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Language:
Español
Series:
Part 5 of A través de los ojos de...
Stats:
Published:
2024-11-15
Words:
11,277
Chapters:
1/1
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2
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24
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220

Las desventajas de ser la invocación de Gai

Summary:

Ningame está enfermo y Gai debe cuidarlo. Desgraciadamente, él está ocupado con una misión y el único puede ayudarlo es un muy distraído Kakashi.

Work Text:

Por supuesto, las tortugas no se enferman muy a menudo. Sus caparazones son impenetrables, sus pieles son ásperas y gruesas y su habilidad para luchar es mucho más increíble de lo que cualquier humano o bestia podría creer.

Sin embargo, cuando una tortuga se enferma, es lo peor que podría pasarle en su vida.

Para empezar, el caparazón le duele mucho, su estómago arde como si hubiera tragado fuego, sus patas están entumidas y congeladas y su colita tiene mucha comezón. Ningame incluso podría estar a punto de morir. ¡Y morir con apenas dos siglos de vida es una tragedia, Ningame es casi una tortuga bebé!

Sus ojos se cierran con resignación y dolor, pensando en que tal vez debería comenzar a despedirse de sus hijos, y sus nietos, y sus bisnietos, y sus tataranietos, y sus tataratataranietos y... y bueno, los demás.

Por desgracia, ahora mismo Ningame no está en la villa de la tortuga. Incluso si en dos siglos se ha enfermado un par de veces y fue su familia la que se encargó de cuidarlo porque este es un asunto personal, su nuevo jefe humano es un poco distinto a los otros.

Desde niño, Gai era adorable, dulce, encantador y noble, y Ningame aprendió a amarlo rápidamente como a su propio hijo o su nieto o su bisnieto o su tataranieto o... bueno, el punto es que Ningame lo ama con todas sus fuerzas.

Lamentablemente, Gai es tan adorable como inteligente, y cuando Ningame se enfermaba y pensaba en reunir a toda su familia para despedirse de ellos y planear detenidamente su funeral, Gai lo cargaba del caparazón y se lo llevaba a rastras para cuidarlo él mismo.

Y aunque todos en la villa tortuga creen que recibir el cuidado de Gai cuando está enfermo es lo mejor que podría pasarle a una tortuga en toda su existencia, Ningame difiere un poco con ellos. A pesar de la dulzura y la honesta preocupación de Gai cuando se enferma, la verdadera razón por la que su jefe decidió cuidarlo con sus propias manos es porque...

— ¡Ningame es un exagerado! — Gai dice y chasquea la lengua, haciendo un puchero mientras camina por la cocina como un torbellino. — Incluso si la enfermedad de la tortuga es realmente incómoda para todos los increíbles ejemplares de su especie, los únicos síntomas de esa enfermedad es un poco de diarrea y resequedad en el caparazón. ¡Y aun así Ningame siempre actúa como si estuviera a punto de morirse!

Gai angosta la mirada y hace pucheros, mirando sobre su hombro a Ningame con ese gesto autoritario y gruñón que lo hace encoger la cabeza hacia su caparazón con timidez y sonrojarse a pesar de su piel de tortuga.

Cuando Gai era solo un bebé, era la criatura más adorable que Ningame había visto jamás, y pensó que toda su vida sería el mismo niño servicial y encantador que hacia exactamente lo que Ningame le decía cuándo estaba enfermo, ese niño que lo cuidaba con el corazón y que siempre lo atendía con lágrimas emocionales en los ojos. Por desgracia, en cuanto Gai dio el estirón se especializó en todos los temas sobre las tortugas shinobi, descubriendo que lo que Ningame le había dicho sobre la enfermedad de la tortuga era... un poco mentira.

— Por eso Ningame necesita vigilancia — Gai asiente y se cruza de brazos, girándose hacia Ningame y hacia el humano vago y apático que está parado junto a él. — ¡Y por eso necesito que tú lo cuides mientras yo voy a mi misión, Rival!

Gai da un asentimiento solemne y mira a Kakashi con esa confianza y cariño que Ningame todavía no puede comprender en absoluto.

Cuando Ningame miró al pequeño Gai la primera vez, supo que el niño tenía potencial y que llegaría muy lejos. Su corazón era lo suficientemente fuerte para superar cada obstáculo y callarle la boca a todos los que lo insultaron y menospreciaron alguna vez, por eso fue que Ningame apoyó a su jefe humano con todo su corazón y con todo su caparazón.

Lamentablemente, cuando Gai superó todos esos obstáculos, tomó la pésima decisión de compartir sus logros y su corta vida con este desagradable hombre humano.

Ningame gruñe y mira a Kakashi con incomodidad, pero el legendario ninja que copia ni siquiera levanta la mirada porque parece bastante entretenido leyendo una de sus novelas sucias y bastante cómodo recargado en la pared de la sala de Gai como si este lugar fuera un simple y vulgar parque.

Argh, Ningame realmente no lo soporta. El mismo día en el que conoció al dulce y lindo Gai, tuvo la desgracia de conocer a Kakashi Hatake, el niño cuyo primer comentario cuando lo vio fue "¿Una tortuga? Que inútil. Deberías elegir a los sabuesos, Gai." Y luego nunca se calló la boca sobre porqué su manada de perros era mucho mejor que el arsenal de increíbles tortugas que Gai tiene.

— Tsk, realmente puedo cuidarme solo, Gai, no necesito que nadie más me cuide — Ningame dice con desprecio y saca la cabeza del caparazón, pensando en darle una buena mordida a Kakashi en la pierna y luego volver a la villa tortuga para comenzar a dividir su herencia entre Gai, sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, sus tataranietos, sus...

— ¡Por supuesto que no! — Gai dice y levanta el dedo hacia Ningame, mirándolo de esa forma mandona y autoritaria y al mismo tiempo increíblemente dulce y paternal, como si Gai no fuera apenas un bebé en comparación a todos los años que Ningame ha vivido. — ¡Prometí que me encargaría de ti cada vez que lo necesites y no voy a fallar a mi promesa!

Los ojos de Gai se llenan de lágrimas y luego señala un atardecer al que Ningame también mira con ilusión, conmovido con el hecho de que Gai quiera cuidarlo con tanto empeño.

— E incluso si ahora mismo tengo que partir a una urgente misión con mis pequeños y adorables estudiantes, ¡no voy a dejarte solo! — Su jefe da una vuelta dinámica y vuelve a señalar al aburrido de su novio. — ¡Mi amado Rival prometió encargarse de ti y sabes que Kakashi es como una extensión de mí mismo! ¡Confío plenamente en que él te protegerá tanto como yo lo haría!

Gai cierra el puño y llora otro río de lágrimas tan conmovedoras y pasionales que Ningame llora también, asintiendo a las palabras de Gai incluso si en el fondo no confía en el insoportable de Kakashi porque alguien que prefiere a los perros en lugar de las geniales tortugas definitivamente no sabría cómo cuidarlo en esta terrible enfermedad.

Sin embargo, incluso si Ningame cree que Kakashi es un cabeza hueca y que lo mejor sería irse a la villa tortuga los últimos momentos de su vida, su mirada se desliza hacia Kakashi y... y se da cuenta de algo que obviamente Gai no ha notado aún.

Ah, incluso si ahora Gai es tan grande y musculoso, en el fondo todavía es el niño emocional y llorón que Dai le encargó a Ningame cuando se fue de este mundo. A pesar de que su jefe ha convivido toda su vida con Kakashi Hatake y a pesar de que tomó la mala decisión de convertirlo en su novio, Gai todavía piensa con el corazón al igual que en aquel entonces, así que su jefe obviamente no ha notado algo sumamente importante sobre el ninja que copia, algo que Ningame reconoce en cuanto fija su mirada en él y algo que le da una buena idea y lo hace sonreír con malicia.

Ja, pero claro, Gai todavía es una criatura muy joven, ¡prácticamente un recién nacido en comparación a los dos siglos de experiencia y sabiduría que Ningame carga sobre el caparazón!

— Bueno, pero ya que insistes tanto, voy a quedarme — Ningame dice y levanta el rostro con falsa resignación y madurez, mirando a su jefe con una renovada confianza. — Aunque claro, solo si Kakashi también quiere hacerlo.

Ningame dice y mira de reojo a Kakashi, sonriendo discretamente cuando el bobo solo tararea una afirmación y pasa otra página de su libro, leyendo tan a prisa como el Sharingan lo puede hacer al mismo tiempo que confirma la teoría que Ningame hábilmente había pensado.

