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Una pesadilla gentil

Summary:

Fade se ve atacada por su propia pesadilla, los merodeadores la atacan sin razón aparente.
Sage la ayudará a solucionar su problema meditando, eventualmente Neon se les unirá y ambas, Fade y Neon tendrán que enfrentar sus diferencias.

Work Text:

Pasó por primera vez en una misión de reconocimiento, debería haber sido fácil, normalmente este tipo de misiones no involucran el uso de sus merodeadores, sus habilidades "sociales" de cazarrecompensas bastan el 99% de las veces.

Este era ese 1% que se le fue de las manos, al notar el peligro avisó a Brimstone y Cypher, refuerzos llegarían pronto, solo tenía que hacer tiempo, sin armas, sin chaleco antibalas, sin nada más que ella y su pesadilla. Y fue cuando ocurrió, invocó a su merodeador para hacerse tiempo dentro de la multitud, este percibió el miedo y siguió su rastro, sin aviso la visión de Fade estaba limitada y su misma pesadilla la atormentaba, mantuvo la calma ante esto e intentó avanzar de cualquier forma para lograr esconderse, una bala impactó en su brazo sin éxito de detenerla. Su vista se despejó más las voces la seguían atormentando, aunque para ella no era algo poco común.

Actualizó su posición a los agentes que iban como refuerzos; Sage, Phoenix, Jett, Brimstone y Gekko. Con éxito logró hacer el tiempo suficiente para que llegaran, pronto se le había entregado un arma y un chaleco, pero sucedió otra vez, usó su Tormento para detectar al enemigo y seguido invocó un merodeador, su vista estaba nublada otra vez, cayó al suelo desprevenida. Sage quien estaba atendiendo sus heridas presenció todo en primera persona, era común que los humanos Radiantes sufrieran heridas o "traiciones" de su propio poder, pero eso solía ser por el poco control del mismo, el control de la habilidad. Sage sabía que Fade controlaba su habilidad bien, esperaría pérdida de control si fuera Jett, Neon, Phoenix o Gekko, son jóvenes y aún tienen mucho que aprender, pero para alguien que se ha dedicado su vida a entrenar ese potencial Radiante como Fade, le resultaba extraño y preocupante.

Antes de que cualquiera de las dos tuviera la oportunidad de hacer o decir algo la misión había terminado. Fade se levantó, no miró a Sage intentando evitar hablar sobre lo que acababa de ocurrir y apenas vio a Brimstone disponible acudió a él entregando toda la información posible y explicando por qué dio un giro inesperado la situación.

El viaje al cuartel general fue tranquilo.Normalmente después una misión Fade intentaría dormir antes de llegar y tener que escribir los tediosos informes sobre la misión, o invocaría uno de sus merodeadores para relajarse mientras viajaban, pero esta vez un miedo que pudo reconocer la apoderó; la incertidumbre del por qué su pesadilla la atacaba, el no poder detectar ella sus propios miedos, pero sí su merodeador.

Mientras Gekko acariciaba a Wingman Fade no podía evitar sentir el vacío de esa compañía que siempre estuvo con ella, esa compañía que nunca la dejó estar sola, pero que ahora la atacaba sin precedente.

"Fade" Sage puso una mano en el hombro de Hazal antes de que esta pudiera desaparecer por los pasillos y esconderse en su habitación. "¿Tienes un momento?" Sin tener muchas otras opciones, Fade suspiró y asintió. "No será por mucho si no lo deseas. Sígueme."

Fade ya había estado en casi todos los lugares del Cuartel General, - excepto las habitaciones de los demás agentes - sin embargo aunque había oído de este lugar por parte de Reyna y Yoru jamás lo había visto ella misma.

El famoso 'Jardín de Sage' fue el lugar de destino de ambas, Fade diría que era hermoso, pero la verdad es que era imposible describirlo así. Aún siendo muy lindo y bien cuidado más que un 'jardín hermoso' era un 'jardín sosiego' así lo describiría ella.

"Si no te molesta, siéntate en uno de círculos que hay en el centro, o si prefieres en las rocas." Sage, obedeciendo sus propias palabras, se sentó en uno de los círculos, juntó sus manos y sus piernas y cerró los ojos, en una pose que Fade describiría 'de meditación'.

Fade sintiéndose fuera de lugar hizo lo mismo que Sage, se sentó en uno de los círculos, a la izquierda de Lin, juntando sus piernas y manos como Sage, miró a Lin esperando alguna indicación, pero esta tenía los ojos cerrados, Hazal pensó que tenía que hacer lo mismo, pero no lo hizo, en cambio miró a su alrededor.

