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Fandoms:
Relationships:
Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 15 of Giros de trama , Part 5 of Derecho Divino
Stats:
Published:
2023-10-14
Updated:
2023-10-28
Words:
7,165
Chapters:
4/9
Comments:
70
Kudos:
853
Bookmarks:
125
Hits:
21,464

Crucificados

Summary:

Durante la Conquista, Visenya Targaryen se casó con Torrhen Stark, cambiando el destino de Westeros para siempre.
Generaciones después, tras una epidemia de viruela, el Norte está en necesidad de un heredero. Benjen Stark y Daenerys Targaryen, el Rey y la Reina en el Norte, ponen la mirada en la princesa Rhaenyra Targaryen, su bisnieta.
Baelon Targaryen sobrevive a su madre, la reina Aemma Arryn, pero será él quien tenga que defender su herencia contra la nueva esposa e hijos de su padre, el rey Viserys Targaryen.

Con Rhaenyra como Reina en el Norte y los Verdes con un heredero varón como contrincante, ¿la Danza de los Dragones ocurrirá?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Alicent Hightower

Chapter Text

Alicent no se sentía bienvenida en Winterfell.

¿Cómo podría? Ella se había casado con Viserys Targaryen y convertido en reina sólo seis lunas después de la muerte de Aemma Arryn, la reina que también había tenido sangre Stark.

Sabía muy bien cómo la veían la mayoría de las personas, si no todos; como la puta que sedujo al rey hasta meterse en su cama y conseguir una corona. Nada podía estar más lejos de la verdad, pero la verdad era algo que a nadie le importaba, ni siquiera a Rhaenyra.

Lo único que a Rhaenyra le importó fue que Alicent la traicionó, ¿pero fue traición cuando Alicent sólo había estado cumpliendo con su deber? Ah, pero a Rhaenyra tampoco le importaba el deber, no a menos que le conviniera.

Justo como ahora.

Rhaenyra era la imagen de la obediencia mientras abandonaba el apellido Targaryen para tomar el Stark. Esa chiquilla orgullosa y vanidosa, tan segura de su valía por el poder que le daba su nombre, estaba dejando atrás prácticamente todo para convertirse en reina de un páramo congelado.

Aemma Arryn había sido la única hija de Daella Stark, la única hija de Benjen Stark y Daenerys Targaryen, cuya línea de sangre se convirtió en la única heredera del Trono de Invierno tras la epidemia de viruela que devastó al Norte y la cual se llevó a todos los Stark de sangre capaces de heredar la corona de bronce. Sólo Benjen y Daenerys Stark sobrevivieron; perdieron hijos, nietos y bisnietos.

Sin herederos directos que tuvieran sangre Stark de la línea principal, el Rey en el Norte tuvo que mirar al Sur, a su bisnieta. No al príncipe Baelon, a Rhaenyra.

El padre de Alicent se había amargado pues pensó que los Stark pedirían al príncipe Baelon, después de todo, ¿quién querría una mujer como heredera? Aunque, en la privacidad de su mente, Alicent pensó que fue una esperanza tonta, ¿por qué el rey renunciaría a su heredero a otro reino?

Era verdad que el Norte era un reino poderoso y rico, además de tener cierta influencia en el Trono de Hierro por su relación sanguínea que se remontaba a los tiempos de la Conquista. La princesa Visenya Targaryen, la hermana de Aegon el Conquistador, se había casado con Torrhen Stark, el Rey que se Arrodilló, para cimentar la rendición y posterior alianza del Norte con el Trono de Hierro. Por si fuera poco, Maegor Stark el Dragónlobo, quien se rebeló e independizó el Norte, tras la muerte de su padre y tío, el rey Aegon, se casó con el rey Aenys Targaryen después de que la reina Alyssa Velaryon falleciera.

Fue un asunto bastante atroz.

Y no lo fue sólo por lo aberrante que eran las relaciones del mismo sexo a ojos de la Fe, sino porque fue inconcebible que el rey Aenys estuviera dispuesto a abdicar al Trono de Hierro, dejando a su joven hijo como rey, para irse y casarse con su primo. Por si fuera poco, el rey Aenys fue capaz de alumbrar dos hijas para el rey Maegor.

Los valyrios y su magia perniciosa.

Visenya Targaryen no era conocida como la Bruja Dragón por nada.

Sin embargo, esa magia y los deseos egoístas del rey Aenys tuvieron consecuencias.

