Actions

Work Header

Nada paralelo, todo es contrario.

Summary:

Algunos meses antes no hubiera podido descifrar por qué se sentía raro a su lado, por qué le incomodaba estar lejos de su compañía, por qué disfrutaba molestarle cada vez que se encontraban, por qué a pesar de ser simplemente un adolescente fastidioso, sentía la necesidad de estar dentro de los problemas sobrenaturales que aquejaban a su pueblo. Y sobre todo, de tener su presencia cerca.

Stiles está a punto de irse a la universidad, pero algo dentro de su memoria y su corazón parecen hacerlo dudar. Y no es el único que se ha dado cuenta de estar enamorado.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Recuerdos

Chapter Text

1.-Recuerdos

 

 

Stiles

Todo se arremolinaba dentro de su cabeza, se volvía una enorme telaraña que le impedía pensar con claridad; no recordaba en que momento la situación había cambiado, pero de lo que si estaba seguro, era que hoy ya sabía lo que le ocurría. Algunos meses antes no hubiera podido descifrar por qué se sentía raro a su lado, por qué le incomodaba estar lejos de su compañía, por qué disfrutaba molestarle cada vez que se encontraban, por qué a pesar de ser simplemente un adolescente fastidioso, sentía la necesidad de estar dentro de los problemas sobrenaturales que aquejaban a su pueblo. Y sobre todo, de tener su presencia cerca.

Primero fue por Scott, por ayudarlo, porque a pesar de todo lo que desencadenó el que se convirtiera en hombre lobo,  seguía siendo su amigo, muchas veces tuvo miedo más de las que podía admitir, un miedo bárbaro, en esas primeras noches de luna llena (y también días) cuando Scott se descontrolaba y parecía con ganas de asesinar a todo aquel que se le atravesará, incluyéndolo a él. Pero después de estos tropiezos, que fueron varios, lograron juntos, que ese instinto asesino fuera controlado. Bueno también tenía que darle un poco de crédito a Derek, si a ese chico mayor, musculoso, atractivo, con un enorme cartel en el pecho que decía “chico malo”, con ese aire de oscuridad que emanaba por cada poro, con una mirada asesina, con un desapego total a lo humano, pero que al parecer fue de gran apoyo para su amigo. No tan gratamente como se espera de alguien que dice que te ayudará. Pero se aprecia el gesto, Y para él, si también de gran ayuda para él… a la larga. Ese chico Derek tan distante y hermético pero que pedía a gritos tener compañía.

Ahora, ya asimilado todo el asunto sobrenatural, y que siempre existiría esa lucha entre esas fuerza místicas y mágicas, que al parecer no abandonarían nunca Beacon Hills, le gustaba. Si, disfrutaba ser parte de ese mundo que no está abierto para todos los humanos. Porque hay que recordar y eso era algo que siempre tenía en su mente; él, solo fue en su momento un humano, rodeado de hombres lobos, de brujas, de banshees, de cazadores, de… imposible numerar y recordar cada ser que existía en este loco mundo. Pero a pesar de las veces incalculables que estuvo arriesgando la vida, y las incontables en que atento contra la vida de los demás; disfrutaba en verdad de todo lo que en estos últimos meses fue descubriendo, era un honor y una gran responsabilidad tener tan cerca a todos estos seres. Y sentirse de cierta forma parte de ellos desde el principio, ya que ahora era uno de ellos.

Supone también que eso le ayudó a superar su infructuoso esfuerzo por conquistar a Lydia, una pelirroja, chica muy guapa, popular y divertida compañera de clases que ni se daba por enterada de su existencia. Durante mucho tiempo estuvo embobado, prendado, enamorado, encaprichado por ella, pero a pesar de todos sus esfuerzos ella nunca le hizo caso, fueron tantos años que se desvivía por esta chica, pero parecía que nada de lo que hiciese serviría para enamorarla. La cuidaba, la acompañaba, le ayudaba, incluso fueron juntos a un baile escolar, y ahí se armó de valor declarándose de la manera más honesta posible, pero siempre fueron amigos, sin más por delante, así que poco a poco fue asumiendo esa relación tal y como iba a ser siempre.

