Actions

Work Header

Experimento número 1; sentimientos

Summary:

Senku es malo con sus sentimientos, por lo que hacer una lista de las sensaciones que tiene, y los sentimientos que lo embargan, es lo mejor para entender qué diablos le sucede.

Notes:

Habían pocos fics en español y dije, QUÉ CHINGADOS, ES MI OTP, DEBEN HABER MÁS.

Aquí les tiraré como cien pequeños OS dentro de esta serie. ¡Ojalá disfruten! Si quieren de algo especial, me comentan y lo hago.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Senku odiaba tener una sensación que no conocía y no podía definir con palabras. 

 

Él en definitiva era una de las personas más inteligentes en el nuevo mundo de piedra y su fama ya alcanzaba todos los oídos del reino científico. No existía nadie de la aldea Ishigami que no lo terminaran viendo como un salvador y los despetrificados habían construido una sólida base de confianza en él. 

 

Debería sentirse bien, ¿no? Es decir, tenía aceptación, su reino cientifico, amigos en los cuáles confiar, su mano derecha y su mentalista...

 

Pero entonces, Senku no entendía qué era esa sensación que le recorría el cuerpo desde hacía ya un par de meses, en realidad, poco más de un año. No podía entenderlo del todo; su cuerpo reaccionaba ante evidentes estímulos químicos, su sistema límbico siempre funcionaba, y su hipocampo, esperaba, estaba en excelentes condiciones. 

 

Había que recapitular la sintomatología. Procuró no decirle a nadie acerca de estas extrañas sensaciones que le recorrían el cuerpo, si hablaba con Taiju o Yuzuriha, probablemente le darían una información errada y las posibles hipótesis se volverían a perder con el tiempo. Hablar con Kohaku no serviría, porque ella era un ser poco sentimental. Quizás Ruri sería la opción correcta. 



—No puedo creer esto. —farfulló mientras enlistaba sus síntomas que no tenían mucho sentido para un ser humano que jamás experimentó dichas emociones. 

 

Entonces ahí estaba en una libreta tomando apuntes, ¿cuál había sido el primer síntoma? Era sencillo. 

 

Primer síntoma de alerta:  

 

Se sentía drogado. Fue una descarga increíble de dopamina la que liberó su cerebro la primera vez que pasó. Se le subió la energía a la cabeza, logró terminar muchos más proyectos y también sintió la imperiosa necesidad de moverse más. A eso se le suma la molesta agitación que tuvo su cuerpo y corazón. 

 

Y con eso vamos al segundo síntoma de alerta: 

 

Su frecuencia cardiaca dio un maldito salto, y él mismo sintió como bajo la frecuencia y luego se alteró para posteriormente sentir como el músculo cigomático mayor empezaba a hacer efecto. Suika lo notó y le dijo que daba miedo con esa sonrisa de la nada.  

 

Tercer síntoma de alerta: 

 

Unos niveles de cortisol elevados eran un claro indicativo de que algo no andaba bien. Preocupación fue lo primero que sintió, dejando una molesta e incómoda sensación en su estómago, un vacío que cada que le señalaban el porqué no hacía más que aumentar.  

 

Tenía otros síntomas, definitivamente Senku estaba preocupado por su estado. No era una persona que siempre pensara qué estaba sucediendo con él, pero tampoco podía dejar pasar eso porque le estaba entorpeciendo la maldita vida. 

Y ahora recapitulamos, ¿qué había sucedido para que se dieran esos síntomas tan molestos en primera instancia? 

 

Sencillo, de nuevo. 

 

Posible hipótesis del primer síntoma: 

 

Asagiri Gen entró por la puerta del laboratorio, con una bonita sonrisa y un ramo de solanum nigrum en las manos, agitandolas y parloteando sin parar cómo es que estaba de cansado por las constantes expediciones. 

 

—¿Y qué quieres hacer, mentalista? 

 

—¿Qué quiero hacer dices Senku-chan? Muy sencillo, quiero vivir tranquilo en un lugar rodeado de chicas mientras tomamos un baño termal. Dime que no es un buen sueño Senku-chan. 

 

—Hmmm. —respondió sin ánimos mientras terminaba de mezclar el azúcar que tenía con agua para hacer una base de jarabe. — Eso suena a algo que podrías haber hecho en Tsukasalandia y no en el reino científico, mentalista. 

 

—No seas así de grosero. —respondió divertido mientras observaba hacia el costado y luego le sonreía a Senku. —Aunque, pensándolo bien, Senku-chan, yo estoy bien aquí, sobre todo si tengo que acompañar a Senku-chan hasta el fin de mis días. 

 

Con eso salió del laboratorio, dejando a Senku con músculo cigomático mayor extendido de lado a lado, con el corazón enloquecido y un maldito e incómodo sonrojo. 

 

Ahí, en ese preciso momento, se habían presentado tres síntomas distintos en una misma situación. 

 

La segunda vez fue aún más molesto. 

 

Posible segunda hipótesis del segundo síntoma. 

 

El cortisol. 

 

Gen había caído enfermo, respiraba con enorme dificultad, no lograba ponerse de pie, y estaba tosiendo sin parar. La primera vez que Senku fue avisado del deplorable estado del mentalista, habían pasado solo un par de horas desde que los síntomas habían comenzado.