Los círculos en cuestión eran círculos de 1 metro de diámetro de concreto, tenían diseño de distintas flores en ellos, sin color alguno, y se hacían espacio entre el pasto bien cuidado del jardín. Los árboles y sus hojas sonaban por las brisas intermitentes que pasaban, también había rocas y un pequeño río que al parecer era infinito, puesto que el agua que caía por la cascada volvía a subir para repetir el ciclo. Había un pequeño ecosistema dentro de este jardín bien cuidado; algunos pájaros que cantaban, no eran muchos, bichos como cochinillas eran visibles y caminaban por el mismo círculo de concreto en el que Fade estaba.

"Cada vida así como las que vuelan encima de nosotros, así como las que viven bajo nuestros pies, tienen el mismo valor, los humanos no somos más afortunados que ellos"
Fade giro su cabeza hacía Sage y esta lentamente abrió sus ojos y con una leve sonrisa que irradiaba paz continuó su idea.

"Somos capaces de sentir, o racionalizar lo que sentimos, a diferencia de los demás seres vivos" Sage recogió con su mano a una Cochinilla y se la pasó en la mano a Fade, esta inmediatamente se protegió tomando una forma de bola. "Ellos también sienten miedo, y también, muchas veces, no saben por qué."

"Sage..."

Fade dejó la Cochinilla en el suelo y la vio abrirse para continuar caminando.

"La verdad es que." Fade miró al suelo perdiendo su vista en el verde pasto. "Tengo la misma incógnita que tú" Hazal miró a Lin a los ojos y con sinceridad continuó. "No sé qué ocurrió, no sé a qué le temo, y eso solo lo hace peor."

Sage con su mano izquierda tocó el brazo de Fade y comenzó a curarlo, aún faltaba un poco de reparación en su piel, aunque Fade ya no sentía nada.

"La meditación no solo sirve para calmar las emociones, sirve para controlarlas."

Sage quitó su mano de encima de Fade y giró su cuerpo hacia la izquierda, así teniendo a esta de frente, Fade hizo lo mismo hacía su derecha, ahora ambas estaban mirando una a la otra y aunque a Hazal le incomodaba esta posición, y sus piernas se estaban durmiendo, mantuvo su compostura de tranquilidad, atenta a lo que podría decir Sage a continuación.

"Sé que sabes controlar tus emociones, así como tu miedo. Sabes ocultarlo bien ¿no?, me sorprende que no te suceda tan seguido; el que tus propias pesadillas te ataquen." Sage tomó las manos de Fade. Las manos de Lin boca abajo y las de Hazal boca arriba, solo el contacto. "Pero ocultarlo y controlarlo no es lo mismo que interiorizar y aceptarlo."

Lin se levantó y le ofreció su mano a Fade para levantarse también.

"Medito todos los días por las mañanas" Lin miró a sus alrededores, Fade entendía que era una invitación, pero le daba vergüenza darlo por sentado.

"Todos pueden venir a este jardín, sin embargo piensan que es algo solo mío" Sage rio por lo bajo. "Si tienes el tiempo, ven por las mañanas y te enseñaré a meditar, no para calmar, sino para aceptar."

Sin más Sage abandonó el jardín, aún tenía que llenar el informe de esa rápida misión.

Y Fade... existía, sólo existía porque su cerebro no alcanzó a procesar lo que le había propuesto Lin antes de que se fuera.

Así empezó todo.

Todas las mañanas Fade iba al Jardín, a veces llegaba antes, otras veces después de Sage, pero llegaba, sin falta, todos los días.

Esto durante quince largos días.

Fade los primeros 5 días solo estuvo allí 1 hora, no le era difícil estar quieta y tranquila, pero le frustraba no tener el control sobre algo que era suyo y solo suyo, sobre sus miedos. El sexto día se quedó 2 horas, hasta el onceavo donde estuvo 4 horas, esto solo fue posible porque no la habían necesitado para ninguna misión hasta entonces, los días catorce y quince estuvo sola, Sage tuvo que ir en una misión.

Día dieciséis y Fade no se presentó, hubiera querido, pero la llamaron para una misión de reconocimiento temprano en la mañana, lo cual no era común, pero si la necesitaban ella estaría al servicio.

La misión fue corta, fácil y sobre todo satisfactorio para Fade. Sus Merodeadores no la atacaron, aunque dudaron cuando Hazal los invocó no la atacaron, fue un alivio para ella. Tal vez la duda de sus Merodeadores la alertaron, pero era mejor que nada.