Lydia fue novia de Jackson (durante mucho tiempo) parecían la pareja perfecta,  hasta que esté la rechazó, la hizo infeliz, algo que a Stiles lo lastimaba al verla tan vulnerable, pero con el paso del tiempo y de un nuevo romance, lo superó, pues llegó Aiden que desde el principio tuvo una conexión con ella, a pesar de todo lo malo que hizo este antes, mientras él y su hermano Ethan eran miembros de la manada de alfas, ahora se volvieron una especie de amigos o al menos conocidos, dando pauta a esa extraña relación de amigovios que tenían esos dos ahora. Así que el asunto de Lydia había pasado a un segundo término, quizá ya era tiempo de velar por sus intereses, para buscar otros rumbos, por darse una oportunidad con alguien más. Ya estaba muy lejos de sus manos el tratar de conquistarla, así que a seguir avanzando por la vida. Un nuevo comienzo lo esperaba. O eso era lo que creía.

Ahora que lo recuerda, le da hasta un poco de gracia, incluso risa, el hecho de que persistentemente quiso estar con ella, pero siempre lo rechazo, sólo una vez le dio un beso pero eso ya no es memorable, ya no importa, ya la ha superado. Nunca fue bueno en los asuntos del corazón, no tuvo suerte al enamorarse, tampoco tenía suficiente experiencia, y del sexo ni hablar, este asunto estaba peor. Pero ahora está metido en otro problema “amoroso”. Será acaso que le gusta lo imposible, que le gusta sufrir un poco, quizá para saber que sigue siendo humano que sigue siendo él. 

 

Derek

-Es él, definitivamente es él- es lo que estaba pensando cuando vi a los dos adolescentes en el bosque, lo sabía, lo había olido, ese chico de cabello oscuro, es un hombre lobo.

Sólo que no sabía cómo había ocurrido, -¿Quién lo había mordido? Y lo peor, ¿qué hacía justo aquí?- los observaba desde una distancia prudente. Debería de echarlos para que no siguieran indagando. -El inhalador es del chico- pensó para sí –es lo que está buscando- mientras se acercaba con mucha cautela. Y el otro chico, el castaño de cabello muy corto parecía estar al tanto de lo que le ocurría a su compañero, será acaso que son tan amigos que un secreto de esa índole no le afectaba. Era algo admirable, saber que a pesar de ser ahora un hombre lobo, ese chico tuviera una amistad tan grande con el otro.

Scott, el nuevo hombre lobo adolescente y su inseparable amigo Stiles, bueno así le decían, parece que su nombre no le gustaba, (de eso se enteraría después). ¿Quién sabe? Eso no importaba. Ellos amenazaban con romper el silencio y bajo perfil que estaba buscando, no podía exponerse a atraer más mirones y gente indeseable, menos a los cazadores que al parecer no habían hecho movimiento alguno, lo que ahora tenía que hacer era que el secreto milenario de las criaturas fantásticas y mitológicas siguiera siendo eso, sólo relatos dentro de la imaginación de algún loco escritor. Y mantenerse a salvo, porque si esto llegaba demasiado, lejos tal vez no sobreviviría mucho tiempo.

Al alejarse de ellos, después de entregarles el inhalador, logra escuchar al castaño decir su nombre, hablar acerca de él, parece que está al tanto de lo que le ocurrió a su familia hace tiempo, le da una punzada en el pecho al escuchar sobre el incendio, pero sigue avanzando, es mejor no seguir escuchando. Para su gusto, sabe demasiado, será un problema si no logra controlar esta situación, Stiles un simple humano lo desafía a mantener la calma. No se imagina que a partir de ahora tendrá que lidiar con esos arranques de locuacidad y fastidio, pero que cambiarán su existencia para siempre.

