Chapter Text
El silencio sigue en la sala hasta que Ranpo lo rompe. -Deberías mostrarnos lo interesante, esas son las reacciones que en verdad quieres, no nuestras discusiones de moda- Aunque sigue siendo un comentario en un tono aburrido como cuando dice la solución de un caso, sostiene la piruleta con cierta fuerza, tenso, el tiene una deducción aproximada de lo que esas simples prendas habían plasmado de ese universo.
-Tienes razón, sus vagas preguntas y sorpresas sobre cosas tan simples serán dejadas de lado si les mostrara unas dos imágenes mas de lo mismo- Un suspiro que hace eco en la sala se escucha.
La pantalla cambia. -Todo comienza aqui ¡Cualquier comentario o duda durante la presentación diganlo! No muerdo- Y con esas palabras, una imagen empezo a mostrarse en la pantalla para luego escucharse lo que parecía ser un narrador.
El niño, llamado "Akutagawa Ryuunosuke ", no tenía tiempo. Cuando terminó de correr por aquel camino, Akutagawa pensó que moriría.
Él no temía a la muerte. El infierno es un lugar más cómodo que éste. No temía al dolor de la muerte. Porque este día a día infinito en sí mismo es un infierno. Es una vida diaria donde incluso la hierba lucha por alimento. Despertar todos los días en una mañana nevada, y que junto a ti amanezca un amigo muerto. Si eso era vivir. Cada respiro era sobrevivir a un precio nefasto. Entonces esto era una venganza.
-¿Yo?- Murmuró con cierta incredulidad Akutagawa, esto era un escenario que nunca podría olvidar ¿Porque iniciaba todo aquí? El no creía que fuera importante, mucho menos en un mundo hecho por Dazai-san.
Todos los demás estaban entre confundidos y sorprendidos, por diferentes razones pero era obvio que nadie se había esperado que la gran historia empezará así.
-Nii-san...- Gin susurro mientras tomaba la mano de su hermano, apretándola ligeramente como un apoyo silencioso, ella también reconocía ese día.
Entonces, el niño lo consiguió. A través de la neblina, unas cuantas luces rojas titilaban. Eran los cigarrillos de los bandidos, la luz de sus cigarrillos. Ahí estaban. Eran seis. Todos están armados con rifles automáticos. Había poca actividad, aún quedaba tiempo hasta la transacción. Se escondió entre los árboles, examinando los rostros de los bandidos. Todos ellos criminales experimentados en arrebatar vidas humanas. Seis personas. No es un número del que se pueda hacer cargo un niño solo. Pero eran seis hombres, pensó Akutagawa. Cargaba con ocho muertos. De ser así no había forma de perder en número.
-¿Ocho muertos?- Pregunto con cierto desconcierto Atsushi, realmente la imagen de un Akutagawa tan... Demacrado era inimaginable para el, supuso que no había tenido una vida sencilla pero esto superaba su imaginación.
Como Akutagawa no parecía tener la intención de responder, Gis hablo.
-Otros niños de la calle que se la pasaban con los hermanos Akutagawa, digamos que escucharon algo que no debían de Port Mafia y los hombres los mataron, Akutagawa busca venganza de eso- Eso dejo un sabor amargo en la boca de más de uno.
Kunikida sentía que vomitaría ante tal atrocidad ¡Eran solo niños! ¿Qué habrían podido hacer?
Akutagawa abrió su abrigo, a un costado se veía un vendaje. Era una herida de bala de un ataque previo. Se quitó las vendas y presionó un dedo contra la herida. Ésta se abrió y comenzó a sangrar.
-Eso no se ve nada bien- Dijo con cierto disgusto Yosano, como doctora sentía la necesidad de regañar la clara negligencia ante la herida.
-No entiendo ¿Porque haces eso?- Por segunda vez pregunto algo Atsushi, en esta ocasión Akutagawa parecía dignarse a contestar.
-Eres más estupido de lo que esperaba, claramente es para engañarlos Jinko- Era obvio que Akutagawa solo había respondido para decirle estupido.
-Hacer que bajen la guardia...- Comento Chuuya. -Ya eras muy inteligente para tu edad- Elogio.
-Esta yendo contra 6 adultos el solo, no creo que debas elogiar eso- Se quejo Kunikida su instinto protector ante los niños era algo inevitable.
Chuuya frunció el seño, iba a replicar pero Akutagawa se adelanto.
-Realmente yo no alcance a hacer eso- Todas las miradas, menos la de Gin que más o menos ya conocía la historia se dirigieron a él. -Dazai-san ya había acabado con todos los hombres para cuando yo llegue- Soltó sin indicios de que fuera a explica mas.
—Ayuda... Por favor ayuda" la voz temblorosa de Akutagawa hizo eco entre los árboles. —Fui atacado por dos hombres armados...
—Mocoso, enséñame la estatura de los dos hombres. ¿Sabes qué armas llevaban?
Akutagawa negó con la cabeza.
—No sé de armas, pero recogí una bala que se cayó.
—Está bien, no conoces el arma. Muéstrame.
—Esto es...
Akutagawa se acercó a uno de los bandidos y extendió su mano. Para ver la bala a la luz de la luna, el hombre se acercó y llevó su rostro cerca de la mano de Akutagawa. El viento sonó. La garganta del hombre se abrió y sangre fresca comenzó a bajar. El rostro del hombre tiene una expresión incrédula. Akutagawa convirtió sus mangas en cuchillas y rápidamente cortó la garganta del él sin que éste tuviera tiempo de darse cuenta.
-Veo que aquí no paso...- Por alguna razón una sensación de disgusto se poso en su pecho, ver como asesinaba a esos hombres, aunque a esa edad no era ajeno a la sangre y violencia, que el había estado dispuesto a matarlos, se sentía mal, porque si era el caso ¿Cómo obtendría su razón para vivir?
