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Fandoms:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-03-28
Updated:
2023-04-03
Words:
5,850
Chapters:
2/?
Kudos:
1
Hits:
52

Sora es detective, Elysian y Sigmund tienen una relación y nadie entiende que está sucediendo.

Summary:

(O, hicieron un chiste en la campaña y terminé escribiendo un fic)

En aquel momento, con todo lo que estaba sucediendo a su alrededor, Sigmund solo podía pensar en una cosa, pero en su defensa, era lo más adecuado dada su posición actual.

“¿Cómo… cómo llegaron a esa conclusión…?”

Por suerte para Sigmund, él no era el único que había pensado en algo similar durante los últimos 5 minutos, y mucho menos, en los últimos meses en los que se había desarrollado está situación tras sus espaldas. Es más, una pregunta casi idéntica surgió el día en el que se originó todo este caos.

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Elysian y Sigmund son amigos. Son amigos bastantes cercanos. De hecho se conocen hace bastante poco y se llevan muy bien.

Sora cree que debe de haber algo detrás de eso. Y piensa averiguarlo.

Aunque sea por medios no tan directos, ni convenientes, y mucho menos ingeniosos.

¿Al menos no le hace daño a nadie? ¿Creo?

Uh, esperemos que al menos mantengan el hogar en pie hasta el final.

Notes:

Este es un fanfic (específicamente un crack fic) hecho simplemente por los jajas para una campaña de DnD en la que participo. Cada uno de los personajes que aparecen los intenté hacer pensando en simplemente lo que he visto durante mi tiempo en la campaña, así que disculpas de antemano al resto si pueden llegar a parecer fuera de personaje. Siguiendo con esto mismo, esto no ocurre en el universo de la campaña (como claramente se notará en los próximos momentos). Está es la primera parte, pero no prometo que existan continuaciones o incluso un final (porque me conozco, y puede que pierda inspiración o termine muy frustrada, o me quedé sin tiempo, o…).

Aún así, disfruten!

Chapter 1: Sora tiene una duda

Chapter Text

En aquel momento, con todo lo que estaba sucediendo a su alrededor, Sigmund solo podía pensar en una cosa, pero en su defensa, era lo más adecuado dada su posición actual.

 

“¿Cómo… cómo llegaron a esa conclusión…?”

 

Por suerte para Sigmund, él no era el único que había pensado en algo similar durante los últimos 5 minutos, y mucho menos, en los últimos meses en los que se había desarrollado está situación tras sus espaldas. Es más, una pregunta casi idéntica surgió el día en el que se originó todo este caos.

 

.

.

.

 

“¿A qué hora el campeonato de arquería, Sora?”

 

Bueno, esa no era la pregunta, pero nos estamos acercando bastante. Para empezar Sora es el nombre de la chica que empezó con todo, pero eso aún no sucede. 

 

En este momento, Sora simplemente se encuentra sentada frente a una mesa haciendo sus tareas mientras un gnomo ordena una cocina, la misma cocina en la que se encuentran ambos. El gnomo, además, es el mismo que hizo aquella pregunta y que ahora está revisando un calendario en la cocina.

 

Sora simplemente le responde sin levantar la mirada del cuaderno que está revisando.

 

“A las cuatro y media, el día viernes de la próxima semana.” 

 

“Hm, entiendo, entiendo.” Respondió el gnomo mientras miraba por unos segundos más el calendario. “¿Ya le avisaste al resto para que vieran si pueden ir?”

 

Ante ese comentario Sora levantó la mirada con el ceño un poco fruncido, aunque no había demasiada molestia en ellos. 

 

“Glim, ya me has preguntado eso unas… mil veces.”

 

Glim, el gnomo, simplemente le dio una leve sonrisa mientras levantaba sus hombros. “Lo sé, lo sé…” Mientras decía aquello, volvió a darle la espalda a la pelirroja y continuó ordenando conservas en la alacena. “Pero la última vez te olvidaste de preguntarle a algunas personas o no estabas segura aún con la respuesta de otros.” 

 

“Hm… aún así eres insistente.”

 

“Perdón.”

 

“Esta bien, igual tienes algo de razón, creo.” La chica nuevamente volvió a fruncir el ceño, ahora de una manera más pensativa y al cabo de unos segundos levantó sus manos a una altura cercana a su rostro y empezó a contar con sus dedos. “Aidar dijo que estaba libre, Jane dijo que había pedido hacer un cambio en su turno y Aiko dijo que le preguntaría a Flynn si quería acompañarla…”

 

“¿Flynn? Uh, no lo había pensado…” Murmuró el gnomo. “¿Qué hay de Sefirot y Rast?” 

 

“Sefirot y Rast no están tan interesados…”

 

“Oh, ya veo…” El gnomo asintió con la cabeza y dejó algunas latas sobre el mesón. “Oh, ¿Qué hay de Elysian?” Glim se giró a verla. “Recuerdo que había mencionado que tenía que revisar si estaba libre ese día, ¿no? espero que esté libre…– ¿Sora, estás bien?”

 

En estos momentos, el rostro pensativo de Sora había cambiado un poco; ya no parecía estar tan concentrada en sus manos, mucho menos en el cuaderno con un tarea a medias, pero claramente estaba pensando en algo, o mucho más concreto, recordando algo. Pero al momento de escuchar la voz de Glim volvió en sí. 

 

“Oh, si, lo siento… estoy bien, solo…” Sora pareció pensar por unos segundos en lo que iba a decir, pero en cuanto le devolvió la mirada a Glim habló con rapidez. “Cuando fui a preguntarle a Elysian sobre el campeonato, lo encontré a él y a Sigmund en la cama.”

