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S̶o̶p̶h̶i̶a̶ • ⌞ᴛᴡᴅ⌝

Summary:

Simplemente me fui a dormir, ¿como mierda es que termine en un apocalípsis!?

Me desperté en un bosque horrible, y me perseguían esas cosas.

¡Qué diablos paso!

 

28/08/2024

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Capítulo One

Chapter Text

Capitulo 1

 

Le dolía la cabeza y sentía que su cuerpo estaba muy rígido, intentó levantarse al estar incomoda. Al hacerlo la luz del sol le cegó unos segundos, por instinto se tapó con una de sus manos y parpadeó confusa.

No entendía qué pasaba, ella se había dormido y de repente despierta así.

Cuando por fin se sentó en el frío suelo, miró hacia los lados confundida y adolorida. Una mueca de horror y confusión se formó en su cara.

—¿Qué?..—Murmuró sin saber dónde estaba.

Se intentó levantar pero sintió como si su cuerpo se debilitará, pero de igual manera lo hizo.

Respiro con dificultad reprimiendo sus quejas, se giró hacia todos lados en busca de cualquier cosa conocida.

Al no ver nada conocido abrió sus ojos paralizada.

Ella recordaba que estaba de camping con sus amigos, se suponía que solo serían dos días. ¡Estaban a 15 minutos de cualquier casa!

El pánico se apoderó de ella mientras comenzaba a caminar hacia todos lados.

—¿Luis? ¿Lya? ¿Jacob?! —Gritaba asustada, pero nadie respondía. El viento zumbaba en sus oídos sin dejarla pensar correctamente.

—¿Qué pasó? —Exclamó casi llorando, estando a un paso de entrar completamente en pánico.

Unos crujidos la hicieron voltear se. Sus ojos se abrieron con terror cuando vio varios cuerpos en el suelo, retrocedió incrédula.

Había un granero grande quemado y afuera de este había mucha gente totalmente negra en el suelo sin moverse.

Muerta.

—¿Qué mierda?.. —Susurro sin poder creer lo que veía, retrocedió temblorosa y aturdida.

Un sonido a su izquierda la hizo girarse del susto, había alguien gruñendo mientras caminaba en su dirección.

No estaba con la suficiente fuerza de voluntad, así que se quedó mirando con miedo como se acercaba el señor.

—¿Señor?.. —Preguntó nerviosa, su cuerpo estaba temblando.

El que parecía un hombre no respondió nada, pero al momento de escuchar la voz de la chica hizo que levantará su cabeza y mirara en su dirección.

—¡Hijodetu-!!—No pudo terminar de maldecir, cuando retrocedió tropezando en el proceso.

Cayo y asustada levantó su mirada para ver al hombre gruñir como un animal mientras se acercaba. Torpemente se levantó como pudo, y con el miedo más grande creciente en su ser se echó a correr.

Al correr se dio cuenta de que le dolían sus pies y cualquier extremidad motora, lo que hacia que se le complicara correr bien. Ya que apenas y corría, iba a cualquier lado. Solo quería alejarse de lo que fuera ese hombre.

No pasó mucho tiempo después de huir que comenzó a sentir un dolor en la parte baja de su abdomen, junto con la falta de aire hicieron que se tuviera que detener cerca de un árbol de donde se sostenía con la cara roja y agitada.

Su mente estaba trabajando lo más rápido que podía en ese instante, intentando asimilar y descubrir que acababa de ocurrir. Pero por mas que lo pensara no le encontraba lógica, ¿Dónde estaban sus amigos?, ¿Qué pasó con ellos y por qué no estaban con ella?

No sabía nada y se encontraba, al parecer, sola.

Sin poder aguantarlo más, unas lágrimas aguaron sus ojos mientras comenzaba a llorar, llorar de miedo, terror, angustia juntas.

Después de calmarse, y caminar un poco por el bosque con algo de paranoia de que algo fuera a salir de entre los árboles. Se encontró con un arroyo, al cual se acercó con cansancio hasta lograr sentarse en la orilla encima de una piedra. Sentía su estómago revolverse como si no hubiera comido en días.

Sumergió su mano sintiendo el agua fresca, lo que la hizo suspirar de alivio al estar sudando.

Sentía que su cuerpo estaba raro, se cansó más de lo normal. Y ahora que se miraba mejor, su mano ahora limpia debido al agua, se podía notar que estaba más delgada y un poco más pequeña. Frunció sus cejas.

—¿Porque..?—Murmuró abriendo y cerrando el puño, sintiendo y viendo como el agua creaba una curvatura debido a la corriente—. ¿Mi mano siempre fue tan pequeña?

Entrecerró sus ojos y extendió su otra mano, para comparar con la otra notando que eran del mismo tamaño lo que la hizo soltar un sonido algo confusa.

Si bien su mano no era grande, en comparación con sus amigas y amigos ella tenía la mano más pequeña. Ya que los demás las tenían muy largas o algo gruesas.

Sacudió su cabeza, no queriendo pensar en lo raro de eso en ese momento, y simplemente cerró sus ojos para descansar un rato, todavía con las manos en la corriente de agua.

 

[...]

 

Sus ojos se abrieron lentamente, siendo la luz y las ramas de los árboles lo primero que vio. Parpadeó aturdida.

¿Por qué estaba en..

De golpe se sentó, soltando un agudo quejido de dolor mientras miraba a todos lados asustada.

—No fue un sueño...—Murmuró temblando, de repente unas ganas de vomitar le llegaron debido al miedo y estrés que estaban recibiendo de repente.