Los de la agencia estaban algo incómodos o conmocionados por la brutalidad del pequeño Akutagawa, no era lo mismo ver al perro rabioso de Port Mafia asesinar de adulto aún si seguía siendo relativamente joven que de niño, menos entendiendo las circunstancias, más sabiendo que él había estado consciente de que moriría en esa venganza, ningún niño debería pensar en la muerte, ninguno debería aceptarla tan fácil.
-Disculpe Gis-san- Hablo cortes Akutagawa. -Necesito saber... Aquí, Dazai-san también me da lo que buscaba?- Más de uno se quedó confundido ante esto, Chuuya estaba especialmente intrigado.
-¿La caballa te prometió algo?- Siempre le disgusto que Dazai hubiera traído a dos mocosos a Port Mafia, aunque sabía que las calles no eran mucho mejor, arrastrar a dos niños a la oscuridad sin otra alternativa... Chuuya tenía una gran debilidad por los niños después de todo.
Akutagawa dudo un momento, lo suficiente para que Gis interviniera.
-Lo hace- La voz era segura. -Akutagawa, Dazai te da una razón para vivir... Aún que probablemente debas verlo tu mismo para entenderlo-
Mori sonrió, gratamente sorprendido ante eso. -Oh, Dazai-kun es tan interesante... Así que una razón para vivir-
-Tiene que ser broma- Kunikida suspiro. -Me estás diciendo que el maniaco suicida le dio a alguien una razón para vivir?-
Más de uno en la habitación pensaba lo mismo. Chuuya por su parte estaba viendo esto con otros ojos, por como Akutagawa había preguntado antes, sentía que su compañero había cumplido su promesa. -Minimo hiciste algo bien...- susurro para si mismo.
-Por dios, solo miren y luego juzguen- Declaro Gis.
Atacó al grupo enemigo. Solo. Era el mejor resultado para una guerra de lo que podría haber deseado jamás. Pero aún así, el corazón de Akutagawa estaba sediento. Combustionar su propia vida, matar enemigos. Había cumplido ese deseo, pero moriría en cuestión de minutos. Entonces, a medio camino una pregunta llegó a su mente.
¿Quién lo estaba asesinando a él?
Era él quien decidió combustionar su vida. Por lo tanto, no podía decir que se asesinó a sí mismo. Pero no era querido desde el momento en que nació. Lo habían obligado a creer que su vida era innecesaria, al punto de odiarse. Por ello es que está en esta situación.
¿Por qué... Debería morir?
Atsushi podía identificarse con ese sentimiento más de lo que le gustaría, pero no dijo nada, sabía que el otro no quería eso, además era el Akutagawa de otro universo ¿Él de aquí se había sentido igual? No podía estar seguro.
—Deberías. Porque no estás viviendo por tu propio deseo... Akutagawa-kun.
Akutagawa se sorprendió y volteó en dirección a la voz. Un hombre estaba sentado en un tronco cortado en el camino del bosque, de figura delgada y un abrigo negro. Debido a que la luz de la luna estaba detrás de él, su rostro se encontraba sumergido en sombras y sólo era visible un vendaje blanco envuelto entre su desordenado y negro cabello.
-Asi que así conociste a Dazai-san- Dijo Atsushi, aunque ya se lo esperaba, la escena se sentía ominosa ¿Cuánto tiempo llevaba su mentor ahí? ¿Porque no intervino? Akutagawa aquí dijo que Dazai había matado a estos hombres antes ¿Porqué en este universo no?
Akutagawa solo asintió ligeramente con la cabeza. -Es similar a la primera vez-
-Pero no igual- Complemento Gin.
-Pero no igual- Afirmo Akutagawa.
—Honestamente, vine aquí a ofrecerte una invitación. Pero... Ya no. Eres violento por voluntad propia, toda crueldad es una forma de humanidad. Sin embargo, tu atacas a otros como respuesta automática debido al ambiente. Sólo eres una bestia malvada e inocente.
Akutagawa sintió sus manos temblar, no, realmente todo su cuerpo lo hizo un momento como si alguien lo hubiera aturdido, como aquella vez que quedó en una camilla desprotegido, abandonado ¿Dazai-san no lo había recogido en este universo?
Su hermana apretó aún más su mano como intentando darle fuerzas, sabía que esto era difícil para su hermano.
—Honestamente, sería muy estúpido no salvarte.— El hombre de negro negó con la cabeza. —¿Se trata de una venganza? ¿Está bien morir por esa razón? Después de tu muerte... Qué clase de vida tendrá la hermana menor que dejarás atrás en la ciudad. ¿Puedes imaginarlo?
El cuerpo de Akutagawa comenzó a arder bajo un calor sofocante. Ese hombre, ¿por qué conocía a su hermana? Incluso en el momento del ataque, su hermana no estaba presente. No. Ahora tiene una buena razón.
—¡Tú...!— Todos los músculos de su cuerpo se tensaron por el enojo. —¡Tú! ¡Tú bastardo! ¡No te atrevas a tocar a mi hermana! ¡No... No te lo perdonaré! ¡Rashōmon!
-Eso fue tonto- Soltó Ranpo. Nadie pudo decir mucho al respecto, era claro que incluso Akutagawa se sentía avergonzado de su versión en la pantalla.
Mientras Akutagawa estaba conflictuado por el hecho de que su yo de ese universo parecía que no solo no sería reclutado por Dazai-san, si no que Gin sería alejada de su lado; los demás en la sala tenían sentimientos diferentes, algunos se sentía sorprendidos de manera abrumadora, no podían creer que Dazai fuera capaz de lo que sospechaban que haría, mientras que otros estaban molestos o resignados de lo que ya asumian era algo que podría hacer sin inmutarse.
La bestia se quebró como una hoja seca cuando el hombre de negro la tocó ligeramente.
—Cuando entiendas cuál es tu debilidad, puedes venir e intentarlo nuevamente. Hasta entonces, me quedaré con tu hermana.
—¡E... Espera...!
Espera. No te robes a mi hermana. Detente. Soy un estúpido, si muero está bien, pero mi hermana, no la lastimes...
Cuatro años y medio han pasado desde entonces...
Chuuya se levantó golpeando la mesa donde estaba con sus manos. -¡Claro! El maldito haría algo asi-
-Nakahara-san estoy seguro que Dazai-san tendría sus razones- Trato de defender Atsushi, aún le estaba costando procesar todo lo que vio pero se suponía que este mundo era uno donde el amigo de Dazai vivía, así que esto, está despiadada separación de hermanos tenía que tener alguna razón ¿No?
-Dazai-san no se equivocó- Dijo Akutagawa. Chuuya lo miro con su enojo apagándose lentamente sin comprender ¿No debería ser Akutagawa el más afectado? -Con esto... Le dio una razón para vivir a mi otro yo, además de que esa versión mia se lo merecía, abandono a Gin, no pensó en ella hasta que Dazai-san la menciono, iba a abandonarla- El enojo, rabia hacia si mismo se escuchaba en su voz.
Gin agradecía que en este mundo, su hermano se hubiera quedado a su lado, estaban juntos y Dazai-san había sido un gran apoyo para ellos, la Mafia no había sido el mejor lugar para unos niños, pero Dazai también era un niño en ese momento, hizo lo que pudo con lo que tenía además ella lo sabía, si no hubiera sido por Dazai, habrían muerto en esas calles hacía mucho, le debían la vida, no era la mejor vida, pero mínimo era una, nunca se arrepentiría de eso.
-Creo que deberían calmarse un poco- Intervino Gis. -Es solo el inicio-
Todos decidieron calmarse, tratarían de comprender las acciones del Dazai de ese mundo, una a una, no dirían cosas precipitadas.
-¡Yo no podría perdonar algo así!- Exclamó Naomi. -¡No soportaría estar lejos de mi hermano!~
El tono extremadamente empalagoso, acompañado de su dedo acariciando el torso de Tanizaki que se retorció nervioso en su lugar, mientras Naomi estaba en sus piernas, dio una imagen inquietante, la agencia simplemente lo ignoro y la Port Mafia hizo una mueca, más de uno queriendo preguntar, otros asqueados, pero nadie se atrevió a profundizar en lo que seguramente era algo que no querían saber así que como un acuerdo silencioso volvieron a mirar la pantalla.
Días antes, Akutagawa tuvo un examen para entrar a la Agencia Armada de Detectives. El objetivo del examen consistía en proteger a los detectives de la Agencia frente a una falsa amenaza de bomba interpretada por Tanizaki. Tanizaki había tomado como rehén a una niña y amenazó para que le entregaran al presidente, pero Akutagawa tomó control sobre él en cuestión de segundos.
-¿Ese no fue mi examen de ingreso?- Comento Atsushi. -¿¡Akutagawa entro en la agencia en lugar de mi?!-
-¡Cállate Jinko!- Gruño Akutagawa que estaba sorprendido a su manera pero tampoco era como para gritarlo, todos estaban viendo lo mismo.
-Asi que en la agencia...- Mori murmuró de manera escalofriante. -Me pregunto que más habrás cambiado Dazai-kun~- canturreo con cierta emoción.
Koyou solo hizo una mueca, no le agradaba cuando Mori usaba ese tono, por la mirada despectiva que soltó Chuuya en la dirección de Mori a él tampoco le gustaba.
Chuuya realmente estaba un poco agradecido de que Akutagawa no estuviera en la Mafia aunque no le agradara especialmente la agencia, esperaba que Akutagawa de ese universo hubiera vivido de una manera que en verdad se merecía, no mendigando por la atención del cabeza de pescado, después de todo apreciaba al chico de una manera que no admitiría nunca, fue uno de los que Dazai también abandono y era difícil no identificarse un poco en ese sentido.
Un huérfano que fue recogido de la orilla del río al borde de la muerte. La Agencia Armada de Detectives con dificultad sabía sobre la naturaleza de Akutagawa. No se sabe por qué estaba a punto de morir por inanición o los detalles de cómo lo recogieron. Saben que tiene la habilidad de manipular su ropa, y esa es sólo la historia de cómo él fue invitado a la Agencia de Detectives en busca de una persona.
-Dios, si tomo el lugar de Atsushi- Yosano fue la que hablo, era más una confirmación divertida que una exclamación.
Kunikida tenía dolor de cabeza ¿El perro rabioso de la mafia en la agencia? Simplemente no podía imaginarlo.
-¿Dónde se supone que estoy yo?- Cuestiono angustiado Atsushi. La verdad es que sentía ganas de vomitar, porque temia, tenía la horrible idea de que su versión ahí, siguiera en el orfanato, bajo el cuidado del director.
-¿No es obvio?- Exclamó Ranpo mientras hechaba su cabeza hacia atrás mirando a Atsushi que estaba en el sillón detrás de él. -Intercambiaste lugar con el perro rabioso-
Atsushi parpadeo un par de veces, luego soltó una risa, tenía que ser una broma ¿Verdad? Aunque cuando nadie más se rió, comenzó a preocuparse.
-No es... No puede ser verdad- Su voz se tenso como una cuerda a punto de romperse.
Kyouka se acercó más a Atsushi tomando su mano, ella tampoco podía imaginar a Atsushi ahí.
¿Estarían juntos? Atsushi ¿La habría salvado ahí también?
Antes de poder cuestionar más cosas el vídeo en la pantalla se reanudó, parecía que se pausaba cada vez que alguien comentaba o preguntaba algo y se reanudaba cuando parecía conveniente ¿Sería algo automático?
Cuando la noche cae, la zona de almacenes junto al mar se convierte en el lugar más peligroso del mundo
Un grito resonó en la oscuridad.
—¡Ayuda!