— ¡Perfecto! Entonces esto es lo que vas a hacer, Kakashi, ¡pon mucha atención! — Gai suspira hondo y se da la vuelta, señalando una pequeña bolsa de croquetas sobre la encimera de la cocina. — Todo lo que Ningame tiene permitido comer es esta porción de croquetas para tortuga y ni un solo gramo más de absolutamente nada más, ¿de acuerdo?

— Mhn, sí, sí — Kakashi tararea detrás de él, asintiendo a prisa mientras gira otra página de su libro.

— Debe tomar esta medicina después de comer, son tres cápsulas y van directamente en la garganta, ¡aunque por nada del mundo dejes que te muerda los dedos, Rival! — Gai dice con mucha seriedad y señala las tres cápsulas que están junto a la croquetas, hablando con mucha preocupación porque una vez que una tortuga atrapa algo es muy difícil abrirle la boca de nuevo, especialmente si a quien Ningame va a morder es al insoportable presumido de Kakashi.

— Ah, claro, sí, comprendo — Kakashi dice y se ríe en voz baja, acercando el libro hacia su nariz.

— Bien, luego de que coma y tome su medicina, debe ir a dormir inmediatamente. ¡No puedes dejar que se desvele o la enfermedad se prolongará muchos más días y entonces definitivamente va a ignorarme para planear su funeral como un loco! — Gai bufa y cuadra los hombros en esa pose extremadamente madura, como si Ningame realmente fuera un mocoso desobediente y él fuera su estricto y firme papá.

Y aunque Ningame siente el impulso de protestar ante su insulto, mantiene la boca cerrada y solo hunde la cabeza cuando Gai camina hacia la puerta de su habitación.

— Y, como te dije antes, la enfermedad de la tortuga le provoca diarrea. — Gai dice muy despacio y luego abre la puerta de la recámara principal, señalando un lugar junto a la cama donde... hay un par de periódicos extendidos en el piso. — Así que Ningame tiene que dormir ahí. En cuanto se queda dormido todo comienza a salir de su cuerpo de forma incontrolable, así que no dejes que se suba a la cama bajo ninguna circunstancia, Kakashi. Si se sube a la cama, tendré que cambiar el colchón.

— ¡Oye, Gai, tampoco exageres! — Ningame gruñe y saca la cabeza de su caparazón para mirar a su jefe, luciendo avergonzado por ese discurso humillante incluso si el bobo de Kakashi no emite ningún ruido y simplemente sigue leyendo. — Es solo un poco de diarrea, no lo hagas sonar como si manchara toda la cama.

Ningame levanta el rostro con indignación y ofensa, pero Gai lo mira de una forma que bien podría significar un "¿Ya olvidaste que tuve que cambiar el primer colchón que compré porque no pude quitarle el olor a popo de tortuga?"

— Bueno, como sea — Ningame se apresura a decir, sonrojándose y alejando la voz imaginaria de Gai de sus pensamientos. — Se te hace tarde, muchacho, así que termina de una buena vez y vete.

Ningame saca toda la cabeza del caparazón y mira a Gai con ese aire paternal que adoptó después de que Dai murió en batalla, solo que ahora ese pequeño niño es un adulto muy grande y fuerte y es él quien lo observa con tanto cariño y protección que hace que Ningame se sienta ciento noventa años más joven.

— Lo sé, lo sé, ¡pero no puedo irme sin estar seguro de que todo va a estar bien aquí! — Gai sonríe hacia Ningame y luego gira hacia su novio, mirándolo con ese rostro lleno de incondicional amor. — Así que, dime si tienes alguna duda que necesites aclarar, Rival, ¡yo con mucho gusto puedo volver a repetir todo desde el principio! — Gai suspira y cierra el puño con determinación, luciendo auténticamente comprometido con repetir todas las instrucciones detalladamente si hace falta porque para Gai esto es increíblemente importante.

Solo que Kakashi agita la cabeza y niega, pasando rápidamente a otra página de su libro.

— Mhn, estoy bien — La voz de Kakashi es muy suave y extrañamente melosa, pero Gai solo asiente y le da una fuerte palmada a su compañero antes de arrastrarlo hacia la entrada de su casa.

— ¡Excelente, Rival, en ese caso puedo irme tranquilamente a mi misión sabiendo que tú vas a quedarte a cuidar de Ningame por mí! — Gai grita y lloriquea, apretando a Kakashi con fuerza antes de darle un ruidoso beso en la mejilla. — ¡Muchas gracias, Rival, nunca terminaré de agradecértelo!

— Ah, sí, claro — Kakashi dice y pasa a una de las últimas páginas de su libro, dejando que Gai lo apriete y agite entre sus brazos como un muñeco sin vida antes de retroceder.

— ¡Bien, en ese caso me voy! — Gai dice y se para firme, mirando una vez más a Ningame y a su novio antes de suspirar. — Será una misión de vigilancia con mis pequeños alumnos, pero como es su primera vez patrullando la aldea puede que vuelva hasta el amanecer, ¡así que sean pacientes y traten de no golpearse o morderse en todo ese tiempo!

Gai frunce las cejas y los mira con amenaza a los dos, haciendo que Ningame chasquee la lengua porque, si es que ha mordido a Kakashi un par de veces, fue porque el arrogante de Kakashi estaba siendo imprudente cerca de él y necesitaba una pequeña lección de un viejo sabio.

— Lo que tú digas — La respuesta de Kakashi es tan veloz como su rapidez para leer, pero aun así Gai se toma su tiempo para sostenerlo por los hombros y hablarle cara a cara con una seriedad impresionante e inspiradora.

— Rival, estoy hablando en serio. ¡Yo he puesto todo mi corazón y todo mí en empeño para llevarme bien con tu manada, así que tú al menos debes intentarlo honestamente! ¡Trata de llevarte bien con Ningame! — Gai palmea los hombros de Kakashi fuertemente y luego sonríe con ánimos, finalmente volviendo a mirar en su dirección. — ¡Y tú pórtate bien!

— Bah, como si tuvieras que recordármelo, no olvides que soy más grande que tú y que Kakashi juntos. — Ningame gruñe y vuelve a levantar el rostro con ofensa, pero su jefe no parece convencido con sus palabras y les da una última mirada autoritaria antes de encogerse de hombros y suspirar.

— Incluso si quisiera quedarme, sé que mis pequeños alumnos están esperando por mí y no puedo darles el mal ejemplo de llegar tarde, ¡es responsabilidad de un jounin Sensei enseñarles a sus estudiantes la importancia de la puntualidad, así que debo irme! — Gai dice y asiente con entusiasmo. — ¡Espero que esta experiencia les sirva para reforzar los lazos y que al regresar me encuentre con una nueva y maravillosa amistad entre un maravilloso hombre y una maravillosa tortuga!

— Pauj, no digas tonterías, muchacho — Ningame se queja y saca la lengua con repulsión, aún más molesto cuando Kakashi solo hace otro ruido raro, como si fuera una puerta vieja rechinando en el fondo. — Solo vete antes de que me arrepienta y decida regresar a la villa tortuga.

Ningame bufa y hace un ademán para alejar al chico, mirando atentamente la forma en la que Gai finalmente se resigna a dejarlos solos y abre la puerta de su casa, saltando hacia el pasillo y corriendo por la escalera con la velocidad de un trueno.

Y luego...

Ningame estira el cuello todo lo que puede y mira a Kakashi con una sonrisa emocionada, observando su postura, su rostro, sus manos, sus ojos y la obvia verdad en todo este asunto.

— Seis, cinco, cuatro — Ningame dice muy bajo, contando en reversa las últimas páginas del libro que Kakashi está terminando de leer. — Tres, dos... uno.

— Eso fue grandioso — Kakashi murmura y cierra su libro suavemente, mirando hacia un punto lejano en la pared como si estuviera procesando todo lo que pasó en esa novela antes de finalmente reaccionar y mirar a su alrededor como si acabara de despertar de un largo y profundo sueño. — Eh... ¿ya se fue Gai?

La pregunta de Kakashi es completamente ridícula y absolutamente ofensiva porque Gai es su Rival y su novio y tendría que ser la prioridad en la vida de Kakashi. Y sin embargo, Ningame sonríe con todas sus fuerzas porque en realidad esto confirma lo que ya había imaginado: ¡Kakashi no escuchó absolutamente nada de lo que Gai dijo!

