Chapter Text
Wednesday despertó del mismo modo que siempre, abriendo los ojos de golpe y enderezándose como un vampiro saliendo de su ataúd cuando cae la noche. Aunque había algo diferente, el aire no estaba impregnado con el irritante olor del perfume de Enid o con el sonido de la música de kpop que ponía todas las mañanas para comenzar el día. Se sentía tan desorientada y confusa que le costaba pensar, por lo que tardó algunos segundos en darse cuenta de que no estaba en su habitación de Nevermore, sino en un hospital.
Los últimos recuerdos que tenía poco a poco volvieron a su cabeza. Su irrupción en el hospital Willow Hill, su conversación con Tyler, su escapé, la sensación de sus huesos rompiéndose cuando Tyler la sujeto y la arrojó por la ventana… su visión de Enid.
--- ¡ENID!
Se levantó de golpe, arrancándose los equipos médicos que tenía conectados y bajando de la cama. Finalmente se percató de que Dedos estaba en la habitación y había estado tratando de llamar su atención desde que despertó.
--- ¿Enid esta bien? ¿Qué pasó con Tyler? ¿Cuánto tiempo llevó aquí?
Wednesday ignoró lo que Dedos había intentado decirle antes de empezar a bombardearlo con preguntas. Aunque el pobre intentaba calmarla para explicarle todo, ella estaba tan alterada que no le daba tiempo ni de responder sus preguntas. Comenzó a buscar su ropa para volver a la escuela y asegurarse de que Enid estaba bien. Lo único que la detuvo fue cuando vio un espejo y no reconoció a la mujer en él.
En lugar de las trenzas perfectamente peinadas que siempre usaba, su cabello estaba suelto y le caía a los lados, asemejándose un poco al peinado de su madre. También parecía estar mas largo que antes, lo cual la preocupo ya que podría indicar que llevaba demasiado tiempo allí. Lo siguiente que noto fue que parecía estar más alta que antes. Podría jurar que ahora rebasaría a Enid sin tener que usar tacones (aunque antes ni con eso la alcanzaba). Otra rareza que notó fue que la bata de hospital que traía puesta se curvaba de forma extraña en el área del pecho y la cadera. Sin ningún pudor se despojo de la bata sin importarle que Dedos siguiera en la habitación. Cada vez reconocía menos el cuerpo que veía, sus pequeños pechos habían crecido lo suficiente para saber que ahora tendría que buscar la forma de ocultarlos para no atraer las miradas de adolescentes estúpidos con las hormonas alborotadas. También cruzo por su mente la pequeña idea de que Enid le haría algún comentario de envidia si llegara a notarlos.
Siguió embobada examinándose en el espejo tratando de pensar en qué demonios estaba pasando, hasta que la puerta se abrió de golpe. Mientras Wednesday estaba analizando su reflejo, Dedos había salido de la habitación para buscar a alguien. Cuando la puerta se abrió y Wednesday volteó, vio a una hermosa mujer de cabello rubio, con ojos azules que brillaban como si estuviera a punto de llorar. Cuando sus ojos se cruzaron, la mujer sonrío y corrió hacia ella.
--- ¡Willa! --- La mujer la abrazó con fuerza.
Normalmente Wednesday habría derribado y pisado el cuello de cualquier extraño que intentará hacerle eso, pero seguía tan desorientada que no pudo reaccionar. Tan solo se quedo quieta, sintiendo algo familiar en la calidez de esa mujer, como si su memoria muscular recordará algo que ella no, haciendo que se relajara al estar en sus brazos.
--- Esta vez tardaste demasiado en despertar, estaba tan preocupada. No te imaginas lo feliz que me hace volver a verte de pie ni cuanto extrañaba abrazarte.
La voz de la mujer también sonaba extrañamente familiar, pero el aturdido cerebro de Wednesday seguía sin poder reconocerla del todo hasta que se separaron un poco y pudo ver directamente su rostro.
--- Nunca vuelvas a asustarme así, Ma Chérie. --- Dijo la mujer antes de poner sus manos en el cuello de Wednesday y atraerla para darle un tierno beso que se volvió mucho más apasionado en segundos.
--- …¿Enid? --- Fue lo que dijo Wednesday cuando se separaron. La única palabra que pudo decir antes de desmayarse en los brazos de su… ¿amiga?
….
….
Esta vez solo pasaron unos 40 minutos antes de que Wednesday despertará de nuevo. Enid y Dedos seguían allí, acompañados de un doctor quién, con calma, le hizo varias preguntas a Wednesday para comprobar si se sentía mejor. Cuando el doctor terminó con su interrogatorio y dejó la habitación, Wednesday comenzó con el suyo. Tenía tantas dudas sobre tantas cosas que le costó ordenarlas por prioridad. Quería saber por qué ella y Enid tenían cuerpos que parecían de adultas, cuánto tiempo estuvo en coma (Temía que le dijeran que llevaba años así), qué había pasado con Tyler y por qué Enid la había besado y la había llamado con la variante femenina del apodo cursi que su madre usa con su padre. Al final decidió centrarse primero en el problema con Tyler para garantizar la seguridad de Enid.
--- ¿Cuántos meses estuve en coma?