—¡ Aaaaahhh ! ¡Ahí viene!
—¡A... Ayúdenme!
-¿Cambiamos de perspectiva?- Pregunto el desorientado Tachihara, apenas estaban viendo a Akutagawa en la Agencia ¿Por qué estaban ahora en los almacenes de Port Mafia?
-No todo gira entorno a Akutagawa- Comento Gis despreocupada.
Akutagawa no se sintió ofendido, no se creía el centro del mundo, aunque el hecho de que las cosas hubieran iniciado con él había dejado una extraña sensación en su pecho aun pensando porque el era relevante para el mundo de Dazai-san.
Aquellas fueron sus últimas palabras. Su voz se vio interrumpida y su garganta sonó destruida. Un silbido escapó de sus vías respiratorias. Los gritos desaparecieron. Un grito nuevo sonó en algún lugar y todos se voltearon. Había una bestia blanca. La bestia está sobre uno de los soldados. Una bestia blanca del tamaño de un automóvil pequeño. La enorme mandíbula de la bestia destrozó la garganta del soldado.
—No era... No era un rumor.— dijo uno de los soldados en una voz sollozante. —Es real, la bestia blanca, 'La parca blanca de la Port Mafia'...
Mori sonrió maravillado ante la escena, sin duda Dazai-kun traía las cosas mas interesantes, Fukuzawa que estaba mirando a Mori de reojo se sintió enfadado por esa sonrisa, conocía al viejo medico lo suficiente como para saber que estaba pensando, no permitiría que le pusiera una mano encima a Atsushi.
Akutagawa tuvo que admitir (aunque solo mentalmente) que Atsushi Beats parecía poder hacer el trabajo de Port Mafia de manera decente, Gin casi resopla al poder leer casi a la perfección el significado del seño fruncido de su hermano, realmente que hablaba demasiado del hombre tigre como para no intuirlo; Chuuya considero soltar algún halago, pero decidió por la expresión pálida de Atsushi que no recibiría un "Hiciste una buena masacre" de buena manera manera así que se guardo esos comentarios.
La agencia por su lado tenia reacciones varias, aunque no muy sorprendidas mas haya del hecho de la imagen del tigre con una persona en las fauces, saber que Atsushi de ese universo estaba en la Port Mafia les había dado una idea de que lo que seguía no era lindo, pero eso no los preparo para algo comparable a canibalismo; bueno Kyouya estaba mas preocupada por la palidez de Atsushi que por la escena, era Port Mafia, ella ya se lo esperaba.
Los gritos y estruendos se escuchan uno tras otro por todas direcciones. Ya que nosaben dónde está el enemigo, no pueden formar un equipo de defensa ni decidir haciaqué dirección retroceder. Dos piezas de audio llegan desde la unidad de comunicación.Gritos y más gritos. Era muy tarde para crear un cuerpo de batalla.
Fue sólo una matanza. Era una consecuencia natural del ser humano luchando contra la'oscuridad misma'.
—¡Regresen! ¡Reconstruyan la formación!— El líder del pelotón gritó desesperado através del comunicador. —¡Si perdemos aquí, no habrá nadie que bloquee la graninvasión de la Port Mafia! ¡Todos sus superiores y amigos serán embalados y enviadosa casa!
Las palabas "gran invasión de Port Mafia" llamaron la atención de todos, nunca hubo una era donde se dijera eso, aunque estuvo la era mas prospera donde Dazai arreglo muchas cosas internas cuando se hizo ejecutivo pero ¿Gran invasión? era algo con lo que Mori solo habia soñado.
El sonido de un blanco antepié se detuvo. Una pupila que ardía en dorado. La puntadel codo del soldado fue sujetada y agitada por una mandíbula manchada de sangre. Setrataba de un carnívoro enorme con pelaje blanco. El líder del pelotón lo notó. Nohabía disparos, ni signo de soldados vivos.
—¿Están... Todos... Muertos?
—Sí. Es correcto.— Respondió la bestia blanca.
—Es todo— dijo el chico con tranquilidad. —Planearon el asesinato del jefe de la PortMafia . El plan de pasar desapercibidas las operaciones encubiertas hasta el día de laejecución , son de un mercenario profesional.
No había odio en sus ojos, tampoco el deleite de una amarga matanza. Sólo unabrumador silencio se aferraba a su alrededor, bendiciéndolo y maldiciéndolo almismo tiempo.
—Pero si eres un asesino profesional, nuestro jefe es un profesional en ser asesinado.Todos los días maestros asesinos se infiltran en los edificios de la mafia para conseguirsu cabeza. Es algo de todos los días. Pero nunca han conseguido asesinarlo. No logranpasar ni el primer piso... Como pudieron experimentar el día de hoy.
La explicación tan clara y indiferente fue algo que dejo frio a todos, si bien había enemigos, actualmente gracias al acuerdo tripartido, Mori no estaba tan en la mira, incluso salía de compras y había un buen equilibrio como para arriesgarse a romperlo matando al lider de Port Mafia, nadie quería volver al caos del antiguo lider.
-Dios es asqueroso pensar en Atsushi defendiendo a ese hombre- Dijo Yosano que era la que mejor se recompuso ante la idea de un Mori muerto, ella seria la primera en festejarlo aunque era consciente de los problemas que eso acarreaba.
-Mas respeto al jefe- Protesto Chuuya, fue algo automático, ni siquiera era un tono de verdadero reproche.
-Tranquilo Chuuya- Intervino Mori. -Ni siquiera sabemos si yo soy el jefe ahí- Al decir eso todos parecieron procesarlo, era verdad, si Atsushi y Akutagawa cambiaron de oficios, no era descabellado pensar que Mori también y eso solo revolvió mas el estomago de Chuuya, la imagen que les habían mostrado antes con los vestuarios... Se sirvió otra copa de vino blanco y se la empino, no quería pensar en eso.