Obviamente, Gai no se había molestado con su novio por estar leyendo un libro mientras él le daba instrucciones porque sabe que Kakashi es capaz de pelear contra muchos enemigos con una sola mano mientras sostiene una de sus novelas pornográficas con la otra. De hecho, el propio Ningame lo ha visto luchar contra hordas enemigas mientras lee una de sus enciclopedias de apareamiento y obviamente sería capaz de oírlo y de cuidar a Ningame mientras lee una de sus novelas viejas y mientras enfrenta a unos peligrosos ninjas.

Sin embargo...esto es completamente distinto a las veces anteriores, ¡y lo es por la simple y sencilla razón de que este no es un viejo libro de su colección, sino que este es el nuevo y más reciente libro de Jiraiya!

Ningame asiente y observa el libro que Kakashi todavía sostiene en su mano y que él reconoció de inmediato como un libro nuevo porque las páginas no están maltratadas, el papel huele a tinta fresca, la pasta no tiene una sola arruga y... porque los sapos ninja siempre presumen las novelas raras de ese viejo cochino como si fueran la gran cosa y se lo dijeron antes de que Ningame viniera al mundo humano. ¡Ese es el nuevo libro que salió justo ayer!

Y claro, esta no es la primera vez que Kakashi se encierra en sí mismo con un libro nuevo. La primera vez tenía diecinueve años e ignoró por completo el discurso del tercer Hokage sobre una importante misión que luego Gai le tuvo que repetir al pie de la letra durante todo el camino a una base enemiga.

Ningame lo recuerda bien porque él estaba ahí junto a la manada de Kakashi, quienes obviamente  regañaron a ese tonto tanto como creyeron que aprendió la lección porque después de ese día Kakashi no volvió a ignorar su entorno a pesar de que siempre caminaba leyendo uno de sus libros pervertidos.

¡Ja, pero Ningame es más listo que todos esos perros pulgosos! Sus dos siglos lo han hecho una tortuga muy observadora y atenta y, a diferencia de los tontos canes a quién Kakashi soborna con galletas y una palmada en la espalda, Ningame notó los patrones del legendario ninja que copia y se dio cuenta de que cada vez que el cabeza hueca leía un libro nuevo no ponía atención a nada más. ¡Y no lo hizo ni siquiera en esta situación tan importante donde su vida está en juego!

Ningame gruñe y siente el impulso de morderle la nariz a Kakashi y de correr junto a Gai para decirle toda la verdad sobre el cretino egoísta de su novio, pero decirle a Gai que Kakashi estaba respondiendo en automático a sus palabras y que en realidad ni siquiera fue consciente de lo que dijo, no solucionará nada en absoluto.

Para ser honesto, si Ningame le dice a Gai que su novio lo estaba ignorando, lo más probable es que su jefe lo perdone porque Gai tiene un buen corazón y porque ama demasiado a este tipo pulgoso olor a perro mojado. Así que solo queda una sola alternativa, algo que Ningame aprendió después de criar a Gai, a sus hijos, a sus nietos, a sus bisnietos, a sus tataranietos, a sus tataratataranietos y a sus... bueno, a todas las demás tortugas bebé que viven en su casa y que muy probablemente son su familia.

¡Kakashi necesita una lección!

— Sí, acaba de irse — Ningame dice casualmente y aclara su garganta, llamando la atención de Kakashi de una forma demasiado pacífica, muy diferente a su habitual forma de pelearse y gritarse tonterías todo el tiempo. — Se fue después de dejarte instrucciones específicas sobre la forma en la que vas a cuidarme. Ya sabes, ¡la enfermedad me tiene muy mal y ni siquiera sabemos si pueda sobrevivir esta noche!

Ningame tose de forma dramática, haciendo un puchero adolorido mientras mira de reojo a Kakashi, tratando de averiguar si el mocoso en realidad sí estaba escuchando a Gai o...

— Mhn, sí, por supuesto, tienes razón — La forma rápida y nerviosa en la que Kakashi responde para disimular que no sabe nada y que obviamente no escuchó a Gai lo hace sonreír para sus adentros. ¡Esto definitivamente será divertido!

— Ya sabes que Gai está terriblemente preocupado por mi salud, de otra forma, nunca te hubiera encargado esta difícil tarea. Así que me alegra que aceptaras cuidarme, Kakashi. — Ningame tararea y camina hacia Kakashi con falsa pesadez, disfrutando de la forma en la que el muy bobo mira a Ningame con un poco de culpa y preocupación porque claramente también aceptó cuidar a Ningame inconscientemente al igual que respondió a todas las cosas que Gai dijo. — Así que, ¿por qué no hacemos la primera cosa de la lista?

Ningame levanta el cuello todo lo que puede, obligándose a sonreír y suprimiendo sus ganas de darle una mordida en la pierna a este cabeza hueca. Su venganza por haberlo llamado "lento", "poco genial", "antiestético" y "poco práctico" será mucho mejor que una simple mordida en el muslo.

— Bien — Kakashi aclara su garganta y guarda su novela en el bolsillo de su chaleco de seguridad. — Entonces... mhn, solo para estar seguro, ¿qué es lo primero que Gai dijo?

Kakashi se rasca la mejilla y cierra los ojos en una sonrisa nerviosa, sudando frío en una clara señal de que no tiene la más mínima idea de lo que debe hacer y de que ahora está actuando completamente a ciegas. ¡Bah, y se llama a sí mismo un shinobi! ¡A este mocoso le faltan al menos cien años de experiencia para ser la mitad de listo de lo que Ningame es y Gai definitivamente no debió haberlo convertido en su novio!

— ¿Ya lo olvidaste tan rápido, Kakashi? — Ningame dice lo más amistoso que puede, riéndose y girando hacia la cocina. — ¡Lo primero es comer!

Sus cuatro patitas se mueven a prisa, caminando hacia la mesa donde Gai dejó las croquetas con entusiasmo y.... girando hacia el refrigerador en el último segundo.

— ¡Debes alimentarme con toda la lechuga, zanahoria y col que hay aquí! — Ningame asiente y luego prácticamente bailotea cuando Kakashi obedece su orden y camina hacia él, abriendo el refrigerador con un aire relajado y servicial que nunca antes había visto en esta criatura.

— Maa, supongo que la enfermedad te hace estar hambriento, ¿no? — El comentario es algo meramente conversacional, pero sirve para que Ningame se recuerde a sí mismo que está convaleciente y hace un puchero lleno de tragedia cuando Kakashi finalmente saca todas las cosas que Ningame dijo.

— Sí, ¡esta podría ser mi última cena! — Ningame llora un par de ríos dramáticos y luego prácticamente le arrebata una lechuga gigante a Kakashi, comenzando a devorarla a grandes mordiscos mientras él deja el resto de las cosas en el suelo.

— De acuerdo — Kakashi suspira y se asoma nuevamente al refrigerador, sacando un trozo de pastel que Gai debió haber comprado en la mañana. — En ese caso, supongo que yo comeré esto.

Kakashi sonríe y hace amago de ir a la mesa y sentarse a comer su pequeño postre en lo que seguramente será su cena y con lo que probablemente pretende ignorar a Ningame por algunos minutos.

Solo que antes de que pueda dar un solo paso lejos del refrigerador, Ningame estira todo su cuello otra vez y se mete toda la rebanada de pastel de un mordisco tan grande que el pequeño plato de plástico también entra en su boca.

— ¡No puedes hacerlo! — Ningame dice a través de la enorme bola de pastel, llorando de forma dramática antes de escupir el plato y tragar todo el postre. — ¡Gai dejó una comida especial para ti en la mesa y no puedes hacer una grosería tan grande como comerte otra cosa que no sea lo que él preparó para ti con todo su corazón y su noble esfuerzo!

Las lágrimas comienzan a correr con más dramatismo por todo su rostro en una escena conmovedora, aunque el pulgoso de Kakashi lo mira como si quisiera decir alguno de sus comentarios ofensivos sobre las tortugas y sobre la forma en la que se comió el pastel, pero aparentemente reprime sus insultos solo porque Ningame está con la mitad del caparazón en la tumba.

— ¿Comida especial? — Kakashi carraspea y suspira con resignación, mirando a Ningame como si la idea de haber perdido su pastel no le molestara en absoluto. — ¿Dejó algo en la estufa?

Kakashi gira la mirada hacia la cocina, aunque obviamente no hay ninguna olla de comida ahí porque de hecho Gai no le dejó comida al holgazán de su novio.

Cuando Ningame le dijo a Gai que estaba enfermo, no hubo tiempo para planificar nada y todo lo que su jefe humano hizo fue ir al apartamento de Kakashi y traerlo a rastras junto a él para que lo ayudara a cuidarlo. Así que en realidad no hay nada comestible aquí además de su lechuga y del pastel que ya se comió.

