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Las cosas que Kakashi disfruta en la cama

Summary:

Algunos rumores sobre los gustos íntimos de Kakashi circulan por toda la aldea, aunque él no tiene idea de dónde salieron.

Work Text:

El escándalo de los desafíos de Kakashi y Gai es algo que no tiene comparación en Konoha; Los árboles caen por todas partes, el suelo cruje, las piedras vuelan en todas direcciones y las aves se alejan a toda velocidad.

Asuma siempre los ha admirado por el desorden que pueden hacer sin esforzarse y sonríe cuando un enorme tronco arranca las hojas a su alrededor, pensando que tal vez sería divertido unirse a ellos y que tal vez incluso podrían tener un desafío amistoso.

Así que Asuma apaga su cigarrillo y se desliza entre los matorrales, asomando la cabeza entre las espinas con la intención de sorprender a sus amigos y retarlos a una batalla campal hasta que alguno de los tres pierda el conocimiento.

Sin embargo, cuando Asuma mira detrás de las hojas, lo que ve no luce exactamente como una difícil batalla entre dos rivales, sino...

— ¡Vamos, Kakashi, deja de resistirte! — Gai grita, arrodillado en el piso con el cuerpo de Kakashi aprisionado debajo de él. — ¡Ambos sabemos que no puedes hacer nada contra esto!

El cuerpo de Gai se cierne con más fuerza sobre Kakashi y luego simplemente rodea su cuello desde su espalda, jalando su cabeza hacia atrás en algo que luciría como una lucha cuerpo a cuerpo si no fuera por el hecho de que Kakashi no está luchando, de que Gai está innecesariamente cerca de él y de que ambos están empalmados de un modo en el que ninguna persona normal (enemigos o no) lo haría.

Pero quizá, la parte más rara y espeluznante de todo es que, cuando Gai ejerce presión en el cuello de Kakashi, él simplemente gime de placer.

Asuma retrocede a toda velocidad, repentinamente ansioso de volver a la aldea y de alejarse de esta escena como si fuera una cuchilla envenenada amenazando su nuca.

Bueno, sus amigos son así y ellos probablemente estaban jugando y no debería pensar mal de ellos y...

— Mierda — Asuma se ríe con nervios y saca otro cigarrillo de su pantalón, colocándolo en su boca antes de encenderlo y dar una larga calada de humo. — Mierda.

**

— ¡Vamos, Kakashi, deja de resistirte! ¡Ambos sabemos que no puedes hacer nada contra esto!

Gai maniobra el cuerpo de Kakashi en sus manos, utilizando todo su peso contra él porque sabe que incluso si un enemigo normal no podría liberarse, su Rival es un hombre escurridizo y talentoso.

Aun así, eso no basta para que su asombroso Rival admita la derrota y Gai sabe que en este momento todo lo que puede hacer es quitarle la respiración, de otro modo, Kakashi definitivamente no va a rendirse.

Así que Gai rodea el cuello de su mejor amigo, cerrando el bíceps contra su frágil manzana de Adán antes de jalar su cabello y aplicar una poderosa llave que definitivamente decidirá el resultado de este furioso encuentro.

Sin embargo, cuando Gai empuja la garganta de Kakashi, un ruido muy gracioso sale por su nariz y los hace quedarse quietos a los dos.

— Ah, Rival, hace mucho tiempo que no escuchaba ese chirrido — Gai dice en voz baja y se ríe, aflojando un poco su agarre para que su amigo vuelva a respirar y para que su nariz deje de sonar como una pequeña corneta.

— Mhn, pues hace mucho tiempo que no tenías la capacidad de capturarme así — Kakashi se ríe y tose un poco, mirando a Gai desde el piso con una sonrisa divertida y cómplice.

Hace muchos años, cuando Gai logró aplicarle una llave a Kakashi por primera vez, recuerda haberse reído mucho cuando escuchó la nariz de su Rival haciendo ese ruido graciosos y vibrante. Algo similar a un ronroneo o un suspiro o un gemido. Algo que Kakashi siempre hace cuando presionan su garganta en esta posición.

— Maa, de todos modos, me rindo — Kakashi suspira y deja caer su peso contra los brazos de Gai, bastante perturbado con oír su propia nariz haciendo sonidos graciosos como para seguir luchando con Gai en una batalla que desde el principio estaba decidida.