Los ojos del chico frente a él no parecían muy humanos. Era el tipo de muerte que venía por ti con gentileza. Siendo así...
—Si es así, estoy esperando, Muerte— El líder del pelotón sacó de su bolsillo un dispositivo inalámbrico del tamaño de su mano. —Ya no podemos ganar. Pero, es posible negar la derrota. Los ojos del chico se estrecharon.
—¿Lo ves? Es un detonador.— El líder del pelotón presionó el botón del dispositivo con su pulgar. —¿Creías que habíamos escogido este almacén como campo de batalla sin pensar en nada? Este edificio es nuestro almacén de explosivos. Con este detonador todas las bombas se detonarán simultáneamente.
Kyouka se puso tensa, no le gustaba ver a Atsushi en una situación que de una manera macabra se parecía a su encuentro en el tren ¿saldría herido? ella no quería eso, aun si este Atsushi era de Port Mafia. Atsushi solo contemplaba todo, era demasiado que procesar sobre su otro yo como para hacer algún comentario ¿debería preocuparse? Aun si era "él" ese él era malo si pertenecía a Port Mafia debió hacer cosas tan horribles como esta masacre pero... Vivía, supuso Atsushi que ese yo, había hecho lo necesario para vivir ¿Atsushi habría terminado así sin Dazai-san?
Akutagawa solo pensó en lo sencillo que era neutralizar eso, sin duda el podría hacerlo sin problema. Chuuya sintió que era mas una molestia que una amenaza real, con su habilidad ya había salido de explosiones de edificios completos ¿un almacén? Pan comido. Otros que no tenían habilidades tan convenientes veían preocupados la situación del Atsushi Beast.
—No le temo a la muerte. La envidio— dijo el chico con una suave y triste voz, dejando ver vestigios de emociones. —Pero tengo miedo de morir. Tengo miedo a que duela. Da miedo la sangre derramada al recibir un disparo. Así que me convertí en un dios de la muerte. Si me vuelvo uno con la muerte, la muerte no me encontrará.
-Atsushi si en algún momento necesitas hablar sabes que la agencia esta para ti- comenzó a decir Yosano, era consciente que su Atsushi no tenia que tener el mismo pensamiento pero nunca estaba de mas prevenir, recordarle a todos que aun si no eran pensamientos tan extremista, estarían para todos en la agencia, ella conocía lo jodido que era sentirse sola, ahogada por pensamientos devastadores.
-Lo se, no tienes porque preocuparte, Dazai-san me a ayudado mucho con pensamientos pesimistas antes, aunque no tan extremos como los mi otro yo- Trato de tranquilizar a Yosano, no tenia sentido negar que habría pensado parecido, podía comprender la lógica de su contraparte, pero con todo lo que ha vivido en la agencia y las lecciones de su mentor entendía que había mejores maneras de sentir que merecía vivir y no solo huir de la muerte por miedo.
Kyoka se sintió mas tranquila ante eso, siendo una de las que Dazai también ayudo a salir de un pozo de pensamientos oscuros podía darse una buena idea de que Dazai ya había ayudado a lo peor, el tiempo y cariño de la agencia ayudan con lo demás, saber que tienes a alguien que te atrapara al caer hace que no te hundas y Dazai ya había hecho la parte mas difícil, hacer que uno fuera consciente de que aun si estaban mal, hechos mierda, habría alguien a su lado dispuestos a levantarlos.
¿Alguna vez alguien hizo eso por Dazai también? Antes de que Kyouka pudiera seguir esa linea de pensamiento el video en la pantalla mostro una imagen que no esperaba y que le genero sentimientos encontrados.
—¿Tienes miedo de morir? ¿Así que por eso mataste a mis hombres?— Los ojos del hombre estaban entrecerrados. —En ese caso, ¿tienes miedo de que presione el botón? Esa es la mejor recompensa.— El líder del pelotón gruñó y soltó el dedo. Nada pasó.
El hombre miró su dedo. Estaba seguro de que soltó su dedo, pero su pulgar seguía presionando el botón. Agitó su mano para soltar el botón, pero sólo el detonador y su dedo permanecieron en el aire.
—Esto es...
Una espada blanca se deslizó con gentileza hasta la base del pulgar y lo cortó. Como acto reflejo trató de disparar con su otra mano, pero no tenía dedo para hacerlo. El dedo que tenía en el gatillo cayó al suelo.
—¿Debería matarte?
Una persona que se había mezclado mucho mejor en la oscuridad que el tigre, sostenía el detonador y el pulgar suavemente.
—No necesitas matarlo, Kyouka-chan — respondió el chico con gentileza.
¿Así se hubiera visto? La sensación de sus manos húmedas por la sangre volvió a Kyoka, ver como su contraparte parecía tan impasible al asesinato, no vacía como ella en ese tiempo, probablemente porque estaba con Atsushi... cierto, estaban juntos y eso era en parte algo que le gustaba, quizás no era tan feliz como aquí pero estaba segura que Atsushi le había dado algún tipo de luz.
Koyou miro la imagen con añoranza, su pequeña flor en la oscuridad como siempre debió ser, se veía hermosa sin duda, probablemente ella misma la estaría cuidando, no tenia duda de que su yo en ese lugar también adoraba a Kyouka.
Los de la agencia ya no se sorprendieron, nadie lo hizo, parecía que Dazai había cambiado muchas cosas de este mundo, bueno no su Dazai, si no el de ese universo, todo era algo confuso ¿Qué cosas de todo lo que veían fue algo que escribió su Dazai y no un efecto colateral de ese universo?
-Me alegra que estemos juntos- Fue lo único que dijo Atsushi, Kyoka solo asintió.
Mientras sostenía la superficie de sus dedos cortados, el líder del pelotón se arrastró con una expresión de agonía. —¿La niña asesina, Izumi Kyouka? ¿La de los 'treinta y cinco asesinatos'...? ¡Es ridículo, estoy con 'La parca blanca de la Port Mafia'... Y la 'asesina de las treinta y cinco personas' que traicionó a la Port Mafia y desapareció...!
