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Que Fox no fuese a clase no era una novedad. Las veces que faltaba eran meramente por desinterés, porque no le gustaban las mates, porque se quedaba dormido o porque no le apetecía. Pero que faltase al ensayo de antes de las clases era criminal— aunque remotamente tuviera una excusa, que estaba segura que no la tenía, seguía siendo un acto que debería ser condenado.
- Lo voy a matar.- refunfuñó rechinando los dientes mientras fulminaba la puerta con la mirada.
Tres pares de ojos se encontraban sobre ella. Unos pardos ojos gentiles que relucían con amabilidad y calma, su temple fue el primero que se atrevió a dar un paso para calmar aquella ira tan estremecedora e intimidante. Sus manos frías como un témpano de hielo sujetaron en un contraste tibio las manos de la rubia. Rebajar su ira con frío tal vez funcionase.
Unos ojos azules plácidos se mantuvieron distantes pese a las quejas internas de su voz interior estrangulándolo en un intento desesperado por tomar el control por su falta de acción. Poco o nada le importaban las quejas, ver a Golden actuar con gentileza y caballerosidad ante un enojo exagerado era su especialidad— y su disfrute personal, no iba a negarlo. Ese temple, ese cuidado y esa elegancia eran dignos de admiración, por mucho que Fred lo negase, también disfrutaba de tales escenas maravillosas que deslumbrarían a cualquiera. No quería perder la paciencia— o estropearlo—, ni quería que Fred arruinase el ambiente más de lo que él era capaz por su torpeza.
Finalmente, unos ojos rojizos que se mantenían ligeramente indiferentes, soltando acordes lentos que resonaban en la sala sin formar ninguna melodía, pero en su mente el latente recuerdo de una gentil canción era un sentimiento que calentaba su pecho. Era contradictorio que una especie tan fría y sanguinaria pudieran entregarle una sensación y unos sentimientos tan cálidos. Al contrario de lo que muchos podían pensar, a veces los vampiros eran mucho más cálidos de lo que la gente podría llegar a pensar. Bonnie no se arrepentía de haber tomado la decisión arriesgada— y hasta imprudente— de querer ver más allá de lo que muchos le recomendaban.
Meg intentó alejarlo de Bon, Bon intentó alejarlo de sí mismo, las circunstancias buscaban imponer cuantos obstáculos fueran posibles. Pero Bonnie no iba a dejarse engatusar por narrativas difusas que no le dieran respuestas satisfactorias. Al menos eso era lo que esperaba. Y sus esfuerzos dieron frutos en forma de melodías cálidas y una voz estupenda que acompañaba su soledad en armonías irresistibles.
- Fox está en casa con su pareja…
Silencio. Las gentiles palabras de Golden y las réplicas escandalosas por la tardanza de Fox de Chica se silenciaron al girarse hacia la voz del único licántropo en la habitación. Los acordes no habían dejado de sonar, el eco de las cuerdas todavía seguía siendo persistente, por encima de su voz incluso, resonando como su corazón en una sincronización agradable. El hecho de tener la guitarra conectada al amplificador hacía que los arrastres de sus acordes resonasen con cierta pasión abrumadora. Pese a que ni Fred, ni Freddy, ni Golden, ni Chica entendían qué buscaba expresar con aquella melodía, Bonnie no se detuvo.
- ¿Cómo lo sabes?
- Intuición.- respondió, encogiéndose de hombros, de nuevo, varios acordes resonaron en el eco de la habitación siguiendo a los anteriores, cada vez tenían más resonancia y eco, parecía que aquellos acordes y notas sueltas estaban tomando forma poco a poco.- Conozco a nuestro líder. Desde que Spring pasó a vivir con él ha estado más pasional y empalagoso que de costumbre. No me extrañaría nada que siguieran en la cama.
Chica se mantuvo en silencio, escuchando los acordes que resonaban en la sala de ensayo. Podría decir que empezó una canción, Chica no la reconocía, tal vez, fue una canción que le gustaba. La realidad era una composición propia junto a Bon. Una sonrisa se coló en sus labios por inercia, inspiró profundamente.