Pero Ningame no se retracta de lo que dijo y en cambio comienza a caminar hacia la encimera, señalando con una de sus patas la pequeña bolsa de croquetas para tortuga que Gai le dejó ahí.

— ¡Gai hizo esas bolas de alimento para ti! ¡Son muy nutritivas! — Ningame asiente y levanta el cuello con orgullo, sin vacilar a pesar de que Kakashi frunce el ceño y mira a Ningame con esa expresión arrogante que tanto le molesta.

Cuando Gai era solo un niño y apenas había logrado ingresar a la academia ninja, le costaba demasiado trabajo darle forma al chakra y tuvo muchos problemas para invocar múltiples tortugas al mismo tiempo, por lo que solo Ningame lo ayudaba y motivaba como lo haría una buena invocación.

Desgraciadamente, siempre que el engreído de Kakashi lo veía, le decía que tenía que intentar invocar a muchas tortugas más porque una sola criatura no le serviría de nada, todo mientras él invocaba a ocho perros al mismo tiempo y miraba a Gai con ese rostro arrogante y lleno de suficiencia.

Y ahora que lo piensa... bueno, Ningame no solo va hacerlo pagar por haber ignorado a Gai esta noche, sino que también podría vengarse por todas esas veces que Kakashi menospreció a las increíbles tortugas.

— ¿Estás seguro de que esas son bolas de alimento? — Kakashi tararea y olisquea la encimera, probablemente percibiendo el olor a pescado de las croquetas de tortuga. — No creo que Gai me haya dejado algo así. ¿Qué dijo exactamente cuando las dejó?

Kakashi frunce aún más el ceño y afila la mirada hacia Ningame de un modo sospechoso, algo que no asusta a Ningame porque él sabe exactamente qué decir. ¡Ja, si fuera ciento cincuenta años más joven probablemente se habría sentido acorralado, pero una tortuga de su edad ni siquiera necesita tiempo para pensar en una mentira estratégica! ¡Y solo con eso ya es muy superior a todos sus escandalosos perros holgazanes!

— ¿Qué? ¿Por qué preguntas algo así, Kakashi? — Ningame jadea con falsa indignación y mira a su acompañante como si estuviera completamente confundido por su comentario. — ¡¿Es que acaso no estabas escuchando a Gai cuando nos dio las instrucciones?!

Su acusación golpea a Kakashi en el lugar correcto e inmediatamente lo hace quitar esa cara sospechosa, reemplazado su expresión por algo amistoso y feliz que lo hace reír histéricamente para sus adentros.

— Mhn, obviamente lo estaba escuchando — Kakashi tararea con diversión y gira los ojos, sentándose en un banco antes de tomar la pequeña bolsa de croquetas y abrirla. — Solo quería decir que Gai realmente es un novio muy amable.

La mano de Kakashi rebusca en la bolsa de croquetas como si estuviera buscando algo que no huela a pescado y a pantano, pero como obviamente todas las croquetas son iguales, termina por agarrar una al azar, metiéndosela en la boca con esa rapidez que le impide a cualquiera ver su cara.

Pero a Ningame obviamente no le importa ver su cara de humano y solo sonríe y asiente con aprobación, evitando con todas sus fuerzas reírse a carcajadas o decir alguna burla en voz alta. ¡Ja, Kakashi alardea tanto de sus bobos perros y al final terminó comiendo comida de tortuga! ¡Tal vez ahora debería llevarlo a la villa tortuga y presentarlo con todos sus familiares como un ejemplar más!

— Esto sabe raro — Kakashi se queja suavemente, e incluso si su cara de perro mojado es conmovedora, Ningame lo ignora porque, después de todo, es el propio Kakashi el que tiene la culpa de todo.

¡Si hubiera escuchado a Gai no tendría por qué estar pasando por esto!

— Las cosas saludables siempre saben raro, Kakashi. ¡No actúes como un niño melindroso y cómetelas todas! — Ningame dice con sabiduría y luego simplemente se da la vuelta, regresando a su jugosa y enorme lechuga mientras finge que los pucheros de Kakashi con cada croqueta no lo hacen reír y no lo hace sentir que por primera vez en la vida enfermarse no fue mala idea.

[...]

— De acuerdo — Kakashi suspira y endereza la espalda luego de terminar de recoger los residuos de lechuga del piso y luego de haber terminado de comer cada croqueta de tortuga. — ¿Podemos ir a dormir ahora?

El cansancio en la cara de Kakashi está mezclado con un poco de incomodidad y náuseas, como si el chico ya estuviera agotado solo por darle de comer y como si toda esta interacción sumado a la pésima comida lo hubiera hecho sentir abrumado y exhausto emocionalmente.

Y, de hecho, su rostro es idéntico al de un cachorro cuyo dueño lo ha golpeado en la cabeza con un periódico, algo honestamente tierno y emocional.

Solo que antes de que Ningame pueda pensar que Kakashi merece un descanso, recuerda una vieja competencia de rivales que Gai tuvo con este hombre hace mucho tiempo.

En él, Kakashi propuso hacer la búsqueda de un objeto en el bosque con ayuda de sus invocaciones. Sí Kakashi ganaba el desafío, Gai lo dejaría en paz por una semana, y si Gai ganaba, haría tres desafíos diarios con él por una semana entera.

Obviamente, Kakashi ganó porque las tortugas no son buenas rastreadoras y ni siquiera habían recorrido la mitad del bosque cuando los sabuesos ganaron. Y claro, Gai lloró mucho y se preocupó como un loco porque Kakashi estaba en ANBU Raíz y Gai tenía miedo de que pasara tanto tiempo solo en la oscuridad.

Así que Ningame ignora su cara de cachorro golpeado y niega inmediatamente, levantando una pata para señalar la cara de su cuidador.

— Kakashi, deja de bromear, suena como si hubieras olvidado lo que Gai dijo. — Ningame bufa y asiente con un aire lleno de madurez. — ¿No recuerdas cual era la segunda cosa?

Su pregunta pone inmediatamente nervioso a Kakashi, pero el chico lo disimula tan rápido como puede y solo se encoge de hombros.

— Claro que lo recuerdo, solo preguntaba por si querías tomar una siesta antes — El chico aclara su garganta y se recarga casualmente en el refrigerador, como si fuera demasiado flojo y no solo como si quisiera que Ningame tome la iniciativa para seguirlo.

Y aunque la idea de burlarse de Kakashi y acorralarlo suena demasiado divertida, Ningame está haciendo esto para que Kakashi aprenda a respetar a su novio y también para que aprenda a respetar a las geniales tortugas shinobi.

— Mira aquí, muchacho — Ningame camina hacia la mesa otra vez, estirando el cuello para mirar las tres cápsulas que Gai dejó en un pequeño recipiente. — ¿Puedes ver las pastillas que están ahí?

Ningame pregunta seriamente y mira a Kakashi con un rostro neutral, sonriendo cuando el chico se asoma al pequeño plato y asiente.

— Bueno, ¡esas son unas vitaminas especiales que Gai compró para ti, dijo que te las tomes todas! — Ningame sonríe con mucha emoción e inocencia, como si fuera una dulce tortuga angelical que jamás le haría daño a nadie.

— ¿Una vitaminas para mí? Pero si no me siento mal — Kakashi gruñe y frunce el ceño, y por un segundo mira a Ningame como si sospechara de sus palabras y como si estuviera a punto de averiguar que está mintiendo.

Pero como ya lo dijo, Kakashi es solo un mocoso que todavía huele a pañales sucios y Ningame aparta el rostro y asiente como si estuviera a punto de contar una lejana y reflexiva historia.

— Es por lo que Gai dijo antes de irse, Kakashi, y en mi experiencia, creo que tiene razón y no deberías subestimar su advertencia — Ningame mira el platito con las cápsulas, apenas logrando asomar los ojos sobre la encimera. — Yo también te he visto más pálido y más delgado de lo normal, así que no deberías poner pretextos. ¡Además, ya aceptaste tomarlas y estoy seguro de que eso tranquilizará a Gai y también tranquilizará mis preocupaciones!

Ningame dice con la voz llena de angustia y luego llora en una actuación digna de una gran película, tanto que incluso Kakashi parece sorprendido por su preocupación y asiente de acuerdo en un impulso automático.

— Sí, yo... supongo que es mejor cuidarme — El legendario ninja que copia asiente y mira el pequeño platito otra vez, tan convencido por la actuación de Ningame que incluso parece que está comenzando a angustiarse por su propia salud.

¡Ja, típico de una criatura tan joven!