—Bueno, ella una vez traicionó a la mafia— dijo el chico.
—Pero volví.— Kyouka se escabulló suavemente junto al chico. —Todo... Por él.
-Parece que algunas cosas son iguales- Mori se escuchaba algo decepcionado.
-¿Aceptar de vuelta a un traidor?- Soltó Chuuya indignado con la idea, iba a decir que le costaba creer que el jefe accediera a eso pero considerando algunas cosas mejor se guardo eso para si mismo.
-Quizás era algo que si o si debía pasar- Sugirió Kunikida. -Por lo que nos explicaron el libro sigue unas reglas, si Kyouka debe traicionar a Port Mafia para el equilibrio tendría sentido, aunque que volviera luego puede ser como un vacío- Trato de darle sentido.
-Tendría sentido que una vez cumplido el propósito clave de una persona, no importe el rumbo o destino final- Agrego Ango acomodándose sus gafas.
-Cállense cuatro ojos- Gruño Chuuya. -Solo sigamos con esta mierda, si hubiera algo que explicar seguro que esa voz molesta lo diría-
-¡Me dueles Chuuya!- Se escuchó decir a Gis.
Chuuya siguió mirando la pantalla como si pudiera quemarla con los ojos y los demás decidieron que era mejor continuar poniendo atención.
Atsushi y Kyouka salieron del almacén y caminaron por la carretera junto al mar. Las luces de la calle iluminaban el frío camino, y luego de caminar unos cuantos segundos, Atsushi perdió la postura y se arrodilló en la calle.
—¿Estás bien?— Kyouka corrió hacia él rápidamente.
—Estoy bien... Kyouka-chan— Atsushi se arrastró en sus rodillas. —Esta vez la "transformación" fue muy larga... Sólo un momento.
-Parece que ahí tampoco puedo controlar mi habilidad bien- Suspiro Atsushi, sin la habilidad de Fukuzawa ¿Cómo lograba mantenerlo bajo control su otro yo?
Ranpo hizo una mueca mordiendo la paleta que tenía en la boca, el ya tenía una idea de cómo.
Kyouka rápidamente abrió su abrigo negro y descubrió su cuello escondido por la larga solapa. Un enorme collar estaba amarrado en el cuello de Atsushi. Era un anillo sólido de hierro negro. Espinas afiladas adornan tanto el exterior como el interior del collar. Las púas habían roto a través de su piel y comenzó a sangrar.
—Deben removerse pronto— Kyouka estiró sus dedos y trató de quitar el collar.
—Estoy bien— dijo Atsushi con dificultad. —Sin el dolor y la restricción del collar... No podré controlar el poder del tigre. Si el tigre escapa, podría hacerte daño.
-¡Eso es básicamente tortura!- Se quejo Yosano mirando directamente a Mori con odio, aún no se confirmaba que el jefe de Port Mafia en ese universo fuera Mori, pero con tantos actos crueles y la supremacía que parecía tener Port Mafia solo se convencía cada vez más de eso.
-Es un método interesante...- Dijo Mori sin mirar a Yosano, estaba intrigado de como se habría llegado a esa conclusión en ese universo.
Si bien el dolor era una buena manera de sometimiento, pocos en Port Mafia se quedarían y trabajarían tan bien bajo esa condición, pero ese Atsushi lo hacía... Así que debía tener una gran recompensa o una gran lealtad; fue inevitable que Mori mirara de reojo a Chuuya.
-La Port Mafia no son mariposas y arcoíris- Dijo con firmeza Nakahara que comenzaba a darse cuenta que perdería la paciencia con las exclamaciones constantes de la Agencia ¿Acaso no sabían lo básico de su rival? ¡Sería lógico tener una vaga idea de lo que eran capaces de hacer! Aunque personalmente un método de dolor constante no era algo que el aprobaría con sus subordinados.
Ranpo tuvo que darle una mirada de "Calma" a Yosano antes de esto escalara más.
— Hirotsu-san — Atsushi sonrió amargamente mientras se sostenía el cuello. —Además, todo Lagarto Negro... Gracias por vigilar los alrededores. Más de una docena de hombres de negro se inclinaron en una reverencia.
—Se cumple con la eliminación del enemigo como estaba planeado. Maravilloso. — El hombre mayor a la cabeza de los hombres de negro asintió levemente. —Por favor vaya a recibir atención médica a la base. Luego repórtese con el jefe.
—Entendido.— Atsushi asintió. —Como siempre, la estrategia del jefe fue perfecta...Invitó al enemigo a la oscuridad y lo destruyó. Y nos adelantamos a la bomba gracias a los arreglos Kyouka-chan.— Atsushi se puso de pie y se sostuvo tembloroso en sus piernas. "Iré a la base de inmediato porque tenemos la siguiente misión." Miró directo hacia el frente y dijo: —Ese hombre me salvó. Me rescató del infierno y me invitó a su organización. Nunca traicionaría alguna de sus órdenes. Y caminó. Un rostro inocente que acarreaba oscuridad.
Hirotsu tuvo un ligero deja vú, le recordó a como cuando se encargaba de acompañar a Dazai como refuerzo en ciertas misiones en el pasado.
Gin por su parte se sorprendió de no estar entre los miembros de lagarto negro, si Dazai-san la había llevado ¿No era natural que terminara en lagarto negro?
-Mori me reclutó?- Pregunto casi en shock Atsushi. La imagen mental de Mori el terrible jefe de Port Mafia "salvando lo" de las garras del orfanato... Se estremeció al pensarlo; aunque sin duda sabía que le habría sido leal a quien lo sacará de ese lugar, como con Dazai-san.
Se sentía incluso algo desanimado por el hecho de que no fuera Dazai quien lo tomo bajo su cuidado.