- ¿No va a venir al ensayo de hoy? ¿Esa es la responsabilidad que prometió?
- Dudo que haya arrepentimiento por más que se lo reproches cuando venga.- fue lo único que respondió.
Imaginar la voz de Bon en su mente le jugaba malas pasadas, le generaba un anhelo insaciable de salir de la habitación y buscar a ese vampiro por todos lados, arrastrándolo hasta una sala en solitario y ambos disfrutar de aquella fría— eventualmente cálida— soledad. Pero seguramente Bon no habría llegado a clase, los Toys no solían ensayar a primera hora del día, normalmente practicaban por las tardes, y cuando terminaban, Bon y él se reunían. No siempre. Muchas veces Bon estaba con Joy y con Meg— incluso algunas veces estaba con Toddy. No podía acapararlo siempre tampoco. Por más que le gustaría hacerlo, no iba a negarlo. Un tenue gorgoteo se escapó de su garganta, fue inconsciente, fue el deseo de querer tener a Bon allí y no tenerlo. Su interior se retorcía de impaciencia y recelo.
Tomó una profunda inspiración para mantenerse calmado. Volvió a entrar su atención en el trío. Golden y Chica compartían una conversación entre susurros. Podía escucharlos, pero decidió centrarse en los acordes. Quería darles privacidad.
- Tampoco temas mucho porque haya faltado hoy. Es la primera vez que pasa desde que formamos la banda, tampoco es necesario enfadarte tanto con él… ¿o sí?- Chica suspiró pesadamente, Golden tenía razón.
- ¿Sabéis qué es lo que más me irrita de esto?- no fue una sorpresa para nadie que Fred fuese el que hablase, Freddy había estado muy ausente desde que llegaron, ambos comprendieron de inmediato que tal vez se debía a una discusión mental entre ambos el hecho de haberse quedado pensando.- Haber madrugado más de la cuenta porque el señorito “No-podemos-llegar-tarde-o-se-enojarán-con-nosotros” me haya hecho levantarme tres horas antes solamente para prepararlo todo y estar aquí puntual y que ahora resulte que no haya práctica, ni vayamos a ensayar aunque sea una canción en la que no se requiera percusión. He perdido cuatro horas de dormir y estar peeeeerfecto. ¡Esta belleza no se mantiene del aire!
Chica dibujó una sonrisa irónica en sus labios. Golden, en cambio, puso los ojos en blanco porque ahora ya eran dos los quejicas que iba a tener que soportar, uno por su belleza arruinada— aunque seguía viéndose atractivo según su consideración— y la otra porque Fox se le antojó faltar a clase porque seguramente estaba cachondo y les arruinó la práctica.
Bueno, Bonnie la estaba aprovechando, aunque parecía más una velada romántica personal que no tanto un ensayo, la verdad.
- ¿Y si mejor vamos a por algo de desayunar, nos sentamos relajadamente en un banco y cuando venga Fox ya hablaremos de que al menos nos avise si va a volver a faltar?- intentó decir Golden en el tono más diplomático y calmado posible. Aunque falló estrepitosamente porque conforme más iba hablando, más crecía la irascibilidad de Chica ante sus palabras.
- ¡No! ¡No le des la posibilidad! Lo tomará como costumbre faltar todos los días. ¡Y así nunca mejoraremos como grupo!
- Estamos condenados al fracaso de todas maneras…- susurró Bonnie más para sí mismo que para el resto.
Aunque eso no impidió que Chica lo escuchado. Los acordes tuvieron una distorsión, casi como si una cuerda se hubiera roto, pero jamás pasó. Los ojos rojos de Bonnie se alzaron al notar la ira creciente de Chica y sus pasos intimidantes directos hacia él.
Bonnie creyó ver a la muerte acercándose hacia él en ese mismo instante.
- ¿¡Cómo te atreves a decir que estamos condenados al fracaso!? ¡Somos la mejor banda!