— ¡En ese caso, ahora estoy un punto adelante de ti, Rival! — Gai grita y se pone de pie con una vuelta dramática antes de extenderle una mano a su Rival y ayudarlo a pararse.

— Sí, disfrútalo mientas puedas — Kakashi gruñe y luego tose otro poco, acariciando su garganta adolorida. — La siguiente vez te retorceré la nariz.

Gai se ríe de buena gana con su desafío implícito y comienza a caminar junto a Kakashi, divagando sobre la posibilidad de aumentar la dificultad de sus batallas y hacer una competencia para saber quién de los dos puede picar más rápido la nariz del otro, aunque obviamente Kakashi declina.

[...]

— ¡Estoy seguro de que lo hice! — Ebisu suspira y saca el pecho, levantando los brazos como si tuviera algo que modelar además de su holgado uniforme sobre sus huesos y su piel. — ¡Ahora tengo más masa muscular que tú!

Genma se ríe inmediatamente, salvándose de ahogarse con su senbon cuando jadea simplemente porque Gai le da una fuerte palmada en la espalda que lo hace escupir su pequeño palito metálico al suelo.

— Dios, no puedo creer que de verdad dijiste eso, Ebisu — Genma dice entre un par de tosidos, aclarando su vista para mirar a su compañero como si fuera algún pequeño animal de circo que aprendió a contar chistes muy malos. — Jamás podrías igualar mi musculatura. Además, ni siquiera es tu estilo. Quiero decir, no necesitas tantos músculos para huir.

Ebisu se sonroja ante el insulto de Genma, inflando las mejillas en un puchero tonto e infantil que solo lo hace lucir más joven e inexperto, aunque obviamente alguien tan orgulloso como él no retrocede a lo que ya dijo.

— ¡He entrenado mucho y ahora estoy más musculoso que tú! ¡Acéptalo! — Ebisu reitera en un gruñido animal, casi saltando sobre Genma para tratar de probar su punto rompiéndole la cara.

Sin embargo, antes de que puedan dar un solo paso, Gai se interpone entre los dos y los observa como si fuera su jounin sensei.

— Amigos míos, ¡no debemos pelear entre nosotros! — Gai frunce las cejas y mira de Ebisu a Genma en una sucesión rápida. — Conozco una manera pacífica y justa de comprobar lo que Ebisu dice. ¡Así que no es necesario llegar a los golpes!

Genma chasquea la lengua con desagrado y Ebisu hace un puchero lleno de rabia, pero los dos asienten al mismo tiempo y retroceden para saber lo que Gai tiene para decir.

— La mejor forma de saberlo es comparando y midiendo sus cuerpos en bruto — Gai dice con mucha felicidad y guiña un ojo. — Yo mismo he hecho eso con mi amado Rival. Y, por ejemplo, sé exactamente cuántos palmos mide su cuello porque lo he sostenido con mis propias manos.

La sonrisa de Gai se llena de emoción y entusiasmo a pesar de que Ebisu y Genma inmediatamente angostan los ojos como si lo que Gai dijo fuera una declaración terrible.

— ¿Te refieres a que lo has evaluado usando tu propio cuerpo como unidad de medida? — Ebisu pregunta y se acomoda los lentes.

— ¿Y con hacerlo en "bruto" quieres decir "tocando directamente la piel"? — Genma levanta las cejas y luego coloca otro senbon entre sus labios.

Y aunque ambos esperan que Gai corrija sus palabras y definitivamente no acepte que estuvo presionando el cuello de Kakashi con ambas manos mientras los dos estaban desnudos, el bobo de Gai asiente y se ríe.

— ¡Por supuesto! — La sonrisa de Gai se vuelve deslumbrante. — ¡Lo he hecho muchas veces!

Gai los mira con felicidad y orgullo por lo que dijo, casi como si estuviera presumiendo o alardeando de algo... algo que ni Ebisu ni Genma querían saber.

— Ugh, creo que en realidad ya no me importa si eres más fuerte que yo, Ebisu.

— Sí, en realidad ahora mismo esa información también carece de importancia para mí.

Los dos suspiran y se miran fijamente, y luego ambos saltan hacia un árbol para evitar a Gai, huyendo a toda prisa de su amigo porque saben lo explícito que a veces puede ser y definitivamente no quieren más detalles sobre nada de eso.

**

— Esta clase de misiones siempre son agotadoras — Kakashi dice y arrastra los pies cerca de la entrada de la enorme cueva donde supuestamente hay un grupo de rebeldes escondiéndose. — Bajo tierra, siempre pierdo la noción del tiempo. Dormir y comer se vuelve muy difícil.

