El Krabby se acercó a mí e intentó saludarme con una de sus pinzas, y no pude evitar sonreír. ¡Era demasiado lindo! Y el Pokémon también.

—Esto es genial Nakamura... ¡Te lo agradezco mucho!

—¿Lo capturaste bajo el agua? ¡Increíble!— Hasta Takeuchi lo empezó a alagar.

—Ahora puedes tener un Kingler si lo entrenas, Hirose— Dijo Oomori mientras miraba al Krabby.

—Parece que pensamos lo mismo— Empecé a decir mientras sacaba la Pokeball del Pokemon de la cueva— Yo me sentí culpable porque no pudiste capturar al Pokémon que me dijiste, ¡Así que lo capturé en la cueva del Ursaluna!

—¿En la cueva?— Me miró extrañado pero asombrado— No sabía que había agua en la cueva, ¿Cómo lo encontraste?

—Estaba asustado y con hambre, dijiste que salían del agua a buscar alimento, ¿No?— Asintió con la cabeza y sonreí antes de liberarlo de la Pokeball— ¡Sal!

La misma brilló y el Clobbopus salió con una sonrisa, saludando a todos los que nos rodeaban. No puede evitar sonreír orgulloso de recordar el Pokémon que quería capturar mi buen amigo.

—Encaja con todo lo que me dijiste, un Pokémon de agua, tiene tentáculos y sale del agua a buscar comida, ¿Verdad?

De repente hubo un silencio. ¿Por qué se quedaron callados? Busqué la mirada de mis amigos. Takeuchi estaba confundido, Mukai estaba aguantando la risa con Oomori. ¿Qué les pasa? Kawamura y Hamaoka también se reían en silencio. Mientras Nakamura tenía una brillo en sus ojos, pero luego miró con sospecha al Pokémon.

—H-Hirose... ¿Acabas de decir... tipo agua?— Me preguntó Nakamura.

—...Sí... estaba húmedo porque salió del agua, y se parece un poco a Octillery... ¿No te gusta?

—M-Me encanta, es bastante lindo, muy lindo... y, bueno, tienes razón en que encaja con la descripción, incluso es un Pokémon malcriado... Es solo que... — Parecía querer decirme algo, pero no sabía el qué.

—¿Qué sucede con Clobbopus?— Me agaché al pequeño, que me miraba con duda.

—Es que... Clobbopus no es tipo agua, Hirose— Me dijo avergonzado mientras acariciaba al pequeño— Es tipo lucha.

—¿Qué?

—Y el Pokémon que quería investigar eran Tentacruel y Tentacool, que sacan la cabeza a la superficie para cazar comida...— Me explicó con una sonrisa apenada.

Finalmente mis amigos y las chicas empezaron a reír a carcajadas ante mi trementa confusión. No podía creerlo, la descripción encajaba perfectamente. Tuve que sacar mi SmartRotom, y Nakamura tenía razón, era tipo lucha, no tipo agua. Me puse rojo de la vergüenza y no tuve el valor de verlo a la cara.

—L-Lo siento... estaba seguro que era tipo agua...— Dije totalmente avergonzado.

—N-No te culpo, los Clobbopus de hecho viven en el agua y salen a la superficie por comida, no estás del todo equivocado.

Bajé la mirada, y el pequeño usaba sus tentáculos que parecían guantes de boxeo para golpear al aire, parecía listo para pelear contra Kanicchan. No pude estar más apenado, pero Nakamura me sacó del trance.

—¿Te apetece... intercambiarme el Clobbopus por Kanicchan?— Me ofreció— Lo capturaste... para mí... Prometo cuidarlo bien.

—Pero... pero no es tipo agua...

—No importa— Me sonrió— Es lindo... el Pokémon... Y que entrene solo tipo agua no me impide tenerlo en mi equipo.

Levanté la mirada y me di cuenta que estaba siendo totalmente sincero con la propuesta. Ya estaba muy avergonzado para hablar, así que solo asentí con la cabeza, y procedimos a hacer el intercambio con los SmartRotom, intercambiando nuestras Pokeballs con los Pokemon adentro.

