Chapter Text
°•●•°
Los gritos de gente aterrorizada aún retumbaban en tu cabeza, solo ahogaste un grito y te aferrarte a Chat Noir como tu salvación, por en realidad lo era.
Por primera vez, un akuma te buscaba, no tenías idea de quién era, sin embargo, sabías algo con seguridad, no se atrevería a dañar a Adrien, algún fan obsesivo, supusiste, aunque fuera una mera suposición la sola idea de las palabras fan y obsesivo justas activaba una alarma que te helaba la sangre y activaba todo tu cuerpo preparando una respuesta de lucha o huida.
Dicha adrenalina formó un remolino en tu estómago que, al no tener a dónde más ir, se sentía como un peso extra, todos tus músculos estaban tensos, te concéntrate en la desagradable sensación a cambio de volverte ignorante frente al hecho de que no podrías huir o luchar por tu cuenta, aunque lo quisieras, el poder de un akuma solo puede ser combatido por los héroes de París, de los cuales tú no eras uno.
Cómo civil, naturalmente tú y Adrien habrían seguido el plan usual, él se encarga de esconderte y tú permaneces a salvó evitando que se preocupe por ti. Era bastante simple, sin embargo, de vez en cuando, la rutina está destinada a ser rota. Y para la desgracia de ambos, ese día fue hoy.
De por sí ese día no había sido cotidiano, por alguna razón, el señor Agreste los mandó a ambos a observar el proceso de preparación para lo que sería en un futuro la pasarela por la que desfilaría Adrien.
Al parecer, un proyecto a largo plazo que sería estrenado esa noche, noche para la cual el señor Agreste les convivio boletos en un buen lugar, sería un evento que sería predecesor del gran evento que protagonizaría Adrien, incluso había prensa y cámaras con flashes deslumbrante y hambrientos por noticias.
Todo había procedido con calma y sin inconvenientes, ambos estaban atentos a las prácticas de otros modelos que probaban la pasarela cuando un akuma llegó de la nada. Durante el caos Nathalie que tenía al señor Agreste en una tableta había desaparecido, Gorilla no estaba por ningún lado, no había visto a Adrien tampoco, supusiste que se había ido a transformarse. Todo fue conforme al plan, más o menos pues él solía transformarse en tu escondite, pero, supiste que algo andaba mal.
Lo supiste porque el akuma parecía tener un objetivo claro, su centro de venganza o enojo, supiste a quién buscaba en el momento en que te encontró y digo tu nombre con una furia y rencor que jamás habías visto.
No habías podido reaccionar, pues tu mente te atrapó en la red de la intriga, cuestionando cuál había sido tu pecado o error, o si simplemente fue porque eras tú. Antes de que pudiera usar su poder contra ti había aparecido Chat Noir que en cuanto aturdió al akuma te sostuvo en sus brazos y te llevo lejos.
Y así fue como ambos acabaron en esa situación, Ladybug aún no aparecía, o puede que lo haya hecho, sin embargo, estaban muy lejos de donde originó el akuma, el akuma los había estado persiguiendo como si fueran un oasis en el desierto. Estabas tan pegada a él que podías escuchar el retumbar de su corazón, realmente no sabías si era suyo o tuyo. Pero estabas segura de algo, quién sabe cuánto más pueda huir sacándole ventaja tomando en cuenta de que te tiene en brazos limitado su movimiento.
Al parecer Adrien tuvo una idea pues cambió de ritmo y dirección bruscamente, solo te aferraste más, confiando en que se le había ocurrido algo. En algún momento llegaron al museo y como si considera el sistema de alarmas, hizo lo suficiente como para activarlas, separando los por barras de hierro.
Ni corto ni perezoso, aprovechó está ventaja para sumergirse en las profundidades del museo, cuando encontró una esquina, te dejo con cuidado y toda fuerza abandonó su cuerpo, te diste cuenta de su respiración pesada. También te diste cuenta de cómo su pie no parecía estar bien.
"Vamos, tenemos que seguir"
Fue lo que logró soltar con las pocas fuerzas que le quedaban, tú lo ayudaste cómo pudiste a avanzar, ignoraste las fuertes alarmas que sonaban y que seguro estarían alertando a todo París, incluyendo a Ladybug.
°•●•°
No sabías que tan profundo habían ido, pero escuchabas y sentías como la tierra reaccionaba a los ataques del akuma por intentar entrar, solo se tensaron y congelaron en su lugar cuando un fuerte sonido de rotura retumbó e hizo eco por todo el silencioso y vacío lugar.