Gai asiente de acuerdo con Kakashi y él también se asoma hacia el oscuro pozo donde muy posiblemente pasarán los siguientes días encerrados.

— Incluso con una rutina tan estricta como la mía, yo también tengo dificultad para seguir el ritmo estando completamente en penumbras — Gai suspira el aire limpio del exterior, disfrutando ahora antes de que todo lo que pueda percibir sea el olor del guano.

— Mhn, y la peor parte de todo es que al saltarnos las comidas comenzaremos a perder masa muscular — Kakashi gruñe con desagrado y frunce el ceño. — Y quizá no podremos notarlo hasta que salgamos de ahí así que no sabremos cuando compensarlo.

Kakashi se arrodilla cerca de la entrada, abriendo el Sharingan unos momentos para tratar de visualizar el interior de la cueva incluso si ambos saben que ese Doujutsu no los va a ayudar demasiado y que además Kakashi no lo puede usar todo el tiempo porque no puede quedarse sin chakra.

Realmente, allá a abajo estarán a ciegas.

— En ese caso, ¡tengo una increíble idea, Rival! — Gai grita y se para firme, quitándose la mochila de provisiones y el chaleco de protección antes de cuadrar los hombros. — ¡Yo cuidaré de ti mientras tú cuidas de mí!

Gai sonríe con seguridad y confianza con su discurso, y Kakashi se pone de pie y lo mira con expectación porque realmente cualquier cosa que los ayude a sobrellevar su estancia en ese lugar es bien recibida.

— Cuando alguno de los dos sienta que el otro está adelgazando, debemos enfocarnos en contrarrestar ese desgaste — Gai asiente con sabiduría y se cruza de brazos, aunque obviamente Kakashi hace un puchero.

— ¿Y cómo se supone que lo sabremos si no podremos ver nada? — Kakashi hunde las cejas y lo mira como si fuera tonto, pero Gai no solo no es tonto, sino que es un genio nato de todo lo que tenga que ver con cuidar el físico.

— ¡Porque usaremos otro sentido además de nuestra vista, Rival! — Gai guiña un ojo y luego levanta las manos frente a su cara. — ¡Nos daremos cuenta de que algo cambió con la ayuda de nuestras manos!

— Mhn, ¿estás diciendo que memorizaremos el físico del otro solo con el tacto? — Kakashi cubre su Sharingan y mira a Gai como si realmente estuviera considerando esa posibilidad seriamente.

— ¡Es el único modo, Rival! ¡Eso nos podría salvar la vida! — Gai asiente con mucha seriedad y determinación, tan comprometido con esta misión que Kakashi sabe que su propuesta no es drástica, sino, completamente necesaria.

— De acuerdo — Kakashi se encoge de hombros y también se quita la mochila y el chaleco jounin antes de quitarse la máscara por sobre la cabeza. — Hagámoslo por la misión.

Gai asiente de acuerdo con sus palabras e inmediatamente se acercan para tocar y medir esas partes que adelgazan rápidamente, esos lugares que no necesitan estar descubiertos para sentirlos bien y que además siempre serán accesibles para poder tocarlos.

Así que Gai mide el cuello, los hombros, el rostro, las pantorrillas y los antebrazos de Kakashi con sus propias manos, solo moviendo un poco su ropa para poder tocar directamente su piel antes de que Kakashi haga exactamente lo mismo con su cuerpo.

[...]

Tenzou definitivamente quiere renunciar. ANBU Raíz era difícil como el infierno y lo odiaba con todas sus fuerzas, sin embargo, ser un ANBU de guardia de un shinobi tan caprichoso como su Senpai es incluso más insufrible e inmanejable que obedecer a Danzo.

Antes de que Tenzou pueda hacer un solo movimiento para proteger a su Senpai durante los ataques de los enemigos, él salta delante de su escuadrón toda velocidad, arriesgando la misión y arriesgando su salud como un tonto.

Y aunque es cierto que a pesar de sus imprudencias todo ha salido bien, Tenzou todavía quiere decirle un par de cosas y regañarlo por haber ido a atacar a los enemigos él solo y por haber terminado nuevamente en la enfermería.

Sin embargo, justo cuando se desliza entre los árboles que rodean la pequeña base médica del campamento, puede escuchar la voz enojada de la médico ninja regañando a su Senpai antes que él.

