Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Collections:
Silent Hill F
Stats:
Published:
2025-11-24
Updated:
2025-11-24
Words:
9,467
Chapters:
3/13
Kudos:
3
Bookmarks:
1
Hits:
142

The Summer Hikaru Killed Me - Silent Hill F (AU)

Summary:

Yoshiki Tsujinaka despierta inmerso en un recuerdo fragmentado, Hikaru le prometió revelarle un secreto antes de desaparecer en la niebla...
En Kubotachi, un pueblo escondido entre las montañas de Japón, una densa y amenazante niebla desciende arrastrando vidas y corduras. Yoshiki Tsujinaka debe abandonar la seguridad de su infancia para adentrarse en ruinas envueltas en flora putrefacta y criaturas forjadas por sus peores traumas obligándose a enfrentar no solo la amenaza sobrenatural, sino también los dilemas morales que marcarán el destino de sus amigos -especialmente el de Hikaru...

Chapter 1: Prologo ''Gardenias''

Chapter Text

- Eh Yoshiki, a que puedo comer sandía más rápido que tu –

Las manos de un pequeño niño de dientes afilados revoloteaban sobre el sol de verano acompañado de una fresca brisa que caía a gotas de las hojas

- No hagas esas cosas tonto, te enfermaras –

- ¡Ja! ¡Mira! ... Puaj ¡Que me he tragado una semilla!.. Cof... Cof... ¡Ay! –

- Tonto... espera te vas a ahogar... -

- ¡Mentira! Ja ja ja ja ja –

Un par de ojos grises se iluminaron al haz de un rayo de sol que ahogaba aquel jardín vibrante de margaritas blancas

 

- Hikaru... -


 

Vividas imágenes del pasado llegaban a la mente de aquel joven de mirada apagada, la nostalgia florecía sobre sus pupilas arraigándose fuertemente en su memoria con fuertes raíces que se encajaban en su corazón desangrándolo con cada imagen del ayer...


 

- Eh, Yoshiki – Una voz resonó de forma serena pero sería resonando entre el mecer de los árboles que empezaban a florecer

Dos ojos negros iluminaban una pequeña flor de tonalidades blancas y de apariencia pomposa como una rosa, sus pétalos parecían danzar al acorde del viento.

"Gardenias" pensó para si el joven de mirada melancólica ocultando ambos ojos cristalinos que parecían estar conteniendo algo en su interior.

- Yoshiki – Sonó como eco pero ahora con un tono más sereno

Una sonrisa serena salió del joven de semblante pálido, que posando una mano sobre el rostro de su compañero lanzó una mueca burlesca

- ¡Oye! – El joven arrancado de sus cabales agito ambos brazos cubriéndose el rostro asaltado por aquel momento extraño típico de su amigo

- ¿Soñando despierto otra vez? –

- No... - Hubo una pausa, como si algo atorado en el pecho quisiera salir – Estaba pensando en cuando éramos pequeños...

El joven mantuvo la mirada apartada mientras recargaba su barbilla sobre su pecho

- Estábamos todo el día juntos, siempre sabias que hacer para animarme y yo... -

- ¿De verdad...? - Aquella voz amable se tornó a una melancólica

- No, no es nada –

Unas largas y solemnes prendas de tonos tierra se agitaron y con un suave movimiento Hikaru tomo unas pequeñas figurillas entre sus dedos

- Quiero que las conserves –

- Ron y Aliveua... - Aquellos ojos negros voltearon con negación pero solo pudieron toparse con la figura de un hombre portando un elegante hakama.

- ¿Te gusta? Era de mi padre. Mamá insistió, no podía negarme –

La mirada de Hikaru jugo entre su ostentosa prenda y Yoshiki colocando aquellas dos figuras caricaturescas entre las manos de Yoshiki apretándolas con fuerza, podía sentir el frio tacto de Yoshiki en sus palmas.

- Insisto, quiero que seas el guardián de nuestras memorias, no creo que pueda hacerlo ahora que... -

- Mmm..., si - . El cabello de Yoshiki se abalanzó asintiendo con una angustia contenida entre sus labios apretados – Gracias...

- Gracias a ti... por comprender –

 

A la par de la niebla las alargadas mangas de aquella ostentosa prensa envolvieron a Yoshiki en un cálido pero melancólico abrazo, entre los dos jóvenes podría sentirse un vació incomodo de esos que emanan de un corazón sofocado por la impotencia, por la merma de lo más ansiado.

 

- Hikaru... -

 


XX/06/20XX

Mi corazón se vuelca cual narciso marchito al recordar mi infancia, momentos como aquellos jamás volverán, estoy atado al presente y mi mente absorta ante la incertidumbre del futuro, mis manos están atadas por la impotencia... Por mi ineptitud.

Cuando volveré a sentir aquel calor en mi pecho que aun vislumbro desde mi infancia. Anhelos y deseos nunca antes dichos, perecerán entre la marea...

Ahora debo cumplir lo que mi familia, el pueblo, esperan de mí, pero... como renunciar a lo que anhelo por un capricho egoísta ajeno a mí... Mi pecho se apagara, quedará solo un tronco vacío que nunca más florecerá...