Ningame levanta la pata y palmea la pierna de Kakashi con consuelo, pero también para motivarlo a ingerir las cápsulas, las que traga de un solo bocado con esa rapidez aterradora.

— Ugh, esto también sabía muy mal — Kakashi gruñe y se toca el estómago como si quisiera vomitar, pero Ningame le da otra palmada aún más fuerte.

— Vamos, Kakashi, ya eres demasiado grande como para quejarte de unas pastillas tan pequeñas, ¿no? — Ningame guiña un ojo y se ríe, y aunque Kakashi hace pucheros, no dice ninguna otra queja y solo se gira hacia Ningame con una súplica silenciosa por ir a dormir, algo que obviamente no va a permitir tan fácil.

— Bien, ahora que tomaste tus vitaminas, ¡es hora de mi masaje! — Ningame estira las patas y gime con gusto, mirando a Kakashi con una sonrisa muy feliz antes de acercarse a él y tallar su caparazón en su pierna como si fuera un enorme gato con una coraza impenetrable.

— ¿Tu masaje? — Kakashi levanta una ceja y mira a Ningame como si realmente no pudiera creer algo así.

Claro, Ningame tiene un caparazón en la mayoría de su cuerpo y además su piel es tan dura que en la villa tortuga acostumbran masajearse con rocas, pero obviamente esa acusación no lo hace vacilar.

— Sí, sí, ¡yo sé que Gai estaba hablando en serio cuando dijo que solo un shinobi tan fuerte como tú sería capaz de masajear mis patitas y mi cola! — Ningame tararea con relajación antes de angostar los ojos hacia su compañero. — A menos que Gai solo lo haya dicho para halagarte y en realidad tengas manos frágiles y débiles. Aunque sería entendible considerando que no eres un shinobi experto en taijutsu como Gai.

Su tono de voz es casual y neutral incluso si es una provocación obvia que golpea el lugar correcto en el ego de Kakashi, haciendo que gire la mirada hacia él con un entusiasmo tan juvenil que probablemente aprendió del mismísimo Gai.

— Gai estaba hablando en serio — Kakashi tararea y levanta la barbilla en una pose arrogante. — Soy muy fuerte.

Ningame lo observa de arriba abajo como si no creyera lo que dice, pero antes de hacer otro comentario retador, Kakashi se arrodilla delante de él y extiende una mano con una seguridad abrumadora.

— Te haré el masaje — Kakashi dice y aclara su garganta. — Después de todo, es lo que Gai dijo.

La sonrisa de Ningame prácticamente deslumbra, y luego obviamente obedece a Kakashi porque no hay nada que le guste más que recibir un masaje en todo el cuerpo y  que Kakashi se comporte de esta manera tan amable y servicial.

[...]

— Ugh, creo que ya no tienen compostura — La queja de Kakashi es triste y gruñona, pero Ningame ignora sus palabras porque el hecho de que sus guantes se hayan roto mientras masajeaba su dura piel no fue su culpa. Al menos no del todo. Es decir, en primer lugar, ¿cómo se le ocurre a Kakashi darle un masaje a una tortuga shinobi con un par de guantes puestos? ¡Es como si hubiera tallado sus dedos en lija!

— Esas cosas pasan, Kakashi — Ningame asiente y mira con indiferencia los guantes que se hicieron trizas incluso si el masaje realmente le gustó. Hace tiempo que nadie lo hacía sentir tan bien, ni siquiera Gai, y mucho menos los ingratos de sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, tataratataranietos, tataratataratatara...

— Supongo que tienes razón — Kakashi suspira y simplemente arroja sus guantes a la basura, girando para mirar a Ningame con algo que ya está mucho más allá del cansancio. — ¿Crees que con eso estaría bien o...?

Kakashi carraspea y hace un gesto que en realidad no significa nada porque, nuevamente, no sabe lo que Gai dijo antes de irse y por lo tanto no sabe si dejó más instrucciones o si finalmente pueden dormir ahora.

Y para ser honesto, Ningame está bastante cansado y luego del masaje que recibió su cuerpo se siente cálido y etéreo, como si estuviera listo para dormir al menos veinte horas seguidas.

Solo que pensar en dormir lo hace recordar un viejo acontecimiento que pasó cuando Gai volvía de su primera misión como ninja de élite al frente de su propio escuadrón en dónde desgraciadamente Kakashi era uno de sus guardaespaldas ANBU.

Ahí, pasaron muchos días corriendo en el bosque y luchando contra tantos enemigos que Gai gastó todo su chakra y se desmayó, así que Ningame lo cargó en su caparazón y lo llevó por largos kilómetros sobre su cuerpo.

Solo que cuando Gai despertó... su espalda tenía una contractura porque el caparazón de Ningame era demasiado duro y la posición en la que estaba recostado era demasiado incómoda y doblaba todo su cuerpo al sentido opuesto.

Por supuesto, Kakashi se burló de él, dijo que ir dormido sobre un caparazón era horrible en comparación a dormir con una mamada de cachorros y luego el muy bastardo se atrevió a quitarle a Gai y se lo llevó cargando él mismo.

Argh, ¡Ningame se enoja de solo recordarlo! ¡Por supuesto que no va a dejar las cosas así!

— Bueno, ¿qué te parece si le hacemos caso a la amable sugerencia de Gai y reforzamos los lazos que hay entre nosotros? — Ningame dice y luego mira a Kakashi con los ojos vidriosos y emocionados, tratando de imitar a uno de esos animales pulgosos que tanto le desagradan pero que sabe que siempre conmueven a Kakashi a la perfección.

— ¿La sugerencia de Gai? — Kakashi pasa saliva y tararea. — ¿Te refieres a...?

El muchacho no completa su frase a propósito porque espera que Ningame termine su frase en una estrategia muy inteligente que Ningame acepta solo porque así va a seguir dándole una lección.

— ¡A disfrutar de una película juntos, por supuesto! — Ningame se ríe de buena gana y señala la sala de Gai, donde hay una televisión y muchos discos con películas súper geniales y llenas de aventuras que a Ningame realmente le gustan mucho, aunque ahora mismo sería capaz de ver lo que sea con tal de seguir su plan de molestar a este cabeza hueca.

— ¿Una película a esta hora? — Kakashi hace un puchero y mira hacia la sala de Gai con cansancio y fastidio.

Obviamente, todo el mundo sabe que a Kakashi solo le gustan las películas románticas y que considera las cintas de acción algo muy aburrido. Además, es lógico que todo lo que quiere hacer es ir a dormir y que ver una película junto a Ningame suena como una tortura.

Pero ese es exactamente el punto de todo, y Ningame suspira y mira soñadoramente un asombroso e inspirador retrato de Gai que cuelga en la pared.

— Ninguno de los dos tiene mucha fe en que nuestra relación pueda mejorar, ¡pero Gai cree ciegamente en nosotros y entonces no puedo evitar pensar que tiene razón! — Ningame comienza a llorar de forma dramática, mirando la foto de Gai como si fuera un ángel que los cuida y en el que puede depositar toda su confianza con los ojos cerrados.

Y, por suerte, al menos eso es algo en lo que están de acuerdo.

— Mhn, bien — Kakashi suspira y encorva la espalda, arrastrando los pies a la sala casi por inercia.

De todos modos, Ningame corre felizmente detrás de Kakashi, bailoteando y moviendo la cola cuando Kakashi enciende el televisor y pone la primera película súper genial de ninjas espías y monstruos súper gigantes y geniales que Ningame ama y que obviamente Gai ama también.

— Me encanta esa película, estoy seguro de que nos divertiremos mucho — Ningame dice con la voz ansiosa y jadea con emoción cuando la cinta comienza, tan auténticamente entretenido que casi olvida qué se supone que tenía que hacer.

Por suerte, Kakashi se sienta en el sillón y bosteza con tanta flojera y desinterés que hace a Ningame espabilar y saltar inmediatamente hacia el regazo de Kakashi, lo que lo sorprende y desestabiliza tanto que casi caen al piso.

— ¿Q-Qué haces? — Kakashi se queja con incomodidad y... por el increíble peso de Ningame.

Ja, incluso a Gai le cuesta trabajo cargarlo y además el mayor secreto de las tortugas shinobi en combate es que son increíblemente pesadas y duras, y claro que es lo suficientemente pesado incluso para alguien como el famoso ninja que copia.

— Bueno, así es como siempre me siento con Gai. ¡Y creo que nuestros espíritus se conectarán mejor de esta manera! — Ningame explica su punto de forma emocional y llena de fervor, y claro que no espera una respuesta para comenzar a acomodarse y acurrucarse sobre Kakashi, lo que prácticamente es imposible considerando que Ningame es enorme y que Kakashi tiene las piernas muy flacas.