Volvió al Cuartel y sintiéndose como una niña pequeña, con una emoción un poco evidente, le contó a Sage de su avance, agradeciéndole por la ayuda y reiterando un montón de veces que no dejaría de ir solo porque sus merodeadores ya no la atacaban inmediatamente.

Día diecisiete y Neon estaba ahí.

Sage y Neon estaban sentadas en los círculos. Cuando la puerta del jardín se abrió Neon levantó su mirada, Sage siguió meditando.

La ola de rencor y residuo de miedo golpeó a Fade. Metafóricamente era una oleada que la abatía y la arrastraba dejándola varada en el medio de la nada. ¿La realidad? Era una tensión que recorría su cuerpo y la dejaba inmóvil en la entrada del jardín.
El mar era Neon.

Pese a haber conocido personas y haber recibido peores miradas que la de Neon, por alguna razón esta le parecía más 'aterradora' que las demás. Probablemente, pensó, será porque Neon es una chica dulce y cálida con todos, con todos excepto con ella.

"Buenos días Lin, buenos días Neon..." Carraspeando su voz, se sentó a la derecha de Neon y comenzó a meditar, sus ojos se cerraron, pero seguía sintiendo la mirada de Neon encima de ella, seguía sintiendo las emociones de Neon que variaba entre miedo y rencor.

Los últimos días Fade había estado meditando, aparte de la compañía de Sage, con sus merodeadores, quienes dentro del lapso de 6 a 7 días solo la habían atacado 2 veces. Intentaba entenderlos y controlarlos mejor, aunque ya había dedicado más de la mitad de su vida a eso, tuvo que reconocer que le faltaba camino por recorrer.

Es por eso que como era habitual invocó uno de sus merodeadores y este se quedó a su lado, a veces dudaba y amenazaba con atacar a Fade, pero no era evidente, sólo ella podía sentir el deseo de su merodeador.

Había notado que cuando su merodeador apareció Neon pareció inquietarse y dio un brinco no muy notorio, luego se relajó.

Esto hizo que luego de unos minutos decidiera abrir los ojos y mirar a Neon, quien para su no sorpresa la miraba tensa y con el ceño fruncido, y aunque la personalidad de Neon no era tan confrontativa, esta vez no disimuló su odio y mantuvo su mirada en Fade.

El contacto visual siguió por unos segundos, el merodeador se puso delante de Neon, mirándola curiosamente. Sage abrió uno de sus ojos para observar la situación. Fade sintió temor, temor de que su merodeador atacara a Neon, temor de no poder ser confiada por Neon como compañera, por Sage como aliada.

Y sucedió por quinta vez.

El merodeador se giró bruscamente hacía su dueña y se consumió, nublando la vista de esta. Neon miró a Sage, y ahora en vez de enojada; confundida y preocupada.

Fade al ser consumida por su merodeador se cayó de espaldas abandonando su posición de meditación, se apoyó con su brazo izquierdo en el suelo y con su mano derecha se tocaban la cara intentando de alguna forma eliminar la ceguera, aunque bien sabía ella que no podía.

Intentó recomponer su postura, se levantó y volvió a su posición anterior, cerró los ojos y tal como le había enseñado y explicado Sage en todas las sesiones hasta hoy:

*Acepta tu miedo, entiendelo y luego, déjalo pasar*

'Inhala Hazal..., inhala y exhala...'

*Tus emociones son como un río, tú eres la presa. Déjalas pasar.*

Cuando su vista se aclaró volvió a ver el pacífico y bello jardín que siempre la rodeó, giro su cabeza hacia la izquierda y aunque se encontró con Neon mirándola, ella quería ver a Sage.
Sage, quien la miraba con una sonrisa que Fade no sabría si decir que estaba tranquila u orgullosa, se levantó del círculo y camino hasta Fade, pidiéndole luego que se levantara y la llevó lejos de Neon hasta el pequeño 'río infinito' que había en el Jardín.

"Lo has hecho bien Fade." Sage con una naturalidad que pareciera irreal atrapó pétalo de uno de los árboles con el dedo índice y medio, para Fade, Sage en estas situaciones le parecía como un ser celestial, un ser ascendido del mundo carnal y humano. "¿Sabes cual es la mejor forma de aprender?"

"¿Practicando...?" Fade preguntó con algo de timidez e incertidumbre.