 

La primera respuesta que Sora obtuvo ante eso fue el sonido de una lata caer al suelo. 

 

Y luego la voz confundida, y algo preocupada, de Glim.

 

“¿A qué te refieres con que estaban en la cama?” Fueron las primeras palabras del gnomo, aunque rápidamente pareció pensar en lo que dijo y negar con la cabeza. “No, mejor dicho, ¿volviste a entrar a las piezas de la gente como lo hace el señor Caleb?” 

 

Sora simplemente desvió la mirada. “Eres aburrido.”

 

“Sora.”

 

“Eso no importa, lo que pasa es que cuando fui a preguntarles estaban juntos en la cama.”

 

“Eso no–” Glim volvió a quedarse en silencio por un segundo. “Sora, es por eso mismo que no debes de entrar a las piezas de la gente de esa forma.”

 

“Uuuugh.” La pelirroja se quejó un poco, tirando incluso su cabeza para atrás para exagerarlo, y al rato volvió a mirar a Glim. “De todas formas, solamente estaban abrazados en la cama”

 

Glim pestañeó. Luego, volvió a pestañear. 

 

“Ooohhhh” Los ojos del gnomo se abrieron un poco. “Te referías a eso, me alegro, me alegro.” El gnomo murmuró un par de cosas más en voz baja mientras recogía la lata que se le había caído. “Aún así, son situaciones como esas por las que debes de tocar antes de entrar a la fuerza.”

 

“Pero si lo hice.”

“¿Te respondieron?”

 

“No, porque estaban dormidos.”

 

“Exacto.”

 

“¿Y si algo le hubiese pasado y estuviera muerto?”

 

“Sora.”

 

“¿Significa que no debería de entrar nunca ?”

 

“Sora, hay excepciones.”

 

“Podría haber sido una.”

 

Glim solo lo miró por unos momentos. “Hablaremos de eso en otra ocasión, tengo que… pensar bien cómo explicarlo.”

 

Una sonrisa triunfante apareció en el rostro de Sora, a lo que Glim solo atinó a suspirar para luego volver a lo suyo, si es que la pelirroja no hubiera vuelto a hablar.

 

“Ahora que lo pienso… ¿eso significa que Sigmund y Elysian si están juntos?”

 

Glim se quedó quieto nuevamente.



¿Cómo llegó a esa conclusión…?”



“¿No? No, no creo– Espera, espera.” Glim apuntó con un dedo a Sora. “¿A qué te refieres con que si están juntos? Ellos dos…”

Sora levantó sus cejas con algo de asombro y luego frunció el ceño. “Pasan mucho tiempo juntos.”

 

Glim levantó una de sus cejas, dudoso. “Yo también paso mucho tiempo con otras personas y no estoy con nadie.”

 

“Eso suena peor.”

 

“Si, supongo que para el resto suena así, pero no me importa.”

 

“Eso suena… triste.”

 

“No lo es, porque no me molesta.” Aquello último fue dicho con confianza, para luego volver al tono serio de antes. “Pero volviendo a lo de antes Sora, no creo que el hecho de que pasen juntos signifique realmente algo.”

 

“Estaban durmiendo juntos en una cama.” Sora se inclina sobre la mesa acercándose a Glim para poder reforzar su punto. “ Abrazados , en la cama de Elysian.”

 

“Bueno, los amigos también pueden abrazarse.”

 

“¿Dormirías abrazado a Sefirot?”

 

Silencio.

 

“¿Sefirot o Rast?”

 

“¿Realmente importa?”

 

“Hm… No, creo que no… Además, tampoco creo que lo haría.”

 

Sora volvió a sonreír victoriosa. “¡Ajá!”

 

“Pero” interrumpió Glim. “Si abrazaría a Jane, o incluso a Elysian o Sigmund.”

 

“Oh…” Sora se quedó pensando unos segundos. “¿Y por qué no a Sefirot?”

 

“Rast me golpearía.”

 

“Uh, supongo que tienes razón.” Sora entrecerró los ojos por unos segundos. “Además, la vez que Rast cantó una… ¿cuna? fue… particular… hm.”

 

“Mhm.”

 

Sora volvió a quedarse en silencio, pensando, mientras Glim terminaba de guardar las últimas cosas que faltaban en la alacena. Por unos segundos el gnomo pensó que el tema se había quedado ahí, y consideró intentar dar unas palabras finales al asunto, pero no fue necesario.

 

“¿Crees que sean pareja?”

 

Glim soltó un pequeño suspiro, pero no fue nada molesto, ni cansado.

 

“Creo que perfectamente podrían ser amigos, pero no es del todo necesario… Incluso podrían ser algo pero aún así estén pensando en compartirlo con el resto, o…”

 

Sora frunció el ceño.

 

“¿No crees que confíen en nosotros”

 

“No necesariamente.” Glim se encogió de hombros. “Tal vez, si es que hay algo, se van a tomar su tiempo, habría que ver… No entiendo mucho de esas cosas, pero puede que el resto pueda saber más–”

 

Sora, de repente, abrió sus ojos. ¡Eureka! Aquello sonaba como…

 

“¡Glim eso es una genial idea, muchas gracias!”

 

“¿Uh?”

 

“¡Me tengo que ir, nos vemos!”

 

“¿¡Uh!?”

 

Sora se levantó, tomó la mayoría de sus cosas y se fue rápidamente por la puerta de la cocina. Glim solamente se pudo quedar mirando confundido la puerta de la cocina por unos segundos, para luego devolver su mirada a la mesa.

 

“¡Hey! ¡Sora, ven a buscar tu tarea!”