El plan es mantenerse con vida mientras averigua quién fue el asesino de su hermana, y para conseguirlo,  tendrá que aliarse no con mucho gusto con ese nuevo hombre lobo, aunque sea a penas un niño, pero cada vez que se acerca a él y trata de entrar en contacto, pareciera que existe un repelente entre ellos, no logran congeniar, ambos son betas, y necesitan urgentemente una manada, pero eso suena difícil, realmente imposible. El chico se convirtió en licántropo porque  fue mordido, así que por medio de él podrá llegar al alfa, al lobo que lo mordió y que le dará todas las respuestas que busca, más aún la venganza que planea hacer.

Y al parecer debe lidiar con el castaño también, puesto que nunca se separan y estan al tanto uno del otro, al principio estaba seguro de que era una mala idea, incluir humanos en esta misión, pero ahora, a una semana del encuentro en el bosque, ha descubierto que Stiles es muy útil, para todo ese asunto informático y de investigación, un chico molesto como él era un genio en eso de adentrarse en el mundo sobrenatural y obtener mucha información. Un punto para el muchacho. Quizá lo deje vivir un día más.

Un gran amigo, así calificó y califica a Stiles, incondicional, leal y capaz de guardar secretos, esto último fue lo que más le sorprendió y de alguna forma le gustó de ese chico, cada vez que lo encontraba, era porque estaba metiendo las narices en donde no debía, para ayudar a Scott, arriesgando el pellejo y la cordura. Al principio pensó que en algún momento el castaño se iba a cansar de ese juego de “no digas nada a nadie, porque nada sobrenatural ocurre en casa”, lo pensó varias veces y aún le queda la duda, pero parece que se equivoca, porque Stiles siempre está en ese lugar y ese tiempo incorrecto con las personas equivocadas, con el afán de ayudar. Y lo agradece. Esta seguro que sin todo esto no sería el Stiles valiente y amigable que conoce y que admiraba muy secretamente.

Recuerda cuando era más joven, un niño y casualmente se encontraba con el castaño jugando cerca del bosque. Si, sabía que lo había visto antes, ahora que hace memoria, está completamente seguro de eso. Stiles no ha cambiado, siempre le llamo la atención ese don de meterse en problemas. Como incluso de pequeño iba corriendo por ahí y topándose con ellos, con la familia de lobos, sin tenerles miedo, sin alejarse, y siguiendo su camino después de saludarlos.

Cuando lo volvió a encontrar, ahora que el muchacho ya era un adolescente, se percató de inmediato de la eterna devoción que sentía por su compañera de clase Lydia Martín, una egocéntrica chica, algo superficial, pero guapa e inteligente, novia de un tipo totalmente aborrecible, Jackson, tal para cual, pero a pesar de todo, Stiles seguía enamorado de ella, -eso es patético o romántico- pensaba, una delgada línea lo separaba, pero es triste verlo como cachorro sin dueño tras ella. Tal vez algún día se canse y se dé cuenta que ella nunca lo mirará como él la ve. Pero eso es un tema muy aparte y algo que de verdad no le interesa. Por ahora.

 

Familia

-Corre, más de prisa hijo- su padre le repetía y animaba mientras baja un poco la velocidad y se dejaba rebasar por Laura, quién casi iba a su ritmo. El chico estaba unos segundos retrasado pero ponía su mayor esfuerzo por mantener el paso de su padre.

-No me alcanzas- escucho decir a su hermana que lo volteo a ver por una milésima de segundo con una enrome sonrisa en el rostro.

Derek estaba aprendiendo a desarrollarse como lobo, ya tiene 10 años, así que el entrenamiento ahora se hace fuera de casa, en la libertad de los bosques de Beacon Hills, alejados lo más posible de la gente. Le gusta mucho esta nueva etapa, sin embargo siente un poco de envidia por su hermana que es mayor por un par de años, que le aventajaba en fuerza, resistencia y por lo visto también en velocidad.