Sage la miró con gracia y respondió algo obvio, pero que Fade jamás había pensado.
"Enseñando."

Sage giró su vista hacía Neon y Fade quien lo notó imito la acción.

"Es cierto que solo llevas días meditando, lo sé." Fade miró a Sage nuevamente mientras esta seguía mirando a Neon. "Pero a veces la mejor forma de interiorizar nuestros aprendizajes es enseñando y dando el ejemplo."

Hazal comenzó a entender por dónde iba Sage; quería que ella le enseñara a Neon a meditar.

"¡No, no, no...!" Negó en navío la cazarrecompensas. "No sé si lo has notado Sage, pero Neon me detesta. En el mejor de los casos solo me dejará quemaduras y no me freirá cuando intente ser yo quien la guíe."

"Mejor entonces, aprenderá a manejar las fuertes emociones que se dirigen hacía tí."

Sage no dejó que Fade respondiera y la dejó sola sentada al lado de aquel pequeño río mientras alcanzaba a Neon y le informaba de la dinámica de las próximas sesiones.
Fade, a pesar de lo que se percibía de ella a primera vista, era alguien comunicativa, no hablaba mucho en general, solo con Sage y Skye había logrado un cierto nivel de comodidad para hablar cuanto ella quisiera y aun así era poco.

¿Pero Neon?

Fade admitía haberle hecho mucho daño a todos los agentes que ahora llamaba y eran sus compañeros. Se arrepiente, pero a su vez no es algo de lo que ella tuviera el control, estaba convencida de que ellos tenían a su hermano, aquel tesoro que tanto anhela encontrar.

Así como era consciente de los daños, era consciente de que Neon era la que más había sufrido con su pesadilla, o al menos la que peor lo pasó.

Esto repercutió no solo en Neon, también en su grupo cercano; Jett también le tenía cierto rencor a Fade, no solo por haber atormentado a ella sino a su amiga. Raze no opinaba mucho, pero miraba con recelo a Fade. Phoenix era un poco neutral e intentaba calmar la situación cuando de alguna forma, en algún momento y lugar, Neon y Fade se topaban.

Solía ser en la sala principal cuando Fade se dirigía a leer junto con Omen, o cuando - antes de el gran incidente con los merodeadores - se sentaba junto a Skye y dejaba que su tigre jugara con su acechador mientras ambas conversaban. Neon con la intención de prepararse un café se toparía con uno ya hecho y de buen olor, aunque algo fuerte; era de Fade.

La interacción era algo así.

Neon murmuraba para si misma: "Que bien huele."

Fade, para de alguna forma intentar arreglar esa tensión entre ambas, le ofrecería un poco: "Lo preparé yo, café Turco, saca todo lo que quieras; es para todos."

Neon seguido de la invitación, no tan disimuladamente, cambiaría su opinión sobre el café e ignoraría a Fade preparándose ella misma otro café o té.

Esto solía suceder con cualquier tipo de alimento o bebestible que Fade haya preparado. A veces Fade no decía nada o decía que lo había preparado Sage o Skye. De alguna forma hacía esto por el bien de Neon, ya que cuando se trataba de comida, Neon directamente - luego de saber que era preparación de Fade - se iría a su cuarto sin comer nada.

"Fade, yo me iré, suerte en tu sesión de meditación." Sage anunciaba su ida del jardín tan pacífica como siempre.

Mientras Fade notaba como Sage se alejaba hasta que la puerta se cerró detrás de ella, también notaba como Neon la miraba; '¿resignada...?', se cuestionó Fade.

Se acercó a Neon, quien estaba de pie, y titubeando posó su mano en el hombro de la Filipina. De alguna forma Fade intentaba transmitirle paz o decirle no verbalmente 'lo lamento'.

De cualquier forma se apresuró a sacar su mano de ahí y se sentó en uno de los círculos.

"¿Me acompañas?"

Esperaba que Neon la ignorara y abandonara el jardín en ese mismo momento. Para su sorpresa, Neon se sentó en un círculo, y al lado de ella; en vez de 2 o 3 círculos más allá.

"Dime." Dudosa de si hacer la pregunta o no, pero sabiendo que era necesario para concentrarse en aquello mientras meditan, continuó. "¿Qué es lo que te inquieta?"

Neon soltó una breve risa sarcástica, sacando a Fade del lugar.

"¿No deberías saberlo ya?"

Ahora la duelista giraba su vista hasta Fade y la confrontaba.