Por suerte, sabe demasiados trucos shinobi y clava las garras sobre los pantalones del legendario ninja que copia hasta quedarse quieto, mirando tranquilamente la película incluso si Kakashi ni siquiera puede ver la pantalla de la televisión porque el caparazón de Ningame queda justo delante de su cara.

[...]

Ningame sorbe los mocos, limpiándose las lágrimas  y finalmente saltando lejos del sillón.

— ¡Eso fue hermoso! — Ningame gimotea y asiente. — ¡Las películas humanas son realmente increíbles y conmovedoras! ¡Hacen que me sienta mucho más joven y con ganas de seguir viviendo mi vida al máximo!

Su rostro gira hacia el techo como si estuviera mirando un hermoso atardecer y luego da una vuelta súper dinámica para saber qué es lo que su cuidador opina sobre esta increíble cinta llena de juventud y lazos pasionales, pero... Kakashi no luce como si tuviera una opinión sobre la película, sino más bien como si quisiera ir a buscar a un médico.

— Ugh, no siento las piernas. — El chico se queja y se acaricia las rodillas, evidentemente cansado de cargar a Ningame por tanto tiempo.

Y claro, Ningame tiene que reconocer que hizo un gran trabajo como su silla personal. De todos los humanos que ha conocido, solo Gai había soportado su cuerpo por tanto tiempo y pensó que Kakashi se rendiría al igual que los demás, ¡pero el chico resistió como un verdadero ninja de élite simplemente porque ama demasiado a Gai, tanto que Ningame casi quiere perdonarlo por todas sus equivocaciones!

— ¡Pero valió la pena, ¿no?! — Ningame dice alegremente y mira a Kakashi con los ojos llenos de lágrimas. — ¡Sentí que eso nos unió más que nunca, Kakashi! ¡Tal vez Gai tenga razón y nos convertiremos en grandes amigos! ¿No lo crees? ¿Tú no sentiste que nuestro valioso tiempo juntos fortaleció nuestros lazos? ¡Ah, yo incluso comienzo a pensar que deberíamos hacer un contrato de sangre, ahora es como si estuviéramos delante de un nuevo inicio!

Su afirmación es una completa mentira, algo tan falso y absurdo que casi comienza a reír histéricamente porque no hay modo en el infierno en el que haga un contrato de sangre con Kakashi. Bah, antes y deja de ser una tortuga shinobi que convertirse en amigo de este tonto. Además, obviamente no sintió ninguna conexión con él mientras miraban la película porque Kakashi no hizo más que quejarse en voz baja todo el tiempo.

Pero obviamente sus palabras tienen un propósito oculto y sonríe cuando Kakashi hace un puchero avergonzado.

— Mhn, sí, eso creo — Kakashi carraspea y se pone de pie, apartando la mirada porque el chico no sabe lidiar con situaciones emocionales y claro que el discurso de Ningame lo intimidó. El pobre muchacho realmente no sabe nada de la vida ni del mundo. — Entonces... ¿ahora quizá deberíamos...?

— ¡Ir a dormir! — Ningame sonríe y no espera a qué Kakashi responda antes de correr hacia la habitación, empujando la puerta antes de meterse y sonreír con ilusión hacia la cama.

Esta noche será terriblemente desastrosa. Ningame se recostará junto a Kakashi en el colchón y, en cuanto se quede dormido, comenzará a evacuar como loco y arruinará el colchón de Gai permanentemente en una escena que sin duda lo pondrá furioso.

Pero Ningame va a huir a la villa tortuga antes del amanecer y cuando Gai llegue encontrará un desastre por todos lados y descubrirá que Kakashi no obedeció sus instrucciones porque no lo estaba escuchando. De este modo, finalmente entenderá el tipo de chico que Kakashi es realmente, alguien que obviamente no vale la pena y que no merece su amor. ¡Y solo bastará con que vea que no le pudo hacer un favor tan simple para que Gai finalmente se libre de ese perro apestoso para siempre!

— Oye — Kakashi dice detrás de él y lo hace tensar las patas, preocupándose porque ese tono de voz se escuchó demasiado serio para tratarse de él. — Sobre lo que dijiste...

Kakashi carraspea y entra a la habitación, cerrando la puerta detrás de él en algo que inmediatamente lo pone a la defensiva. ¿Acaso Kakashi descubrió su mentira y ahora quiere vengarse? ¿Se dio cuenta de que todo lo que ha hecho durante la noche es burlarse de él? ¿Entendió que su plan es exponerlo para que Gai lo deje por ser un mal novio?

Ningame pasa saliva y hace amago de retroceder, pero Kakashi no lo ataca y, por el contrario, el chico se arrodilla delante de él y lo mira con un rostro increíblemente amable y dulce.

— Mhn, para ser honesto, no me agradan mucho las tortugas — Kakashi dice y mira al piso. — Siempre pensé que eran ineficientes por las cosas que decían todos los viejos cuando yo era niño, pero... ahora estoy seguro de que Gai no se equivocó al elegirlos. Ustedes lo han ayudado incondicionalmente durante muchos años y supongo que me he portado como un tonto al despreciarlos, ¿no?

Kakashi cierra los ojos en una sonrisa avergonzada y tímida, algo tan honesto y puro que la boca de Ningame se abre con incredulidad.

— Incluso ahora te estás esforzando mucho para llevarte bien conmigo y yo... también quiero esforzarme. — La sonrisa de Kakashi se vuelve aún más auténtica y llena de dulzura, ahora con un enfoque tan esperanzador y amistoso que lo hace creer que se quedó dormido y esto es un sueño. — Así que... a partir de hoy, seamos amigos, ¿sí?

Por un segundo, a Ningame le parece que el rostro de Kakashi brilla con tanta pasión juvenil que parece una persona diferente, una persona que ciertamente vale la pena y de la que tendría sentido que su jefe se haya enamorado con tanta intensidad. Alguien a quien Ningame podría respetar. Alguien con quién Ningame podría llevarse bien y caminar juntos hacia el prometedor futuro.

Alguien que no merece nada de lo que Ningame está haciendo ahora mismo.

Lamentablemente... pensar en las razones por las que Gai se enamoró de Kakashi lo hace recordar el día en el que su jefe le declaró su amor a este tonto.

Gai hizo una enorme pancarta con sus propias manos en la que puso todo su esfuerzo y todo su corazón, y luego Ningame y otras tortugas sostuvieron esa pancarta durante horas en la entrada de Konoha hasta que Kakashi regresó de su misión y finalmente leyó el mensaje de amor que Gai había escrito en esa enorme lona llena de corazones.

Sin embargo, en lugar de responderle a Gai si quería ser su novio o no, lo primero que Kakashi dijo fue "Mhn, no debiste haberme preguntado esto delante de tus invocaciones." Y luego simplemente guardó las manos en sus bolsillos y siguió caminando hacia Konoha porque su reporte de misión no podía esperar.

¡A Ningame todavía le dan agruras solo con pensar en ese día! Y lo peor de todo es que Gai le dio la razón y anuló la innovación solo para seguir a Kakashi y rogarle que le diera una respuesta.

Y esa humillación no puede ser perdonada tan fácilmente. Kakashi no solo insultó el valor de las tortugas, sino que también menospreció el vínculo entre Gai y sus invocaciones y eso es algo que Ningame no puede perdonar. Nadie se burla de ellos y sale sin consecuencias. Y cuando Gai vuelva a casa y vea toda la cama sucia, ¡al fin dejará de darle la razón al arrogante ninja que copia!

— ¡De acuerdo, seamos amigos! — Ningame sonríe y luego gira para mirar a la cama. — ¡Y para reforzar nuestro nuevo y juvenil vínculo hay que dormir juntos! Estoy seguro de que a Gai le encantará la idea, especialmente porque él siempre duerme con tus perros y finalmente estarán compensados. Vamos, Kakashi, ¿qué dices?

Su súplica está acompañada de un rostro emocionado, algo que obviamente luce lo suficientemente convincente para hacer que Kakashi también se emocione, probablemente pensando que realmente debería compensar a Gai por todo lo que él ha hecho por su manada de pulgosos y pensando que quizá dormir con una tortuga shinobi no es diferente a dormir con sus ocho perros, ¡aunque obviamente se llevará una gran sorpresa!