— La herida fue terrible — Ella dice y niega. — ¿Cuál es el punto de tener un guardaespaldas si todo lo vas a hacer tú?

Tenzou se sonroja ante la acusación implícita de la mujer, pensando que tal vez debería pedir perdón en lugar de regañarlo incluso si Kakashi solo tararea algo que podría ser cualquier cosa, como si en realidad nada de eso tuviera importancia.

Y claro, ante la actitud tan insoportable de Kakashi la mujer solo bufa y continúa con su labor, quitándole la máscara y la camisa para poder curar la cortada que ahora tiene el abdomen.

Tenzou suspira y aparta la mirada, listo para regresar al campamento y esperar a que la mujer termine de curar a su Senpai para pedir perdón y tal vez regañarlo un poco. Sin embargo, cuando Kakashi se queda sin nada de ropa en el torso, la mujer jadea con tanto terror que Tenzou asoma la cabeza la cabeza entre los árboles otra vez, repentinamente asustado con la idea de que nuevos enemigos salgan y ataquen a Kakashi en un momento como este.

Solo que no hay ningún enemigo alrededor, y cuando Tenzou mira la espalda de su Senpai, se da cuenta de que hay enorme marca roja alrededor de su cuello.

— Capitán, ¿cómo fue que te hiciste algo así? — La mujer dice con la voz temblorosa, extendiendo una mano como si quisiera tocar la enorme marca en la nuca de Kakashi, algo que no ocurre porque su Senpai se aparta en una evasiva llena de pánico, como si la herida en el cuello le doliera más que otra cosa.

Y ver esa herida con tanta claridad lo hace sentir más culpable y más avergonzado con su trabajo como guardaespaldas. Tenzou debió haber protegido a Kakashi con más empeño y no debió haber dejado que él recibiera una herida así, algo que Tenzou no notó antes porque la ropa estaba cubriendo esa parte de su piel.

Su rostro se llena de culpabilidad y repentinamente siente un fuerte deseo de pedir perdón, olvidándose por completo de la idea de regañarlo porque al final de cuentas Kakashi se hizo todas esas heridas en un acto noble y heroico al proteger a todos.

— Yo... debo hacerlo — Tenzou murmura para sí mismo y se desliza fuera del tronco, pensando en arrodillarse frente a su Senpai y jurarle que nadie más va a lastimarlo mientras él sea su guardaespaldas.

Sin embargo, antes de que pueda acercarse y antes de que pueda comenzar a decir su discurso, Kakashi agita una mano y se ríe.

— Mhn, de hecho, esta herida me la hice antes de venir a esta misión — Su Senpai tararea con casualidad, tocándose la nuca con cuidado. — Gai exageró un poco la última vez que nos vimos y... bueno, ya sabes cómo es él.

La enfermera tuerce las cejas con impresión y mira el cuello amoratado de Kakashi con la misma expresión que Tenzou, ambos sin poder creer que algo así de horrible se lo hizo su mejor amigo.

— ¡¿Cómo fue que te lo hizo?! — La enfermera dice en voz alta exactamente lo mismo que Tenzou está pensando. — ¡¿Te ahorcó como por tres horas o algo así?!

Obviamente, la pregunta de la mujer es solo un comentario sarcástico y mordaz porque todo el mundo sabe que esos dos se han quebrado todos los huesos haciendo sus tontos desafíos de Rivales, así que Tenzou simplemente gruñe y suspira mientras avanza nuevamente hacia él, recuperando las ganas de regañarlo por haber puesto su vida en riesgo mientras luchaba contra Gai antes de una misión difícil.

Pero… Kakashi aparta el rostro y se sonroja de un modo que Tenzou no esperaba y de un modo completamente extraño para alguien tan insensible y frío como él.

— Maa, en realidad, no quiero hablar de eso — Kakashi dice con un tono de voz muy tímido y avergonzado, temblando contra la silla como si Gai le hubiera hecho esa marca en un momento muy íntimo y personal y... y cómo si la enfermera tuviera razón en lo que dijo.

Tenzou retrocede de un salto a toda velocidad antes de que su Senpai diga otra cosa, repentinamente deseoso de terminar con esta misión y de no volver a dirigirle la palabra a Kakashi como por... bueno, por el resto de su vida, si es posible.