Mori solo soltó un suspiro, no iba ni siquiera a intentar repetir que aún no se sabía si el sería el líder ahí, todos simplemente lo tomaban como un hecho, a él le encantaría, pero conocía sus propios límites, sin Dazai Port Mafia nunca florecería tanto como lo que se mostraba en la pantalla.
Dazai... ¿Dónde estaba el Dazai de ese universo? ¿Seguiría en Port Mafia? Ante esa idea sus ojos se iluminaron de emoción. Ranpo se levanto.
-Oye voz mágica- Hablo a la pantalla señalándola con la paleta a medio comer que tenia en la mano. -Deja de ponerlo en tensión y muéstralo de una vez- Exigió, simplemente evitar que Mori se hiciera mas dulces ilusiones además... quería estar equivocado, deseaba estarlo.
Se escucho un bufido de Gis. -No quiero-
Todos se sorprendieron, realmente no sabían a que se refería Ranpo pero que Gis se negara con tal firmeza no se lo esperaban, hasta el momento había sido muy cortes y animada, claro mientras no se mencionara la idea de querer irse sin reaccionar.
-¿Porque arruinaría la mejor parte?- Se quejo imitando el mismo tono que Ranpo cuando alguien decía algo "estúpido" esa actitud dejo al detective sorprendido, la agencia también se asombro ¿alguien se burlaba de Ranpo? Chuuya casi quiso reír ¡Por fin alguien le bajaba los humos al sherlock! -Esto es para entretenerme ¿Qué sentido tiene responderte? ¡Mejor hare algo mas divertido!-
La pantalla se apago, todos en la sala se pusieron alertas ¿Qué podía ser mas divertido que verlos sorprendiéndose por lo que mostraba en la pantalla? De la nada una puerta se materializo y alguien la abrió, un hombre de cabello castaño rojizo y ojos azules, además de vestir un abrigo beige que era demasiado familiar para todos en la sala.
-Les presento a Sakunosuke Oda del universo Beats- Un gran silencio llego a la sala ante esa declaración.
Ese hombre era la razón de porque Dazai escribió ese universo y ahora lo tenían frente a ellos, una persona que en su mundo estaba muerta y al parecer era lo suficientemente importante para Dazai como para intervenir con el libro.
Las personas que no conocían a Oda mas haya de lo que ya se había dicho en esta sala podían salir de su estupor con rapidez, pero otras personas no tanto, Akutagawa miro al hombre con una mezcla de emociones, era ¿frustración? en su momento se sintió molesto por la idea de que ese hombre estuviera mas valorado por su mentor, pero ahora había madurado un poco mas, podía entender la razón por la cual Dazai-san le había dicho eso y aun si no le gustaba no dejaba de tener cierta razón ese hombre aun en la actualidad podría ganarle si quisiera, aunque sin duda aguantaría mas que la ultima vez.
Mori tenia que admitir que no sentía realmente culpa o remordimiento por ver al hombre que ayudo a empujar a la muerte, era necesario, lo volvería a hacer, pero prefería no tener que interactuar con el.
Chuuya tenia un sabor amargo en su lengua, nunca había interactuado personalmente con Sakunosuke pero conocía suficiente del hombre por parte de Dazai, decir que estuvo celoso de la cantidad de veces que el moreno no dejaba de parlotear sobre él era quedarse corto, pero también era consciente del dolor de perder a un amigo, por lo que no pudo estar enojado realmente, además el tipo parecía haber sido algún apoyo para Dazai si el hecho de que le hiciera un maldito mundo podía interpretarse así.
-Puedes sentarte con la agencia Oda- Hablo Gis, haciendo parecer una silla extra en la mesa.
Oda simplemente asintió con esa cara de póker de siempre y fue a su asiento, Kunikida que había notado las claras divisiones por organizaciones se atrevió a preguntar.
-¿Porque Sakunosuke se sienta con nosotros? No es que me moleste, solo que como él fue de la mafia ¿No debería estar ellos?- Era una pregunta lógica.
La mafia realmente no le importaba mucho, Oda fue un miembro de bajo rango, además no era como si fuera el fin del mundo que se sentará unos metros lejos de ellos.
-Yo en Port Mafia?- Pregunto Oda casi sorprendido, casi, porque odiaba a Port Mafia, ellos fueron quien le robaron el cuadro que intento proteger tanto tiempo.
Ranpo tuvo que suspirar. -El no a estado en Port Mafia, mínimo no está versión de él- Aclaro para los demás, no hubo una gran sorpresa considerando lo que habían visto de ese universo parecía lógico que Oda hubiera cambiado de profesión.
-¡Bueno pero si son tan curiosos!- La voz de Gis hizo que algunos se sobresaltaran, estaban demasiado metidos en sus propias deducciones sobre que cosas cambiarían en ese otro universo sin Oda en la mafia, que era una pieza central para la escritura de Dazai, aunque tenia lógica, si Dazai Beast quería que Oda viviera, alejarlo de un ambiente tan peligroso como la mafia era básico.
-Les mostrare un poco de Oda, espero que no te moleste- Sakunosuke simplemente miro a la pantalla. -Estoy bien con eso-
A Oda ya le había explicado mas o menos que hacia aquí, no le vio problemas si podían darle información sobre el libro, la situación en Yokohama no era especialmente la mas estable después de la muerte del jefe de Port Mafia, Chuuya Nakahara había casi destruido la ciudad y luego las bandas mas pequeñas querían aprovecharse del momento de debilidad de Port Mafia, sin duda era un caos.
Antes de que alguien mas pudiera hablar la pantalla volvió a encenderse.
-Oda y Kunikida son compañeros, aunque no por eso significa que tu horario sea mejor- Una risita que reboto por la habitación se escucho.