Nakamura sonreía con a Pokeball del Clobbopus en sus manos, como si fuera la cosa más preciosa del mundo. Estaba pensativo por un momento, parecía tomar una decisión.

—Icchan... te vas a llamar Icchan— Le dijo al Clobbopus cuando salió de la Pokeball, saldando con emoción.

Las chicas se acercaron a Nakamura y empezaron a tomar fotos, pero vi que le susurraron algo que lo avergonzó totalmente. No pude evitar reírme.

—Kanicchan, cuento contigo de ahora en adelante— Le dije al pequeño Krabby, mientras amarraba un pañuelito naranja alrededor de su brazo— Con este pañuelito, oficialmente eres de mi equipo con Eevee y los demás.

Parecía bastante feliz mientras chocaba sus pinzas y unas burbujas salían de su boca.

(...)

 

Estaba recostado sobre la cama en mi dormitorio, y levanté la mirada a mi compañero de cuarto.

—Hey, Oomori...

—¿Qué sucede, Hirose?

—...Creo que...— Me miró con sospecha, pero yo empecé a sentir pena por lo que iba a decir— ¿Los... rivales pueden parecerte lindos?

—Pensé que ya eran amigos.

—Osea... quiero decir... yo... No importa.

No le vuelvo a contar nada. Esa sonrisa significa que se burlará de mí por el resto de mis días.

(...)

 

POV Nakamura

 

—Hirose capturó un Pokémon por mí, somos amigos ahora, y aceptó el intercambio, estoy muy feliz... Y este dibujo de Kawamura de él peleando es demasiado adorable, ¿No lo crees, Icchan?

Miré al pequeño Clobbopus, quien asintió con la cabeza mientras exploraba mi habitación. Estaba demasiado feliz.

Hasta que él abrió la puerta.

—¿Entonces, cuando es la boda?

Maldito Mukai.

—N-No sé de que hablas— Me sonrojé mientras ocultaba el dibujo.

Giró los ojos mientras se dirigía a su mitad de la habitación— Si me ayudas con mi proyecto, podría considerar decirte algunas cosas que no sabes de Hirose, incluso podría hablarle a Oomori para que te ayude...

Me estaba manipulando. Ya lo sabe todo. Ya se me estaba subiendo la fiebre y la cara roja.

No.

Me niego a dejarme manipular.

—Incluso puedo mostrarte las fotos de Hirose de niño, ¿Te conté que nos conocemos desde los 10 años?

...

—¿En qué necesitas ayuda?

Sentí a Icchan y Tako-chan golpearse la frente con sus tentáculos. Lo siento, soy débil.

(...)

 

Pasaron unos días desde la excursión, y no podía estar más feliz de ser amigo de Hirose, aveces almorzábamos juntos, hacíamos tarea juntos, e incluso decidimos ir el fin de semana a capturar al Pokémon que quería capturar.

Me alegro que esta rivalidad haya acabado.

—¡Nakamura! ¡Tengamos una batalla! ¡Esta vez prometo que te voy a ganar!

O al menos eso creía.

—¿Qué gano yo con esto?— No pude evitar suspirar mientras lo veía a los ojos, parecía dudar de que ofrecerme.

—Uhm... Te regalaré... ¡Lo que me pidas!

—... ¿Lo que te pida?

—¡Sí!

Vi al Eevee de Hirose emocionado, mientras Tako-chan e Icchan se veían motivados. Hasta yo me sentí con ganas cuando me dijo que podía pedir lo que quisiera...

Lo que quisiera... ¿Incluso, una cita...?

—¡Nakamura acepta!

—¿¡Kawamura?!

—Estoy haciendo un BL de rivals to lovers, de ti y Hirose, necesito que peleen para inspiración y serás el primero en leerlo— Me susurró al oído.

—Vamos al campo de batalla.

—¡Genial! ¡Vamos, Eevee!

—¿Qué le pedirás a Nakamura si ganas, Hirose?— Ahora yo tenía muchísima curiosidad.