— De acuerdo — Kakashi asiente y no pierde un solo segundo antes de comenzar a mover las cobijas, deteniéndose cuando pisa uno de los periódicos que Gai dejó extendidos en el piso antes de irse. — ¿Mhn? ¿Y eso para qué es?

La mirada de Kakashi se angosta con sospecha y dudas, pero antes de que pueda llegar a una conclusión lógica, Ningame salta sobre los periódicos y comienza a frotar sus grandes patas.

— ¡Es para limpiarnos los pies! Sabes tan bien como yo que a Gai no le gusta que ensucien su cama con tierra, ¡ja, todavía actúa como un niño! — Ningame se ríe nerviosamente, agitando sus patas sobre los periódicos antes de saltar a la cama con tanta fuerza que la base metálica cruje y rechina.

— Bien, supongo que tiene sentido — Kakashi se encoge de hombros, limpiándose los pies descalzos en el periódico antes de apagar la lámpara y subirse a la cama junto a Ningame, comenzando a acurrucarse contra las almohadas.

[...]

Gai sube las escaleras de su edificio a toda velocidad. A pesar de que ésta fue la primera misión de vigilancia de sus pequeños y adorados estudiantes, lo hicieron maravillosamente bien y pudieron recorrer el perímetro más rápido de lo que Gai había pensado, por lo que ni siquiera tuvo que quedarse toda la noche afuera de la aldea y finalmente puede volver a casa y descansar.

Aunque, claro, probablemente Gai no va a descansar mucho considerando que el pobre de Ningame está enfermo. A pesar de que su amable y dulce Rival aceptó cuidarlo en su nombre, sabe que Ningame es alguien caprichoso y manipulador y probablemente su amado novio ni siquiera ha podido convencerlo de tomarse las pastillas. ¡Incluso con doscientos años, a veces Ningame se comporta como un bebé!

Gai sonríe y camina el último tramo hacia el pasillo principal, sintiéndose emocionado con la posibilidad de que, en realidad, ambos se hayan comportado como un equipo y ahora su relación finalmente comience a florecer. Por supuesto, Gai sabe que no ha sido fácil para ninguno llevarse bien con el otro porque ambos son demasiado celos, territoriales y rencorosos, pero Gai siempre ha mantenido la fe en que eventualmente maduren y se den cuenta de que ambos están del mismo lado. ¡Las peleas absurdas entre ellos no tienen ningún propósito! ¡Todo sería mucho más fácil si fueran amigos!

Lamentablemente, Gai descarta la idea casi de inmediato porque los dos son terriblemente necios y porque al llegar frente a su apartamento se da cuenta de que todas las luces del interior están apagadas.

Y claro que es tarde y claro que la indicación era que Ningame se fuera a dormir, pero Gai conoce muy bien a Ningame y conoce muy bien a Kakashi y... no hay modo de que esos dos simplemente hayan decidido ir a dormir en la misma habitación. Es decir, una cosa era que Kakashi convenciera a Ningame de ir a dormir, pero pensó que su Rival se quedaría despierto leyendo su libro hasta que él regresara, así que no tiene sentido que no haya ni una sola luz. No a menos que Ningame haya vuelto a la villa tortuga y que Kakashi haya regresado a su apartamento porque obviamente no pudieron estar juntos.

Gai suspira con cansancio y hace un puchero, pensando ya en lo mucho que va a regañar a ambos por actuar como bebés en una situación tan seria que requería de todo su esfuerzo y de todo su compromiso. Solo que cuando Gai abre la puerta de su apartamento y se para sobre el genkan, se da cuenta de que los zapatos de Kakashi están justo ahí y que eso solo significa que su Rival sí está adentro de su casa.

— ¿Kashi? — Gai murmura con incredulidad por la idea de que Kakashi y Ningame estén durmiendo en la misma habitación, pero luego simplemente piensa que lo más probable es que Ningame haya huido a la villa tortuga y que Kakashi se haya sentido demasiado cansado como para irse a su casa y se quedó a dormir aquí. — Típico de mi amado Rival.

Gai se ríe entre dientes y rápidamente se quita los zapatos y la mochila de viaje, pensando en que mañana irá a la villa tortuga para traer a Ningame y obligarlo a recibir su tratamiento, pero por ahora podría relajarse y pasar una buena noche con su Rival ya que él está aquí y ya que Gai llegó temprano de su misión.

Su sonrisa pícara aparece en su rostro y lentamente abre la puerta de la habitación, pensando en meterse debajo de las sabanas para sorprender a su querido novio con un fuerte y dulce abrazo, pero...

— No me rasguñes tanto — La voz de lo que obviamente es Kakashi dice desde la cama y Gai afina la vista entre la oscuridad, distinguiendo dos grandes bultos moviéndose debajo de las cobijas en su cama. — Además, estás muy frío. Tal vez deberíamos cambiar de posición.

Los bultos comienzan a moverse de un lado a otro frente a su rostro, y aunque Gai siempre ha sido un hombre con mucha paciencia y un shinobi de elite con mucho criterio que siempre trata de comprender cada situación antes de actuar, su cuerpo reacciona más rápido de lo que cualquier pensamiento puede formarse y salta frente a la cama, acumulando todo su chakra en un puño mientras quita las cobijas del cuerpo de Kakashi y de quien-sabe-quien de un fuerte tirón.

¡¿Quién es el bastardo con el que Kakashi está acostado ahora mismo y qué se supone que están haciendo!? ¡¿Acaso Kakashi se había atrevido a meter a alguien más a su propia casa porque pensó que Gai llegaría hasta el amanecer?!

La cobija se eleva lejos de las dos figuras sospechosas y Gai levanta el puño en el aire, listo para golpear a cualquier infeliz que se haya atrevido a meterse a su casa con su novio y hacer...

— ¡¿Ningame?! — Gai jadea y frunce el ceño, mirando con incredulidad a su tortuga y a Kakashi, quienes están acostados muy cómodamente en su cama como si eso tuviera algún sentido.

— ¡¿Gai?! ¡¿Qué haces aquí?! — Ningame pregunta y lo mira con pánico, pero Gai ignora a su invocación porque a pesar de que Ningame tiene doscientos años de edad, Kakashi era el encargado de cuidarlo.

— ¿Qué hace Ningame en la cama, Rival? ¡Te dije específicamente que no podía subirse a la cama y que dormiría en el piso! — Gai frunce las cejas y señala los periódicos que por alguna razón están pisoteados como si una gallina loca hubiera pasado sobre ellos.

— ¿Eh? — Kakashi parpadea un par de veces y se incorpora en el colchón, observando a Gai como si no estuvieran hablando el mismo idioma. — ¿Dijiste eso?

— ¡Por supuesto que lo dije! — Gai grita y se cruza de brazos. — ¡Te dije que debías darle las croquetas, la medicina y luego llevarlo a dormir temprano sobre esas hojas de periódico!

Gai hace un puchero y mira a su novio como si quisiera una detallada explicación sobre por qué no obedeció sus órdenes, pero Kakashi no luce como si quisiera defenderse, sino que abre los ojos con sorpresa e incredulidad y lo mira como si esta fuera la primera vez que escucha esas palabras.

— ¡¿Las croquetas y las pastillas eran para Ningame?! — Kakashi jadea con pánico y gira hacia la tortuga, mirando a Ningame con una extraña sorpresa, pero también, con una repentina capa de odio.

— Kakashi, ¡te dije todo eso antes de irme!, ¿por qué actúas como si no supieras nada? — Su dedo señala el rostro de su novio y nuevamente hace un puchero, esperando a que Kakashi le explique porqué ambos están en la cama y porque está actuando tan raro.

Sin embargo, antes de que su Rival le dé un informe de la situación, Ningame interviene y da un repentino salto al frente.

— ¡Gai, lo cierto es que Kakashi no escuchó nada de lo que dijiste! — Ningame grita con todas sus fuerzas y mira a Gai con mucha desesperación. — ¡Cuando le estabas explicando todo sobre mi grave enfermedad él no he estaba oyendo porque le importaba más leer su novela pervertida! ¡Para él no vales más que un libro incluso si tú eres su novio!

La acusación de Ningame es terriblemente grave y Gai gira la mirada hacia Kakashi, esperando a que Kakashi diga algo porque definitivamente no puede creer que su Rival haya hecho algo tan terrible y ofensivo. Es decir, Gai le había encargado esta tarea con mucha confianza y no cree que Kakashi sea capaz de haber priorizado su juvenil lectura sobre su relación.

Sin embargo, el rostro de Kakashi se vuelve aún más pálido y luego mira de un lado a otro con nerviosismo antes de encogerse con miedo y mirar a Gai.