"Pensé que lo sabrías, después todo tu sabes mis miedos más profundos. Los miedos de mis familiares. Los miedos de Jett, de Phoenix, supongo que también hasta los de Sage, ¿no?"

Fade ignoró la provocación de Neon, y a su vez intentó no avivar más la chispa que amenazaba con incendiar.

"Entonces... ¿Tienes miedo ahora?"

Una chispa saltó en uno de los brazos de Neon, claramente Fade había fallado en aliviar la tensión.

"Yo también." La cara de Neon le comprobaba que la tomó por desprevenida con la confesión. "Es por eso que me atacan" Fade intento mantener un rostro neutro y tranquilo mientras miraba a Neon. "Ya sabes, mis merodeadores."

Aunque Fade no se sentía a gusto compartiendo algo que dentro de sí misma le avergonzaba; no tener control de su propio poder, - sobre todo frente a otro Radiante- sabía que con todo el odio que Neon le tenía le sería imposible hacer que Neon se abriera con ella si no pagaba con la misma moneda.

"Ah..." Neon se aclaró su garganta. Aún con un tono serio y tosco continuó. "¿De verdad no lo sabes?"

"¿El que?"

"A lo que le temo."

Fade sabía a lo que Neon le temía hace meses cuando se unió a Valorant, pero los miedos cambiaban, y a menos que Neon le permitiera hacerlo o ella directamente violara su privacidad, para Fade era imposible saber a qué le temía en estos momentos, aunque podía percibir su miedo.

"No tengo forma de saberlo."

Un silencio, incómodo para Neon, natural para Fade, se formó entre ambas. Fade decidió no darle más vueltas a lo de Neon, al menos mientras le enseñaba a respirar no sería necesaria esa información.

"Inhalar y exhalar, eso haremos hoy."

"¿Respirar?", contestó con ironía Neon, sintiendo que la Turca le estaba tomando el pelo.
"Es la primera lección" Neon aún la miraba con desconfianza y recelo. "Es la primera lección que Sage me enseño."

Con esta aclaración Fade notó que su compañera relajaba un poco su mirada y aceptaba a regañadientes que la primera lección sería aprender a respirar.

Fade estaba convencida de que Neon pensaba que era algo tonto e inútil, no se equivocaba. También estaba segura de que si Sage hubiera sido la que le decía eso a Neon, esta lo hubiera aceptado sin pensarlo y se hubiera esmerado en hacerlo bien.

"Inhalar y exhalar, contener y liberar" Fade juntó sus manos como lo solía hacer y cerró sus ojos con su cabeza ahora mirando hacia adelante. "Inhala y no exhales hasta que te lo diga..., por favor."

Neon siguió las instrucciones, sin saber qué Fade jamás le daría la orden de exhalar.

Cuando ya no pudo más, liberó el aire que había acumulado por 2 o 3 minutos, intentaba de a poco y con calma recuperar el aliento.

"Curioso, ¿no?"

"Por... ¿Por qué? Me dijiste que me avisarías cuando exhalar."

"Mientras más contienes lo que llevas dentro, peor te sientes. Cuando lo liberas es diferente." Ahora Fade inhalo y exhalo con calma. "Es lógico ¿no? Cualquiera diría eso, yo también lo pensé." Miró a Neon y haciéndole un gesto con las manos le sugirió que inhalara y exhalara en calma. "Pero aún así no eres capaz de liberarlo, o de aceptar que te hace daño."

Neon, al igual que Fade cuando le enseñaron esta lección, se sintió algo inutil y pequeña frente a esta obvia explicación. Fade tenía razón, no es algo que se razone muy a menudo, no lo piensas; o lo liberas o lo contienes.

Fade por otro lado se sentía incómoda hablando y comunicando tanto, especialmente siendo Neon con quien lo hacía, pero Sage le encargó esto y de alguna forma, aunque sabía que Sage no se decepcionaría por algo tan simple, no quería defraudarla y decepcionar así.

Estuvieron solo 40 aproximados y generosos minutos practican el inhalar y exhalar, cuando Fade notó que a Neon se le hacía pesado seguir esta lección, ya sea porque se aburría o se abrumaba, se levantó y le ofreció su mano a Neon, así como Sage lo hizo con ella en sus primeras 3 lecciones.

"Creo que es suficiente por hoy."

Neon no aceptó la mano de Fade, se levantó por sí sola y no la miró.

"Sí, supongo que sí."

Antes de que Neon moviera un pie para irse del jardín, Fade le llamó la atención.

"Haré algo de café ahora, si quieres puedes ir conmigo."