**

— ¿Estás seguro de esto, Gai? — Kakashi dice, tambaleándose en la rama del árbol mientras ajusta la venda que Gai ató en sus ojos hace un momento.

— ¡Estoy más que seguro, Rival! — Gai sonríe y levanta el pulgar incluso si Kakashi ya no puede ver nada. — ¡Tengo mi fe puesta en nuestra inigualable sincronización y estoy seguro de que nuestras mentes están conectadas, así que no te preocupes!

Gai se ríe con ánimos y luego enrolla el cable ninja en la palma de su mano, haciendo una pequeña bola de filoso metal antes de arrodillarse y mirar hacia arriba.

— Además, dijiste que podías hacerlo, ¿no? — Gai pregunta y levanta las cejas. — Pero si te da miedo no poder usar el Sharingan, entonces podríamos detenernos aquí y retroceder.

El cable ninja se afloja alrededor de su mano como si por un momento realmente estuviera dispuesto abandonar su desafío de este día.

Sin embargo, Kakashi es su valioso Rival por una razón y todo lo que su compañero hace es chasquear la lengua y levantar la barbilla con arrogancia.

— Mhn, como si algo así de tonto pudiera asustarme. Soy más hábil de lo que me estás dando crédito, Gai.  — Kakashi tiene los ojos vendados, pero Gai puede adivinar que está torciendo la vista en un gesto lleno de presunción. — Hagámoslo de una vez.

— ¡Ese es mi Kakashi! — Gai festeja con orgullo y felicidad ante su valentía, y luego observa todo el panorama algunos segundos más antes de colocar una venda sobre sus propios ojos, quedando tan ciego como Kakashi. — ¡Estoy listo, lo haremos a mi señal!

— De acuerdo — Kakashi asiente a sus palabras y luego baja los brazos hacia el frente de su pecho como si estuviera listo para dar un clavado en una piscina y no como si estuviera a punto de arrojarse a un vacío a mitad del bosque donde espera amortiguar su caída parándose en un cable ninja que Gai va a lanzar frente a él con los ojos cerrados.

¡Su Rivalidad es realmente increíble y ardiente!

— ¡Uno, dos, tres! — Gai grita y lanza el cable ninja hacia el árbol, esperando que su cálculo sea correcto y pueda formar un piso bajo los pies de su Rival antes de que él caiga al vacío.

Sin embargo, incluso si el peso de Kakashi golpea el cable como si todo hubiera salido bien, la tensión se siente demasiado extraña y luego comienza a agitarse entre sus manos como si la trampa de una araña hubiera atrapado una mosca.

— ¡Kakashi! — Gai grita y se destapa los ojos, mirando con horror la forma en la que, de alguna manera, el cable salió disparado hacia su amigo y se enredó en su cuerpo de tal modo que su cuello quedó presionado fuertemente en una guillotina. — ¡Espera, yo te salvaré!

Gai salta inmediatamente hacia el otro extremo del cable que quedó atorado en una rama del árbol, liberando a su amigo y salvándolo de caer al vacío antes de arrastrarlo sano y salvo hacia el suelo.

— ¡Te dije que si no podías hacerlo entonces no deberíamos hacerlo, Rival! ¡Esto fue demasiado peligroso y tú vida corrió un gran peligro! — Gai dice con auténtica angustia y preocupación, aunque luego angosta los ojos hacia su amigo con un ligero toque de arrogancia. — Sabía que en el fondo te daba miedo no poder usar el Sharingan.

Kakashi gruñe, girando los ojos con enfado y malhumor incluso si sigue jadeando y esforzándose por respirar mientras toca su cuello con delicadeza.

— Entrenaré más — Kakashi dice con la voz asfixiada por el golpe y por la vergüenza de su fracaso, algo normal en un genio. — Lo haré hasta que pueda seguir cada uno de tus movimientos solo con escucharte. Así que ni se te ocurra decirle a nadie que fallé.

Gai hace un puchero desaprobatorio ante su sugerencia porque eso significa que su amigo no piensa ir al hospital, pero, bueno, Kakashi casi nunca va al hospital sin importar las terribles cosas que le pasen porque siempre ha sido demasiado orgulloso.

— ¡Lo haré solo si prometes volver sano y salvo de tu siguiente misión! — Gai dice y levanta la barbilla. — De otro modo, ¡le contaré a todo el mundo que fracasaste en un desafío demasiado fácil y sencillo, algo que cualquier shinobi podría hacer!