El rey Aegon Segundo no vivió mucho tiempo, habiendo caído del lomo de su dragón mientras hacía acrobacias peligrosas en el aire. La reina Rhaena entonces nombró herederas a sus hijas gemelas, contra la tradición, la ley y el consejo de muchos lores. Los Siete debieron ver tal pecado porque la princesa Aerea falleció de una terrible enfermedad, afortunadamente la princesa Rhaella se había ganado el favor de los dioses al convertirse en septa antes de que una tragedia tras otra cayera sobre la Casa Targaryen.

El príncipe Viserys también falleció; cayó de su caballo durante una cacería y se rompió el cuello. Entonces la reina Rhaena fue traicionado por aquellos que consideraba cercanos a su corazón; antes de declararse reina gobernante, no sólo regente, el entonces príncipe Jaehaerys se coronó rey. Después, su nuevo matrimonio fue un fracaso, fue robada y deambuló por el reino, muriendo sin un pariente a su lado.

El Norte no la había apoyado en su intento de permanecer en el Trono de Hierro, al parecer el rey Aenys no se había atrevido a poner a un hijo sobre otro y el rey Maegor, que nunca tuvo mucho interés en el Sur, respetó la decisión de su esposo. Tal como Benjen Stark se abstuvo de apoyar a la princesa Rhaenys y Lord Laenor Velaryon sobre el rey Viserys, el esposo de su nieta, en el Gran Consejo. El Norte había permanecido neutral.

A pesar de los rumores de que había sido el rey Jaehaerys quien se deshizo de sus hermanos y sobrina, Alicent creía hasta lo profundo de su corazón que todo sucedió por intervención divina. Las cosas debían ser como los Siete mandaban, no como algunas personas con bestias aladas a su disposición deseaban.

Creía eso y por eso mismo no podía entender que Rhaenyra se convertiría en reina gobernante de un reino entero. Sin embargo, el Norte no creía en los Siete y como tal, era una tierra sin ley, lo que en última instancia explicaba a Alicent su razonamiento.

Su esposo estaba muy feliz y más allá del orgullo.

Su padre estaba algo complacido ya que ahora era improbable que Rhaenyra y Baelon se casaran, lo que habría hecho que el reclamo del príncipe fuera más fuerte.

Alicent apretó el agarre que tenía en sus manos.

Se sentía incómoda cuando recordaba el deseo de su padre de convertir a Aegon en rey.

Los niños pequeños tienen accidentes todo el tiempo.

Las enfermedades van y vienen cuando menos lo esperas, mira lo que acaba de suceder en el Norte con los Stark.

El príncipe Baelon puede crecer para ser indigno de su herencia.

Eran algunas de las cosas que su padre le decía una y otra vez desde que Aegon nació.

Si Aegon no es rey, prepárate para verlo muerto.

¿Crees que cuando el príncipe Baelon crezca no verá a Aegon como una amenaza? ¿Crees que la princesa Rhaenyra no lo ve ya como una amenaza para su hermano? Baelon es su hermano completo, por supuesto que lo elegirá a él sobre Aegon.

Y esas eran algunas de las cosas que le decía desde que Aegon cumplió dos años y que se hacían cada vez más fuertes desde que Rhaenyra fue anunciada en la Corte de Desembarco del Rey como la heredera al Trono de Invierno.

Alicent se negaba a creer nada de eso.

Era verdad que su relación con Rhaenyra estaba arruinada, pero Alicent la conocía y sabía que ella era incapaz de cometer las cosas tan atroces que su padre auguraba. Rhaenyra nunca se atrevería.

Maldito sea el asesino de parientes.

Y si había algo que Rhaenyra respetara más que nada era su sangre de dragón.

Pero ni Aegon, ni Helaena, ni el bebé en tu vientre son la sangre completa de Rhaenyra, susurró la voz de su padre en su cabeza.

 —… Rhaenyra Stark, la Heredera al Trono de Invierno y la Princesa en el Norte!

La voz profunda del rey Benjen resonó por el Gran Salón de Winterfell.

Alicent vio a todos esos norteños inclinar la cabeza ante Rhaenyra, vio a Viserys sonreír con ojos cristalinos, vio al príncipe Daemon apoyar una mano en la empuñadura de Blackfyre mientras miraba intensamente a Rhaenyra, vio a la princesa Rhaenys asentir con complicidad hacia la nueva princesa heredera del Norte y vio a Rhaenyra sonreír al príncipe Baelon, quien estaba agarrado a la mano de la reina Daenerys, la única hija viva del Viejo Rey, mientras sostenía a Darksister, la espada del Heredero en el Norte, con confianza.

Rhaenyra no miró a Alicent ni a Aegon una sola vez.

Alicent comenzó a temer.