En su vago y tímido intento de progresar con Neon, se encontró con la mirada de duda de Neon, no era una duda curiosa, era una duda desagradable. La mirada transmitía según Fade de alguna manera la voz de Neon preguntándole '¿De verdad crees que aceptaría algo de ti?'.

Neon se marchó.

Fade se quedó en el jardín.

Estuvo quieta unos minutos mirando la puerta. Según ella para disfrutar un poco más el ambiente del jardín. No quería admitir que no deseaba encontrarse con Neon, quien a pesar de haber sentido que estaban un poco solo un poco más en paz, la rechazó con la peor respuesta que le pudo haber dado; el silencio.

Las siguientes cuatro sesiones fueron iguales; inhalar, exhalar, y Fade intentando torpemente descubrir qué es lo que inquietaba a Neon.
La quinta sesión sin embargo cambió todo.

Sin aviso previo Fade invocó a un merodeador y lo dirigió hacia Neon, sin que este se consumiera en ella, solo como forma de control para Neon.

"Sé que no tienes buenos recuerdos de mis merodeadores." Fade se sentó al lado de su merodeador. Al frente de Neon, pero un poco más hacia la izquierda. "Pero son buena compañía, sobre todo meditando."

Fade tocó con su mano izquierda, la derecha de Neon, y esperando el rechazo la mantuvo ahí hasta que pensó que era suficiente. Tomó la mano de Neon y la colocó encima de su Merodeador.

"Entre más los ves, te das cuenta de que son tan vulnerables como cualquier otro animal. Aunque no sean una mascota convencional claro."

Neon con timidez en su actuar acaricio al Merodeador, era algo que jamás había experimentado. No tenía pelaje, sin embargo era suave. No tenía órganos ni algún tipo de sistema nervioso, sin embargo era sensible.

"Si te incomoda lo sacaré de encima de ti." Fade se levantó y se sentó ahora en un círculo, mirando a Neon y atenta de su Merodeador en todo momento. "Pero insisto que te ayudara a saber si hay algo que te incomode o atormente."

"¿Me atacará?"

Era una pregunta difícil.

"Sí y no." Fade invocó a otro Merodeador y lo dejó enfrente de ella. "Mientras meditas y te concentras en tus emociones, en tus memorias, en lo que no quieres pensar, ellos te advertirán a que le temes, que temes recordar, que temes liberar, a que le temes en general."

"Luce tan gentil."

"Lo son, son gentiles, pero ansían miedo, cazan el miedo, lo rastrean y lo atrapan."

"¿Incluso contigo?" Neon giró su cabeza para mirar a Fade.

Tal vez Neon no entendía que era un punto sensible el hablar de eso, pero Fade no la culpaba, cualquiera se preguntaría porque su propio poder la ataca.

"Incluso conmigo, no juzgan a quien." El tono de Fade era entre irónico y triste, Neon no sabría como describirlo. "A veces yo también les temo. Son parte de mí, pero no tengo el control total de ellos."

Ya había pasado poco más de una hora. Ambas sentían que podían pasar más tiempo en el jardín, Fade ya estaba familiarizada, mientras que Neon comenzaba a gustar más que un poco de este lugar.

La puerta del jardín se abrió, pero no entró nadie. Era Sage quien se había quedado en el marco de la puerta.

"Fade, te necesitan en terreno." Sage sonaba urgida y preocupada, era extraño. "Te esperamos en la sala de planificación."´Sage se fue cerrando la puerta tras de sí.

El rostro de la cazarrecompensas cambió bruscamente, de paz a seriedad. Neon, quien observó este cambio, se sorprendió y miró como Fade caminaba hacia la puerta del jardín.

"Fade."

La aludida se giro y miró a Neon, pensando que lo que Neon quería era que sus merodeadores desaparecieran, los hizo desaparecer.

"Lo siento, se me olvidó que estaban ahí."

"No, yo..., solo quería decirte, osea, ¿agradecerte...? Agh. Estaba muy bueno lo que cocinaste ayer, esa pizza casera."

"Lahmacun, así se llama" Fade le brindó una sonrisa no muy amplia, solo lo suficiente para transmitir satisfacción en ella. "Me alegro que comieras, y que te gustara, Teşekkürler Neon."

Esta vez Fade se fue por esa puerta.

Neon se quedó en el jardín.