Se dobló hacia un lado del arroyo e hizo el intento de vomitar, pero nada parecía querer salir, pero sentía que se estaba ahogando y quería botar todo lo que hubiera en su estómago.

No fue sino hasta que estuvo roja y con falta de aire que sintió algo subir por su garganta hasta expulsarlo completamente en el suelo.

Jadeando cansada y con los ojos llorosos, por fin se sintió bien.

Con su mano y brazo, se limpió como pudo la saliva del esfuerzo de vomitar. Sus ojos seguían llorosos, por lo que con la otra mano se los limpio, parpadeo ajustando su vista y por fin pudo ver que había vomitado.

Era una sustancia verde oscuro con azul y algo parecido a la flema.

Arrugó su cara disgustada y volteo a ver hacia otro lado, ya que si seguía viendo esa cosa vomitaría de nuevo. Y estaba segura de que ya no había más nada en su estomago y solo el intentarlo la lastimaría, lo sabía.

Se giró hacia el agua y agachándose un poco, extendió sus manos enjuagando se para luego juntarlas y agarrar un poco de agua que se llevó a la boca, enjuagando se para ya no tener ese sabor agrio en la boca.

Boto el agua hacia un lado por tercera vez, y ahora sí, se permitió tomar agua del arroyo.

Soltó un suspiro extasiada luego de tomar por tercera vez agua en sus manos, ahora sentía que tenía algo en el estómago, agua, pero era algo.

Alzó su vista hacia arriba, sintiendo el calor del sol atravesando los espacios vacíos que dejaban las ramas de los árboles.

¿Ahora, a donde voy?

Fue la pregunta que se le cruzó por la mente en ese instante, no sabia donde estaba y al despertar simplemente huyo. Sin tener en cuenta de que todo a su alrededor era completamente diferente, lo cual recién se daba cuenta.

Estaba en un bosque, pero no en el que había acampado con sus amigos. Estaba lejos de ser conocido, ya que los arboles allí donde se encontraba en la actualidad eran de color verde y se podía notar que no eran arboles frutales.

En cambio, donde había acampando si habían arboles frutales cerca, algunas mas lejos que otros pero habían, algunos eran de manzanas otros de durazno e incluso de ciruelo.

Estos árboles estaban regados por todo el pueblo y casi la cuarta parte de la ciudad de donde venía, ya que un ex alcalde puso a plantar árboles frutales para mantener sus votos a fuerza, aunque igual perdió.

Cerró sus ojos por unos segundos e inhalo y exhalo, para luego abrirlos de nuevo con una mirada decidida.

Intentó pararse pero le fue algo complicado, ya que sentía que las piernas le temblaban, pero aun así hizo el esfuerzo de ponerse de pie, lográndolo con dolor. Ya de pie estiró sus brazos para relajarlos un poco dándose cuenta que estaban muy rígidos debido al sonido de crujidos que hacían con ella tan solo flexionarlos.

Luego de eso se sacudió un poco la ropa, dándose con la sorpresa de que estaba vestida diferente a cuando ella se había dado la siesta.

Se giro hacia un lado y vio su reflejo distorsionado en el agua, frunció sus cejas.

—Esperen, ¿Por qué tengo el cabello corto?—Cuestiono, sintiéndolo por primera vez. Tenia el cabello hasta los hombros, cuando antes lo tenia hasta los codos.

Confundida, se comenzó a tocar la ropa viendo que nada de lo que llevaba puesto era suyo. Lo que hizo que solo tuviera un pensamiento intrusivo en mente.

—¿Me secuestraron?!—Gritó sintiendo su vello erizarse, soltó un poco de aire con los labios temblorosos—, no.. no puede ser posible. ¿Pero, y esa gente muerta? ¿M-me secuestraron y me drogaron?, ¿por eso no recuerdo nada?!

Su respiración se comenzó a acelerar sintiéndose mareada, rápidamente se empezó a revisar con las manos su cuerpo por encima de la ropa.

—No me falta ningún órgano, ni tengo cicatriz.—Dijo con un suspiro al no sentir nada de dolor ni en su estómago o de su estómago para abajo—. ¿Pero y entonces?-..

Una corriente de dolor agudo le atravesó, en cuanto su mano pasó por su hombro izquierdo. Su respiración se ralentizó y con algo de miedo volvió a tocar el lugar. Al hacerlo, volvió a sentir esa punzada de dolor y ardor.

Lo tocó con las yemas de sus dedos, aplastando los contra la herida.

—No, no.. no, no. —Sacudió su cabeza intentando evitar que su mente hiciera escenarios del como se pudo hacer esa herida en el hombro.

Algunas lágrimas se le salieron, ya que sacudir la cabeza fue en vano, su mente le reprodujo miles de escenarios. Donde, secuestraban a sus amigos y les hacían cosas terribles y ella ser la única sobreviviente, o que en medio de la noche la raptaron. Y así podría seguir, su mente hacia un sinfín de escenarios que la asustaban más.

Cerró sus ojos con fuerza e intentó normalizar su respiración.

—No pienses en eso. No pasó. No pasó, ni pasará, solo estás perdida y te encontraste con una escena mala..—Repetía sin parar, respirando profundamente.

Suspiro y dejo salir todos los pensamientos nada sanos, para concentrarse en una sola cosa.

—Muy bien, hora de salir de este bosque.—Dijo decidida, comenzando a caminar y alejarse del arroyo.