- Francamente… ¿Qué hemos hecho para poder afirmar eso? El campamento Amadeus fue un fracaso en el que Fox terminó drogado y haciendo un desastre, la gran mayoría de los alumnos se perdió en el bosque y potencialmente muchos de nosotros desarrollamos esquizofrenia paranoide porque juraría haber visto un par de conejos espirituales guiándonos a Bon y a mí por el bosque… Y luego mágicamente desaparecieron y nunca volvieron. Sumado a eso… Está el tema de Cami que intentó llevarse a Golden por órdenes de su familia, y luego intentó entrar a la escuela para manipularnos y destruirnos a todos como grupos, donde Freddy terminó manoseando a—
- ¡Ya lo hemos entendido todos, Bonnie!- Freddy volvió en sí, parecía que la vergüenza era el factor explosivo suficiente para que Fred empezase a reírse a carcajadas de Freddy y este se muriere de vergüenza teniendo que escucharlo sin poder impedir nada.- ¡Y tú cállate, Fred!- le gritó al aire, aunque nadie lo miró como si estuviera loco.
- Bueno, pues eso. Que no hemos hecho realmente nada que pruebe que somos un grupo consagrado, hecho y derecho y probado en una competencia real que estamos unidos. Pero bueno… Sigamos esperando que las competencias caigan del cielo.
- La única vez que tuvimos realmente la posibilidad de competir, todo terminó siendo un caos.
- Siempre termina siendo un caos…- murmuró Freddy.
- Pero no por eso nos tenemos que rendir. Jamás.- animó Golden.- Lamento decir que tal vez en parte sí tendríamos que actuar con un poco más de seriedad respecto a la banda.
- Por eso digo que tenemos que ser más estrictos con Fox cuando venga.- Golden terminó cediendo y asintiendo con la cabeza, porque la determinación de Chica era inquebrantable y de todas maneras admitía que sí tenía razón.
Bonnie y ella la tenían en realidad. No eran un grupo de verdad, ni siquiera estaban unidos del todo, no como otros grupos que visiblemente se les veía mucho más cercanos e intrínsecamente consagrados. Los Toys, por ejemplo, su unidad era innegable. Los Nightmare, no estaba muy al pendiente de ellos, pero lo poco que sabía era que también tenían una conexión muy fuerte entre ellos. Debían ser un poco más estrictos, pero tampoco sobreexigirse. Eran personalidades y personas muy distintas, pero no por eso debían dejarse vencer tan fácilmente.
Golden tomó una profunda inspiración, apoyando una mano en el hombro de Chica para captar su atención. Hizo lo mismo con Freddy. Ambos posaron sus ojos gentilmente sobre él, buscando respuestas, o tal vez silenciosamente preguntando en medio de la armonía de la guitarra que había vuelto a sonar haciendo un eco tenue en la sala.
- Hagamos lo que podamos por hoy. La ausencia de Fox no nos va a detener.- Chica dibujó una sonrisa entre sus labios, radiante, sus dientes perlados y el claro convencimiento en su expresión hacía que todos dibujasen una sonrisa contagiosa. Así era ella, y así era como a Golden le gustaba que ella se mantuviera.
Freddy asintió con la cabeza, su cuerpo se movió automáticamente hacia la segunda guitarra que estaba apoyada contra la pared. deslizó su pulgar para comprobar que tan afinada estaba y con solo un par de retoques, sus ojos claros se centraron en Bonnie, cuya melodía dejó de sonar para dibujar una sonrisa amplia en sus labios.
Las palabras no fueron necesarias para hacer que se levantase del lugar en el que estaba sentado y se acercase con entusiasmo hacia ellos.
- Que no sea una mañana perdida.
- Después vamos a por un nutritivo desayuno de pudin.- Bonnie dibujó una radiante sonrisa en sus labios.
Chica rodó los ojos. El entusiasmo de Freddy respecto a eso y que Golden le siguiera la corriente la hizo ceder a ella también.
- Bien. Pero solo si lo hacen bien. Pero que conste que hoy es miércoles, no deberían comer pudin hoy.
Bonnie se rio entre dientes y de inmediato se ató el pelo para que no le molestase y dibujó una sonrisa confiada en sus labios. Acababan de liberar a la bestia. Y se lo pensaba tomar tan en serio que los iba a dejar con la boca incluso más abierta que cuando se enfrentó a Bon a un duelo de guitarra.