Para Neon, Fade era un misterio, era el miedo en vida, una pesadilla caminante, al menos hasta hace 4 días eso era lo pensaba. Ahora repentinamente su perspectiva de Fade se alteraba, y aunque seguía con ese rencor dentro de sí, ver a Fade en ese estado de paz en el que se encuentra cuando medita, ver como Fade intenta entender lo que le atormenta, aunque ella no quiera decirlo, le parece extraño.

Su visión de Fade como un feo monstruo se había transformado en Fade como un monstruo, ya no tan feo. Al contrario; gentil.

Era un monstruo que se preocupaba, ¿de qué? De todo.

Después de la primera sesión, los siguientes 3 días Neon comenzó a mirar más atentamente a Fade, sin que ella lo notara claro.

Notó que mientras Fade acompaña a Omen mientras el teje, Fade se preocupa de que Omen no se frustre o estrese si un punto le queda mal tejido, es más, lo ayuda a retomarlo deshaciendo lo que estaba mal antes. Aún Omen siendo muy ágil tejiendo, Fade le venía como una muy buena ayuda y compañía.

Notó también como ayudaba a Skye con algo que Neon no alcanzó, ni tenía la intención, de escuchar, pero tenía que ver con pesadillas, lo sabía porque Fade habría invocado un merodeador y no para jugar con el Tigre de Skye, sino para explicarle algo. La mirada de Fade era atenta y comprensiva mientras hablaba con la Australiana.

El mismo día que ayudó a Skye, también hablaba con Sova, esta vez Fade mantenía una conversación con él mientras ella preparaba café. Le ofreció café a todos los que estaban en la sala en ese momento, pero no muchos aceptaron, ya que sabían que era un café bastante fuerte, Sova lo aceptó porque al parecer jamás se había dado la oportunidad de probarlo, o algo así escuchó Neon, y para la sorpresa de Fade, que fue evidente en su rostro, Sova lo amó.

Independiente de todos los sentimientos encontrados que Neon tenía, respecto si odiar o no a Fade. Había algo que siempre oculto y que jamás ha querido admitir.

Neon podía ser testaruda, aveces necia, orgullosa, pero no era ciega.

Desde que Fade se había incorporado con normalidad a Valorant y había comenzado a utilizar los espacios comunes, Neon se había fijado en ella y sus facciones, en realidad era algo que hizo con todos los agentes, observarlos, fijarse en detalles, estudiarlos superficialmente.

Para Neon, negarlo no tendría ningún sentido, Fade era una mujer hermosa. La peculiaridad más grande que encontró Neon, eran los ojos de esta. Uno azul, otro marrón. Pero había algo que faltaba ahí; si fuera cualquier otra persona tal vez su heterocromía no sería tan peculiar para Neon.

Tala, queriendo o no, se había fijado demasiado en Fade, más que en los demás agentes, y eso le enfermaba, le enfermaba no poder evitar mirar a la pesadilla en persona, a su 'acosadora'.

Su rostro bien definido, pero manteniéndose femenino. Su cabello y ese particular color blanco invadido por el negro. Sus cicatrices solo aportan más y más, no eran cicatrices horribles; cicatrices palpables, parecían casi tatuajes. Incluso sin su maquillaje, Neon pensaba que Fade lucía particularmente bien.

Ahora, con estas sesiones que solo estaban empezando, la visión de Neon no solo se aclaraba respecto a Fade, si no que se complementa con su otra 'opinión' respecto a su compañera.
Notó a Fade tan humana como ella, y gentil como nunca la imaginó. Inconscientemente había evitado notar el lado humano de Fade estos meses, y ahora se le abrían las posibilidades por todos lados.

Así, mientras los días pasaban, Neon se sentía más a gusto con Fade. No diría que ahora le agrada, pero al menos se siente tranquila ante su presencia.

Cada vez que Fade le toma de la mano, o la toca para alguna lección o cualquier asunto en el que Fade encuentre necesario que tengan contacto físico, Neon no puede evitar admirar los diseños tan lindos de henna que Fade tiene, y que Neon asume que los hace ella misma. Jamás, sin embargo, ha visto a Fade haciéndolos, Neon piensa que tal vez es algo que hace en su habitación, en privacidad, algo totalmente privado y cultural, único.

La primera vez que Neon aceptó el café de Fade fue un día lluvioso donde solo Omen se encontraba en la sala principal, y aunque lo normal sería que más agentes estuvieran alli refugiándose del frío frente a la chimenea, esta vez no fue así.

Fade había regresado de una misión hace poco, tomado una ducha y dirigido a la sala principal, Neon estaba ahí con Omen, aunque no realmente acompañándolo, solo estaba ahí sentada mirando su móvil.