Ambos fueron con cuidado y despacio a esconderse o buscar un lugar en el que encerrarse, la tensión era palpable y sus respiraciones eran cortas y silenciosas. Cuando encontraron un lugar sellaron la entrada e incluso ahí buscaron unos lugares donde esconderse, parecían casilleros con objetos básicos de limpieza. Era perfecto.
Con el mayor cuidado posible hiciste que Adrien se sentara para evitar que se sobre esforzará su pie. Con cuidado te desplomarse al lado suyo tratando de calmar tus sentimientos, ninguno de los dos dijo nada, no obstante, cada vez que escuchaban un sonido particularmente fuerte paraban de respirar y se miraban a los ojos en señal de estar alertas.
Debido a que te esforzaste menos, no necesitabas recuperar el aire, cuando te calmaste te acercaste a Chat Noir y susurraste.
"¿Cómo está tu pie?"
Debido a tu voz que rompió el silencio sin previo aviso causó el estremecimiento de Chat Noir, retiró su mirada de lo que parecía ser un teléfono te miro, te pidió que quitaras el foco y así lo hiciste, luego, ahora en calma te tomaste el tiempo de ver sus rasgos, había una delgada capa de sudor y un ligero rubor en sus mejillas y orejas, no obstante, presentaba un claro cansancio, de inicio a fin, ese día había sido una locura que estaba pasando factura para ambos, como si sus orejas hubieran escuchado algo que tú no, los encerró a ambos en un casillero.
"Escúchame bien, por favor"
No reaccionaste hasta que deslizo su anillo por tus dedos descuidadamente, su transformación se desvaneció y con prisa escuchando como el caos y la destrucción llegaban a la seguridad de su improvisado refugio. Ambos lo sabían, tenían que hacer algo, pero, no pensaste en esta posibilidad hasta que Adrien consiente del inminente peligro apresuró sus palabras.
"Para transformarte Di, Plagg, las garras."
Supiste que el miedo se había plasmado en tu rostro cuando sostuvo tus manos en una señal de que todo estaría bien, sentiste como el anillo se ajustaba como si fueras su legitimo dueño y sentiste que todo esto esta mal.
"Si salimos los dos déjame y escapa"
"¿Que?"
Tu voz se rompió ante su orden de prioridades, estuviste apunto de replicarle debido a tu inseguridad para actuar como un héroe que no eras, quisiste replicarle por la idea de abandonarlo a tu suerte mientras tu corrías lejos, y cuando estabas por responder sus manos cubrieron tu boca y tu voz se ahogo ante el estruendoso sonido de alguien forzando la puerta que finalmente cedió causando una replica del sonido en la puerta de metal, ahora con una abolladura prueba de su destructivo poder, el akuma había entrado, entendiste porque te pidió quitar el foco pues redujo su visión y las probabilidades de que los encontraran, sus brazos te encerraron y cubrieron, no notaste que estabas temblando hasta que te protegieron, de alguna forma ese acto de protección te dio la seguridad y confianza suficiente para decir las palabras necesarias para transformarte, y estuviste apunto de hacerlo cuando poco después de que el akuma se entretuvo intentando prender el la luz cuando una agitada Ladybug apareció detrás del akuma, llamo la atención del akuma y este la que atacó en cuanto la vio, mientras peleaban Ladybug se llevo el foco y alejo al akuma de la zona.
Entre la pelea Adrien quito el anillo de tus manos y se lo puso, sentiste a Plagg caer en tu cabeza, cuando la batalla terminó se escondió y Adrien se relajó cuando Ladybug abrió la taquilla, soltó una cansada sonrisa cuando los vio a los dos a salvó, mencionó que lo dejaría ir mientras trataba con la persona desakumatizada, viste como mensajeaba algo y se iba.
Usaste tu teléfono y mandaste tu ubicación a Nathalie para que los venga a buscar. Cómo pudiste sostuviste de nuevo a Adrien hasta el carro de Gorilla y ambos soltaron un ruidoso suspiro que no sabían que estaban reteniendo hasta que lo soltaron, durante el viaje Adrien se relajó contra ti, y tú hiciste lo mismo mientras sentías como una de sus manos acariciaba tu cabello.
Cuando ambos salieron del carro ambos acabaron en el cuarto de Adrien, cómo pudiste seguiste la rutina, Camembert para Plagg, hielo para la herida de Adrien y cuando cumpliste de desplomarse contra la cama.
Solo te diste cuenta que te habías dormido cuando despertaste en medio de la noche, siendo las manos de Adrien aprisionar te contra él, soltaste un suspiro y ocultaste tu cara en su cuello y volviste a tener una noche tranquila.