— Mhn, sí, sí — Kakashi gruñe y gira los ojos, fastidiado con la idea de tener que usar ayuda médica en su grupo. — Lo prometo.

Gai le da la mano para ayudarlo a ponerse de pie, y luego obviamente se ofrece a llevarlo a casa, darle un desinflamante y sobar sus heridas.

[...]

Aoba disfruta de esconderse entre los árboles del parque por dos razones: uno, el clima es perfecto y nadie nunca lo molesta, y dos, por el chisme.

Así que sus sentidos están atentos cuando escucha la voz enojada de Kakashi cerca de él, hablando en un reclamo que intenta ser suave pero que Aoba alcanza a escuchar perfectamente bien gracias a sus largos años de entrenamiento en el arte de meterse en lo que no le importa.

— La siguiente vez, te romperé la cara — Kakashi gruñe hacia Gai, dándole una mirada amenazante que rápidamente pone nervioso a su compañero.

— Pero, Kashi... ¡Ya te pedí perdón y ya te dije que no era mi intención apretarte tan fuerte! — Gai chilla y hace un puchero triste que obviamente no lo ayuda en absoluto. — Además, si estaba aplicando demasiada presión, ¡entonces pudiste habérmelo dicho!

— Mhn, lo dices como si no hubieras estado quitándome la respiración — Kakashi angosta la mirada de forma amenazante incluso si Gai sigue haciendo pucheros tristes y llenos de auténtico arrepentimiento.

— Pero... ¡si lo hice fue porque tú me lo pediste, Rival! — Gai dice rápidamente como si estuviera desesperado porque su Rival lo perdone.

— Mhn, sí — Kakashi tararea con casualidad antes de gruñir y señalar la cara de su amigo. — Pero no tenía que ser tan fuerte. Así no es como eso se hace, tonto.

Kakashi gira los ojos y sigue caminando, sacando su novela pornográfica para ignorar las súplicas de Gai porque realmente luce muy molesto.

Y obviamente, los años de experiencia en este lugar no solo le han dado a Aoba un oído súper desarrollado, sino que también ha obtenido la habilidad de completar los huecos de un chisme sustancial él solo.

— Oh, Dios mío, Gai estaba ahorcando a Kakashi durante el sexo pero el idiota lo hizo tan fuerte que lo lastimó — Aoba dice para sí mismo, llegando a esa conclusión en menos de un segundo simplemente porque eso es terriblemente lógico y obvio.

Luego, como tercera súper habilidad que Aoba desarrolló aquí, inmediatamente se pone de pie y localiza el chakra de sus amigos con su habilidad mental para crear un canal de telepatía.

— Debo contárselo a todo el mundo. — Aoba asiente y luego cierra los ojos, concentrándose en transmitir sus pensamientos a sus viejos amigos que inmediatamente ponen suma atención a su voz.

**

Gai abre la boca muy grande, empujando tres dangos más al hueco que hay entre su paladar y su lengua a pesar de que está a punto de llegar a su límite.

Sin embargo, definitivamente no puede rendirse ahora, no cuando Kakashi sigue metiéndose dangos a la boca como si su estómago fuera infinito y como si ni siquiera estuviera masticando nada, comiendo tan rápido que es impresionante.

"Noventa y ocho, noventa y nueve, cien." ¡Ese es un nuevo récord! ¡Su Rival realmente es el mejor!

Gai asiente con orgullo por su gran hazaña y se toma un momento para apreciar la forma en la que Kakashi ya no mueve la quijada con normalidad porque su boca está demasiado llena y que además parece que se quedó sin saliva por el exceso de azúcar y que también está comenzando a jadear, golpeándose el pecho para deslizar los dangos hacia su esófago en algo que debe ser una técnica súper genial para comer porque ahora incluso le parece que ni siquiera está respirando y...

— ¡Argh! — Kakashi gruñe abruptamente, poniéndose de pie y arañándose la garganta con desesperación mientras mira a Gai con pánico, señalando su cuello como si todo su sistema digestivo se hubiera detenido por completo y no pudiera tragar ni vomitar lo que tiene atorado en la garganta y en la boca.  

— ¡Kakashi! ¡¿Te estás asfixiando?! — Gai grita y también se pone de pie, mirando a su Rival en busca de una respuesta afirmativa incluso si todo lo que Kakashi hace es ponerse azul y señalar su garganta insistentemente para que lo ayude, lo que de hecho confirma sus sospechas y lo hace fruncir el ceño con un aire lleno de responsabilidad. — ¡Tranquilo, Rival, voy a ayudarte!