-Supongo que es un dúo interesante- Comento Ango que aun se negaba a mirar fijamente a donde estaba Oda, no podía, apenas podía controlar sus reacciones con Dazai ¿Cómo hacerlo con el amigo que lo ultimo que hizo para el fue traicionarlo? mínimo con Dazai la culpa lo ha llevado a ayudarlo de manera casi ciega, con Oda... aun había noches que no podía dormir sintiendo que era el culpable de su muerte, en parte lo era, aunque se tratara de justificar.
-Bueno Sakunosuke parece alguien mas tranquilo, aunque es difícil imaginarse la dinamica sin Dazai en la agencia- Soltó Yosano, todos asintieron casi de inmediato.
-Se puede decir lo mismo de Atsushi y Kyoka- Resalto Tanizaki, ya estaba tan familiarizado con ellos que le costaba imaginarse el trabajo en la agencia sin ellos.
-¡Creo que es alguien divertido!- Comento Kenji con una gran sonrisa, Oda le acaricio la cabeza, como algo natural, un gesto casi de reflejo, mas de uno intuyo que era bueno con los niños, Ango tuvo que tragarse el nudo que se le formo en la garganta.
Esa imagen hizo que Akutagawa entrecerrara los ojos. -Rashomon- Murmuro identificando el ataque con su habilidad, parecía que incluso en ese universo intento inútilmente atacar.
-Espera, si Akutagawa es de la agencia ¿Por qué te ataco?- Pregunto Yosano.
-Esto fue cuando lo encontré en la orilla del rio, me ataco por reflejo- Explico Oda que miraba la pantalla indiferente.
-Eso...- susurro Atsushi. -Me suena familiar, yo me encontré con Dazai-san en la orilla del rio podría ser que tu lo hayas reclutado?- Dijo juntando los puntos. Oda simplemente asintió en respuesta.
Akutagawa recordó algo que había dicho su mentor en el pasado que si Oda su amigo lo hubiera encontrado lo habría entrenado con paciencia, acaso en este universo ¿le había dado esa oportunidad? de ser entrenado bajo una tutela mas suave ¿Porque? Apretó los puños con fuerza pensando en lo débil que era su otro yo ¿Y así quería recuperar a Gin?
-Dios ahora entiendo porque Dazai era amigo de él, es tan impulsivo como él- Exclamo Kunikida recordó cuando Dazai declaro que Atsushi se uniría a la agencia sin consultarlo con nadie.
Oda sonrió, este Kunikida era prácticamente el mismo que en su universo, eso le gustaba, aunque aun no entendía que tenia que ver el jefe de Port Mafia, pero Gis le había dicho que no mencionara nada de Port Mafia, que solo podía responder cosas que aparecieran en pantalla o que no tuvieran relación con el reciente caos.
Gin vio la escena con cierta diversión y algo de nostalgia, le recordó inevitablemente a sus viejos amigos de los barrios bajos, parecía que su hermano se comportaba igual de adulto que de niño, incapaz de poder ladear con otros.
-¿Porque estoy..?- Akutagawa ni siquiera estaba seguro de como describir esa situación ¿Siendo tacleado por niños? ¿Atrapado? ¿Torturado?
Oda que no había tenido el placer de ver esto en su momento pero ahora que lo hacia estaba seguro que la elección de niñero fue la correcta.
-Son mis hijos- Todos miraron a Oda con diferentes grados de sorpresa.
Ango sintió ganas de sonreír y llorar a la vez, esos pequeños, habían sido asesinados por fuego cruzado, una culpa mas que llevaba encima.
-Así que ahí también...- Murmuro Mori, si bien no se arrepentía porque era lo que debía hacer por la mafia en su momento, nunca le gusto matar a niños, si era evitable se lo ahorría.
-¿Como que ahí también, jefe?- Pregunto Chuuya tenso ante la implicación de esas palabras, no es que en Port Mafia no tuvieran familias, pero eran mas cuidadosos quizás un hijo o dos como mucho, algo que pudiera proteger ¿pero una mini tropa de niños? claro que no, al menos que los hubiera involucrado de lleno en la mafia y Chuuya creía que si hubiera sido así se habría enterado de esos mocosos.
Todos atentos a la pregunta esperaron la respuesta de Mori.
-Sakunosuke tenia a su cargo 5 huérfanos, los acogió durante el conflicto cabeza de dragón-
Kunikida siendo uno de los mas conflictuados por ese hecho considerando lo que fue ese conflicto y que Oda en su universo debió ser un mafioso hablo de inmediato. - Los niños ¿donde..?- Ranpo no lo dejo terminar.
-Murieron, el caso de la explosión de un auto que fui a ver hace unos años-
La sala se quedo en silencio, Oda miro a Ranpo con cierto pánico en sus ojos, sabia que eso era en otro universo pero ¿sus niños murieron? ¿Explosión? imaginar esa escena...
Chuuya miro al detective, luego a su jefe, como esperando una contradicción, una excusa, porque Mori no debería saber cosas que no le fueran útiles o relevantes, quería creer que su jefe no había estado involucrado, que no uso la muerte de esos niños de alguna forma.
-Buenoooo- Gis rompió la tensión en la sala. -¿Porque no se toman un descanso? luego les mostrare alguna cosas mas suaves ¡Y responderé 3 preguntas que tengan! Así que piensen sabiamente-
Como si fuera algún tipo de terapia peluches de capibaras aparecieron en los regazos de cada uno, mientras la pantalla mostrar un Dazai pequeño que nadie se atrevió a preguntar de donde salió.
Chuuya apretó el peluche en sus manos aun tratando de procesar las ultimas revelaciones y miro la pantalla. -¿Por que mierda la caballa se ve tan lindo con un chubasquero de cangrejo?- susurro para si mismo aunque Koyou que era la que estaba mas cerca lo escucho. -¿Los venderán en Yakohama?- Dijo un poco mas pensativo y Koyou suspiro, parecía que la imagen en la pantalla logro su propósito.