— Kakashi, ¿de verdad pusiste en riesgo la vida de mi tierna e indefensa tortuga por no poner atención?

— Yo... en realidad sí estaba un poco distraído cuando me explicaste todo y no te escuché, pero... — Kakashi pasa saliva y mira a Gai con vergüenza y arrepentimientos, como si de alguna manera quisiera justificar su terrible falta de respeto hacia él con una astuta mentira o un pretexto que Gai no quiere oír en absoluto. ¡Cualquier cosa que diga después de un "pero" no tiene ningún sentido y ningún valor!

Excepto, claro, que de hecho sí tiene sentido y sí tiene valor y Kakashi se gira para señalar a Ningame, mirándolo con un rostro completamente horrorizado y lleno de furia.

— ¡Pero Ningame me hizo comerme las croquetas y las cápsulas! — Kakashi frunce las cejas y señala la cara de su tortuga. — ¡Él me dijo que esas fueron tus órdenes y yo le creí! ¡Lo hizo porque me odia!

¿Qué? — Gai abre mucho los ojos y mira a Kakashi con incredulidad porque algo así es aún más terrible y definitivamente no puede creerlo.

Para empezar, nadie sería tan tonto como para no diferenciar la comida de tortuga de una bola de alimento, y además, ¡de ningún modo su dulce y querida invocación haría algo así de malévolo solo por una riña tonta entre dos adultos!

Es decir, Ningame es como un segundo padre para Gai. Él lo cuidó, ayudó y alimentó cuando Dai murió y siempre vio por él en los peores momentos, tratándolo como un miembro más de su familia y sin hacer ninguna distinción entre sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, sus tataranietos, sus... sus ojos giran para mirar a Ningame y tratar de decirle que desmienta eso inmediatamente porque esa infamia es demasiado grave, solo que Gai no puede decirle nada porque su invocación está tratando de esconderse debajo de las cobijas, acumulado chakra en su caparazón en un claro intento de huir a la villa tortuga como un cobarde y culpable rufián.

— Ningame... — Gai gruñe y angosta los ojos, cerrando los puños cuando el chakra comienza a arder en sus venas. — ¿Realmente hiciste que mi dulce y lindo novio comiera croquetas y pastillas para tortuga?

Su quijada se presiona con fuerza, e incluso si sus ojos están mirando atentamente a Ningame porque necesita una explicación detallada ahora mismo, por supuesto que se da cuenta de que Kakashi está tratando de huir del otro lado de la cama, deslizándose hacia el piso y acumulando chakra en sus manos para desaparecer como otro cobarde y culpable rufián.

Pero antes de que su Rival pueda tele-transportarse lejos de aquí, Gai se gira y lo sostiene del brazo.

— ¿A dónde vas, Kakashi? — Gai gruñe y luego extiende la otra mano hacia su invocación, sosteniendo a Ningame de una de sus patas. — Ninguno de los dos puede irse de aquí todavía.

— G-Gai, hijo, entiende que yo solo estaba...

— Cariño, te juro que yo solo estaba...

— ¡Silencio! — Gai grita y cuadra los hombros. — ¡El único que va a hablar a partir de ahora soy yo!

[...]

— ¡Muy bien! — Gai dice alegremente y sonríe, mirando a su tierno novio y a su adorable invocación, quienes están felizmente sentados en su sofá mientras se sostienen la mano de forma completamente voluntaria. — ¡Ahora díganlo con más fuerza!

— Yo... — Ningame pasa saliva con dificultad y asco antes de asentir. — Yo estoy muy feliz de haber conocido a Kakashi, él es un hombre admirable y un shinobi muy asombroso.

— Mhn... — Kakashi tararea y hace un puchero lleno de rabia antes de sonreír. — Creo que Ningame no solo es una invocación muy útil y genial, sino que también es un gran individuo que merece mucho respeto.

Los dos sonríen con entusiasmo y levantan sus manos juntas, manteniendo la compostura y luciendo amables y felices solo porque los dos aman mucho a Gai y... porque Gai sigue sosteniendo sus nunchakus de forma amenazante.

— ¡Perfecto! — Gai dice con mucha emoción, llorando un par de lágrimas llenas de orgullo y felicidad. Después de todo, ver a Kakashi y a Ningame llevarse bien fue uno de sus más grandes deseos en la vida. — ¿Ahora ven que no era tan difícil ser amigos?

Su pregunta es honesta y emocionada, y lógicamente Ningame y Kakashi asienten de acuerdo con él porque ahora que su vínculo ha comenzado seguramente seguirá floreciendo y fortaleciéndose, creciendo tanto que incluso un día podrían formar un vínculo de sangre y también...

— Sí, tienes razón — Ningame sonríe y da un largo sentimiento antes de mirar hacia su pata, la que sigue atrapada entre la mano de Kakashi. — ¿Podemos soltarnos ahora?

Gai hace un puchero y se cruza de brazos ante la interrupción de sus bellos pensamientos, pero termina por asentir porque quizá obligar a sus dos seres queridos a tomarse la mano por una hora entera es suficiente castigo por el momento.

— Bien, ¡pero lo olviden lo que les dije! — Gai agita la cabeza en una afirmación, observando la forma en la que Kakashi y Ningame se sueltan y se miran con odio antes de limpiarse la mano y la pata respectivamente. — Si vuelven a decirse algún insulto o llegan a pelear otra vez, ¡tendrán que pasar una hora entera abrazándose y escribirán un informe de diez páginas con las cualidades del otro!

Su advertencia hace que Kakashi y Ningame se tensen, volviendo a sonreír y poner rostros adorables y amables y fingiendo que no quieren agarrarse a golpes y mordidas justo aquí.

— Mhn, no hace falta Gai — Kakashi dice y cierra los ojos en una sonrisa feliz. — Ahora que los dos reflexionamos y escuchamos tus consejos, no habrá ningún otro problema entre los dos.

Kakashi asiente con emoción, y aunque Gai puede ver la forma en la que Kakashi clava las uñas en el sofá con mucha rabia, decide depositar su confianza en su amado novio en su dulce invocación y finalmente suspira y deja sus nunchakus en la mesa.

— En ese caso, ¡es hora de dedicarme a cuidar de ustedes! — Gai sonríe y da un giro dinámico antes de sostener seis pastillas con una mano y medio litro de aceite comestible en la otra. — Ahora, ambos digan "ah~".

— Yo... no sé si es necesario tomar seis pastillas, Gai. No creo que haya afectado tanto que me comiera todas esas cosas. — Ningame dice y pasa saliva, mirando con horror las cápsulas contra la enfermedad de la tortuga.

— Sí, y yo no creo que haga falta tomar medio litro de aceite para sacar las croquetas y las pastillas. En realidad, no creo que me hayan afectado en algo, yo me siento muy bien — Kakashi dice y sonríe con ternura, levantando las manos como si quisiera demostrar que no le duele nada y que probablemente comerse eso no le va a afectar en absoluto.

Sin embargo, Gai ignora sus infantiles quejas y simplemente acerca sus manos un poco más, prácticamente golpeando sus bocas.

— ¡Dije que ahora ambos digan "ah~"! — Gai dice con la voz firme y furiosa, angostando la mirada con tanta autoridad que sus dos seres queridos abren la boca de inmediato, tragando las pastillas y el aceite sin hacer pucheros y sin decir ni una sola queja más, lo que nuevamente lo hace sonreír con orgullo. — ¿Ven? ¡No es tan difícil portarse bien y hacer exactamente lo que les digo!

Gai asiente y guiña un ojo, dándose la vuelta hacia la mesa para dejar el recipiente vacío y para preparar la cena de Kakashi para cundo su bello novio finalmente vomite.

— Me las vas a pagar, Kakashi — Ningame gruñe en voz baja, mirando a Kakashi de reojo.

— Eso es exactamente lo que yo iba a decir — Kakashi gruñe y frunce el ceño. — Me las vas a pagar.

Los dos sacan chispas y giran para mirarse a los ojos, luciendo como si estuvieran a punto de golpearse y morderse.

Solo que antes de que puedan hacer algo, Gai vuelve a darse la vuelta y los mira.

— ¿Qué tanto están diciendo?

— ¡Que nos gusta mucho poder ser amigos, Gai! — Ningame y Kakashi dicen al mismo tiempo, sonriéndole con mucha felicidad para que Gai no vuelva a enojarse y para que los perdone rápido.

Así que incluso si Kakashi y Ningame nunca van a ser amigos, por ahora a ambos les conviene tener una tregua y asienten de forma cómplice cuando Gai vuelve a darse la vuelta.

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