Fade pensó que estaría esperando a alguien y por eso vino a la sala principal.

Neon no esperaba a nadie, la verdad; solo estaba aburrida, no quería estar en su cuarto, sentía la necesidad de estar en un espacio más cálido, no en temperatura, sino en ambiente y sensación, una sala acogedora como la del cuartel general, con una chimenea y sillas cómodas era perfecto.

Ese día Fade hizo café y como de costumbre le ofreció a quienes estuvieran allí en ese momento, solo Omen y Neon esta vez.

Omen como siempre rechazó el café.

"Puedo derramarlo..." Fue lo único que dijo antes de concentrarse en su tejido nuevamente.
"Yo." Neon levantó su mano y evitó mirar a Fade. "Me gustaría probarlo."

Fade sonrió y por alguna razón su corazón dió un vuelco, tal vez no tan exagerado, pero sintió calidez dentro de sí. Después de meses Neon por fin se mostraba interesada o al menos no asqueada por lo que Fade le tenía que ofrecer.

Junto con su taza de Café, Fade le ofreció a Neon unos dulces gelatinosos en cuadrados de aspecto 'tierno'.

"¿Qué es?" Neon tomó un cuadrado y lo sujetó mientras miraba a Fade expectante.
"Lokum." Fade respondió sin más, pero al ver que Neon parecía querer escuchar más, continuó. "También le dicen Delicias Turcas. Son dulces, por si no te llegara a gustar el Café tienes algo dulce y menos amargo."

Neon probó un cuadrado de Lokum y no pudo evitar sonreír, no era algo fuera de lo normal, era lo que se podría esperar de un dulce de aspecto gelatinoso, pero por alguna razón a Neon le pareció algo exquisito.

"Está bueno." Dijo vagamente, pero Fade notó que para ella estaba más que bueno y rió. "¿De que te ríes?"

"Eres algo orgullosa. No que sea algo malo, pero no te haría mal ser sincera y admitir que te gusta lo que cocino."

Neon no respondió y Fade tomó un sorbo de su café con tranquilidad. De cualquier forma no hacía falta que Neon respondiera, Fade tenía la razón y Neon lo sabía, y Fade lo sabía, Omen también lo sabía.

Los encuentros en la sala principal para tomar café de Fade no pararon luego de la primera vez, y aunque neon tenía que poner mucha azúcar al café para tolerarlo, aún así lo encontraba delicioso, y Fade cada vez la esperaba con distintos dulces de Turquía, hechos por ella.

Las cosas entre ambas se aliviaron bastante, casi en su mayoría.

Neon ahora ya no toleraba la presencia de Fade, sino que la disfrutaba y deseaba tenerla más seguido. Fade por su parte solo estaba feliz de arreglar las cosas con Neon.

Sus merodeadores no la atacaron más, y aunque en alguna sesión estos atacaron a Neon, esta jamás sintió que Fade la estuviera dañando, y aunque genuinamente sentía un miedo paralizante cada vez que los 'mininos', como los llamaba Neon, se consumían en ella, les perdió el miedo en general, el miedo a verlos, a tocarlos, a jugar con ellos.

Le perdió el miedo a la pesadilla de Fade, porque entendió que si le temía a la pesadilla, le temía a Fade; eran uno, si rechazaba a uno, rechazaba al otro. Poco a poco y sin darse cuenta Neon comenzó a estimar y apreciar a Fade demasiado.

Tal vez miraba mucho sus ojos, sus manos, o sus labios. Tal vez disfrutaba demasiado ir al Jardín por incontables horas solo para estar con la presencia de Fade, incluso si no hablaban.

Disfrutaba ver a Fade leer sin que ella se diera cuenta, y le encantaba que Fade mostrara interés por saber sobre ella, amaba contarle una inmensidad de cosas a Fade y sentirse escuchada.

Se sintió tonta e inmadura, pensaba que podría haberse ahorrado odiar a Fade por tanto tiempo si tan solo hubiera aceptado una taza de café antes. Su corazón hubiera estado en paz hace mucho tiempo si solo se hubieran hablado las cosas.

Fade estaba en paz, por fin lo había logrado; había logrado arreglar sus problemas con Neon. A veces se preguntaba si merecía la confianza de Neon, pero la personalidad energética y amistosa de Neon le hacían imposible dudar. Era Neon genuinamente una chispa que brillaba y no se apagaba.

'Tan linda.' Pensó Fade.