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Almas no gemelas

Summary:

Dipper conversa con Bill, el demonio que parece tener una extraña obsesión con él, que va más allá de la marca de nacimiento de su frente.

Notes:

Primero que nada... ¡Feliz año nuevo! Espero que hayan iniciado el año con todas las vibras.

Ahora, sé que en la viñeta pasada dije que lo siguiente que publicaría sería un os Hotchreid largo, pero pasaron cosas y no he avanzado mucho con eso, así que traje esto para picar, mientras esperamos el plato fuerte.

Lo que van a leer literalmente lo acabo de escribir, y así mismo lo estoy publicando. No sé que me pasa con los drabbles y las viñetas, pero casi no las edito, así que si esto no tiene sentido pido una disculpa, es la falta de sueño.

De todas maneras, ojalá les guste:)

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

—¿Mi familia estaría a salvo si me voy contigo?

Dipper traga saliva cuando ve a Bill parecer confundido por la pregunta.

—Eso… deberías averiguarlo.

La respuesta del demonio lo hace sudar, sabe que no obtendrá más que eso. No puede jugar con el maestro y Dios de la manipulación y el engaño, sería como intentar que un niño inquieto deje de llorar; pero Bill es peor que eso: un niño puede pellizcar y morder, pero Bill puede hacer que la existencia de un ser humano sea nada en un segundo.

La vista de Dipper se desvía hacia la mano que Bill le ofrece. Lo analiza un segundo, y entonces se da cuenta.

— ¿Cuándo me dejarás ir? —pregunta él, sospechando la respuesta—. Ya obtuviste lo que querías de mí.

—¿Qué te hace pensar eso?

—Donde estoy ahora, el paisaje onírico, creyendo que tengo la oportunidad de elegir, cuando tú ya lo habías hecho por mí.

Todo alrededor de ambos se derrumba, desvelando una verdad en bucle de la que Dipper no puede huir, y se ha estado repitiendo sin parar cada vez que duerme o despierta. Solo en ese momento su marca de nacimiento empieza a brillar.

Bill intenta acercarse y tocar, pero Dipper, como si el tacto de Bill fuera la peste, se aparta abruptamente. Tampoco le asusta fruncir el ceño o inflar el pecho como si fuera un gorila territorial, sin pensar en las consecuencias que quizás esto le pueda traer.

Le molesta no generar ninguna reacción en Bill.

—¿Y bien…?

—Sigues sin entender lo que realmente quiero de ti —interrumpe Bill—. Aunque seas un genio, sigues siendo un niño que aún no entiende muchas cosas, supongo que es mi culpa, por sobreestimar tus capacidades. ¿Te gustaría que te lo explique?

Dipper apenas parpadea, una señal para dar a entender que quiere la verdad. El único ojo de Bill se mueve, satisfecho por el gesto.

—No te tengo en la cima de la pirámide por el poder de tu mente, si fuera así tu tío Ford sería mejor opción —explica Bill.

—No se trata de inteligencia, sino la maldita cosa que tengo marcada en la frente y mi conexión con el universo, e inevitablemente contigo, por eso soy yo y no Ford.

—En parte tienes razón.

—¿En parte? —pregunta Dipper con sarcasmo.

—Sí, porque no es lo único por lo que estás aquí en lugar de tu tío.

—¿Y eso sería…?

Bill no espera el final de la pregunta, sino que su palma toca el pecho de Dipper, quien siente como si dejara de respirar. No sabe si Bill logró arrebatarle el oxígeno de los pulmones, pero empieza a ver puntos negros frente a él. Quiere decir algo, pero gemidos y jadeos son lo único que logra articular.

Cuando cree que perderá la conciencia, Bill se aparta y siente cómo el mundo vuelve a estar en su lugar.

—¡¿Por qué carajos hiciste eso!? —reclama Dipper, todavía agitado—. ¡Hay formas más fáciles de matarme, incluso un chasquido de dedos es más rápido!

—Intenté separar tu alma de tu cuerpo, pero siempre que lo intento sucede lo mismo. No quiero matarte, pero es lo que puede pasar si no me la cedes voluntariamente.

—¿Por qué querrías hacer eso?

—Porque debe coexistir con la mía.

—¿Qué? —pregunta Dipper confundida—. Eres un demonio, tú no...

La comprensión se apodera de Dipper, y abre muchos los ojos, horrorizado con la verdad que acaba de entender.

—¡No, no, no! —niega con frenesí, tirando de los mechones de su propio cabello.

—Obtuve el poder y control de tu mente, pero tu alma… Es algo que aún no me pertenece, Mason Pines.

—Mierda. —Las manos de Dipper tiemblan, mientras roza su marca de nacimiento con la punta de sus dedos, mismos que bajan por su rostro y terminan en su pecho—. Esto no puede ser verdad.

—Lo será. —Bill observa la expresión confundida de Dipper. Le parece divertida, y para hacerla más graciosa añade—: el único vínculo de almas gemelas que tendrás será conmigo.

—¡Es imposible que un humano sea alma gemela de un demonio!

—No, no lo es —dice Bill con desdén—. Es imposible que lo seas.

—¡Y por qué lo fuerzas!?

—La conexión que ambos tenemos, por medio del universo, es algo que debe estar completa. Un vínculo mental no es suficiente, en cambio, si existe además uno espiritual… Y piénsalo, este último es mucho más fuerte, que tú lo tuvieras con una niña rubia que vive de las apariencias es un desperdicio.

Pacífica .

La mente de Dipper se acelera, consumiendo energía segundo a segundo para generar un solo pensamiento coherente, pero en este punto nada tiene sentido para él. Sale de su estupefacción cuando Bill lo sujeta por el mentón, sin delicadeza, y lo obliga a mirarlo.

—Forcé mi estancia en este universo, forzaré nuestro vínculo de almas y me vas a pertenecer, no importa cuántas veces tenga que reiniciar el tiempo, o si tenemos que repetir por enésima vez esta conversación porque no la recuerdas.

»Si tengo que implantar recuerdos falsos, amenazar a uno de los tuyos, destruir la otra mitad de la humanidad que queda, pero tu alma será una sola con la mía y nunca nada nos podrá alejar.

Dipper intenta alejarse, pero Bill no lo deja ir, en cambio lo toma con más fuerza a la vez que su forma triangular se torna de un rojo intenso, algo que a Dipper le hace sentir un deja vu de algo que no recuerda realmente, pero siente haber vivido en el mismo lugar y la misma posición.

Escucha una promesa antes de caer inconsciente:

—En mi destino, tu alma siempre estuvo destinada a ser mía, y haré que tal destino se cumpla.

Notes:

Tomen agua, que luego les salen piedras en los riñones como a mí :p