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En la Sangre

Summary:

Lucerys solo respira profundamente, antes de comenzar.
Es solo un poco de su sangre lo que se necesita a continuación.

Notes:

Prompt: día 8 Ofrenda

Work Text:

Lucerys solo respira profundamente.

Respira profundamente mientras se arrodilla en el circulo que él mismo ha trazado sobre la roca fría.

Lucerys aun siente en la piel todos los sucesos que ocurrieron en la nueva defensa por su legitimidad, no era nada nuevo, no cuando su apariencia distaba mucho de la sangre de su madre y su padre. Y si bien él aún puede tener sus propios problemas con su lazo paterno y su propio derecho sobre Driftmark, Lucerys nunca ha dudado de ser un Targaryen.

Ha sido un Targaryen desde su nacimiento, desde el momento en que su madre lo sostuvo y lo acunó en sus brazos. Ha compartido la brisa marina y el mar en su ser, se ha sumergido y ha buceado en las profundidades de los templos, pero ha sido el fuego el que lo ha forjado, el fuego es el que lo ha visto crecer a él y a Arrax, y es el mismo fuego el que lo ha mantenido cuerdo y valiente.

El fuego solo se ha asentado en su interior desde que se fueron a vivir a Rocadragon y no se ha dejado extinguir por nadie ni por nada, no cuando él aun dudaba de sí mismo después de lo ocurrido con sus tíos.

Es un sentimiento en su pecho lo que lo hacia sentir tan bien. El mismo sentimiento que lo hizo no tener miedo cuando cayó en una de las criptas mientras jugaba con Jace y Bae. Mientras esperaba en las profundidades de la roca, fue esa misma sensación lo que lo hizo caminar hacia la oscuridad profunda antes de detenerse cuando escuchó los gritos de sus padres desde las alturas.

Ecos del pasado, fue lo que su madre había dicho cuando él comenzó a decirles las cosas que escuchaba y sentía aunque no hubiera nada o nadie ahí.

Su Kepa Daemon solo lo había mirado con intensidad y semanas después Lucerys tenía entre sus manos un libro grueso y viejo.

—Quizás esto te ayude, pequeño dragón—Lucerys había atraído el libro hacia su pecho antes de correr rumbos al nido de Arrax a leerlo.

Estaba escrito en Alto Valyrio, un muy viejo y ortodoxo Valyrio, había palabras que Lucerys no entendía, pero con cada una de las oraciones leídas, el aire a su alrededor crepitaba.

Era solo la lectura y los sentimientos de anhelo y demostrar su valía lo que lo tenían en esa habitación escondida entre las rocas.

La habitación de su Antepasada. La habitación que rebosaba de magia y sangre. La enorme mesa de piedra donde se encontraba arrodillado era solo una prueba más, junto con todas esas ruinas y pinturas en las paredes.

Es un poco de su sangre lo que se necesita a continuación.

Una ofrenda dada por su propia voluntad para apaciguar a los dioses.

Una prueba para ver si era digno de su sangre.

Sangre de mi Sangre. Era lo escrito en los libros.

Sangre Targaryen.

Y de esa Lucerys tenía de sobra.