Gai cuadra los hombros e inmediatamente se coloca detrás de su amado Rival, sabiendo que en estos casos lo mejor es presionar la boca de su estómago con todas sus fuerzas y hacerlo expulsar lo que sea que está obstruyendo su garganta.

Kakashi gruñe y se queda quieto cuando Gai rodea su cuerpo desde atrás, recargando ambas manos en la silla para apoyarse y estabilizar su cuerpo para cuando Gai aplique presión y lo haga vomitar todo.

Solo que Gai está tan nervioso que no calcula muy bien su fuerza y presiona el estómago de Kakashi más fuerte de lo que debería, haciéndolo vomitar todos los dangos junto a su comida, su desayuno, la cena de ayer y todo el aire que tenía en sus pulmones.

Por fortuna, Kakashi se salva de ahogarse, pero gracias al hecho de que se queda sin aire con el primer empujón, no puede decirle a Gai que se detenga hasta que dos de sus delgadas costillas se rompen.

[...]

Gai apaga el fuego de la estufa cuando la cena finalmente está lista y cuando el ruido de la ventana de su habitación abriéndose suena en el fondo, anunciando la llega de su Rival a tiempo para la cena a la que de hecho no fue invitado.

Pero a Gai no le molesta alimentar a su amigo y, además, a estas alturas ya es una hermosa tradición que Kakashi llegue a su apartamento a comerse su comida, así que Gai sonríe con ánimos cuando Kakashi roba unas pantuflas de su habitación y arrastra los pies hacia la mesa.

— ¡Kakashi, que alegría verte! — Gai grita y suelta un par de lágrimas llenas de honestidad, esperando a que su Rival lo ignore como de costumbre y simplemente camine hacia la estufa para saber que cocinó esta noche.

Sin embargo, Kakashi no se acerca a su olla de comida ni abre el refrigerador ni comienza a comerse la fruta de su alacena, y en cambio, se sienta pesadamente en una de las sillas de su encimera con un rostro enfurruñado.

— ¿Eh? — Gai parpadea y frunce el ceño, quitándose el mandil antes de sentarse rápidamente junto a su Rival porque esa expresión nunca trae buenas noticias. — ¿Qué es lo que pasó, Kakashi? ¿Estás bien? ¡¿Alguien te hizo daño?!

Gai extiende las manos a toda prisa para tocar el cabello de su mejor amigo, contando las puntas plateadas que sobresalen de su peinado antes de comenzar a revisar sus manos, sus dedos, sus uñas, la flexibilidad de sus muñecas, la tensión de sus tobillos e incluso cuenta los dedos pálidos de sus pies.

— Mhn, estoy bien, Gai — Kakashi suspira con cansancio y gira los ojos, pero no huye de la revisión de Gai y permanece quieto mientras él sostiene una de sus rodillas en el aire. — Simplemente... escuché un extraño rumor sobre mí.

Kakashi se sonroja y se encoge de hombros con tanta vergüenza que Gai suelta su rodilla y se desliza más cerca de él, preguntándose qué tan horrible debe ser ese chisme para que su mejor amigo luzca tan nervioso, especialmente porque siempre hay chismes sobre cada shinobi todos los días.

— Todos en el pueblo dicen que tú y yo somos novios — Kakashi hace un puchero lleno de incomodidad y aparta el rostro, aunque todo lo que Gai hace es suspirar y encogerse de hombros con indiferencia.

— Vamos, Rival, ¡ese es un rumor muy viejo! — Gai se ríe con confianza y palmea suavemente el hombro de su amigo. — ¡Todos dicen que somos novios desde que tenemos diecinueve años y nunca dejamos que eso afectara nuestra relación, Kakashi, así que despreocúpate e ignora todos esos comentarios! ¡No son nada más que palabras de gente ociosa que no tiene nada mejor en que gastar su tiempo!

Gai guiña un ojo en un intento de darle confianza a Kakashi y de hacerlo olvidarse de ese tema porque de todos modos no tiene caso pelear contra esos rumores. ¡Lo mejor que se puede hacer es agradecerle a todos sus buenos deseos y seguir adelante! ¡Su amistad y su Rivalidad son mucho más fuertes que unas palabras tontas!

Lamentablemente, Kakashi no se siente mejor y en realidad luce aún más sonrojado cuando vuelve a mirar a Gai, encogiéndose con un aire extrañamente... tímido.

— Mhn, sí, pero ahora dicen algo más — Kakashi aclara su garganta y muy lentamente coloca las manos sobre la mesa. — Por alguna razón, todos creen que me ahorcas cuando estamos teniendo sexo y... dicen que yo lo disfruto.

Kakashi presiona los dientes con enfadado por esos rumores y mira a Gai como si quisiera escuchar su opinión inmediatamente y como si le estuviera exigiendo que esté tan enojado como él.

Y aunque ciertamente a Gai le desagrada mucho que hablen sobre la vida íntima de Kakashi, el extraño rumor le parece un acertijo sinsentido.

— Vaya, ¿por qué habrán pensado algo así? — Gai tararea y se frota la barbilla, honestamente curioso con la conclusión colectiva porque no sabe qué pudo haber causado que la gente pesara algo como eso.

Es decir, incluso si la mayoría de chismes no son más que inventos absurdos, la mayoría de ellos tienen alguna base, algo pequeño que los detona y los justifica. Así que alguien debió haber visto u oído algo que lo relacionara. Alguien debió haber malinterpretando algo que hacían. Alguien debió haberlos imaginado en la intimidad.

Sus mejillas se sonrojan y su corazón late de ese modo que ha estado tratando de ignorar con todas sus fuerzas. Incluso si el propio Gai ha apaciguado los rumores sobre su noviazgo con Kakashi y le ha insistido a todo el mundo que solo son amigos, últimamente su cuerpo se emociona con la idea, últimamente fantasea con convertirse en el novio de Kakashi de verdad, e inevitablemente termina deseando tocar las manos de su mejor amigo, soñando con abrazarlo, con besarlo... con acostarse con él.

Gai niega y aprieta los ojos, evitando con todas sus fuerzas imaginar detalladamente cualquier escenario sexual que involucre a Kakashi. Hasta ahora, Gai no ha dejado que su mente forme una sola fantasía. Ni una sola situación íntima. Nada que involucre el honor de su Rival. Nada que lo haga cruzar esa línea y hacerlo anhelar seriamente una situación así.

¡Gai debe contenerse y ser un buen amigo!

Su sonrisa se reanuda y levanta la mano hacia el hombro de Kakashi con la intención de darle consuelo y decirle que simplemente ignoren los rumores porque de todos modos son mentira.

Sin embargo, antes de que Gai pueda tocar la costura de su chaleco de seguridad, Kakashi atrapa su mano en la suya y lo sostiene.

— Mhn, sí yo tampoco lo entiendo — Kakashi tararea y se encoge de hombros. — Especialmente porque la mayoría de comentarios eran sobre ti y sobre lo mucho que debías disfrutar apretar mi garganta con todas tus fuerzas.

La mano fría de Kakashi toca su palma y luego la gira para mirar detenidamente las cicatrices en su piel, los callos, las líneas, el grosor.

— Que extraño. — Kakashi levanta las cejas y suspira hondo. — Quiero decir, ¿Por qué disfrutarías de sentir mi cuello retorcerse entre tus manos y dejarme sin aire mientras tenemos sexo?

Kakashi se ríe entre dientes, levantando la mano de Gai delante de su cara, frente a su cuello, como si quisiera ejemplificar sus palabras, como si estuviera imaginando la sensación, fantaseando con ello, esperando por ello.

Y entonces, la idea finalmente aterriza en la mente de Gai como una tormenta; su piel pálida enrojeciendo bajo sus dedos, sus jadeos y gemidos involuntarios debido a la fuerza de su agarre, sus mejillas sonrojadas, el sudor en su frente, la mirada perdida, la fragilidad de su cuello ofrecida hacia él como el acto más puro de amor, como una frágil y preciosa muestra de su completa y brutal confianza.  

— Yo... — Gai dice y mira el delgado cuello de Kakashi de forma involuntaria antes de pasar saliva. — No lo sé, Rival. No lo sé.

Su mano se enrosca en la mano de Kakashi en un agarre firme y luego se desliza más hacia él, temblando con tanta intensidad y deseo que probablemente su Rival lo nota porque lo mira con nerviosismo, como si supiera exactamente lo que Gai está pensando.

Cómo si supiera exactamente todo lo que va a hacerle ahora mismo, aquí mismo, con nada más que sus sólidas y poderosas manos.

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