 

Hizo con toda la rapidez del mundo un termómetro con mercurio que había recolectado con Chrome y puso manos a la obra; su mentalista no podía estar así. 

 

Le tomó la temperatura y marcaba 39,5° grados celsius. Definitivamente era demasiado alto para lo que se podía hacer. Y ahí vino su primera descarga de cortisol. 

 

Lo que se vió reflejado en preocupación, mal humor y muchísimos cuidados brindados por él hacia el mentalista, el cuál no paraba de decirle que por favor, él podía enfermar pero Senku no.  

 

—Senku-chan… —mencionó con suavidad el mentalista, con su voz perdida en la enfermedad, tosiendo con la voz áspera. —no deberías estar aquí, te vas a enfermar… 

 

—No me importa enfermarme, mentalista. —musitó con una media voz mientras miraba la medicina de sulfa, buscando qué diablos más darle. 

 

—No suenas como tú, Senku-chan… —intentó bromear pero una violenta tos le impidió seguir hablando. 

 

—Tu maldita neumonía no cede. Te mataré si te mueres. 

 

—Intentaré no hacerlo. 

 

Y así estuvo, dos semanas cuidando a Gen y dejando los proyectos de lado, dejando la ciencia de lado , sólo para ver si es que él podía superar la neumonía. Entre los constantes cuidados y la medicina de sulfa, Gen había logrado mejorar y sanar. 

 

—Senku-chan, ¿estuviste muy preocupado por mi?

 

Le miró pestañear haciendose el lindo, y con el rostro sonrojado y girado, le dijo que era un idiota y a zancadas se alejó de él. 

 

Si lo vemos con racionalidad, había un factor en común; Asagiri Gen, pero, ¿qué era lo que sentía? Él sonreía cuando estaba cerca de Taiju y Yuzuriha, y se preocupaba por ambos tal como lo haría con Gen, pero tampoco entendía qué era de diferencia entre sus amigos de la infancia a lo que sentía por el mentalista.  

 

Al menos, no tenía una leve taquicardia cuando los veía, ni sentía la sangre ir hacia su rostro, ni tenía un extraño revoloteo nervioso en su estómago. 

 

Al final, decidió hablar con Ruri, quizás ella sabía más y pensó que era la persona idónea para tal pregunta, porque ella no se inmiscuirá en su vida privada. 

 

—Ruri. —la mencionada volteó con rapidez al escuchar al jefe de la aldea Ishigami hablar con ella. — ¿Qué es estar enamorado? 

 

La pregunta había sido inesperada. Con duda se le quedó mirando, con los ojos abiertos y un sonrojo en su rostro, ¿por qué esa pregunta había salido de la nada? ¿Quizás su jefe estaba enamorado y no lo sabía? ¿Quizá quería ayudar a alguien? Ruri no lograba concentrarse nuevamente ny fácilmente podrían ver humo saliendo de sus orejas.

 

—Ruri, te estoy hablando. 

 

—¡A-ah! Perdón, Senku-san. Me tomó algo desprevenida su pregunta, eso es todo. Yo… es difícil responder a su pregunta, ¿nunca ha sentido lo que es estar enamorado? 

 

—Sé lo que es lógico. Es una reacción química de tu cerebro y de tu cuerpo en una situación con una persona en específico. 

 

—¿Entonces qué es lo que no entiende? —preguntó extrañada, mirando con duda a su jefe. 

 

Los síntomas

 

A Ruri le causó gracia que Senku comparara el estar enamorado como si esto fuese una enfermedad, eso decía mucho de cómo era su jefe en ese sentido, los sentimientos eran ilógicos, y también molestos, por eso le causaba una inminente curiosidad eso. 

 

—Bueno, yo siento que uno se da cuenta en algún momento. Sonríes por esa persona… te preocupas, quieres estar al lado de él… También quieres lo mejor para que pueda ser feliz. 

 

—¿Sientes alguna agitación en el corazón?

 

—Si. —Su primer pensamiento fue Chrome quien le sonreía y gritaba un “Que malota es la ciencia, Ruri” y señalaba algo para intentar que comprendiera. —Y sientes mariposas en el estómago… 

 

—Ya, entiendo. Gracias Ruri. 

 

—Para servirle Senku-san, es sólo que… ¿descubrió qué es lo que pasa? 

 

—Si, gracias Ruri. 

 

Cuando por fin estuvo solo en el laboratorio, una sonrisa de lado a lado apareció en su rostro mientras se reía. 

 

—Kukukuku entonces, al parecer si estoy enamorado de Asagiri Gen. 

 

El único problema es que él había gritado a los cuatro vientos que tener una relación era problemático, molesto y también poco racional. 

 

Pero ya en este punto de su vida no le importaba en lo más mínimo, por esa razón es que hablar con Gen era algo totalmente necesario para la pronta recuperación de un corazón puro y casto confundido.

 

Para Senku los sentimientos eran inútiles, molestos, incómodos y poco racionales, por esta razón no podía entender por qué su corazón se sentía tan en calma y contento cuando estaba a pocos centímetros de su cuerpo.  

 

Pero para hablar y aclarar lo que sentía con Gen, faltaba mucho. 

Notes:

Dios, acompañame en este camino para que este par de weones me salgan fiel al canon.

Series this work belongs to: