Chapter Text
Para Shadow, no había que pensar mucho para entender por qué el planeta estaba fragmentado después de aquel rayo púrpura que cayó en la tierra:
Sonic.
Así funcionaba el 99% de las veces. Sonic se metía en los asuntos del doctor y terminaba causando alguna catástrofe hasta solucionarlo. El tema aquí, que nunca admitiría en voz alta, es que le estaba empezando a generar preocupación. Horas antes, le entregó su esmeralda roja al molesto de su novio; por lo cual, si el planeta fue destruido, es porque algo tuvo que pasarle a Sonic, de quién todavía no ha escuchado noticias.
La angustia en su interior solo se prolongó con los anuncios de criaturas moradas apareciendo en diferentes partes del mundo. Rouge, Omega y él fueron enviados a investigar y detenerlas, mientras su mente solo pensaba una cosa: "¿Dónde demonios está Sonic?"
Toda la tierra destruida, y él sin una esmeralda que le permitiera realizar el control caos a donde necesitara. Simplemente genial.
El único alivio que llegó al finalizar el día fue que el continente donde se encontraba Mazuri regresó a la normalidad. Eso quería decir que el idiota azul seguía vivo, bien. Ahora solo tendría que centrarse en las criaturas moradas y en obtener información de lo que estaba pasando.
.
.
.
Dos... cuatro... seis continentes volvieron a la normalidad; varios días desde que todo se fragmentó y él todavía no entendía qué estaba pasando.
Era medianoche en Shamar. Uno de los últimos países cuyo continente regresó a la normalidad recientemente, razón por la que se encontraban ahí investigando alguna anomalía cercana... O bueno, él se encontraba investigando mientras Rouge se fue a comprar unas cuantas cosas en los mercaderes nocturnos, acompañada de Omega.
—Por eso trabajo solo —musitó en voz baja y con los brazos cruzados. El erizo azabache se encontraba en uno de los puentes de la ciudad, contemplando el tranquilo bulevar debajo suyo. Parecía que todo estaba normal.
Se dio la vuelta para seguir explorando, cuando un sonido de aleteo le llamó la atención. Su mirada se levantó para ver de dónde provenía ese sonido, captando a una criatura miniatura voladora a la lejanía que iba a grandes velocidades por el bulevar al lado de un... ¿perro gigante?
—¡Hay que buscar a Tails para que nos ayude a llegar a la base de Eggy! —exclamó de forma ruidosa el licántropo, quien parecía no saber el significado de la palabra disimulo.
¿Tails? ¿Eggy?
Shadow frunció el ceño. Detalló cada parte del chico que corría debajo suyo: pelaje azul, ojos verdes, zapatos rojos.
¿Sonic?
Por Gaia, ¿ahora en qué se metió el idiota?
Dio un gran salto para aterrizar en medio del camino de las dos criaturas, provocando que estas se detuvieran con sorpresa al ver a alguien obstruyendo el paso.
Aunque el peluche volador parecía un tanto nervioso al verle, el perro grandote, quien en definitiva era Sonic, parecía más asombrado que otra cosa.
—¿Shad? ¿Qué haces aquí? —preguntó con sorpresa.
El mayor se cruzó de brazos, realizando otra rápida observación a su compañero de arriba abajo en un rápido estudio.
—¿Ya estás preparando tu disfraz para Halloween? —interrogó él, sin responder lo anterior.
Sonic pestañeó un poco, para luego mirarse a sí mismo y regresar a él con una sonrisa orgullosa.
—Genial, ¿no crees? —presumió apuntándose a sí mismo con orgullo—. Le llamo forma werehog.
Resopló. —Forma sarnosa, le diría yo —dijo con burla, provocando que el contrario alzara los hombros con un "solo tienes envidia de mi forma lobo" —. ¿Se puede saber en qué problema te metiste ahora?
La criatura voladora pareció intrigada en ese encuentro, volando hasta él para ofrecerle una barra de chocolate.