--- Tan solo dos, aunque se sintió como una eternidad. Dedos y yo te visitamos todos los días. Tus padres y tu hermano también te visitaban casi diario. --- Enid respondía con una sonrisa, le alegraba ver a Wednesday tan fría y calculadora como siempre, reuniendo información como si fuera una detective investigando un caso.
--- Solo dos… --- Eso era bueno… en teoría.
La reconforto saber que no estuvo tendida en cama por años, pero no entendía como era posible que su cuerpo y el de Enid hubieran crecido tanto en un lapso tan corto. La falsa ilusión de que ahora era más alta que Enid desapareció en cuanto reconoció que la chica que la abrazaba era Enid. La rubia había tenido que agacharse para besarla ya que la diferencia de altura permanecía igual, sino es que estaba mas pronunciada. Los ojos de Wednesday quedaban mas o menos a la altura del cuello de Enid.
Por otro lado, el resto de la apariencia de Enid parecían seguir más o menos igual. Las facciones de su rostro seguían prácticamente iguales, tanto que Wednesday se sorprendió de no haberla reconocido al instante, aunque atribuyó eso a un posible daño cerebral por culpa del coma.
Su cabello ya no tenia esas mechas de colores y estaba un poco más largo que antes, apenas por unos cuantos centímetros. Una diferencia que pasaría desapercibida para la mayoría salvo para Wednesday que había visto a Enid peinarse todas las mañanas antes de ir a clase.
Su figura tampoco había cambiado tanto en el sentido de que no era tan voluptuosa. Seguía siendo delgada y en general con una figura bastante estilizada y elegante. Sus pechos también habían crecido un poco, pero el cambio fue menor en comparación a los de Wednesday, estaba segura de que los suyos eran más grandes que los de Enid. También notó que su abdomen parecía estar bastante bien definido, no era lo que se podría considerar musculoso, pero sin duda estaba bien definido, como si llevara tiempo ejercitándose un poco.
El mayor cambio que notó fue en su guardarropa, al menos el atuendo de hoy no era una explosión de colores como los que solía usar. Era un pantalón de mezclilla y una camisa larga de color café que solo estaba abotonada en dos botones a la altura del pecho, dejando bastante expuesto su abdomen y su escote. Si bien a una parte de Wednesday le agrado ver a su amiga usando ropa menos colorida, a otra parte de ella le incomodaba un poco verla exponiendo tanta piel. No estaba segura de por qué, pero cada vez que su mirada se desviaba hacia el abdomen de Enid, podía sentir que su corazón se aceleraba un poco y un rubor amenazaba con asomarse por su rostro así que se esforzaba por tratar de no mirar esa parte.
--- ¿Willa? ¿Estás segura de que te sientes bien?
--- Si, solo pensaba en… cosas. En fin. ¿Qué han sabido sobre Tyler?
--- ¿Tyler? --- El rostro de Enid reflejaba su confusión. --- Amm… no he sabido nada de él desde la última vez que me llamó.
--- ¡¿Hablaste con él?! ¡¿Qué te dijo?! --- Wednesday podía sentir el pánico creciendo en su interior. Mientras ella perdía el tiempo tirada en una cama de hospital, ese psicópata había contactado a Enid. Temía que la hubiera amenazado, ella parecía estar bien, pero si la contactó, sin duda es porque aún pensaba lastimarla… o eso es lo que Wednesday creía.
--- Amm… nada importante… tan solo llamó para desearnos feliz navidad.
¿“Navidad”? ¿De qué esta hablando ese loco? Faltan varios meses para esa ridícula fiesta. --- Eran los pensamientos de Wednesday.
--- Willa, no entiendo ¿Por qué te preocupa Tyler?
--- ¡Porque escapó de Willow Hill y amenazó con matarnos! ¡Obviamente voy a estar preocupada Enid!
--- Ay Cara Mia… creo que el coma te afecto demasiado. Estas diciendo disparates.
--- No estoy diciendo tonterías… ¡Y deja de llamarme así!
--- ¿Así cómo?
--- ¡Con esos ridículos apodos! ¡Suenas como mis padres! --- No quería gritarle a Enid, pero su comportamiento la estaba exasperando demasiado.
--- Pero si siempre te llamo así ¿por qué de pronto te molesta?
Wednesday visiblemente irritada miro a Dedos y luego a Enid antes de hablar de nuevo.
--- No sé qué clase de broma absurda planearon ustedes dos, pero no tengo tiempo que perder siguiéndoles el juego. Tyler podría venir a atacarnos en cualquier momento así que tenemos que estar preparados. Dedos, necesito que vayas a la estación de policía e investigues qué saben sobre el paradero de Tyler. Enid, trae mi ropa, en cuanto me vista volveremos a Nevermore y no te despegaras de mi ni un minuto hasta que atrapemos a Tyler.
Tanto Enid como Dedos parecían más confundidos y preocupados que antes, pero no le dio importancia. Las preguntas sobre su cambio de apariencia y el beso también podían esperar hasta después.
--- Wednesday… no hemos estado en Nevermore desde hace como 10 años.
--- Enid, te dije que no estaba de humor para tus bromas estúpidas. --- Su paciencia se estaba agotando a la vez que iba creciendo un extraño dolor en su cabeza.
--- Ma Chér… Wednesday… ¿En qué año crees que estamos?