—Si yo gano...— Se quedó pensativo antes de mirarme, y vi una sonrisa malvada salir de su boca— Tienes que ayudarnos a mí y a Musa con la obra de Tamura.

—Lo veo justo...— Incluso si pierdo, no dudaría en ayudarlo.

—Y tú te pondrás el vestido de princesa— La misma Musa apareció de repente para subirle el precio a la apuesta.

—¿QUÉ? ¿YO?

Hirose asintió con risa— ¡Yo no me pondré ese vestido!

Entonces si gano... ¿Veré a Hirose con vestido en la obra?

...

—¡Yo seré el réferi!— Musa había decidido mediar la batalla, no hay vuelta atrás.

Voy a ganar y a ver a Hirose en vesti- ¡Digo! Voy a ganar y a evitar ponerme ese vestido.

—¡Cada uno usará dos Pokémon! ¡Perderán cuando ninguno de los dos pueda continuar! ¡Comiencen!

Parece que esta rivalidad no va a terminar...

Pero no me quejo. Estoy enamorado de él, profundamente. Si quiere que sea su rival o lo que sea, no voy a negarme.

 

 

 

 

 

Notes:

Agregué a mi OC llamado Musa al fanfic porque hace mucho quiero incluir un OC en uno de mis fanfics.

Datos curiosos:

-Todos los Pokemon de Nakamura tienen motes/apodos. Estos son:
-Octillery (Tako-chan)
-Mareanie (Coral)
-Tentacruel. (Sin apodo) En esta historia, aún no se une al equipo
-Lapras (Icy)
-Swampert (Ao-kun)
-Clobbopus (Icchan)

-¿Por qué Icchan es Clobbopus y no Octillery, siendo que este último se parece más? Porque Clobbopus me parece más lindo, eso es una, y quería mantener el hecho de que Nakamura y Hirose sean los papis del pequeño. Además, yo también creí que Clobbopus era tipo agua cuando salió Pokemon Espada y Escudo.

-Hirose tiene un Lycanroc porque a él le gustan los perros. Estaba indecisa sobre cual Pokémon darle, pero decidí darle este porque era un solcito. ¿Cuál le hubieran dado ustedes?

-Takeuchi fue el causante de todos los desastres, directa e indirectamente.

-Sí, Mukai se dió cuenta hace mucho del crush que Nakamura le tiene a Hirose. A excepción de Samurott, le di Pokémon tipo siniestro porque aquí el tiene una naturaleza más bromista, por eso el Zorua se la pasa haciéndose pasar por sus amigos, inspiración del Zorua de la película de Pokémon: Zoroak, el maestro de ilusiones. Véanla, es muy buena.

 -Al final del One-shot, se habrán dado cuenta que la actitud de Hirose hacia Nakamura es muy diferente a cuando se conocieron. Quería hacer un Rivals to Friends to lovers. Sí, muy cliché. Pero Hirose está sintiendo cositas.

-Como se habrán dado cuenta, hay diferentes tipos de entrenadores pokémon, que no obligatoriamente tienen que ver con batallas, como Yuuka que se dedica al espectáculo de los concursos Pokémon.

-No soy buena con los insultos, por eso Reiko y Tamura no tienen tantas discusiones como parece. Pero si pelean bastante, y Oomori le toca separarlos.

-Quería meter a mis ocs en mis One-Shots pero no sabía como, por eso fui introduciendo a Musa poco a poco hasta terminar por ayudarlos en la batalla contra Ursaluna luna carmesí. Básicamente es líder del club de música y ayuda a Tamura con la musicalización. No tiene interés amoroso con personajes del canon.

-Matsumura se encariñó con el Goomy y decidió entrenarlo luego de que su mentira le jugara en contra. Aunque no lo parezca, es bueno con sus Pokémon. Originalmente iba a darle una trama más oscura con su Malamar, pero decidí dejar esas ideas para una posible secuela, dependiendo del apoyo.

¿Tienen preguntas? No duden en hacerlas y comentar.

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