No sé va a dejar vencer tan fácil, -esta vez voy a ganar- se repite unas dos veces más, así que toma una bocanada de aire y con la entrega más fuerte que ha sentido apresura el paso para alcanzarla. Es una muestra de una impresionante velocidad por parte de los dos. Laura se da cuenta de que le empiezan a pisar los talones, así que aprieta el paso. Empiezan a aceleran cada vez más, su padre les sigue muy de cerca, divertido con la ocurrencia de sus hijos.

Derek esta rebasando por muy poco a su hermana, y voltea a verla con una expresión de triunfo en la cara, y dejando ver sus dientes blancos mientras sonríe.

-Cuidado- se escucha decir a Laura quien frena al instante, Derek no reacciona rápido y ve frente a él, a un niño castaño que juega en la orilla del bosque, va todo de verde, con unos tenis blancos, lleva un muñeco de acción en las manos  y que escuchando el grito, gira para ver de frente a Derek que en un impulso salta librándolo pero cayendo en el pasto de una forma vertiginosa. Se ha lastimado el brazo izquierdo que es con el que amortiguo la caída, se ha hecho una ligera cortada.

Su padre llega a levantarlo, después de dar un enorme salto de aproximadamente 6 metros, muy preocupado por su hijo, sin detenerse a pensar en lo que acaba de hacer enfrente del desconocido, él moreno está molesto y termina recriminando con la mirada al chico, mientras se va curando lentamente, el niño parece tener 4 o 5 años, sus ojos reflejan inocencia y curiosidad. Mira sorprendido todo lo que ha ocurrido, observando a los tres sujetos que se encuentran frente a él, al ver que está totalmente bien el que se ha caído, deja escapar una sonrisa. Los tres lobos lo miran atentamente, y es Laura la que se acerca a él para preguntarle si está perdido a lo que el niño responde que no.

-Sólo estoy jugando- dice sin dejar de mirar a Derek, quién ha desviado la mirada muy resentido con él- pensé que nadie podrá brincar tan alto.- dice mirando ahora al adulto.

Derek divisa a no más de 100 metros una casa, y una voz de mujer que grita –Stiles, hijo ¿Dónde está?-  los tres entienden que es el hijo del oficial de policía Stilinski, y su madre es quién le llama. No se deja de escuchar la voz de la madre que sigue gritando el nombre del niño.

El padre de Derek les pide que se alejen, sus hijos le hacen caso, Laura se despide con na sonrisa, Derek ni siquiera lo ve, el hombre se acerca al pequeño y se acuclilla a su lado, acariciando la cabeza del chico le hace una señal de que guarde el secreto, que no diga que los ha visto, y de lo que son capaces de hacer. El niño afirma con la cabeza y hace la misma señal con el índice sobre sus labios, sonríe y corre hacía la voz que sigue gritando por él para que ya vaya a cenar.

-Te hubiera ganado si él no se hubiera a travesado- dice Derek un poco molesto.

-No lo creo- contesta desenfadádamente Laura- pero si quieres, podemos terminar la competencia de regreso a casa- y sale disparada rumbo al corazón del bosque. Derek reacciona un segundo después tratando de alcanzarla.

Su padre los ve alejarse con una sonrisa satisfecha, sus hijos están creciendo, sus hijos serán verdaderos hombres lobo. Voltea por última vez en dirección de la casa, el chiquillo ya ha llegado con su madre.

-¿Dónde andabas?- logra escuchar decir a la madre- Te he estado gritando desde hace rato. ¿Acaso no me escuchabas?- pregunta un poco enojada.

El pequeño mira en dirección del hombre lobo y contesta –estaba jugando a hacer amigos- regresa la mirada para verla y le dice seriamente- ya tengo hambre- entrando a su casa, la mujer lo sigue, y el hombre se aleja satisfecho de que no haya dicho nada.