—¿Quieres?
Los ojos rubíes se quedaron mirando a aquella criatura sin entender quién era y por qué le estaba ofreciendo chocolate. Sonic notó esta interacción con diversión.
—Te presento a Chip, Shadow. Este es Shadow, Chip —hizo las presentaciones, para luego volver al tema en cuestión—. Ya sabes, mi día a dia...Eggman liberó un dios antiguo otra vez y estamos arreglando todo.
Regresó sus ojos al erizo-lobo, quien lucía despreocupado, aunque era evidente el cansancio en sus ojos por la falta de sueño. Eso tendría sentido si tomamos en cuenta que los continentes han estado regresando a la normalidad a un ritmo veloz, por lo que probablemente el erizo ha dormido poco.
—¿Y eso cómo termina contigo luciendo un disfraz de perro abandonado? —cuestionó, aceptando el bendito chocolate que no se apartaba de su rostro para darle un mordisco con más tranquilidad.
—Es por la energía de Dark Gaia —explicó 'Chip' regresando al lado de Sonic—. Cuando se hace la noche, el poder de Dark Gaia prevalece y toma poder en Sonic, aunque debido a su gran fuerza de voluntad, no toma poder sobre él.
—Es lo que tiene ser asombroso como yo —presumió el menor, mas una comprensión llegó a él rápido—. Oh, cierto, debemos buscar a Tails —miró al otro un poco apenado—. Lo siento Shad, me gustaría quedarme a charlar, pero hay un mundo al cual salvar. Si quieres te cuento los detalles luego.
Y oh, sí debía contarle los detalles de eso.
Resopló. —Estás invitando las bebidas —dijo, dándose la vuelta con la mano alzada en forma de despedida.
Horas después y un susto de por medio, la tierra regresó a la normalidad.
.
.
.
—Y así fue como Chip me dejó este recuerdo —exclamó entusiasmado presumiendo la pulsera en su mano, dándole por fin el primer sorbo a su taza de chocolate en aquella mesa de un café de Station Square.
—Otra más para tu colección —bromeó el azabache sin ya nada a lo cual dar un sorbo, su taza de café estaba vacía desde hace minutos atrás—. Cualquiera diría que eres un erizo al que le gusta la joyería.
Sonic bufó. —¿Te acabo de contar toda una aventura fascinante y lo único que me dices es eso? —cuestionó ofendido de cómo su pareja ignoró su historia heroica.
—Lo único interesante fue que el Doctor te derrotara estando en Super Sonic y te volviera en un cachorro —el contrario alzó los hombros para cruzarse de brazos—. Demuestra lo despreocupado e imprudente que eres.
—Ya, pero todo se resolvió, ¿no? —cuestionó dándole un sorbo a su taza para luego detenerse a mitad de este para sonreír con burla y mirar a su pareja, quien alzó la ceja al verle así—. ¿Qué me dices Shad, te prendió verme de esa forma lobo?
El azabache frunció el ceño. —¿De lo estúpido que te veías? Hubieras necesitado esforzarte más para eso.
—Y ahí van mis intentos de disfrazarnos de vampiro y erizo lobo para Halloween —murmuró el erizo azul para sí; su novio era un aguafiestas. — ¿Al menos si te quedas a dormir hoy conmigo? Me vendría bien una almohada blanda para descansar — dijo con un bostezo, cansado, dejando que por fin la adrenalina y emoción de la última semana abandonará su sistema
Eso confirmaba las sospechas de Shadow sobre la falta de sueño del erizo. Miró su taza de café, pensativo. No vendría mal una pequeña siesta después de todo eso. Volvió a levantar la vista hasta encontrar a las esmeraldas verdes que lucían el brillo de siempre, y los labios melocotones en una sonrisa amable.
—Procura no babear esta vez — soltó, provocando que el contrario replicara con un "¡Hey yo no babeo!", mientras sentía sus manos entrelazarse arriba de la mesa
.
.
Fin
